Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

viernes, 13 de octubre de 2017

Gabriela Rougier, una charla y un taller para no perderse

La sicóloga argentina Gabriela Rougier que llegó este viernes a Santa Cruz de la Sierra, dará una charla para todo público hoy y un taller para parejas mañana sábado, abordando temas de relevancia. Su primera conferencia, este viernes en el auditorio de la universidad Domingo Savio, titula: ¿Es posible recuperarse de una infidelidad? La charla comenzará a las 19:30.

El costo para asistir a esta primera conferencia es de Bs 100 por persona. En ella se responderá a preguntas habituales como: ¿Por qué nos duele tanto el engaño? o ¿es posible recuperarse de una infidelidad? La consultora Dynamis que tiene al frente a los profesionales Roque Pedraza y Ricardo Seoane, gestiona este tipo de actividades de ayuda a la sociedad.

“Sí hay vida después de la infidelidad”, adelantó Rougier a EL DEBER. Que además habló de los tiempos actuales con las redes sociales como protagonista. “No es que aumentaron los casos de infidelidad, sino que se han descubierto más”. Pero además detalló que la comunicación y el fortalecimiento espiritual son clave para superar los momentos difíciles.

La segunda actividad será el sábado y se trata de un taller con el tema El secreto de las parejas felices. Se desarrollará de 14:30 a 18:30 en el Centro Kolping a un costo de Bs 200 la pareja. “Será una tarde para fortalecer y sanar la comunicación, la confianza y el afecto en tu relación”, dice el afiche que promociona la llegada de una sicóloga especialista en el tema de parejas.

Pedraza y Seoane de la consultora Dynamis que también trabajan bastante con jóvenes, hablaron de la oportunidad que tienen las parejas de asistir a dos conferencias de edificación. “Rougier es una gran profesional que ayudará bastante”, dijo Pedraza. Los teléfonos habilitados para cualquier información son el 3-255868 y el 677-77636.

jueves, 12 de octubre de 2017

Relaciones actuales Parejas, pero... “cama afuera”

Jean Paul Sartre y Simon de Beauvoir no eran precisamente atolondrados. Le dedicaron una gran parte de su vida al pensamiento y la reflexión. Ellos dos formaron pareja y la suya fue una historia de amor fuera de los cánones de su época. Fueron precursores de lo que hoy llamamos “pareja cama afuera” o LAT (Living Apart Together).

Hay opiniones encontradas respecto a este tipo de relación. Por un lado, pareciera la relación perfecta, con todas las ventajas y ningún inconveniente.

Sin embargo, si lo miramos desde otro punto de vista, puede ser el resultado de una época individualista que se niega al compromiso amoroso absoluto

¿QUÉ ES UNA PAREJA LAT?

Una pareja LAT es una pareja como todas las demás salvo por un detalle muy especial, cada uno de ellos mantiene su propio domicilio aunque comparten varias noches a la semana bajo el mismo techo en una de las dos casas. Comparten vacaciones, fiestas y cumplen con todos los compromisos esperables en una relación, excepto por el hecho de que guardan un espacio privado de intimidad fuera de la convivencia (que no fuera de la pareja). Eligen compartir la vida sin el desgaste de la convivencia.

¿QUIÉNES VIVEN UNA RELACIÓN LAT?

Generalmente las personas que eligen este tipo de relación están en la mediana edad, a partir de los 40 años. Usualmente urbanitas de grandes ciudades. Suelen venir de relaciones anteriores, algunos con hijos.

Es decir, ya tienen una experiencia previa en cuestiones de relación de pareja.

Dentro de la relación LAT, son monógamos y se mantienen en pareja estable durante muchísimo tiempo. Comparten tiempo libre, vacaciones, alegrías, tristezas y hasta la crianza de los hijos del otro, pero por mutuo acuerdo la casa y la economía de cada uno son individuales.

En la actualidad, vivimos mucho más tiempo que antes y las mujeres participan de una manera mucho más integral en el mercado laboral como resultado de poder controlar sus ciclos reproductivos. Esta evolución social ha provocado que la figura del matrimonio como institución y célula básica de la familia haya mutado también.

El matrimonio ha perdido estabilidad y eternidad. A lo largo de la vida de una persona puede haber ahora dos o tres relaciones de pareja importantes. Esto trae aparejada una nueva forma de organización en el campo de las relaciones sentimentales y la familia.

VENTAJAS, DESVENTAJAS Y RAZONES DE UNA PAREJA LAT

La pareja es mucho más que el mandato tradicional y clásico de un matrimonio heterosexual compartiendo techo hasta la muerte. Hoy la relación amorosa entre dos personas tiene que situarse en un contexto social muy diferente al de hace tan poco tiempo como 30 años.

Dos adultos de la segunda década del siglo XXI serán, seguramente, individuos mucho más autosuficientes y complejos. Sin importar ya si se es mujer u hombre, los vínculos laborales y sociales son complicados para los dos. El estrés, lo vertiginoso de la vida en las ciudades, el equilibrio que hay que sostener entre la multitud de roles que hay que cumplir y la maraña compleja de ex relaciones que vamos llevando a cuestas hacen que el espacio privado sea un tesoro insustituible.

Poder pactar con el otro los términos de una relación en la que se quiere, precisamente, salvaguardar la magia del amor de todo el resto de cotidianidades. ¿Cómo conseguir salvarse del tedio de la rutina? Yéndose para volver.

Echar de menos al otro es uno de los aditamentos más efectivos contra el tedio y el desgaste. Amar y sentirse amado se unen a la emoción de necesitar estar junto al otro. Cuando se provoca de forma controlada una separación, se provoca un anhelo continuo por ver al otro, y esto realimenta constantemente el romanticismo. Se preserva un poco más la magia del encuentro, de la ilusión renovada y se mantiene un espacio privado que todos necesitamos satisfacer.

REPETIR SIN ERRAR

En este marco de situación son cada vez más las personas que apuestan de nuevo por el amor y la pareja, pero no quieren repetir la experiencia de la rutina y la convivencia forzosa 7 días a la semana.

Buscan un equilibrio entre la necesidad de espacio e independencia y el deseo de compartir la vida con el ser amado. El compromiso afectivo es total y profundo. La llave del éxito de la relación… el respeto, la confianza mutual y el amor libremente escogido.


lunes, 9 de octubre de 2017

Juego de roles, que gane la pasión



El sexo es fundamental en la relación de pareja, pero cuando éste se vuelve rutinario la pasión suele disminuir y, por lo tanto, la magia y la chispa se van apagando. Sin embargo, un juego de roles puede ser una gran idea para avivar la llama y recuperar el apetito sexual.

“El juego de roles es una iniciativa, una forma, para recuperar el deseo sexual que se tiene al inicio de una relación amorosa”, afirma Anahí Navarro, sexóloga y psicoterapeuta.

Esta práctica, también conocida como role playing, consiste en adoptar, tanto tú como tu pareja, personalidades distintas. Por ejemplo, el de policía y ladrón; médico y paciente, el de la bestia y la damisela o el tímido y la seductora, y más.

“Esos juegos siempre ponen un toque especial, hacen de la persona alguien diferente a quien conocer y eso es estimulante. En sí, son nuevos aspectos que ver en tu pareja”.

Por otra parte, el hecho de actuar permite liberarse de estereotipos, de miedos y vergüenzas. Así que hay más soltura entre sábanas.

Pero, ¿por qué la cama se enfría? Según Navarro, una de las causas es la monotonía en las relaciones largas. Para el psicólogo Juan José Vargas la rutina es la causante. Como fuera, ambos especialistas encuentran en la cotidianidad y la falta de emociones el nicho de la pasión. “Cuando llevas mucho tiempo con tu pareja hay aspectos que van cambiando. Con esto no digo que se va perdiendo la pasión, pero sí se transforma”, afirma la sexóloga.

Y la repetición al hacer las cosas, como la forma de abordar, seducir, besar y hasta tener las mismas posiciones en la cama va apagando esa chispa y con ella, el interés.

No dejen que eso pase. Una charla íntima para conocer sus fantasías puede que ayude a sorprender con algo gratificante que estimule la mente y, claro, el cuerpo. “Eso sí, debe divertir y no provocar incomodidad”, recalca Vargas. “La práctica debe ser consensuada entre los integrantes de la relación”, enfatiza Navarro.

La elección de roles debe ser planeada a fin de no despertar temores. Por ejemplo, si se sugiere el del profesor y la colegiala, “muchas mujeres pueden sentirse susceptibles, pues podría demostrar que la pareja tiene atracción por las menores”, lo que acabaría con la fantasía.

No obstante, “esto no quiere decir que esté prohibido, puesto que si ambos desean interpretar el papel y jugar, la valía es óptima”.

Al ser un juego de poder, algunos podrían interpretar que el role playing genera violencia, pero esto es un mito. No olvides que al optar por esta práctica estás consensuando con tu pareja que uno llevará el control de la relación en la intimidad. “Uno tiene un papel de dominador y el otro de sumiso”, explica la sexóloga.

El miedo y la vergüenza son los principales enemigos para poner en práctica este juego, puesto que puede ser complicado el proponer algunas ideas a tu pareja. De acuerdo con la experiencia de Navarro, en Bolivia hablar de sexo sigue siendo un tabú. Aun así afirma que las mujeres son las que mayormente proponen experimentar juegos, y el de roles es uno que les atrae. “Ellas, en su mayoría, son las que ven las falencias o algo que podría mejorar la relación y se ponen a investigar respecto a qué podría reavivar la pasión”.

Navarro observa también que “los varones no se sienten en la libertad de decir que falta algo. Sienten que tienen toda la presión encima, que la relación sexual depende de ellos y que deben buscar la manera de satisfacer a sus parejas”.

Si sientes que la pasión ha disminuido, no temas proponer un cambio e intentar reavivarla, al final tu pareja es también tu compañera de juego.

Enciende la chispa

Los disfraces pueden ayudar a encarnar con más facilidad esos papeles eróticos. Estudios demuestran que los hombres son visuales; a ellos “les gusta ver” y a las mujeres, oír, pues son más auditivas.

Encarna a un personaje con el cual te sientas a gusto.

Ambienta el espacio. Ponte de acuerdo con tu pareja para darle realismo al juego.

Deja de lado los tabúes sexuales, pues éstos matan la pasión y sobre todo la imaginación.

El juego del policía y el ladrón, la enfermera y el paciente, el ama de casa y el jardinero son algunas sugerencias.

Fuentes: Anahí Navarro (Sexóloga - Psicoterapeuta / anahi.nav@gmail.com) y Juan José Vargas (psicólogo / jota2psycho@gmail.com)

Fotos: internet

Glosario del amor

En el nombre del amor se han redefinido muchos conceptos y se han inventado otros. Son expresiones que sin ser explícitas dicen mucho. Las usan jóvenes y adultos y quiénes mejor que ellos mismos para explicar su sentido. Así que ponte a tono con el lenguaje del amor.

Abrime cancha. Esta frase se usaba para pedir a un amigo o amiga que te presente a la persona que te atraía y que interceda por ti contándole tus virtudes (Iván Gutiérrez, 43).

Agarrón. Se refiere a la persona con la que tienes un encuentro ocasional, desde un beso hasta una noche juntos (Martha Flores, 51). Hoy se conoce como joda o prende.

Amigos con derechos. Se dice así de una relación entre amigos que tienen una aventura amorosa, pero no han formalizado (Karla Daza, 22). Otros términos que en la actualidad expresan lo mismo son amigovio (fusión de amigo y novio) y amigante (fusión de amigo y amante).

Casera/o. Se refiere a la persona con la que tienes encuentros ocasionales (Aldo Gutiérrez, 23).

Camote. Persona que está locamente enamorada y lo demuestra con detalles. La expresión resulta de una comparación con el tubérculo por la dulzura de su sabor. Es un término usado por años y que no pasa de moda (Iván Gutiérrez, 43).

Chape. Beso estilo francés que incluye un masaje a la lengua. También se lo conoce como prende si es ocasional (Vinicius de Souza, 25).

Chequeo. Es esa persona que te gusta y a la que has estado observando por largo tiempo (Vinicius de Souza, 25). En el oriente boliviano se dice pirañear (Laura Viscarra, 21).

Cuerno. Es la persona con la que uno de los miembros de la pareja es infiel. Cuernear hace referencia a la acción de ser infiel. Del otro lado, a quien era víctima del engaño, en Santa Cruz se le dice el venao. El término se popularizó con el tema homónimo del grupo Los cantantes, en 1995. Ambas palabras trascienden generaciones (Martha Flores, 51).

Corteja/o. Término que se usa en la región oriental de Bolivia para definir a la pareja amorosa. Otros sinónimos son mi chica (o) y mi ñata (o) (Marcelo Rivadeneira, 26).

Dominao. En la parte oriental del país se llama así a quien se deja influenciar y se somete a su pareja (Laura Viscarra, 21).

‘Forever alone’. Término en inglés que significa “solo para siempre”. Se lo usa cuando se pierde la fe en el amor y hay resignación a estar solo (a). También para denominar a quien está sin pareja por mucho tiempo (Guadalupe González, 24).

‘Friendzone’. Este anglicismo se traduce como la zona de amigos​ o zona de amistad. Representa una situación en la que uno de los dos está enamorado y lo confiesa, pero “la contraparte” le deja en claro que entre ambos solo hay amistad y “lo manda” a la friendzone (Karla Daza, 23).

El (la) incondicional. Aquella persona que está al pie del cañón, siempre disponible y que nunca falla. Sale con uno cuando todas las demás opciones le dijeron que no (Juan Carlos Moscoso, 52).

Innombrable. Es la expareja, la que nunca debe ser nombrada, ya sea porque ha causado sufrimiento o porque uno se arrepiente, hasta la vergüenza, de haber tenido una relación con ella. Hoy se la conoce también como Voldemort, en honor al villano innombrable en la saga de Harry Potter (Javier Molina, 25).

Mandarina. En el ámbito amoroso es un adjetivo para referirse a la persona que se vuelve dependiente de su pareja y desaparece de las actividades de los o las amigas. Se emplea mucho en el occidente del país. (Vinicius de Souza, 25).

Meloso/a. Se nombra de esta manera a quienes son cariñosos en extremo y que no se pueden separar ni un segundo de su pareja, a la que muestran afecto desmedido (Karla Daza, 23). En Santa Cruz se les llama chicle (Laura Viscarra, 21).

Me mandó a volar. Frase que usábamos mucho cuando una declaración de amor fracasaba, es decir que eras rechazado sin miramientos (Martín Díaz, 45).

Mi crush. Es esa persona que te encanta, pero con la cual no hay posibilidad de una relación. Hoy se usa mucho y la idea es que cada vez que la miras tu corazón se estruja (se hace crush) (Claudia Rojas, 23).

Mi peor es nada. Se usa despectivamente para referirse a la pareja cuando es mejor tener una que estar solo. Es un término antiguo que sigue vigente (Mariana Valda, 37).

Mi yala. Persona con la que ya has tenido algún tipo de relación amorosa y ya la... (Alessandra Valdivia, 26).

Negrear. Término que se usaba para indicar un coqueteo no bien visto con alguien (Miriam Toro, 56). También como actividad de un grupo de amigos o amigas que sale a ver y chequear a los del sexo opuesto (Oswaldo Aguirre, 47).

No me da bola. Es la situación en la que te gusta una persona y ésta te ignora. (Martha Flores, 51).

‘Remember’. Cuando dos personas se reencuentran sexualmente después de un tiempo y donde prima “cero compromiso”. Es un anglicismo cuya traducción significa “recuerdo” Antes se decía un amistoso. (Gabriela Villanueva, 24).

‘Stalkear’. Palabra en inglés que hoy define la acción de estoquear, es decir vigilar y averiguar en las redes sociales todo sobre la persona que te gusta o atrae (Karla Daza, 23).

Violinista. Es la persona que siempre acompaña a una pareja de enamorados a todo lado haciendo un mal tercio. Se le llama violinista porque anda metafóricamente tocando el violín mientras los otros enamoran (Miriam Toro, 51).

Seguridad y autoestima para conquistar



Armarse de valor para invitar a salir a tu crush (término del inglés “aplastado” que se relaciona con quien te estruja el corazón) no es sencillo. Sabes que no le gustas, pero lo último que se pierde es la esperanza y no hay peor lucha que la que no se hace. Así que vence el miedo al rechazo, un problema por el cual muchas personas pasan, más cuando el dueño o dueña de tu corazón no se da cuenta de que existes. Relájate y reflexiona sobre ciertos aspectos que te ayudarán a hacerte “visible” para la persona que te gusta.

El love coaching es un modelo de asesoramiento o apoyo que ayuda a ganar confianza y seguridad respecto de la forma de actuar cuando el amor toca tu puerta. “Es un método que se adapta a las necesidades de cada persona y da herramientas para lograr las metas deseadas en el amor”, dice Rubén García, coach personal en esta técnica.

La inseguridad, según García, es uno de los mayores obstáculos para entablar cualquier tipo de relación, incluso en los negocios. El miedo al rechazo, a recibir un ‘no’ por respuesta, limita las posibilidades de éxito, pues no sabrás cuál habría sido la reacción de la persona que te gusta.

La psicóloga Elizabeth Ordóñez, especialista en terapia de pareja, concuerda en que la inseguridad y baja autoestima influyen negativamente en la conquista de quien te gusta. “Juegan en contra porque el lenguaje no verbal lo muestra. Por ejemplo, cuando un joven le habla a una chica de forma tímida o va con la cabeza agachada, denota este defecto”. Su inseguridad puede ser interpretada como si se tratara de una persona poco confiable. Si te das cuenta, es cierto: es difícil que quien no confíe en sí mismo genere confianza en otras personas.

Ante tal situación, un análisis personal y el desarrollo de esta habilidad ayuda en las relaciones amorosas. De acuerdo con el coach, debes descubrir el objetivo al que quieres llegar con quien te gusta. “No es lo mismo ganar el afecto de la persona y formar una relación que tener una cita con alguien a quien viste en la calle y tuviste una atracción a primera vista”.

Teniendo en claro el objetivo, analiza tus puntos débiles y tus fortalezas. Esto te ayudará a conocerte mejor y saber cuáles son las armas que tienes a favor. Fíjate cuáles son tus temores, incluso tus prejuicios, recomienda García. Entre éstos está el repetirse ‘no me hará caso’, ‘soy pobre’, ‘no soy linda’, ‘soy bajito’. “Esas frases típicas obstaculizan una buena interacción entre tú y quien te gusta”, alerta el experto.

En vez de eso, apunta a tus cualidades: ‘soy amable, ‘soy divertido’, ‘tengo buena charla’. Ten por seguro que esas virtudes brillan más que los defectos.

Sube tu autoestima

Reafirma tus cualidades. No solo mires tus sombras; saca brillo a tus virtudes. Evita criticarte, eso denota victimismo.

Si encuentras en tu personalidad algo que no te gusta, trabaja en ello. Cambia, mejora, sin quejas.

Recuerda que quien no se ama a sí mismo busca ese amor en otros, pero difícilmente lo encuentra.

Aprovecha las oportunidades y los encuentros para enviarle una señal a tu crush, por ejemplo una sonrisa. Dicen que ésta abre puertas.

Camina erguido y con paso firme.

Fuentes: Rubén García (Coach Personal, especialista en Love Coaching) y Elizabeth Ordóñez (Psicóloga especialista en Terapia de pareja)

sábado, 7 de octubre de 2017

¿Le quiero? ¿Me quiere?

Las dudas en el amor son mucho más habituales de lo que se piensa, aunque muchas personas piensan en el amor como en una actitud del todo o nada, lo asumen como si fuera un interruptor que solo tiene dos posiciones: encendido o apagado, y cuando surgen las dudas en el amor piensan que es porque ya no quieren a su pareja.

Sin embargo, este sentimiento es más complejo, entre el amor y el desamor hay muchísimas facetas. Por eso, si una persona pone en duda vuestra relación, no significa necesariamente que ya no te quiere. Del mismo modo, si dudas, no significa necesariamente que ya no le quieras.

El punto de partida: Las expectativas erróneas

Investigadores de la Heriot-Watt University están convencidos de que muchas de nuestras expectativas sobre cómo debería funcionar una relación de pareja están determinadas por los filmes románticos de Hollywood.

Después de analizar las 200 películas románticas más famosas de todos los tiempos y valorar cómo los protagonistas resolvían los 3.470 incidentes en su relación de pareja, los investigadores llegaron a la conclusión de que estas obras ofrecen una visión distorsionada y demasiado idílica de las relaciones amorosas, incitándonos a poner el listón demasiado alto y generando expectativas poco objetivas.



El cambio como generador de dudas en el amor

"En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras". Con esta frase Bertrand Russell hacía referencia a que los seres humanos cambiamos a lo largo del tiempo, nuestras necesidades, expectativas y objetivos se transforman, por lo que es normal que reflexionemos sobre dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos.

La relación de pareja no escapa a esta realidad, sobre todo si la otra persona ha cambiado mucho o se ha mantenido prácticamente inmutable a lo largo de los años. En estos casos, lo que suele ocurrir es que la pareja va perdiendo sus intereses comunes. Cuando una de las dos personas se percata de ello, puede tener dudas. No obstante, las dudas en el amor no significan que se haya dejado de amar al otro, sino simplemente que está cuestionándose el tipo de relación que lleva. La buena noticia es que cuando existe comunicación es posible encontrar una salida. Quizás tan solo necesitas pasar más tiempo juntos para reencontrar esos intereses comunes que habéis perdido.

viernes, 6 de octubre de 2017

¿Celosa yo?, para nada

A nadie le gusta hablar de celos, bien por la vergüenza de reconocer que uno mismo los siente, o por la presión que se padece cuando se vive bajo el mismo techo que un celoso.

Los expertos en relaciones de pareja advierten que los celos son un sentimiento humano, natural, como la tristeza, la preocupación... Siempre se han relacionado con el amor por tradición y han sido ensalzados por la labor de los poetas a lo largo de los siglos.

Los padecemos todos los seres humanos y, según la psicoanalista Susana Lorente, “no es perjudicial que las parejas tengan una ´escena´ de celos cada tres meses, pero suave, en el sentido en que uno de los dos sienta, de este modo, que le importa al otro”. Para esta psicoanalista, unos celos normales, sanos, son aquellos que surgen, por ejemplo, cuando una chica se arregla mucho y su marido le dice «qué guapa te has puesto, ¿dónde vas?», pero sin ningún tipo de malicia, ni más preguntas, ni consecuencias posteriores.

Es natural que se puedan producir algo de celos ante algún acontecimieto puntual como una fiesta a la que uno de los dos va solo, un viaje..., pero sin que dé lugar a discusiones, solo a comentarios con los que se da a entender que el amor o la atracción hacia el otro están vivos. “Pero si hay que someterse a un interrogatorio, si los comentarios están contaminados de malas intenciones, se sobre pasan ciertos límites... o se repiten estas ´escenas´ con frecuencia, lo mejor es acudir a un psicoanalista, no solo la persona celosa, sino la pareja porque no hay maltratador sin víctima. La persona que aguanta que su pareja sea celosa sufre muchísimo y se siente atrapada”, explica Teresa Rosillo, psicóloga.

Celos proyectados

Existen celos proyectados cuando la pareja pregunta constantemente ¿dónde vas?, ¿con quién?, ¿con quién hablas? ¿Quién te manda mensajes al móvil?, ¿por qué me eres infiel?..., cuando en realidad no es infiel, apunta Susana Lorente. Los celosos son personas inseguras y normalmente encubren un deseo, el de ser infiel, y por eso creen que sus parejas lo son. Por mucho que se les explique que uno no es infiel, no entran en razón.

No son pocos los casos en los que, generalmente las mujeres, se ven acosadas por innumerables preguntas ´absurdas´ que deben responder a sus parejas, dar explicaciones de lo que hacen, con quién hablan.

Responder a demandas irracionales

Según Mila Cahue, psicóloga de parejas, los celos patológicos (distintos de los celos sanos, que incluso le dan un puntito de interés a la relación) son devastadores para la pareja. Cualquier pareja que se forme se cimenta en el sentimiento de confianza recíproca. Los celos, que no tienen nada que ver con el amor (a pesar de la literatura que suele ponerlo como el ´súmmum´ del afecto) significan precisamente lo contrario. Es una desconfianza en la otra persona: con quién va, qué hace, incluso qué piensa. Estos pensamientos y sentimientos se traducen en conductas que ´exigen´del otro las demandas, la mayoría de las veces, irracionales que se le están pidiendo.

Cuando los celos patológicos aparecen en la relación para quedarse, lo más probable es que el miembro de la pareja que se intenta dominar desaparezca.

Los celos pueden llegar a ser paranoicos, delirantes,

lo que se considera una patología mental grave. Se da en aquellos casos en que las preguntas se producen en una cascada incesante y finalmente se acompañan de palizas, maltrato e, incluso, asesinato. Se da, sobre todo, en los casos en los que el sujeto considera que otra persona es de su propiedad y es más común que los padezcan los hombres que las mujeres. “Este tipo de comportamiento tiene una explicación desde el punto de vista del psicoanálisis y es que detrás de estos celos hay escondido un deseo homosexual. Se trata de un proceso inconsciente, que el sujeto no admite, pero está ahí”, señala Lorente.

Dónde está el límite

Una persona debe aguantar los celos hasta el momento en que deja de hacer algo habitual en su vida por evitar que su pareja se enfade, explica Teresa Rosillo, psicóloga.

Al principio puede hasta resultar gracioso, incluso una prueba de amor, el dejar de ir a un sitio, no hablar con alguien o dejar de ponerse una determinada prenda de vestir… pero es solo el comienzo. La situación puede ir a más y que el celosos termine poniendo más límites y opinando sobre todo, incluso cómo se viste, se pinta, habla, gesticula, etc.

Cuando los celos sobrepasan el límite, se interponen de manera muy negativa en la pareja. Según Teresa Rosillo afectan en todos los sentidos porque la víctima de una pareja celosa sentirá que está haciendo algo mal, y si quiere seguir teniendo libertad acabará mintiendo, y si no se sentirá controlada y con poca libertad. “En la pareja aparecerán disputas por cualquier motivo y un empobrecimiento de las relaciones sociales puesto que cualquier gesto, movimiento, mirada o conversación puede ser motivo de enfado para el celoso. Los celosos acaban controlando a la pareja y apartándola de familiares y amigos”, apunta Rosillo.

Para Mila Cahue, siempre resulta difícil determinar dónde se pone el «nivel» que asegurar: “A partir de aquí, se trata de abuso psicológico”. En su opinión, depende mucho de la capacidad de aguante de cada persona, de lo que se busca en la relación, de la capacidad para salirse de una relación tóxica o incluso para vivir solos.

“En general, como con cualquier otra situación en la que intervienen personas, el límite ha de ponerse cuando se percibe un daño moral, psicológico y, a veces, físico”, puntualiza Cahue.

Nada en una relación afectiva justifica el daño que se causa al otro, pues esto es lo antagónico al amor. Cuando comienzan las culpabilidades, los reproches, el control de la vida, la confiscación de teléfonos, llamadas o correo; los insultos y las acusaciones basadas en la imaginación de quien las pronuncia, en vez de en evidencias reales, es el momento de hablar claramente con la pareja y, en la mayoría de los casos, dar por terminada la relación. Los celos patológicos tienen una curación larga y difícil, pues hay que cambiar toda una forma de percibir la realidad y de sentir sobre uno mismo y los demás, que no todos están dispuestos a afrontar”.

Video Que hacer y que no despues del acto sexual?

domingo, 1 de octubre de 2017

La vida sexual adolescente

Es de gran preocupación la vida sexual de los adolescentes, particularmente de la mujer, porque no se llega a esta población como se debería. La información no alcanza a prevenir los riesgos que se presentan en la etapa de desarrollo de la adolescencia.

Tal vez son los padres los que fallan en la comunicación o educación de sus hijos.

Se entiende que es una etapa de transición, donde uno no se entiende, equivocadamente se llega a tomar decisiones, prima la rebeldía del carácter o sencillamente los padres no dan la importancia a los problemas de los hijos, y de alguna manera llaman su atención aun corriendo el riesgo de destruir su futuro.

El tener una familia es hermoso, pero se debe analizar la edad de la madre, las condiciones en que se tiene que tener una familia. Todo ser que viene a este mundo debe tener el derecho de vivir bien junto a sus padres, en condiciones dignas para lograr ser un ciudadano con todas las oportunidades.

Antes de tener una familia, tanto el hombre como la mujer deben pensar si es el momento de proponer una familia.

Debemos buscar el apoyo de un bienestar antes de poner en situaciones de riesgo. Lograr con actitud de prudencia porque lo que viene después será como una pesadilla. Problemas de embarazo no deseado, alguna infección de transmisión sexual u otras situaciones que no tengan remedio.

La población adolescente piensa que está abandonada a su suerte. Eso no es así.

Los profesionales en salud trabajan permanentemente porque consideran que la salud de los adolescentes es importante.

Se han elaborado documentos de prevención y protección de su salud. Hay centros de salud donde permanentemente se da orientación, solo se desea que escuchen, entiendan que todo lo transmitido es en bien de la salud y bienestar del adolescente, ojalá se pueda comprender estos aspectos.

Importancia de abrazar y el ser abrazado

El abrazo es una de las necesidades humanas más importantes en nuestra interacción con los demás. Es de tal importancia que si un bebé no es abrazado podría morir. Pero no solo los bebés, los niños, los jóvenes y las personas adultas necesitan también de este contacto físico, sin el cual se genera una sensación de estar desconectados o aislados del mundo, que puede dar origen a estados depresivos u otras enfermedades.

Al ser abrazados tenemos la sensación de pertenecer a algo más grande y esto genera confianza, amor y armonía interior. Su práctica continua permite establecer vínculos permanentes entre los seres humanos. Un abrazo a tus hijos es de tal importancia en su desarrollo, que será recordado y vale mucho más que cualquier cosa material que puedas darles.

El abrazo tiene un sinnúmero de efectos positivos sobre el organismo, destacando los siguientes:

1.- Reduce el estrés y la ansiedad

Los abrazos y el contacto físico en general, disminuyen la producción de cortisol, que es responsable del estrés y favorecen la producción de serotonina y dopamina, responsables de la sensación de bienestar y tranquilidad.

2.- Reduce la presión arterial.

El abrazo provoca la liberación de oxitocina que activa un tipo de receptores de la piel llamados Corpúsculos de Pacini, encargados de reducir la presión arterial.

3.- Mejora el sistema inmunológico.

Al recibir o dar un abrazo nuestro sistema inmunológico se activa y favorece la producción de glóbulos blancos, responsables de combatir enfermedades.

4.- Reduce el riesgo de padecer demencia.

Los abrazos nos estimulan, nos dan tranquilidad y equilibran nuestro sistema nervioso; por esta razón, los abrazos desde temprana edad reducen el riesgo de padecer demencia.

5.- Rejuvenece el cuerpo.

Cuando abrazamos se estimula el proceso de transportación del oxígeno a los tejidos y gracias a esto, nuestro cuerpo prolonga la vida plena de las células retardando el envejecimiento.

Desarrollo Personal

Pero si el abrazo es tan importante y genera tantos efectos positivos, ¿porque no es una práctica habitual y generalizada? Por increíble que parezca un alto porcentaje de la población teme ser abrazada o no puede abrazar, debido a una serie de creencias erróneas y obsoletas, arraigadas en el inconsciente colectivo, como las siguientes:

• Mis padres nunca me abrazaron lo que significa que así deben ser las cosas.

• Abrazar a una persona es muestra de interés sexual.

• Está mal visto que los hombres se abracen.

• Necesitar un abrazo es muestra de debilidad.

Vale decir que estas y otras creencias en contra del abrazo no tienen sustento y al contrario, el abrazo y el contacto físico en general, son una necesidad biológica de todo ser humano. Ignorar esta necesidad, puede traernos graves consecuencias.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Cómo enamorar cuando parece que no tienes ninguna posibilidad

Siguiendo la recopilación de Leil Lowndes, encargado de la investigación para dicho título, existen seis elementos que son clave para entender que se está en medio de un enamoramiento o que se tiene ventaja para enamorar a alguien.

-Aprovecharse de los subtítulos

El lenguaje corporal lo es todo. Si se miran y charlan detenidamente, procura "enganchar" tu mirada con la suya, estimula la charla, intenta no aburrir, conecta tus gestos con los suyos. El cerebro humano avanza rápidamente sobre las impresiones fugaces; no dejes que se escape su atención de lo que dices o escuchas.

-Gana terreno en el entendimiento

Una vez ya iniciada la conversación o el constante contacto, escucha y dale retroalimentación. No caigas en la adulación, pero a todos nos gusta escuchar que alguien aprecia lo que somos, así que congratula sus atributos, emociónate por sus éxitos y dale a entender que no hay nada mejor que verle ganando en la vida. Está totalmente comprobado que esos apoyos hacen que los humanos nos sintamos atraídos por una persona en específico: todo depende de cuánto soporte encontremos.

-Subasta lo que tienes

Sí, el amor es puro y enigmático, sigue su propio cauce y no tiene fórmulas. Pero definitivamente no es ciego y hay ya suficientes pruebas de que los aspectos materiales o de discurso influyen demasiado en el "flechazo". Obviamente no estamos hablando de una dote anual; sin embargo, mostrar tu capacidad intelectual, sin ser pedante; tu constante progreso laboral o académico; la consistencia en tus actos, los sueños y metas que te impones; etcétera, puede aumentar lo que esa persona está sintiendo por ti. Demuéstrale que no hay mejores ofertas en el mercado.

-Estimula la complementariedad

No se trata de convertirte en su más grande fan, pero sí conviene mostrar cuáles son tus gustos y pasatiempos para ver qué tan cercanos son el uno del otro. No intentes exagerar o inventar conexiones; mejor busca esos puntos exactos en los que pueden conectar y enséñale que nadie podría pasarla tan bien a su lado haciendo lo que más les gusta.

-Entiende las diferencias y úsalas a tu favor

Estamos seguros de que le has vigilado tan detenidamente que ya sabes de memoria sus reacciones ante el enojo y la alegría; entonces, toma ventaja de ello y muéstrale las actitudes o las circunstancias que más aprecia y huye de sus enfados. Aunque a la larga, seamos sinceros, eso no va a ser del todo viable. Por lo tanto, necesitas encontrar una forma de comunicación donde muestres total entendimiento de sus exasperaciones y como el único espíritu heroico que le comprenda en sus enfurecimientos.

-Busca el justo contacto físico

A veces una palmada, un gentil saludo matinal, una mirada lejana, una sonrisa de complicidad o una ligera caricia sobre la mano, dicen más de lo que podemos imaginar. La atracción sexual y el placer son muy distintos en cada persona, entonces encuentra qué "roces" puedes utilizar con ese alguien especial para hacer notar un poco más tu interés. El contacto físico suele atraer demasiado cuando se hace correctamente. Si ya llegaron más allá de eso y los abrazos son sólo un pretexto para sentirse más cerca, ¿por qué seguir engañándose? Es mejor que alguno tenga un poco de disposición y tú se lo digas cuanto antes.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Cómo recuperar el deseo

Las mujeres con pareja estable pierden el interés por el sexo con el paso de los años: así lo demostró un estudio psicológico canadiense que además reveló que las hormonas y la edad no son las únicas culpables de la pérdida de deseo. Te contamos un poco más de qué se trata esta afirmación.

Dos sexólogos de la Universidad de Guelph en Canadá evaluaron el deseo y satisfacción sexual en una población de 170 universitarios de ambos géneros con experiencia en relaciones de un mes a nueve años de duración. Así, Sarah Murray y Robin Milhausen, responsables de la investigación concluyeron que, en general, los estudiantes se encontraban satisfechos con su vida sexual y de pareja. Sin embargo, el deseo de las mujeres descendía en un 0,02% en cada medición mensual, mientras que el de los hombres se mantenía siempre estable. ¿A qué respondían estas diferencias? ¿Por qué las mujeres perdían interés a pesar de sentirse felices con sus relaciones sexuales?

Ya es sabido que en las mujeres los niveles de testosterona (responsables de la libido) van descendiendo a medida que pasan los años. Pero este cambio hormonal no es la única causa ni mucho menos la determinante de la disminución del deseo sexual femenino. Tanto Murray y Milhausen, como una gran cantidad de expertos en sexología, aseguran que en la mujer la sexualidad no se reduce a un mero mecanismo biológico. En ellas los factores psicológicos y ambientales son una base importante donde se sustenta la respuesta sexual y, por lo tanto, se encuentran intrínsecamente relacionados con la disminución del deseo.

¿POR QUÉ NOS PASA?

Se cristalizan preocupaciones externas a la pareja: ansiedad, estrés laboral, inseguridad en cuanto al propio atractivo como amante (“¿ya no lo excito lo suficiente?”) y tantos otros motivos. No es ninguna ciencia; los conflictos emocionales crean tensiones y eso genera efectos adversos para la sexualidad. Y en la medida en que esas tensiones y desacuerdos persistan, el aspecto sexual no va a mejorar por sí solo.

Nuestro deseo sexual es más selectivo que el de los hombres: el deseo sexual masculino se presenta de manera más constante y generalmente aparece “en piloto automático”. En las mujeres, en cambio, es mucho más variable y selectivo. Para nosotras, lo interpersonal -o sea, todo lo que pasa fuera de la cama- tiene mucha importancia y puede hacer fracasar o deslucir cualquier escena sexual. Por eso, se tiende a culpabilizar a la mujer, porque la sexualidad masculina parece más simple, porque en general se muestran más deseosos y llegan casi siempre al orgasmo, a diferencia de nosotras. Pero no hay que olvidarse de que la sexualidad se ejerce CON el otro y es con él con quien tenemos que resolverlo.

Los “momentos vitales” de cada uno son distintos: cada miembro de la pareja puede estar pasando algún momento personal que influya -positiva o negativamente- en el interés sexual. Esto es algo que no todos los compañeros entienden. Hay momentos en los que la pareja puede estar “desfasada” y que ambos no sean los amantes perfectos para cada uno.

¿QUÉ HACER PARA RECUPERAR EL DESEO?

La clave principal pasa por asumir la responsabilidad de a dos. Esto los va a ayudar a pensar soluciones y crear el clima de confianza necesario para enfrentarlo. Porque, cada tanto lo repito: la causa de aburrimiento sexual es la pérdida del romanticismo y la comunicación en la pareja. El siguiente paso es desterrar culpas -propias o del otro- y rever la situación pensando que se trata de un encuentro entre dos personas en el que ambos aportan lo que saben y también lo que no saben. Entonces, no está mal hacer un nuevo reconocimiento de nuestro cuerpo, tratando de volver a detectar aquellos lugares que nos excitan, para poder comunicárselo a nuestra pareja. Profundizar en la intimidad de la relación, aprendiendo a dar y a recibir placer, es importante para seguir juntos.

Otro aprendizaje es tener conciencia de que cada pareja tiene un estilo sexual propio centrado en la comodidad, el placer y la intimidad de ambos. Se trata de un estilo que va creciendo, expandiéndose y variando, en función de los movimientos -no solo físicos, sino también vitales- que cada uno de los integrantes de la pareja realice. Por eso, esperar que cada encuentro sexual sea espléndido e inolvidable connota expectativas poco realistas. No siempre ambos disfrutan en la misma medida. A veces, es uno de los integrantes el que obtiene más placer y el otro simplemente disfruta de la experiencia de brindárselo.

Y como última clave, siempre cabe recordar una vez más que el orgasmo no es la única medida de satisfacción.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Amor colegial


La palabra amor se define como el sentimiento de cariño y unión no solo material, sino también espiritual que te compromete con otra persona, el sentimiento que te da la seguridad de que puedes contar con esa persona sin importar lo que pase. Amor es el sentimiento más difícil de explicar de todos, debido a la cantidad de sensaciones que produce este.

Pero el amor colegial está un poco lejos de esta definición. El amor colegial es más bien un amor caprichoso y de travesuras, que surge generalmente en la etapa de la adolescencia. Un amor a escondidas que inicia con el primer día de clases, cuando llegas al aula y te encuentras de repente con esa persona que te roba toda tu atención y la enfoca hacia ella hasta llegar al punto en que todos tus amigos se burlan de ti porque simplemente no logras concentrarte, se te olvidan las tareas, vives haciendo dibujitos y garabatos en tus cuadernos, no prestas atención a los profesores, etc.

Casi todos los jóvenes viven la experiencia de tener un amor colegial, a pesar de que no siempre es así (en muchos ocurre antes y en otros después), durante su etapa de adolescentes. En esta etapa surge una transformación física que modifica el cuerpo de manera repentina y que genera cambios hormonales que crean ciertos conflictos emocionales e impulsos que muchas veces se les hace muy difícil poder controlarlos.

En la etapa del amor colegial es en donde los adolescentes empiezan a experimentar el sentimiento de la atracción física, a descubrir su cuerpo y entonces es cuando empiezan a surgir esas sensaciones nuevas que despiertan la curiosidad en sus cuerpos. Es por esto que empiezan a hacer travesuras a escondidas, siempre con el miedo a ser descubiertos.

La diferencia entre el amor colegial y el verdadero amor es que este último no es simplemente una atracción física, sino que va más allá de eso. El verdadero amor supone la necesidad de sentir a tu lado a esa persona especial, es extrañar su forma de ser, de hablar, de caminar, de pensar, de actuar, etc., es apreciar cada cosa que dice, como también su capacidad para escucharte, entenderte y aceptarte tal y como eres. Si sientes esto, entonces permíteme felicitarte porque realmente estás enamorado(a).

jueves, 14 de septiembre de 2017

¿Cuán bueno es en la intimidad?

Las relaciones íntimas en la pareja son una parte importante de las relaciones de amor, pues ayudan a mantener la llama de la pasión viva.

Aunque la atracción es algo muy personal, y como afirma el dicho popular “para gustos colores” (la elección de la pareja depende de las necesidades), cuando alguien nos atrae, lo primero que se nos viene a la cabeza es poder compartir esos momentos íntimos con esa persona: hacer el amor con él es algo que nos hace inmensamente felices.

¿SERÁ BUENO EN LA CAMA O NO?, ES UNA PREGUNTA QUE PODEMOS PLANTEARNOS CUANDO NOS EMBARCAMOS EN UNA NUEVA RELACIÓN.

¿QUÉ IMPORTANCIA TIENEN LAS RELACIONES SEXUALES EN LA PAREJA?

La importancia de las relaciones íntimas en la pareja varía de persona a persona. Mientras algunas mujeres valoran otros atributos en la relación, otras prestan mucha atención a este aspecto como si lo fuese todo o prácticamente todo. Buscan en su pareja una auténtica máquina sexual. Está claro que tener una vida íntima activa es importante para la felicidad y la estabilidad de la pareja, pero no se trata de estar todo el día “dale que te pego”. Al menos eso es lo que encontró una investigación reciente.

Esta investigación intentó determinar cuál debe ser la frecuencia de las relaciones íntimas. Según las conclusiones de los investigadores, el aumento de la frecuencia sexual en pareja tiene efecto positivo... pero hasta un límite. Entonces hay que dar la dosis justa y necesaria.

Señales que indican si un hombre es bueno en la cama

Se suele hablar mucho de qué detalles son característicos de los hombres que son buenos amantes y son buenos en la cama. Por ejemplo:

¿QUÉ SEÑALES ENVÍAN? O ¿CÓMO SE COMPORTAN?

Si estás conociendo a un hombre y te acabas de hacer esta pregunta, en las siguientes líneas encontrarás las respuestas.

BAILA BIEN

A muchas mujeres les encanta el baile y éste puede ser un gran afrodisiaco para ponernos a tono y acabar cuerpo con cuerpo en la habitación con ese hombre. Esto no solo incluye un buen “striptease”, sino que algunos bailes despiertan nuestros instintos más íntimos y apasionados.

El psicólogo, Peter Lovatt, realizó una investigación en la que grabó 15 formas de bailar masculinas para que después las visualizarán un grupo de 55 mujeres de diferentes edades. Los resultados mostraron que los movimientos a lo John Travolta en “Fiebre del sábado noche” son los más estimulantes para para las féminas.

Además, muchas mujeres aseguran que los bailarines son buenos en la cama. Esto es lo que concluyó un estudio de la compañía británica Phones 4U, pues más del 80% de mujeres encuestadas aseguraron que existía asociación entre un buen bailarin y los buenos movimientos en la cama. Es más, hasta el 50% de las mujeres afirmó que comprueba los movimientos de un hombre antes de acostarse con él. Será por eso que muchas mujeres piensan que los bailes latinos son realmente excitantes.

ES AVENTURERO

Los hombres aventureros también parecen ser buenos amantes y buenos en la cama. Porque son personas que disfrutan de nuevos retos y buscan momentos y aventuras excitantes en su vida. Esto también puede ser un gran afrodisíaco, pues este tipo de personas desean probar experiencias nuevas y poco convencionales. Algo que a la larga puede mantener viva la llama de la pasión en la relación.

BESA BIEN

Si ya te has besado con él y has notado que besa como los ángeles, probablemente te hará pasar un buen rato en la cama. Si besa bien y sabe que besa bien es porque seguramente tenga mucha experiencia y sea una persona que se deja llevar por la situación. Es espontáneo y no se deja guiar por convencionalidades. Lógicamente, esto no es 100% infalible, pero si esa persona te besa con pasión es que le gustas y le excita tu físico (y posiblemente tu mente).

TIENE UNA CONFIANZA ALTA EN SÍ MISMO

En las relaciones íntimas, la confianza en uno mismo es la clave. Un hombre que confía en su desempeño sexual y sabe que es bueno en la cama, te hará pasar momentos increíbles. En cambio, una persona tímida en este entorno seguramente no será capaz de dejarse llevar y de disfrutar de la sexualidad con tanta plenitud.

TE HACE SENTIR UNA PERSONA ATRACTIVA

Cuando encuentras a alguien que te hace sentir como una persona espectacular e increíble, el grado de intimidad entre ambos aumenta. Algunas mujeres se sienten inseguras y, para disfrutar plenamente, necesitan que la otra persona les haga sentir especial. Para conseguir esto las palabras no bastan.

SE PREOCUPA POR TI

Las relaciones íntimas son más placenteras cuando hay algo mágico que las envuelve. Es el sentimiento de amor mutuo, que puede ser muy fuerte. Cuando notas que la otra persona está por ti, es detallista, piensa en tus necesidades… existe una mayor confianza y respeto entre los dos, algo que también se plasma en los momentos más íntimos.

TIENE UNA ACTITUD PROACTIVA Y AMBICIOSA

Las personas ambiciosas y proactivas están siempre en movimiento y suelen gozar de una mejor salud general. Piénsalo. ¿Será mejor en la cama alguien que se pasa el día entero jugando a los videojuegos o alguien que se preocupa por no pasar mucho tiempo sentado, sale con los amigos y hace deporte de forma periódica? Las personas que tienen una vida activa, generalmente gozan de mayor salud. Es por eso que rinden mejor en prácticamente cualquier actividad física.

ES CREATIVO

La creatividad puede ser un buen indicador de que esa persona te hará sentir cosas extraordinarias. Si tiene una vida activa y está sano, se preocupa por ti, utiliza diferentes modos de hacerte sentir alguien que desprende atracción, tiene confianza en sí mismo y encima es creativo, probablemente este hombre tiene algo que te puede gustar. El motivo es que al no tener que dedicar tiempo y esfuerzo a seguir un “guión” todo ocurre de un modo mucho más fluido y espontáneo.

lunes, 11 de septiembre de 2017

De pareja a espía: privacidad vs. confianza



Amor, ¿me das tu clave, tu contraseña y tu pin?”... Para algunas personas ese intercambio de información es una muestra de confianza. Pero, en realidad es lo que la vulnera, además que transgrede el derecho a la privacidad. Es incluso, una manera de espiar. “Generalmente quienes exigen las contraseñas y claves actúan por celos y desconfianza, actitudes que nacen de la inseguridad propia o a partir de alguna actitud percibida y sospechosa del otro, sea cierta o falsa”, explica el psicólogo Juan José Vargas.

Como fuera, denota desconfianza y es precisamente el espiar lo que la devela. “Si esto es recurrente en una relación, hay que ver qué pasa con la comunicación”, indica la psicóloga Tatiana Jáuregui.

Si bien la curiosidad por conocer cosas del otro es normal y hasta muestra interés, Jáuregui resalta que no justifica el escudriñar el espacio ajeno, ya que se puede llegar a lo delictivo por infringir la privacidad.

Ese espacio personal, un derecho y una necesidad, parece estar cada vez más reducido por el efecto de las redes sociales. Según Jáuregui, se han abierto en demasía las áreas de intimidad personal. “Esto hace que los parámetros de confianza y respeto se debiliten”.

En cambio, para Vargas las redes sociales poco o nada tienen que ver con la pérdida de confianza en la pareja, porque “el que quiere engañar u ocultar algo lo hará con o sin redes”, dice. Sin embargo, el terapeuta sí cree que son un canal para espiar a las personas por la cantidad de información privada que contienen”.

Tentador, más si la información de tu amor está a un clic. Sin embargo, en una relación amorosa, ambos son responsables de cuidar además de su espacio personal, el de la pareja.

En ese ámbito, se supone que saben qué les molesta y qué no; tienen códigos, formas de conducta pactadas y conocen sus personalidades. Ambos integrantes de la relación también saben si hay problemas o si el otro, o uno mismo, ejerce algún control. “Todo depende de la personalidad, de las experiencias anteriores, de las expectativas, de la compatibilidad y de las reglas que tienen explícitas o implícitas”.

Antes que compartir las claves de acceso a la información personal, deben edificar la relación en dos pilares, recomiendan los especialistas. El primero es la confianza: Uno debe otorgarla, porque se supone que ha elegido a una persona afín como pareja. El otro, debe dar las señales adecuadas para ser digno de esa confianza. El segundo pilar es el respeto, y ambos deben honrar los acuerdos y limitar ese espacio de dos en la red.

Si se rompe la confianza y se vulnera el respeto, los problemas serán evidentes y las redes sociales podrán ser una herramienta mal usada.

Entonces, de ser pareja se convierten en espías; en seguidores de cada paso que el otro da. “Esa desconfianza es una afrenta a la autoestima y a la confianza depositada en el otro”, dice Vargas, quien recalca que no son los indicios que se busca los que hacen daño, sino la interpretación de esas señales, que pueden ser ciertas o no.

Tener acceso a las redes sociales de la pareja, mirar cada ‘like’ que pone, en sí, perseguir a la pareja no evitará que tenga otros amigos o sea infiel, si ese el miedo. En ese caso el afectado o afectada debe evaluar la relación y hablar claramente.

En vez de tener una clave y volverse un investigador en línea, es mejor trabajar la autoestima, para ser una persona confiable y confiar en el otro.

Clave maestra

La sospecha te pone en alerta ante probables acciones desleales. Comunícale a tu pareja tus dudas.

Los celos dañan la relación. No te conviertas en un detective tratando de buscar las pruebas que incriminan a tu pareja.

Por cada acción de revisar te estás perdiendo algo de tu propia vida.

Los acuerdos ‘yo le doy el celular para que lo revise’ no sirven. La confianza no se recupera cediendo derechos.

Las acciones que resultan de celos afectan más la propia estima que el sentirte traicionada o traicionado. Cuando violas la intimidad del otro, devalúas tu valoración propia.

Fuentes: Juan José Vargas (psicólogo / jota2psycho@gmail,com), Tatiana Jáuregui (psicóloga / tatjaur@hotmail.com)

Fotos: kn3.net, nuevamujer.com


viernes, 8 de septiembre de 2017

8 señales definitivas de que tu relación no funciona

Mucho hemos hablado hasta ahora de las claves para que una relación de pareja dure muchos años, de cuál podría ser el motor de tu relación e incluso de las pistas que pueden hacerte averiguar si tu relación es perfecta. ¿Pero qué ocurre cuando creemos que no funciona? Cuando lo hemos estirado tanto que está a punto de romperse en cualquier momento.

Porque hay veces que nos aferramos con todas nuestras fuerzas a una persona e intentamos que la relación funcione. Porque aún creemos en un futuro juntos, por costumbre, por amor o porque nos negamos a dejarla marchar incluso sabiendo que ya no es lo mismo.

Si te encuentras en este punto de incertidumbre, puede que las siguientes señales te ayuden a darte cuenta de que tu relación tiene fecha de caducidad. Si has aplicado todos los consejos que te recordamos a continuación, si lo has intentado todo y, aun así, no sabes muy bien por qué no encaja como antes, atentos a estas siete señales.

1. El sexo no te satisface como antes

Párate a pensar: ¿tienes relaciones con la misma frecuencia de antes? Aunque creas lo contrario, la atracción física y el sexo son una parte fundamental en cualquier relación. Si notas que apenas mantienes relaciones o que cuando las tienes no terminas satisfecho o satisfecha (o al contrario), hay un problema.

2. No hay ilusión a la hora de hacer planes

Antes el solo hecho de ver a esa persona y saber que ibas a pasar un rato junto a ella podía ser lo mejor que te podría ocurrir en el día. Ahora no tienen tantos planes. No es la misma ilusión, los "nervios" previos antes de veros el uno al otro han desaparecido.

3. Silencios incómodos

Tu pareja probablemente sea la persona con la que más confianza tienes en el mundo y hasta hace poco podías pasarte horas hablando de cualquier cosa sin parar, pero ahora es diferente.

4. Discuten la mayor parte del tiempo

Y probablemente se deba a que existe una falta de comunicación importante. Ya no están de acuerdo en nada, les cuesta ver el punto de vista del otro, no se escuchan. Si pesan más las discusiones que las buenas palabras, entonces algo va mal.

5. Desconfías

En el momento en que surge la desconfianza por parte de cualquiera de los dos o sabes que te está mintiendo (o viceversa) respecto a algún tema, no puedes hacer la vista gorda.

6. Se dieron varios "tiempos"

Si ya han roto varias veces a lo largo de los años o se dieron periodos de "vamos a darnos un tiempo", lo más probable es no tengan un futuro juntos.

7. No muestran interés el uno por el otro

Apenas hablan si no es en persona y solo uno de los dos (o ninguno) muestra el mismo interés que antes.

8. El futuro es incierto

Tienes cierto reparo a la hora de hablar de tu pareja. Atrás se ha quedado la ilusión con la que imaginabas su futuro, comienzas a replantearte si de verdad es la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida o bien se convierte todo en un tema tabú.

Quizá haya llegado la hora de echar el freno, ser realista y analizar tu relación de pareja... ¿Notas algunas de estas señales?

jueves, 31 de agosto de 2017

La ansiedad puede frustrar una nueva relación

Nadie dice que el entusiasmo por una nueva pareja sea perjudicial, y mucho menos, cuando refleja nuestras ganas y nuestra apuesta a más, pero ¿qué sucede cuando toda esa ilusión se transforma en una catarata de planes y proyectos sobre algo que aún no tiene un piso sólido? O lo que es peor, ¿qué pasa cuando todas esas expectativas se convierten en una presión que limita el crecimiento de la relación? Todas estas preguntas nacen cuando no podemos controlar nuestra ansiedad frente al vínculo nuevo.

Sentimos que queremos hacer todo y ya, como si no hubiera tiempo, creemos que el momento es ahora, y que el mañana ya llegó. Todo esto en teoría puede sonar lindo, pero dentro de una pareja puede llegar a ser abrumador. No existe un manual de cómo encarar el principio de una relación, pero lo que sí es seguro que cuando a un vínculo que aún no es lo suficientemente fuerte se lo lleva al extremo tiene muchas posibilidades de quebrarse.

Cuando entramos en el mar de nuestra propia ansiedad, nos dejamos llevar por toda nuestra euforia, y sin darnos cuenta perdemos el registro del otro. En este punto aparecen los conflictos, porque nos ensimismamos tanto en nuestras propias ideas que nos olvidamos que una pareja no puede avanzar si ambos no tienen el mismo rumbo. La capacidad de proyectar juntos es lo que va a permitir que el vínculo pueda fortalecerse.

Por supuesto que no lo hacemos a propósito, muchas veces en nuestro afán de querer hacer crecer la relación, nos convertimos, sin darnos cuenta, en el obstáculo más grande de la misma. Por eso es importante comprender que cuando nuestra ansiedad se desborda, las consecuencias no sólo impactan en nosotros mismos, sino también en aquello que queremos preservar. Empezar a ser conscientes de esto es fundamental para aprender a controlarla.

El exceso de ansiedad al principio de la relación puede llegar a ser negativa porque:

Asustamos al otro con tantos planes. Depositar un montón de proyectos en una pareja que se está formando, no sólo puede apabullar a la otra persona, sino que además, al no dejarle espacio para poder expresar qué es lo que realmente quiere, es común que decida tomar distancia.

Nunca podemos estar conformes. Cuando queremos hacer todo, nada es suficiente. El peso de nuestra ilusión es tan fuerte que terminamos estableciendo un montón de exigencias que condicionan el desarrollo espontaneo del vínculo.

Nos olvidamos del disfrute de cada etapa. Estar pendiente en lo que aún no pasó, nos quita la energía de poder contemplar lo que está sucediendo. Poder transitar juntos la incertidumbre del inicio de una relación es un parte esencial de la historia de cada pareja.

No logramos conocer a la otra persona. Cuando comenzamos una relación, es el momento de darnos tiempo de poder ver al otro, de poder observarlo en todos sus aspectos. Si nuestra mirada está en lo que queremos alcanzar, en lugar de estar en la otra persona, nunca llegaremos a descubrir a quien tenemos al lado.

La otra cara de la ansiedad es el miedo o la angustia que nos genera no saber cómo va a resultar nuestra nueva relación. Nos llenamos de planes, como una manera de asegurar y afianzar la pareja y no consideramos que lo peor que podemos hacer es no darle margen para que crezca. Intentar controlar el futuro de la relación no garantiza que todo va a ser como lo pensamos, sino que nos va atar a presiones que nos quitan la flexibilidad para poder construir juntos nuestros propios proyectos de pareja.

Debemos aceptar el vértigo que conlleva enfrentar lo nuevo, sin querer marcar los ritmos y sin intentar adueñarnos del tiempo. Soltar la idea de que las cosas tienen que ser como la pensamos, y no angustiarnos frente a una realidad que no siempre se ajusta a nivel de nuestras expectativas, sino al contrario, lograr transitar una nueva pareja con la libertad de poder disfrutar de cada instante. No significa que la relación se va a quedar estática o que nueva va a avanzar, sino que lo hará construyendo su propia dinámica. Necesitamos comprender esto para no poner todo nuestro foco en el futuro y evitar que nuestro pensamiento nos limite el presente. Como se suele decir: la ansiedad es la mente intentando ir más rápido que la vida.

martes, 29 de agosto de 2017

Cómo escapar de las relaciones destructivas



¡Oiga doctor, esto del amor es algo muy complicado! Este, es uno de los lamentos más escuchados. Pero, ¿por qué es difícil mantener una relación de pareja? ¿Por qué cometemos los mismos fallos una y otra vez? El doctor en psicología Iñaki Piñuel aborda cómo sortear las cinco grandes trampas del amor y aporta las claves para conocer por qué fallan nuestras relaciones

Iñaki Piñuel, doctor en psicología, psicoterapeuta, investigador y divulgador, lleva treinta años trabajando con víctimas de acoso, mobbing, bullying y de relaciones con psicópatas integrados. Su último libro, “Las 5 trampas del amor. Por qué fracasan las relaciones y cómo evitarlo”, (Ed. La esfera de los libros), dedicado a sus alumnos de la Universidad de Alcalá, es una guía para sobrevivir a las crisis de parejas recurrentes.

Piñuel explica por qué ciertas relaciones fracasan y ofrece salidas al entrampamiento amoroso.

Las salidas a las trampas del amor están descritas sobre la base de “uno de los descubrimientos más modernos”, dice este autor. Se trata del funcionamiento de las neuronas espejo, investigado por antropólogo francés René Girard (1923-2015).

Las neuronas espejo son las que “garantizan que, sin darnos cuenta, tendamos a imitar los deseos de los demás”. Esto genera interferencias en materia amorosa “muy interesantes científicamente pero muy dolorosas humanamente”, sostiene Piñuel.

El funcionamiento de una parte de nuestro cerebro denominado “tercer cerebro“, cerebro mimético o sistema espejo, será el que nos lleve a imitar y aprender conductas por imitación.

Comportamientos como que te acaben gustando las mismas personas que a tus mejores amigos (es decir, sus modelos miméticos), los cuales condenan a los triángulos amorosos, responden a estas dinámicas imitativas de las que habla Piñuel.

Vivir la experiencia del amor desde un cerebro emocional “nos encadenará al más absoluto fracaso e infelicidad”, advierte.



LAS 5 TRAMPAS DEL AMOR, ADIÓS AL MITO DEL ROMANTICISMO

Las 5 trampas del amor se corresponden con los cinco grandes problemas que llevan y abocan a las relaciones humanas “a terminar con un enorme sufrimiento para ambas partes”. Triángulos de amor, amores imposibles o prohibidos… Los patrones que a continuación se mencionan abundan en la literatura universal.

De Don Juan o Mesalina, el Otelo de Shakespeare, o el eterno marido de Dostoievski. Todos ellos con el amor como el mayor de los sufrimientos pasionales por bandera.

El robanovias o la robamaridos

Estar bajo esta trampa implica que a la víctima le resulten irresistiblemente atractivas las parejas de sus amigos más cercanos. En realidad, quien ha caído en este entrampamiento amoroso no se siente verdaderamente enamorado, sino que está bajo el efecto mimético de copiar lo que otro ha deseado primero.

El curioso impertinente o eterno marido

Consiste en el deseo de ser deseado por los demás. Para ello, sus relaciones deben provocar la envidia de los demás, para lo cual procurarán airear lo maravillosas y perfectas que son sus parejas. El problema surge cuando aparece un elevado número de contrincantes y surgen los celos que ellos mismos se han encargado de generar.

La misión imposible, donjuanes y mesalinas

Quien se siente aquejado por esta trampa, se verá incentivado por aquella persona que más se le resista y se le muestre más imposible, lejana o inalcanzable. Sin embargo, acabarán destruyéndose puesto que necesitarán ir incrementando el nivel de exigencia para reforzar su autoestima.

La coqueta o el chico malo (bad boy)

En este caso la trampa radica en que la víctima se siente atraída por aquellas personas que se presentan distantes y lejanas. Esas personas, conocedoras del mecanismo mimético, tenderán a “desearse a sí mismos de un modo intenso y exclusivo” para inducir en el otro la imitación. Se activará la copia de ese deseo por parte de la víctima.

El pagafantas o mártir del amor

Esta trampa radica en confundir ser “necesitado” por la pareja con ser “amado” por ella. La víctima, ingenua y bonachona, será usada por el otro como un mero objeto destinado a su egoísta servicio. El pagafantas terminará por autoanularse en su labor de dedicación y servicio hacia su pareja porque “necesita que le necesite”.

Habrá quienes no se sientan reflejados en los patrones de comportamiento anteriormente descritos. No obstante, advierte Piñuel que el hecho de que “hayas tenido 20 años de tranquilidad en una relación de pareja estable y feliz, no quiere decir que en un determinado momento no puedas caer en una trampa mimética”.



CÓMO ESCAPAR DE LAS TRAMPAS DEL AMOR

Renunciar a la ficción romántica de seguir convirtiendo las piedras en panes

Esto es, reconocer que la conversión de una persona en objeto de nuestro enamoramiento no tiene nada de mágico ni esotérico, sino que “procede de la transformación mimética de piedras en panes”.

Renunciar a la búsqueda de nuevos triángulos amorosos para “reavivar el fuego”

Esto es, rechazar toda idea de buscar nuevas conquistas amorosas cuando ya se está en una relación. El proceso de consumir nuevos “objetos amorosos” terminará transformándose en un infierno. Tender a la acumulación responde más a la rivalidad por los objetos que “otros desean”.

Renunciar a la fascinación romántica por el obstáculo

Esto es, reconocer que los obstáculos son muros que nos creamos nosotros mismos para “mantener viva la ilusión de la pasión romántica”. No es cierto que la verdadera pasión amorosa tenga que tener ligada ningún tipo de dolor ni que a mayor incomprensión o prohibición por un amor, mayor vaya a ser su intensidad pasional.

Renunciar al narcisismo y a la seducción para enganchar a los demás

Esto es, rehuir de tratar de posicionarse ante los demás como un “modelo de admiración” y tratar de seducirles para convertirles en admiradores. De lo contrario el narcisista resultará atrapado en un círculo creado por él mismo.

Renunciar al masoquismo y a “adorar para ser adorados” por el otro

Esto es, renunciar a hacer cualquier cosa con tal de ser amados por el otro.

Iñaki Piñuel, en los últimos capítulos del libro, sintetiza las claves para caminar por la senda de la felicidad en las relaciones amorosas. Para ello, las parejas han de dar el paso de vivir desde la desconfianza (paranoia) a la confianza y el cuidado del otro (metanoia). Siguiendo sus conclusiones, entre otros aspectos, deben tenerse en cuenta los siguientes consejos:

El amor verdadero no puede inducirse o comprarse.

Tampoco es cierto que estar junto a otra persona sea condición necesaria para ser plenos y felices. Es falso que necesitemos encontrar a nuestra “media naranja” para ser felices. Estar en una relación de pareja no es una necesidad biológica, sino que responde a una cuestión de voluntad. El amor debe responder al comportamiento de nuestro cerebro más racional. Dejarnos llevar por lo emocional nos conducirá a ser incapaces de eludir las trampas amorosas. El auténtico amor es asunto de la razón y no de la emoción.

Además, ese amor racional debe de llevar a que la pareja se cuide mutuamente, sin llegar a rivalizar jamás entre sí.

Para amar de una forma saludable, es importante contar con una autoestima auténtica.

A partir del conocimiento de los patrones de comportamientos relacionales que describe este libro, el lector será capaz de “deconstruir las trampas y construir desde la racionalidad la verdadera experiencia de amor”.

En definitiva, lo fundamental para conseguir sortear cualquiera de estas trampas del amor es tomar conciencia y distancia del mecanismo mimético y trasformar una “ficción romántica en la realidad”.



“Aquellos que pretenden estar enamorados de por vida se lo tienen que replantear porque biológica y neurológicamente es imposible. El enamoramiento no dura más de 18 meses”.

8 razones científicas por las que estamos mejor solteras

“The Lobster” (2015, Yorgos Lanthimos) ofrecece una distopía en la que hombres y mujeres son obligados a encontrar pareja, alguien con quien compartan una característica inequívoca, como por ejemplo la miopía. La presión para encontrar esa media naranja llega al punto de que quienes no lo consigan serán reencarnados en un animal. No hemos llegado a la aniquilación de los solteros, pero el apremio tecnológico no es desdeñable: aplicaciones que te juntan con quién te has cruzado en el día, otras en las que se puede rechazar o aceptar perfiles con un simple movimiento de pulgar..., todas con algo en común: poner el móvil y la agenda a trabajar para no quedarse soltero.

Con todo, según el análisis de 814 estudios que presentó la doctora Bella DePaulo en la conferencia anual de la Asociación Americana de Psicología, a los solteros no les va nada mal; más bien podría decirse que tienen unas cuantas fortalezas de las que carecen quienes tienen pareja. Si estás sola estos datos te reforzarán en la idea de que no tienes por qué sucumbir a los estándares; si tienes pareja quizás sientas algo de envidia, pero no tendrás que reencarnar en ningún crustáceo.



RAZÓN 1. Tienen trabajos más satisfactorios

Un seguimiento de jóvenes universitarios demostró en un estudio de la Universidad del Estado de Washington que aquellos que atribuían un menor valor intrínseco al trabajo —el relacionado con la satisfacción que se obtiene por las propias tareas— terminaban casándose o teniendo hijos dentro los nueve años después de licenciarse. Una vez en pareja, las mujeres daban menos importancia a las recompensas extrínsecas —sueldo, seguridad, prestigio, oportunidades para aprender— y ambos restaban relevancia a las gratificaciones intrínsecas, como retos o responsabilidades. Cuando tenían hijos, los hombres perdían aún más interés por los valores de las propias tareas para centrarse en la seguridad o el sueldo. En definitiva, los solteros terminaban disfrutando más del trabajo en sí.



RAZÓN 2. Están más conectados a su familia y amigos

Un análisis de las relaciones de los estadounidenses con su entorno, llevado a cabo por la Universidad de Massachussetts concluyó que las personas solteras tienden a estar más en contacto con, ayudar a y recibir ayuda de padres, hermanos, vecinos y amigos que las casadas, que viven en su isla familiar. Y ya lo contaban en BuenaVida: no cuidar las relaciones sociales puede ser tan perjudicial como fumar 15 cigarrillos al día, según el metaestudio con datos de más de 300.000 personas que dirigió la psicóloga Julianne Holt-Lunstad. Otro informe posterior lo avala: la felicidad y la buena salud en los adultos también están relacionados con entorno de amistades fuerte, que derivaba en menos enfermedades crónicas, como diabetes, presión alta, problemas psiquiátricos y complicaciones coronarias.



RAZÓN 3. Se desarrollan más como personas

Aunque el estudio longitudinal que desarrolló la Universidad de Wisconsin-Madison concluyó que el matrimonio reportaba bienestar tanto a hombres como a mujeres, había una serie de aspectos como la autonomía y el crecimiento personal en los que los solteros de ambos sexos puntuaban sensiblemente mejor que quienes tenían pareja. Es algo que se desarrolla con el tiempo: mientras los jóvenes llevaban peor la soltería, los adultos de mediana edad se mostraban psicológicamente más resilientes. “Aquellos que se mantenían sin pareja a lo largo del tiempo, tenían mayor determinación y un sentido de continuo crecimiento personal que no mostraron los que permanecieron casados”, comentaba DePaulo en su intervención.



RAZÓN 4. Son más autosuficientes, también en lo emocional

Una investigación publicada en el Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos y conducido por dos profesores de la Facultad de Psicología de Lafayette College, llegaba a la conclusión, tras comparar los recursos psicológicos de los casados con los de los solteros, que si bien los primeros se sentían más integrados en la sociedad, los singles habían desarrollado herramientas propias y eran notablemente más autosuficientes que sus compañeros de estudio con pareja. Una cualidad que usaban para combatir los afectos negativos y potenciar los positivos, para lo que los emparejados tendían a apoyarse en sus vínculos familiares.



RAZÓN 5. Y qué hay de los divorciados

Según este estudio publicado por el Instituto de Estudios del Trabajo de Alemania, con más de 65.000 participantes a quienes hicieron un seguimiento durante 20 años, el matrimonio tiene un claro punto de inflexión para las mujeres que se sitúa en su quinto año, momento a partir de la felicidad que habían sentido a medida que se acercaba la boda, comienza a bajar hasta estabilizarse a niveles de cuando estaban solteras. En cambio, después de tres años de moderación después del divorcio, el gráfico de la felicidad experimentaba una subida pronunciada. Los hombres, por su parte, vivían los años antes del matrimonio con cierta euforia que decaía inmediatamente después de casarse. De cara al divorcio, ya un año antes se encontraban más felices de lo que habían estado antes, un sentimiento que no paraba de crecer tras la separación.



RAZÓN 6. Se ejercitan más

Los solteros dedican más tiempo a mantenerse en forma y a practicar algún deporte que aquellos que se mantienen en pareja, los casados o los divorciados. Así lo indica un estudio realizado en Estados Unidos por el Departamento de Estadísticas a nivel nacional sobre una muestra de más de 13.000 personas con edades comprendidas entre los 18 y los 64 años.



RAZÓN 7. Mantienen la línea

Existen diferentes estudios que relacionan estar en una relación duradera con el sedentarismo y, por lo tanto, la ganancia de kilos. Uno de ellos lo realizó la Southern Methodist Univeristy of Dallas (Estados Unidos) y lo publicó la revista Health Psychology. Tras examinar a 160 parejas de recién casados durante sus cuatro primeros años de matrimonio, las investigaciones reflejaron que el 60% de estas había engordado.

El motivo principal que dieron los investigadores, liderados por Andrea Meltzer, es que en un matrimonio feliz, la preocupación por atraer al otro desaparece.

De acuerdo con otra investigación reciente, esta vez realizada por expertos de la universidad australiana de Queensland y publicada en The American Jounal of Preventive Medicine sobre una muestra de más de 6.000 mujeres, estas engordan un promedio de casi siete kilos a los diez años de estar inmersas en un matrimonio o con pareja estable, lo que no ocurre cuando están solteras. Si a la ecuación se le añade la llegada de un bebé, los kilos de más se cifran en 10.



RAZÓN 8. Duermen mejor

Un estudio realizado por la organización The Better Sleep Council sobre una muestra de 542 personas evidenció que las personas que no tienen una relación estable y, por lo tanto, no duermen acompañados como costumbre, concilian mejor el sueño que aquellas que cada noche se acuestan con su pareja. De hecho, el 63% de las personas encuestadas que mantenían una relación, reconoció que tiende a dormir lo más distanciado de su compañero cuando comparten la cama por la incapacidad de conciliar el sueño, debido a los movimientos del otro, a sus ruidos, ronquidos, etc. El 26% de estos, admitió a su vez que duermen mejor solos que cuando lo hacen en compañía.

Multiorgasmo, ¿mito o realidad?

¿Se pueden alcanzar varios orgasmos? A muchas mujeres tal vez les parezca imposible, ya que con suerte tienen uno y peor aun para quienes les es casi imposible alcanzarlo. Entonces, surge la duda si de verdad es que hay mujeres que gozan de varios orgasmos seguidos en un mismo acto sexual o es un cuento entre amigas. Pues aunque creas que esto a ti no te ocurrirá jamás, te sorprenderá saber que es posible. De hecho hay estudios que indican que todas las mujeres son capaces de alcanzar múltiples orgasmos y además que los siguientes clímax son más placenteros aun. Así como lees.

Lo cierto es que alrededor de este tema existen muchos tabúes y también falta de información y educación sexual. Muchas mujeres, por ejemplo, creen que los multiorgasmos son cosa de la juventud y que si no los sentiste hasta cierta edad, es imposible que suceda ahora, pues te contamos que estas equivocada. De hecho un estudio realizado por la Universidad de Texas, afirma que existe un rango de edad en el que las mujeres tienen mayor facilidad para sentir orgasmos. ¿Cuál es? Pues entre los 30 y los 50 años.

Si bien suena fantástico tampoco es un tema con el que debes obsesionarte. La sexóloga Alessandra Rampolla, asegura que se debe tener en cuenta que son sólo una opción más. “No hacen a la mujer más “completa” ni más “sexual” ni nada por el estilo, por lo tanto no deben ser vistos como una gran meta porque la misma ansiedad por lograrlos puede prevenir la experiencia”, dice la sexóloga en su blog el Universo de Alessandra.

Si bien y según estudios al respecto todas las mujeres tienen la capacidad de tener multiorgasmos (con excepciones de aquellas que pueden tener enfermedades que afecten a su sexualidad), no todas los tienen por diversos motivos que son solucionables poniendo un poco de parte de uno mismo y de la pareja.



¿Y de qué depende entonces el multiorgasmo?

Según ha publicado El Mundo, la capacidad de encadenar más de un orgasmo es algo que depende del aprendizaje, de las experiencias sexuales y de la relación sexual: enamoramiento, grado de implicación afectiva y emocional, disposición al abandono y unión con la pareja, además de la habilidad en cuanto al juego sexual.

“Una vez que la mujer tiene su primer orgasmo, si sigue estimulándose puede volver a replicar el clímax…esto no hace a la mujer más completa ni más sexual y no debes sentir presión al respecto” señala la sexóloga puertorriqueña Alessandra Rampolla en su libro “La diosa erótica”.

Una parte importante para llegar a tener orgasmos múltiples es la lubricación constante, ya que en el proceso puede haber momentos de cierta irritación y sequedad vaginal. Hay expertos que recomiendan que se utilicen lubricantes en caso de ser necesarios, pero otros no lo recomiendan.

Expertos en el tema también mencionan algunos aspectos en los que no se debe insistir, como por ejemplo que una vez que se ha estimulado el clítoris durante un tiempo, se le debe dar un descanso porque existe algo que lo cubre y protege de más estimulación, Entonces una vez que el clítoris ha sido estimulado por completo, se debe buscar otros puntos como el G que es una zona está dentro de la vagina, en el lado superior.



Con el orgasmo la mujer libera tensión y produce serotonina, mejor conocida como la hormona de la felicidad. El orgasmo también aumenta el flujo de sangre, lo que mejora la apariencia de la piel.



Los expertos apuntan a que no se trata de echarle toda la culpa a la pareja. La clave está en conocerse bien antes, pero obviamente que la comunicación y confianza con la pareja hace mucho a la hora de tener relaciones íntimas.



En 8 de agosto se celebra el día mundial del orgasmo femenino, luego de miles de años de mitos y oscurantismo



Un estudio realizado por la Universidad de Texas, afirma que existe un rango de edad en el que las mujeres tienen mayor facilidad para sentir orgasmos. ¿Cuál es? Pues entre los 30 y los 50 años.



CONSEJOS

Alessandra Rampolla, sexóloga clínica certificada, con una maestría en terapia matrimonial y de familia, brinda en su libro “La diosa erótica” los siguientes consejos para alcanzar el clímax- A continuación te los contamos.



•Tensiona tu cuerpo. Durante la excitación sexual, contrae deliberadamente los músculos de tus piernas, brazos, abdomen y pies. La tensión corporal a veces es una respuesta automática y el aumento voluntario de ella a menudo facilita el orgasmo.

• Contrae tus músculos vaginales. Este movimiento enaltece la excitación y te mantendrá enfocada en las sensaciones genitales.

• Piérdete en una fantasía. Lee un pasaje de algún libro erótico o mira el espejo durante la relación sexual. Estimula tu mente.

• Juega con la respiración. Intenta aguantar la respiración por un momento; respira profunda, rápida y llanamente.

• Déjate ir. “Actúa” tu orgasmo. Mueve tu pelvis. Di palabras sexys en vos alta, para que vos misma te escuches

• Explora diferentes zonas erógenas: senos, cuello, costados, muslos, vientre bajo, etc.

• Incursiona en prácticas de sexo tántrico. También es beneficioso anotarse en clases de yoga.



Ten en cuenta que puede que no salga a la primera, no te desmotives, el multiorgasmo llega con la práctica. Así que, ¡no dejes de intentarlo!

¿Cuántos orgasmos podés tener en un día?


Según un estudio de 10.000 horas de duración y 751 sujetos, realizado por el Centro de Estudios Maritales y Sexuales de Long Beach, California, las mujeres son capaces de tener 134 orgasmos en una hora (3.216 en un día), mientras que el más potente de los varones no pasó de 16 orgasmos (384 en un día).

Los mismos estudios creen que la actividad sexual favorece el sueño, en parte debido a la acción de las hormonas y las sustancias cerebrales. Y un 10% de la población no siente ningún tipo de atracción por ningún género, ni masculino, ni femenino, es decir, es asexual (no se excitan con el contacto con otros seres humanos sean del sexo que sea).

Acerca de los orgasmos la sicóloga clínica y terapeuta sexual Nancy Alvarez afirma que es un hecho científicamente comprobado que tanto el hombre como la mujer pueden ser multiorgásmicos.

"En Oriente por años se ha practicado el sexo tántrico, donde hacer el amor es una experiencia de éxtasis y se logran varios orgasmos. Es un hecho que mientras más repetimos el acercarnos al orgasmo y parar o el tener varios orgasmos seguidos, mucho mayor será el placer logrado en el último. Hay que olvidarse un poco de la genitalidad y dedicar más tiempo a las sensaciones, las caricias, sensualidad en vez de la sexualidad.

No se puede dejar de lado que la mujer se excita si siente que tiene una relación de intimidad, de apoyo emocional, de afecto. No olvide: el hombre llega al afecto a través del sexo, la mujer llega al sexo a través del afecto".

Video En Hora Buena: Que es la Anorexia Sexual?

lunes, 28 de agosto de 2017

Hoy es el mejor día para encontrar pareja en internet


La época estival (primavera y verano) se define como la temporada alta del amor. Las vacaciones dan mucho de sí para quiénes persiguen la flecha de cupido. La poca ropa, las bebidas refrescantes y el calor incita a que el amor fluya con más ímpetu.

A través de una de las plataformas sociales más solicitadas en relación al dating, se ha podido saber qué día del año es el más propenso para que podás encontrar a tu pareja ideal. Meetic ha reunido las cifras pertinentes para localizar con exactitud qué día tienes más posibilidades de toparte con tu media naranja.

Estamos entrando a la época del calor y de las fiestas en la piscina, que son los meses más adecuados para relacionarse con gente que hasta ahora desconocías. Los solteros y solteras que componen la red de dating de Meetic están totalmente revolucionados en los días de altas temperaturas y es frecuente que durante este tiempo los usuarios aumenten en un 40% sus descargas. El móvil es el gran elegido por los solicitantes, siendo el medio más común y cómodo de entablar relaciones a distancia.

Así fue que se llegó a la conclusión de que el día de agosto más hot de la temporada es hoy 28, cuando las descargas y los mensajes de texto alcanzan límites insospechados. Por lo tanto, se puede decir que este es el centro del éxito del dating.

Este cierto que este es un dato europeo, porque allá están en pleno verano, pero nada cuesta hacer de cuenta que lo podés aplicar en estos lares de sudamérica, al fin y al cabo el termómetro subirá a 37 y más hoy, según los pronósticos de los meteorólogos.



sábado, 26 de agosto de 2017

¿Cómo salvar una relación de pareja? 5 consejos que podrían ayudarte

Todas las relaciones pasan por altibajos, discusiones y situaciones de crisis, pero no siempre tienen por qué augurar un triste final.

Si has llegado al punto en el que necesitas leer un artículo de este tipo para calmar la inquietud que sientes, probablemente sea porque has llegado a un punto de inflexión en tu relación de pareja. No vamos a desvelarte ningún truco de magia para hacer que su amor vuelva a revivir como el primer día, porque cada relación es un mundo y no sabemos en qué punto exacto se encuentra la tuya. Pero sí podemos darte una pequeña guía que te hará reflexionar.



1. Piensa si merece la pena luchar por la relación

Plantéate qué está pasando. Puede que simplemente se trate de pequeñas diferencias, de discusiones provocadas por la incomprensión o por algún motivo en concreto que causa siempre un rifirrafe. Sincérate contigo misma y pídele lo mismo a tu pareja: si ambos se quieren y tienen claro estar juntos, trabajen en ello. Por el contrario, si en el fondo sabes que no da para más pero estás intentando salvar la relación y te aferras a ella por miedo... Deberías poner un punto final.



2. Identifica el problema

En ocasiones, la crisis de pareja llega como consecuencia de pequeños problemas que fueron dejando pasar. Detalles insignificantes que pensabas que no se convertirían en lo que ahora son: un gran problema. En este caso no queda otra que tragarse el orgullo, sentarse a hablar y ser sinceros. No se guarden lo que les molesta del otro, pues si no será imposible arreglarlo.



3. "Lo siento" y "te quiero", dos palabras esenciales

Ni tu eres doña perfecta ni tu pareja lleva siempre la razón. Como dirían nuestras abuelas, es hora de bajarse de la burra. Es importante reconocer en qué has fallado, si has podido hacerle daño con alguna actitud concreta y viceversa. Recuerda que pedir perdón no significa haber perdido, es un signo de madurez.



4. No intentes cambiar a tu pareja

Ni dejes que tu pareja cambie tu forma de ser. Se enamoraron de quienes son y, aunque podemos cambiar actitudes nocivas para nuestra relación o reconocer fallos, no podemos dejar que otros aspectos cambien. Para que una relación funcione, primero es esencial quererse a una misma y sentirse orgullosa de la persona que somos. Solo así se puede querer a los demás de una manera sana.



5. Vuelvan a conectar como antes

Puede ser un consejo muy práctico a la hora de salvar una relación de la rutina. Cierra los ojos y piensa en aquello que hacían antes: sus primeras citas, las escapadas de fin de semana, las tardes de película y palomitas, las canciones que habrían compartido... Evoca aquello que les hacía sentir bien y les ilusionaba y volver a hacerlo. Es imprescindible crear nuevos recuerdos que fortalezcan vuestra relación.