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martes, 5 de abril de 2016

¿Sabías cómo superar el trauma de unos cuernos?

Mila engañó a Álex hace dos años con un compañero de trabajo: "Pensé que era el final, no sabía que una aventura podría ser un nuevo comienzo".

Él tuvo que enfrentarse a una de sus mayores pesadillas: la infidelidad. Según algunos estudios, el 39% de los hombres y el 26% de las mujeres han engañado alguna vez a sus parejas.

Enterarse de una aventura precipita en una gran crisis a casi todo el mundo. Aunque la mayor parte de las parejas no sabe cómo utilizar este momento de forma productiva, la infidelidad también es una oportunidad para transformar y cambiar lo que no funciona dentro de la relación y un camino para el crecimiento individual. Es una causa de ruptura, pero mucho menos de lo que se supone.

Cuando hablamos de infidelidad casi siempre entendemos una aventura sexual fuera de la relación estable, al principio negada por no enfrentarse a la situación dolorosa, hasta que ya no se aguanta más el secreto y se confiesa o "casualmente" pillan 'in fraganti' al infiel (el móvil olvidado o el Facebook abierto...).
TIPOS DE INFIDELIDADES

La Flowerpower: Parejas postureo, bonitas por fuera y vacías por dentro. Son pura fachada. No quieren enfrentarse a los conflictos y es la aventura quien los saca a la luz. Sustituyen con besos y con contacto físico la falta de profundidad.

La ni contigo ni sin ti: Hombres y mujeres que, para evitar ser demasiado dependientes o vulnerables, siempre tienen a otro individuo en la recámara que ejerce de colchón amortiguador. De alguna manera les genera su propio espacio. Tienen miedo a la implicación y a la intimidad.

La del adicto: Personas subordinadas al amor y al sexo. Necesitan tener a alguien ahí. Sienten una sensación de vacío que llenan constantemente con consumos sexuales y afectivos.

La del nido vacío: Parejas de larga duración que se han ido distanciando. Llegados los 50 ó 60 no reconocen a la persona con la que se casaron y buscan calor en una nueva relación. La de puertas giratorias: El infiel utiliza al amante como puente para salir de su relación. Cuenta a su pareja la infidelidad para que ésta se desmorone y le eche, que es lo que quiere realmente.

Todas las infidelidades se pueden superar -excepto la de puertas giratorias- aunque la de nido vacío deja heridas difíciles de subsanar.
SUPERAR EL ENGAÑO

Cuando se descubre una aventura, los sentimientos encontrados y la sensación de injusticia por tener que sufrir una situación que no se ha buscado pueden poner la vida patas arriba. Éstas son algunas claves para salir sanos y salvos:

(A) No tener una aventura con la aventura. Álex se obsesionó con el otro, a menudo le imaginaba con Mila y construía suvenganza si se lo encontraba por la calle. Es normal al principio obsesionarse con el rival pero no hasta el punto de que se convierta en un fantasma que no deja pensar y que no permite enfrentarse a los verdaderos problemas de la pareja. La obsesión continua es una garantía de que la relación terminará.

(B) No hacer preguntas sobre detalles concretosde la infidelidad, como de qué color era su ropa interior. Haz una lista de todas las preguntas que necesites hacer para cuando desaparezca la obsesión pero centradas en vuestra relación. Álex entendió pronto que ese era un terreno baldío que daba importancia al otro y no a su relación. Prefirió pensar que juntos habían creado una situación donde la aventura podía ocurrir.

(C) El perdón abre la puerta de nuevo al amory a la libertad para que no sea el dolor de la aventura lo que dirija la vida. El perdón funciona como las capas de una cebolla, primero necesitamos expresar el dolor y el enfado, después se entienden poco a poco los motivos del otro aunque el dolor persiste, al final se busca en qué parte uno mismo puede haber contribuido sin saberlo. El verdadero perdón sin cambios no es posible y éste sólo puede llegar con la comprensión, necesita tiempo, energía y coraje.
REENCUENTRO CON EL INFIEL

Después del descubrimiento de una aventura el infiel se siente culpable por dañar a alguien que quiere y a la familia. Estas son algunas claves para volver a la relación sin morir en el intento:

(1)Manejar el sentimiento de culpa. Es importante mostrar remordimiento por haber herido a la pareja y a los hijos y el deseo de cambiar verdaderamente la vida y las circunstancias que llevaron a la aventura. Si realmente quieres un reencuentro te tienes que preguntar ¿qué me llevó a ese punto?

(2) No polarizar en buenos y malos. Mila se volvió a enamorar de Álex cuando vio -que pasado el dolor inicial- podían hablar de sus problemas de pareja: Álex era controlador y celoso, Mila había aprendido a esconder sus sentimientos para no enfrentarse a los problemas. No hablaban desde la acusación sino de sus pensamientos y sentimientos personales.

(3) Evitar el secreto. Quien sufre la infidelidad necesita sentirse seguro de que el episodio ha concluido, habrá de responder con sinceridad a preguntas como ¿Sigue todavía la relación? ¿Hay comunicación entre vosotros? ¿Por qué lo hiciste? Sé sincero pero no sincericida: no es necesario hablar de las curvas o de los músculos del otro. Los secretos separan y dividen el mundo entre los que saben y los que no, volver a hablar elimina esa distancia. Es importante no tomar decisiones prematuras hasta que se entienda el porqué de la situación. Lo fundamental es proponerse comprender qué le pasa a la relación y hacer los cambios necesarios. Mila se volvió más asertiva. Álex aprendió a ver los puntos de vista de su pareja. Tenían un bagaje pasado de buenas experiencias compartidas cuyo recuerdo les ayudó a encontrar el camino común. Hoy son una pareja muy diferente de la que eran antes de la crisis.

Cada uno necesita un tiempo suficiente para asimilar y expresar una amplia variedad de sentimientos. La rabia y el dolor necesitan ser escuchados, pero la pregunta clave es ¿estoy dispuesto a cambiar?, si la respuesta es sí, entonces piensa en las cualidades que tendría tu relación ideal y pregúntate ¿qué estoy dispuesto a hacer para conseguirla?

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