Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

domingo, 31 de mayo de 2015

Cien mujeres analizan miradas sobre una ruptura amorosa

on un: "Cuídese mucho”?. La artista francesa Sophie Calle decidió trasladar el mensaje a 100 mujeres para que lo analizaran y compuso, así, una muestra que actualmente se exhibe en Buenos Aires con la incorporación, por primera vez, de hombres.
"Me hubiese gustado que las cosas fuesen de otro modo. Cuídese mucho”. Así terminaba el correo electrónico que recibió hace ya 11 años Sophie Calle de su entonces pareja, una ruptura que le sirvió para poner en marcha una exposición en la que un centenar de mujeres dan su particular visión sobre la pérdida amorosa.
Periodistas, escritoras, actrices, cantantes, bailarinas, filósofas y psicólogas reconocidas de todo el mundo recurrieron a su cuerpo y su imaginación para examinar los elementos que componen un mensaje de despedida, así como sus vinculaciones con el dolor, la pérdida, el sexo, el amor y, en esencia, la vida.
El resultado fue la exhibición Prenez soin de vous (Cuídese mucho) que Calle realizó por primera vez en Venecia en 2007 y que ahora, en el marco de la Bienal de Performance de Buenos Aires, ha llegado al recién inaugurado Centro Cultural Néstor Kirchner de la capital argentina con una gran novedad: la presencia de una mirada desde lo masculino.
La actriz y directora francesa convocó esta semana a siete artistas e intelectuales argentinos destacados como el escritor y cineasta Edgardo Cozarinsky, el compositor Marcelo Delgado o el poeta Hugo Mujica para que tomando como punto de partida el emblemático correo, desgranaran los secretos de las relaciones humanas.
Maricel Álvarez, la comisaria, asegura en que la visión de los hombres no es tan distinta de la de las mujeres, sino que las diferencias tienen más que ver con "el universo” desde el que mira cada ser humano, que es mucho más amplio que el género.
"Hay algo que nos unifica a todos y que no distingue de géneros, que tiene que ver con el dolor, la pérdida, la ausencia, la falta del otro”, apunta antes de insistir en que todo eso se trata de una experiencia colectiva porque "tarde o temprano” todas las personas han sido "abandonadas”.

Así, en una sala del antiguo edificio del Correo argentino, los murmullos de estos incesantes espectadores se mezclan con las voces de las artistas, cuyas interpretaciones se muestran en decenas de pantallas para que la audiencia sea testigo de cómo leen, cantan, bailan, miran, sienten y hasta mastican la carta, como se atreve a hacer la escritora francesa Chloé Delaume.
De métodos poco ortodoxos también sabe la exactriz porno Ovidie, quien utiliza muñecas inflables y penes de goma en su particular interpretación de la pérdida amorosa, algo más radical que la de la española Victoria Abril, que comenta el correo desde la cama y se dirige a la misma Calle. "Aquí hace falta un rendez-vous, déjale ser tu amigo”, le aconseja Abril antes de apuntar que espera que se le haya "roto el amor de tanto usarlo”.

Además, la exposición cuenta con fotografías y relatos de las protagonistas, así como un espacio con sillones y una televisión en la que se reproduce la performance masculina, parte esencial de esta exhibición.

Carga efectiva

Afectos Maricel Álvarez, amiga de Sophie Calle desde 2008, considera que el trabajo de la artista conceptual de 61 años está plagado de una importante carga afectiva y emocional que genera una gran empatía en el público, con quien establece un vínculo "muy directo y franco”, al interpelarlo directamente en un sentido "lúdico”. Todo ello contribuye a conformar una obra con una "grave complejidad intelectual”.

¿Qué factor influye en la elección de pareja?

¿Cuestión de química? sentimientos y afectos

¿Por qué nos gustan unas personas, y no otras? Varios factores influyen a la hora de elegir pareja, explica la psicóloga Ciara Molina, autora del libro Emociones expresadas, emociones superadas.

“Lo que hace que nos enamoremos de una persona y no de otra se debe principalmente a dos factores, por un lado lo que se conoce con el nombre de la bioquímica del amor, y por otro lo derivado del sistema de creencias (pensamiento), necesidades, gustos y experiencias que se complementen o asemejen con los nuestros. Es decir, comporta tanto un componente físico como psicológico”, aclara.

Pero, ¿qué es exactamente la bioquímica del amor?

Según Molina, “se trata de todo un conjunto de reacciones emocionales que circulan por nuestro cerebro a través de toda una serie

de descargas neuronales (biología)

y de una concatenación hormonal (química).

La interrelación entre ambos aspectos produce la sensación placentera que conocemos como el amor”.

Pero la bioquímica no es la misma en todo el proceso amoroso, y según esta psicóloga, va cambiando a medida que la relación avanza, pudiendo identificar hasta cuatro fases:

1. Enamoramiento. Es la fase más pasional del proceso, de un año o año y medio de duración, donde lo que predomina es el deseo sexual gracias a la producción y liberación constante de hormonas como la oxitocina o la vasopresina que contribuyen a la pasión.

Esta etapa se caracteriza también por inhibir la serotonina (estabilizadora del humor y la ira entre otras cosas) y desactivar ciertas regiones de la corteza frontal que se encuentran implicadas en los procesos lógicos o de razonamiento, de ahí que se tenga la sensación de que se vive el amor de una forma mucho más alocada e instintiva en estos primeros momentos.

Por otro lado, existen sustancias químicas que se captan a través del olfato, las llamadas feromonas, que son producidas de manera natural para comunicar entre otras cosas el estado anímico y de salud o la disponibilidad o compatibilidad sexual.

2. Amor romántico. Desde el punto de vista de la bioquímica del amor, es una fase donde la mayor concentración de funciones se encuentra en la zona del cerebro conocida con el nombre de Área Tegmental Ventral de Tsai (ATV) que no es más que un grupo de neuronas implicadas en el sistema de recompensa natural del cerebro, el mismo que actúa en numerosas adicciones.

Por eso en esta etapa se siente como cierta obsesión por la persona amada.

Esta área es importante en la cognición, la motivación, el orgasmo y muchas de las emociones intensas que se experimentan en el amor.

Esta parte del cerebro se encuentra en el llamado cerebro reptiliano (primitivo), que es el que tiene que ver con la supervivencia: comer, beber, mantener relaciones sexuales y sentir la necesidad de protección. Por lo que convierte al amor romántico como una necesidad casi imposible de evitar.

La principal actividad se encuentra en una serie de células que sintetizan la dopamina, sustancia relacionada con los cambios de humor, la euforia y la motivación por conseguir un objeto concreto, en este caso mantener la relación con la persona amada.

¿Por qué se dice que en cierto modo se convierte a la otra persona en una obsesión? Porque la combinación de norepinefrina y dopamina hacen que enfoquemos la atención sobre esa persona en concreto, y eso ayudado por los bajos niveles de serotonina hace que el pensamiento se vuelva repetitivo, obsesivo en parte.

3. Amor comprometido. En esta etapa del amor, empiezan a destacar aspectos más psicológicos del proceso, como la negociación de roles dentro de la pareja, la solución de los primeros conflictos, el aumento del compromiso de lealtad y la exclusividad como pareja.

¿Quiere decir esto que no existe pasión sexual? Sí existe pero deja de ser lo primordial, dejando paso a unas emociones mucho más relajadas, de satisfacción y bienestar, gracias a la segregación de endorfinas y encefalinas. Éstas producen una gran sensación de felicidad, lo que hace que la adicción al amor se mantenga.

4. Amor compañero. Y por último está el amor compañero, que no se da en todas las parejas, donde la pasión romántica y erótica se ve reducida normalmente por la falta de incentivos y la monotonía dentro de la unión. Al no tener tantas relaciones sexuales los niveles de oxitocina bajan, dando lugar a un amor más sereno, de asentamiento de la pareja, de compañerismo.

SISTEMA DE CREENCIAS

Pero el amor, concluye esta experta, no es solo bioquímica, “ya que aunque nuestros sentimientos dependen de la actividad cerebral y la acción química de neurotransmisores y hormonas, existen otros condicionantes que favorecen el enamoramiento de una u otra persona”.

“Somos seres sociales y como tales nos relacionamos a todos los niveles, también cuando nos enamoramos. El amor es una emoción que se expresa a través de un sentimiento y se canaliza a través de una acción que guarda coherencia con nuestro pensamiento (sistema de creencias). Por lo que tendemos a fijarnos en personas que guarden relación con nuestra manera de ver la vida o nuestros gustos, aquello que nos haga sentir plenos. Una cosa es la reacción instintiva (química) sobre la que no tenemos control, y otra la parte más reflexiva y analítica que identifica si la persona por la que sentimos atracción nos complementa”.

sábado, 30 de mayo de 2015

Actitud postcoital, ¿qué hacemos después del sexo?

Inmediatamente después del estampido de placer y de hormonas que acompaña al orgasmo, ocurre el apagón. Los franceses, más sutiles, lo llaman la 'petite mort' (pequeña muerte). El hombre, exhausto, no pide más. Si acaso, un capricho liviano: un cigarrillo, algún tentempié o la consabida cabezadita, tan desconcertante para la mujer. Ellas, sin embargo, encuentran en este momento la ocasión de reforzar su vínculo afectivo con la pareja y reclaman caricias y palabras de amor, según observaron en sus investigaciones los psicólogos estadounidenses Daniel Kruger y Susan Hughes.

Igual que ellos, muchos científicos llevan décadas empleándose a fondo para saber qué ocurre antes, durante y después del orgasmo. En su libro 'Por qué los hombres se duermen después de darse un revolcón', el doctor Billy Goldberg habla de un complejo químico en el que intervienen hormonas como la oxitocina, la prolactina y la vasopresina, que empujan al cuerpo a un estado de derrumbe y de cansancio intenso.

Si hubiese que aunar de alguna manera las conclusiones de unos y otros, podría decirse que nuestro comportamiento después de un coito obedece más a fenómenos biológicos, y al hecho de que ciertas áreas cerebrales queden paralizadas y otras sobreexcitadas, que a antojos o desvaríos de los amantes.

Conversar. Es tan importante para la relación como el mismo sexo. Un estudio publicado en la revista 'Archives of Sexual Behavior' por investigadores de Toronto concluyó que los niveles de oxitocina en cantidades tan generosas como las que se liberan después del orgasmo propician un momento de unión que debe aprovecharse para expresar cariño y afecto, pero no para exigir compromiso ni creer en promesas.
Acariciar. La mujer necesita proximidad física y emocional, de acuerdo con el psicólogo Daniel Kruger, y el poder del tacto tiene beneficios incalculables, físicos y mentales, para la satisfacción sexual. Intensifica el placer y afianza la relación. Pero el contacto físico debe hacerse según demanden ambos, con algún juego erótico, una caricia o un simple abrazo. Es un momento menos pasional y más afectivo, de acercamiento, de besos, caricias y abrazos, aunque a veces pasa a ser el preámbulo de una nueva sesión sexual. Esto es posible solo si el sexo ha tenido como escenario un lugar cómodo y seguro.
Dormir. Sobre todo en el hombre debido a la descarga de prolactina, el orgasmo provoca somnolencia, satisfacción y relajación. Sabiendo esto, no hay motivo de preocupación, inseguridad ni otro sentimiento negativo de los que suele generar en la mujer la costumbre masculina de quedarse como una marmota. Si se duerme, lo mejor es acompañarle, ya que el orgasmo libera también en ella endorfinas, hormonas que inducen a la relajación. Por eso después del sexo se concilia muy bien el sueño. Los dos abrazados, cuerpo a cuerpo, resulta un descanso especialmente gratificante.
Amnesia global transitoria. Es un fenómeno extraño que lleva a un estado de confusión y pérdida de memoria durante unos instantes. La causa está en una bajada de oxígeno en la sangre que provoca algo así como un corte en los circuitos de la memoria.
Vuelta compulsiva al Smartphone. Para chatear, revisar el correo o hacerse selfies que cuelgan de inmediato en sus redes sociales. Sobre todo los jóvenes, que tienen una resistencia física inagotable, aprovechan el momento para continuar el juego erótico con este tipo de gestos. Se trata de una conducta cada vez más corriente, a pesar de que al perder el control del destino de esas imágenes los chicos quedan en una situación muy vulnerable que les puede comprometer.
Llorar. El llanto sexual acompaña en ocasiones al orgasmo femenino causando un gran desconcierto. La pareja lo interpreta como un ataque a su ego masculino, en lugar de entenderlo como un modo de liberar la tensión acumulada en ese momento de máxima excitación. Investigadores del Instituto de Tecnología de Queensland, en Australia, descubrieron que una de cada tres mujeres sufre este estado de melancolía justo después de una relación sexual, aunque haya sido satisfactoria. Se conoce como disforia postcoital (PCD por sus siglas en inglés). El psiquiatra estadunidense Richard Friedman investigó los motivos biológicos y demostró que podría originarse porque la amígdala, la parte del cerebro que rige emociones como el miedo y la ansiedad, recupera sus niveles después del orgasmo.
Huída. Algunas personas se visten apresuradamente, buscando una excusa para irse del lado de su pareja. Esta actitud genera cotas muy altas de frustración, tanto para el que abandona como para el que se queda. Los romanos usaban la expresión 'post coitum tristitia' (tristeza y vacío después del coito) para referirse a este sentimiento confuso de vacío y satisfacción al mismo tiempo que se vive después de un estado intenso de placer. De nuevo, la biología actúa de modo insólito.
Conductas neuróticas. La higiene íntima es importante, pero sin llegar a conductas obsesivo compulsivas como les sucede a muchas personas.
Fumar. Es una reacción convencional. El sexo exige tal nivel de esfuerzo y gasto energético, que el cuerpo busca un mecanismo de recompensa.
Jaquecas orgásmicas. Nada que ver con la vieja excusa para eludir las relaciones sexuales. La sucesión de sensaciones, contradictorias y a veces extremas, desde el inicio hasta el fin del encuentro sexual, aumenta en algunos hombres y mujeres la presión arterial y deriva en migraña.

Los valores morales necesarios en la pareja

Amas a tu pareja y deseas que las cosas funcionen cada día mejor entre ustedes dos. ¡Claro que sí! Pero son muchas las parejas que piensan que van a durar y que cuando menos se lo esperan, la relación se rompe. Para evitar ser como esas, necesitas poner en práctica cuatro valores morales muy importantes pero que la mayoría olvida. ¡No pierdas detalle! Honestidad, no es fácil mantener una relación de pareja con una persona que miente. Si sabes que tu pareja dice mentiras sobre cualquier aspecto, por mucho que lo ames está claro que tu relación no va a durar. La verdad puede hacer daño a veces, pero solo con la verdad por delante se puede confiar plenamente en las personas. Ser justo es algo que todas las parejas necesitan. Puede que él siempre ceda a tus proposiciones, pero llegará un momento en el que te diga "no" y se resista a lo que quieras en ese instante. Por este motivo, resulta importante encontrar la solución antes. No deben olvidar la fidelidad.

Demasiado cursi

Al principio era lindo y encantador, pero ahora hasta me parece ridículo. Cada frase, canción y hasta imagen la compara con nuestra relación. Es muy empalagoso”, comenta Mery (nombre ficticio), quejándose de su pareja. Si este caso se te hace familiar y tu pareja es demasiado cursi, descubre cómo decirle que estás cansada de esa situación, pero sin ofenderlo.

Cuándo hablar. La psicóloga Sandra Bustamante indicó que el momento más apropiado es cuando haya tranquilidad y ambos tengan un buen estado de ánimo.

Cómo decirlo. La sexóloga Liliana Zabala mencionó que si la relación está en una etapa en la que el amor bajó su intensidad, seguramente te va a molestar la actitud del otro. "Lo mejor es hacerle saber lo que nos parece agradable y desagradable, incluso hacerlo de forma chistosa sin llegar a ser torpes, no hay necesidad de pedir perfección, nadie es perfecto. Él o ella puede decirle que le encanta sus detalles pero que no necesita tantos regalos y atenciones, tiene que expresárselo de una manera que no ofenda a su pareja”, puntualizó.

Límites. La pareja tiene un lenguaje afectivo y cariñoso, mismo que no tiene nada de malo, por ejemplo si a tu "media naranja" le gusta morderte la oreja, debes decirle que no te agrada y establecer límites, "es parte de construir la relación", sostuvo el psicólogo Óscar Urzagasti.

Comportamiento. Zabala apuntó que existen actitudes cursis, que atraen mucho a algunas parejas, por ejemplo el que ambos jueguen como niños, "la informalidad es parte de la relación, por ello no se debe ser lineal, ni vertical, más al contrario tiene que haber tener juegos y chistes".

Recomendación. Bustamante señaló que el individuo debe preguntarse por qué necesita dar tantas demostraciones de su afecto, cuando quizás no es necesario, "tal vez tenga inseguridad en la relación, en sí mismo o ambas".

viernes, 29 de mayo de 2015

Follamigos, poliamor y otras relaciones del mundo moderno

Según la RAE se llaman amigovio. Según la Real Academia de la Vida, follamigos. Son aquellas personas que, de "forma pura y desinteresada", como la amistad, se encuentran de vez en cuando para desnudarse y pasárselo bien. Sin cenas románticas ni paseos de la mano ni (re)presentaciones forzosas a la familia política (Nota: La que no es verdadera: Nota 2: Los políticos son falsos. Nota 3: Los políticos no tienen follamigos, tienen amantes en Canarias).

Malas noticias. Los follamigos, por mucho que usted los haya idealizado, suelen terminar mal. Lo dice la Sociedad para el Estudio Científico de la Sexualidad, un grupo de señores americanos que lleva desde los años 60 investigando sobre el sexo (hay un montón de trabajos divertidos ahí fuera). En EEUU, por cierto, se les llama "friends with benefits" y en Chile, "amigos con ventaja". En resumen, amigos con derecho a roce. Que es como se denominaba a los follamigos a.d.F. (antes de Franco). Esta sociedad examinó a 191 personas con follamigo y observó que, un año después de firmar ese "contrato" sólo el 26% seguía siéndolo. El 15% se había convertido en pareja, el 28% había decidido ser sólo amigos y el 31% había roto cualquier tipo de contacto.

Según los expertos (los sexólogos y los que hemos visto las seis temporadas de 'Sexo en Nueva York'), este tipo de relaciones abiertas obedecen a una transformación sociológica. Por un lado, el sexo ya no tiene como objetivo la reproducción -que alguien se lo diga a Paquirrín- Por otro, nos hemos creído que comprometernos con algo significa ser menos libres (salvo cuando votamos, ¿verdad?), así que le tenemos miedo a toda relación que dure más de una semana. Y, por eso, después del séptimo día, cambiamos nuestro estado civil en Facebook por un dramático y sin embargo misterioso: "es complicado".

Otro estado civil aún no aceptado en Facebook es el denominado: "Me gustas tú", con banda sonora de Manu Chao. Síntomas: le das de manera compulsiva al botón de "me gusta" cada vez que el chico que te gusta publica una foto de su gato, un vídeo de 'Juego de Tronos' o un panegírico de Ancelotti. No eres tú, son tus hormonas. Una solución rápida e indolora es Bang with Friends, una aplicación que te permite saber qué amigos de Facebook quieren acostarse contigo. Si a ti también te apetece, salta la chispa -perdón, la notificación- y te puedes poner manos a la cama. Esta aplicación, demasiado explícita, tal vez (los pasos para registrarse imitan los que hay que seguir con un preservativo) tuvo que cambiarse de nombre -ahora se llama Down- para que no la retiraran del mercado.

Pero antes de que internet trajera el caos a nuestra vida sentimental existía el poliamor que es tener más de una relación amorosa y duradera. Es decir, el amor libre de los años 70, el de 'Soñadores' y 'Jules et Jim', también el de Sartre y Simone de Beauvoir. Está todo inventado ya. Aunque muchos no entiendan cómo se puede querer a dos mujeres (u hombres) a la vez, y no estar loco, sus practicantes, como Golfos con Principios, defienden que la base de todo es la confianza. Cualquier conducta sexual es válida, siempre que cuente con el consenso de sus participantes.

Otra cosa son los flexisexuales. Al buscar el término en Internet aparecen Britney Spears y Madonna besándose con bastante cantidad de saliva y Selena Gómez y Cara Delevigne en la ducha. Y, sorprendentemente, ningún colchón. Debería aparecer un colchón. El término se refiere a mujeres heterosexuales (por lo que se ve, celebrities) que tontean con chicas.

Pero no todo van a ser historias de unión. Porque la vida sin una pizca de tragedia no tiene sentido y porque, amor, con amor se paga, existen los pagafantas.Tu la quieres, ella te quiere como amigo. Y una vez que la zona de amistad se establece, la conquista es imposible. Esto se lo explicaba Joey aRoss -enamorado hasta las trancas de su" media langosta", Rachel- en 'Friends'. "No es que estés en la zona de amistad, es que eres el presidente". La palabra "pagafantas" se popularizó en España en 2007 gracias a Alberto y su amiga. Estaban borrachos y llevaban una cámara. Malísima mezcla. A él la red lo bautizó como pagafantasporque no la tocó y, según la tradición española "comodiosmanda", los hombres de verdad deberían tocar a las mujeres con poca ropa. El caso es que dos años después, Borja Cobeaga firmó 'Pagafantas', la historia definitiva sobre un perdedor con serias dificultades para ligar.

Y mientras van apareciendo múltiples aplicaciones para ligar como sea, con quién sea y con el grado de dignidad que uno quiera, algunos deciden estar solos. No son 'singles', están "forever alone" y pueden comerse el postre entero, dejarse crecer el pelo en cualquier parte del cuerpo, dormir en posición horizontal y, sobre todo, enamorarse, por lo menos, 10 veces al día.

jueves, 28 de mayo de 2015

Él tiene sueño luego del sexo?



Conviene dejar claro que cuando hablamos de la igualdad entre hombres y mujeres nos estamos refiriendo a la correspondencia de derechos y a la no discriminación de la mujer en ámbitos como el terreno laboral. Y es que hasta el día de hoy, nadie puede sostener que hombres y mujeres seamos iguales, es más, somos muy diferentes. Esto dificulta en gran medida las relaciones de pareja, ya que el mutuo entendimiento requiere de un esfuerzo extra en tolerancia, más dado que hay comportamientos de los hombres que no podemos comprender.

Por ejemplo, ¿por qué los hombres se duermen tras el sexo?

Una de las quejas más frecuentes de las mujeres sobre su relación de pareja es que los hombres no escuchan, y la otra es que se duermen después del sexo. Pero si hasta ahora lo considerabas como una ofensa personal mezclada con desinterés, debes estar tranquila, porque si se duermen después de tener relaciones sexuales es por una cuestión fisiológica.

A pesar de las experiencias sexuales acumuladas durante nuestra vida y de los diferentes compañeros íntimos que hayamos tenido, nos sigue minando la moral que el hombre se duerma después de hacer el amor. Más que nada porque para nosotras se trata de un momento especial de máxima compenetración que nos gustaría aprovechar para hablar y unirnos más a nuestra pareja.

Pero los hombres tienen un concepto distinto de lo que es la intimidad y la complicidad y, al fin y al cabo, no pueden evitar quedarse dormidos después de un encuentro apasionado. Hay estudios que avalan y justifican este comportamiento masculino. Tras la actividad sexual, algunas partes del cerebro del hombre se desconectan porque necesitan descansar. Además, con el coito, los hombres liberan sustancias como la serotonina que les induce a un profundo sueño.

Como puedes observar con estos estudios, que tu pareja se duerma después del sexo nada tiene que ver con su intimidad, ni su relación de pareja. Se trata de una respuesta fisiológica inevitable, ya que si por ellos fuera, se quedarían despiertos un rato más para una charla.

Así pues, de nada te sirve enfadarte ni quejarte, porque se trata de uno más de esos comportamientos que nos certifican que no se puede cambiar a un hombre.

Ante esta situación solo queda la comprensión, aunque es difícil, ya que la respuesta fisiológica de las mujeres después del sexo es justamente la contraria. Nuestra mente se activa y en muchas ocasiones nuestro deseo sexual se pone en marcha inmediatamente tras hacer el amor. Esto no quiere decir que nos hayamos quedado insatisfechas, al menos no siempre.

Y aunque decimos que la comunicación es el pilar fundamental de una relación, no es el momento oportuno para hablar. Tendremos que hacer gala de toda nuestra inteligencia y paciencia para sobrellevar el sueño poscoital de nuestra pareja.


Mi ex y yo…¿amigos?

“para comenzar, no hay ‘tal’ con eso de terminar una relación ‘por las buenas’, ‘sanamente’ o en ‘buenos términos’, siempre hay una espinita...por eso mismo es raro continuar después con la amistad”, dice Cecilia una de las participantes en un sondeo hecho por M, en el que 4 de cada 6, mujeres consultadas dice que no es saludable mantener ninguna amistad con una ex pareja.

Terminar una relación casi siempre es traumático, pero cada vez más parejas optan por salvar el afecto. Así, después del duelo natural de la ruptura, puede venir la aceptación y un cariño renovado. A veces, una amistad.

La discusión es eterna: ¿se puede ser amigo de un ex? ¿es viable y sano llevarse bien? Una encuesta a hombres y mujeres de entre 18 y 70 años, realizada para el diario Clarín de Argentina, elaborada por el Programa de Opinión Pública de la Universidad Abierta Interamericana, reveló que para el 54,3% de las personas es posible mantener una amistad después de la ruptura. De hecho, el 45,4% de los encuestados conserva una relación amistosa o cordial con una pareja pasada y el 56% conoce a alguien que es amigo de su ex. Resultados distintos a los del sondeo de M, en el que el 80 % asegura que la amistad post relación, no trae beneficios.

¿Se puede?

“Creo que llegar a ser mejores amigos es muy difícil porque podrían malinterpretarse las cosas si todavía hay algún tipo de sentimiento”; “No es saludable ni positivo a mi parecer mantener una amistad cercana con tu ex, si terminas, cortas todo desde la raíz, por educación lo saludarás en algún acto social”; “Definitivamente no parece lo más saludable. Es decir puedes hablar de vez en cuando, saludarse en la calle, qué se yo, así todo en buena onda”; “Pienso que si se puede ser amiga de tu ex, pero siempre y cuando haya pasado mucho tiempo de separación al cortar la relación”, son algunas de las respuestas que obtuvimos en nuestro sondeo.

Para los expertos, es muy positivo que una pareja “termine bien”. “Se dice que en la necesidad se conoce la amistad, y cuando una pareja se divorcia y consigue un vínculo de unión amistosa después del proceso doloroso, se habrá ganado el mayor premio de la vida”, opina la licenciada Any Krieger, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

La amistad después del amor es un indicio de salud mental “óptima”, según la especialista. Lo contrario –y lo frecuente, por desgracia–, es estancarse en el odio: “No poder salirse de él implica un duelo fallido y la imposibilidad de reconstruir una nueva vida sentimental, ya que las personas en su rencor quedan fijadas a sus ex”, señala Krieger.

Separaciones

María Cornú Labat, abogada especialista en mediación de familia, afirma que “se ven muchas parejas que se separan de manera civilizada”. Opina que es, a la vez, un signo de que algo está pasando: “Se llega al matrimonio de manera más light, con individualismo y menos tolerancia. Esto se evidencia en separaciones light”.

El doctor Osvaldo Ortemberg, abogado de familia, coincide que los divorcios son menos polémicos que antes. “Vemos parejas que se separan en buenos términos. Son las que no vuelven. Pero aún no son la mayoría”, detalla.

Parecería lógico: si uno eligió al otro, si llegó a amarlo, ¿por qué es tan increíble concebir que el cariño sobreviva? “El haberse conocido íntimamente, el haber pasado una etapa juntos de la vida, a veces es un estímulo no para el rencor y la rabia, sino para el afecto y la gratitud por lo vivido”, destaca el psicólogo Miguel Espeche.

Beneficios

Los más beneficiados de esta ecuación suelen ser los hijos, víctimas involuntarias de las decisiones de sus padres. “Hay muchos casos de amistad de quienes han sido pareja y, en muchas ocasiones, ese afecto y respeto ayuda mucho, sobre todo, cuando hay hijos en común”, afirma Espeche.

El contexto colabora. Hoy, las familias ensambladas se aceptan: los tuyos, los míos, los nuestros, tu ex y el mío. “Con las nuevas configuraciones familiares, hay una tendencia a aceptar el amor después del amor”, enfatiza Krieger.

La tecnología es otro facilitador. No hay excusas para no seguir conectados de alguna manera.

No confundir

Distinta es la opinión de la psicóloga Flabia Vit, especialista en terapia de pareja y sexualidad. Sostiene que una relación “amistosa” entre los ex no debe confundirse con una amistad “real”: “Una pareja podrá llevarse bien, si se separó en términos de respeto en homenaje a lo vivido juntos, pero la amistad encierra otro tipo de vínculo, donde priman intereses sociales, laborales o históricos”. Sí coincide con su “ex” en los beneficios de lograr una relación respetuosa o amigable, sobre todo si hay hijos: “Mantener una relación positiva con la ex pareja es sanear enojos y aceptar que algo terminó. Poder soltar no sólo al otro, sino a la ilusión de lo que no pudo ser, es indicador de salud psicológica”.

Acuerdos

Tal vez, la amistad sea un poco como el flechazo: se consigue en parte porque “se da” y en parte por decisión. “Depende de un acuerdo entre ambos. Cada caso está sujeto a la madurez de los involucrados”, opina Krieger. Eso sí: aclara que la condición para ser amigo de un ex es que la “corriente erótica” quede sepultada por la “corriente tierna”. Nada de “amigos con beneficios”; esa es otra cuestión.

Para Espeche, la clave está en “soltar las expectativas que al no cumplirse hicieron que la pareja cayera”. Enfrentar la pena o el enojo de la ruptura con diálogo y comprensión será esencial para forjar el nuevo vínculo amigable, según Vit.



Otros datos

En países como España la tasa de divorcio es de entre el 10% y el 20% del total de matrimonios. Esta cifra que podría parecer alta no lo es tanto si se compara con la existente en países como Estados Unidos o Suecia, donde el número de divorcios supera o iguala el de matrimonios celebrados. De ellos, la mitad son de común acuerdo y la otra mitad son contenciosos en desacuerdo.

El número demuestra que el porcentaje de parejas que, hipotéticamente podrían recuperar la armonía, en última instancia, tras la separación es realmente baja.

La mayoría de los especialistas en pareja coinciden en que la amistad entre los `ex´ tiene algunas características comunes. A veces, están guiadas por ciertos intereses: responsabilidades compartidas para con los hijos, cuestiones monetarias y amigos en común.

En segundo lugar, no son completamente sinceras. Hay ciertos temas que se esquivan, en general, aquellos relacionados con nuevas relaciones afectivas. Y por último, ambos cónyuges deben poseer altos grados de admiración, respeto y confianza hacia el otro.

Ellas La mayor angustia después de terminar una relación

Cuando se termina una relación invade cierta desesperanza, entre otros sentimientos como pensar que no encontrarás a nadie después de una ruptura.

La vida es larga. Acabas de terminar una relación y como siempre sucede en estos casos, debes enfrentarte a un duelo. A todo ello, le sumamos el masoquista pensamiento de que no encontrarás a nadie nunca, que estarás sola el resto de tu vida, una sensación propiciada por el vacío que supone la ruptura. El tiempo en pareja te ha hecho olvidar lo que eran los tiempos de soltería, después comienzas a pensar en tu ex, en los buenos tiempos de la relación y crees que nunca volverán a suceder. Y tienes toda la razón, esos momentos no se repiten exactamente igual, si en su momento disfrutaste, ese recuerdo es el que tienes que guardar, si no lo hiciste, quizás sea el momento de aplicar eso de "vivir el presente" y dar pie a situaciones que te permitan reconciliarte de nuevo con la vida. Deja que todo fluya y permite que lleguen a ti nuevos hombres que superen tu pasada relación.

Por qué respetar su espacio

Respetá mi espacio, esa es la típica frase que se escucha en la mayoría de las peleas de pareja y, según los especialistas, es importante que se respete las actividades individuales de cada uno. Conoce por qué.

'Un rinconcito'. El psicólogo Johonny Ledezma indicó que en la pareja tiene que haber momentos para que cada uno comparta con su familia, con amigos y para poder realizar asuntos personales. "No es adecuado estar todo el tiempo juntos, porque puede llegar a ser sofocante".

Siempre habrá de qué hablar. Ledezma mencionó que cuando todo el tiempo están juntos, llega un momento en el que ya no tienen de qué hablar. En cambio si se dan su espacio, cada uno realizando lo que le apasiona, siempre tendrán nuevas cosas para comentarle a su pareja.

Respeto. Si existe ese espacio o momento en la pareja, en la que tanto el hombre como la mujer pueden realizar sus propios proyectos o continuar la lectura de un libro que dejó a medias, salir con amigos e incluso hasta viajar. Esto significa que respetan la vida del otro y que por supuesto confían plenamente en su "media naranja".

Recomendación. La psicóloga Lorena Gutiérrez señaló que el espacio es saludable, ya que permite que él y ella se desarrollen, no solo en el ámbito amoroso, también como personas y profesionales.

Oxigena a la pareja. Tener espacio en la pareja permite reencontrarse con mayor entusiasmo, "si te vas de viaje, vas a tener más ganas de estar a su lado", comentó Gutiérrez.

sábado, 23 de mayo de 2015

Mitos sobre la intimidad

La sexualidad es uno de los temas que más interés despiertan en la mayoría de las personas, lo que no quiere decir que exista un conocimiento más o menos exacto entorno a ella. Más bien al contrario, pues pocas cuestiones han generado tal cantidad de mitos, falsas creencias o verdades a medias. Conoce cuáles.

Un encuentro íntimo adelgaza. Verdad a medias. Es muy común asociar el sexo con una saludable estrategia para adelgazar, pero pocos son los estudios científicos que han ratificado este extremo. La cantidad de calorías que puede llegar a quemar en cada acto sexual una persona en buen estado físico no es superior a las 85 kilocalorías. Una cifra insuficiente para llegar a la cantidad diaria de ejercicio recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los hombres piensan todo el tiempo en sexo. Falso. Según una de las encuestas con más participantes realizada sobre este tema, solo la mitad de los hombres reconoció que pensaba en sexo de forma diaria (una o dos veces al día). El 40% respondió que lo hacen una vez a la semana, mientras que el 10% restante tiene pensamientos sexuales una o ninguna vez al mes.

Manos grandes, señal de miembro grande. Falso. En dos investigaciones se comparó el tamaño de los pies y manos con el del pene, sin hallar ningún tipo de relación al respecto.

El deseo sexual en hombres se produce a edades más tempranas. Verdad a medias. Los niveles máximos de testosterona en los hombres se producen en torno a los 18 años, mientras que el de las mujeres llega con la veintena. Sin embargo, el deseo sexual no solo depende de los niveles de testosterona asociados a la edad, sino que también influyen otras muchas variables, principalmente, el estado civil.

Chocolate afrodisiaco. Verdadero. El chocolate contiene una sustancia, la feniletilamina, que es el mismo químico que el cerebro libera cuando una persona se enamora, por lo que ha sido denominado como la “droga del amor”.

jueves, 21 de mayo de 2015

Diez alimentos convencionales con propiedades afrodisíacas

Si recopilásemos todo lo que se ha escrito acerca de alimentos supuestamente afrodisíacos, es probable que pudiésemos editar una enciclopedia sobre el tema. La recurrente relación entre comida y sexo tiene su explicación: aunque de maneras normalmente distintas, ambas experiencias están asociadas al placer. En el blog PBS leemos que, pese a que el poder afrodisíaco de los alimentos suele relacionarse con su forma o su color, existen algunos que realmente tienen propiedades que estimulan zonas del cerebro vinculadas al goce.

Uno de ellos es la granada, que según ciertas versiones es la verdadera fruta prohibida de la que habla la Biblia. Un estudio de la Universidad Queen Margaret de Edinburgo demostró en 2011 que beber a diario zumo de granada reduce los niveles de cortisol, algo que puede producir un aumento de la testosterona tanto en hombres como en mujeres. La abundancia de semillas en las frutas se considera con frecuencia un símbolo de fertilidad, de ahí que también los higos tengan fama de afrodisíacos en numerosas culturas.

Seguimos con las frutas y la siguiente de nuestra lista es el aguacate. La tradición azteca la consagra como incitadora del deseo sexual, hasta tal punto que se dice que los hombres de la época no permitían que las mujeres saliesen del hogar en tiempo de cosecha. Pero sin duda, la fruta afrodisíaca por antonomasia es la fresa, con esa sugerente forma similar a la de un corazón. Puede combinarse con otro clásico, el chocolate, que contiene feniletilamina (un estimulante liberado por el cerebro cuando nos enamoramos) y triptófano (ayuda a producir serotonina, neurotransmisor relacionado con el estado de ánimo).

No es habitual encontrar al café en una lista de alimentos afrodisíacos, pero conviene tener en cuenta que la cafeína aumenta la frecuencia cardíaca y el flujo de sangre y que los alcaloides mejoran nuestro nivel de resistencia. Somos muchos los que bebemos una taza con el desayuno; y no son pocos los que lo toman en compañía de unas tostadas con miel. También el producto del trabajo de las abejas tiene una larga historia como estimulante: Hipócrates, uno de los padres de la medicina, fue uno de los primeros en elogiar sus virtudes.

La remolacha contiene triptófano y betaína, sustancias que nos ayudan a sentirnos mejor. La mitología griega relata cómo Afrodita la comía para conservar su legendaria belleza. El Kamasutra recomienda una pasta hecha con espárragos a los amantes que necesiten mejorar su rendimiento. Incluso hay quien llama a esta planta «el Viagra del siglo XIX». El sexólogo francés Nicolas Venette, por su parte, señaló en el siglo XVII que las mujeres suecas solían servir alcachofas a sus maridos para incrementar su deseo y su resistencia. Afrodisíacas o no, lo que sí está claro es que estas tres verduras son deliciosas.

Cómo saber si tu amigo se está convirtiendo en tu novio

Las personas invierten tiempo en la construcción de una amistad y en ocasiones esa fuerte conexión se puede convertir en atracción sexual.

Señales. Presta atención a tu comportamiento, pero también al de tu amigo. ¿Está nervioso o quizá está preocupado? Observa su lenguaje corporal y las cosas que te dice y cómo las dice. Fíjate si busca oportunidades para tener contacto físico contigo, como sujetarte del brazo e incluso la mano, si quieres asegurarte si piensa en ti como algo más que una amiga puedes buscar señales y fijarte en cómo reacciona. Habla sobre relaciones y pregúntale directamente qué busca en una pareja.

Signos de que estás siendo demasiado fácil

No hay peor cosa para una mujer que saber que los hombres la ven como una chica demasiado "fácil". Si tienes dudas sobre la imagen que proyectas, mejor fíjate si cumples señales como, si eres muy directa cuando invitas a salir a un chico. Bien sabes que hoy en día no es necesario esperar a que alguien te invite a una cita, pues puedes hacerlo tú misma. Existen varias técnicas para invitar a un chico a salir y no quedar como una desesperada ante sus ojos, pero si vas directamente y le dices "Hola, te invito a salir", creerá que eres presa fácil. Te vistes sensual y hablas de sexo, si en una primera cita concurres con un vestido diminuto y hablas de tus proezas sexuales, tu chico pensará que te llevará a la cama en cuestión de minutos, en la primera cita te muestras súper disponible, dicen que para no quedar como una mujer fácil debes añadir a la conversación algo de misterio, no demostrar que te mueres por ser su novia./i

lunes, 18 de mayo de 2015

¿Existen factores que predisponen la infidelidad?

H ay muchos factores dentro de un matrimonio que pueden predisponer tanto a hombres como a mujeres a ser infieles. Estos factores, por mencionar algunos de los que se han investigado, pueden estar asociados a la insatisfacción sexual, al estrés y oportunidad, a la cultura y a la venganza.
Cuando no existe satisfacción sexual hay más probabilidad de que uno de los miembros de la pareja busque un compañero que le provea de ello. La satisfacción sexual está asociada a su vez con el grado de intimidad que existe en la pareja (comunicación, confianza, seguridad) y con la estimulación visual, auditiva, táctil (deseo), que hacen que ambas personas se "busquen y se sientan bien” el uno con el otro, hallen tal entendimiento a nivel sexual que les provoque seguir deseando los encuentros sexuales con la misma persona.
Ese "sentirse bien” engloba no sólo la parte sexual sino también el amor, la comprensión, intimidad, seguridad y confianza.
Por otro lado, el estrés, la insatisfacción sexual, asociados al factor oportunidad, son excelentes predictores de infidelidad. El factor oportunidad tiene que ver con la proximidad. Por ejemplo, si en el trabajo hay mucha proximidad entre un hombre y una mujer, y además está el hecho de que ambos deben realizar trabajos juntos hasta altas horas de la noche, hay más probabilidades de que tengan encuentros sexuales y/o emocionales, porque la oportunidad esta ahí.
Evidentemente la oportunidad puede ser o no tomada por estas personas, pero eso dependerá del valor que ellas le den a la familia, a los hijos, al matrimonio. Dependerá del grado de satisfacción marital y de compromiso con su pareja.
Todos estos indicadores pueden hacer que se rechace esa oportunidad por más que la tengan en frente. Lo contrario sucedería si, por ejemplo, existe estrés, se tiene una relación deteriorada y además se le presenta la oportunidad. En circunstancias así es más probable que la persona tome la oportunidad y sea infiel.
El factor cultural tiene que ver con lo que una sociedad considera normal cierta conducta. En muchas sociedades es normal que un hombre sea infiel, y esto funciona además como una regla, una norma para demostrar hombría. Posiblemente en el caso de la mujer, la infidelidad seria considerada como impropia y denigrante.
La infidelidad como una forma de venganza está muy relacionada con el deterioro emocional de la pareja. Esto hace que se diga por ejemplo "como él no me hace caso, me busco otro” "como ella fue infiel, yo también lo seré”.
Estas parejas no se dan cuenta que al obrar así están terminando por hundir la relación, siendo lo aconsejable que, si de verdad se quiere seguir con su relación, ambos busquen ayuda para resolver sus resentimientos y de esta manera salvar su matrimonio.
Por lo tanto, para minimizar la posibilidad de infidelidad, primero está el hecho de que haya un compromiso mutuo de que su relación de pareja está antes que todo. El compromiso se logra cuando los valores en la relación de pareja son compartidos y existen metas comunes. Cuando ambos cónyuges se preocupan el uno por el otro, se escuchan, se acompañan, se apoyan y además han acumulado vivencias que pesan más que una relación momentánea.
También es muy importante cuidar la vida sexual en la pareja; para esto es imprescindible abrir caminos de diálogo y escuchar lo que quiere el otro; sin embargo, esto no significa aceptarlo todo aun en contra de la propia voluntad, sino más bien llegar a acuerdos con los que ambos salgan ganando. Saber ser amantes y además saber ser esposos, sin duda disminuye la posibilidad de que la pareja sea infiel.
Consultas en la página
Duende de la ciudad en Facebook.

Siete diferencias entre hacer el amor y tener sexo

Una fina línea

Esta lista de diferencias te ayudará a tener las cosas más claras a la hora de relacionarte con el sexo opuesto. Las diferencias entre hacer el amor y tener sexo pueden ir más allá de solo estar enamorada.

El deseo sexual es el anhelo del contacto con el cuerpo de otra persona y por el placer que produce ese acto; la actividad sexual es la que tiende a satisfacer tal necesidad, afirma el filósofo Alan Goldman. Pero, ¿cómo reconocer las diferencias entre hacer el amor y tener sexo?

Por supuesto, hacer el amor necesariamente implica mantener relaciones sexuales, sin embargo, tener sexo, por más bueno que sea, no es forzosamente compartir un acto de amor, asegura Elliot D. Cohen, psicólogo y director ejecutivo de National Philosophical Counseling Association (NPCA).

La dudas quedan en el aire y, a veces, se tiene una conceptualización errónea de lo que en verdad estamos haciendo.

ACTO FÍSICO O DE AMOR

Además de la diferencia más lógica que es la existencia o no del amor,

te presentamos otras que ponen una línea divisora entre hacer el amor y tener sexo.

1. Estimulación. Puesto que el sexo es un deseo de contacto con otro cuerpo, es una actividad “mecánica”: frotar, tocar, acariciar, son solo parte de una estimulación física, indica el psicólogo Elliot D. Cohen, no buscan llegar a las emociones profundas como cuando se hace el amor.

2. Implicación espiritual. Hacer el amor es algo espiritual y el sexo es físico, si se unen los dos en el primer aspecto se puede llegar a formar una pareja, el problema es que esto se puede confundir porque en el fondo siempre se desea compartir todo, afirma la psicóloga Susana Saenz.

3. Lenguaje. El lenguaje del amor implica pensamientos y percepciones que unen los cuerpos y la mente, por lo mismo se usan frases como “dos corazones que laten como uno mismo”, contrario que en el sexo donde solo busca excitar y se usan comentarios como “quiero sentirte toda”.

4. Complacer. Cuando se tiene sexo lo que se busca es la autogratificación, el cumplimiento de un deseo egoísta, por lo mismo no importa si la otra persona está satisfecha, tuvo orgasmos o es feliz, mientras que al hacer el amor lo más importante es lograr todo eso en el otro o que sea mutuo.

5. Complicidad. A diferencia del sexo, hacer el amor disuelve el abismo entre “tú” y “yo”, aunque no se sea pareja, con este acto se comparten el alma, esperanzas, sueños y expectativas, pero sobre todo se renuncia por un instante a la separación que existe en la vida, afirma Elliot D. Cohen.

6. Tiempo. De manera regular cuando se quiere sexo cualquier momento o circunstancia es buena para llevarlo a cabo, lo que se desea es el placer, el orgasmo. Hacer el amor implica pasar todo el tiempo que sea posible juntos, porque es un acto de sensualidad más que de sexualidad.

7. Compartir. Cuando se termina de hacer el amor se comparte la noche juntos en la cama, caricias y pensamientos románticos que hagan más especial el momento, pero cuando solo se tiene sexo es sencillo que cada quien tome su camino o si permanecen juntos que únicamente duerman. Ninguno de los dos actos es mejor o peor, depende de lo que deseas y los sentimientos que tienes por la persona.

La ventaja de estar enamorados es que pueden olvidar las diferencias entre hacer el amor y tener sexo, y elegir el que más placer les brinde para el momento que se encuentren.

Existen algunos aspectos que hay que tomar en cuenta y analizar friamente para asumir algunas decisiones, por ejemplo:

Amigos con derecho

En este último periodo existen algunos términos que empiezan a ser parte del vocabulario general, como ser “amigos con derecho”, la delgada línea que separa al placer del amor es complicada, pues te atrae físicamente y tienen sexo juntos. ¿Por qué no llegar a algo más? Es difícil mantener una relación puramente sexual a largo plazo.

La famosa frase... hay química

Llegar a tener “química” es cuando estás en el proceso de enamoramiento de una persona.

Puedes tener deseo o atracción sexual por el sexo opuesto, pero no es química, pues ella implica sentimientos.


sábado, 16 de mayo de 2015

Amistad Tips para pasar un 'finde' entre amigas

Si quieres subirle el ánimo a una de tus amigas que está deprimida o simplemente quieres disfrutar de su compañía, sigue estos tips para planear un excelente fin de semana entre amigas. Entre la rutina, las obligaciones, el trabajo o la familia, a veces tendemos a descuidar nuestras amistades. Pero es no significa que no estén ahí para nosotras. Las amigas nos ayudan a bajar a tierra, a disfrutar de cosas sencillas y a generar grandes recuerdos y por eso nos encanta compartir con ellas. Una excelente idea es una sesión de spa o de belleza, una pijamada, muchas selfis para recordar el momento, también pueden salir a dar unas vueltas en bicicleta como en los viejos tiempos, pueden cocinar juntas algo en tu casa o en la de ella, salir de fiesta, pero revisa que tu amiga no se descontrole, miren fotografías viejas, vayan de compras, ahoguen las penas, miren una película divertida, realicen todas estas actividades juntas es la mejor manera de pasar un fin de semana juntas.

'Superpoderes' que ellas quisieran tener

¿Quién no admiró a los superhéroes y heroínas con asombrosos poderes que podían cambiar el mundo? ¿Nunca pensaste en qué superpoder te gustaría tener? De seguro alguna vez has deseado ser invisible para evitar a tu jefe o a un profesor cuando no has terminado una entrega, o teletransportarte para llegar en hora a todos lados. A quién no le gustaría ser una mosca y poder infiltrarse en todo tipo de conversaciones para saber lo que hablan tus amigas cuando tú no estás o de qué habla tu pareja con sus amigos. Siempre tenemos la intriga de lo que otros hablan cuando no estamos, ¡y ser una mosca sería la solución ideal para saberlo! ¿Te ha pasado de tener dos eventos al mismo momento? Tal vez tengas días en los que estas completamente libres y otros en los que parece juntarse todo y debes priorizar y elegir un solo lado. Odias cuando te pintas apresuradamente las uñas, y tienes que salir, pero no se ha secado el esmalte. Poner en mute, especialmente en aquellos momentos donde la cabeza te duele y necesitas callar a todo el mundo. ¡Esto te daría mucha paz!

Actitudes que despiertan los celos en un hombre

Los celos masculinos pueden ser el resultado de ciertas actitudes femeninas, que todos los hombres sufren. ¿Quieres saber qué cosas hacen las mujeres que en ellos despiertan un sentimiento de total de seperación y unos celos irracionales?

Celos. Tu vestimenta, si sales con un vestido provocativo color rojo que resalta tus curvas, no es la mejor forma de evitar una escena de celos de tu pareja. Sobre todo si ambos notan que varias cabezas masculinas se dan vuelta para mirarte. La falta de respuesta ante reiterados mensajes de texto es otro detonante, que tengas muchos amigos, hablar de tus exparejas. Evita hacer esto, porque lo lastimarás.

La relación íntima

La intimidad de la pareja es lo que permite al hombre y a la mujer compartir sentimientos y establecer una comunicación profunda logrando fortalecer el vínculo afectivo.

El sentimiento mutuo, la adhesión, el respeto y la tolerancia que puede ser recíproca, permite a la pareja conducir con mucho éxito su matrimonio. Mantener la relación viva es un trabajo cotidiano e incesante.

Cada uno aporta su propia vivencia, tradición, educación, su nivel social, su formación religiosa, así como sus propias experiencias, las cuales son parte de la nueva vida en pareja, estos y otros factores así como el advenimiento de los hijos o el cambio de la posición social, se sumarán o potenciarán a veces conflictivamente.

Lo cierto es que, por el contrario, el equilibrio de la pareja es una conquista diaria y dificultosa que debe afrontarse como un desafío cotidiano.

El enamoramiento es el primer paso dentro de la relación, lo que muchos piensan que no lo es todo, es solo el principio que no garantiza una convivencia feliz de la pareja, hará falta un razonamiento.

El convivir es amor, pero también el deseo de seguir adelante, por lo que el noviazgo se lo define como un periodo de conocimiento de ambos o recíproco en cuanto a sus caracteres.

Una pareja muy afín en las salidas, paseos o diversiones, puede fracasar en la convivencia diaria, enfrentar las comunes obligaciones y los deberes cotidianos. En este caso nos preguntamos: ¿Cómo podrán sobrellevar cuando lleguen a tener hijos? Entonces, se dan cuenta que existen problemas inquietantes que exigen permanentes formas de acomodarse a la relación.

Las tareas domésticas en el hogar deben ser compartidas entre el hombre y la mujer y superar entre ambos.

Todos estos aspectos ayudarán a que de alguna manera la relación íntima se disfrute con la comunicación sexual, viendo necesidades de ambos. En la mujer, protegerse para no embarazarse muy frecuentemente o entre ambos definir el uso de un método de planificación familiar, todos estos aspectos ayudarán a tener una vivencia feliz.

jueves, 14 de mayo de 2015

10 Claves de las parejas felices

Cuando se trata de relacionarse con otros seres humanos, casi siempre pensamos que lo estamos haciendo bien. Después de todo, es una de esas cosas instintivas, que hemos venido haciendo toda la vida. A tal punto estamos convencidos de nuestra capacidad, que solemos asignar los problemas en relaciones familiares, de trabajo, de amistad o de pareja, a problemas en la personalidad del otro. Muy rara vez nos damos cuenta de cuánto impacta nuestra propia forma de hacer las cosas en las relaciones que tenemos. Y más aún, cuánto impacta todo lo que dejamos de hacer.

Pues bien, en ningún otro contexto es esto tan manifiesto, como en la vida de pareja. Después de todo, se trata de convivir “el resto de nuestras vidas” con la misma persona, viéndola a diario y pasando con ella éxitos y fracasos, alegrías y frustraciones. No es de extrañar, entonces, que la búsqueda de la “fórmula perfecta” para lograr una relación feliz y duradera, haya acompañado toda la historia humana.

La ciencia entra al debate

Océanos de tinta han corrido en cuanto qué caracteriza a las parejas felices y no son pocos los estudios que han buscado cuantificarlo. Pues bien, los fabricantes de la aplicación de celulares Happify, que promete ayudarte a ser más feliz mediante juegos y actividades, crearon una infografía que resume 12 estudios y textos de especialistas, con las claves que caracterizan a las parejas felices.

La principal conclusión, es que el factor determinante en la felicidad de una pareja es su nivel de amistad. Este factor, por sí solo, influye en un 70% en la calidad del sexo, romance y pasión de un matrimonio. Además, se verificó que, como era de esperarse, las parejas felices tienen más interacciones positivas que negativas (5 a 1), a diferencia de las parejas que terminan en divorcio, donde la relación es 0,8 a 1. Y no se trata de calidad, también de cantidad: en promedio, las parejas exitosas pasan 5 horas más a la semana juntos y hablando.

¿CÓMO LO HACEN LAS PAREJAS FELICES?

Claro, una cosa es saber que hay que llevarse bien, pero otra muy distinta es lograrlo. Daniel Wallen escribió, en LifeHacker, una columna llamada 15 cosas que hacen distinto las parejas felices, que complementa muy bien las sugerencias de la infografía de Happify.

Así que, organizando y clasificando ambas piezas periodísticas, he aquí lo que las parejas felices hacen distinto:

CLAVE 1: Se comunican

La piedra angular de toda relación humana es la comunicación. Y por comunicación, no nos referimos al incesante monólogo que caracteriza a muchas parejas, donde una parte (generalmente la mujer) habla todo el día mientras el hombre finge escuchar mientras ve el fútbol.

Comunicarse implica tanto o más la capacidad de escuchar, que la de hablar. Eso quiere decir que, por ejemplo, antes de ponerse a narrar su horrible día, la pareja hace una pausa para abrazar a su pareja, besarla y preguntarle cómo estuvo el suyo.

Implica interesarse en lo que tu pareja te dice y tratar de entender por qué lo está diciendo, qué es lo que te está tratando de decir, no sólo explícitamente, sino de manera implícita. Y luego, corroborar si lo que entendiste es correcto, pues es muy fácil creer que nos están criticando cuando en verdad nos están pidiendo ayuda. Por eso, es una buena idea preguntarle a tu pareja si lo que entendiste es lo que en verdad te quería decir.

CLAVE 2: Enfrentan los problemas a tiempo

Muy en línea con lo anterior, las parejas sólidas no se guardan los problemas y frustraciones ni esperan a que la vida se haga insoportable antes de abordar sus problemas. Por el contrario, suelen comunicarlos apenas ocurren. Le hacen saber a su pareja que hay algo que los está afectando.

Pero además, lo hacen de manera sana, sin críticas, ataques ni ironías. Por el contrario, expresan lo que sienten y están abiertos a escuchar, dialogar y ceder. “Esto me afectó porque me sentí...”

Por último, tampoco guardan rencor. Entienden que su pareja es humana y que, por mucho que les haya herido algo que ella hizo o dijo durante un momento de estrés o cansancio, no querían realmente herirlos. Si te sorprendes buscando la oportunidad de vengarte de tu pareja por algo que hizo, cuestiónate seriamente si estás enfrentando tu relación con madurez.

CLAVE 3: Se expresan cariño... ¡Todo el tiempo!

Para los hombres es particularmente difícil entender por qué sus mujeres les preguntan constantemente “¿Me quieres?”. Pues bien muchachos, la razón es muy sencilla: porque no lo estás diciendo lo suficiente. Al igual que una planta requiere riego frecuente, en una relación de pareja no basta con decir “te amo” y hacer algo romántico en el aniversario, para luego olvidarse de ello por el resto del año.

Las parejas sanas se expresan todo tipo de gestos de cariño frecuentemente: Se dicen “te amo” casi compulsivamente, coquetean, se dicen halagos, se regalan cosas, sorprenden a sus parejas con pequeños actos de cariño (prepararle una comida o lavar los platos cuando no era su turno).

En definitiva, se esfuerzan por hacer que su pareja se sienta bien, que se sienta feliz y querida. ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a tu pareja que se ve espectacular?

CLAVE 4: Se apoyan y potencian mutuamente

En las buenas y en las malas, las parejas sanas se ayudan a crecer mutuamente. Cuando uno se siente triste o derrotado, el otro lo motiva. Cuando uno emprende un nuevo desafío, el otro lo apoya, lo acompaña y le demuestra admiración. Y cuando finalmente obtiene un gran logro (o incluso uno pequeño), el otro se entusiasma, lo felicita, le dice cuánto lo admira y le pide que cuente todo lo ocurrido.

Demás está decir que también se ayudan en las cosas mundanas, como dividirse los quehaceres del hogar o apoyarse en el cuidado de los hijos.

No es raro que las parejas felices suelan hablar de “cuánto han cambiado y mejorado” en la compañía del otro. ¿Sientes que has mejorado junto a tu pareja?

CLAVE 5: Saben ceder

Uno no siempre obtiene todo lo que quiere. Una relación en que sólo un miembro debe ceder permanentemente a lo que quiere el otro, no es una relación sana. Ambos deben conceder algo: si vieron la película que uno quería, comerán los snacks que prefiere el otro y así.

CLAVE 6: Pasan tiempo -y aventuras- juntos

Las parejas sanas saben que su relación es una prioridad, no importa qué tan ocupados estén. Por eso, harán lo imposible para despejar tiempo para estar juntos.

Además, para evitar la monotonía, buscarán actividades que puedan hacer juntos: clases de baile o cocina, salidas a comer a lugares nuevos, viajan, salen a caminar, van a un concierto.

CLAVE 7: Se dan espacio y no son celosos

¿Recuerdan que comparamos a una relación con una planta? Pues bien, así como una planta se seca si no se le da agua suficientemente seguido, también se muere si le ponemos agua en exceso.

Aunque sean felices juntos, no son completamente dependientes uno del otro, ni exigen compañía permanente, después de todo no hay mejor receta para odiar a alguien que estar con él en todo momento.

Por lo mismo, si uno quiere explorar una pasión que el otro no comparte, salir con sus amigos o amigas, o simplemente sentarse a leer en silencio, el otro aprovechará esa oportunidad para disfrutar sus propias pasiones personales.

CLAVE 8: Se ríen juntos

Es mi impresión que el mejor indicador de que una relación será exitosa, es que ambos sean capaces de reírse juntos de las cosas que les pasan. No se trata de que tengan que ser particularmente chispeantes o ingeniosos, sino que puedan tomarse los problemas con humor, tener algunos chistes internos que nadie más entiende, compartir anécdotas, sentir que el otro los hace feliz.

CLAVE 9: Saben enfrentar una diferencia de opinión

Hasta las parejas felices discuten y pelean ocasionalmente, pero es ahí donde se aprecian las principales diferencias con las parejas disfuncionales.

En una relación sana, la pareja busca centrar la discusión en el problema en particular, más que centrarlo en el otro. Por eso, jamás utilizan el verbo “ser” (“eres un egoísta”), sino que expresan el problema como una situación específica (“sentí que no me tomaste en cuenta”).

Además, buscan reducir la tensión durante la discusión, demostrando humor (aunque no burlas), expresando afecto y cediendo en ciertos puntos. “Okey, es cierto eso, pero también toma en cuenta que...” y, por supuesto, escuchando lo que dice el otro.

En cambio, en las parejas disfuncionales abundan las críticas, la agresividad, el desprecio, las actitudes defensivas, los insultos y, aún peor, el simplemente desentenderse de la discusión.

CLAVE 10: En la cama...

Muchos tienden a centrar en el sexo la felicidad de una pareja, pero como hemos visto, hay muchos más factores que inciden en ella. De hecho, si la pareja hace todas las cosas señaladas antes, el resultado final casi inevitable, será meterse a la cama.

La infografía se centra en la cantidad de sexo (recomienda hacerlo 3 veces por semana, aunque señala que una vez ya genera un aumento en la satisfacción de la pareja), pero la calidad del mismo es tanto o más importante. Preparar el ambiente y ayudarse mutuamente expresando qué se busca, es la receta para una relación sentimental y sexualmente satisfactoria. Pero eso, las parejas felices ya lo saben...

domingo, 10 de mayo de 2015

Aspectos claves antes de decir ¡Sí, quiero!

PROPUESTA MATRIMONIAL el momento esperado

¿Estás segura que tu matrimonio tendrá un final feliz después del “Sí, acepto”?

Para que el matrimonio prospere

y supere momentos difíciles, de crisis, y gane en su crecimiento, es preciso que ambas partes sean suficientemente fuertes y trabajen en bloque, tengan plena convicción en las decisiones que tomen, y sobre todo, que los objetivos que ambos busquen sean los mismos, o al menos totalmente compatibles. Para ello hay que analizar algunas cuestiones importantes.



COMUNICACIÓN

Un diálogo abierto y sincero en todo momento será necesario y básico para lograr el éxito en el matrimonio; y es que la comunicación es la base de toda relación, y garantiza que ambos tengan la certeza de estar en la misma frecuencia, sintonía, y puedan ir elaborando un proyecto de vida sólido juntos.

RESPETO

Es la clave para salir adelante en cualquier situación delicada. Tu relación debe ser lo suficientemente fuerte desde el inicio, y debes sentir la suficiente confianza como para solucionar cualquier dificultad entre ustedes.

La nueva ecuación es “yo -tú- nosotros”, por lo que se debe respetar el espacio y las necesidades de cada uno. Es importante que cada uno mantenga cierta independencia, y pueda tener un tiempo personal para los amigos, el gimnasio, el salón de belleza, o estar simplemente solos, y llegar a extrañarse mutuamente.

HERMETISMO

Es muy importante manejar cierto hermetismo frente a sus propias familias, toda vez que se presenten dificultades que solo la pareja debe resolver. Se debe tener muy claro hasta dónde se va a permitir que ellos se involucren en la vida de la pareja,

y cómo manejen los conflictos que de ahí se deriven. Siempre será recomendable que se haga en privado, y evitar buscar aliados en las diferencias.

FAMILIA

De existir diferencias irreconciliables o problemas con parte de la familia de ambos, lo más recomendable es procurar mejorar la situación antes de casarse. Conocer la base del problema ayudará enormemente a resolver cualquier desacuerdo en el futuro y se podrán sobrellevar las diferencias más maduramente.

Hablar por tu pareja

Debes ser capaz de hablar por tu pareja, esto es, debes saber qué piensa respecto a cosas básicas como:

Dinero: tener bien establecido como van a manejar sus cuentas, la administración, el presupuesto, entre otros.

Hijos: tener claro si nuestra pareja comparte la idea de tener hijos, cuándo, y cuántos. Parece algo obvio, pero en algunos casos no es así.

Dificultades: no puedes predecir el futuro, pero debes tener una cierta seguridad en cuanto a la forma de reaccionar de tu pareja a eventuales problemas y su forma de resolverlo.

Esto es lo que hay

Tener muy claro que ninguno cambiará por el hecho de casarse.

Si creemos que el matrimonio va a ser un buen motivo para finalmente madurar, sentar cabeza, y dejar de hacer eso que al otro tanto irrita, estamos cometiendo el error más grande

de nuestra vida.

Tener claro el color del matrimonio

El matrimonio no es color de rosa, y si antes de empezar ya estás esperando suceda la magia, olvídate. El color del matrimonio es de mucho trabajo, amor y voluntad.

Tener algún sueño personal cumplido

Para cuando estés lista a dar el sí, es recomendable haber culminado una carrera, o realizado un sueño personal, sea un viaje o cualquier experiencia que siempre hayas querido vivir, ya que una vez en pareja pueda ser más difícil de cumplir.

No dejar pendientes

Vive de lleno cada etapa de tu vida. No dejes la soltería sin haberla disfrutado a pleno, dejando vividas las asignaturas pendientes. De esta manera es más fácil y disfrutable encarar con tu pareja un nuevo proyecto de vida y la realización de sueños juntos.

Convivencia

Muchas veces toman decisiones apresuradas dejándose llevar por el corazón, la pasión, y no por la razón. Si bien no todas las culturas y religiones lo aceptan abiertamente, la convivencia previo a dar el sí, será muy recomendable.

El tiempo juntos en la intimidad del hogar, convivir y verse día a día, sin lugar a dudas sacará a relucir las verdaderas costumbres, y malas costumbres de cada uno.

sábado, 9 de mayo de 2015

¿Cómo saber si tu relación se acaba?

No es fácil aceptar que una relación de pareja ha terminado, sin embargo, tampoco es saludable mantener una relación romántica cuando ésta solo te hace daño y sufres. ¿Quieres saber algunas maneras de saber si tu relación a llegado a su fin? Presta atención a lo que sigue. Es posible que al comenzar la relación de pareja tu chico te llamaba varias veces al día, te escribiera por WhatsApp a menudo, en definitiva, estaba interesado en ti y lo demostraba. Si ahora tu pareja está demasiado ocupado como para llamarte, enviarte flores, escucharte, acompañarte como hacía antes, cuando pasan tiempo sin verse él no siente que te echa de menos o da mayor prioridad a sus salidas con amigos, es posible que esté perdiendo o haya perdido el interés en ti. En muchas ocasiones nos centramos en los demás para buscar “culpables”, pero no tiene nada que ver con culpables. Es posible que al comienzo de la relación les faltara horas para contarse todo. Cada pareja es un mundo, y por lo tanto, pueden presentarse otras señales que demuestren que la relación a llegó a su fin. Ya mencionamos las pistas más evidentes.

Ellas y el placer

En el pasado se creía que solo los hombres durante un encuentro íntimo eyaculaban, sin embargo, ahora se sabe a ciencia cierta que las mujeres también lo hacen. Descubre cómo y por qué.

¿Existe sí o no? La sexóloga Liliana Zabala indicó que sí existe y es "conocida como "squirting", la más común es justo la que pasa más desapercibida y no siempre es visible, en el momento del orgasmo, cosa totalmente diferente que implica el placer". El urólogo David Rubin De Celis señaló que "al haber la penetración y demás, la mujer libera cierta sustancia, un líquido que es expulsado por medio de las glándulas", mismo que es conocido como eyaculación femenina, apuntó.

¿Qué se sabe de este líquido? Zabala mencionó que "la mayoría de las mujeres segregan una especie de líquido traslúcido-blanquecino, que a menudo suele quedarse en el interior del canal vaginal y confundirse con la lubricación propia de la excitación genital". Agregó que esta no suele ser muy abundante.

Origen. "Este líquido se segrega en las glándulas de Skene y es expulsado por la uretra, contiene componentes parecidos al semen masculino como el antígeno prostático", puntualizó la especialista.

¿Cómo se logra? Zabala mencionó que la posición para lograrlo es cuando la mujer está arriba del varón durante un encuentro íntimo.

Solo durante la intimidad. Rubin De Celis sostuvo que las mujeres solo eyaculan cuando existe estimulación sexual, no como los varones, que muchas veces eyaculan cuando están durmiendo, es decir inconscientemente.

No obsesionarse. La terapeuta sexual Norma Román remarcó que la satisfacción sexual depende de muchos factores, “el placer no lo dan solo el orgasmo o la eyaculación”. Y advierte que muchas veces la sociedad impone metas sexuales por las que algunas personas se obsesionan perdiéndose lo más importante, que es disfrutar.

Sexo La primera experiencia

La mujer durante milenios vivió una serie de conflictos a consecuencia de la virginidad, sin embargo, pese a ese tabú, no se pudieron evitar los embarazos. El proceso de la liberación femenina modificó sustancialmente la actitud de la mujer frente a su primera experiencia sexual. Buscó una circunstancia que le permita, no solo hacer menos traumática su iniciación sexual, sino vivir con mayor plenitud toda su relación amorosa.

La decisión más trascendental de la mujer en el siglo XX significaba el matrimonio, como la entrega sublime de convertirse en el derecho natural del hombre. La virginidad es asociada al hecho muy estrechamente con la integridad del himen, membrana que cierra parcialmente el orificio vaginal.

Actualmente ya no hay una abstención en relación a un contacto prematrimonial. Sin embargo, hay mujeres que temen la reacción del futuro esposo, pensando que van desde el alivio hasta la indignación, lo que equivale a una complicación desde la primera experiencia sexual.

Hay dos aspectos que se pueden percibir con la pérdida de la virginidad, uno de ellos es el temor y la otra está asociada a la sensibilidad de la mujer. Presiente el modo de cómo ingresará en el mundo del sexo y su repercusión, esta puede ser amplia o profunda sobre su vida sexual ulterior.

En muchos de los casos, el destino de toda una vida sexual define la primera experiencia. Una mujer normal logra superar las consecuencias negativas de una iniciación desafortunada y encausar satisfactoriamente su vida afectiva.

Los jóvenes no deben creer, que esto ocurre solo con las mujeres, ya que los varones también tienen problemas parecidos. La primera experiencia sexual de un adolescente suele ser habitualmente tan traumática con elementos conflictivos como de cualquier persona.

Lo que sí deberá preocuparse es en resolverlos, si realmente aspira a alcanzar una madurez sexual y psicológica.

Es bueno tomar en cuenta no enfrentar una relación total, permitiéndose con su pareja un juego sexual que excluya el coito con la prudencia de conservar la virginidad.

viernes, 8 de mayo de 2015

Más abiertos, pero con menos relaciones sexuales

Estamos más abiertos a las relaciones sexuales prematrimoniales y a las relaciones entre parejas del mismo sexo, aunque seamos menos promiscuos que la generación anterior, según un estudio de la Universidad de San Diego, California.

Jean M. Twenge, directora del equipo de investigadores de la Universidad de San Diego, explica que, después de las personas nacidas en los años del «Baby Boom»(1940-1950 en EE.UU.), la generación de los «Millenials» (nacidos en las décadas de los 80 y los 90) es la que mayor cambio de mentalidad ha experimentado en cuanto a la aceptación de las relaciones sexualesprematrimoniales.

La aceptación de este tipo de relaciones subió desde el 42% en el año 2000 hasta un 58% en el año 2012. Además, según la misma publicación, la aceptación de las parejas del mismo sexo ha aumentado desde un 13% en 1990 a un 44% en el último año del estudio.

Según Twenge, «la generación "Millenial" es más receptiva ante la idea de las relaciones sexuales prematrimoniales que cualquier generación anterior, y sin embargo han tenido menos relaciones sexuales que los miembros de la generación X (entre los 60 y los 80)».

La directora del estudio ha explicado que para los nacidos en los años del «Baby Boom» la media de parejas sexuales es de 11,68, mientras que para los que ahora son menores de 35 años el número desciende hasta las 8,26.

El artículo pone en relación el cambio de mentalidad con el creciente individualismo cultural en los Estados Unidos. La investigadora californiana señala además que «cuando la cultura pone más énfasis en las necesidades del "sí mismo” (self) y menos en las reglas sociales, que se relajen las actitudes hacia la sexualidad es casi inevitable».

jueves, 7 de mayo de 2015

Cómo excitar a una mujer

Recientemente en mi programa de radio hablé del tema que más le interesa escuchar a un hombre: “Cómo excitar sexualmente a una mujer”. Antes de profundizar en el tópico advertí: “El programa de hoy es para adultos, así que si su niño está presente, envíelo a jugar o tápele los oídos porque hoy les voy a revelar lo que realmente hay que hacer para erotizar a una mujer.” Sin duda, los rating masculinos rompieron record de audiencia ese día.

La mayoría de los caballeros se quejan de que su mujer nunca tiene deseos de hacer el amor y siempre tiene una excusa para evitar la intimidad: “Estoy cansada”, “Tengo que levantarme temprano” “Me duele la cabeza”, “Estoy en mi periodo”, y mil excusas más para no tener relaciones íntimas. Cuando esto sucede, el hombre trata de seducir a su pareja, abrazándola, besándola o acariciándola en sus partes íntimas. Después de todo, él sabe que cualquier acercamiento que ella haga, le ocasionaría una erección, así que deduce que ella es igual a él. Los hombres pueden excitarse sin ningún esfuerzo, ellos puede hacer el amor aún cuando no tienen deseos de hacerlo. Inclusive un hombre puede tener relaciones sexuales con alguien que no necesariamente le guste. Sin embargo, excitar a una mujer es más complicado, o por lo menos, más elaborado que excitar a un hombre, con ellas hay que ir un paso más allá. El cuerpo del hombre responde automáticamente al toque físico, pero las mujeres no son así. Las féminas a diferencia de ellos, tienen que primero ser estimuladas emocionalmente para que sientan deseos de hacer el amor.

Para excitar a las mujeres tienes que alimentar sus emociones. Si una mujer está hambrienta emocionalmente, no esperes que te desee sexualmente. ¿Cómo alimentar el corazón de una mujer? Tres palabras que comienzan con la letra “A”, Atención,

Afecto y Apreciación.

La seducción comienza mucho antes de entrar en la habitación.

Conclusión: Si quiere erotizar a una mujer, antes de tocar nuestro cuerpo, tienes que tocar nuestro corazón.

Para más motivación visita: www.MariaMarin.com

Síguela en twitter: @maria_marin

¿Por qué no llegas al orgasmo?

No es la primera vez que ocurre. María, nuevamente, se ha quedado sin experimentar un orgasmo. Carlos no sabe nada, ya que a ella le da vergüenza decirle que no la hace llegar. “No quiero herirlo”, cuenta ella.

Como ella, hay miles de mujeres. Los últimos datos del Kinsey Institute indican que un 20 a 30% de las mujeres no llega al orgasmo durante el coito. Pero, de acuerdo a Carol Queen, sexóloga e investigadora en Good Vibrations, una tienda de juguetes adultos y centro educativo, este número es más alto. “Creo que muchas personas no tienen idea de la cantidad de mujeres que no alcanzan el orgasmo”, explica. Y es que hablar sobre ello (incluso con las amigas) sigue siendo un tabú, además que muchas lo ven como una ‘falla’ que tienen. La pregunta es, ¿por qué son tantas las mujeres que no pueden alcanzar el clímax?

Máquinas diferentes

Lo primero que se debe saber es que la respuesta sexual humana es distinta para hombres y mujeres. Los hombres, por lo general, alcanzan el orgasmo en menos tiempo que las mujeres. Esta es la razón del desencuentro: en un coito de duración promedio, el hombre eyacula y experimenta un orgasmo a los cinco o diez minutos.

La mayoría de mujeres, en cambio, recién está “calentando motores” en ese lapso. Para colmo, de acuerdo con la sexóloga Alessandra Rampolla, solo tres de cada diez mujeres llegan al orgasmo mediante la penetración vaginal. La mayoría –tomen nota– requieren la estimulación del clítoris.

No te obsesiones con tu gran ‘O’

Muchas mujeres sienten presión por llegar al orgasmo, convirtiéndose en su única meta del encuentro sexual, lo que tiene el efecto contrario. “La mejor manera de tener un orgasmo es que no te importe tu orgasmo. Si tu mente esta distraída, y obsesionada con el orgasmo, será muy difícil tener uno”, dice Xanet Pailet, ‘sex coach’, a la revista Cosmopolitan. La clave reside en desasociar el buen sexo con el orgasmo. Si cambias esto en tu mente, y tienes como meta disfrutar el sexo, entonces no estarás pendiente del orgasmo y disfrutarás más el encuentro sexual: te liberarás y explorarás otras maneras de sentirte bien.

El sexo casual, gran culpable

El sexo casual es común hoy en día, lo que afecta al orgasmo femenino. Dos estudios del 2013 encontraron que es menos probable que una mujer ‘llegue’ en una relación ‘casual’ que en una relación seria. Y es que, cuando una mujer no esta cómoda con una pareja en particular o no tiene mucha confianza o ‘práctica’ con él, no se relaja ni disfruta. Piensa en ello: una mujer que tiene relaciones con una persona que recién conoció estará preocupada sobre su apariencia y su performance en la cama. En cambio, en una relación más seria, la mujer tiene la confianza para pedirle a su pareja que haga cierta cosa que la ayude a alcanzar el orgasmo.

“Para alcanzar el orgasmo hay que dejarnos llevar por las sensaciones y el placer. No puedes hacer esto si estas en un estado de ansiedad y tensión. Los hombres quieren que las mujeres lleguen al orgasmo, pero para nosotras no es como ‘toca el clítoris y terminamos’. Somos muy, muy diferentes a los hombres”, explica Pailet.

Demasiada conexión virtual

Un estudio global realizado por Durex encontró que muchas personas no pueden desconectarse el tiempo suficiente para tener una buena relación sexual. El estudio encontró que al menos 5% chequeó su Facebook durante una relación sexual y 10% leyó un texto en pleno encuentro. Esta estimulación visual y tecnológica elimina o restringe toda estimulación física. La solución, según expertos, está en masturbarnos, conocer nuestro cuerpo, meditar, o hacer cualquier actividad que se centre en nuestro cuerpo, no nuestros celulares.

Pensar en otras cosas

Según Rebeca Podestá, psicóloga y especialista en sexualidad, la parte mental puede interferir con el placer. Y es que el cerebro ejerce un papel fundamental durante el sexo: registra sensaciones y libera sustancias químicas que provocan buenas vibraciones por todo el cuerpo. Cualquier distracción altera el proceso de excitación, reduce los impulsos sexuales en el cerebro y baja la sensación de placer a cero. Puesto que controlar los pensamientos es algo muy complicado, lo único que puedes hacer es centrarte en lo que sientes y en cómo respondes a los estímulos y, si lo necesitas, tocarte a ti misma. Otro buen recurso es concentrarte en la respiración. Respira lentamente e intenta sincronizar tu respiración con la de tu pareja.

Este tipo de respiración yóguica ayuda a potenciar las sensaciones, además de conectarte a un nivel más profundo con tu amante.

Saltarse los juegos sexuales previos

Se ha comprobado que se necesitan unos veinte minutos de excitación para que el cuerpo femenino esté preparado para el orgasmo. Es entonces cuando el clítoris y otras partes del cuerpo están más sensibles a cualquier estímulo. Y, según indican los sexólogos, si te saltas esta fase previa te resultará más difícil llegar al orgasmo. Con un buen juego previo tendrás el mejor orgasmo de tu vida.

5 SECRETOS PARA ALCANZAR EL ORGASMO

Si quieres tener orgasmos regularmente y no sólo en ocasiones especiales, comienza a practicar estos cinco sencillos pasos, sugeridos por la sexóloga Alessandra Rampolla, que te irán convirtiendo con el tiempo en la dueña de tu placer.

Practica a solas. “Piensa en algo que te excite y empieza a explorar tu cuerpo. ¡anímate a más!”. Son las palabras de la experta quien, una vez más confirma que la masturbación es fundamental para gozar de una placentera vida sexual.

Contrae tus músculos. “Durante la excitación sexual, contrae deliberadamente los músculos de tus piernas, brazos, abdomen y pies. El aumento voluntario de la contracción a menudo facilita el orgasmo”. Trata de imitar las contracciones que tu cuerpo realiza involuntariamente cuando te estás excitando, sea viendo una escena sexual o al dejar volar tu imaginación. Si lo aprietas rodeándolo con tus piernas y tus brazos, prepararás tu cuerpo para el orgasmo.

Las mejores posturas. “Ponte arriba de él de manera que la parte superior de tu clítoris roce directamente con su hueso púbico”.

Controla el movimiento. “Toma la iniciativa e impón tu propio ritmo, durante un momento. Cierra los ojos como si estuvieses a solas, muévete de la manera que te dé más placer”.

Fortalece. “Debes ejercitar tus músculos vaginales para lograr el orgasmo. Se trata simplemente de contraer y relajar los músculos pubocoxígeos. Comienza haciendo 100 repeticiones diarias…todos los días, todos los días, todos los días”.

Los ejercicios Kegel son indicados para que las mujeres fortalezcan los músculos pélvicos con el fin de obtener mejores resultados en cuanto a placer sexual.

¿Miedo a la primera vez?

Existe una variedad de fobias, pero más allá de las más comunes, como la claustrofobia o xenofobia, hay otros miedos que están relacionados con el género de la persona y su sexualidad, si quieres conocer más, sigue leyendo.

miedo al embarazo. Existen hombres y mujeres, que entre sus peores miedos barajan el primer encuentro íntimo. La sexóloga Carolina Rivero explicó que por lo general la mujer es la que teme quedar embarazada. Acotó que existe un mito que los adultos les dicen a las jóvenes que la primera relación sexual embaraza.

Intimidad. Rivero mencionó que la primera vez en cualquier situación ya sea realizar un trabajo o un deporte genera un poco de miedo, lo mismo ocurre en la primera relación sexual. A pesar de que ambos tienen deseo, ganas de aventura, de conocer algo nuevo y hasta ansiedad, temen la penetración, se preguntan ¿me va a doler? ¿voy a salir lastimada? ¿voy a sangrar? "este miedo tiene más sentido en las mujeres porque va a entrar una cosa en su cuerpo que ella no sabe". Asimismo, agregó que en realidad el hombre está más pendiente a su rendimiento, se pregunta ¿será que tengo capacidad suficiente para satisfacer a una mujer?

Violación. La especialista señaló que hay personas que han sufrido un trauma no solamente violación, tal vez cuando era niño o niña vio cuando dos personas estaban teniendo una relación sexual, eso se le quedó en su mente y se convirtió en un hecho traumático porque a su corta edad no entiende qué es. También puede ser que tenía hermanos mayores que le mostraban pornografía, eso le da como cierta aversión, "porque no es lo mismo que un adulto mire pornografía a que un niño lo haga", acotó.

Ignorancia. Cuanto más ignorancia sexual tenga una persona, va a tener más miedo. Mientras más informada esté, no quiere decir que va a perder el miedo, pero no va a ser tan marcado como una persona que no tiene ni idea, sostuvo la profesional. La sexóloga Liliana Zabala señaló que las personas que tienen miedo a hablar de temas relacionados con la sexualidad es porque aún existen prejuicios, "por milenios nos han mentido diciendo que el sexo y la sexualidad son un pecado".

¿Qué puede hacer la pareja? Ambas expertas coincidieron al recomendar que si existe miedo no es obligatorio que tengan un encuentro sexual, pueden posponerlo o tener algo más tranquilo con caricias y nada más. "Muchas hombres para tranquilizarlas les dicen que no les va a pasar nada, que él lo tiene todo bajo control, esto no funciona, porque el miedo sigue ahí en el cuerpo". Zabala, puntualizó que la pareja debe crear un clima de confianza e ir paso a paso y sin prisas, nunca se tiene que obligar a tener un encuentro íntimo, así mismo agregó que deben esperar a que ambos estén preparados.