jueves, 16 de agosto de 2012

El Trastorno por Déficit de Atención Hiperactiva(TDAH) afecta a más de cinco millones de niños en el mundo

La dificultad para identificar los síntomas impide que miles de enfermos reciban un tratamiento adecuado.

El TDAH es un desorden biológico que afecta a determinadas áreas cerebrales y a los niveles de neurotransmisores. Inquietud, problemas de concentración e impulsividad son sus principales manifestaciones. Como consecuencia de la ambigüedad de estos síntomas se considera hiperactivos a muchos niños inquietos y, en cambio, no se diagnostica a otros con esta enfermedad por creer que tienen problemas de comportamiento.

La mayoría de los niños que padecen este trastorno muestra síntomas de impulsividad e hiperactividad desde muy temprana edad. El papel de los pediatras de atención primaria y de los profesores es indispensable para el diagnóstico de estos pequeños.

La detección temprana y un tratamiento adecuado resultan imprescindibles para un trastorno que “no está limitado a ciertos países o entornos socioeconómicos”, concluye un estudio publicado en la revista Health Quality Life Outcomes. La falta de diagnóstico y tratamiento impide a los pacientes tener una vida normal. Presentan serias dificultades para realizar su trabajo con la atención adecuada, también para desempeñar sus tareas diarias. En algunos casos, el trastorno puede desembocar en adicciones y comportamientos de riesgo.

El diagnóstico precoz de los niños mejora su rendimiento escolar y evita problemas en el futuro. Una investigación realizada por la Facultad de Medicina de Mount Sinaí, afirma que los pacientes con TDAH tratados más tarde tienen más dificultades en el campo del lenguaje y las matemáticas.

“La clave está en que la disfunción del comportamiento se produzca tanto en casa como en el colegio. En ese caso hay que acudir al pediatra para un diagnóstico clínico”, explica el neuropsicólogo Pedro Jesús Fernández. Un nuevo programa, “Aula Explora”, permite evaluar diferentes aspectos de la concentración y la atención. De este modo los médicos y psicólogos encuentran el tratamiento más adecuado para cada paciente.

El tratamiento del TDAH es multidisciplinar. El apoyo médico, y en algunos casos farmacéutico, junto con la asistencia psicológica, constituye la mejor ayuda para los enfermos. Conocer las peculiaridades de cada caso permite establecer un tratamiento más eficaz. La terapia tiende a orientarse hacia una reorganización de la educación y el comportamiento. Además se puede completar con la práctica de un deporte o actividades en centros recreativos para facilitar la descarga motriz del niño.

Aunque los fármacos para tratar este trastorno logran mantener los niveles de los neurotransmisores en su concentración adecuada, no todos los pacientes necesitan medicación.

A pesar de que el TDAH afecta entre al 5 y al 8% de los niños y adolescentes españoles, sólo uno de cada diez recibe el tratamiento adecuado. Confundir este trastorno con un simple problema de conducta repercute en la autoestima de los niños. El aislamiento y el fracaso escolar pueden desencadenar problemas como las drogas o la delincuencia.

No sólo los más pequeños sufren este trastorno. Se estima que el 4% de la población adulta padece TDAH. Su repercusión, tanto a nivel personal como social, es considerable: registran niveles más elevados de despidos laborales, accidentes de tráficos, separaciones matrimoniales, depresiones, entre otros problemas. Alrededor de un 20% de las personas que consumen drogas, y un 25% de los reclusos penitenciarios padecen el trastorno, lo que confirma la importancia de un diagnóstico y un tratamiento adecuado.

Ser olvidadizo, soñar despierto muy a menudo, distraerse al hacer los deberes o al jugar, no escuchar a los otros, no esperar su turno, o no poder estarse quieto no siempre son sinónimos de rebeldía o desobediencia. Pueden ser manifestaciones de un síndrome poco conocido que impide a los afectados tener una vida normal. Es necesario prestarles más atención para lograr un mejor diagnóstico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario