Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Video ¿Cuánto dinero aceptarías por mostrar el celular frente a tu novia?


El canal de YouTube Badabun ha lanzado hace unos días un video que ya lleva más de 480.000 reproducciones. Se trata de un reto callejero en el que una presentadora pide a hombres que van caminando con sus parejas que muestren su celular a cambio de dinero.

Algunos aceptan nerviosos sin imaginar que es solo el comienzo de una verdadera "pesadilla". El video termina con una sorpresa que pocos esperan.

El video que lleva por título 'Exponiendo a hombres infieles' lleva 41 mil reacciones positivas y otras mil negativas, entre los comentarios están el de personas que creen que se trata de una intromisión en la vida personal.

Mira este video a continuación:

Cómo seducir a un hombre

La estrategia para lograr seducir a un hombre, tiene varios pasos ya que debemos utilizar diferentes artilugios para estar seguras de que el hombre, finalmente, cede a nuestra magia. Debes tener en cuenta que la seducción no implica irse a la cama con él, ni que él se enamore de ti.

La seducción por definición es "hacer que una persona se sienta atraída utilizando los recursos necesarios para ello." Es decir, se trata del paso inicial en el cual vas a pasar de no existir para él a que él sepa que existas, tenga interés por iniciar la segunda fase; la conquista.



La seducción tiene cinco pasos:

Paso 1: Tu apariencia física debe ser "perfecta": Para seducir es muy importante contar con varios elementos que el hombre seguramente apreciará. Desde una ropa que realce nuestra figura y un maquillaje natural que resalte nuestros rasgos hasta un perfume delicado, suave y embriagador que no resulte asfixiante. Debemos llamar su atención sin que él se dé cuenta de que utilizamos estas armas para lograr que se sienta atraído y cautivado por nosotras.

Debes estar siempre perfecta, pero sin arreglarte demasiado. Al principio debes lucir muy casual, que de la sensación de que no has tardado más dos minutos arreglarte. Si lo consigues, su primera sensación es que eres guapa al natural. Y lo más importante, te guardarás un as bajo de la para ese momento en el que quieras arreglarte y dejarle completamente sin respiración.

Paso 2: Capta su atención: El primer reto consiste en captar su atención. Tiene que darse cuenta de que existes. Puedes presentarte de una forma sutil pero con confianza o simplemente establecer contacto visual para que sepa que "estás ahí". La mirada tiene una gran capacidad de seducción. Además, una buena mirada es capaz de transmitir seguridad y confianza.

Capta su atención siempre de una forma disimulada y elegante. Tal vez una mirada ingenua, un roce tibio, una sonrisa que intenta aparecer, pero se esconde. Si estamos en un sitio donde se escucha música podemos realizar un lento acercamiento con movimiento de gacela.

Una mirada inocente y sugerente a la vez, un diálogo divertido e inteligente, una postura segura, pero no arrogante son las claves para engatusar a un hombre.

Dependerá luego de la reacción de él para evaluar cómo continuar esta historia. Si nos mira o se acerca ya tenemos gran parte del camino recorrido y comenzamos a tratar de cautivarlo con nuestros encantos.

Paso 3: Juega con el misterio: El misterio es uno de tus mejores aliados. Si desde el principio le cuentas hasta la última cosa de tu vida puedes hacer que pierda todo el interés. A todos, hombres y mujeres, nos gustan las personas con misterio, porque la imaginación es un arma muy poderosa. Cuéntale solo lo necesario y, si es posible, deja algunas de sus preguntas sin responder. Puedes decir "eso te lo contaré más adelante". Lo dejarás lleno de ganas por revelar más sobre tu misteriosa vida.

Paso 4: Provoca los primeros roces: Cuando estableemos contacto físico con un hombre, aunque solo sea un roce, se produce una reacción inesperada. Sin que él se dé cuenta, se irá formando en su interior una atracción hacia ti y una especie de conexión. Debes aprovechar cada ocasión para tocarlo de forma sutil, sin invadir su espacio. Cualquier cosa vale, un roce descuidado en la mano, apoyar tu mano es su antebrazo o dejarla caer en su hombro. Usa tu imaginación.

Paso 5: Hazle creer que la idea fue suya: En todo momento el hombre debe creer que la intención de seducir ha nacido de él.

La mujer debe insinuar sin mostrar y seducir haciendo creer al hombre que es él quien toma la iniciativa y que la mujer, simplemente, se deja llevar por su atractivo.

Si lo consigues ese hombre ya está seducido. Sin darse cuenta ha pasado de no saber ni que existías a querer seducirte, todo mediante pequeños y sutiles pasos. Lo tienes donde lo querías y lo mejor de todo, creyendo que fue idea suya.

martes, 12 de diciembre de 2017

Si sufres celos hay forma de controlarlos

Si eres de esas personas a las que le hierve la sangre cuando tu pareja habla con alguien del sexo opuesto o cuando está desconectada por un buen rato de las redes o no manda un mensaje de buenas noches, podrías estar padeciendo de los tan comunes, pero no por eso inofensivos, celos.

“Los celos son emociones que invaden a las personas cuando perciben que algo, a lo cual están vinculadas emocionalmente, se les puede quitar o sienten que pueden ser reemplazadas”, dice el psicólogo clínico Juan José Vargas.

Estas emociones se relacionan con la manera de vincularse que tiene el ser humano con su entorno en sus diferentes roles, sea como padres, hijos, amistades, trabajadores o pareja, siendo éste el más común de todos, dice la psicóloga Tatiana Jáuregui.

“Los celos están arraigados en la intencionalidad de tener al otro; es una cuestión, si se habla en términos más biológicos, de territorialidad, de una especie de posesión del otro”, indica Jáuregui.

Pero, así como las personas no son iguales entre sí, lo mismo pasa con la intensidad de los celos, porque aunque la mayoría de los seres humanos los sienten, su percepción, y sobre todo su demostración, es diferente, explica Vargas.

Si se toma en cuenta el origen biológico y psicológico —según el especialista—, en el primero actúa el sistema límbico por ser el centro emocional. Desde el punto de vista psicológico, se puede ser celoso o celosa por una vulnerabilidad emocional; es decir, por miedo al abandono. Por otro lado, los celos son poco frecuentes en personas con elevada confianza y autoestima.

Según Jáuregui, la magnitud de los celos depende de los patrones aprendidos y de la conducta, “de aquello que el individuo haya hecho, construido y formado en su personalidad, con base en su historia de vida. Esto no quiere decir que la seguridad, la empatía y otras habilidades sociales no formen parte porque se debe tomar en cuenta que lo negativo y positivo es un compendio, un constructo que se forma en la persona e impulsa sus creencias y sus acciones.

Desde la perspectiva de ambos profesionales, la intensidad puede estar en dos extremos. En uno, están las personas que casi no sienten celos o si lo hacen es en grados menores convirtiéndose en celos episódicos. En el otro, se trata de trastornos que marcan una personalidad controladora y posesiva. Esto, a su vez, conlleva a la persecución, a los conflictos y a dañar a los demás o a sí mismo.

Sin embargo, antes de caer en los embriagantes celos y perder el control, se tiene el poder de razonar, pensar y elegir actuar o no. Nunca se deben combinar con la impulsividad, pues una vez dicho o hecho algo no hay vuelta atrás. Así que elige cómo actuar: preservándote tú, a la otra persona y su relación.

Cuando los celos atacan...

No pienses mal de cada situación:

No te imagines traiciones a cada paso ni mortifiques sin tener pruebas. Esto tampoco quiere decir que seas espía y perseguidor (a) de tu pareja.

No acuses:

No encares a tu pareja por cada cosa que dice o hace, y menos a las personas con las que se vincula. Si tienes tanta duda analiza las causas. ¿Es falta de autoconfianza o realmente tu pareja no merece tu fe?

No prohíbas:

Habla con tranquilidad y expresa claramente lo que te molesta de sus actitudes o hábitos, por ejemplo de sus salidas. Nadie puede hacer algo por obligación; ni dejar de salir ni prohibir hacerlo. Para eso están los consensos.

Reconócelos:

Sé consciente y admite que sientes celos. Busca terapia si es necesario.

Responsabilízate:

Si eres celoso o celosa es tu deber aprender a controlarlos, es tu tarea sentirte bien y eso no depende de otra persona. Así que no culpes a tu pareja diciendo que es una coqueta o un donjuán, al final tú elegiste a esa persona, tal vez para aprender algo.

¿Hombres o mujeres? Científicos revelan quiénes son más egoístas

Un equipo internacional de científicos ha llevado a cabo una nueva investigación para determinar quiénes tienden a ser más egoístas, si los hombres o las mujeres, in-forma el diario británico ‘The Guardian’.

En su estudio publicado en la revista ‘Nature Human Behaviour’, los científicos llevaron a ca-

bo dos experimentos. El objetivo era averiguar si la dopamina estaba vinculada a comportamientos sociales diferentes en hombres y mujeres. Este neurotransmisor, bautizado como una de las hormonas de la felicidad, es crucial para el sistema de recompensa del cerebro.

COMPARTIR O NO

En el primer experimento participaron 56 personas, que fueron divididas en dos grupos. A un grupo le dieron una sustancia a base de amisulprida, un medicamento que bloquea la actividad de la dopamina en el cerebro, mientras que al otro le dieron un placebo.

Posteriormente, los participantes se encontraron en una situación hipotética en la que tenían que decidir si aceptaban una gran cantidad de dinero para sí mismos o si la repartían con una persona cercana o desconocida.

Los resultados mostraron que tras la toma del placebo, el 51% de las mujeres y el 40% de los hombres optaron por compartir el dinero. Sin embargo, en el grupo que consumió la amisulprida, las mujeres se sintieron menos altruistas y solo el 45% prefirió hacerlo, frente al 44% en-tre los hombres.

ELECCIÓN PROSOCIAL

Los investigadores también analizaron los re-sultados de la tomografía que hicieron a los 40 participantes en el momento en que estaban re-solviendo la tarea sobre el dinero. En ellos descubrieron que en el cerebro de las mujeres se generaba más dopamina que en el de los hombres mientras hacían “elecciones prosociales”.

De esta manera, ambas pruebas sugieren que el sistema de recompensa del cerebro, ba-sado en la dopamina, hace que las mujeres se comporten de forma más altruista y que los hombres sean más egoístas.

Sin embargo, el estudio no pudo determinar si esta diferencia de comportamiento se debe a los genes o a los modelos y normas sociales. RT.

lunes, 11 de diciembre de 2017

“No nos estamos entendiendo”…

Los conflictos son inevitables en la vida de pareja. Por lo que el ideal en las relaciones no es vivir sin problemas, sino saber cómo enfrentarlos, cómo encontrar soluciones creativas que contribuyan inclusive a la madurez psíquica del otro.

Los desacuerdos surgen cuando frente a una determinada situación, (por ejemplo, la manera de administrar los ingresos de la familia) una de las partes apunta en una dirección, mientras que la otra, apunta hacia el recorrido opuesto. Pero lo fundamental es que cada Entonces, ¿cómo hacemos? Es necesaria una comunicación adecuada, pero para que eso se logre, es importante atacar al problema, no a la persona. Algunas estrategias para lograrlo son las que están a continuación:

- No desechen los temas de fricción y conflicto, enfréntenlos.

- No intenten convencer al otro de que está equivocado ni pretendan cambiar su percepción, la solución real está en llegar a un acuerdo, aceptando y respetando los puntos de vista de cada uno.

- Cuando siente que se pone a la defensiva, adopte la actitud de escucha activa: “escuche y escúchese”.

- No es necesario que se justifique, en vez de ello ocupe el tiempo haciendo preguntas para saber cuáles son las necesidades y preocupaciones del otro.

- No utilicen frases irritantes tales como: “porque yo si pienso en vos (no como vos)”

- Procuren el contacto visual con el otro, la mirada dice mucho, y a veces cosas muy distintas de lo que dicen las palabras.

- Utilicen “y” en vez de “pero”: “me encantaría pasar más tiempo con vos pero tengo muchas cosas para hacer”, produce molestia en el otro. En cambio, decir: “Me encantaría pasar más tiempo con vos y tengo mucho que hacer” puede generar en el otro la pregunta: “¿Puedo hacer algo para ayudarte?”

- Eviten las palabras cargadas emocionalmente tales como: “No me amas”, “No haces nada bien”, “Siempre haces lo mismo”, “No vas a cambiar nunca”.

- Procuren no tocar temas de discusiones pasadas, “no traten de resucitar muertos”.

- Nunca resuelvan los problemas en público, ni mezclen a terceras personas. Es más fácil terminar una discusión entre dos personas, que una en la que participa toda la familia o todo el pueblo.

Sense sex que eriza la piel

Hay caricias y susurros que nos estremecen. Son un par de segundos en los que un hormigueo intenso nos recorre el cuerpo para después dar paso a más placer. Pero... ¿te imaginas si ese estremecimiento durara un poco más? ¿Si la suavidad y la potencia de esos estímulos se prolongasen durante todo el encuentro íntimo? La clave está en agudizar nuestros sentidos -y nuestra imaginación- para desarrollar un sexo hipersensible que nos erice la piel.

¿POR DÓNDE ARRANCAR?

Para entender un poco más de qué se trata esta “hipersensibilidad”, busca algunos videos de ASMR (autonomous sensory meridian response, que en español significa “respuesta sensorial meridiana autónoma”), satisfactory videos o slime ASMR, que son furor en YouTube. ¿De qué se tratan? El ASMR -conocido también como “orgasmo cerebral”- es una reacción física que surge cuando se estimula el sistema nervioso autónomo y produce un mix entre una relajación y un cosquilleo. Estos estímulos que aparecen en la pantalla pueden ser muy inspiradores. El sonido de pequeños golpes sobre un objeto hueco o un dedo hundiéndose en arcilla generan una sensación agradable que puede maximizarse si sabemos trasladarla al plano erótico. La idea es ir descubriendo de qué forma estimular los sentidos.

SEXING ME SOFTLY

El sense sex que te proponemos trata de descubrir lo que una gota de agua cayendo por tu pecho puede generar y, por eso, no es para ponerlo en práctica cuando tienes ganas de un rapidito o de un revolcón hard. Esto es para darle largo, tendido y despacito, generando una conexión que tiene que ver con las miradas, la respiración y las reacciones físicas del otro. Cada una sabe cuál es el sentido a través del que más se excita. En general, para las mujeres es el tacto y para los hombres, la vista. Pero seguramente puedes llevarte una sorpresa cuando descubras que hay otras cosas que los excita a ambos. Acá van algunas ideas para que empiecen a experimentar:

SUSURRA TU FANTASÍA

Descríbele a tu pareja qué quieress que te haga y qué le vas a hacer a él. Sé específica, suma detalles y relata cuáles son las sensaciones que vas teniendo. Puedes acompañar los susurros con un leve jadeo para después ir subiendo el volumen y pasar a otro nivel de intensidad.

ACARICIA CON TEXTURAS

Es la clásica, pero... ¿alguna vez la probaste? Acariciarse con una plumita puede ser de lo más erotizante. Lo mismo puede pasar con una flor o con cintas de terciopelo. No tengas miedo de parecer cursi. Pídele a tu pareja que recorra tu cuerpo con cualquiera de estos elementos. Comentale dónde te gusta más y que quede clara una regla innegociable: no se puede usar las manos... hasta que no aguanten más.

CONVIÉRTETE EN UNA ARTISTA

Con algunos pinceles y pintura comestible (sí, hay con distintos sabores), dibujen sobre sus cuerpos lo que quieran. No te olvides de hacer algunas pinceladas sobre sus orejas, para que él sienta cómo se deslizan las cerdas del pincel sobre su cuerpo.

ENCIÉNDETE

Dales un buen uso a las velas aromáticas e inclúyelas en tus juegos. Anímense a dejar caer parafina sobre sus cuerpos. Acá la clave es que todo sea lento, muy lento. Y si las manos de quien es mimado están atadas, mejor. Otra opción son unas velas que encuentres en los sex-shops (puedes comprarlas online), que al derretirse generan un aceite de muy baja temperatura que puede usarse para hacer masajes o como lubricante. ¿Qué tal si pruebas hacerte un automasaje mientras tu pareja te observa?

PRUEBA MÁS SONIDOS

Además de los estímulos auditivos que puedes usar en un mensaje de voz, hay otros que se pueden incluir directamente en la cama, como campanitas o esferas chinas. Si tienes una bala vibradora, también puedes usarla: escuchar ese zumbido cerca de tus oídos puede ser estimulante y disparar nuevas sensaciones.

ÚNTALO

Si no te gusta el aceite, puedes probar con espuma de afeitar. Acúerdate de no arrebatar la situación: mira cómo sale la espuma de la lata, disfruta de su textura, de cómo se desliza por tu cuerpo y por el de él. Y usa la brocha de afeitar para que sea más lúdico. Puedes cambiar la espuma por crema chantilly lista para usar y generar un momento más “comestible”.

CONVIÉRTETE EN OTRA

En varios de los videos ASMR, las protagonistas inician un juego de rol. Ahora te toca a ti. ¿Quién quieres ser? Ni siquiera necesitas un disfraz, la idea es que él esté con los ojos vendados (la privación de un sentido permite poner mayor énfasis en otros). Vas a ocuparte de las sensaciones auditivas y táctiles. ¿Y si eres un médico que viene a revisarlo porque se lastimó? Busca un personaje que te dé recursos y haz lo que quieras. Recrea un escenario de sensaciones, vuélvete más creativa, sin vergüenza ni presiones y con tiempo para dejar volar la imaginación.

HAZTE ADICTA A LAS CARICIAS

Creada por los genios William Masters y Virginia Johnson -que estudiaron de manera revolucionaria la conducta sexual en los 60-, existe una técnica llamada “focalización sensorial” que consiste en acariciarte de la manera más suave que puedas con tu pareja, exceptuando los genitales y tu pecho, sin llegar a la penetración, por más que los dos estén muy horny. También se conoce como pleasuring, por el placer que se puede llegar a experimentar si de verdad cada uno logra conectarse con su cuerpo, sus sensaciones y el placer sensual y sexual que nos recorre de pies a cabeza, más allá de las zonas erógenas. Tenlo en mente y, cuando necesites bajar unos decibeles y reconectarte, hazle esta propuesta a tu pareja.

Video Talleres para construir la Perfecta relación

domingo, 10 de diciembre de 2017

Si ella te envía un mensaje con estas tres palabras, te está engañando (la ciencia no miente)

Cuando mentimos, puede que no nos crezca la nariz, aunque sí lo hace el tamaño de nuestros mensajes de texto. Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado un grupo de investigadores de la Universidad de Cornell, en EE.UU., que ha llevado a cabo un estudio exhaustivo de conversaciones por móvil para inferir cómo las mentiras se relacionan con el uso de determinadas palabras e incluso con la longitud de los mensajes.

En el transcurso de siete días, el equipo recabó un total de 1.703 conversaciones gracias a una aplicación de mensajería de Android creada por ellos. Durante el estudio, publicado en arXiv, se realizó un recuento de palabras, clasificadas según el tipo de mensaje, así como por el género y la posición social del participante. También evaluaron los porcentajes de palabras dirigidas a uno mismo (yo/a mí), palabras orientadas a otros (tú/a ti) y vocablos evasivos (probablemente, posible, seguro, etc.).

TAN SOLO TRES PALABRAS

El análisis de las conversaciones reveló que las mujeres tienden a usar un mayor número de palabras cuando están mintiendo. “Las interlocutoras mentirosas crean un diálogo de una forma evasiva y, a menudo, usan la palabra ‘quizás’, el pronombre ‘yo’ y el verbo ‘intentar’”, remarcan.

Sin embargo, los hombres que mienten pueden ser más difíciles de descubrir, ya que carecen de muchos más signos lingüísticos, probablemente porque usan menos palabras en los mensajes.

EL QUID DE LA CUESTIÓN

Los investigadores han llegado a la conclusión de que los pronombres son particularmente importantes en el engaño, ya que uno elige activamente qué pronombres quiere usar al comunicarse.“Los pronombres orientados a uno mismo muestran propiedad y responsabilidad, mientras que los pronombres orientados a otros pueden señalar distancia y la falta de responsabilidad”, explican los expertos.

Del estudio se desprende que los mensajes de texto que contenían mentiras eran, por lo general, más largos. Por término medio, los textos con mentiras contenían 8 palabras, mientras que los textos verdaderos contenían 7. Asimismo, mientras las mujeres usan de promedio unas 8 palabras por mensaje de texto, la cifra sube a 9 cuando están mintiendo.

DIFERENCIAS CON LOS HOMBRES

El estudio también puso al descubierto que los hombres que están mintiendo son menos propensos a usar palabras orientadas a uno mismo que aquellas orientadas a otros. “Cuando dividimos los datos por género, vimos que las mujeres utilizan más palabras orientadas a uno mismo cuando mienten que los hombres, refutando nuestra hipótesis”, escribieron los autores.

Asimismo, se descubrió que tanto los hombres como las mujeres usaban frases no comprometedoras cuando mienten, algo no ha sorprendido a los investigadores. FUENTE: RT

sábado, 18 de noviembre de 2017

Video El Sexo me da beneficios para dejar de tener granos

Crisis de pareja



Como muchas personas —sobre todo jóvenes— han naturalizado tanto la cuestión del divorcio no está de más recordar lo que parece obvio: no toda crisis de pareja debe desembocar, necesariamente, en la disolución del matrimonio.

“¿Cómo puedo ayudar para superar el problema?”, es una pregunta clave para hacerse al momento de enfrentar un conflicto de este tipo, ante una eventual —y factible— solución.

Luego, valorar la relación y a la pareja en su integridad, no centrarse solo en los aspectos que creemos negativos.

El psicólogo Gonzalo Fernández Delgadillo, mediador familiar, social y laboral, experto en la gestión y transformación de conflictos, en programas de prevención de salud mental y promoción de la cultura de paz en la familia y grupos institucionales, comparte con ECOS algunas reflexiones y consejos que pueden ser útiles a la hora de afrontar este tipo de crisis.

Es normal

No hay que alarmarse cuando se toma conciencia de que atravesamos por una crisis de pareja. Son consideradas “normales” porque, como sostiene el pensador y escritor francés Edgar Morin, la vida también es complejidad e incertidumbre.

Fernández dice a ECOS que “las crisis son parte del desarrollo evolutivo de las personas y de la dinámica de las sociedades a lo largo de la historia. Y estas crisis, estos cambios, esta necesidad de respuestas ante lo inesperado, también se manifiestan en la pareja”.

En ese sentido, una crisis puede significar, por un lado, la oportunidad para la pareja de practicar un liderazgo colaborativo y buscar soluciones, o, por el otro, un desgaste emocional y afectivo que vaya dañando la relación.

“La estructura de personalidad, expectativas y motivaciones son fundamentales para reconocer fortalezas y debilidades en la relación y también la aceptación y apoyo mutuo que se tiene en diferentes situaciones”, apunta el profesional.

La pareja “perfecta”

No existe la pareja perfecta, enfatiza Fernández. Por crisis vamos a pasar todos en algún momento de nuestras vidas, como la muerte de seres queridos, problemas económicos, accidentes, enfermedades, cambio de residencia, etc. Y también crisis propias de la pareja que afectan a la realización plena de ambos en el diálogo cotidiano, la expresión de cariño, la vida sexual...

A propósito, cita al psiquiatra argentino Salvador Minuchin para indicar que la relación de pareja es vida, movimiento, valores compartidos, además de inteligencia emocional para disfrutar y gozar de los tiempos agradables, como también para ser inteligentes, empáticos y generosos al momento de aceptar y superar las crisis.

No obstante, “las crisis no necesariamente son destructivas, depende de la forma cómo se las aborda, y esto está ligado a las habilidades inter e intrapersonales, al apoyo profesional y a redes de apoyo. En sociedades más insolidarias, las crisis de pareja pueden ser mayores”, aclara Fernández.

De problemas y crisis…

No todo conflicto desemboca en una crisis: “depende cómo la pareja va a resolver diariamente varios problemas, dar soluciones y tomar decisiones que la beneficien”, explica el psicólogo.

Fernández describe a la “crisis de pareja” como un momento de confusión, tensión, ansiedad, respecto a los sentimientos y conducta propios y de la pareja. “Por eso es muy importante dialogar y no suponer, preguntarnos cada uno: ¿miramos juntos en la misma dirección?, ¿la deseo?, ¿tengo y siento confianza total?, ¿reflexiono sobre lo que puedo mejorar y aportar a la relación?”.

Entre los problemas más frecuentes identifica los siguientes: Falencias en habilidades para la gestión emocional, problemas de comunicación afectiva y empatía, ausencia de un liderazgo colaborativo y equitativo, además de factores socioeconómicos que condicionan el proyecto de vida de la pareja. No deja de mencionar la teoría del psicólogo y filósofo Eduardo Murueta Reyes, quien investigó y planteó la teoría de la “tecnología del amor”. Plantea que si no se cultiva el reconocimiento, la cooperación y la generación de experiencias agradables, en la relación surgen problemas de violencia, desprecio y reproches.

“Hay una necesidad social para repensar y actuar sobre lo que significa una relación de pareja y su impacto en la calidad de vida emocional de cada persona y la sociedad”, reflexiona Fernández.

¿La pareja en crisis se salva?

Esta parece ser la “pregunta del millón”. Esto responde el psicólogo y mediador familiar, social y laboral, experto en la gestión y transformación de conflictos: “Algunas sí, otras no. Hay parejas a las que la terapia ayudó a salir adelante: fue un antes y un después, la crisis los fortaleció. Pero también hay otras cuya única salida fue el divorcio”.

Luego comparte los resultados de una investigación realizada por más de cuatro décadas por John Gottman en la Universidad de Washington, EEUU. Cuenta que ese estudio determinó que el éxito de las parejas con relaciones duraderas y la capacidad para superar las crisis se reducen a dos cualidades básicas: bondad y generosidad.

Terapia de pareja en Bolivia

De acuerdo a su experiencia, los bolivianos no están acostumbrados a hacer terapia de pareja. “La terapia de pareja y la terapia psicológica, en general, deben ser prioridad en los servicios de salud pública y privada. La costumbre requiere hábitos y cultura de salud en la población, además de profesionales especializados que lleguen con el servicio de prevención e intervención a barrios y municipios”, opina Fernández.

En síntesis, la relación de pareja es, según el psicólogo consultado por ECOS, un modo de comunicación interpersonal íntimo y afectivo que va a afrontar crisis tales como sentimentales, económicas, de salud, entre otras. •

Algunos datos sobre la problemática social

Según datos del Servicio de Registro Cívico (SERECI) de 2014, en Bolivia aumentaron los divorcios considerablemente: del total de divorcios, más del 50% corresponde a parejas jóvenes que no llegaron a los 5 años de matrimonio.

Durante la gestión 2016 se reportaron 104 feminicidios.

El embarazo adolescente en Bolivia es el más alto de la región.

En EEUU siete de cada diez matrimonios se divorcian, según Ty Tashiro autor del libro “Y vivieron felices para siempre”.

Fuente: Psicólogo Gonzalo Fernández Delgadillo

¿Qué hacer ante una crisis de pareja?

Dialogar y escucharse activamente.

Ver la crisis desde diferentes perspectivas. No posicionarnos ni culpabilizar

Preguntarse: ¿Cómo puedo ayudar para superar el problema?

Valorar la relación y a la pareja en su integridad, no centrarse solamente en los aspectos que creemos negativos.

Recurrir a profesionales y centros especializados en terapia familiar y gestión de conflictos.

FUENTE: Psicólogo Gonzalo Fernández Delgadillo

Celular/WhatsApp: 65259258 y al

Email: zalofer77@gmail.com

lunes, 13 de noviembre de 2017

¿Qué futuro hay en la relación que nació de la infidelidad?



Comencé con mi novio cuando él tenía pareja, ellos vivían dos años juntos. Ahora estamos en una relación, pero las cosas no van bien; creo que tiene ‘otra’. No sé si me puedo quejar, si puedo confiar o qué esperar. Pensé que lo nuestro se dio porque era algo especial”, dice Fabiana, una ejecutiva de 35 años.

La confianza es uno de los pilares fundamentales de una relación. Pero, ¿cómo edificarla si el noviazgo comenzó con una infidelidad?

La terapeuta de pareja Elizabeth Ordóñez recomienda hablar de la situación con honestidad y de manera frontal para que se aclaren las dudas. “Es normal que uno se pregunte: si lo hizo a su expareja, ¿por qué no me lo haría a mí?”.

No hay una tendencia comprobada, pero de acuerdo con la terapeuta es evidente que cuando una relación es producto de una traición, el o la amante tiene la duda de cuán confiable es la pareja.

Anahí Navarro, psicóloga y especialista en sexología, advierte de antemano que la sola desconfianza vulnera el amor y si ésta es evidente a raíz de ciertas señales, entonces la relación no tendrá futuro. “Existen muchos obstáculos desde el inicio”. La sensación de que dejó a su pareja para estar con la persona con la cual se cometió la infidelidad genera culpa, miedo y desconfianza, todos estos sentimientos van en desmedro de un vínculo amoroso sano, detalla.

Sin embargo, no todos los amores de este tipo comienzan con la semilla de la duda, pues el que la pareja tomara la decisión de concluir con su anterior compromiso y formalizar la nueva relación es una clara prueba de interés y amor. “Así que es importante evitar controlarla y perseguirla, pues esto no ayuda a fortalecer el nuevo noviazgo”, comenta Ordóñez.

En ocasiones se usa el control a título de protección, pero es un pretexto para mitigar el miedo a que pueda pasar lo mismo, es decir que la pareja sea infiel, dice la terapeuta.

Navarro coincide en que no ayuda el ejercer control ni tampoco el poner pruebas. “No es bueno pedir demostraciones de amor, porque aunque suene redundante la base de cualquier relación es la confianza”.

Por su parte, la sexóloga recomienda reforzar el conocimiento mutuo, pues ambos se vincularon en una situación negativa y compleja, en base a una deslealtad. “Deben conocer más el uno del otro, tanto defectos como virtudes”, solo así se puede saber con quién está uno y las causas de ciertas conductas; esto da paso o no a construir la confianza en el otro.

Y si realmente no se le puede dar un voto de fe, Ordóñez advierte que nacerán los celos, nocivos en toda relación pero en particular en este tipo de vínculos, en los cuales también pesa, y mucho, la inseguridad.

No todo está perdido. Hay que diferenciar si la pareja fue infiel una vez o es un comportamiento recurrente. Puede que las cosas no funcionen en alguna ocasión y si es el caso, lo aconsejable es cerrar la puerta a lo que haya pasado y afrontar el hecho de que la relación nació de una infidelidad, esto ayudará a definir maduramente cuáles son las metas en la nueva etapa sentimental.

Pero, si es reincidente, alerta. Las especialistas recomiendan analizar a fondo si vale la pena seguir con una persona que acostumbra engañar y mentir, pues nada raro que lo hará de nuevo.

Refuerza la confianza

Comunicación: Expresar los sentimientos, sin reclamos ni quejas, es vital en una relación de pareja, pues ayuda a conocerse y a confiar.

No tocar el tema: Es bueno aceptar el cómo se inició todo, pero no vale la pena mencionarlo una y otra vez, pues desata conflictos.

Dejar los miedos: El temor nace por inseguridad, evita pensar que tiene algo mejor.

Reproches: En toda pareja existen discusiones, pero evita el reprochar la decisión que tomó para estar contigo.

Respetar la privacidad: Una muestra de duda es cuando vulneras la privacidad de tu pareja, esto conlleva a discusiones y a ocultar cosas.

Comparación: Renuncia a comparar tu relación actual con la que tu pareja tuvo antes. Aquí nacen los celos.

Fuentes: Elizabeth Ordóñez (Psicóloga especialista en terapia de Pareja) y Anahí Navarro (Psicóloga especialista en Sexología)

jueves, 9 de noviembre de 2017

Si te ama no haría ciertas cosas

Realmente me ama? es una pregunta que en algún momento toda persona se hace con respecto a los sentimientos de su pareja.

Más que en las palabras, la respuesta está en sus acciones, pues el amor no permite cierto proceder, aunque nadie está libre de equivocarse alguna vez.

“Tener una pareja y amarla conlleva muchas actitudes, y hasta errores, pero cuando éstos son reincidentes son una muestra de que se perdió el interés”, alerta Anahí Navarro, terapeuta de parejas.

La mentira es uno de los principales motivos para que las relaciones se deterioren. No importa si es una mentira pequeña o grande, la cuestión es que se ha comenzado a ocultar cosas. “En el momento que hay mentiras se destruye la confianza”, dice la terapeuta, quien menciona que entonces el amor está en peligro.

Y si de confianza se trata, quien ama de verdad la cuida en todos los sentidos, al punto que jamás divulgará los secretos personales o del par, pues éstos pertenecen al espacio íntimo. Por otra parte, la lealtad es una muestra de compromiso de uno y da pie al voto de confianza del otro; si no hay lealtad no hay amor, apunta Mariel Reimann, columnista del portal familias.com

En toda relación amorosa hay discusiones, pero es importante saber cómo y dónde tenerlas. Si hay una pelea, eviten insultos y gritos, aunque sean a puerta cerrada; y ni hablar si él o ella pierde el control y te grita en público, esto demuestra que no te respeta. “A quien se ama, uno trata de no hacerle daño. En ese sentido, exponer a la pareja a situaciones incómodas o violentas son señales de ausencia de amor y respeto”, reflexiona Navarro.

Si tu pareja te ama, considera lo que te hace sentir bien, por tanto no descuida los detalles, la relación y menos a ti. Otra actitud que demuestra que los sentimientos de tu pareja van en déficit es cuando le falta el respeto a los miembros de tu familia. “Es algo que no haría una persona que ama a otra, porque la familia es parte importante del ser amado”, explica Navarro. El margen de respeto hacia tus familiares e incluso a tus amigos, demuestra el afecto que tu pareja tiene hacia ti. No en vano, Bert Hellinger —creador de las Constelaciones familiares— dice que si tu pareja respeta a tus padres, respeta de dónde vienes y el amor es posible. “Cuando uno se casa con alguien, se casa con la familia de ese alguien. Esto significa respetar y amar a la familia de la pareja como propia, así la relación tiene éxito”.

En otros aspectos, se dice que competir es sano, pero hay que saber con quiénes y cuándo. En los vínculos amorosos esto es nocivo, pues si tu pareja intenta ser mejor que tú, hay una clara señal que quiere brillar opacándote. Si realmente te ama, te motivará a que logres tus metas, realices tus sueños o venzas tus miedos.

Como se menciona al principio, toda persona se equivoca alguna vez. Pero, si tu par no reconoce jamás un error ante ti, demuestra soberbia y difícilmente cambiará la conducta errática y así...

Cede un poco y ganarás mucho

Dicen que el amor es alegría, que amar es darse, entregarse, que la construcción del amor está centrada en la capacidad de poder contribuir a que la otra persona tenga una experiencia de vida constructiva y positiva, en la medida que procuramos esto para los demás, lo hacemos para nosotros mismos.

Si vemos el amor como construcción, como acciones para crecer, como un proyecto que se hace, no que nace, hay que tomar conciencia que lo importante es jugar muy bien con una palabra que se llama ceder, veamos esto:

- Es un puente que construye posibilidades.

- Implica disfrute.

- Está orientada a buscar soluciones.

- Nos acerca.

LA PALABRA CEDER

La palabra ceder fundamentalmente ayuda a desarrollar la capacidad de mantener la relación en una perspectiva de cercanía y no de conflicto, pues nos orienta a la confrontación sana, al debate productivo, no a perder tiempo en discusiones tontas y sin sentido.

Tristemente muchas personas convierten su vida de pareja en un ambiente tóxico, complicado, esto es aburrido, lamentable, de seguir así, se pasa de pequeñas diferencias a un punto en el que la relación podría transformarse para muchos casos en un infierno porque:

- Lamentablemente, muchas veces, a las personas no les da la gana que escuchar.

- A veces simple y sencillamente dejamos que los caprichos se impongan.

- Se hace un mal uso de una palabra tan pequeña como el “NO”. A veces decimos no simplemente porque no, sin sentido y sin contenido.

- La carga de resentimientos y temas no resueltos nos pone a la defensiva y la ofensiva.

En fin, razones por las que nos cuesta ceder pueden ser muchas, creo que al final impera la estupidez, la insensatez, el capricho, muchos dicen que es inmadurez, no creo, simplemente no ceder, pero si queremos estar bien ha y que comunicarse bien, queremos hacernos bien pero no nos gusta, así que nos enfrascamos en luchas de poder.

SIGNIFICADOS

La palabra ceder es un puente liberador de tensión, nos acerca, crea puentes y nos hace creer que el amor es un sueño posible. Ceder puede tener muchos significados, algunos de ellos a mi criterio muy hermosos:

Significa humildad para escuchar con la mente en silencio y la boca cerrada.

• Implica reconocer que puedo estar equivocado

Nos ayuda a aprender, por tanto abre las puertas de la sabiduría emocional.

- Implica validar y respetar la posición del otro u otra.

- Es un acto de amor, que anula la arrogancia y la imposición.

- Es un detalle cotidiano de respeto continuo que nos acerca y derriba los muros de la arrogancia.

No sé por qué tendemos a ver las situaciones en blanco y negro. Como si no lograr que el otro acepte tu posición sin chistar, es un fracaso o implica perder. Esto es poco sano y muy destructivo.

Muchas veces he tratado de hacerles ver a parejas que tienen desavenencias, que no se trata de quién gana en las peleas que tienen, sino que tienen que ver cómo lograr que triunfe la armonía en su familia.

NEGOCIAR

¿Cómo? Cada uno debe estar dispuesto a negociar y una buena negociación implica que ambas parten ceden. Es más: implica que nadie se sale completamente con “la suya” y que cada uno debe renunciar a algo de lo que desea para que la otra parte también ceda y logren un punto intermedio.

Obviamente es más fácil decirlo que aplicarlo. Pero conforme va madurando mi relación de pareja, me doy cuenta que vale cien por ciento la pena. Porque aun cuando me gustaría que mi marido siempre piense igual que yo, que siempre lo pueda convencer de hacer las cosas a mi manera, siento que nuestra relación se fortalece cuando dialogamos y encontramos un punto intermedio.

¿VALE LA PENA ENOJARNOS?

Puede ser una discrepancia sobre cuándo quitarle el biberón al bebé, sobre el horario de las tareas, cuándo quitar los pañales o el tipo de educación que queremos. Hasta puede haber conflicto en las relaciones de pareja por cuánto tiempo dedicarle a los abuelos, qué comida darle a los hijos o el horario para acostar a los hijos a dormir. Por más superficial que parezca el tema, puede generar grandes conflictos y debemos decidir si realmente vale la pena pelearnos o enojarnos.

Hacer concesiones, siempre y cuando la otra parte reconozca el esfuerzo que implica y respete lo que ha cedido el otro, es mucho más productivo que estar inmóvil y constantemente en una competencia por ver quién logra debilitar la posición del otro.

REFLEXIONA

Por eso digo que cuando te enfrentes a puntos de vista diferentes con tu pareja, respecto a temas muy importantes para tu familia, reflexiona sobre los efectos que nuestra obstinación pueden dejar sobre nuestros hijos. Cada día aprendo que a veces ceder un poco, ayuda a que ganemos mucho como familia. El tema es que no seas siempre la que cede, porque si no, terminarás resintiendo a tu pareja, ¿no crees?

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martes, 7 de noviembre de 2017

Cómo saber si le gustas a un hombre tímido

Ya conoces cómo saber si le gustas a un hombre, en general, pero algunos hombres poseen personalidades muy particulares, la timidez es una de esas peculiaridades que llama la atención de algunas mujeres; dando a conocer este tipo de hombres como misteriosos y llenos de detalles; algunos de ellos con mucha facilidad para ocultar sus sentimientos, otros muy obvios como para hacerlos pasar por desapercibido. Ninguna personalidad es igual pero mantienen rasgos similares e identificar si un chico tímido siente atracción hacia ti puede ser incluso más sencillo de lo que parece.

Tomando como punto de inicio el comportamiento y la forma de expresarse, se puede realizar un diagnóstico casi inmediato, los hombres sin saberlo, son un libro abierto y descifrable que cualquier mujer puede entender.

La timidez es una sensación de inseguridad o estado de ánimo que puede tener una persona y que afecta las relaciones en su entorno, esta, le impide a la persona en determinado momento, relacionarse de manera libre o autónoma con los demás. La mayoría de las veces te hace una persona poca demostrativa y te limita muchas veces para conseguir muchas cosas en la vida.

Muchos padecen la timidez y algunas personas sufren lo que se conoce como timidez amorosa la cual es crónica, se da frente a ciertas situaciones tales como una posible relación romántica o sexual. Esta se da tanto en hombre como mujeres, y se hace un poco difícil saber exactamente que pueda estar pasando por su cabeza, pero se dan señales que de alguna manera dan a entender en determinado momento si llegan a sentirse atraídos por una mujer. Debes considerar un punto importante, no todos los hombres tienen el coraje para decirte sus sentimientos, obviamente, no todos son iguales. No tengas miedo, en determinado momento de dar tú el primer pasó considerando su timidez.

En pocas palabras, cuando le gustas a un chico tímido, solo tienes que sentarte a detallar su lenguaje corporal y su comportamiento y si te gusta el chico. Así que estás apunto de descubrir las señales que gasta contigo y que está ahí para que puedas descubrirlas. ¿Qué esperas para dar el primer paso?



Métodos para corresponder

a un chico tímido

Nunca debes llegar de forma directa a un hombre tímido, este se sentirá incómodo y comenzara a balbucear de manera descontrolada haciendo el momento incómodo para ambos; una de los métodos infalibles e interesantes de dar a entender a un chico tímido de que se tienen los mismos sentimientos es actuando de manera similar a como él lo hace; si este intenta mirarte, míralo; si sobreactúa buscando llamar la atención, voltea a verle como si estuvieras creyéndole; todo esto puede resultar algo infantil de leer, pero es la mejor manera de hacerle saber que te gusta.

En caso de que seas una persona tímida, la solución es tener la iniciativa de dar el primer paso; las personas con miedo escénico son las más llamativas a nivel amoroso, sienten mejor que muchas otras personas y poseen lo que se conoce como empatía. Si conoces a alguien que te quiere en secreto, hazle saber de la manera más discreta posible que lo sabes, esto le dará más confianza y hará que dé el paso que falta para iniciar una conversación, que puede iniciar con silencios incómodos y terminar en relaciones duraderas.

La explicación científica de por qué el amor roto duele tanto

Probablemente una de las baladas más lacrimógenas y de más éxito del grupo Scorpions sea “Still loving you”. La canción habla de un amor desesperado y ya acabado y de un protagonista que sufre pero que se resiste a acabar una relación: “Lucharé, cariño, lucharé, para ganarme tu amor de nuevo”. Probablemen-te a mucha gente le sonaba aquella historia, porque la canción

fue un éxito de ventas y supuestamente estuvo detrás de un (romántico) “baby-boom” en Francia. El propio Rudolf Schenker, guitarrista del grupo, reconoció que la letra no era muy original: “Es la vieja historia, siempre la misma historia. Pero, ¿qué podemos hacer? No podemos reinventar la rueda”.

Los científicos coinciden con el guitarrista en que el desamor es un fenómeno universal: a todos nos puede ocurrir. Además, se puede decir que tiene unos síntomas típicos con una base biológica. Según Manuel de Juan Espinosa, catedrático de psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, los efectos del desamor son “tremendamente parecidos al síndrome de abstinencia causado por una droga”.

Muchos psicólogos, como Griffin-Sheley, Halpern, Peele y Brodsky, Shaef, etc, suelen relacionar la adicción con el enamoramiento porque am-bos comparten una serie de comportamientos, como una atención intensamente centrada sobre una cosa (o persona) o los cambios de humor. Además, y según estos investigadores, enamoramiento y adicciones generan ansiedad, comportamientos compulsivos y obsesivos, distorsión de la realidad, dependencia emocional, cambios en la personalidad, pérdida de autocontrol y hasta cambios en la cantidad de riesgos que se cometen.

Para rastrear el origen del desamor, hay que ir detrás de un único responsable: el enamoramiento. En opinión de Juan Lerma, investigador en el Instituto de Neurociencias de Alicante, “amor y desamor son las dos caras de una misma moneda. El primero hace subir los niveles de dopamina y oxitocina en tu cerebro y te hace sentir apego y placer. El otro hace que eches en falta este apego, y que sufras ansiedad y malestar”.

Esto puede ser realmente intenso. El desamor es considerado como un evento vital signiticativo. Tal como escriben los investigadores Boelen, Reijntjes y

Fisher, “representa quizás una de las experiencias más traumáticas, angustiosas y desconcertantes (dejando al margen la muerte de un ser querido) que una persona puede experimentar”.

¿Hasta qué punto ocurre esto? Se puede decir que el amor romántico es casi universal. Por ejemplo, el investigadora Helen E. Fisher lo detectó en 147 de las 166 sociedades que estudió. Por eso, no sorprende que el desamor también sea un fenómeno muy extendido. Otra prueba de esto es que, en un estudio hecho entre universitarios estadounidenses, el 93 por ciento de los encuestados dijo haber sido rechazado por alguien a quien amaban apasionadamente. Por otro lado, el 95 por ciento de ellos dijo haber rechazado o dejado a alguien que estaba profundamente enamorado de ellos. En ocasiones esto puede llegar a romper familias: se considera que casi la mitad de los matrimonios en el mundo occidental acabará en un divorcio.

LA PRIMERA ETAPA DEL DESAMOR: LA PROTESTA

El desamor comienza con una primera etapa de incredulidad, protesta y refuerzo del apego: “El cerebro se aterroriza, y reacciona como si estuviera ante una amenaza. Comienzas a sentirte fatal, tu sistema inmune se debilita y suben los niveles de estrés”,

explica Espinosa. Investigadores como Ethan Kross han sugerido incluso que en el cerebro se activan algunas de las zonas que intervienen en la generación del dolor físico.

Durante esa fase, es frecuente que las personas rechazadas traten de volver con sus ex-parejas, de forma obsesiva. Puede aparecer una sensación general de irritación y furia, que en algunos casos pueden facilitar que algunas personas incluso desencadenen comportamientos violentos. En la situaciones más extremas, puede aparecer la depresión o incluso comportamientos suicidas y homicidas.

¿Por qué ocurre todo esto? ¿Por qué nos parece que no podemos vivir sin otra persona, aunque no sea verdad? Algunas de las causas están en el cerebro y en las hormonas que influyen en las emociones. Por motivos aún no del todo claros, en el cerebro se activa una auténtica tormenta química.

En primer lugar, comienza a liberar cortisol, la hormona del estrés. También disminuyen los niveles de serotonina, y en consecuencia la capacidad de pensar racionalmente se resiente. Por otra parte, aumenta la sensación de enamoramiento, porque suben los niveles de dos hormonas clave en el amor: la dopamina y la oxitocina.

En palabras del psicólogo Manuel de Juan Espinosa, en ese momento lo que ocurre es que “sientes que el amor

se escapa, así que luchas por él tremendamente. Al mismo tiempo, se intensifica el deseo y la necesidad de unirte a la otra persona”. Y todo aunque ya sea demasiado tarde.

ÚLTIMAS ETAPAS: MELANCOLÍA Y REORGANIZACIÓN

Por suerte, después de toda tormenta, llega la calma, ya en la segunda fase del desamor. Esta calma es al principio una mezcla de resignación, desesperanza y pesimismo, cuya superación es fundamentalmente “cuestión de tiempo”, según Espinosa. En los casos más graves, algunas personas reciben ayuda a través de antidepresivos. Sin embargo, estos tienen un efecto secundario extra: dificultan poder enamorarse de nuevo porque inhiben algunas de las hormonas que disparan el “flechazo”.

Pasado un tiempo más o menos largo, llega la última etapa, la de reorganización. “Poco a poco el cerebro vuelve a recuperar la normalidad. Es verdad que el dolor puede darte un mordisco en el estómago de vez en cuando, pero las oleadas se van haciendo más lentas”, relata el psicólogo. En ese momento, es frecuente que el panorama de amigos haya cambiado o que se hayan visitado nuevos lugares. Para llegar a esta fase, es especialmente im-portante haber cambiado las rutinas, porque “no solo echamos de menos a la persona, sino también las rutinas que teníamos con ella”. Con suerte, y si todo va bien, “poco a poco vuelves a sonreír, y ya no sientes ese profundo cansancio de conocer gente nueva y salir”.

LA RECUPERACIÓN QUE SIEMPRE LLEGA

El proceso de recuperación puede llevar meses o incluso años, dependiendo de la persona, pero algunos científicos consideran que siempre llega por una razón muy sencilla. Si el enamoramiento tiene una función biológica clara, la reproducción, es probable que el cerebro humano cuente también con mecanismos para cortar el vínculo y en el futuro establecer uno nuevo, tal como discuten Beaver, Boutwell y Barnes.

A nivel cerebral, requiere que las partes del cerebro que están activadas con el enamoramiento, como algunos circuitos de recompensa (área ventral tegmental derecha o el cuerpo estriado) vuelvan a la normalidad. Y, sobre todo, es necesario que ocurra un proceso de aprendizaje en córtex prefrontal que le permita al individuo recuperar su interés amoroso por nuevas personas.

El aprendizaje requiere bastante tiempo, pero hay formas de acelerarlo. En palabras de Jacqueline Olds, profesora en la Escuela de Medicina de Harvard, “la conexión social entre la persona rechazada y sus amigos ayuda mu-cho. Además, darse cuenta de que uno aún es atractivo para los demás (incluso las citas frívolas cuentan), pueden ayudar a que uno no se deje caer en la depresión”. Junto a la compañía de los seres queridos y el flirteo, las actividades placenteras pueden ayudar, según Olds, a corto plazo. Bailar, escuchar música, comer o hacer ejercicio tienen un efecto positivo.

Esta vieja historia del desamor es casi universal y forma parte de la cultura humana. Está presente en poesías, canciones, historias, mi-tos y leyendas. Este dolor se encuentra en la cultura de Sumeria, Grecia, Roma, Arabia, Ja-

pón, China, India, Polinesia o incluso en la tribu Kung de Naimibia y Botwsana. Es evidente que ha enriquecido también el patrimonio cultural de las sociedades históricas y contemporáneas. Tal como ha opinado Manuel de Juan Espinosa, una de las cosas positivas de ese dolor es que en ese momento “es cuando se escriben las mejores poesías y las mejores canciones”. En la mayoría de los casos, la historia de desamor acaba con un punto y final. Y con el tiempo comienza un capítulo nuevo.

Gonzalo López Sánchez

FUENTE: ABC

viernes, 3 de noviembre de 2017

¿Estás lista para una nueva relación?

Emprender una relación de pareja luego de una ruptura dolorosa requiere confianza en ti misma y equilibrio emocional. Descubre si estás preparada para darle la bienvenida a un nuevo amor o si necesitas una intervención.

Generalmente, hay dolor tras un quiebre emocional. Nos sentimos vulnerables y pensamos que nada ni nadie puede entender lo que estamos viviendo. Pasamos por etapas de un duelo tortuoso y profundo hasta que, al final, casi sin darnos cuenta, sentimos que lo superamos, que ya no hay dolor y que podemos dar un paso adelante.

El problema se presenta cuando ya ha pasado un tiempo y nos preguntamos si estamos o no listas para comenzar una nueva historia.

¿ESTÁS LISTA?

Responde este test para descubrir si estás preparada para volver a enamorarte, si todavía no has terminado tu duelo de amor o si definitivamente te estás apresurando ante los coqueteos de Cupido.

Hace unos meses terminaste una relación importante para ti. Es viernes y tus amigas te llaman para decirte que van a verse en el bar de siempre para divertirse un rato, tú:

a. De inmediato te niegas. En este momento te consideras la persona menos divertida del mundo y no quieres amargarles la noche a tus amigas.

b. No has colgado y ya sabes exactamente qué te vas a poner. Ni loca vas a desperdiciar la oportunidad de ver hombres guapos y de divertirte con tus amigas. ¿Quedarte en casa llorando? ¡Jamás!

c. En realidad, no tienes muchas ganas de ir a un bar y les dices que preferirás un plan más tranquilo para distraerte un rato y sin hombres. ¡De verdad necesitas pensar en ti!

Limpiando y ordenando tu apartamento te encuentras algunos libros y camisetas de tu ex, tú:

a. De inmediato la nostalgia te invade y lloras sin parar recordando la época en la que estuvieron juntos y no puedes evitar preguntarte ¿por qué terminamos?

b. Te deshaces de esas cosas; no quieres en tu casa nada que te lo recuerde. Además, lo último que necesitas es que alguien piense que sigues enamorada de él.

c. Lo llamas para decirle que tienes algunas cosas que le quieres devolver, que son de valor para él. Acuerdan encontrarse en una cafetería cerca de tu oficina y todo ocurre sin mayores traumatismos, incluso, te alegra verlo bien.

Tu prima te cuenta que tu exnovio se acaba de comprometer en matrimonio con la chica con la que sale hace cinco meses, tú:

a. Sientes que el mundo se te cae. Los sentimientos de los primeros días de la ruptura afloran y no encuentras consuelo. Te sientes usada por los años que dedicaste a esa relación y no puedes evitar preguntarte ¿qué hice mal?

b. Actúas como si no pasara nada y le respondes a tu prima que esperas que la nueva pareja de tu ex sea fea y tonta. No crees que nadie lo pueda hacer tan feliz como lo hiciste tú, pero él se lo pierde…

c. Te duele escucharlo, especialmente después de que vivieron tantos momentos y experiencias juntos, pero cuando decidieron separarse sabían que la vida continuaba y que podían conocer a otras personas. ¡Solo esperas que no se esté apresurando en un compromiso tan importante!

Ha pasado un año desde que terminaste una relación larga. La ruptura fue dolorosa y te costó mucho recuperarte, y de pronto tu expareja reaparece para decirte que no te ha olvidado y que quiere volver a intentarlo, tú:

a. Aceptas de inmediato y le dices que no entiendes cómo pudieron estar separados tanto tiempo. En un segundo, todo el dolor y la tristeza que viviste durante la relación desaparecen y sientes que la vida es perfecta.

b. El corazón se te detiene por un segundo, pero aprovechas su vulnerabilidad para darte la importancia que mereces. Lo haces rogar y suplicar para al final volver con él. En poco tiempo te descubres a ti misma cometiendo los mismos errores del pasado y atrapada en una relación infeliz.

c. Te conmueve profundamente escuchar sus palabras, y seguramente en otro momento de tu vida habrías aceptado, pero sabes que lo mejor es estar separados. Tal vez con el tiempo y después de intentar ser amigos podrían pensar en volver.

Te encuentras con tu ex en un evento de tu oficina de tres días. Ante la inevitable realidad de pasar tiempo a su lado, tú:

a. Procuras mostrarte tranquila y equilibrada, pero no aguantas mucho, al poco tiempo le confiesas que aún tienes sentimientos por él y que esta ruptura te está costando más de lo que pensabas. Y cuando te dice que él no se siente igual te desboronas por completo.

b. Te pasas los tres días ignorándolo e incluso lo haces quedar en ridículo frente a tus compañeros. No le vas a perdonar el haberte dejado ni todo el sufrimiento que te causó.

c. Aunque al principio te cuesta comportarte con normalidad, con el paso de las horas descubres que es fácil volver a ser los de antes, reírse, compartir y divertirse. Al final del viaje llegas a la conclusión de que en realidad no lo extrañas como pareja, sino como amigo.

Llevas seis meses soltera y un nuevo hombre aparece en tu vida y logra moverte el piso, tú:

a. No puedes negar los sentimientos que te genera, pero no eres capaz de dejarte llevar; el miedo a salir lastimada otra vez te paraliza, por lo que prefieres alejarte y seguir tu camino sola. ¡No estás dispuesta a soportar todo eso otra vez!

b. De inmediato te lanzas a la aventura, crees firmemente en la teoría de que un clavo saca otro clavo. Además, la mejor manera de olvidar es seguir viviendo.

c. Le explicas que pasaste por una difícil separación y que aunque te sientes atraída necesitas ir despacio, conocerse y darse cuenta de si efectivamente podrían intentar una relación.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Por qué no deberías pasar tanto tiempo con tu pareja

Algunas personas piensan que para ser una pareja feliz deben pasar la mayor parte del tiempo posible juntos y, de hecho, sí que se muestran felices de esa manera. Pero aunque compartir actividades de pareja es un buen ingrediente para una relación saludable, el espacio propio y vivir experiencias en solitario también es esencial.

TU PAREJA NO ES TU ÚNICO AMIGO

Seguro que tu pareja es la persona en la que más confías, con la que te sientes más cómodo y a la que cuentas todo, ¡no necesitas más! Eso está muy bien y además probablemente es mutuo. Pero estarás de acuerdo con nosotros en que las personas necesitan más de un amigo, que es imposible que un solo individuo cubra todas tus necesidades. Con esa idea quizás estás dejando fuera a amistades que antes te hacían feliz.

NO OLVIDES LA PERSONA QUE ERAS

Y es que antes de conocer a tu pareja eras un individuo completo, tenías tus objetivos, tus virtudes, tus defectos, tus sueños… No necesitabas una media naranja porque ya eras una entera. Al ocupar todo tu tiempo con una sola persona seguro que has dejado atrás alguna de esas cosas que eras o pretendías ser. No olvides la persona que eras.

DEMASIADA EXPOSICIÓN A LOS DEFECTOS

Todos tenemos defectos y virtudes, o simplemente cosas que irritan al otro. Es totalmente natural, pero conseguimos salvar esas cosas tomando distancia. Pongamos por ejemplo la forma que tiene de crujir los huesos de la mano cuando está nervioso o nerviosa, obviamente cuanto más tiempo pasemos con él más veces tendremos que escucharlo. No olvides además que tú también tienes cosas irritantes y no se pueden suavizar durante tanto tiempo.

TODOS NECESITAMOS ESPACIO

Es muy natural sentir que queremos estar solos de vez en cuando, pasear pensando en nuestras cosas o hacer actividades en solitario. También lo es querer hacer cosas con otras personas que no son nuestra pareja: salir con amigos o jugar un partido con antiguos compañeros. Ninguna de esas cosas te hace querer menos a tu pareja, simplemente te hacen humano. Disfrutar de tu espacio propio es saludable y totalmente recomendable para la relación.

HAY QUE TRABAJAR EN EL DESARROLLO PERSONAL

Formarnos, desarrollar nuestra propia carrera, aprender cosas nuevas y llegar a ser la persona que queremos ser: para eso necesitamos tiempo y espacio. Por muchas cosas que tengamos en común con nuestra pareja, no tiene exactamente los mismos objetivos de desarrollo personal que nosotros y querrá hacer otras cosas para crecer. Entonces necesitan tiempo separados para encontrarse como personas.

LA FAMILIA TAMBIÉN ES IMPORTANTE

Antes quizás quedabas con tus primos, visitabas a tus tíos o pasabas horas al teléfono con tu madre. Si el tiempo en pareja te absorbe demasiado podrás notar que has dejado de dedicárselo a tu familia. No es suficiente con comer los domingos con tus padres o tus suegros, también es recomendable dedicarles tiempo sin compañía de tu pareja. Seguro que a ti también te apetece ver a tu hermana sin que esté tu cuñado, por muy bien que se lleven.

HACIENDO COSAS POR SEPARADO PODRÁN HABLAR MÁS

Si todo lo hacen juntos, ¿de qué hablan? Hay un momento en el que las anécdotas del pasado y las opiniones sobre la actualidad se acaban. El tiempo en solitario les enriquece y les proporciona experiencias y conocimientos nuevos que podrían compartir cuando se reencuentren. Las parejas que se sienten inmersas en un bucle, que se aburren o que no pueden salir de la rutina encuentran mejora cuando pasan tiempo separados.

NO ES NECESARIO HACER COSAS QUE NO TE GUSTAN

Es muy bonito practicar actividades en pareja, compartir experiencias que de otra forma no habrías disfrutado. Pero a veces nos obligamos a hacer cosas que no nos apetecen, solo porque nuestra pareja quiere hacerlas, y viceversa. No es necesario hacer ese sacrificio siempre. De hecho, puede ser perjudicial para la relación. Aprovecha cuando él va a jugar fútbol, por ejemplo, para hacer otra cosa o simplemente sentarte a leer.

¿ERES DEPENDIENTE?

Cuidado, bajo esa idea de que cuanto más tiempo se pasa con la pareja, más saludable es la relación, existe una necesidad que no tiene nada de sana. Que tu bienestar dependa de la atención que te da tu pareja, que una mirada mal interpretada te arruine la tarde, que sientas que no te diviertes si no estás con él o ella… Todas esas cosas son señales de una dependencia emocional que es fuente de infelicidad.

A VECES ES NECESARIO ECHARSE DE MENOS

Lógicamente es imposible echar de menos a una persona que está a tu lado continuamente. Es una sensación agridulce la de extrañar a alguien, lleva implícita cierta angustia por reencontrarnos, pero es bonito porque nos ayuda a valorar lo que tenemos y a disfrutar más de los momentos juntos. Para echarnos de menos necesitamos separarnos y así podremos unirnos con mayor fuerza.

viernes, 13 de octubre de 2017

Gabriela Rougier, una charla y un taller para no perderse

La sicóloga argentina Gabriela Rougier que llegó este viernes a Santa Cruz de la Sierra, dará una charla para todo público hoy y un taller para parejas mañana sábado, abordando temas de relevancia. Su primera conferencia, este viernes en el auditorio de la universidad Domingo Savio, titula: ¿Es posible recuperarse de una infidelidad? La charla comenzará a las 19:30.

El costo para asistir a esta primera conferencia es de Bs 100 por persona. En ella se responderá a preguntas habituales como: ¿Por qué nos duele tanto el engaño? o ¿es posible recuperarse de una infidelidad? La consultora Dynamis que tiene al frente a los profesionales Roque Pedraza y Ricardo Seoane, gestiona este tipo de actividades de ayuda a la sociedad.

“Sí hay vida después de la infidelidad”, adelantó Rougier a EL DEBER. Que además habló de los tiempos actuales con las redes sociales como protagonista. “No es que aumentaron los casos de infidelidad, sino que se han descubierto más”. Pero además detalló que la comunicación y el fortalecimiento espiritual son clave para superar los momentos difíciles.

La segunda actividad será el sábado y se trata de un taller con el tema El secreto de las parejas felices. Se desarrollará de 14:30 a 18:30 en el Centro Kolping a un costo de Bs 200 la pareja. “Será una tarde para fortalecer y sanar la comunicación, la confianza y el afecto en tu relación”, dice el afiche que promociona la llegada de una sicóloga especialista en el tema de parejas.

Pedraza y Seoane de la consultora Dynamis que también trabajan bastante con jóvenes, hablaron de la oportunidad que tienen las parejas de asistir a dos conferencias de edificación. “Rougier es una gran profesional que ayudará bastante”, dijo Pedraza. Los teléfonos habilitados para cualquier información son el 3-255868 y el 677-77636.

jueves, 12 de octubre de 2017

Relaciones actuales Parejas, pero... “cama afuera”

Jean Paul Sartre y Simon de Beauvoir no eran precisamente atolondrados. Le dedicaron una gran parte de su vida al pensamiento y la reflexión. Ellos dos formaron pareja y la suya fue una historia de amor fuera de los cánones de su época. Fueron precursores de lo que hoy llamamos “pareja cama afuera” o LAT (Living Apart Together).

Hay opiniones encontradas respecto a este tipo de relación. Por un lado, pareciera la relación perfecta, con todas las ventajas y ningún inconveniente.

Sin embargo, si lo miramos desde otro punto de vista, puede ser el resultado de una época individualista que se niega al compromiso amoroso absoluto

¿QUÉ ES UNA PAREJA LAT?

Una pareja LAT es una pareja como todas las demás salvo por un detalle muy especial, cada uno de ellos mantiene su propio domicilio aunque comparten varias noches a la semana bajo el mismo techo en una de las dos casas. Comparten vacaciones, fiestas y cumplen con todos los compromisos esperables en una relación, excepto por el hecho de que guardan un espacio privado de intimidad fuera de la convivencia (que no fuera de la pareja). Eligen compartir la vida sin el desgaste de la convivencia.

¿QUIÉNES VIVEN UNA RELACIÓN LAT?

Generalmente las personas que eligen este tipo de relación están en la mediana edad, a partir de los 40 años. Usualmente urbanitas de grandes ciudades. Suelen venir de relaciones anteriores, algunos con hijos.

Es decir, ya tienen una experiencia previa en cuestiones de relación de pareja.

Dentro de la relación LAT, son monógamos y se mantienen en pareja estable durante muchísimo tiempo. Comparten tiempo libre, vacaciones, alegrías, tristezas y hasta la crianza de los hijos del otro, pero por mutuo acuerdo la casa y la economía de cada uno son individuales.

En la actualidad, vivimos mucho más tiempo que antes y las mujeres participan de una manera mucho más integral en el mercado laboral como resultado de poder controlar sus ciclos reproductivos. Esta evolución social ha provocado que la figura del matrimonio como institución y célula básica de la familia haya mutado también.

El matrimonio ha perdido estabilidad y eternidad. A lo largo de la vida de una persona puede haber ahora dos o tres relaciones de pareja importantes. Esto trae aparejada una nueva forma de organización en el campo de las relaciones sentimentales y la familia.

VENTAJAS, DESVENTAJAS Y RAZONES DE UNA PAREJA LAT

La pareja es mucho más que el mandato tradicional y clásico de un matrimonio heterosexual compartiendo techo hasta la muerte. Hoy la relación amorosa entre dos personas tiene que situarse en un contexto social muy diferente al de hace tan poco tiempo como 30 años.

Dos adultos de la segunda década del siglo XXI serán, seguramente, individuos mucho más autosuficientes y complejos. Sin importar ya si se es mujer u hombre, los vínculos laborales y sociales son complicados para los dos. El estrés, lo vertiginoso de la vida en las ciudades, el equilibrio que hay que sostener entre la multitud de roles que hay que cumplir y la maraña compleja de ex relaciones que vamos llevando a cuestas hacen que el espacio privado sea un tesoro insustituible.

Poder pactar con el otro los términos de una relación en la que se quiere, precisamente, salvaguardar la magia del amor de todo el resto de cotidianidades. ¿Cómo conseguir salvarse del tedio de la rutina? Yéndose para volver.

Echar de menos al otro es uno de los aditamentos más efectivos contra el tedio y el desgaste. Amar y sentirse amado se unen a la emoción de necesitar estar junto al otro. Cuando se provoca de forma controlada una separación, se provoca un anhelo continuo por ver al otro, y esto realimenta constantemente el romanticismo. Se preserva un poco más la magia del encuentro, de la ilusión renovada y se mantiene un espacio privado que todos necesitamos satisfacer.

REPETIR SIN ERRAR

En este marco de situación son cada vez más las personas que apuestan de nuevo por el amor y la pareja, pero no quieren repetir la experiencia de la rutina y la convivencia forzosa 7 días a la semana.

Buscan un equilibrio entre la necesidad de espacio e independencia y el deseo de compartir la vida con el ser amado. El compromiso afectivo es total y profundo. La llave del éxito de la relación… el respeto, la confianza mutual y el amor libremente escogido.


lunes, 9 de octubre de 2017

Juego de roles, que gane la pasión



El sexo es fundamental en la relación de pareja, pero cuando éste se vuelve rutinario la pasión suele disminuir y, por lo tanto, la magia y la chispa se van apagando. Sin embargo, un juego de roles puede ser una gran idea para avivar la llama y recuperar el apetito sexual.

“El juego de roles es una iniciativa, una forma, para recuperar el deseo sexual que se tiene al inicio de una relación amorosa”, afirma Anahí Navarro, sexóloga y psicoterapeuta.

Esta práctica, también conocida como role playing, consiste en adoptar, tanto tú como tu pareja, personalidades distintas. Por ejemplo, el de policía y ladrón; médico y paciente, el de la bestia y la damisela o el tímido y la seductora, y más.

“Esos juegos siempre ponen un toque especial, hacen de la persona alguien diferente a quien conocer y eso es estimulante. En sí, son nuevos aspectos que ver en tu pareja”.

Por otra parte, el hecho de actuar permite liberarse de estereotipos, de miedos y vergüenzas. Así que hay más soltura entre sábanas.

Pero, ¿por qué la cama se enfría? Según Navarro, una de las causas es la monotonía en las relaciones largas. Para el psicólogo Juan José Vargas la rutina es la causante. Como fuera, ambos especialistas encuentran en la cotidianidad y la falta de emociones el nicho de la pasión. “Cuando llevas mucho tiempo con tu pareja hay aspectos que van cambiando. Con esto no digo que se va perdiendo la pasión, pero sí se transforma”, afirma la sexóloga.

Y la repetición al hacer las cosas, como la forma de abordar, seducir, besar y hasta tener las mismas posiciones en la cama va apagando esa chispa y con ella, el interés.

No dejen que eso pase. Una charla íntima para conocer sus fantasías puede que ayude a sorprender con algo gratificante que estimule la mente y, claro, el cuerpo. “Eso sí, debe divertir y no provocar incomodidad”, recalca Vargas. “La práctica debe ser consensuada entre los integrantes de la relación”, enfatiza Navarro.

La elección de roles debe ser planeada a fin de no despertar temores. Por ejemplo, si se sugiere el del profesor y la colegiala, “muchas mujeres pueden sentirse susceptibles, pues podría demostrar que la pareja tiene atracción por las menores”, lo que acabaría con la fantasía.

No obstante, “esto no quiere decir que esté prohibido, puesto que si ambos desean interpretar el papel y jugar, la valía es óptima”.

Al ser un juego de poder, algunos podrían interpretar que el role playing genera violencia, pero esto es un mito. No olvides que al optar por esta práctica estás consensuando con tu pareja que uno llevará el control de la relación en la intimidad. “Uno tiene un papel de dominador y el otro de sumiso”, explica la sexóloga.

El miedo y la vergüenza son los principales enemigos para poner en práctica este juego, puesto que puede ser complicado el proponer algunas ideas a tu pareja. De acuerdo con la experiencia de Navarro, en Bolivia hablar de sexo sigue siendo un tabú. Aun así afirma que las mujeres son las que mayormente proponen experimentar juegos, y el de roles es uno que les atrae. “Ellas, en su mayoría, son las que ven las falencias o algo que podría mejorar la relación y se ponen a investigar respecto a qué podría reavivar la pasión”.

Navarro observa también que “los varones no se sienten en la libertad de decir que falta algo. Sienten que tienen toda la presión encima, que la relación sexual depende de ellos y que deben buscar la manera de satisfacer a sus parejas”.

Si sientes que la pasión ha disminuido, no temas proponer un cambio e intentar reavivarla, al final tu pareja es también tu compañera de juego.

Enciende la chispa

Los disfraces pueden ayudar a encarnar con más facilidad esos papeles eróticos. Estudios demuestran que los hombres son visuales; a ellos “les gusta ver” y a las mujeres, oír, pues son más auditivas.

Encarna a un personaje con el cual te sientas a gusto.

Ambienta el espacio. Ponte de acuerdo con tu pareja para darle realismo al juego.

Deja de lado los tabúes sexuales, pues éstos matan la pasión y sobre todo la imaginación.

El juego del policía y el ladrón, la enfermera y el paciente, el ama de casa y el jardinero son algunas sugerencias.

Fuentes: Anahí Navarro (Sexóloga - Psicoterapeuta / anahi.nav@gmail.com) y Juan José Vargas (psicólogo / jota2psycho@gmail.com)

Fotos: internet

Glosario del amor

En el nombre del amor se han redefinido muchos conceptos y se han inventado otros. Son expresiones que sin ser explícitas dicen mucho. Las usan jóvenes y adultos y quiénes mejor que ellos mismos para explicar su sentido. Así que ponte a tono con el lenguaje del amor.

Abrime cancha. Esta frase se usaba para pedir a un amigo o amiga que te presente a la persona que te atraía y que interceda por ti contándole tus virtudes (Iván Gutiérrez, 43).

Agarrón. Se refiere a la persona con la que tienes un encuentro ocasional, desde un beso hasta una noche juntos (Martha Flores, 51). Hoy se conoce como joda o prende.

Amigos con derechos. Se dice así de una relación entre amigos que tienen una aventura amorosa, pero no han formalizado (Karla Daza, 22). Otros términos que en la actualidad expresan lo mismo son amigovio (fusión de amigo y novio) y amigante (fusión de amigo y amante).

Casera/o. Se refiere a la persona con la que tienes encuentros ocasionales (Aldo Gutiérrez, 23).

Camote. Persona que está locamente enamorada y lo demuestra con detalles. La expresión resulta de una comparación con el tubérculo por la dulzura de su sabor. Es un término usado por años y que no pasa de moda (Iván Gutiérrez, 43).

Chape. Beso estilo francés que incluye un masaje a la lengua. También se lo conoce como prende si es ocasional (Vinicius de Souza, 25).

Chequeo. Es esa persona que te gusta y a la que has estado observando por largo tiempo (Vinicius de Souza, 25). En el oriente boliviano se dice pirañear (Laura Viscarra, 21).

Cuerno. Es la persona con la que uno de los miembros de la pareja es infiel. Cuernear hace referencia a la acción de ser infiel. Del otro lado, a quien era víctima del engaño, en Santa Cruz se le dice el venao. El término se popularizó con el tema homónimo del grupo Los cantantes, en 1995. Ambas palabras trascienden generaciones (Martha Flores, 51).

Corteja/o. Término que se usa en la región oriental de Bolivia para definir a la pareja amorosa. Otros sinónimos son mi chica (o) y mi ñata (o) (Marcelo Rivadeneira, 26).

Dominao. En la parte oriental del país se llama así a quien se deja influenciar y se somete a su pareja (Laura Viscarra, 21).

‘Forever alone’. Término en inglés que significa “solo para siempre”. Se lo usa cuando se pierde la fe en el amor y hay resignación a estar solo (a). También para denominar a quien está sin pareja por mucho tiempo (Guadalupe González, 24).

‘Friendzone’. Este anglicismo se traduce como la zona de amigos​ o zona de amistad. Representa una situación en la que uno de los dos está enamorado y lo confiesa, pero “la contraparte” le deja en claro que entre ambos solo hay amistad y “lo manda” a la friendzone (Karla Daza, 23).

El (la) incondicional. Aquella persona que está al pie del cañón, siempre disponible y que nunca falla. Sale con uno cuando todas las demás opciones le dijeron que no (Juan Carlos Moscoso, 52).

Innombrable. Es la expareja, la que nunca debe ser nombrada, ya sea porque ha causado sufrimiento o porque uno se arrepiente, hasta la vergüenza, de haber tenido una relación con ella. Hoy se la conoce también como Voldemort, en honor al villano innombrable en la saga de Harry Potter (Javier Molina, 25).

Mandarina. En el ámbito amoroso es un adjetivo para referirse a la persona que se vuelve dependiente de su pareja y desaparece de las actividades de los o las amigas. Se emplea mucho en el occidente del país. (Vinicius de Souza, 25).

Meloso/a. Se nombra de esta manera a quienes son cariñosos en extremo y que no se pueden separar ni un segundo de su pareja, a la que muestran afecto desmedido (Karla Daza, 23). En Santa Cruz se les llama chicle (Laura Viscarra, 21).

Me mandó a volar. Frase que usábamos mucho cuando una declaración de amor fracasaba, es decir que eras rechazado sin miramientos (Martín Díaz, 45).

Mi crush. Es esa persona que te encanta, pero con la cual no hay posibilidad de una relación. Hoy se usa mucho y la idea es que cada vez que la miras tu corazón se estruja (se hace crush) (Claudia Rojas, 23).

Mi peor es nada. Se usa despectivamente para referirse a la pareja cuando es mejor tener una que estar solo. Es un término antiguo que sigue vigente (Mariana Valda, 37).

Mi yala. Persona con la que ya has tenido algún tipo de relación amorosa y ya la... (Alessandra Valdivia, 26).

Negrear. Término que se usaba para indicar un coqueteo no bien visto con alguien (Miriam Toro, 56). También como actividad de un grupo de amigos o amigas que sale a ver y chequear a los del sexo opuesto (Oswaldo Aguirre, 47).

No me da bola. Es la situación en la que te gusta una persona y ésta te ignora. (Martha Flores, 51).

‘Remember’. Cuando dos personas se reencuentran sexualmente después de un tiempo y donde prima “cero compromiso”. Es un anglicismo cuya traducción significa “recuerdo” Antes se decía un amistoso. (Gabriela Villanueva, 24).

‘Stalkear’. Palabra en inglés que hoy define la acción de estoquear, es decir vigilar y averiguar en las redes sociales todo sobre la persona que te gusta o atrae (Karla Daza, 23).

Violinista. Es la persona que siempre acompaña a una pareja de enamorados a todo lado haciendo un mal tercio. Se le llama violinista porque anda metafóricamente tocando el violín mientras los otros enamoran (Miriam Toro, 51).

Seguridad y autoestima para conquistar



Armarse de valor para invitar a salir a tu crush (término del inglés “aplastado” que se relaciona con quien te estruja el corazón) no es sencillo. Sabes que no le gustas, pero lo último que se pierde es la esperanza y no hay peor lucha que la que no se hace. Así que vence el miedo al rechazo, un problema por el cual muchas personas pasan, más cuando el dueño o dueña de tu corazón no se da cuenta de que existes. Relájate y reflexiona sobre ciertos aspectos que te ayudarán a hacerte “visible” para la persona que te gusta.

El love coaching es un modelo de asesoramiento o apoyo que ayuda a ganar confianza y seguridad respecto de la forma de actuar cuando el amor toca tu puerta. “Es un método que se adapta a las necesidades de cada persona y da herramientas para lograr las metas deseadas en el amor”, dice Rubén García, coach personal en esta técnica.

La inseguridad, según García, es uno de los mayores obstáculos para entablar cualquier tipo de relación, incluso en los negocios. El miedo al rechazo, a recibir un ‘no’ por respuesta, limita las posibilidades de éxito, pues no sabrás cuál habría sido la reacción de la persona que te gusta.

La psicóloga Elizabeth Ordóñez, especialista en terapia de pareja, concuerda en que la inseguridad y baja autoestima influyen negativamente en la conquista de quien te gusta. “Juegan en contra porque el lenguaje no verbal lo muestra. Por ejemplo, cuando un joven le habla a una chica de forma tímida o va con la cabeza agachada, denota este defecto”. Su inseguridad puede ser interpretada como si se tratara de una persona poco confiable. Si te das cuenta, es cierto: es difícil que quien no confíe en sí mismo genere confianza en otras personas.

Ante tal situación, un análisis personal y el desarrollo de esta habilidad ayuda en las relaciones amorosas. De acuerdo con el coach, debes descubrir el objetivo al que quieres llegar con quien te gusta. “No es lo mismo ganar el afecto de la persona y formar una relación que tener una cita con alguien a quien viste en la calle y tuviste una atracción a primera vista”.

Teniendo en claro el objetivo, analiza tus puntos débiles y tus fortalezas. Esto te ayudará a conocerte mejor y saber cuáles son las armas que tienes a favor. Fíjate cuáles son tus temores, incluso tus prejuicios, recomienda García. Entre éstos está el repetirse ‘no me hará caso’, ‘soy pobre’, ‘no soy linda’, ‘soy bajito’. “Esas frases típicas obstaculizan una buena interacción entre tú y quien te gusta”, alerta el experto.

En vez de eso, apunta a tus cualidades: ‘soy amable, ‘soy divertido’, ‘tengo buena charla’. Ten por seguro que esas virtudes brillan más que los defectos.

Sube tu autoestima

Reafirma tus cualidades. No solo mires tus sombras; saca brillo a tus virtudes. Evita criticarte, eso denota victimismo.

Si encuentras en tu personalidad algo que no te gusta, trabaja en ello. Cambia, mejora, sin quejas.

Recuerda que quien no se ama a sí mismo busca ese amor en otros, pero difícilmente lo encuentra.

Aprovecha las oportunidades y los encuentros para enviarle una señal a tu crush, por ejemplo una sonrisa. Dicen que ésta abre puertas.

Camina erguido y con paso firme.

Fuentes: Rubén García (Coach Personal, especialista en Love Coaching) y Elizabeth Ordóñez (Psicóloga especialista en Terapia de pareja)

sábado, 7 de octubre de 2017

¿Le quiero? ¿Me quiere?

Las dudas en el amor son mucho más habituales de lo que se piensa, aunque muchas personas piensan en el amor como en una actitud del todo o nada, lo asumen como si fuera un interruptor que solo tiene dos posiciones: encendido o apagado, y cuando surgen las dudas en el amor piensan que es porque ya no quieren a su pareja.

Sin embargo, este sentimiento es más complejo, entre el amor y el desamor hay muchísimas facetas. Por eso, si una persona pone en duda vuestra relación, no significa necesariamente que ya no te quiere. Del mismo modo, si dudas, no significa necesariamente que ya no le quieras.

El punto de partida: Las expectativas erróneas

Investigadores de la Heriot-Watt University están convencidos de que muchas de nuestras expectativas sobre cómo debería funcionar una relación de pareja están determinadas por los filmes románticos de Hollywood.

Después de analizar las 200 películas románticas más famosas de todos los tiempos y valorar cómo los protagonistas resolvían los 3.470 incidentes en su relación de pareja, los investigadores llegaron a la conclusión de que estas obras ofrecen una visión distorsionada y demasiado idílica de las relaciones amorosas, incitándonos a poner el listón demasiado alto y generando expectativas poco objetivas.



El cambio como generador de dudas en el amor

"En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras". Con esta frase Bertrand Russell hacía referencia a que los seres humanos cambiamos a lo largo del tiempo, nuestras necesidades, expectativas y objetivos se transforman, por lo que es normal que reflexionemos sobre dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos.

La relación de pareja no escapa a esta realidad, sobre todo si la otra persona ha cambiado mucho o se ha mantenido prácticamente inmutable a lo largo de los años. En estos casos, lo que suele ocurrir es que la pareja va perdiendo sus intereses comunes. Cuando una de las dos personas se percata de ello, puede tener dudas. No obstante, las dudas en el amor no significan que se haya dejado de amar al otro, sino simplemente que está cuestionándose el tipo de relación que lleva. La buena noticia es que cuando existe comunicación es posible encontrar una salida. Quizás tan solo necesitas pasar más tiempo juntos para reencontrar esos intereses comunes que habéis perdido.

viernes, 6 de octubre de 2017

¿Celosa yo?, para nada

A nadie le gusta hablar de celos, bien por la vergüenza de reconocer que uno mismo los siente, o por la presión que se padece cuando se vive bajo el mismo techo que un celoso.

Los expertos en relaciones de pareja advierten que los celos son un sentimiento humano, natural, como la tristeza, la preocupación... Siempre se han relacionado con el amor por tradición y han sido ensalzados por la labor de los poetas a lo largo de los siglos.

Los padecemos todos los seres humanos y, según la psicoanalista Susana Lorente, “no es perjudicial que las parejas tengan una ´escena´ de celos cada tres meses, pero suave, en el sentido en que uno de los dos sienta, de este modo, que le importa al otro”. Para esta psicoanalista, unos celos normales, sanos, son aquellos que surgen, por ejemplo, cuando una chica se arregla mucho y su marido le dice «qué guapa te has puesto, ¿dónde vas?», pero sin ningún tipo de malicia, ni más preguntas, ni consecuencias posteriores.

Es natural que se puedan producir algo de celos ante algún acontecimieto puntual como una fiesta a la que uno de los dos va solo, un viaje..., pero sin que dé lugar a discusiones, solo a comentarios con los que se da a entender que el amor o la atracción hacia el otro están vivos. “Pero si hay que someterse a un interrogatorio, si los comentarios están contaminados de malas intenciones, se sobre pasan ciertos límites... o se repiten estas ´escenas´ con frecuencia, lo mejor es acudir a un psicoanalista, no solo la persona celosa, sino la pareja porque no hay maltratador sin víctima. La persona que aguanta que su pareja sea celosa sufre muchísimo y se siente atrapada”, explica Teresa Rosillo, psicóloga.

Celos proyectados

Existen celos proyectados cuando la pareja pregunta constantemente ¿dónde vas?, ¿con quién?, ¿con quién hablas? ¿Quién te manda mensajes al móvil?, ¿por qué me eres infiel?..., cuando en realidad no es infiel, apunta Susana Lorente. Los celosos son personas inseguras y normalmente encubren un deseo, el de ser infiel, y por eso creen que sus parejas lo son. Por mucho que se les explique que uno no es infiel, no entran en razón.

No son pocos los casos en los que, generalmente las mujeres, se ven acosadas por innumerables preguntas ´absurdas´ que deben responder a sus parejas, dar explicaciones de lo que hacen, con quién hablan.

Responder a demandas irracionales

Según Mila Cahue, psicóloga de parejas, los celos patológicos (distintos de los celos sanos, que incluso le dan un puntito de interés a la relación) son devastadores para la pareja. Cualquier pareja que se forme se cimenta en el sentimiento de confianza recíproca. Los celos, que no tienen nada que ver con el amor (a pesar de la literatura que suele ponerlo como el ´súmmum´ del afecto) significan precisamente lo contrario. Es una desconfianza en la otra persona: con quién va, qué hace, incluso qué piensa. Estos pensamientos y sentimientos se traducen en conductas que ´exigen´del otro las demandas, la mayoría de las veces, irracionales que se le están pidiendo.

Cuando los celos patológicos aparecen en la relación para quedarse, lo más probable es que el miembro de la pareja que se intenta dominar desaparezca.

Los celos pueden llegar a ser paranoicos, delirantes,

lo que se considera una patología mental grave. Se da en aquellos casos en que las preguntas se producen en una cascada incesante y finalmente se acompañan de palizas, maltrato e, incluso, asesinato. Se da, sobre todo, en los casos en los que el sujeto considera que otra persona es de su propiedad y es más común que los padezcan los hombres que las mujeres. “Este tipo de comportamiento tiene una explicación desde el punto de vista del psicoanálisis y es que detrás de estos celos hay escondido un deseo homosexual. Se trata de un proceso inconsciente, que el sujeto no admite, pero está ahí”, señala Lorente.

Dónde está el límite

Una persona debe aguantar los celos hasta el momento en que deja de hacer algo habitual en su vida por evitar que su pareja se enfade, explica Teresa Rosillo, psicóloga.

Al principio puede hasta resultar gracioso, incluso una prueba de amor, el dejar de ir a un sitio, no hablar con alguien o dejar de ponerse una determinada prenda de vestir… pero es solo el comienzo. La situación puede ir a más y que el celosos termine poniendo más límites y opinando sobre todo, incluso cómo se viste, se pinta, habla, gesticula, etc.

Cuando los celos sobrepasan el límite, se interponen de manera muy negativa en la pareja. Según Teresa Rosillo afectan en todos los sentidos porque la víctima de una pareja celosa sentirá que está haciendo algo mal, y si quiere seguir teniendo libertad acabará mintiendo, y si no se sentirá controlada y con poca libertad. “En la pareja aparecerán disputas por cualquier motivo y un empobrecimiento de las relaciones sociales puesto que cualquier gesto, movimiento, mirada o conversación puede ser motivo de enfado para el celoso. Los celosos acaban controlando a la pareja y apartándola de familiares y amigos”, apunta Rosillo.

Para Mila Cahue, siempre resulta difícil determinar dónde se pone el «nivel» que asegurar: “A partir de aquí, se trata de abuso psicológico”. En su opinión, depende mucho de la capacidad de aguante de cada persona, de lo que se busca en la relación, de la capacidad para salirse de una relación tóxica o incluso para vivir solos.

“En general, como con cualquier otra situación en la que intervienen personas, el límite ha de ponerse cuando se percibe un daño moral, psicológico y, a veces, físico”, puntualiza Cahue.

Nada en una relación afectiva justifica el daño que se causa al otro, pues esto es lo antagónico al amor. Cuando comienzan las culpabilidades, los reproches, el control de la vida, la confiscación de teléfonos, llamadas o correo; los insultos y las acusaciones basadas en la imaginación de quien las pronuncia, en vez de en evidencias reales, es el momento de hablar claramente con la pareja y, en la mayoría de los casos, dar por terminada la relación. Los celos patológicos tienen una curación larga y difícil, pues hay que cambiar toda una forma de percibir la realidad y de sentir sobre uno mismo y los demás, que no todos están dispuestos a afrontar”.