Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

martes, 16 de octubre de 2012

¿Sabías que el mal aliento es un inhibidor sexual? Te enseñamos cómo combatirlo

Durante la Edad Media, en el país de Gales, la lepra era uno de los tres motivos legítimos que una esposa podía argumentar para divorciarse de su marido; los otros dos eran el mal aliento y el fracaso al tener relaciones sexuales.

La Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS) sacó la conclusión de que el 29% de las mujeres considera a la halitosis el principal inhibidor físico de la líbido. La falta de erección estuvo en segundo lugar, con el 16%, y la eyaculación precoz quedó relegada al 12%. Pero no nos olvidemos que a ellos tampoco les gusta lo más mínimo besar una boca femenina que desprenda un aroma desagradable.

Pero… ¿qué es la halitosis?

“Llamamos técnicamente halitosis al mal olor procedente de la boca. Es un problema frecuente, sobre todo después de dormir. La causa principal es que al mantener en reposo los dientes y demás estructuras bucales se disminuye la producción de saliva. Dicha sequedad bucal junto al estancamiento de alimentos, sufre un proceso de putrefacción y aumenta el pH de la boca y el crecimiento de ciertas bacterias que son capaces de descomponer alimentos proteicos o grasos, así como las propias células y la sangre de la boca, produciendo compuestos derivados del azufre que son volátiles y que confieren el desagradable mal olor al aliento: sulfuro de hidrógeno y mercaptano de metilo (olor a huevos podridos)”, explica el odontólogo Iván Malagón.

Para el Dr. Malagón, “esta incómoda situación va más allá del suceso matinal y, para colmo, el que lo sufre ni siquiera se da cuenta porque los receptores de su nariz se bloquean y acaban por no responder a esos malos olores constantes. Esta circunstancia provoca rechazo social, ya que la gente que rodea a quien tiene “halitosis” sí que lo percibe”.

Son diversas las causas que pueden producir el mal olor en la boca, pero algunas de las más significativas son:

Higiene bucal

Una correcta higiene bucal es esencial para tener un aliento fresco, también de las prótesis o férulas, si se usan. Recuerda reemplazar tu cepillo dental cada 3 meses, ya que una gran cantidad de bacterias pueden vivir en él, y no olvides visitar a tu dentista cada 6 meses para una limpieza bucal.

Lengua

La ausencia de limpieza de la lengua es una de las causas más comunes del mal aliento. Los sedimentos se quedan en la rugosa superficie de la lengua, creando las condiciones ideales para que las bacterias crezcan. Se recomienda el uso de un limpia lenguas, no de un cepillo de dientes.

Alimentación

Algunos alimentos con sabores aromáticos fuertes, como la cebolla y el ajo, al ser digeridos provocan la exhalación de olores característicos que pueden resultar molestos, por lo que es mejor evitarlos, especialmente si piensas disfrutar de una noche de pasión. Evita también ciertos tipos de comida como la carne, el azúcar, las grasas y los picantes, por el contrario, los productos lácteos te ayudarán a eliminar el mal aliento.

No te olvides de beber agua, de 2 a 3 litros al día sería ideal para favorecer la salivación.

Sinusitis y alergias

Si sufres sinusitis, resfriado o alergias, tus senos nasales producen más moco. Las bacterias que provocan el mal olor son atraídas por las proteínas existentes en estos mocos y flemas que, cuando llegan a la garganta, provocan que el aliento huela peor de lo normal.

Enfermedad de encías

Aquellas personas que sufren gingivitis son más propensas al mal aliento crónico debido a la acumulación de bacterias en los tejidos que rodean los dientes. En este caso son obligadas las revisiones y consulta al dentista.

Boca seca

La saliva es la manera natural que tiene el organismo para limpiar la boca, removiendo las partículas de comida. Si el flujo de saliva disminuye, o si respiramos continuamente por la boca, se puede provocar mal aliento. En estos casos resulta útil masticar chicle sin azúcar, ya que estimula la producción de saliva.

El tabaco y el alcohol

El tabaco no sólo deja el aroma a cenicero, sino que el humo afecta al flujo de saliva en la boca, lo que provoca sequedad bucal, y ya sabemos lo que ocurre cuando la boca se seca. Pero además, los agentes químicos nocivos que se encuentran en los cigarros provocan la falta de oxigenación de las encías, lo que favorece la aparición de gingivitis.

Por otra parte, el alcohol y el café dejan muchos residuos y se fijan a la placa dental.

Signos de otras enfermedades

El mal aliento crónico puede ser un signo de otros problemas serios de salud como infección en el tracto respiratorio, sinusitis crónica, bronquitis crónica, diabetes y problemas gastrointestinales.

Recetas caseras contra la halitosis

Analizadas las posibles causas, llega el momento de descubrir algunas recetas caseras completamente naturales que puedes tener en cuenta, tales como mascar perejil fresco, tomar infusiones de menta o comer manzanas, que te ayudan a mantener la boca fresca y limpia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario