jueves, 28 de mayo de 2015

Mi ex y yo…¿amigos?

“para comenzar, no hay ‘tal’ con eso de terminar una relación ‘por las buenas’, ‘sanamente’ o en ‘buenos términos’, siempre hay una espinita...por eso mismo es raro continuar después con la amistad”, dice Cecilia una de las participantes en un sondeo hecho por M, en el que 4 de cada 6, mujeres consultadas dice que no es saludable mantener ninguna amistad con una ex pareja.

Terminar una relación casi siempre es traumático, pero cada vez más parejas optan por salvar el afecto. Así, después del duelo natural de la ruptura, puede venir la aceptación y un cariño renovado. A veces, una amistad.

La discusión es eterna: ¿se puede ser amigo de un ex? ¿es viable y sano llevarse bien? Una encuesta a hombres y mujeres de entre 18 y 70 años, realizada para el diario Clarín de Argentina, elaborada por el Programa de Opinión Pública de la Universidad Abierta Interamericana, reveló que para el 54,3% de las personas es posible mantener una amistad después de la ruptura. De hecho, el 45,4% de los encuestados conserva una relación amistosa o cordial con una pareja pasada y el 56% conoce a alguien que es amigo de su ex. Resultados distintos a los del sondeo de M, en el que el 80 % asegura que la amistad post relación, no trae beneficios.

¿Se puede?

“Creo que llegar a ser mejores amigos es muy difícil porque podrían malinterpretarse las cosas si todavía hay algún tipo de sentimiento”; “No es saludable ni positivo a mi parecer mantener una amistad cercana con tu ex, si terminas, cortas todo desde la raíz, por educación lo saludarás en algún acto social”; “Definitivamente no parece lo más saludable. Es decir puedes hablar de vez en cuando, saludarse en la calle, qué se yo, así todo en buena onda”; “Pienso que si se puede ser amiga de tu ex, pero siempre y cuando haya pasado mucho tiempo de separación al cortar la relación”, son algunas de las respuestas que obtuvimos en nuestro sondeo.

Para los expertos, es muy positivo que una pareja “termine bien”. “Se dice que en la necesidad se conoce la amistad, y cuando una pareja se divorcia y consigue un vínculo de unión amistosa después del proceso doloroso, se habrá ganado el mayor premio de la vida”, opina la licenciada Any Krieger, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

La amistad después del amor es un indicio de salud mental “óptima”, según la especialista. Lo contrario –y lo frecuente, por desgracia–, es estancarse en el odio: “No poder salirse de él implica un duelo fallido y la imposibilidad de reconstruir una nueva vida sentimental, ya que las personas en su rencor quedan fijadas a sus ex”, señala Krieger.

Separaciones

María Cornú Labat, abogada especialista en mediación de familia, afirma que “se ven muchas parejas que se separan de manera civilizada”. Opina que es, a la vez, un signo de que algo está pasando: “Se llega al matrimonio de manera más light, con individualismo y menos tolerancia. Esto se evidencia en separaciones light”.

El doctor Osvaldo Ortemberg, abogado de familia, coincide que los divorcios son menos polémicos que antes. “Vemos parejas que se separan en buenos términos. Son las que no vuelven. Pero aún no son la mayoría”, detalla.

Parecería lógico: si uno eligió al otro, si llegó a amarlo, ¿por qué es tan increíble concebir que el cariño sobreviva? “El haberse conocido íntimamente, el haber pasado una etapa juntos de la vida, a veces es un estímulo no para el rencor y la rabia, sino para el afecto y la gratitud por lo vivido”, destaca el psicólogo Miguel Espeche.

Beneficios

Los más beneficiados de esta ecuación suelen ser los hijos, víctimas involuntarias de las decisiones de sus padres. “Hay muchos casos de amistad de quienes han sido pareja y, en muchas ocasiones, ese afecto y respeto ayuda mucho, sobre todo, cuando hay hijos en común”, afirma Espeche.

El contexto colabora. Hoy, las familias ensambladas se aceptan: los tuyos, los míos, los nuestros, tu ex y el mío. “Con las nuevas configuraciones familiares, hay una tendencia a aceptar el amor después del amor”, enfatiza Krieger.

La tecnología es otro facilitador. No hay excusas para no seguir conectados de alguna manera.

No confundir

Distinta es la opinión de la psicóloga Flabia Vit, especialista en terapia de pareja y sexualidad. Sostiene que una relación “amistosa” entre los ex no debe confundirse con una amistad “real”: “Una pareja podrá llevarse bien, si se separó en términos de respeto en homenaje a lo vivido juntos, pero la amistad encierra otro tipo de vínculo, donde priman intereses sociales, laborales o históricos”. Sí coincide con su “ex” en los beneficios de lograr una relación respetuosa o amigable, sobre todo si hay hijos: “Mantener una relación positiva con la ex pareja es sanear enojos y aceptar que algo terminó. Poder soltar no sólo al otro, sino a la ilusión de lo que no pudo ser, es indicador de salud psicológica”.

Acuerdos

Tal vez, la amistad sea un poco como el flechazo: se consigue en parte porque “se da” y en parte por decisión. “Depende de un acuerdo entre ambos. Cada caso está sujeto a la madurez de los involucrados”, opina Krieger. Eso sí: aclara que la condición para ser amigo de un ex es que la “corriente erótica” quede sepultada por la “corriente tierna”. Nada de “amigos con beneficios”; esa es otra cuestión.

Para Espeche, la clave está en “soltar las expectativas que al no cumplirse hicieron que la pareja cayera”. Enfrentar la pena o el enojo de la ruptura con diálogo y comprensión será esencial para forjar el nuevo vínculo amigable, según Vit.



Otros datos

En países como España la tasa de divorcio es de entre el 10% y el 20% del total de matrimonios. Esta cifra que podría parecer alta no lo es tanto si se compara con la existente en países como Estados Unidos o Suecia, donde el número de divorcios supera o iguala el de matrimonios celebrados. De ellos, la mitad son de común acuerdo y la otra mitad son contenciosos en desacuerdo.

El número demuestra que el porcentaje de parejas que, hipotéticamente podrían recuperar la armonía, en última instancia, tras la separación es realmente baja.

La mayoría de los especialistas en pareja coinciden en que la amistad entre los `ex´ tiene algunas características comunes. A veces, están guiadas por ciertos intereses: responsabilidades compartidas para con los hijos, cuestiones monetarias y amigos en común.

En segundo lugar, no son completamente sinceras. Hay ciertos temas que se esquivan, en general, aquellos relacionados con nuevas relaciones afectivas. Y por último, ambos cónyuges deben poseer altos grados de admiración, respeto y confianza hacia el otro.

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