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sábado, 16 de julio de 2016

Aprendiendo a pelear con la pareja

Lo más importante en cualquier relación de pareja es aprender a cuestionarse uno con otro, pero esto no quiere decir pelear o discutir sin motivo tiene que existir una especie de reglas del juego implícitas para que lo sentimental no quede fracturado, porque la discusión es parte de la esencia del ser humano, por lo cual te brindamos algunos consejos para que tú y tu pareja aprendan a entablar discusiones sanas.

- Asume el rol del sano juicio. Siempre y cuando hayas seguido las reglas del juego, es bueno tener un competitivo partido de tenis con tu oponente. Lo mismo es válido para un partido emocional con tu pareja, nos hace más estrictos, nos hace mejores en ese campo y nos enseña mucho sobre la otra persona y cómo funciona. Si tu oponente es tu novia o esposa, entonces ten cuidado extra.

- No utilices la violencia física ni emocional mientras estén teniendo una charla o discusión.

- No insultes o maldigas a la otra persona. No ataque su carácter diciendo "Yo no sabía que eras tan..." o "Eres tan...".

- Apégate al tema en discusión. No saques a relucir el pasado, a menos que esa sea el motivo de la discusión.

- Evita mentiras y exageraciones como: "Tú siempre..." o "Tú nunca..." o "Yo soy la (el) que siempre...". Declaraciones como estas son mentiras inútiles y hacen poco para mejorar la solución de problemas.

- Si has perdonado a esa persona de algo que ocurrió en el pasado, no toques ese tema ahora para que te sirva de munición.

- No puedes irte o escapar de la discusión. Si necesitas un tiempo porque te estás poniendo muy emocional como para pensar con claridad y recordar las reglas justas del juego, pide un descanso y acuerda en qué momento se reanudará la discusión.

Tú no tienes que decir "Esta discusión se terminó" o pedir el divorcio, solo necesitas un tiempo. ¡Pide exactamente eso!

- No des ultimátum o amenaces. El punto de pelear justo no es ganar, sino hablar con tu pareja hasta que puedan llegar a una solución o compromiso en los que ambos ganen. Mientras tanto, disfruta de discutir con la otra persona y perfeccionar tus habilidades para mantenerte a flote en el mundo de las realidades humanas. Sin duda y sobre todo, no amenaces con poner fin a la relación a menos que lo digas en serio. No termines con la persona solo para recuperar el control o el poder.

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