miércoles, 26 de septiembre de 2012

Tienen 15 años y siguen jugando con muñecas

Mi hija de quince años aún juega con muñecas y hasta se entretiene todavía viendo las películas de dibujos animados de sus hermanos pequeños”, comenta Gabriela Roca, una mamá preocupada por esta actitud de su hija adolescente. Su miedo, apunta a que la joven no haya madurado lo suficientemente y que esto le pueda afectar en el futuro.

Carlos otro adolescente de 15 años también se pasa varias horas armando pistas de carrera para sus autos de juguete, mientras que sus amigos de la misma edad hasta ya tienen novias señal su mamá Isabel a tráves de una sala de chat. Tomando en cuenta los dos casos descritos una especialista nos aclara las dudas sobre este comportamiento que se da en varios adolescentes.

Actitud cambiante. El primer punto que los padres deben tomar en cuenta, según la psicóloga Eva Oberlander en que el proceso de la adolescencia no es un tránsito lineal, ya que unos chicos maduran antes y otros lo hacen más tarde. "Hay que tener claro que en los primeros años de la adolescencia, los chicos y chicas son todavía niños aunque estén en el camino de convertirse en adultos. Así que unas veces parecerán más pequeños de lo que son y otras nos sorprenderán con reacciones propias de adultos. Nada de eso debe preocupar a los padres, todo es normal", dice.

Etapas en la adolescencia. "La adolescencia es un largo proceso que tiene etapas. En cada una de ellas, las chicas y chicos van adquiriendo los rasgos que les harán adultos", agrega Oberlander.

Puede darse una adolescencia temprana que abarcaría entre los 10 y los 12 años hasta dos o tres años más tarde. "Son niños que están en proceso de cambio, eso sí. Las características de esta etapa son los cambios continuos de humor y los enfados dirigidos casi siempre contra sus padres. También a formar un grupo de iguales, generalmente de su mismo sexo", dice la experta.

Luego está la adolescencia media que se suele situar entre los 13 y los 16 años. "Chicas y chicos ya han comenzado su separación emocional de la familia. Es una etapa de gran rebeldía".

Y por último está la adolescencia tardía que se da entre los 16 y los 20 años cuando transcurre el último período de la adolescencia. "Se trata de una etapa mucho más tranquila en la que mayoría de los jóvenes ha vuelto a establecer unas relaciones cordiales con sus padres lejos ya de los momentos de enfrentamiento que suelen identificar las dos etapas precedentes. También en este momento comienzan a afianzar sus relaciones de pareja".

Proceso completado. Si por maduración se entiende la capacidad de responsabilizarse de uno mismo y tomar decisiones sobre su vida, esto suele llegar con el final de la adolescencia. Pero su llegada no es repentina, según la especialista a lo largo de las distintas etapas las chicas y chicos van aumentando su madurez emocional, moral e intelectual. "Es decir, serán cada vez más capaces de relacionarse con ellos mismos y con las personas de los rodean de manera sana, podrán entender y seguir las reglas que rigen la sociedad y alcanzarán el pensamiento abstracto".

Pro y contra en los chicos. Los chicos que maduran rápido son más equilibrados, amables y tienen una mayor tendencia al liderazgo y son menos impulsivos que los que maduran más tarde. Sin embargo, la maduración temprana también puede tener efectos negativos. Al parecer más maduros se exige a estos chicos que actúen con la madurez que aparentan y cuentan con menos tiempo para prepararse para los cambios de la adolescencia.

Pro y contra en las chicas. Por lo general, a las chicas no les gusta madurar antes que sus compañeras, sino que prefieren hacerlo al mismo tiempo que las demás. Las chicas que maduran pronto tienden a ser menos sociables, introvertidas y tienen una actitud más negativa hacia la menarquía.

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