Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

sábado, 12 de noviembre de 2016

El amor maduro

De todos es sabido que el amor maduro es el que perdura. El amor romántico termina en poco tiempo. El romanticismo es tan candente que se disuelve en su propio fuego o como burbuja de jabón que derrite el sol y que de un momento a otro desaparece.



El amor que permanece

Lo que permanece es el amor que es alimentado con comprensión y respeto por parte de la pareja y se convierte en un amor maduro. ¿Cómo madura una relación amorosa?

El amor maduro no nace, se construye a través del tiempo de convivencia. El amor que madura es el verdadero, es un amor sin infidelidades de parte de ninguno de los dos, un amor donde los resentimientos, el rencor y el irrespeto están ausentes durante la relación.

Es un amor sincero, que anida cariño, lealtad y muchos deseos de compenetración en cuanto a sentimientos y otros ingredientes que lo fortalezcan.



Cuando el amor no madura

Muchas veces el amor que no madura, se compara con un fruto que cae del árbol antes de tiempo. Este fruto cae verde y termina secándose con sabor agrio o amargo.

El filósofo y psicólogo Erick Fromm, quien fue muy reconocido en el siglo XX escribió un libro llamado "El Arte de Amar" en el cual el afirma que el amor maduro no es sinónimo de amar al otro porque lo necesitas, sino porque tú necesitas a esa persona en tu vida, entonces lo amas.

Muchos comparan el amor con el vino, entre más se añeja en el corazón más sabroso sabe.



El amor durante la vejez

Llegar a la vejez con es una etapa muy satisfactoria porque el amor ha perdurado, madurado y ha llegado a su máximo esplendor. Es precisamente durante la vejez cuando el amor se vuelve más noble y adquiere una mayor madurez.

Aquí es donde se vuelve más real y práctico y no es adornado con la ilusión que tiene la pareja joven de llegar a ser felices.

Llegar a conocer al otro es una tarea ardua que lleva tiempo y a veces no hay tiempo que alcance, porque toda persona es única en sus gustos y personalidad.



Las características del amor maduro

El amor maduro comparte ciertas características como la comunicación efectiva entre la pareja. Dos personas que se aman verdaderamente al solo mirarse se leen sus sentimientos en su mirada.

Este tipo de amor se alimenta de sabiduría y no ha sido contaminado con relaciones ilícitas ni aventuras pasajeras para afirmarse.

El amor maduro se alimenta de la confianza que tiene el uno por el otro para amarse con la libertad que da el no guardar secretos ni de ninguna clase por parte de ambos. Estas cualidades del amor maduro son las que lo convierten en el amor verdadero y lo hacen fuerte al punto de resistir desafíos y problemas que la vida les presenta.



No hay comentarios:

Publicar un comentario