jueves, 8 de septiembre de 2011

Los niños deben dormir solos

“Me da pena que mi hijita duerma sola” o “apenas lo pongo en su cuna y se pone a llorar”, son las razones que dan los papás para dormir con sus niños en la misma cama.

Los especialistas explican que es importante que los niños duerman solos para ganar seguridad e independencia. El psicológo Fernando López señala que hasta el año de edad, los niños pueden dormir en la misma habitación pero en una cama o cuna separada.

Es necesario que los niños aprendan nociones de privacidad desde temprana edad porque dormir con los padres puede impedir que el niño o la niña desarrolle su individualidad y puede convertirse en un niño dependiente e inseguro.

López señala que es una actitud de “sobreprotección” no darle su espacio propio a los hijos.

Asumir la decisión -a veces- es tan difícil para los padres como para los pequeños.

Los especialistas recomiendan algunos consejos importantes para lograr establecer una rutina a la hora de dormir, como llevarlos de vuelta a su cama cuantas veces sea necesario y además enseñarles a dormir siempre a la misma hora.

La rutina es lo mejor en estos casos porque evita situaciones de ansiedad, y de innecesarias negociaciones. Una buena rutina a la hora de dormir puede durar de 15 a 30 minutos. Se debe intentar mantener la rutina en los mismos horarios todos los días. Así se educa el sueño de los hijos.

Es conveniente que el bebé o el niño pequeño se duerma siempre en el mismo lugar. El cambio de lugar o de cama puede dificultar el desarrollo de su modelo de dormir.

Cuando el niño tenga miedo es preferible acompañarlo para tranquilizarlo y no llevarlo a la cama de los papás.

Dormir en su habitación, para ellos, es estar "lejos" de papá y de mamá. Es separarse de ellos.

La hora de dormir es entendida como la hora de separarse de los padres, de sus hermanos, de sus juguetes, y de todo lo que podría estar haciendo.

Ésta es la razón por la que la mayoría de los niños se van a la cama siempre protestando. Por eso, como cualquier otra necesidad, el dormir solo también se aprende.

Lo ideal es que entre los tres y los seis meses de edad el niño ya esté durmiendo solo o con sus hermanos. Para los niños eso significa dar un paso a la autonomía; para los padres es recuperar intimidad, concluye López.

1 programa para facilitar

Media hora antes de acostarse el niño debe encontrarse relajado para cuando llegue el momento de dormir.

Las actividades previas deben incluir la higiene habitual, la lectura, la narración de cuentos o la música.

Todo esto suaviza el momento de ir a la cama. La rutina deben seguirla todas las personas que lo cuidan cuando lo pongan en la cama y cuando precise de una ayuda adicional para conciliar el sueño.

Excepciones en casos especiales

En circunstancias muy puntuales, cuando el bebé está enfermo y los padres se sienten más tranquilos por tenerlo más cerca o porque en el medio de la noche el bebé se despierta asustado, se puede permitir a que el niño o la niña se duerma en la cama de sus padres. Se debe tener mucho cuidado para que eso no se convierta en un hábito ya que todo depende de la edad del niño y de los riesgos que puede representar a que duerma con los padres: riesgos de muerte súbita, ahogamiento o incluso caídas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario