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domingo, 2 de junio de 2013

Un hombre, ¿Para más de una mujer?

Carlos, de 45 años, está divorciado hace más de 15 años. El motivo de la separación con su esposa fue por infidelidad. Hasta el momento no se volvió a casar porque asegura que él no es hombre para una sola mujer.

“Aunque cueste creerlo, no puedo ser fiel a una sola mujer. Creo que es algo que llevo en los genes. Por más que me propongo mantener una relación estable con una sola pareja, al final termino siendo infiel”, dice cuando se le pregunta por qué no rehace su vida.
La sexóloga Liliana Zabala explica que desde las primeras civilizaciones, el hombre estaba con muchas mujeres al mismo tiempo por la necesidad genética de perpetuar la especie y eso ha quedado estructurado en el siquismo como algo de naturaleza sexual normal.
“Los hombres tienen un umbral de excitación sexual más alto y una mayor apetencia por la variabilidad sexual y una tendencia de que su monogamia se convierta en monotonía y busque algo que le dé un poco de sazón y adrenalina a su vida”, remarca.

Desde lo fisiológico
Zabala asevera que los niveles de testosterona del hombre son 20 veces más elevados que en la mujer, y son proclives a los encuentros sexuales con mujeres conocidas y desconocidas con o sin amor, porque su naturaleza sexual es así.
“Como sicoanalista y sexóloga la denomino La teoría de la doble vida. Es la pulsión sexual del hombre que lo empuja a tener una vida con otra, ya sea pública o en su entorno social íntimo, y otra vida en lo familiar o privado. La descarga de esa pulsión sexual requiere de muchos acontecimientos acelerados, sobre todo cuando están en la edad del ‘chip’ de la sexualidad”, argumenta.

Otra historia
Martín conoció a María en la universidad. Se pusieron de novios y al terminar sus carreras se casaron y tuvieron una niña, y llevan una relación buena, según afirma. Al cabo de 10 años, él conoció a una mujer que le gustó desde el primer momento por su carisma y por su forma de ser. Primero entablaron una bonita amistad y luego comenzaron a tener una relación sentimental a escondidas.
Ahora Martín se encuentra entre la espada y la pared. Dice que no quiere perder a su esposa porque es una excelente madre y compañera, y tampoco a su amante; que le ha agregado un poco de alegría y adrenalina a su vida. “Siento que quiero a las dos”, se justifica.
Liliana Zabala manifiesta que el hombre puede amar a su esposa pero sentirse atraído por la otra mujer y desear al mismo tiempo estar con ella. “En algunos casos se da que el hombre pueda apasionarse por una mujer y ser fiel momentáneamente, o de lo contrario querer a una y estar con otra porque simplemente se le presenta la oportunidad”, señala.

¿Se puede amar a dos?
La sicóloga Nadia Rocabado es categórica. Afirma que no. Quien ama a una segunda no quiere a una primera. “Quien dice que ama a dos, sencillamente no conoce y nunca ha experimentado el verdadero amor”, remarca.
Existe una estrecha línea entre la pasión y el amor y muchas veces se confunde. La pasión se vive intensamente, es obsesiva y absorbente y transmite una falsa sensación de amor que al final decae, pierde su intensidad y da paso a otra. La gran mayoría de los hombres experimenta pasión, asegura.
“Cuando un hombre siente un amor sano, maduro y equilibrado por una mujer no pensará ni deseará a otra, pues su sentir traspasa las barreras de lo físico o del deseo carnal”, resalta.
A su vez Saavedra considera que cuando una persona tiene una relación estable y se ‘enamora’ de otra, es posible que confunda sus sentimientos y crea que ama a dos personas, cuando lo que está amando es la sensación de estar enamorado y el estado de felicidad de la primera fase del enamoramiento.
Por lo general, cuando alguien vive dos historias de amor paralelas debe acabar decidiéndose. No es posible que ambas prosperen porque no se puede amar ni hacer planes y proyecto de vida con las dos.

Conducta genética
Rocabado expresa que la ciencia postula que la bigamia o poligamia es una conducta que está determina genéticamente en el género masculino por mandamiento a depositar su semilla en todas las hembras. Al contrario de la mujer, su mandato genético es ser fertilizada por el mejor.
Según esta teoría, agrega la especialista, la monogamia en la humanidad es antinatural y con ello se explica la tendencia de muchos hombres a relacionarse sexual y sentimentalmente con varias mujeres a la vez. La contraparte a que no se dé esta conducta está determinada por el grado de raciocinio, los valores y el fuerte rol social que muchas religiones ejercen en la vida de las personas.
“El varón de una sola mujer no es un mito, es una minoría. Es un hombre demasiado racional que domina sus impulsos y tiene fuertes valores cimentados”, explica.

Historia individual
La sicoterapeuta Ingrid Saavedra precisa que el origen de que un hombre quiera estar con dos o más mujeres al mismo tiempo podría estar ligado al deseo de reafirmar su masculinidad, búsqueda de seguridad a consecuencia de una crisis en la relación.
La respuesta masculina, añade, es influida por su historia individual, por lo que su respuesta frente a la infidelidad estará ligada a los límites aprendidos en sus primeras relaciones afectivas, al deseo de preservar o no su relación y, finalmente, a la valoración sobre la exclusividad de su vida en pareja.

Cuestión de autocontrol
Saavedra dice que la fidelidad masculina no es ausencia de deseo, sino autocontrol y evitación a tiempo. La lealtad en el varón, más que por un estado natural de rectitud hacia la mujer amada, está determinada por su fuerza de voluntad y el propósito racional de evitar el engaño porque no le interesa destruir lo que tiene y quiere mantener su relación.
Indica que casos como estos se ven poco hoy en día, donde la infidelidad subyace en el contrato nupcial, por lo cual las mujeres adoptan dos posturas: actitud persecutoria o de sumisión, si es que están dispuestas a cuidar su relación.
Según un estudio publicado por Social Psychology Quarterly, la fidelidad masculina demuestra evolución e inteligencia. Su teoría se basa en que el comportamiento fiel del hombre inteligente es una señal de la evolución de la especie. Asumir una relación monógama supone una ‘novedad evolutiva’, a diferencia del varón primitivo, que era propenso a la promiscuidad.

Causas de la infidelidad
¿A qué se debe que un hombre tenga varias relaciones a la vez? Rocabado aclara que existen tres factores: genéticos, por carga genética, como se dijo anteriormente. Sociales, por presión del medio y sicológicos, por egocentrismo, inmadurez, adicción al sexo, etc.
Saavedra resalta que también se dan por desamor, insatisfacción sexual o aburrimiento. Otra de las razones es una educación deformada, ya que se fomenta el sexo desde edades tempranas

Para mantener vivo el deseo

Algunas recomendaciones

Si las mujeres quieren que su pareja mantenga el interés por ellas y la relación no se marchite deben tomar en cuenta algunos consejos, dice la sexóloga Liliana Zabala.

Mimosa. Darle besos matinales y un “te amo” a diario, los hace sentirse felices y realizados todo el día y adictos a uno. Compréndanlo en sus devaneos. Un abrazo, un “te quiero”, lisonjas y loas a diario son como el agua para las plantas. No se hagan las interesantes o prejuiciosas.

Compañera. El hombre busca y necesita una compañera auténtica y cariñosa, fuerte y resuelta, que no sea inquisidora. Quiere a su lado a alguien que le brinde el mismo cariño, amor y comprensión que le dio su madre.

No al maltrato. Hombre maltratado se hace vulnerable y rápidamente se interesa por la calle y por quien lo trata mejor. Si quieren tener la dedicación plena de su compañero, trátenlo muy bien, caso contrario habrá otra que lo hará y ustedes solo se enterarán cuando ya no haya remedio. Si desean brillar con luz propia, denle el brillo a su vida para que brillen ambos.

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