Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

lunes, 30 de mayo de 2016

25 cosas que siempre quise decirte en la cama

En la cama existen muchos mitos pero esto, más que uno de ellos, es una realidad: casi el 40% de las parejas afirma estar insatisfecha con la calidad de su vida sexual, según el barómetro Aquilea Vigor, pero los motivos de hombres y mujeres, apuntan expertos como el psicólogo y sexólogo Héctor Galván, difieren enormemente. "Que el marido no les hace sentirse deseadas es la principal queja de las que vienen a nuestra consulta. También les molesta que la pareja no intente aprender más sobre la sexualidad femenina", señala.

Galván es director del Instituto Madrid de Sexología, y ha oído miles de historias sobre desavenencias sexuales, las cuales, a juzgar por un artículo de la revista americana 'Psychology Today', representan un fenómeno extrapolable a otros países. El mencionado texto, firmado por el profesor David Geffen, de la facultad de Medicina de la UCLA (Universidad de California, Los Ángeles), reflejaba que el disgusto principal de los varios cientos de americanas encuestadas era que los hombres no acababan de entender lo que ellas necesitaban en la cama.

Pero ahí no se acababan las reclamaciones. A ello se unía que "terminan demasiado rápido, no se preocupan lo suficiente por los juegos previos, tienen problemas de higiene y no son demasiado creativos", añadía Geffen. Además, el psicólogo achaca parte de esa falta de sintonía a que ellos se plantean el sexo más como competición que como seducción. Si a necesidades diferentes unimos que nos cuesta enormemente hablar de ellas de manera abierta, el lío está armado.

"No se comenta, no se pregunta, no hay 'feedback'. En el fondo existe miedo, no se sabe cómo plantearlo", apunta Galván. Y sin embargo, hablar de sexo y entendernos en la cama es mucho más importante de lo que pudiera parecer. La actividad sexual aumenta la vinculación con el otro y mejora el nivel de autoestima: "El sexo no es algo que deba encasillarse en el dormitorio, ciertos días y horas de la semana. Debe aparecer en cualquier momento, en forma de halagos, caricias, tonteos casuales... Al final, lo que más le importa a la pareja no es el rendimiento en la cama, sino sentirse deseada en el día a día".

Por eso recomienda practicar lo que llama la sexualidad de pasillo, el juego de seducción en cualquier momento y en cualquier lugar. Esto ayudaría a combatir esa rutina que, según la psicóloga Francisca Molero Rodríguez, codirectora del Institut de Sexologia de Barcelona, actúa cual apaga-líbidos y es una de las principales quejas femeninas.

Ella es partidaria de cambiar el ritmo haciendo uso de, por ejemplo, "los juguetes sexuales, objetos que favorecen las relaciones eróticas, aumentan la complicidad de la pareja y rompen la monotonía. Las texturas y los olores son estímulos que pueden favorecer el erotismo y el deseo, sin olvidar los lubricantes de sabores, frío o calor, que aportan un plus de novedad".

Yo Dona ha preguntado a 25 españolas cuáles son esos reproches sexuales que harían a sus parejas pero que, por diferentes razones, se quedan tras la puerta de la alcoba. Y, tal y como afirma Galván, hay mucho escondido entre los pliegues de las sábanas, por lo que no estaría mal tirar de la propia manta y dejar nuestra sinceridad en cueros.

1."No estoy segura de que tenga sensibilidad para entender lo que le pido". R.O. 38 años, profesora de idiomas

2."Si gimo o suspiro, él también, en plan eco. Lo odio". N. F., 40 años, productora de publicidad

3."Con las prisas que suele tener me parece que en lugar de hacerme el amor a mí solo quiere llegar al orgasmo y punto. No me hace sentir atractiva ni que me desea" L. G., 41 años, enfermera

4."Hay tantos puntos erógenos en el cuerpo que parece que no existen para él... Me gustaría que se esforzara más, que intentara ampliar sus horizontes". E. A., 49 años, dependienta

5."Cuando estamos haciéndolo me habla como un niño pequeño, y me pone muy nerviosa". S. A., 41 años, periodista

6."Le gusta hacerlo por la noche, en cambio a mí de día. Estaría bien que en cualquier momento me dijera algo, pero rompe sus esquemas". M. M., 37 años, fotógrafa

7."Creo que los hombres de mi generación (43 años) han obtenido la poca educación sexual que tienen, si puede llamarse de esa manera, a través del porno. Y así van las cosas. Me gustaría decirle que se informara más y mejor". C. R., 43 años, diseñadora de moda

8."En general él acaba mucho antes que yo. Hay técnicas para controlarlo, me gustaría que les echara un vistazo". D. I., 39 años, arquitecta

9."Su manera de resultar excitante es decirme que le haga 'un trabajito'. Lo mataría". C. M., 35 años, interventora

10."No entiende que el sexo empieza más allá de la cama: en la cocina, preparando algo, o cuando llega a casa, es un juego de seducción que parece que ya se le ha olvidado". S. I., 35 años, ingeniera

11."Físicamente se ha dejado y no me resulta atractivo. Creo que si se cuidara, la cosa mejoraría". M. C., 53 años, bióloga

12."No sabe estimularme bien, sé que no es fácil, pero después de cinco años debería haber aprendido. Creo que es cuestión de voluntad", A. B., 34 años, encargada de bar

13."Le digo que podíamos echarle imaginación a la cosa y me dice que me disfrace de enfermera. Yo le pediría que se disfrazara del vecino de al lado". M. A., 51 años, directora de recursos humanos

14."Es demasiado cortés. Me gustaría que se lanzara sin preguntarme '¿te puedo quitar el sujetador?', y que me arrancara la ropa interior". E. G., 33 años, abogada

15."Está obsesionado con la penetración. He llegado a la conclusión de que no tiene ninguna cultura sobre la sexualidad de la mujer". A. Z., 39 años, economista

16."El sexo con él me cansa, ya no me excita. Alguna vez ha insinuado que veamos una peli porno. Eso es lo que entienden ellos por echarle imaginación". T. I., 43 años, secretaria

17."Echo en falta que sea un poco más salvaje, un poco más de... Eso, más salvaje". C. R., 45 años, dependienta

18."Creo que entre los hombres existe el 'vaginocentrismo', piensan que es el centro del universo sexual femenino, y están muy equivocados". B. G., 46 años, promotora de conciertos

19."Me encantaría que aprendiera a hablar en la cama, a decir cosas que 'me pongan'. Cuando lo hacemos se queda mudo y si le digo que hable es peor". M. R., 45 años, profesora de educación física

20."El sexo con él me aburre. Me gustaría probar un 'ménage à trois'". I. D., informática, 39 años

21."Le diría que me apetece tener una aventura con otro hombre". I. C., 42 años, oficinista

22."Me da la sensación de que sobreactúa, y no me gusta". C. J., 41 años, farmacéutica

23."Hacer el amor con él ha mejorado con el tiempo, pero preferiría que fuera menos programado, tengo fantasías con hacerlo en cualquier sitio...". M. P., 42 años, guionista

24."En general nos lo pasamos bien en la cama, se esfuerza, pero su obsesión con que yo también tenga un orgasmo a veces es enfermiza y en lugar de mejorar el sexo lo estropea". E. I., 39 años, periodista

25."Detesto que gima y ponga cara de cordero degollado". S. N., 42 años, geóloga
Descubre tu yo sexual

Está claro que muchas mujeres guardan secretos en la cama. Eso las convierte en grandes desconocidas para sus compañeros de alcoba... ¡E incluso para ellas mismas! Tómatelo con humor y averigua, con nuestro test, cuál es la mujer que 'ruge' o gime dentro de ti.

1. Cómeme el coco, negro

A Es un concepto trasnochado que me interesa poco o nada.

B Es terriblemente transgresor y sexy.

C Me parece de mal gusto, sinceramente.

D Fue una obra de teatro de La Cubana.

2. ¿Qué cosas estarías dispuesta a dar por buen sexo?

A Podría apagar el móvil (si fuera muy bueno. El sexo, no el móvil).

B Casi todo. Si es para disfrutar.

C Ya tengo buen sexo. Aunque no me importaría más. Yo siempre más, más, más.

D El sexo me interesa poco o nada.

3. La clave para disfrutar en tu vida sexual es...

A Cocinarla con un 90% de fantasía y un 10% de genitalidad.

B Ser egoísta. Primero tú. Como hace él, vamos.

C Saber estar. Y parecer.

D La variedad. Que es donde está el gusto.

4. Puesta a elegir te quedas con...

A Una buena sorpresa que me deje sin aliento y destrozada para una semana.

B Lo malo conocido antes que...

C Un amante a quien pueda ver periódi-camente, con quien todo esté clarísimo y sin cosas extrañas.

D Dejar una profunda huella...

5. Porno

A ¡Ay!

B Paso de fantasías a medida del macho.

C Por qué no.

D Solo si salgo yo, por supuesto.

6. Una fantasía con quién

A Un actor o personaje de ficción.

B Mi ex (sí, soy tope perversa).

C Un amigo de mi ex.

D El padre de un amigo de mi ex.

E Un grupo de admiradores que me adoran.

7. Llego a casa y me encuentro a mi pareja con otro/a en la cama

A Me uno a la fiesta.

B Me voy de casa.

C Me apunto a Ashley Madison.

D Ya me aburren estas cosas.

8. ¿Y cuándo fue la última vez que le dijiste qué querías que te hiciera?

A Ahora mismito, mira: "Paco, ven p'acá".

B Es que de esas cosas no hablo. Creo en la telepatía. Bueno, creía. Bueno, ¿y qué?

C Lo hice, pero desistí. Ya me hago yo lo que quiero cuando quiero...

D ...e incluso con quien quiero, oye.

9. El sexo 10

A Es muy estético y morboso, siempre que haya un espejo cerca.

B Sanote, fresquito y ecológico.

C Rápido y efectivo.

D Indescriptible.

10. Pero al final...

A Tengo una vida interior muy rica.

B Seguiré llevando las riendas de mi vida y del sexo que quiero en cada momento.

C Sucumbiré, porque me encanto. Ay, perdón, digo porque me encanta.

D Una cosa son las fantasías, y otra, la vida real. Y eso no es malo si disfrutas de las dos.
Puntuación

1. a 20, b 10, c 0, d 5

2. a 5, b 20, c 10, d 0

3. a 5, b 20, c 0, d 10

4. a 10, b 0, c 5, d 20

5. a 0, b 5, c 10, d 20

6. a 0, b 5, c 5, d 10, e 20

7. a 20, b 0, c 5, d 10

8. a 10, b 0, c 20, d 10

9. a 20, b 10, c 5, d 0

10.a 10, b 0, c 20, d 5
Resultados
De 0 a 50: La florecilla

No es que pases como una sutil bruma por encima de las cuestiones sexuales. Es que no te sincerarías contigo misma ni siquiera a través de algo tan íntimo e inofensivo como este test. ¿Seguro que el sexo te interesa tan poco?
De 55 a 100: La realista

Tu mente práctica quiere poner el sexo en su lugar, sin derramarlo sobre otros aspectos de tu vida. Muy bien, siempre que el objeto sea el sexo y no el control... Claro que si eso ocurre, tal vez te conviertas en la deportiva del siguiente epígrafe.
De 105 a 170: La deportiva

Entre la gimnasia y las tendencias eróticas, el sexo te mantiene la mar de ocupada. Pero cuidado con látigo, que ¡a veces duele!
De 175 a 200: La narcisista

El sexo, así de claro, eres tú. Lo demás es circunstancial, accesorio y, a veces -piensas-, incluso ilusorio. Que lo sepas: ¡los demás existen!

Cómo conocer al hombre y a la mujer por su aspecto físico

Para ilustrar un poco el tema de hoy, voy a empezar haciendo referencia a este conocido refrán que dice: "caras vemos corazones no sabemos", el autor de este refrán, no ha hecho otra cosa que sintetizar en esta frase el desconocimiento total que tenemos de la naturaleza de las personas con las que nos relacionamos a diario.

Vemos pero no observamos, luego nos lamentamos diciendo "si yo hubiera sabido cómo era él o ella, jamás le hubiera hablado". Pero, pena que nos hemos acostumbrado a hacer primero y luego recién pensar, cuando deberíamos hacer las cosas a la inversa, pensar primero para después no estar lamentando nuestra mala suerte, buscando culpables, cuando los únicos responsables y culpables de nuestros fracasos en la vida somos nosotros mismos. Nadie engaña a nadie, cada uno se engaña a sí mismo, nos engañamos por el desconocimiento de las cosas, por capricho y por nuestro alto grado de inmadurez e insensatez.

Las personas pueden mentirnos con palabras, pero jamás podrán hacerlo con su aspecto físico, el cual los delata cómo son y piensan, por eso Jesús dijo en una ocasión, "así como es arriba es también abajo y como es adentro también es afuera", lo que significa que así como uno piensa (arriba) así camina (abajo). Si las personas andan en malos pasos, es porque sus pensamientos son malos.

Nuestra apariencia física, nuestra estatura y porte físico, la cara, ojos, nariz, labios, cejas, la forma de nuestra frente, el tono de nuestra voz, la forma de caminar y nuestra manera de vestir, revelan con exactitud nuestra personalidad. Ahí no hay mentira, sólo hay que saber conocer el por qué las personas tenemos aspectos físicos diferentes y cómo cada parte de nuestro cuerpo revela nuestra naturaleza humana. Por ejemplo: de acuerdo a nuestra estatura y a nuestro porte físico, podemos conocer el temperamento y las aptitudes de las personas.

Esto es muy importante saber para que a la hora de elegir a alguien para compartir nuestros sentimientos de amor, ya sea como amantes o como una pareja dentro del matrimonio. Sepamos con quién estamos y qué nos depara el futuro con esa persona.

En los siguientes artículos estaré compartiendo algunos tips para poder identificar con claridad el tipo de persona que realmente nos conviene, para poder disfrutar a su lado de una vida llena de paz, amor, tranquilidad y felicidad, también sabrás si lo que buscas en esa persona es algo diferente.

domingo, 29 de mayo de 2016

¡Aprende el arte de seducir en la cama!

Muchas mujeres se sienten inseguras en la cama y no saben por dónde comenzar; pero no es tan difícil, lo importante es aprender a desinhibirse y a seguir los instintos naturales de la seducción.
1. Si te atreves a ser más espontánea seguro que te dejarás invadir por la pasión y conseguirás sacar el lado salvaje y juguetón de ti.
En este sentido, es esencial que no te quedes quieta esperando a que él te toque y te haga el amor. Lo mejor, como ya hemos dicho, es que tú también te involucres cuerpo y alma en el acto sexual y, para ello, tendrás que mandar y dejarte mandar.
2. También es importante que interactúes con tu pareja sexual para que entienda que lo que está haciendo te gusta. No hay nada que excite más a un hombre que decirle que estás disfrutando ese momento.
Así que nada de quedarse callada en la cama. Lo mejor es emitir sonidos, pronunciar palabras subiditas de tono y susurrarle a tu pareja.
3. También tienes que quitarte cualquier tipo de vergüenza y atreverte a sorprenderlo con un conjunto sexy, con un baile erótico o con una situación de extremo erotismo.
A los hombres les encantan las mujeres seguras de sí mismas y, sobre todo, aquellas que son atrevidas

y que pueden sorprenderlos en cualquier momento.
4. También pueden ir al cine y empezar a acariciarse o, simplemente, estar cocinando y comenzar las previas. Las parejas que solo hacen el amor en la cama y antes de ir a dormir, terminan convirtiéndose en perso- nas aburridas del sexo y, cada vez, irán practicándolo menos.
Rompe con la rutina sexual y conviértete en una fémina más ardiente.
5. Está claro que las mujeres son más sensuales y les gusta que estimulen todos sus sentidos antes de pasar a la acción; pero, sorpresa, a los
hombres también les gusta sentir
el deseo sexual antes de comenzar
con la penetración.
Por eso, es importante que tengas en cuenta los juegos previos al acto y, así, pondrás feliz a tu pareja.
6. Tampoco debes olvidar que para ser buena en la cama lo mejor es experimentar, no solo con la ambientación o la preparación previa sino también en el mismo momento de la penetración.
Para lograr esto, es importante que investigues sobre las posturas sexuales que existen y vayas probando nuevas técnicas y sorprendas, así,
a tu pareja.
Puedes aplicar estos consejos con
tu esposo o novio y hacerlo disfrutar, pero también con alguien a quien
estás empezando a conocer.

jueves, 26 de mayo de 2016

Violencia en el enamoramiento existe, pero no la denuncian

Dos adolescentes que enamoraban con jóvenes de la misma edad casi perdieron la vida cuando sus parejas intentaron matarlas este año, según informó la directora de Género y Generacional, Andrea García. La violencia comienza durante el enamoramiento y porque no es tratada en esta etapa, se perpetúa en el matrimonio y puede terminar en muerte.

“Hemos atendido, tristemente, dos casos que nos han consternado en los que jóvenes han agredido a su parejas brutalmente. Uno en la zona norte de dos jóvenes de 16 años y otro en la zona sur, dos años mayores”, manifestó García.

La jefa del Servicio Legal Integral Municipal (SLIM), Claudia Calsina, dijo que la violencia existe en la etapa del enamoramiento. Sin embargo, para los adolescentes y jóvenes el maltrato es natural y lo ven como una muestra de amor. “Si te celan es porque te quieren; si te prohíben que hables con tus amigos es porque te aman. Con esas frases justifican la violencia y por eso no la denuncian, excepto cuando ya es tarde”. Según el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia, coronel Alejandro Pozo, quienes más denuncian violencia en el enamoramiento son los padres de las víctimas. “Se dan cuenta que sus hijas tienen hematomas o que cambian de carácter y se van aislando de su familia y amigos por las prohibiciones de sus parejas”, describió. La autoridad dijo que los jóvenes deben estar atentos a señales tales como el control que ejercen sus parejas sobre ellos. “Les prohíben vestir de una u otra forma, controlan sus teléfonos celulares, sus cuentas de internet, les hacen creer que sus familias y amigos quieren separarlos y por eso logran aislarlas a las muchachas y ellas, al sentirse solas, ya no piden ayuda”, agregó.

La jefa del SLIM, Claudia Calsina, recomendó a las víctimas de estas señales de alerta de violencia que busquen ayuda en cualquiera de los 12 servicios legales desconcentrados.

“Recibimos 700 nuevas denuncias cada mes. De enero a abril, ya tenemos 6.650 denuncias nuevas, sin contar las que ya están en proceso desde el año pasado, pero, muy pocas personas que son agredidas durante el enamoramiento sientan denuncia y es necesario trabajar en ello”, sostuvo. Para detectar estos casos, a tiempo, están implementando boletas de referencia que serán entregadas mientras se ejecute el proyecto “Barrios libres de violencia”, que implica un trabajo en colegios, mercados, clubes de madres, sindicatos y otros.

martes, 24 de mayo de 2016

Cuando el sexo está en los pies...

Obtener excitación sexual observando, tocando, besando, oliendo, lamiendo y fantaseando con pechos o traseros y reconocerlo es bastante habitual hoy en día. Sin embargo, si esta adoración se refiere a los pies, puede permanecer en secreto. Las extremidades inferiores son relegadas al olvido por la mayoría. Pero también son fuente de pasiones para los denominados 'fetichistas de pies'.

Arola Poch, psicóloga especializada en 'footfetish' y conocida 'sex blogger' en 'La Luna de Arola', nos muestra los placeres más ocultos de esta práctica y asegura que los pies dan mucho juego.

Este tipo de fetichismo consiste en la obtención de placer erótico y sexual basado en la adoración a los pies, generalmente de otra persona. "Sus seguidores son hombres, en su mayoría, y el objeto de deseo más habitual, el pie femenino, está asociado a la atracción por los zapatos, generalmente de tacón alto", matiza Arola, quien precisa que hay fetichistas de pies a los que no le gustan los tacones.

Por supuesto, jugar con los pies puede utilizarse como inicio de otras prácticas sexuales o para conseguir que sus discípulos más fieles alcancen el clímax sin necesidad de otros estímulos.

Al igual que existen diferentes gustos en cuestión de pechos, con estas extremidades ocurre prácticamente lo mismo. "Un olor natural a pie es también muy apreciado. Incluso hay a quienes les gusta un pie sudado con un olor fuerte", afirma Arola.

Todo pie puede ser deseado por un etichista podal y, cuando llega el verano, éstos disfrutan de las maravillosas vistas que las sandalias y playas les ofrecen de manera natural.
ARTE Y CULTURA

En la antigua China los pies pequeños eran signo de belleza, de ahí el uso cruel de vendajes o 'chánzú', que deformaban los pies de las mujeres de clase elevada.

Un referente del denominado fetichismo 'vintage' fue el fotógrafo norteamericano Elmer Batters que, gracias a su obra sobre el fetichismo de pies, piernas y medias, fue acusado de obsceno y pervertido durante los 50 y 60.

Grandes cineastas declarados fetichistas, como Luis Buñuel o Quentin Tarantino, nos han ofrecido geniales escenas de esa pasión por los pies. Quién no recuerda a este último bebiendo del pie de Salma Hayek en 'Abierto hasta el amanecer'.
JUGANDO CON LOS PIES

Quienes quieran bajar al pedestal de su compañero/a como vía de evasión erótica pueden consultar la guía de Arola. Ahí encontrarán la múltiples variaciones en torno a las plantas, los deditos, el talón de Aquiles, el empeine... Éste es un pequeño resumen sobre este nuevo universo:

-Masaje. Sencillo, efectivo y gustoso, tanto al recibir como al dar. Sin olvidar los beneficios de la reflexología podal.

-Adoración del pie o 'foot-worship'.Consiste en lamer, oler, besar o acariciar todos los rincones del pie con pasión.

-Reposapiés o 'footstool'. Deje sus pies en un taburete humano, colocado a cuatro patas o tumbado en el suelo, a modo de alfombra o 'human carpet'.

-Pisar o 'trampling'. El sujeto fetichista se tumba en el suelo o sobre la cama y la otra persona se sube encima. También se puede acariciar con el pie, jugar y moverse de forma más sutil por el cuerpo de esta alfombra humana.

-Cosquillas o 'tickling'.Hacer o recibir cosquillas en las plantas de los pies de muy diversas maneras.

-Comer de los pies. Haga que su pie, o el suyo, sean el plato que sirva la comida que va directa a la boca o pise algo rico con el pie y deje lamer la suela hasta dejarlo totalmente limpio.

-Masturbación con los pies o 'footjob'. Hay que ser hábil para acariciar con suficiente destreza y sutileza pero sin hacer demasiada fuerza, sobre todo en determinadas partes... Otro fetiche muy extendido actualmente es el de eyacular en los pies de la pareja.

Tras esta intensiva sesión de 'footfetish', quizá haya decidido unirse al mimoso llamamiento podal de la sexóloga Arola Poch porque los pies no sólo sirven para mantenernos firmes, caminar o correr. Creánme.

lunes, 23 de mayo de 2016

Nuestras debilidades y fortalezas a la hora de construir relaciones

Todos sabemos que no existe en el mundo un ser humano perfecto por lo tanto tampoco podemos esperar a que haya una relación amorosa perfecta.

Es por eso que de aquí se desprende la ya conocida frase que dice que "no hay pareja sin problemas", y esto es muy cierto porque por muy buen amante o buen esposo o esposa que uno sea, siempre habrá algo que nos faltará para hacer que nuestra pareja se sienta del todo feliz con nosotros, y ese algo que nos falta es lo que siempre reclamarán de nosotros. Y por culpa de esa situación se terminan muchas relaciones amorosas ya que nuestra carencia de algo es la que induce a nuestra pareja disconforme a buscar en otr@s lo que le hace falta y que no le dimos.

Por eso debemos estar siempre atentos a lo que hacemos, a lo que damos y a lo que exija de nosotros nuestra pareja, si queremos mantenerla a nuestro lado siempre. Porque te aseguro que siempre habrá otra persona que estará ansiosa por arrebatarnos de nuestro lado a nuestr@ amad@, y para conseguir llamar su atención siempre se fijarán en nuestras carencias, lo cual se convierte en nuestro punto débil y es por ahí que la competencia ataca con fortaleza; por ejemplo: una de las tantas debilidades que podemos tener en la relación de pareja es que no seamos muy tiernos o poco atentos, entonces quien está interesad@ en nuestra pareja, está mirando eso, sin que nos demos cuenta, entonces él o ella se mostrará muy atent@, tiern@ y cariños@ para conquistarla y al final de cuentas terminará por seducirla porque las personas son felices cuando tienen lo que desean.

Por eso se dice que al amor hay que alimentarlo cada día con esas pequeñas cosas que significan mucho para nuestra pareja, porque si no tenemos la capacidad de ser generadores de bienestar y felicidad a la persona que amamos otr@s lo harán por nosotros. Y se quedarán con el "botín". Luego, cuando nuestra pareja decide marcharse de nuestro lado solemos quejarnos que nos dejaron porque ya no nos querían, cuando lo cierto es que fuimos nosotros quienes la espantamos de nuestro lado, por descuido, capricho o soberbia, y a esto yo podría repetir modificando un poco el ya conocido refrán que dice, "camarón que se duerme se lo lleva la corriente" por "camarón que se duerme se queda solo".

Y recuerda que nuestras debilidades son la fortaleza de nuestros rivales. Habrá gente que siempre esté buscando la forma de desacreditarnos para sembrar la duda en nuestra pareja y lo harán a través de nuestras debilidades, nunca por nuestras fortalezas. Es cierto que todos tenemos nuestros puntos flacos pero si nos preocupamos cada día por hacer feliz a nuestra pareja, vamos a saber sobrellevar la situación haciendo que la persona querida se sienta siempre amada por nosotros y esto redundará en paz y felicidad para ella, aun sabiendo que no somos perfectos, lo importante es ser aceptado y valorado como tal.

Por eso, si no quieres perder lo que tienes, atiende cuida y alimenta sus fantasías con pequeños detalles cada día.

No muestres tus debilidades, muestra tus fortalezas. Porque las debilidades generan inseguridad, en cambio las fortalezas son inspiradoras de confianza y seguridad.

jueves, 19 de mayo de 2016

¿Cómo es la pareja ideal que todos imaginamos?

Lo primero que habría que plantearse es si, realmente, existe una pareja ideal. Si hay unas características generales que podemos señalar como “perfectas” en un compañero o compañera. La pareja ideal para cada quien es una de las cosas más subjetivas que existen porque, ¿qué priorizamos en el otro? Buscamos lo que nos falta, o aquello que, precisamente, somos nosotros, o la imagen de nuestro padre/madre... quizá el reflejo de un primer noviecito o el clon de alguien que ha tenido una fuerte impronta en nuestra vida.

Es muy difícil decir cuáles son las características que retratan a una pareja ideal, pero un estudio de la empresa eDarling parece haber encontrado algunas de ellas. La empresa encuestó a sus usuarios para averiguar qué es lo que buscaban en su media naranja. Los resultados fueron que la persona que quieren para acompañarlos el resto de su vida debe:

• Compartir sus problemas y preocupaciones

• Incluir al otro en sus planes de futuro

• Hablar con su pareja todos los días

• Apoyar al compañero en sus metas personales

• Hacer un regalo original por el cumpleaños

• Arreglarse cuando salen

• Cuidar al otro cuando está enfermo

• Acordarse de eventos y fechas importantes • Recoger a su pareja en el aeropuerto/terminal de buses

• Prestar toda su atención al otro cuando están juntos

HOMBRES Y MUJERES... ¿QUIEREN LO MISMO?

Aunque tienen deseos en común, también hay matices que diferencian cómo debe ser la pareja ideal. La mitad de las mujeres desea que su hombre les mande mensajes de texto, Whatsapp o que las llame por teléfono cuando están separados por la distancia (aunque sea la distancia entre la oficina y la casa o el trabajo). Sin embargo, sólo el 29% de los varones sienten esta necesidad y hay un porcentaje que lo encuentra empalagoso e innecesario. Las mujeres muestran claramente una necesidad más alta de la demostración de afecto.

Un 11% de las mujeres quiere que su esposo o novio use unos calzoncillos sexy de vez en cuando... claro que el 30% de los varones desea que sean ellas las que usen lencería erótica cuando sea posible... ¿Y qué pasa con un tema tan ríspido en la pareja y que tantas discusiones ocasiona como la economía? Pues resulta que el 28% de las mujeres está de acuerdo en que su pareja debería apoyarle económicamente, pero sólo un 17% de los caballeros admitiría ayuda de su esposa. TE QUIERO ¿Hace falta decir “te quiero”? ¿Si tu pareja no te lo dice es que no te ama?

¿O basta con demostrarlo a diario? Buen punto. Yo soy una activista de decir te quiero y demostrarlo todos los días, pero las aguas se dividen de nuevo en la encuesta de eDarling. El 35% de los encuestados ama que su pareja le diga “te quiero” diariamente, Sin tener que pedirlo activa o pasivamente, pero el 66% afirma que “la mejor manera de que le demuestren afecto es pasando tiempo a su lado”.

CONCLUSIONES

Tomo la palabra de Salama Marine, psicóloga que colabora con eDarling: “Todas las personas tenemos expectativas, y realmente es una manera saludable de expresar nuestras necesidades, especialmente cuando se trata de una relación de pareja. El problema es cuando las expectativas se convierten en obligaciones, cuando las personas empiezan a sentirse limitadas y con la libertad de hacer lo que quieren, o cuando las necesidades se olvidan y solo responden a las expectativas de pareja. Este es el punto donde se llegan a traspasar los límites, el cual debería de ser un punto de inflexión para empezar a entender que existe un problema en la relación. Por otra parte, lo que son expectativas para unos pueden ser necesidades para otros. La única manera es promover una comunicación clara en la relación: cuando esperas algo o crees que se han traspasado los límites lo mejor es comunicarlo a tu pareja. La comunicación implica compromiso y acordando sus necesidades será la forma de que ambos sean considerados dentro de la relación”.

lunes, 16 de mayo de 2016

El beso en labios de ellas y ellos



Un beso desata una considerable reacción física y química. Un simple beso activa una treintena de músculos faciales y en lo que dura se transfieren nueve miligramos de agua, 0,45 de sales minerales, millones de microorganismos… Y se queman 15 calorías en tres minutos.

Besarse supone un profundo intercambio de sensaciones y emociones. En el momento apasionado, el cerebro produce oxitocina. Esta hormona influye en los lazos entre dos personas, como el enamoramiento, el orgasmo, el parto y el amamantamiento. Además está asociada con la afectividad, la ternura y el tacto cariñoso, según un artículo de la cadena BBC. Al besar, el cerebro también libera endorfinas, que combaten el desánimo y evitan la depresión, no en vano es la hormona de la felicidad.

Al besarse, las terminaciones nerviosas que se activan implican un área cerebral incluso más amplia que la relacionada con los genitales.

Y aún hay más reacciones corporales. Un estudio de la Universidad de Viena demostró que, cuando una persona funde los labios con su pareja en un contacto apasionado, las pulsaciones cardiacas pasan de 60 hasta 130 por minuto; se libera adrenalina y baja la tasa de colesterol.

Al intercambiarse bacterias, parece que también se refuerza el sistema inmunitario. De la misma manera, se ha analizado que cuando una madre besa a su bebé absorbe algunos gérmenes del pequeño, pero a la vez contribuye a que aumente la producción de sus defensas.

Así que un beso es saludable. El investigador Arthur Sazbo, de la Universidad Wilfrid Laurier de Ontario (Canadá), constató que entre las parejas que se despiden con un beso por la mañana hay menor absentismo laboral, menos accidentes de tráfico, ganan un 25% más de dinero y su esperanza de vida se alarga cinco años. Una explicación sería que ambos empiezan el día con una actitud más positiva y con más energía vital, que repercute en otros aspectos.

Cuando las personas se besan seguramente en lo último que piensan es si o no saludable, pero lo cierto, por todo lo mencionado, es una buena receta para la salud física y emocional.

El significado de este gesto viene de tiempos antiguos. Hay estudiosos que remontan el origen de esta costumbre a sociedades prehistóricas, en las que las madres alimentaban a sus bebés dándoles con la boca los alimentos ya masticados.

Según otras tesis, el beso es una prolongación de la lactancia. A lo largo de los siglos se le ha dado diferente valor —aunque en algún estudio se ha evidenciado que no es común a todas las culturas—.

Yannick Carré, autor del libro El beso en la boca durante la edad media, expone que en esa época “a partir del beso se podían explicar hasta los cambios que se producían en política, en religión y en el sistema de valores”. Su importancia era considerable, pues tenía el valor de un contrato. Incluso, señor y vasallo sellaban con un beso el juramento de fidelidad mutua.

En la actualidad, el beso tiene un significado también psicológico. “Es una demostración de cariño, amor, respeto, amistad. “A través del beso, los amantes desarrollan una mayor propensión a crear lazos fuertes, lo que incluye el deseo de formar una familia”, comenta Desmond Morris, autor de Innate Behaviour, quien describe que el beso es una poderosa herramienta de interacción.

Un estudio de la Universidad de Albany de Nueva York publicado en Evolutionary Psychology apuntaba que, tanto para la mujer como para el hombre, el primer beso es clave para continuar la relación entre ambos, como si actuara de filtro: “Podría haber mecanismos en el subconsciente que detectan alguna incompatibilidad de tipo genético”, aventuran los investigadores.

Así, besar sería hacer una selección natural de la especie, para no llegar al fracaso la relación incipiente: el 58% de los hombres y el 66% de las mujeres encuestadas en ese trabajo admitieron que después del primer beso pusieron fin a algún romance.

El beso, para el hombre y para la mujer tiene matices distintos. Ellos besarían esencialmente para ganar los favores sexuales de su pareja. Para ellas, es una manera de valorar el grado de compromiso del hombre en la relación que pueda surgir.

Según el estudio, las mujeres valoraban aspectos como el aliento, el sabor y hasta la salud de los dientes. En particular, el olfato se potenciaría sobre todo durante la ovulación, indica Gordon Gallup, uno de los investigadores. Alain Montadon ya explicaba en el libro El beso: ¿qué se esconde tras este gesto cotidiano? que “el deseo de besar no se produce si no se alcanza un acuerdo con el olfato”.

De lo observado, las mujeres estarían menos dispuestas a tener relaciones sexuales con alguien que no sabe besar o cuyo beso no responde a sus preferencias sensoriales y emotivas. En cambio, ellos se fijan más en el atractivo del rostro de su pareja, la apariencia de su cuerpo y hasta en su peso. Y más de la mitad de los hombres encuestados manifestó que tendría relaciones sexuales con una mujer sin pasar por el beso.

Las personas dedican el equivalente a dos semanas de su vida a los besos. Pero, para algunos expertos, en las relaciones actuales este gesto ha perdido importancia por un menor romanticismo y porque muchas parejas, como las adolescentes, no dedican el tiempo para cortejos previos que incluyen besos, abrazos, caricias y juegos eróticos, que solían ser pasos previos a una relación sexual. La seducción, como otra faceta de la vida actual, también se hace más deprisa, afirman los sexólogos. Y tampoco es una cuestión exclusiva de los jóvenes, añaden: las parejas de largo recorrido tampoco dedican tanto tiempo a los arrumacos. Por ello, los expertos defienden recuperar el placer del beso y la importancia del mundo emocional en la relación de pareja, como una manera también de vencer el tedio en las relaciones.

Con todo, para Francesca Albini, por ejemplo, no se puede decir que el beso social, para saludarse, esté en crisis. Se sigue usando, incluso entre hombres.Decía Jean-Luc Tournier, autor de Pequeña enciclopedia del beso, “No hay acto alguno que permita una implicación voluntaria del ser tan total como el beso”. Pues implíquense y besen.

¿Por qué hay parejas que discuten a todas horas?

Uno de los motivos más frecuentes del desgaste y ruptura de una relación son las frecuentes y recurrentes discusiones, hay parejas que tienden a discutir por casi todo, sin motivo aparente y sin una razón de peso que les acompañe. Serían algo así como parejas enganchadas a las discusiones o al menos, sí muy susceptibles de ellas. Sin embargo, y en contra de lo que se puede pensar,discutir no es malo, siempre y cuando el objetivo sea expresar opiniones y/o llegar a un acuerdo y que por supuesto, las discusiones no se hagan continuas y pesadas.

De todos es sabido que la base para que una relación funcione es una buena comunicación, por lo que las discusiones sirven en la mayoría de ocasiones, para opinar sobre diversos temas, conocer otros puntos de vista, las inquietudes del otro etc. Pero como todo en la vida, hay un límite, una delgada línea que separa la discusión del ataque personal o de la pelea, y hay quienes no saben diferenciarlo.

"Discutir es discrepar ante una idea o un hecho concreto o ante una acción, pelearse es dejar la discusión sobre las ideas para centrarla en la persona, es decir, pasar del 'no me gusta la camisa que has comprado' al 'eres una hortera y no sabes vestir'.La discusión cuestiona la opinión o la acción, la pelea cuestiona a la persona", explica a EL MUNDO José Bustamante Bellmunt, psicólogo, sexólogo y especialista en terapia de pareja y secretario general de la Asociación Española de Especialistas en Sexología.

"La pelea se convierte en un intercambio de golpes verbales con el objetivo de ganar al otro aunque para ello sea necesario traer historias del pasado, recuerdos que se envuelven en reproches para demostrar al otro que tienes razón", aclara este profesional quien también es autor del libro ¿En qué piensan los hombres?

Uno de los mayores expertos en terapia familiar y de pareja es el psicólogo John Gottman, en la actualidad, profesor emérito de Psicología en la Universidad de Washington (EEUU). En una de sus muchas investigaciones,observó y analizó el comportamiento de más 3.000 parejas. De este largo trabajo, destacó cuatro elementos que son particularmente nocivos en una relación, y en particular en una discusión de pareja: una actitud defensiva, bloquear, criticar y especialmente, despreciar al otro, porque despreciar a alguien significa considerarle inferior a ti, y esto en una pareja, nunca debe existir.

¿Por qué se discute realmente?

Son muchas las razones que se podían contabilizar pero en opinión de Arantxa Coca, psicóloga especialista en terapia familiar y de pareja y autora del libroAsí eres, así amas, existen dos motivos principales por los que una pareja no para de discutir. El primero es por tener muchas rencillas guardadas del pasado que no se dijeron en su momento y que ahora salen en forma de discusiones. O bien que en su momento sí se hablaron, pero aún no han logrado perdonarse y buscan cualquier excusa para discutir.

El segundo esque ambos tengan un carácter muy dominantey no paren de competir entre ellos, en plan yo sé más que tú'. "No se trata tanto de una cuestión de inseguridad personal (aunque en algún caso seguro que sí), como de tener un ego enorme que salta en cualquier situación para demostrar que lleva la razón", explica esta especialista.

Otra causa que pueden desencadenar un buen número de discusiones es eldar por supuestas muchas cuestiones importantes para la vida en pareja. "Es decir que ninguno de los dos han explicitado de manera clara sus creencias y actitudes ante aspectos vitales importantes y creen estar de acuerdo en todo o casi todo sólo por el hecho de estar enamorados o porque se quieren", explica Carme Sánchez, psicóloga clínica y sexóloga del Instituto de Sexología de Barcelona.

La frustración de una expectativa es otro motivo frecuente de discusiones."Y esto, por desgracia pasa demasiadas veces en pareja", afirma Bustamante. No es extraño que en ocasiones, cuando nos enamoramos, no lo hagamos del otro, sino de una proyección del otro. Por tanto, "con el tiempo, la venda cae y empezamos a ver quién es él o ella en realidad, eso hace que nos decepcionemos, y ante ello, nos enfadamos y discutimos con el otro", aclara el profesional.

Discutir sí, pero sin caer en buque

Es importante que las discusiones no se hagan continuas, pues discutir todo el rato con una pareja sería bastante aburrido y lo más importante, que acabaría con la amistad entre ambos. O al menos, eso es lo que opina Coca: "Una pareja tiene que ser una pareja de amigos-amantes, y tú ¿tendrías un amigo con el que discutieras todo el tiempo? Tarde o temprano lo enviarías de paseo. En una pareja todavía es más grave, porque luego hay que cumplir con la parte deamantesy eso es muy difícil con discusiones en cadena". Por tanto,discutir continuamente no es comunicarse eficientemente. Además, "una cosa es discutir de vez en cuando, y otra muy diferente es discutir por casi todo", añade Sánchez.

Por su parte, y en opinión de Bustamante, lo que determina una buena pareja no es el número de discusiones que viven, sino la capacidad para saber afrontarlas y el tiempo que necesitan para recuperarse emocionalmente de ellas. Lo peor no es que una pareja discuta mucho sino que algunas discuten siempre sobre los mismos temas, y esto, significa en realidad que las discusiones son estériles y sólo sirven para hacerse daño.

"Una discusión debe servir para algo, como mínimo para aprender a cerrar el conflicto y llegar a una acuerdo de cara al futuro, por lo que una pareja que no es capaz de superar una discrepancia es una pareja que tiene muchas papeletas para acabar rompiendo o lo que es peor, siendo terriblemente infelices", asegura Bustamante. Por ello, si se quiere solventar con éxito una discusión y no caer en círculo vicioso con su pareja, es importante seguir las recomendaciones que ofrece este profesional. Fundamental sobre todo, no caer en descalificaciones ni en ataques personales.

Siete consejos a tener en cuenta

1.Evita las cuatro "D":Descalificarlapersonalmente,Denigrarsus conductas,Devaluarsus logros y mostrar una actitudDefensiva).

2.Empatiza: al comenzar una discusión recuerda que probablemente, tu pareja no buscaba fastidiarte con lo que ha dicho o hecho.

3.Reconoceerroresantes de señalar únicamente los de tu pareja

4.Marca unobjetivoclaro en la discusión y no dejes que se desvíe.

5.Si estás muyenfadado, cansado o bebido, es mejor no discutir. Mejor dejarlo para mañana.

6.No mueras por la verdad. Lo importante no es tener razón sino conseguir llegar a unconsenso. En pareja, solo se gana una discusión cuando los dos han cedido.

7. Mira hacia delante. Una buena discusión es la que tienen como conclusión una manera de hacer las cosas en el futuro.



domingo, 15 de mayo de 2016

Ser amiga de tu ex, ¿es una buena idea?

EVALUACIÓN PERSONAL

Solo tú vas a saber si eres capaz de hacer borrón y cuenta nueva de los recuerdos para rehacer la relación con tu ex como amigos.

Si ya consideraste todos los puntos a favor y en contra para retomar su amistad, entonces aplica estos cinco puntos que harán que el proceso de volver a ser amigos sea más fácil.

1. No te ilusiones: si ya acordaron ser amigos de nuevo, ten muy en claro que cualquier demostración de afecto de su parte NO significa que aún tiene sentimientos por ti.

Debido a que tuvieron cierta intimidad, es muy probable que se sienta cómodo a tu lado, por lo que, los abrazos o acercamientos pueden ser frecuentes.

Pinta tu raya y sepárate de la ilusión de una reconciliación.

2. Planea tu estrategia: de novios a mejor amigos en corto tiempo puede ser algo muy violento para tus sentimientos; pero si aún quieres tener contacto con él, déjale saber que el proceso tiene que ser gradual.

Comiencen con algunos mensajes para saber cómo se encuentran. Después vayan por un café y posteriormente, conversen por teléfono o mensaje. Poco a poco sabrás si tiene futuro su nuevo estatus como amigos.

3. Cabeza fría: libérate de lo emocional, y si ya existe confianza conversen sobre los temas que pueden tocar y cuáles, de preferencia, no.

Por ejemplo, ¿estás dispuesta a saber de sus nuevas conquistas?

Tal vez al principio no, pero conforme su relación evolucione, quizá ya puedan hablar de esos temas “sensibles”.

4. No te obsesiones: ser amigos después de una relación es una oportunidad para conocer de nuevo a esa persona especial.

Sin embargo, no caigas en una obsesión por hacer que su amistad funcione. No se trata de convertirlo en tu mejor amigo y que esté a tu lado las 24 horas del día, los siete días a

la semana ni que tú estés hablándole a toda hora. Deja que las cosas fluyan y salgan adelante de forma natural.

5. Amistad con límites: cuando tengas una nueva relación (o él), tienen que dejar en claro qué tipo de amistad tienen. ¿Por qué?, debido a que tu nueva pareja puede no tener muy en claro lo que está pasando.

¿Te imaginas que se haga amigo de tu expareja y le pida consejos?

No es una situación fácil, pero con comunicación, todo se puede solucionar. Lleguen a acuerdos y pongan límites y la amistad puede triunfar.

sábado, 14 de mayo de 2016

¿Realmente conoces a tu pareja?


0
Comentar

Hay ciertas preguntas acerca de tu pareja que deberías ser capaz de responder sin titubear. Por ejemplo: ¿Puedes hablar por lo menos de tres de los sueños que tiene tu amorcito en su vida? ¿Sabes cuál es su miedo más grande?¿Puedes mencionar cuál es la persona de su familia con la que menos se lleva? ¿Tienes idea de cuál es su tipo de sangre? Es increíble, pero sé de parejas que llevan más de diez años juntos y no saben las respuestas a estas sencillas preguntas.

Mientras más se conozcan dos personas, más afinidad tendrán en su relación de pareja. Practica los siguientes ejercicios y te aseguro que ambos llegarán a conocerse como la palma de su mano.



1. Descubre sus sueños: Ambos deben escribir en un papel cinco anhelos que siempre hayan tenido. Luego cada uno tratará de adivinar lo que su pareja escribió. Te sorprenderás al escuchar que tal vez tu pareja sueña con retirarse en su país de origen o siempre ha deseado visitar París.



2. Cuenta lo mejor y lo peor: Diariamente, durante la cena, cada uno debe compartir la experiencia más agradable y la más tediosa que tuvo ese día. Este ejercicio te ayuda a conocer más a fondo los gustos e incomodidades de tu pareja.



3. Relaciónate con su pasión: Aunque no te interese la pesca, el fútbol o el boxeo que tanto le gusta a tu pareja, si aprendes un poco más de aquello que le apasiona, lo conocerás mejor y se sentirá más cercano a ti.



4. Dieta de sexo: Es cierto que la intimidad une a dos personas, pero la falta de ella también los puede ayudar a conocerse mejor. Abstenerse de sexo por una o dos semanas los obliga a buscar otras maneras para demostrar cariño, lo cual los ayuda a conectarse mejor emocional, mental y espiritualmente.



5. Mírense en silencio: Pueden hacer este ejercicio en la cama o cuando estén recostados en un sofá; durante dos minutos fijen sus miradas intensamente en los ojos sin decir nada. ¡Parpadear está aceptado! Los ojos son la ventana del alma y si te acerca a ellos descubrirás un romántico paisaje jamás visto.

Sexo tras una ruptura



Relaciones fallidas, rupturas, desengaños o pérdidas. Cuando la infelicidad irrumpe no hay reglas que seguir y encarar la ruptura requiere planes y propuestas cada vez más creativas.

No hace mucho que imperaba la idea de que un tsunami de estas características necesitaba, innegablemente, de un periodo de duelo, descanso y reflexión para desmenuzar los porqués y analizar minuciosamente las causas, para evitar volver a tropezar de nuevo en la misma piedra. Pero están también los partidarios de “el muerto, al hoyo, y el vivo al bollo”, que se inclinan más por la filosofía de “un clavo saca otro clavo” y que dan por descontado que, por muchas las reflexiones que hagamos, el ser humano lleva incrustado en su ADN tropezar una y mil veces, especialmente en cuestiones emocionales. De hecho, los psicólogos no son ya tan categóricos como acostumbraban y empiezan a contemplar que el sexo puede tener también su función terapéutica –si se toma en la dosis acertada y no se abusa de él– a la hora, no de olvidar un amor, pero sí de pasar esa fase de la forma más llevadera posible.

Un estudio que llevaron a cabo dos psicólogas de la universidad de Misuri, Lindsay L. Barber y M. Lynne Cooper, y que fue publicado en Archives of Sexual Behavior, ponía de manifiesto que recurrir al sexo ocasional es una de las armas más esgrimidas tras una ruptura, ya que hasta un tercio de las personas que participaron en el experimento reconocieron haber tenido aventuras sexuales para superar el fin de una relación; mientras un 25% admitía haberlo hecho, única y exclusivamente, por venganza a su ex. Este comportamiento se hacía más patente cuanto más dolorosa había sido la ruptura y mayor era el compromiso con la pareja, en un intento de aliviar los sentimientos negativos, aunque la promiscuidad desaparecía con el tiempo, a medida que uno iba admitiendo la nueva situación.



Cuestión de sentimientos:

¿amor o ego?

Según Silvia Pastells, psicóloga clínica, sexóloga y terapeuta de pareja del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, “una de las cosas que más nos hace sufrir es querer a una persona y que ésta nos deje. Cómo gestionar esta angustia dependerá de muchos factores: si se veía venir o no, los planes de vida y expectativas que se tenían con la pareja y el factor de la personalidad, que es lo que determina cómo la persona va a afrontar ese dolor. Hay muchas estrategias para abordar este problema. Hay personas que se encierran en casa y no quieren saber de nada ni de nadie y hay otras, más activas, que aunque estén con el alma rota prefieren optar por salir con los amigos e incluso salir y conocer a gente nueva. Y las dos tácticas son igual de legítimas, solo hay que evitar caer en conductas victimistas o perjudiciales para uno mismo o los demás”.

Excepto casos contados, la mayor parte de las rupturas son crónicas de muertes anunciadas, relaciones que se mantenían vivas con respiración asistida, en las que el sexo –el más listo de todos y el primero siempre en enterarse– hace tiempo que había pasado a ser de esas actividades que se han convertido en leyenda. Aun así es curioso cómo la capacidad del ser humano para el sufrimiento convierte una relación moribunda en un amor maduro y estable cuando nos abandona. ¿O será que lo que realmente lloramos es a nuestro ego, dolorido y apaleado por el despecho?

“Cuando llevas muchos años con alguien y la relación funciona, te sientes seguro, consolidado, aunque esto también tiene su coste, el de la rutina y el conocimiento del otro, que pueden menoscabar la pasión”, cuenta Silvia Pastells. “Cuando alguien nos dice que nos deja, incluso cuando la relación no es del todo satisfactoria, esa persona puede volver a ser interesante para nosotros, porque el saber que vamos a perderla la sitúa, automáticamente, en un nuevo plano. La seguridad ha desaparecido y eso añade atractivo a la persona. Es por eso por lo que muchas veces las infidelidades o las crisis, si se superan, son positivas porque renuevan el interés y el enamoramiento. Añaden un ingrediente de aventura que se había perdido”.



Sexo, estrategia para superar la crisis

Cuando la relación pasada había enterrado el sexo hacía mucho tiempo, retomar de nuevo la actividad erótica es siempre alentador. El truco está en no autoengañarse pensando que un revolcón es la señal de haber encontrado al alma gemela, y no engañar al otro. “El sexo por venganza no es buena estrategia, porque está dirigido desde el rencor y la rabia y con este punto de partida pueden tomarse decisiones muy tajantes desde emociones intensas. Incluso puede haber un cierto relajo a la hora de tomar las debidas precauciones para un sexo seguro. Otra cosa es tener una relación para pasar el mal trago, sin engañar al otro ni crearle falsas expectativas. Es solo otra estrategia para superar la crisis”, cuenta Pastells.

Que nos dejen es siempre una tragedia para nuestra autoestima; muchas incluso llegan a preguntarse si realmente no está perdiendo facultades. Es en estos casos, en los de personas con exagerada tendencia a la autocrítica, en los que el sexo puede ser contraproducente, ya que si sale mal la noche o no se ha disfrutado todo lo que se esperaba (lo que puede pasar, ya que la cabeza está en otro sitio), la anécdota puede utilizarse como un nuevo látigo para flagelarse: “Que no soy buena en la cama, ya no soy lo que era, jamás encontraré a alguien que me aguante”.



Lo que debes evitar

Según Silvia Pastells, hay dos cosas que habría que evitar en una ruptura amorosa: tratar de volver, cuando la otra parte ha tomado ya la decisión y analizar demasiado las causas de la catástrofe. “La tendencia a revisar y examinar detalladamente la relación y los posibles motivos de su fracaso es una fase más del duelo, porque surge de la ansiedad. Lo que ocurre es que, en individuos con personalidades más analíticas y obsesivas, se hace más patente. Pero embarcarse en buscar culpables no hace el sufrimiento más llevadero. La aceptación es indispensable para poder pasar página. El tiempo hace siempre el resto y es el que nos ayuda a superar una relación, aunque en este mundo tan vertiginoso hayamos perdido la paciencia y el hábito de esperar”, asegura.

La vuelta a la soledad es otro de los grandes retos que hay que afrontar tras una separación: conserva tus amistades en todo momento, incluso en pareja, y dedicarles tiempo es el mejor plan para encarar el fin de una relación. También es recomendable apuntarse a todo tipo de actividades para volver a hacer amigos. Pero la soledad es un buen aprendizaje: es esencial saber hacer las cosas con nosotros mismos para luego disfrutarlas con los demás.

Afortunadamente, los estereotipos están cambiando y cada vez hay más mujeres que disfrutan la falta de compañía y viajan solas. Aunque Silvia Pastells puntualiza que “es importante percibir que, aunque se esté sola o se hagan cosas en soledad, existe un cierto apoyo social, amigos, familiares, personas con las que se puede contar”.

Otro error típico de los corazones rotos es la idea de tener expectativas muy elevadas a la hora de buscar una nueva pareja. Exigencias que, en muchos casos, se endurecen tras un fracaso sentimental para evitar las imperfecciones de la anterior pareja. Subir tanto los ‘estándares’, a medida que nos hacemos mayores y acumulamos fracasos sentimentales, es una táctica diametralmente opuesta a la de nuestra naturaleza.

“Una relación de pareja implica riesgo, por lo que muchas personas, tras rupturas previas y para evitar el dolor, deciden no implicarse de nuevo o exigir demasiado y buscar al hombre o a la mujer perfectos. Si estás bien solo vale, pero si lo que te gusta es vivir en pareja tienes que arriesgar y ser flexible con tus expectativas. Pasa en el ámbito de las relaciones y en todo en la vida. Cuando abandonamos la rigidez empezamos a ver otras alternativas o vías que antes ni siquiera considerábamos y que puede que nos sorprendan gratamente”, señala Silvia Pastells.


¿Por qué fracasan las relaciones amorosas?

Cuando empezamos una relación amorosa con la persona que nos gusta, entramos cargados de ilusiones y sueños, que esperamos ansiosos se hagan realidad; pero conforme van pasando los días las ilusiones van desapareciendo y nuestros sueños siguen siendo sólo sueños irrealizables.

Y esto sucede y va a seguir sucediendo siempre si es que no renunciamos a nuestra voluntad, gustos y deseos, para priorizar los gustos y deseos de nuestra pareja, porque cuando uno decide iniciar una relación amorosa con alguien es debido a que está consciente que no sólo quiere vivir para esa persona, sino que lo hace porque quiere vivir para hacer feliz a la persona amada.

Pero para hacer feliz a nuestra pareja tenemos que abandonarnos a nosotros mismos, dicho de otra manera, tenemos que despojarnos de nuestro egoísmo y en vez de decirle yo te amo pero a mi manera, tenemos que preguntarnos primero ¿cómo le gustaría a mi pareja ser amada? ¿cómo es que ella se siente feliz siendo amada por mí? o ¿cómo le gusta sentirse amada?, tenemos que abrirnos a nuestra pareja para saber como quiere el o ella que la amemos. Está claro que si queremos hacer feliz a alguien tenemos que darle lo que ella quiere, lo cual significa que tenemos que amar a nuestra pareja de tal manera que él o ella quieran sentirse amados, porque se trata de ellos no de nosotros. Y cada uno sabe lo que le hace feliz.

Cierto que muchas veces nos esforzamos por dar lo mejor de nosotros para ver feliz a nuestra pareja y está bien, mas eso no es suficiente, porque no siempre lo bueno y bonito para nosotros lo es para los demás, en el amor tenemos que aprender a ser perspicaces para saber dar exactamente lo que nuestra pareja quiere recibir de nosotros. Amandol@ a su manera y no a la nuestra, dándole lo que él o ella quiere recibir de nosotros para sentirse feliz, y no darle lo que nosotros queremos sólo porque creemos que con eso lo hemos dado todo y así alcanzará la felicidad.

Si únicamente damos lo que queremos es lo mismo que decir "le doy lo que a mí me da la gana y qué me importa lo que ella quiera", y así no se hace feliz a nadie.


Cinco beneficios de masturbarse que quizás no conocías



Según la definición de la Real Academia Española masturbarse es estimular los órganos genitales o las zonas erógenas con la mano o por otro medio para proporcionar goce sexual.

Durante mucho tiempo la masturbación ha sido catalogada por diversas sociedades como una práctica inmoral y dañina, pero nada más lejos de la verdad.

Los expertos aseguran que es una experiencia placentera que aporta beneficios al cuerpo y a la salud.

Por eso BBC Mundo habló con Mariano Rosselló Gaya, andrólogo y experto en medicina sexual del Instituto Médico Rosselló quien nos habló de cinco beneficios de la masturbación científicamente comprobados y que probablemente no sabías.

1. Ayuda con los dolores menstruales

La masturbación puede aliviar dolores, especialmente aquellos relacionados con los malestares menstruales y otros síntomas ginecológicos.

Masturbarse durante la menstruación tiene el efecto de prevenir y mitigar la inflamación y aminorar las molestias en general de este periodo.

" Todas las sustancias químicas que se ven involucradas en la cascada que se produce en el torrente circulatorio al tener un orgasmo actúan de manera analgésica contra los dolores premenstruales", explicó Roselló.

"Igualmente se produce una desinflamación de la zona genital debido a la liberación de las mismas que hace que la presión que provoca los dolores disminuya y por ello lo hagan también las molestias", añadió.

2. Fortalece el sistema inmune

Según un artículo publicado en Sexual and Relationship Therapy, los hombres que se masturban tienen un mejor funcionamiento del sistema inmune.

"En los hombres, el hecho de que la via seminal y los conductos eyaculadores circulen el semen hacia afuera, evita que se puedan producir infecciones de bacterias oportunistas exteriores".

"Hay estudios que demuestran que individuos que experimentan mayor número de orgasmos generan un mayor nivel de inmunoglobina A (IgA), que es un anticuerpo".

Asimismo, una investigación del Cancer Epidemiology Centre de Melbourne, Australia, indicó que los hombres entre los 20 y 50 años que se masturban más de cinco veces a la semana tienen menos posibilidades de desarrollar un cáncer.

Algunos estudios también indican que en mujeres, esta actividad previene la endometriosis, una enfermedad urinaria que puede provocar infertilidad femenina.

También se habla de prevención de infecciones, pues la actividad contribuye a que se abra el cuello uterino y libere mucosidad y fluidos cervicales.

3. Mejora el sueño

Hay muchas vías para darle solución al insomnio, pero al parecer una agradable, segura y natural es la de masturbarse, particularmente para los hombres.

Según el experto, "tras el orgasmo se liberan toda una serie de endorfinas, hormonas, catecolaminas y citoquinas que hacen que actúan como relajantes químicos que inducen el sueño".

"El consejo francés de investigación médica público un trabajo en este sentido el año pasado y otros autores lo han podido constatar y publicar", añadió.

La eyaculación puede provocar sueño debido al incremento de la hormona de la prolactina y a la baja de la dopamina, lo que explica la somnolencia que se produce luego del orgasmo.

4. Genera sensación de bienestar

Masturbarse es bueno para tener una buena salud global tanto a niveles biológicos como psicológicos.

"La liberación de endorfinas y catecolaminas rebaja los niveles de estrés y por tanto mejora nuestro estado anímico", dijo Roselló.

5. Mejora las relaciones de la pareja

Un mito muy extendido plantea que la masturbación arruina la relación sexual con la pareja.

Según expertos, esto es absolutamente falso.

De hecho, es lo contrario.

Masturbarse favorece un buen sexo, ya que al hacerlo la persona aprende mucho sobre su cuerpo, sus reacciones, sus estímulos sexuales, haciendo que el coito sea mucho más placentero.

Pero no sólo eso, "en general, la actividad sexual y la intimidad en la pareja debe cultivarse. Tener buenos orgasmos afianza la relación y por tanto la convivencia familiar", concluyó Roselló.

viernes, 13 de mayo de 2016

Miedo a vivir juntos

El vivieron felices para siempre es un final solo para cuentos, porque en realidad, si se habla de matrimonio esta idea va más allá de lo que parece, en especial cuando se trata de la convivencia en pareja. Previo a tu matrimonio y para que no hayan tormentas en el paraíso, hablamos sobre el temor a vivir bajo el mismo techo.

En el noviazgo no se nota. La etapa del noviazgo se caracteriza por compartir parte de tu tiempo con tu pareja. Según la psicóloga, Ximena López, es una de las etapas más hermosas que se vive en una relación porque uno está enamorado, ilusionado y lleno de planes. Pero también, existen miedos, temor a lo que vendrá o cómo será. Sin embargo, estas emociones se viven y se sienten diferentes de acuerdo a la edad, madurez y experiencia de cada persona.

Seguridad. Para la convivencia durante el matrimonio, aparte del amor que es de suma vitalidad, hay que tener responsabilidad e ideas claras sobre lo que se quiere. Conocer con certeza que la decisión que se está tomando traerá un sinfín de alegrías, pero también compromisos qué asumir.

Autoevaluación. La psicóloga, Tusnelda Flores, explica que el temor a la convivencia en pareja es un tema poco común en la sociedad, porque actualmente muchas parejas “son más lanzadas” en este aspecto. Sin embargo, aquellas que están padeciendo esto, tendrían que despejar primero sus dudas ya sean reales o imaginarias. Podrían comenzar determinando a qué le tienen miedo, haciendo preguntas como: ¿es solo temor mío? ¿es la familia de mi pareja? ¿es la responsabilidad que se viene?

Tomar decisiones. Entre los cambios que este miedo genera, se encuentran la ansiedad y la preocupación, por lo que es muy importante trabajar en esta fase la realidad. Es decir, meditar en el tiempo que se lleva de relación, si es una decisión personal o forzada porque hasta en las preguntas más sencillas se puede tomar decisiones claras, indica Tusnelda.

Experiencias que fortalecen. En esta etapa, López resalta que la pareja descubre que “la luna no es de queso”. En otras palabras, que en el matrimonio la pareja se reconocerá que ya no son los pasajeros sino los conductores y que deben saber las reglas de convivencia. “Así como manejamos nuestro auto, debemos saber cuándo frenar, acelerar y ceder el paso. Si esto se llega a hacer con responsabilidad, amor, tolerancia e ilusión seguro se enfrentarán a descubrir que la etapa más bella es amar y sentirse amado".

Recomendación

Ximena López te aconseja antes de casarte

* Recuerda que la etapa del noviazgo es justamente para conocerse y descubrirse. Sin embargo, por lo general uno se muestra tal cual es, recién, en la etapa de la convivencia porque en el noviazgo no se muestran cómo realmente son. La verdadera historia comienza cuando se vive bajo el mismo techo a diario. Tampoco es garantía tener 10 años de noviazgo para asegurar una vida en pareja perfecta.

*Antes de convivir, deberías preguntarte, si realmente lo que sientes es amor como para aceptar sus flaquezas y ayudarle a vencerlas y seguir amando a pesar de ellas. Recuerda que el amor no es un sentimiento, es una decisión.

Cómo conseguir que la primera cita sea un éxito

JUEGA TUS CARTAS

CONSEJOS FAVORECEDORES

El que una primera cita funcione no es tan complicado como parece.

El primer encuentro se basa en esta sencilla idea: si quieres que un hombre vuelva a llamarte, hazle saber, claramente, pero sin insistir, que te interesa, te gusta y no te aburres con él.

Y si estás cansada o poco animada, mejor cancela la cita para otro día.

Para ellos es importantísimo que la primera vez que salgan con una mujer, ella se muestre animada y contenta estar a su lado.

La primera cita requiere un esfuerzo; sin exagerar, ni convertirte en una actriz, debes demostrarle a él que estás encantada de estar a su lado.

También es esencial que te interesen sus cosas, sobre todo su trabajo.

Es un buen punto de partida preguntarle por su profesión, ya que una

parte importantísima de la vida

de un hombre es su carrera.

Por eso, los chicos aprecian y valoran a una mujer que se interesa por ellos.

Otro punto clave son los gestos corporales: tocarle suavemente la mano cuando él dice algo gracioso, mirarle con interés directamente a los ojos… Son señales que le darán confianza y le harán saber que él te gusta y de-seas verle otra vez.

Aplaza las discusiones: procura no discutir el primer día. No malinterpretes, no es que quieran una muñequita sin opiniones que les diga continuamente “amén”, pero huyen ante

las mujeres que disfrutan atacando

y cuestionando todo lo que dicen.

Es una regla de oro: si el chico te gusta, no discutas con él en la primera cita o preferirá tirarse a un mar infestado de tiburones antes que marcar tu número de teléfono.

También desconfían de las mujeres que desvelan detalles íntimos de su

vida en cuanto salen con ellas: que sus padres se ha divorciado o que

están a dieta.

A los hombres les gusta ir poco a poco en eso de la intimidad verbal. Y una

recomendación vital: ningún hombre de este planeta está interesado en oír, ¡nada!, sobre tus exnovios.

¿En realidad qué quieren ellos?

En una primera cita, quieren algo tan sencillo como esto: que sea agradable.

Les enamora una mujer amable, flexible

y simpática, con la que sea fácil estar. No pueden resistirse ante una mujer dulce. Compréndelo, en la primera cita ellos se sienten superinseguros. Tienen que impresionarte, conquistarte y pasar el examen. Imagina lo que les alivia el percibir que no se les exige más de lo que pueden dar. Y también les encanta decir que la pasó bien contigo y que tú les digas que también disfrutó la cita.

Pruébalo. No temas parecer desesperada o demasiado ansiosa. Estarán felices

de oírte y las dudas que puedan tener

se evaporarán con esa simple llamada.

Algo que debes tener muy claro

Si un hombre dice la consabida frasecita de “ya te llamaré” justo cuando se despide de ti, no te lo creas. Es un tic automático para terminar una cita que no le gustó.

Haz como si no la hubieras oído y no pierdas tu tiempo intentando descifrar lo que quiso decir en realidad.

Cuando a los hombres les interesa realmente una mujer, no la dejan con la duda y se aseguran de quedar con ella sin

ambigüedades.

Entiende esto: no existe ninguna razón

por la que un hombre que quiera de verdad llamar a una mujer no la llame o espere más de una semana para hacerlo. Eso no es común ni es lo mejor.

Por eso, no te angusties innecesariamente (demasiadas mujeres lo hacen); si él desea volver a verte, se pondrá en contacto contigo. Y muy pronto.

Apapachar, la complicidad de acariciar el alma

Dicen que “apapachar” es una de las palabras más bonitas que existen y que lo es aún más la acción que simboliza, “acariciar con el alma”. Esta bella palabra proviene del náhuatl “apapachoa” y ya ha dado la vuelta al mundo, sostiene la reconocida psicóloga Raquel Aldana.

Cabe decir que el término nahualt no tiene este significado tan emocional, sino que éste se ha tomado en el proceso de castellanización de la palabra. En realidad apapacho viene de papachoa, un verbo usado para hacer referencia a las acciones de amasar, masajear o sobar con cariño.

Así que a través de las derivaciones ha ido tomando esa connotación de la que hablamos, la de “acariciar con el alma” y dar lugar al desnudo emocional.

Un apapacho es algo más que un abrazo unido a un bonito momento, más bien designa una complicidad, un encuentro emocional, algo que va más allá de un mero contacto cariñoso. Ahora bien, quizás para algunos de nosotros acariciar con el alma tenga este significado pero otros puedan darle más o menos intensidad a su definición.

RELLENARNOS DE EMOCIONES

Podemos seducirnos a través de las palabras y de las caricias más allá del contacto piel con piel, de los

sentidos tradicionales, del renacer sentimental y de la reacción de nuestras emociones. En cuestión de sentimientos hay mucho escrito pero, al fin y al cabo, cada uno tiene que pensar, sentir y validar los suyos.

Somos seres emocionales que piensan a través del lenguaje de las emociones y, por eso, sabemos que tanto abrazar como hacer sentir a los demás nuestro afecto es uno de los mejores regalos que podemos hacer.

Porque sentirse acariciado con el alma es sentir la unión de nuestras emociones. Los problemas desaparecen por segundos, la angustia se deja envolver por el amor y por momentos vinculamos nuestras constelaciones con las del otro.

El baile químico

de nuestras emociones

Lo que llamamos metafóricamente “la unión de dos almas” se convierte en un baile químico a nivel cerebral. Nuestras emociones se combinan sutilmente en forma de dopamina, serotonina, oxitocina y noradrenalina.

Con los abrazos, a través de los que nos vinculamos, encendemos un sinfín de constelaciones afectivas que potencian nuestro bienestar y nos ayudan a retomar el control, poniendo a nuestra disposición un timón y un anclaje que sin duda nos sos- tiene en la vida.

Porque al fin y al cabo de esa caricias depende gran parte de nuestro de-sarrollo socioemocional. Conviene, por lo tanto, anclarse a estas experiencias, mejorar nuestra conciencia y dar amor.

EL DESNUDO EMOCIONAL

El encuentro más íntimo entre dos personas no es el sexual, es el desnudo emocional. Este intercambio solo puede producirse cuando se vence el miedo y logramos darnos a conocer al otro tal y como somos, sin anestesias ni tapujos.

Podemos seducir y ser seducidos a través de nuestras emociones; sin embargo, solemos descuidar esta faceta y menoscabar nuestra capacidad de conectar o sentir a través del auto y del heteroconocimiento. Porque un apapacho comienza con uno mismo, con nuestra capacidad de autoabrazarnos, de utilizar nuestras emociones para seguir creciendo, aprendiendo y evolucionando a la par de nuestras experiencias.

En definitiva, apapachar es desnudar nuestros miedos, nuestras inseguridades y nuestra verdad emocional. Es romper nuestros miedos y entregar calidez y hogar a través de los abrazos. Todo esto, sin duda, merecía una palabra tan bella.

LA PIEL LA TOCA CUALQUIERA

Por su parte, la psicóloga Valeria Sabater sostiene que acariciar el alma es seducir con las palabras para encender emociones insospechadas. El buen artesano del amor sincero sabe que no hay mayor atracción que la de dos mentes que encajan, que se buscan y se descubren más allá de la piel y los sentidos, porque acariciar el alma es renacer en el otro sin dejar de ser uno mismo.

Si lo pensamos bien, suelen ser pocas las veces en que llegamos a experimentar una auténtica unión mental con alguien hasta el punto de que la seducción, pase casi por alto lo físico para deleitarnos con una armonía de gustos, placeres, conocimientos y complicidades que trazan instantes maravillosos imposibles de olvidar.

“Apapachar” es, sin duda, un arte excepcional que todos deberíamos practicar con nuestros seres amados, porque en ella se inscribe el respeto, el reconocimiento y ese amor que trasciende la piel y los sentidos…

El acto de “apapachar”, de acariciar el alma de otra persona, no es un proceso que se origine en el corazón. A pesar de que la imagen del amor siempre queda vinculada de forma tradicional a este órgano, su localización exacta está en el cerebro, ahí donde acontece ese baile químico caótico y fascinante que determina muchas de nuestras sensaciones.

Ahora bien, sabemos que la pasión y el amor en su versión más “eufórica” están regidos por una combinación sutil entre neurotransmisores como la dopamina, la noradrenalina y la serotonina, pero… ¿Qué ocurre cuando lo que sentimos es ante todo una “unión mental”? ¿Esa fascinación que va más allá de la piel o del físico?


jueves, 12 de mayo de 2016

Reconoce un amor tóxico

Lo llamamos amor, cuando en realidad es sólo una trampa. Una trampa del lenguaje, una confusión aceptada que complica aún más detectar ese sentimiento venenoso, que te consume hasta el despojo. Lo llamamos amor tóxico cuando ese sentimiento se convierte en adicción, obsesión y anulación. Esa espiral a la que te rindes hasta olvidarte de todo lo demás. Quienes logran salir de ella, necesitan hacer un esfuerzo hercúleo, casi físico.

En Mi amor, la nueva película de la directora francesa Maïwenn, podemos ver cómo es el germen, el desarrollo y el ocaso de una relación. Tony (interpretada por Emmanuelle Bercot) se enamora sin control de Giorgio (un Vicent Cassel en su línea de seductor irresistible). En su adaptación al castellano, el título ha perdido el matiz del original en francés Mon roi (Mi rey), mucho más preciso con ese poder que él ejerce sobre ella, con su rendición y su lucha.

Tony se entrega al espejismo del inicio de esa relación, a la pasión y el arrebato. Para cuando él se descubre como un hombre atormentado, narcisista, egoísta y egocéntrico, ella ya está atrapada y paralizada hasta el dolor y la histeria. “Quiero a nuestro bebé, pero no puedo soportar verte a ti todos los días”. Esa frase de él (que se puede ver en el trailer de la película) es clave para entender hasta dónde se pueden distorsionar las reglas de una pareja cuando se confunde amor con daño, obsesión y sumisión.

Aunque sabemos la teoría y conocemos lo insano de ese sentimiento, seguimos cayendo en él. Quizá por eso, siempre es buen momento para recordar algunas claves para reconocerlo. Porque detectarlo es el primer paso para superarlo.

1- ENTRE LA TOXICIDAD Y EL ROMANTICISMO

El amor se encuentra justo en ese punto medio, tan fácil de teorizar y tan complicado de alcanzar. Nada tiene que ver con la obsesión y la anulación, pero tampoco con la perfección y las mariposas. En el amor tiene que haber independencia sin despreocupación, madurez y respeto. Idealizar al otro desenfoca la realidad y te sitúa en segundo plano.

2- EMPIEZA POR TI

No puedes amar a otra persona, si no te amas primero a ti misma. Esto que suena a obviedad es de las primeras cosas que se olvidan cuando caemos en el bucle de una relación tóxica. Esto no tiene nada que ver con el narcisismo y el egoísmo; los egoístas son incapaces de amar a los demás. Quiérete y respétate, ese es el verdadero escudo contra el amor tóxico. Y no lo olvides, porque olvidarlo es bajar la guardia y el veneno se puede colar por esas compuertas.

3- RECIPROCIDAD

Los sentimientos y las acciones tienen que ser recíprocas en una pareja. Esto es respeto mutuo y, cuando una de las dos partes se lo salta, todo empieza a fallar. La posesión y la imposición se traducen en falta de respeto hacia el otro. La dignidad es lo primero que se resiente. Si provocan que te traiciones a ti misma, es que todo va mal. Ahí no hay amor, sino todo lo contrario.

4- MIEDO

En el amor nunca debe haber temor. Amar no es tener miedo a perder a la otra persona. En el momento en que sientes ese miedo, debes reaccionar y ser honesta contigo misma. Recuerda los dos primeros puntos de este artículo, estás atrapada en algo muy distinto al amor.

5- DELIRIO

Amar a alguien no es entregarse a la locura. Una relación desquiciada no te llenará, sino que te dejará un vacío tan grande que te asfixiará hasta perder el control de tu propia vida. Amar es otra cosa mucho mejor.

6- CUANDO ES IMAGINARIO

A veces pasa que caes en ese amor enfermizo por una persona que ni siquiera es tu pareja. Te enamoras de alguien que no te corresponde hasta descontrolarte y perder la dignidad. Esto, además de ser inmaduro, ataca también tu amor propio. Si al hacer algo por esa persona, te avergüenzas de ti mismo, mala señal.

“No hay más verdad en el mundo que el delirio amoroso”. Con esta frase de Musset con la que arranca Los amores imaginarios, la película de Xavier Dolan, se adivina lo común que es caer en esa trampa. En la cinta, una pareja de amigos (gay él, heterosexual ella) se enamoran del mismo chico y en esa historia se humillarán a ellos mismos. Nunca vale la pena sabotear tu dignidad por una quimera.

lunes, 9 de mayo de 2016

Los celos




Los celos son de los sentimientos más poderosos y destructivos del mundo, los cuales sobrepasan los límites de la racionalidad.

Para la gran mayoría de las personas, sentir celos es sinónimo de mucho amor, y es más, la idea generalizada es que casi todos creen que los celos son amores. Otros afirman que los celos son el ingrediente principal del amor, si tu pareja no te cela es porque no te ama. Yo en cambio, según mi experiencia y recogiendo la de 500 personas, opino todo lo contrario, pienso que los celos jamás deberían estar presentes en una relación amorosa, si es que realmente quieres vivir en paz y disfrutar de la felicidad al lado de la persona que amas; porque como dice en la Biblia que "el amor no se porta celoso" y tampoco se porta indecente ya que la base del amor es la confianza mutua y los celos son el fruto de la desconfianza, la inseguridad y el egoísmo.

Los celos son un sentimiento de pertenencia absoluta de la pareja, típico de las personas egocéntricas que sólo piensan en sus propios intereses y todo gira en torno a ellas, pues para una persona así sólo existe el yo y no así las demás conjugaciones verbales.

Cuando las personas están unidas por el vínculo del amor todos sus pensamientos son buenos y crean sentimientos agradables, lo cual redunda en felicidad entre las personas que se aman y quienes lo hacen jamás se van a sentir celosos el uno del otro, y permanecerán juntos por el resto de sus vidas, puesto que el amor une a las personas, las ennoblece y las enaltece; en cambio los celos nunca han hecho feliz a nadie, ni al celoso ni a la persona celada, son tan dañinos y destructivos que en vez de unir separan por completo.

Por los celos de alguien se convierte en toxica una relación agradable, estos causan problema dolor, llanto, sufrimiento, maltrato tanto físico como sicológico e incluso hasta crímenes se cometen sólo por este maligno sentimiento llamado celos. Es por todo esto que los celos no pueden considerarse amores sino los asesinos del amor.

Contrario a la creencia popular de que si tu pareja no te cela es porque no te ama, yo digo que si tu pareja te cela es porque no te ama, ya que no confía en ti y si no confía es porque te considera un don Juan o una mujerzuela que cualquiera puede tenerla el rato que quiere, o dicho de otra manera como a una persona sin dignidad.

Los celosos deberían estar como los directores de Hollywood, produciendo películas de ciencia ficción, porque ellos se crean las imágenes y las escenas y le dan vida en su imaginación, para luego cuestionar tu vida y amargártela cada día.

Lo cierto de esto es que no son los enamorados quienes sienten celos, sino los que no se sienten amados, esto les produce una sensación de rechazo, desconfianza e inseguridad, no es su amor por la persona que los hace sentir celos, es su temor a ser sustituidos por otro u otra que los lleva a reaccionar de esta manera posesiva, mezquina y agresiva, incapaces controlar sus impulsos emocionales y de conquistar el corazón de su pareja con sentimientos nobles y agradables, cargados con mucho amor y respeto para hacerse querer.

Los celos matan el amor, por eso, si quieres ser feliz, aléjate de la persona celosa para vivir al lado de una persona amorosa.


domingo, 1 de mayo de 2016

Los prejuicios que rodean la soltería de la mujer


Resulta inevitable que las mujeres entre los 35 y 40 años, particularmente en nuestra cultura latinoamericana, escuchen frases del tipo: "¿todavía no te has casado?, ya va siendo hora porque se te va el tren” o, para aquellas mujeres que tienen un pareja formal escuchar frases como: "ya es hora de que se casen, tengan hijos y estabilicen esa situación”.

A pesar que hemos logrado grandes avances en muchos campos de la vida, la tecnología y la ciencia, algunos pensamientos todavía quedaron en el pasado, sobre todo porque aun en nuestra época consideramos que la felicidad de una mujer está en estrecha relación con la pareja, y de no lograr cierta estabilidad familiar o
conyugal, ha fracasado.

Estos prejuicios que se forman alrededor de la soltería de una mujer de mediana edad me hacen pensar que muchas de ellas han seleccionado parejas por la "premura” del tiempo, por la "presión” familiar y social que deviene del peso de sus años, sin considerar otras consecuencias futuras.

Es claro que la presión de la sociedad influye en la toma de nuestras decisiones, por lo que no es raro encontrarse con parejas infelices que continúan juntas por miedo al estigma, o mujeres que han dado el sí en "el altar” por miedo a ser catalogadas como "solteronas”. Surge la pregunta: ¿vamos a vivir la vida entera con esas personas a las que tememos nos juzgarán?, o, ¿viviremos con las decisiones personales que hemos tomado?

Al final, infelices, felices, estables, no estables, somos sólo nosotros frente al mundo, por lo que, más que el miedo al qué dirán, tendríamos que tener especial cuidado por el peso de nuestras decisiones.

Lo bueno y lo malo del libre albedrío es la libertad para escoger, por lo que nuestras decisiones deben ser lo más conscientes y responsables posible.

La soltería es diferente a la soledad. La soltería podría ser más bien independencia. Mujeres que han alcanzado madurez emocional o económica, y que han optado por disfrutar de esa independencia. No tener pareja no implica no contar con una red de apoyo social y de contención: amigos cercanos y familiares, por lo que la soledad, en tanto no se transforme en "estado solitario”, puede ser creativa y saludable para estas mujeres.

La soltería tampoco tendría que influir en la autoestima de una mujer, porque ninguna autoestima que dependa de terceros es real. Es un proceso, si queremos llamarlo así, en el que nos amamos, nos respetamos y nos valoramos como somos, no en tanto nos aprecien por lo que somos.

La soltería podría ser también un fuerte rasgo de poder. Un poder que va más allá de la simple óptica de ejercer fuerza sobre otro, sino un poder sobre ellas mismas. Un poder para elegir el tiempo adecuado de formar una familia. Un poder para elegir lo que quieren hacer con su tiempo que es valioso y es único. Un poder para hacer frente a las miradas de muchos incrédulos que no aceptan el hecho de que la felicidad es un estado personal.

Es verdad que el condimento de la vida son las personas con las que vivimos y compartimos, pero no por ello la soltería tendría que ser necesariamente funesta, repito: la soltería no es sinónimo de soledad.

La lógica de la vida podría ser entonces: "En los tiempos de Dios todo sucede”. Dejar fluir las cosas, tomar buenas decisiones, confiar plenamente. Formar una familia en el tiempo adecuado, con el compañero adecuado puede ser un regalo maravilloso que tiene que suceder cuando alguien se encuentre listo.

Para terminar transcribo una frase muy motivadora de Bolick para todos nosotros, solteros, casados, separados, divorciados, o viudos:
"Hay mucho por hacer y muy poco tiempo. El amor romántico es maravilloso cuando sucede, pero hay muchas otras formas de amor que pueden servirnos de sustento. Es una suerte estar vivos. Así que a aprovecharlo”.



Los gestos que delatan que una pareja se ama

HABLAR SIN PALABRAS

Los matrimonios suelen usar un lenguaje corporal que mantiene

y fortalece su relación. Como las emociones (alegría, tristeza, enfado...), los gestos que se regalan dos personas que se quieren son universales.

Y esas demostraciones de amor no tienen época ni dependen de los muchos o pocos años que la pareja lleve junta.

Las miradas de complicidad son la expresión más visible del amor, lo primero que detectan los demás.

“Aunque dos personas que se quieren estén sentadas en cada extremo de una mesa, siempre que se miran están diciéndose que no se olvida el uno del otro, que están pendientes entre sí”, explica Mila Cahue, psicóloga experta en parejas y autora de “El cerebro feliz” (Planeta) y “Amor del bueno”.

Sin embargo, hay otros muchos guiños entre los que se aman que, a veces, no se pueden percibir y que nunca serán detectados por los demás, ya que pertenecen a esa esfera íntima que solo la pareja comparte y que les hace

especial a uno y al otro.

“Son códigos que pasan desapercibidos para el resto de las personas que estén alrededor, que solo captan y tienen un significado para los miembros de la pareja. Ponerse entremedias de forma muy sutil cuando uno sabe que al otro le molesta algo, hablar o callarse o evitar una conversación que al otro le disgusta son esos gestos íntimos, solo exclusivos de ellos. Y que nadie percibe”, asegura Cahue.

Tras la mirada, en la postura corporal también se puede leer que dos personas se aman. “Aunque estén separadas y alejadas -dice Cahue-, si se quieren, mantienen la posición del cuerpo y del rostro dirigidas hacia la otra persona, lo que demuestra convergencia. Si no existe esa sintonía, cada uno va a su aire, se dan la espalda, miran hacia lados diferentes y no se atienden cuando hablan”.

GESTOS DE AMOR INVISIBLES

La psicóloga explica algunos de ellos: “La conexión con la persona querida también se demuestra cuando la pupila se dilata. Cuando se tocan con gestos cariñosos y delicados, como pasar la mano suavemente por el hombro. Cuando en compañía de un grupo, la pareja se encuentra alejada y termina por acortar esa distancia y juntarse. Cuando el tono con el que se hablan entre ellos es más confidencial y bajo en volumen, no porque quieran mantener algo en secreto sino porque existe una complicidad.

Estas muestras de complicidad van acompañadas de gestos de comprensión: "estamos de acuerdo"; de una sonrisa y de un rostro relajado entre

la pareja”.

EN EL DÍA A DÍA

Y en el día las muestras de cariño son continuas. “Siempre basadas en el respeto”, asegura Cahue.

“Las llamadas a diario para ver como está, para informar si vas o no a comer como una forma de respeto hacia la persona con la que se convive y se comparte espacio, tiempo y vida, no como forma de pedir permiso”, detalla.

Entre dos personas que se quieren

todos los días se produce siempre

un pequeño gesto de reconocimiento, atención y cariño, que demuestra que el otro es especial.

Cahue lo ilustra con algunos ejemplos: “El hecho de preparar una cosita especial para la cena, de comprar unas entradas para ver una película en el cine el fin de semana, darse un beso antes de marcharse a trabajar o de buenas noches, las ganas por llegar

a casa o que llegue el fin de semana por estar juntos”.

CONSEJOS PARA

CREAR COMPLICIDAD

1.- En el matrimonio no hay que dar nada por sentado ni por hecho. No dejar que acumule polvo en algún lugar olvidado de nuestro corazón; limpiarlo con frecuencia, ponerlo al sol, adornarlo y tomar distancia para poder observarlo desde distintos ángulos y perspectivas…

2.- Proporcionar a la otra persona lo que necesita para ser feliz. Es decir, no lo que queramos nosotros dar, sino lo que tiene que recibir. Y esto debe suceder en ambas direcciones.

3.- Prestar especial atención a ir puliendo o eliminando aquellas conductas, gestos o momentos que producen malestar, para que lo satisfactorio sea lo que nutra la relación.

Es un trabajo del día a día, constante o regular, pero que proporciona múltiples beneficios.

4.- Sobre todo, el amor necesita de atención y dedicación, y esto supone tiempo. Un tiempo precioso invertido en lo que al final realmente nos importa: que nuestras relaciones afectivas sean, o hayan sido, de calidad.