jueves, 21 de agosto de 2014

¿Cómo se vive el AMOR hoy?


La experiencia, la química o el sentimiento del amor. Amor romántico como lo define Helen Fisher desde su objeto de estudio.

Recientemente, la comunidad científica se ha interesado por saber más acerca de cómo vive el ser humano el amor. Algo que hasta ahora había sido materia reservada para poetas y novelistas. “Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un soñado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado”. Esta es la definición del amor por Francisco de Quevedo.

Científicos como la antropóloga Helen Fisher estudian el comportamiento del cerebro cuando entra en contacto directamente con el amor. El futuro de este sentimiento según esta estudiosa del amor romántico se remonta a millones de años atrás, la Prehistoria es el quid de la cuestión.

“Amamos porque, hace millones de años, nuestros antepasados necesitaban este flujo cerebral, estos impulsos y sentimientos para dirigir su cortejo, apareamiento, reproducción y paternidad”, exponía la antropóloga Fisher en el 2004 para el diario El Mundo. Los principios que rigen las relaciones amorosas siguen siendo similares. El motivo es simple: forjar lazos es humano.

Helen Fisher ha realizado durante años escáneres cerebrales a miles de personas, y en ellos ha visto que el “amor romántico” muestra una actividad especial en el cerebro, parecida a la que producen adicciones como la de la cocaína: “La persona se encuentra altamente motivada, cada vez necesita ver al otro más, y más, y más, tiene el patrón de una adicción”.

Y no se debe al sexo, afirmó: “El amor es un sistema muy poderoso, hay mucha gente sufriendo de amor romántico”.

Cupido son las hormonas

En un experimento con ocho millones de personas en un portal de contactos de Internet (Match), Fisher, que es una eminencia en su país, está buscando la respuesta a por qué nos enamoramos de una persona y no de otra.

De momento ha establecido cuatro estilos de personas asociadas al circuito hormonal que predomina en ellas (dopamina, serotonina, testosterona, estrógeno-oxitocina).

Los dos primeros grupos, a los que llamó “exploradores” y “constructores”, por su forma de moverse en la vida, suelen buscar gente como ellos. Los otros dos tipos, “directores” y “negociadores”, suelen buscar a gente distinta a ellos, afirmó en Málaga.

¿Las relaciones han cambiado?

Sin embargo, hoy pensarás que las relaciones humanas son radicalmente opuestas a las que se daban en aquel entonces, por la existencia de Internet o los sitios web dedicados al amor – tales como Meetic o Edarling -. La respuesta que da Helen Fisher es bien distinta. Ella es la encargada de realizar año tras año un estudio sobre “Solteros en Estados Unidos”, con la ayuda de la página web Match.com. Las respuestas de los más de 20.000 hombres y mujeres encuestados han dado pistas sobre el futuro del amor en la sociedad actual.

Los miedos

Lo más importante hoy es que el sentimiento de “racismo” o prejuicios están disminuyendo en EE.UU: el 74% de los solteros se comprometerían a largo plazo con una persona de distinto origen étnico, y el 70% se comprometería con alguien de otra religión. La mayoría está de acuerdo con el matrimonio entre personas del mismo sexo y con tener hijos sin casarse. No obstante, los solteros no aprueban las relaciones abiertas o a distancia. Por otro lado, el ser humano también es más cauto. En EE.UU, el 67% de las parejas que conviven le tienen miedo al divorcio. Así que los solteros están poniendo de moda una mayor etapa de cortejo antes de comprometerse.

Es cierto que el amor y la forma de conocer gente se han transformado, pero las bases de las relaciones humanas no. Primero, se estima que alrededor de 84% de los hombres y mujeres estadounidenses se casarán antes de cumplir 40 años. Además la familia de doble ingreso seguirá siendo la norma en la sociedad actual, así como el 50 % de hombres y mujeres estadounidenses se divorciará en un futuro cercano.

Al fin y al cabo todo es un ciclo, los matrimonios infelices pueden terminar y otros mejores comenzar. Lo que está claro es que nunca te arrepentirás de amar, de hecho en 2012, el 81% de los encuestados por Helen Fisher – de un total de 1.095 estadounidenses casados a través de Match.com – afirmó que volverían a casarse con su actual pareja. Y es que el ser humano seguirá muriendo y “matando” por amor, algo que nunca cambiará./

¿Elamor es duradero?

Parece que sí. Por el escáner de Helen Fisher pasaron también personas que, tras 20 años de matrimonio, decían seguir enamoradas y encontró la misma actividad en la misma zona del cerebro que los del grupo del amor romántico. Con una diferencia: “Cuando te acabas de enamorar, además sientes mucha ansiedad; a largo plazo, no”, afirmó.

No hay comentarios:

Publicar un comentario