Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

sábado, 3 de septiembre de 2016

Para restaurar lazos de amor


Como en general, la relación de pareja, aunque dure, tiende a deteriorarse y no porque sea mala, sino porque los lazos que vamos tendiendo son negativos.

Los lazos negativos no juntan a las personas; por el contrario, las separan y donde había buena voluntad, ahora hay mala voluntad; donde había agrado ahora hay desagrado y donde había amor, ahora hay desamor, pero hayalgo bueno, es una buena noticia, es un ejercicio que puede hacer milagros si lo hace de veras, si lo hace de corazón.

Hable con su pareja y pídale que responda con sinceridad y luego pregúntele qué cosas le gustan de usted y que las diga abiertamente y dígale que usted hará lo mismo después de ella.

Tenga paciencia hasta lograr que su pareja responda qué cosas le gustan de usted, qué detalles, qué actitudes o lo que sea, pero que sean cosas que le gusten de usted.

Una vez que haya obtenido las respuestas, proceda a decir a su pareja las cosas que le gustan a usted de ella. De la misa forma, debe ser sincero, honesto y directo y decirle las cosas que le gustan a usted de su pareja.

Cuando se hace el ejercicio de manera correcta, se crean nuevos vínculos positivos y la nueva relación, sincera, positiva y amorosa puede surgir.

Debe repetirse el ejercicio, dos o tres veces al día durante dos o tres días o durante el tiempo que haga falta y los lazos positivos irán prevaleciendo frente a los lazos negativos y los resentimientos, rencores o demás daños que los separan irán perdiendo importancia y podrán ir refundando la relación poco a poco.

Lo mismo puede hacerse con los hijos, pero utilizando otra palabra, en vez

de “las cosas que te gustan de mí” se dirá, “las cosas que aprecias de mí”, y respecto a él o ella se le dirá “las cosas que yo aprecio de ti”.

Para hacer el ejercicio habrá que pedir al hijo o a la hija que nos dé un poco de su tiempo y que nos responda con sinceridad a la pregunta: “¿qué cosas aprecias de mí con sinceridad?” indicándole que también vamos a decirle las cosas que apreciamos de él o de ella. Haga su ejercicio con un cuaderno anotando fechas y resultados y repita las veces que haga falta

hasta que logre darle vida, luz y amor a las relaciones más importantes de su vida.

Palabras metafísicas de poder: Para situarse en el aquí y ahora: “Dios es mi recurso y hoy es un buen día”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario