Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

jueves, 17 de agosto de 2017

A ellos también les encantan los preliminares



"Masajes, besos, caricias… esto está muy bien, pero no excita del todo. Lo mejor es que pases en un periodo de diez minutos a estimular las zonas erógenas de tu pareja, ya sea hombre o mujer", recomienda la sexóloga Liliana Zabala Lobo.

A simple vista, puede parecer que los preliminares son solo para ellas, pero no es cierto. Los varones también quieren juegos previos. Al menos, los que se han atrevido a decirlo en la red social Reddit. "Tomarlo con calma me gusta" dijo uno, a lo que añadió otro "lo que más me excita son los juegos previos". "Tiene que ser lento y constante, no es una carrera", cuenta un usuario.

Una nueva investigación canadiense recogida en Psychology Today, ha descubierto que, casualmente y por sorpresa, los hombres opinan lo mismo de las mujeres. Ellos también dicen que faltan los preliminares en sus encuentros sexuales. Según el estudio, a ellos les gusta extender el placer y la diversión en la cama antes del coito, ya que, una vez que empieza saben que va a acabar pronto.

Además, (a los buenos amantes) les excita mucho dar placer a la mujer y ver cómo llega al clímax gracias a su buen hacer. A muchos, incluso, les encanta innovar con un juguete o lubricante. En resumen, jugar, añade Zabala Lobo. "Saben que si esperan el tiempo suficiente, luego van a tener sexo de los que hacen historia".

Para llegar a tales conclusiones, los investigadores del norte del continente preguntaron a 152 parejas heterosexuales cuánto tiempo empleaban en juegos previos y en el coito, y cuánto tiempo deseaban invertir en dichas actividades.

Ambos sexos estaban de acuerdo en lo que querían que durasen sus preliminares (de 18 a 19 minutos), y en lo que duraban en realidad (11 y 13 minutos). Lo que se extrae de todo esto es simple: tal vez ellos no minusvaloren tanto los juegos previos como se piensa.

Asimismo, los expertos se llevaron otra sorpresa al analizar los resultados, ya que las parejas no estaban interesadas en invertir mucho tiempo para hacer el amor. Las mujeres dijeron que querían 19 minutos de preliminares y 14 minutos de coito, siendo un total de 33 minutos. Los hombres esperaban 18 minutos de preliminares y 19 minutos de coito, siendo un total de 37 minutos. Es decir, que una noche ideal para ellos y ellas apenas pasa de la media hora.

Haz que sea picante tu vida sexual

Seguramente ya has oído (y probado) los afrodisíacos más conocidos- desde comer ostras hasta hacerle masajes con aceite. Así que incluso si estos truquitos te han conseguido resultados favorables, tarde o temprano te aburres de ellos y desistes.

Afortunadamente la ciencia ha descubierto algunas cosas más extravagantes, pero mundanas y fáciles de acoplar en tu día a día.

ASUSTARSE

¡Olvídate de los paseos románticos! Si lo que quieres es ponerle picante a tu vida sexual considera realizar algún deporte extremo o ver una película de miedo y suspenso. Resulta que el bombeo de adrenalina después de estar en una situación extrema tanto él como tú se verán más atraídos al otro.

“Cuando estás haciendo algo emocionante, tu corazón está acelerado y tu sistema nervioso está activado, al igual que si estuvieras excitada” explica Cindy Meston, investigadora principal en el estudio y coautora de ‘Why women have sex’ (Por qué las mujeres tienen sexo).

¡Sólo asegúrate de no gastar toda tu energía en el proceso!- la vas a necesitar después.

TOMAR VINO TINTO

¿Planeaste una cita romántica esperando que termine en la cama?- asegúrate de tomar vino tinto.

Según un estudio las mujeres que beben una copa de vino tinto al día reportan niveles de deseo sexual más altos y mayor lubricación vaginal en comparación con aquellas que bebían cualquier otro tipo de alcohol ocasionalmente o no bebían en absoluto.

Los investigadores deducen que los altos niveles de polifenol, un tipo de antioxidante, en el vino tinto ayuda a que los vasos sanguíneos se ensanchen, aumentando el flujo de sangre a las áreas clave de excitación.

Pero ¡ojo!, sin excesos. Se recomienda únicamente una copa al día pues más de eso puede matar tu deseo sexual.

CUERPO Y ALMA

El yoga hace más que limitarse a la relajación, también puede aumentar tu líbido. Según una investigación, ponerte en modo “Om” (sobre todo con estas posturas) te familiariza con tu cuerpo, y a su vez puede ayudarte a conectarte más con tu sexualidad.

Además, como el yoga también aumenta el flujo sanguíneo puedes conseguir mejor orgasmos consiguiendo un placer más allá del placer.

MANOS A LA OBRA

Aunque entrelazar las manos puede ser dulce- ¿puede ser un afrodisíaco? Absolutamente.

“Incluso los más pequeños actos de tocar a tu pareja liberan oxitocina, una hormona que pueden aumentar la cercanía y la excitación” asegura el médico Irwin Goldstein, director de Medicina Sexual en el Hospital Alvarado de San Diego.

El truco está en el toqueteo espontáneo, añade. Esa emoción inesperada es lo que impulsa a tu cuerpo a bombear oxitocina y otros neurotransmisores relacionados con una reacción sexual.

AL ROJO VIVO

Resulta que solo basta con que tu hombre se vista de rojo para encender el fuego que llevas dentro. Según un estudio de la Universidad de Rochester el color ardiente es el ideal para ponerte de ánimo.

“El rojo es una señal de poder, y eso excita a las mujeres”, explica Andrew J. Elliot, autor principal del estudio.

Así que por más loco que suene, cómprale una camiseta roja a tu chico y lo verás por ti misma.

HUELE A...

Lo más probable es que si piensas en el olor del gimnasio inmediatamente mates tu líbido. Pero por algún motivo el olor de tu hombre, post ejercicio no te disgusta...y no, no es amor. Según el informe de un estudio el olor de su sudor puede aumentar tu nivel de cortisol, la hormona del estrés- estimulando la excitación.

Así que considera darte un buen baño caliente junto a él y matarás dos pájaros de un tiro.

¿Efectivo?-sí. ¿Un poco desagradable?-también.

Y ¡pilas! una vez descubras que sí funciona no empieces a mandarlo todos los días al gimnasio, pues según este estudio los hombres que se ejercitan en exceso pueden perder el deseo sexual.

Levante la mano la que no se haya apuntado a la siguiente sesión de yoga mientras se sirve una copa de vino tinto.

lunes, 14 de agosto de 2017

El amor acabó... ¿y ahora?



Ya no hay la misma pasión ni el agrado cuando están juntos. Su relación se convirtió en peleas constantes y desacuerdos, o peor aún, la indiferencia reina cuando se trata de compartir penas y alegrías. Entonces, deberían replantearse si continúan o no en ella... Quizá el amor que sentían terminó por extinguirse y solo queda la rutina.

Las señales de alerta están marcadas —según la psicóloga Tatiana Jáuregui— por la monotonía, costumbre, hábitos disfuncionales, estancamiento personal y situaciones no resueltas que indican que la relación ya no es por gusto de querer compartir con el otro, sino que se ha transformado en una situación de obligación, de tener que compartir con el otro.

Otro indicio de que murió el amor es que tras haber intentado, varias veces, soluciones a los problemas ninguna de ellas funciona ni mejora la relación. Es entonces cuando el desaliento va ganando terreno y uno o los dos ya no desean estar juntos, y las ganas de romper el nexo se agrandan. “Inclusive puede haber violencia, sea está verbal o física, o encubierta emocionalmente, dice el psicólogo Juan José Vargas.

Ante esas señales surge la pregunta: ¿Qué hacer? No es fácil pero lo más saludable es cortar la relación. Y esto es una decisión que se debe tomar tras un sesudo análisis y con el corazón en la mano. Una vez decidido se debe hablar de forma tranquila y directa con la pareja. Es importante estar dispuestos a afrontar los efectos que la decisión de terminar conllevan, afirma Vargas.

Después de haber elegido el camino, el psicólogo sugiere prepararse mental y emocionalmente para actuar y dar el siguiente paso que es separarse, para luego comenzar solo o sola a trabajar en la reconstrucción de uno mismo. “Romper una relación es doloroso, bajo la circunstancia que sea, y requiere hacer un duelo que difiere en el tiempo según la persona”.

Nada de presiones, tampoco escapes al dolor y al cambio, porque una vez superado ese trance, cada quien está listo para nuevos objetivos. Así que calma... el mundo no se acaba cuando el amor sí.

Señales de Alerta

Es más la ausencia que la presencia. Al inicio de la relación y en el transcurso de la misma se extrañaban cuando no estaban juntos pero ahora la ausencia es notoria, cada quién en lo suyo y casi son dos extraños.

No hay tiempo para estar juntos. En realidad no hay interés, por lo que las excusas son el pan de cada día. Ni tú ni tu pareja se incluyen en los planes, y las actividades personales priman por sobre la que fue “nuestra” agenda.

Ya no existen demostraciones de afecto: si ya no se abrazan como antes, los besos van y vienen, con suerte, por emoticones, y ni hablan de la intimidad, entonces da por muerto el amor.

Dormir juntos ya no es un sueño, sino una pesadilla: cada uno quiere su lado de la cama, pelean por las cobijas, y les fastidia hasta la respiración del otro.

Ya no es tu primer pensamiento, sientes que es preferible contarle tus cosas a algún amigo o amiga, o persona conocida.

Fuentes: Tatiana Jáuregui (psicóloga / tatjaur@hotmail.com), Juan José Vargas (psicólogo / jota2psycho@gmail.com)

sábado, 12 de agosto de 2017

¿Por qué existe el amor platónico?

Un actor de moda, el cantante del último tema de éxito en la radio o simplemente el nuevo profesor de clase, todos en algún momento de nuestra vida experimentamos un amor platónico.

En entrevista con Salud180.com, Eduardo Calixto, titular y jefe del Departamento de Neurobiología de la división de investigaciones en Neurología del Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente", señala que el amor platónico es la etiqueta a un proceso de liberación de neurotransmisores muy cercano a lo que es el amor.

¿NOS AYUDA TENER UN AMOR PLATÓNICO?

De acuerdo el experto Eduardo Calixto, nos enamoramos de muchas personas a lo largo de nuestra vida, y esto se debe a que ellas nos generan una liberación de dopamina lo que nos produce un estado de bienestar.

Estos amores platónicos surgen, en un primer lugar de las personas que se admiran, pero qué otros rasgos poseen. Aquí te damos seis de ellos.

1. Es un amor en que la ilusión es el alimento que mantiene siempre encendido el deseo y la esperanza.

2. Son amores que no son impulsivos.

3. Es un tipo de amor que concede más importancia a lo espiritual, emocional e intelectual que a lo físico o sensual.

4. No tiene matices.

5. Es libre de detalles sucios.

6. Se encuentra fuera del tiempo: no envejece.

Para el neurólogo, el amor platónico, que son la sanción de atracción por alguien que no va estar ahí, en nuestra vida. Tiene la función de prepararnos para aprender a sentir y expresar afecto, pero también para reconocer el amor verdadero, "el amor compasivo". Una situación que suele llegar tres años después de que se inicia una relación de pareja.

jueves, 10 de agosto de 2017

Cuando el compromiso no es sólido

Cuando la relación de pareja llega a un determinado punto pareciera necesario dar un paso más allá. Si el sentido de una relación es hacerse sólida, monogámica y quizá engendrar hijos, esto sería lo natural.

Sin embargo me han llegado varias consultas acerca de problemas con el compromiso. Es decir, uno de los miembros quiere dar el siguiente paso y el otro siente que no es el tiempo todavía.

No siente la urgencia ni las ganas y está satisfecho con cómo están las cosas.

Entonces viene la crisis. ¿No me quiere lo suficiente? ¿Por qué me agobia ahora con esto? ¿Qué quiere?

Qué hacer cuando no estamos en el mismo punto en una relación

Piensa en una relación como en un camino a recorrer. Los dos caminan juntos, pero uno tiene más prisa que otro por llegar a determinadas estaciones o hitos en las que solo se puede ingresar de a dos.

Qué harías en el caso de que tu pareja viniera rezagada y sin prisa? Le esperarías, volverías a buscarlo, le azuzarías o le explicarías que necesitas que se acelere un poco porque tienes una determinada urgencia por llegar.

· Si crees que tu relación no está avanzando como debería, siéntate a hablar con tu pareja. Antes de expresar tu inquietud, enojo o desencanto, déjale saber lo feliz que te hacen las cosas buenas que vives en tu relación. Dile que quieres dar un paso más allá porque estás muy feliz y deja claro hasta dónde quieres llevar la pareja.

. Tienen que estar de acuerdo los dos en la proyección que tienen de su relación. ¿Son amigovios? ¿Novios? ¿Creen en la convivencia ? ¿En el matrimonio?

¿Sienten que están en edad de moverse hacia adelante? ¿Están seguros de que esta es la persona con la que quieren proyectar algo o simplemente están “pasando el rato”?

· Ten en cuenta que no se puede engañar al otro para forzarlo a dar un paso que no quiere. Tampoco se puede frenar el deseo de un compañero por avanzar.

Si esta situación se alarga en el tiempo, la crisis puede terminan en ruptura, por eso es mejor dejarlo claro.

CÓMO SENTARSE A DISCUTIR EL ESTADO DE UNA RELACIÓN

Aunque no suelo hacer diferencia entre hombres y mujeres en la mayor parte de los casos, creo honestamente que en el caso de esta conversación sí somos distintos. Las mujeres suelen ser más comunicativas, les gusta plantear y explayarse sobre los temas emocionales, imaginar, proyectar. Ellos son más callados en cuanto a expresar sus emociones, las cosas son o no son y no se plantean demasiado la forma en que se dan. Son “naturales”.

Para ellas todo tiene que tener una explicación y un tiempo de preparación, para ellos las cosas suceden porque resultan de un proceso lógico y placentero. Por eso es muy difícil que un hombre pueda contestar de forma precisa en qué punto de la relación está. Contestará que está bien o mal, pero no dónde. Es casi una perspectiva ajena a su naturaleza.

Ellas, en cambio, sabrán con exactitud el tiempo que llevan saliendo, incluidos años, meses y días, sabrán qué se supone que se espera de ellas socialmente y cuánto es el tiempo permitido por su cultura antes de empezar a ser la “ eterna novia y nunca esposa”. Tienen también el reloj biológico urgiéndolas a ser madres.

Entonces… ¿cuál es la manera correcta de plantear la conversación?

- Elige un momento en que sepas que nadie va a interrumpir durante un buen rato

- Plantea los aspectos positivos de tu relación

- Elogia las virtudes de tu compañero

- Explica qué es lo que sientes y deseas de forma clara y amable

- Pregunta al otro qué es lo que desea y en qué momento quiere llevarlo a cabo

Si tu pareja no comparte tus perspectivas, no te irrites o desesperes, intenta encontrar los puntos comunes.

Deja muy claro cuál es tu límite y hasta dónde deseas llegar. También cuánto puedes esperar. No olvides que es más importante el amor entre ambos que el estatus de la relación.

Son dos las personas que avanzan en el camino de una relación de pareja, pueden ir a diferente ritmo, pero lo importante es que lleguen juntos y sepan esperarse en cada recodo.


martes, 8 de agosto de 2017

¡Atención solteros y sin compromiso!



Dicen que el amor es como la suerte, “loca y a cualquiera le toca”. Hay muchos que quisieran este golpe de suerte en sus vidas. Y es que en el corazón de todo ser humano hay un rinconcito muy especial que solamente una pareja puede llenar.



Si añoras tener una pareja con quien compartir, reír y acurrucarte, no es suficiente esperar un golpe de suerte y mucho menos esperar que alguien te pida matrimonio porque le encantó tu foto de perfil en Facebook. Hay 5 iniciativas que debes proponerte para que el amor llegue a tu vida:



1. Saca de tu vida a quien te haya sacado de la suya: La razón por la que muchos no pueden enamorarse nuevamente es porque piensan que no van a poder querer a alguien de la manera que amaron a su ex. Recuerda que si fuiste feliz con la persona incorrecta, ¡imagínate con la correcta!



2. No descartes oportunidades a primera vista: Si conoces a un nuevo prospecto y no sientes atracción inmediata, sal con esa persona por lo menos dos veces antes de decir: “No hay química” la atracción no siempre nace en el primer encuentro.



3. Deja la timidez a un lado: Cuando te topes con alguien que te atrae, no tengas miedo a tomar la iniciativa, esto no significa que rápidamente le vas a pedir el teléfono o invitarle a bailar, pero mostrar una sonrisa y un lenguaje corporal coqueto puede ser muy atractivo para el sexo opuesto. Y si la persona no te corresponde, no perdiste nada con intentarlo.



4. No tropieces con la misma piedra: No pierdas tiempo con alguien que acabando de conocerle, muestra los mismos comportamientos negativos de tu ex. Las malas experiencias son para aprender, no para repetirse.



5. No busques la perfección: Las diferencias pueden ser un gran complemento. Quien tenga en abundancia lo que a ti te falta, puede agregar mucho a tu vida. Por ejemplo, si eres impaciente, te beneficiarás de una pareja tolerante que te ayuda a tomar las cosas con más calma.

Y más importante que todo, convéncete de que: ¡el amor está en camino y cupido te flechará!



Visita a María Marín en su casa todos los miércoles en su nuevo reality show “María Marín Live” transmitido por Facebook Live, enciende tus notificaciones de “video en vivo”.

https://www.facebook.com/MariaMarinOnline

sábado, 5 de agosto de 2017

Cuando el amor hiere

Era una relación difícil, por decir lo menos respecto a la turbulenta unión que Julia había tenido durante tres años con Luis. Muchos reencuentros y distanciamientos se habían suscitado en ese lapso, el más mínimo desacuerdo daba lugar a violentas disputas; que generalmente, luego de una corta ruptura, acababan en reconciliación. En tres oportunidades él le había regalado un anillo de compromiso….y en tres oportunidades ella lo había devuelto, solo para regresar con él al poco tiempo.

Tanto Julia como Luis, poseían una sólida carrera profesional en una institución de salud, ambos eran conocidos en su entorno social por su idoneidad y dedicación. Sin embargo, su errático comportamiento amoroso se hacía cada vez más ostensible, tanto que en algún momento ella había solicitado apoyo psicológico.

Luego de un encuentro de profesionales en su área donde se había consumido alcohol, una chispa incendió una nueva pelea, esta vez, con matices casi fatales, pues Luis llevó a Julia a su domicilio; fuera de sí y en estado etílico, procedió a golpearla hasta el cansancio.

Después de la duda y el miedo a la presión social, Julia tuvo la valentía de denunciar a su atacante para defender sus derechos y reclamar justicia. "Hoy la ley defiende a la mujer ", le dijeron.

Las imágenes desgarradoras presentadas por Julia al médico forense, relatan sobre un hombre que marcó con múltiples golpes su rostro, el edema y las laceraciones presentes lo habían distorsionado hasta hacerlo una masa amorfa, irreconocible; una oscura línea en su garganta delataba que habían intentado ahorcarla, el agresor era el hombre que un día afirmaba amar a la víctima.

Han transcurrido tres meses desde el atentado; la honorabilidad y decencia de la fémina han sido puestas en entredicho, día a día su esperanza se diluye en una torre de papeles. El lento y doloroso proceso bajo la sombra de antidepresivos ha sido un solitario calvario, donde la sociedad señala y calumnia a una mujer, cuyo único error fue confiar en el hombre que ella amaba. Lejos, debido a la lentitud del sistema, está el sosiego de sancionar el delito. En medio del escándalo y la revictimización en un entorno absolutamente machista y patriarcal que cubre con lodo a una víctima, prospera un juicio incierto donde veremos hasta donde se protege realmente a las mujeres en Bolivia.

Lo único certero es que la indiferencia ante estos hechos, no es una posibilidad; al contrario, debemos luchar desde todas las trincheras de nuestra sociedad para que estos delitos se sancionen con acciones determinantes y ejemplificadoras.


jueves, 3 de agosto de 2017

Detalles que construyen o destruyen una relación

Alguna vez sentiste que tu pareja ignora los pequeños, pero importantes, detalles y esfuerzos que haces por la relación? Si en algún momento de una discusión con tu amor te preguntaste ¿qué es lo que estoy haciendo mal? Este artículo es para ti.

El principal factor que destruye una relación es pensar que tu pareja debe ser igual a ti. “Lastimosamente la televisión, la música y el cine hicieron creer que la pareja es igual a uno, con los mismos intereses y gustos, y no es así. Entonces, es importante comprender que son personas diferentes y que cada una tiene necesidades particulares y que juntos, basándose en la confianza, asumen como pareja que son un equipo”, explica la psicóloga Alena Alfaro.

El cimiento para construir una relación saludable “es el amor basado en la libertad de uno y en la libertad del otro. En amar a ese ser más allá de lo que uno se imagina que es o de lo que se desea que sea. Lo importante es reconocerlo como una persona con todo lo que trae; cosas positivas y negativas, aclara la sexóloga Anahí Navarro.

Con individualidad, libertad, confianza y, por supuesto, amor, se puede erguir una relación, tan sólida que pueda enfrentar dificultades y pueda resolver adecuadamente los problemas.

Aprender a reaccionar frente a un conflicto es otro pilar importante en el vínculo, para su sobrevivencia. “Es fundamental pensar que alguna vez uno puede equivocarse o estar en un error; pensar antes de hablar y obrar, y considerar que la otra persona podría tener la razón dentro de todo, ayuda a ceder y a consensuar”, dice Alfaro. Ahora, cabe enumerar esos problemas frecuentes y, en voz de las especialistas, van unos consejos de cómo afrontarlos sin dañarse, herir al otro o mellar la relación.

Objetivos

Lo importante es negociar y llegar a un punto medio. Por ejemplo: este mes ahorramos cierto monto y compramos tales cosas.

Hábitos

Analizar si una conducta o una costumbre del otro son llevaderas o no. Si éste es el caso, hay que analizar los valores como pareja.

Sexualidad

La pasión se transforma. Lo importante es reactivar los sentidos y experimentar.

Familia de origen

Uno sale para crear una nueva familia y es ahí donde se debe poner tiempo y energía. Ese vínculo es el primordial, lo que no quiere decir que se rompa el que existe con padres y hermanos. Todos tienen su tiempo y lugar.

Detalles

Poner atención en los gustos y preferencias de la pareja para sorprenderla alguna vez. Las palabras positivas hacen que él o ella se sienta valorada.

Objetivos

Si no hay puntos de acuerdo y los proyectos de vida son diferentes, entonces es mejor replantear la relación. Por ejemplo, si uno desea tener hijos y el otro, no.

Hábitos

Estas formas o conductas insoportables o hirientes, de a poco desgastan la relación. Por lo general pueden ser detalles como la limpieza, los valores y el trato.

Sexualidad

Es destructivo para el amor dejar que la llama de la pasión se apague. La rutina y dar por sentado el vínculo acaba con él.

Apego familiar

En muchas ocasiones la pareja tiende a ser muy apegada a su familia de origen y prioriza esos lazos en vez de la pareja y los hijos.

Detalles

El no valorar los pequeños detalles y estar en constante crítica y reclamos al otro, matan el amor. Lo mismo que las palabras hostiles y ni qué decir de los insultos.

Fuente: Alena Alfaro (psicóloga) y Anahí Navarro (sexóloga)

¿Quién cede en la relación?

Poco hay en las relaciones adultas de esa fantasía de pareja que soñábamos en la adolescencia. Sabemos bien que la vida de a dos es una construcción, y para levantar un palacio hay que cargar ladrillos bajo el sol y trabajar muchas horas. Queremos un amor que empuje, que contrarreste los altibajos y que nos regale la energía para ceder y llegar a acuerdos. Porque de eso nadie se salva. Porque “almas gemelas” no quiere decir almas idénticas ni decisiones alineadas, mucho menos acuerdos tácitos. Eso de entenderse con la mirada suena precioso en las películas, pero cuando uno tiene ganas de dormir y el otro le prende la tele, por más de que le clave rayos X con la mirada, cuesta evitar una discusión. Y así transcurre la vida de las parejas, decorada con discusiones, negociaciones, crisis y encuentros. Acá, intentamos hilar más fino en los roles que a veces asumimos y te damos algunas claves para el equilibrio.

¿EN QUÉ LUGAR ESTÁN?

Es cierto que la pareja es una sociedad -la más íntima de todas- y, como en todo consorcio, hay momentos en los que alguno cede a favor de las decisiones de otro y otros en los que le toca liderar. El tema es hasta dónde cedemos para no sentir ese “vacío” que invade cuando uno es muy condescendiente y hasta dónde imponemos nuestra perspectiva, sin querer ser los únicos presidentes de la “empresa” amorosa.

Hay muchas formas de resolver las diferencias, pero hay una que resulta esencial: el rol del que cede y el rol del que gana no pueden ser roles fijos o estereotipados, es necesario que circulen. Así, nadie se siente sometido ni vencedor y se evitan acumular resentimientos que luego se cobrarán por otro lado. Para que no se vuelva tan complicado, el poder dentro de una pareja tiene que ser dinámico, repartido y, sobre todo, respetuoso, pero no siempre se da así. ¿Qué rol ocupas en tu vínculo?

“SIEMPRE CEDO YO”

“Gordi, el viernes hay cena con mi familia”, le whatsappeas, y después de tres horas te contesta que justo ese día hay un asado en lo de Pepito, uno de sus 35 amigos. Tú sabes que Pepito no es tan íntimo y que él tiene un evento todos los fines de semana al que lo acompañas. Sin embargo, accedes sin dudarlo y le confirmas que van a ir a la reunión. Cuando te observas en la escena, piensas que te hubiera gustado estar en la reunión que organizó tu mamá y que la próxima vez vas a ponerte primera en tus prioridades. Pero llega un nuevo fin de semana y pasa lo mismo. Esta situación se repite cuando él no quiere hacer algo de la casa y lo terminas resolviendo tú; o cuando se pasa el sábado entero haciendo su deporte favorito en lugar de elegirte, por más que se lo pidas. Entonces, sientes que vives postergándote con al de complacerlo. ¿Es sano sentirse así?

¿Cómo manejarlo? Este modelo más ligado a la sumisión responde a una relación en la que el timón lo tiene el miedo. Pero ese sometimiento sutil hace que quedes descalificada, no solo frente a ti misma, sino frente a tus hijos -si es que los tienes-, quienes podrían repetir estas conductas devaluatorias hacia su mamá o, por el contrario, hacer alianza con ella y rechazar al padre mandón. Empieza por detectar esos comportamientos propios y prioriza tus deseos, hasta lograr un equilibrio con los suyos. La forma en que te sientas después de hacerlo te va a indicar si algo cambió.

“SIEMPRE CEDE ÉL”

Tu poder se cuela en todo y con un simple gesto digitas cada movimiento de la relación, desde si puede ir a jugar al fútbol un jueves en la noche hasta qué tipo de trabajo acepta. Manejas la economía de la casa y, en consecuencia, eres la que define cuándo es un buen momento para irse de vacaciones y cuándo no; opinas sobre su familia, sobre sus amigos, y hasta le eliges la ropa. Esta lógica lo va despersonificando, hasta transformarlo en una persona “a medida” de lo que vos esperas, pero ¿dónde quedan sus gestos espontáneos, los chistes, las sorpresas? Tarde o temprano, se los vas a reclamar, y seguramente él te va a contestar que viene poniendo toda su energía en responder a tus exigencias. Pones tanto esfuerzo en tallar esa escultura acorde a lo que soñabas de un hombre que el polvo termina tapando a ese del que alguna vez te enamoraste. ¿Cómo manejarlo? En estos casos, lo ideal es buscar su inclusión en las decisiones de la pareja, evitando los reclamos y reproches, y proponiendo directamente su participación en situaciones concretas.

“NADIE CEDE”

Sientes que la relación está entreverada y se está desgastando. Tú quieres casarte y a él no le interesa; él quiere gastarse toda la plata en viajes y tú prefieres ahorrar para un departamento. Cada discusión es una batalla perdida para ambos, porque, en lugar de llegar a un encuentro, terminan agotados de tanto pelear. Si tienen hijos, son ellos los que más sufren, porque los enfrentamientos entre padres nunca están buenos. ¿Cómo manejarlo? Puede haber un cierto juego erótico en la batalla permanente, que los mantiene juntos y separados a la vez. Muchos hablan de la reconciliación como un momento de luna de miel que reaviva el amor; pero cuando el poder pasa por querer domesticar al otro, se termina deteriorando la relación y hasta puede volverse violenta.

“CEDEMOS LOS DOS”

Lo ideal en el vínculo de pareja es el sano equilibrio de poderes, donde no te sientas egoísta y tampoco sumisa. La valoración mutua abre una cadena virtuosa, mientras que la competencia genera dolor y resentimiento. Puede haber -incluso a modo de juego- una competencia divertida, siempre y cuando sea con complicidad y disfrute. ¿Cómo manejarlo? Lo importante para que no se pierda este equilibrio es el mutuo reconocimiento y la valoración. Ninguna persona cuenta con todos los recursos y capacidades, por eso es bueno reconocer los puntos donde el otro es más fuerte y delegarle tareas, así como apreciar los propios

¿TENGO ARMONÍA O TENGO RAZÓN?

Cada choque ante una decisión, es una oportunidad para repensar el vínculo y mejorarlo. La clave es tratar de mantener tu propia ecuación siempre positiva, para no sentir un vacío personal o un potencial “pase de facturas” cuando te vuelves muy dominante. Deja de observar el vínculo como una lucha por un poder “territorial” o como una puja por los atributos de mando y haz el ejercicio consciente de mirarlo al revés: sácales jugo a las ideas del otro, en lugar de intentar que se alinee con las tuyas. Ceder -en cuotas lógicas, amorosas y de ambas partes- es lo más inteligente, sobre todo cuando lo que queremos es armonizar la vida en pareja.

Video De que se quejan los hombres de las Mujeres

miércoles, 2 de agosto de 2017

Sexualidad y mentiras Preconceptos en la cama

PASIÓN Y DESEO

La seducción es muy potente

Que las mujeres son diferentes a los hombres es una realidad

pero... ¿ellos saben cómo encenderlas?, ¿conocen lo que les gusta? Muchas veces se basan en preconceptos erróneos que limitan las posibilidades de gozar.

Según un estudio realizado en la Universidad de Texas, hombres y mujeres, comparten las mismas motivaciones para tener sexo. Aquí rompemos algunos esquemas.

* Mito: A los hombres les gusta más el sexo que a las mujeres...

¡Mentira! Muchos factores influyen en esta situación: ellas trabajan, manejan la casa, cuidan a los niños, en fin… ¡Hay una serie de factores que las dejan exhaustas! A esto hay que sumarle la cuestión hormonal: en algunos momentos del mes el deseo se incrementa y en otros baja, por eso cuanto más lejos de la cama estén, mejor. Por último, no pueden dejar de lado la tendencia a unir el sexo con los sentimientos, cosa que los varones pueden separar mejor y, por eso, las mujeres no imploran por tener relaciones si no ven que ponen actitud.

En síntesis, a ellas les gusta tanto hacer el amor como a ellos, el tema son los momentos y la manera de hacerlo. Es fundamental hablar con la pareja para disfrutar al máximo del sexo incluyendo en la cama al corazón.

* Mito: Si realmente eres una buena amante, sabes cómo satisfacer a todo tipo de hombres... ¡Mentira! Es posible que una mujer experimentada y que tenga “práctica” en la cama lo haga mejor que una inexperta. Sin embargo, si hay pasión, ganas y corazón de las dos partes, con seguridad tendrán una relación inolvidable.

El “buen sexo” tiene que ver con la técnica y la genitalidad, como con la percepción y las sensaciones.

* Mito: Las parejas felices, siempre tienen buen sexo... ¡Mentira!

¿Conoces alguna pareja que tenga sexo lujurioso y descontrolado todas las noches después de años de compartir la misma cama? Seguramente, la respuesta sea "no". La vida y sus presiones siempre se encargan de “colarse” en medio del colchón.

Entonces… Esa amiga que asegura tener un sexo fabuloso con su marido después de cinco años de casada y dos hijos, ¿miente? puede ser. O tal vez su concepto de “buen sexo” sea diferente al tuyo. O tal vez sí tenga un sexo perfecto, pero una vez por mes. O quizá, no se anime a admitir que no lo tiene. Todo es muy subjetivo. Por eso, es mejor sacarse de encima las opiniones y disfrutar con tu media naranja de esa manera especial que es solo de ustedes.

* Mito: Si el sexo con tu pareja no es espontáneo o tienen que planearlo, algo está mal... ¡Mentira! La explosión hormonal incontenible, esa que hace que no podamos aguantar las ganas de hacer el amor en cualquier momento y lugar, lamentablemente desaparece con el tiempo. Pero eso no quiere decir que se anule el deseo o se vayan las ganas. El sexo espontáneo siempre es bueno, siempre es divertido y siempre agrega esa cuota de pimienta necesaria para reflotar el interés.

Sin embargo, una sesión planeada con amor, con los chicos en la casa de los abuelos y con esos elementos de seducción que a los dos les gustan genera ansiedad, ganas, deseo y un sexo maravilloso.

* Mito: A las mujeres no les gusta el porno ni el sexo fuerte... ¡Mentira! Solo basta pasar por un sex shop o un videoclub para ver a cuántas mujeres les gusta el material erótico.

Y lo contrario también es válido: no todas adoran los pétalos de rosa esparcidos por la cama o los masajes románticos. Por suerte, cada mujer es diferente, lo importante es ser respetada en tus gustos. Todos aquellos que piensan que solo los hombres se excitan con este tipo de fantasías, están más que equivocados: a algunas les puede resultar muy estimulante usar “juguetitos” o ver una peli.

La conversación que debes tener con tu pareja


¿Estás saliendo con alguien y crees que pueden tener un futuro juntos? Si te encuentras en una de estas situaciones sería bueno que antes de embarcarte en un mayor compromiso se sienten a conversar sobre algunos temas para saber si ambos están pensando lo mismo.

Un consejo, es que trates de evitar las palabras “tenemos que hablar”.

No solo porque tienen una carga un tanto negativa, ya que generalmente no son buenas noticias cuando alguien las pronuncia, sino porque corres el riesgo de que tu pareja se asuste un poquito.

Busca esos momentos en los que se encuentran relajados, de buen humor, conversando sobre la vida, sobre circunstancias que viven o afectan a parejas amigas, para hablar. No es fácil, pero te sentirás mucho más aliviada cuando sepas qué es lo que piensa él.

¿Qué significa sentirse amados?

Aunque la gran mayoría de las veces damos por sentado qué es el amor, la realidad es que no tiene porqué significar lo mismo para todos. Sucede lo propio con las maneras de cómo demostramos y esperamos que nos demuestren el amor. Por ejemplo, quizás él cree que te está demostrando su amor haciéndote regalos, mientras que tú esperas que lo haga compartiendo más tiempo contigo.

Afortunadamente, es un problema de fácil solución; solo necesitan ponerse de acuerdo y hacer un esfuerzo por atender las necesidades del otro.

Los hijos de mamá

En el caso de los hombres, a partir del trato que tienen con su madre, podrás intuir cómo será contigo. Si es de respeto y cariño, lo más probable es que a ti te trate de la misma manera.

En cambio, si se desvive por atender las necesidades de su madre y ni bien lo llama sale disparado hacia su casa, te encuentras frente a un hombre que mantiene una relación un tanto simbiótica con su progenitora.

Por momentos, puede que sientas que estás ocupando el segundo lugar; presta atención y, sin ofender a nadie, intenta abordar el tema.

¿Quién es más sensible?

Es muy importante que puedan responder mutuamente a sus necesidades emocionales. La habilidad para darse cuenta de que tú necesitas apoyo y estar preparado para brindártelo es algo muy positivo. Así que, si te encuentras ante un hombre perceptivo y sensible, ¡no lo dejes ir! Y si no, ten paciencia, y comunícate con él.

¿Qué lugar ocupa la religión?

A veces, cuando uno de los dos ha sido criado y educado con fuertes valores religiosos y el otro no, será necesario que ambos trabajen mucho la tolerancia, porque es probable que desacuerden en varios temas.

Sin embargo, traten de ver el lado positivo de ello; ¡pueden enriquecerse de las diferencias! Solo conociendo puntos de vista distintos a los nuestros podemos expandir nuestra mente

y vivir una relación de pareja mucho más interesante.

¿Qué es infidelidad?

Esto se define en pareja. ¡Así es! Por lo tanto, deberán hablar sobre qué es infidelidad para cada uno y llegar a un acuerdo con el que ambos se sientan cómodos.

La infidelidad puede ser desde mantener relaciones sexuales fuera de la pareja, hasta tener una relación muy íntima con un tercero. ¡Eso dependerá de ustedes! Además, el comportamiento en las redes sociales, los mensajes de texto y el WhatsApp es otro tema que deberán discutir, ya que puede dar lugar a muchos malentendidos.

¿Cómo se manejan con el dinero?

Si ambos están acostumbrados a ahorrar, probablemente siempre contarán con dinero en el banco. Si a los dos les gusta disfrutar, tendrán menos porque prefieren darse sus gustitos.

El problema surge cuando uno está acostumbrado a ahorrar, mientras que el otro se gasta todo su dinero, deberán conversar para llegar a un acuerdo.

¿Qué lugar ocupan las exparejas?

Cuando ambos mantienen una relación de amistad con sus exparejas es más fácil de comprenderlo y aceptarlo. ¿Pero si no es así? No quedará más que conversarlo.

¿Quieren hijos?

No es conveniente dilatar esta conversación hasta el compromiso porque será un golpe muy duro enterarte de que tu pareja piensa y quiere lo opuesto a ti cuando de hijos se trata, una vez que la relación está muy avanzada. Querer o no querer hijos es un tema muy fuerte que puede llegar a romper hasta la pareja más amorosa.

Consejos

HABLAR de Sexo

Aunque seas conservadora o tímida, hablar sobre sexo en la relación es bueno para conocer mejor los gustos de ambos y poder satisfacerlos.

El sexo es una parte fundamental de la pareja y es bueno conocer los gustos del otro para disfrutarlo al máximo. Hablar al respecto hará que se sientan más

cómodos y puedan mejorar su relación en la intimidad.



martes, 1 de agosto de 2017

5 cosas que las mujeres creen que gustan a los hombres, pero no



Si se hace una búsqueda sobre estudios sexuales se encontrarán decenas de reflexiones sobre lo mismo: son muchos los hombres que desconocen las inquietudes de las mujeres en esta materia. Eso parece claro. Pero nosotros hemos querido verlo desde el otro punto de vista: ¿conocen las mujeres lo que realmente les apetece a los hombres?

Lo hemos consultado con tres expertos; José Bustamante, psicólogo, sexólogo y autor del libro “¿En qué piensan los hombres?”; Eva Moreno, sexóloga y miembro de la Asociación Española de Especialistas en Sexología; y Fernando Villadangos, psicólogo y presidente de la Sociedad de Sexología Al-Garaia.

Estas son cinco cosas que la mayoría de las mujeres dan por hecho que gustan a los hombres, pero no es así.

Creer que el hombre siempre tiene ganas

El estereotipo de hombre que solo piensa en el sexo, cómo, cuándo y con quien sea, es algo que debería llevar tiempo desterrado de nuestro imaginario colectivo. “Me levanto a las siete de la mañana, trabajo una media de diez horas diarias y voy al gimnasio tres veces por semana. Conclusión: a veces solo me apetece tirarme en el sofá”, explica, lastimoso, Íñigo Marcos, abogado de 27 años. Algunas veces, Íñigo siente la necesidad de excusarse ante su novia cuando no tiene ganas de sexo.

“Los mismos factores que a nosotras nos pueden frenar a la hora de practicar sexo también les valen a ellos. Faltaría más. Sin embargo, a las mujeres nos cuesta entender que ellos también pueden estar cansados”, afirma la sexóloga Eva Moreno. Y lo peor es que ya no es solo una cuestión de ganas, como afirma el psicólogo José Bustamante: “Eso genera una presión añadida porque no es solo que siempre te tenga que apetecer sino que, como hombre, siempre deberías estar dispuesto a tener un encuentro sexual”. Y no, si no les apetece en algún momento no es culpa de que su compañera les resulte poco atractiva o ya no les excite: es que, simple y llanamente, ellos también se cansan.

Responsabilizarles de tu placer

“Es una postura muy cómoda para nosotras, pero completamente errónea”, aclara la especialista Eva Moreno. Los sexólogos apuntan a que la autoestima masculina suele centrarse en su capacidad para hacer disfrutar a su pareja sexual. “El hombre espera que ella disfrute muchísimo y que le acabe considerando como el mejor de sus amantes”, señala el especialista en sexo José Bustamante, que avisa de la diferencia entre pasarlo bien con alguien o pasarlo bien debido a alguien.

“Esa frase odiosa de ‘no hay mujer frígida sino hombre inexperto’ sigue redundando en la cabeza de algunos hombres y también de algunas mujeres. Estas ideas preconcebidas no son correctas: el hombre tiene que ser el que sea capaz de hacerla disfrutar a ella; o, si ella no disfruta es porque él no lo hace bien, él no aguanta lo suficiente o porque no tiene la habilidad o la técnica adecuadas”, explica Bustamante. O sea: cada uno debe responsabilizarse de su propio placer.

Él siempre es rápido y sin preliminares

El gran mito de la sexualidad masculina: a ellos les gusta -siempre- el sexo más rápido, más visual y con menos preliminares. Algunos estudios vienen desde hace unos años poniendo esto en duda, como el que realizó la universidad canadiense de McGill. El doctor Irving M. Binik y su equipo concluyeron: “No existe diferencia en la cantidad de tiempo que requieren hombres y mujeres para alcanzar su máximo nivel de excitación”.

“A pesar de que en la pornografía hay un exceso de contacto directamente genital hacia el hombre, muchos de lo que se quejan es de que sus parejas sexuales les acarician poco”, afirma José Bustamante. De la misma opinión es Eva Moreno: “Les encanta que nos entretengamos en otras partes del cuerpo, como la espalda o los pezones. Cada vez hay más hombres que se están cultivando en una sexualidad más tranquila, más lenta y controlada”.

Asumamos pues, de una vez, mujeres y hombres, que el porno no es más que una ficción. ¿Por qué nadie cree que un hospital funcione realmente como en Urgencias, una redacción como en The Newsroom o un instituto como Física y química, pero se siguen reproduciendo conductas propias de películas porno como si fueran las más placenteras?

Tratar las partes íntimas con rudeza

La sexóloga Eva Moreno alerta contra la tendencia a “reproducir un sexo oral como el de las películas porno”. “Ellos prefieren un sexo oral más entretenido, más jugoso y consciente”, explica la experta. Olvidémonos de que lo único que importa es recrear las mejores escenas de Garganta profunda -la película, no el informador del Watergate- y seamos conscientes de que “no tienes una cosa en la mano: es una parte de tu pareja sexual y, lo que haces, se lo estás haciendo a él”, asegura Moreno, que aporta un mantra que suele funcionar a la perfección: “Dar lo mismo que exigimos”.

“Estoy cansado de chicas que tratan mi pene como si fuera un mando joystick”, asegura Daniel Aguirre, historiador de 34 años. Sí, sabemos que puede parecerlo. Sabemos que, dependiendo de su estado, puede ser digno de un montón de adjetivos en el que no se encuentra precisamente el de ‘delicado’, pero lo cierto es que lo es. Y no solo porque es una de las posesiones más preciadas de un hombre, si no la que más, y estar jugueteando con él como si fuera irrompible tensa -y no precisamente para bien- hasta al más temerario.

Dominarles

Según varios estudios, una de las fantasías sexuales más recurrentes de las mujeres -entre el 31 % y el 57 % asegura tenerlas- tiene que ver con que el hombre las domine -sin daño o riesgo real, aclaramos. Esto ha dado lugar a una dilatada literatura: científica, para intentar explicar el porqué; y novelesca, aprovechando la coyuntura para vender libros. Sin embargo, esa es una fantasía femenina, no masculina.

“Muchas mujeres piensan que a ellos les gusta la idea de atarles y jugar un poco a la dominación y, aunque hay hombres que lo disfrutan, muchísimos más lo que disfrutan es poder tener las manos libres”, señala Bustamante. Además, aquí entra en juego otra cuestión, la de que sea la mujer la que lleva las riendas del encuentro sexual, algo que aún cuesta a algunos hombres. “Lo que a ellos les puede servir para su fantasía, luego en la realidad no les funciona porque hay un choque de roles”, asegura Fernando Villadangos, presidente de la Sociedad de Sexología Al-Garaia. Aunque todos los expertos apuntan a que se va evolucionando, esta creencia aún pesa a la hora de disfrutar en los encuentros sexuales. “El hombre todavía no se ha quitado del todo la idea de que es el que domina la escena sexual”, sentencia Bustamante. /



“Cada uno debe responsabilizarse de su propio placer” (Eva Moreno)

“No tienes una cosa en la mano: es una parte de tu pareja sexual y, lo que haces, se lo estás haciendo a él” (Eva Moreno)

¿Por qué les cuesta a los hombres decir: “Te amo”?

Un comentario inadecuado puede poner en riesgo una relación amorosa. Así le pasó en una ocasión a mi hermana cuando se peleó con un exnovio, a quien ella le sacó “los trapitos al sol” frente a sus amigos. Su ex era un hombre muy bueno y hasta llegaba con flores frecuentemente, sin embargo, mi hermana se quejaba porque después de un año de relación él nunca le había dicho “te quiero” y mucho menos “te amo”. Únicamente al final de sus textos escribía “TQM” (popular abreviación para decir “te quiero mucho”).

Un día ella fue a cenar con una pareja amiga de su novio, llamémoslos Marco y Alicia. Marco siempre tenía algo hermoso que decir de su mujer, y ese día mientras cenaban comentó: “Desde que vi a Alicia por primera vez sabía que sería la mujer de mi vida”. Después de escuchar ese comentario tan tierno, mi hermana no pudo aguantarse y dijo algo frustrada: “Marco, deberías enseñarle a mi novio a ser romántico y expresivo como tú.” A lo que Marco sorprendido respondió: “No digas eso, mi amigo te adora”.

Mi hermana por poco se atraganta con la comida y con la boca casi llena dijo sarcásticamente: “Pues si me quiere tanto, ¿por qué nunca me lo ha dicho?”. Marco y Alicia se quedaron perplejos tras el comentario. No podían creer que su amigo jamás hubiera dicho una frase tan básica entre enamorados.

Luego de esta revelación en la mesa, hubo un silencio sepulcral y si las miradas mataran, al día siguiente ella hubiera aparecido en las noticias bajo el titular: “Mujer es apuñalada por la mirada de su novio.”

El enojo de su enamorado fue tal que no le dirigió la palabra el resto de la noche. Después de ese altercado, la relación fue cuesta abajo. No obstante, mi hermana dice que esa noche aprendió dos reglas en el amor que toda mujer debe tomar en cuenta: la primera es que jamás debes hablar negativamente de un hombre delante de nadie, así sea un familiar o su mejor amigo. Y segundo, que no debes pedirle una y otra vez a tu pareja lo que no está listo para decir.



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sábado, 29 de julio de 2017

Video El Orgasmo femenino

Las edades del amor



Suele decirse que el amor no tiene edad pero habitualmente causan sorpresa las parejas que se llevan bastantes años, sobre todo cuando la mujer es mayor que el hombre. Ni siquiera los rostros más conocidos escapan de la dictadura de lo socialmente aceptado.

Se conocieron rodando una serie de televisión, se enamoraron y se casaron. Desde entonces han pasado más de 20 años. Él es el actor australiano Hugh Jackman, de 48 años, mundialmente conocido por su papel de Lobezno en las películas X-Men. Ella es Deborra-Lee Furness, actriz, directora y productora, y tiene 61 años.

“Es lo mejor que me ha pasado en la vida. Ella era la protagonista (de la serie) y estaba enamorado de ella. Todo el mundo lo estaba”, contaba Jackman sobre su esposa en el programa de televisión de Ellen DeGeneres.

Otro matrimonio con una notable diferencia de edad es el de Tina Turner y Erwin Bach. La incombustible reina del rock tiene 77 años y su marido, 16 menos. Se casaron en 2013 tras más de un cuarto de siglo de relación y viven en Suiza, en una gran casa a orillas del lago de Zúrich.

Pero actualmente todas las miradas se centran en el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, de 39 años, y en su esposa, Brigitte Trogneux, de 64. La pareja ha sido objeto de todo tipo de bromas, ironías y comentarios de mal gusto. Por ejemplo, el político italiano Silvio Berlusconi dijo que Macron es “un chico brillante que ha tenido la suerte de encontrar una buena madre que lo lleva de la mano”.

Curiosamente, la diferencia de edad entre Macron y su esposa, 24 años, es la misma que existe entre Donald Trump y Melania, pero los inquilinos de la Casa Blanca no han tenido que afrontar tantos comentarios despectivos al respecto como sus homólogos del Elíseo.

En este sentido, la psicóloga Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen, explica que cuando se transgrede “el estereotipo de la ‘relación adecuada’, en la que el hombre es unos años mayor que la mujer, es cuando comienza la conciencia social mayoritaria a manifestarse críticamente, llegando a veces al insulto”.

El “poder” de las mujeres

Es más, cuando hay una diferencia de edad significativa entre los miembros de una pareja, suele aceptarse con más facilidad si el hombre es mayor pero llama poderosamente la atención cuando el varón es el más joven.

“Esto es muy frecuente en la mayoría de las culturas. Al parecer, en sus orígenes tenía que ver con aspectos biológicos relacionados con las diferencias en la edad fértil de hombres y mujeres. Si bien, en general, siempre se ha valorado la juventud como algo positivo, en la actualidad existe una exigencia exagerada hacia la juventud, sobre todo en la mujer”, señala María José Collado, doctora en psicología.

“Dentro de una sociedad marcadamente machista, conseguir una pareja joven y deseable es un símbolo de poder, mientras que las expresiones de ‘poder’ de las mujeres siguen siendo vistas con recelo en todos los ámbitos cotidianos. De hecho, las relaciones entre mujeres mayores y hombres jóvenes tienden a ocultarse y pocas veces son aceptadas por el entorno social, excepto en casos de mujeres famosas que ya han alcanzado cierto ‘poder’”, apunta la especialista.

La doctora Collado destaca que el factor que más contribuye al éxito de una relación de pareja es la compatibilidad en las ideologías, los intereses, los valores y las expectativas de futuro. “La diferencia de edad supone, en todo caso, que es más probable que haya discordancias en estos aspectos”, aclara.

Si cualquier pareja tiene obstáculos que superar, estos suelen ser un poco más altos si los miembros de la pareja se llevan ciertos años. “Cuando hay diferencias importantes de edad, la mayor fuente de conflictos suele surgir precisamente de la diferencia en los valores y la educación recibida, puesto que han vivido momentos históricos distintos”, subraya Collado.

“Otro aspecto importante que suele hacer que la relación fracase es el tipo de vínculo que se establece. Es decir, cuando el miembro de mayor edad siempre actúa de forma paternalista/maternalista, es probable que la relación no prospere, pues para que una relación sea sana y progrese, debe ser equilibrada”, asegura.

Asimismo, la especialista indica que la sexualidad puede tener un papel importante en las rupturas de estas parejas. “El deseo sexual, las expectativas y la propia actividad sexual pueden generar, especialmente a largo plazo, el fracaso de estas relaciones”, comenta. Por último, la psicóloga destaca la incidencia de los factores relacionados con el entorno social más cercano. “Las relaciones con grandes diferencias de edad no suelen ser bien aceptadas y los miembros de la pareja pueden tener dificultades para evitar conflictos y continuar manteniendo sus relaciones sociales”, manifiesta.

Para superar los problemas que puedan surgir, la psicóloga asegura que es importante que los miembros de la pareja “sean capaces de establecer una relación de poder equilibrada y de ser flexibles en cuanto a los valores, intereses y necesidades del otro”. •

Respeta el espacio personal en la pareja



En las buenas y en las malas”, reza la frase de compromiso de una pareja. Sin embargo, eso de ser uno, de estar juntos y revueltos a toda hora y en todo lugar puede ser lapidario para el amor, porque se pierde la individualidad y hasta se avasalla el espacio ajeno.

En una relación hay algo que no se puede restringir y eso es la independencia y la autonomía del otro, apunta en su portal la sexóloga Silvia Madaghjian. De ahí la importancia de identificar y marcar los límites personales y luego los de pareja.

“Si bien el tener una relación aporta satisfacción emocional, la felicidad debe empezar por uno mismo. Por lo que, para mantener una relación sana, hay que saber equilibrar el tiempo individual y el de pareja”, recomienda la psicóloga Valeria Sabater.

El espacio personal es vital para que subsista la pareja y para un óptimo desarrollo y crecimiento de ambos integrantes, resalta la psicóloga Tatiana Jáuregui. “El vínculo no es la unión de los proyectos y objetivos, es el trabajo mancomunado entre ambos para lograr objetivos, es un acompañamiento”.

Cuando uno se queda a la sombra del otro, ese amor difícilmente llega lejos. Sentimientos de frustración y enojo aparecen y el vínculo se convierte en una “dependencia emocional”, dice la psicóloga Andrea García.

Con ella coincide el psicólogo Juan José Vargas, quien alienta la individualidad necesaria para afrontar situaciones personales, para “luchar las propias batallas”, dice. De lo contrario, “se corre el riesgo de perder individualidad y, por tanto, perder autoestima y hacerse dependientes”.

Si bien atesorar tu espacio es importante para que tu relación se fortalezca, no debes olvidar que también está el espacio del otro y el de ambos, enfatiza Sabater. “Debes dejar que tu pareja tenga sus actividades, amigos y su tiempo individual para que se enriquezca como persona y pueda compartir nuevas experiencias contigo”, indica.

Finalmente, está el espacio de ambos. “El nosotros es el que va a coadyuvar al desarrollo de los dos, el que va a generar lo que es el vínculo de pareja misma”, indica Jáuregui.

Entonces, el nosotros va a ser más rico en la medida en que cada uno desarrolle sus espacios y tenga qué ofrecer; esté sano emocionalmente y pleno como persona, caso contrario traerá a la relación frustración y resentimiento, haciendo del vínculo disfuncional.

Además de los espacios personales, existen los físicos, igual de respetables e importantes. En éstos se desarrolla la persona como tal, por ejemplo la parte intelectual en la oficina o la social en un café de encuentro con amigos. En cambio, el dormitorio es un lugar de los dos, es “nuestro”.

Consejos

Establece límites Deja en claro tus necesidades personales y escucha las del otro, para que ambos estén de acuerdo en respetar los espacios ajenos.

Sé específico Expresa qué tanto espacio necesitas y cuándo lo necesitas para tu crecimiento personal y el de ambos.

Elige las palabras Cuando esta necesidad reaparezca, sé amable con el otro.

Necesidad de espacio Es normal y saludable necesitar espacio en una relación para no correr el riesgo de desarrollar una codependencia de cualquier tipo.

Asegúrate de no ser codependiente Las personas codependientes son incapaces de existir por sí mismas. Si éste es el problema de fondo, ambos necesitan ayuda profesional.

Fuentes: Tatiana Jáuregui, Juan José Vargas, Valeria Sabater y Andrea García. (Psicólogos)

Celos, dañinos para la salud del amor



Los celos son un problema por el que constantemente atraviesa una persona enamorada. Pero, es necesario diferenciar los celos enfermizos de una muestra de amor en la relación. “Hay que tomar en cuenta que los celos son violencia; esa creencia de que me cela porque me ama, me cela porque le importo hay que quitarla. Los celos son control y posesión”, explica la psicóloga Alena Alfaro.

Es importante estar consciente de que ambas personas están en una relación por voluntad propia, por lo que los celos obsesivos y extremos son una forma de agredir a la pareja. “La persona que cela frecuentemente y bajo cualquier excusa se va convirtiendo en un agresor, esto porque le está coartando la libertad al otro”, aclara Alfaro.

Los celos pueden comenzar con pequeñas alertas e ir escalando de a poco hasta terminar en un problema muy serio. Por lo que es importante preguntarse ¿qué tan peligrosos pueden ser? “Pueden derivar en agresión física, psicológica e incluso en la muerte, como hemos visto en los últimos casos en los medios”, comenta la sexóloga Anahí Navarro.

Los celos llevados al extremo son destructivos y peligrosos, pero en dosis adecuadas dan un toque a la relación. Uno de los puntos a favor de esos sentimientos es que pueden ser un indicador de que la persona está lista para formalizar el vínculo. En el caso de las parejas que llevan una larga relación, los celos ayudan a encender la llama de la pasión.

Entonces, ¿cómo se reconocen los peligrosos de los beneficiosos en una relación? Una de las primeras alertas está vinculada a sentirse coartado. Si una pareja empieza a limitar tu manera cariñosa y amigable de ser, puede comenzar un chantaje emocional. Lo dañino de esto es que al evitar conflictos, uno termina cediendo. “Cuando cedes al chantaje y a la presión de los celos, empiezas a desconectarte y a perder tu identidad”, dice la sexóloga.

En caso de que ambos miembros sean celosos es poco probable que el amor tenga éxito. “Es difícil que dos celosos construyan una relación estable porque lo que se necesita en una relación es confianza y respeto. Ambos deben dar señales para que el otro confíe, y los celos distan de ello. Además son progresivos y poco a poco pasan de preguntas inocentes como por qué saliste a reclamos de por qué miraste, por qué hablaste y a veces llegan a los insultos o a una agresión física. Entonces, en cuanto se perciban este tipo de reacciones es mejor poner un alto y no ceder”, sugiere la psicóloga Alfaro.

Por otro lado, es necesario aclarar que no es posible cambiar o ayudar a una persona celosa porque es un problema interno. “Los celos son miedos constantes de ser reemplazado o reemplazada, de no ser suficiente, de no ser la persona indicada, de no ser valiosa”, explica Navarro.

La única forma de ayudar a un celoso enfermizo es buscar apoyo profesional para que entienda que una pareja es un ser humano independiente y no una posesión.

Cómo detectar a un celoso patológico

Desconfianza

Desconfía continuamente y siente un gran odio por las y los compañeros de trabajo o amigos de su pareja.

Revisión constante

Revisa constantemente las redes sociales y los objetos personales, como la billetera y el celular.

Autoestima baja

La persona celosa tiene una autoestima baja y una gran inseguridad que denota falta de confianza en sí misma.

Imagina situaciones

Sus celos se fundan en lo que se imagina y no en una evidencia real. Sospecha sobre infidelidades que nunca ocurrieron.

Celular

No tolera que su pareja no conteste el celular en cualquier momento del día. Se imagina a su pareja con otra persona o que siempre está coqueteando.

Aroma

Revisa cuidadosamente la ropa de su pareja y la huele tratando de encontrar un perfume desconocido.

Discusiones

Durante las discusiones pone en duda el compromiso que tienes con la relación y con la pareja. Además pone en duda la integridad del otro.

Manipulación

Busca formas para hacer sentir mal a su pareja; cuestiona todos los comportamientos con terceros y la va aislando de su entorno social y laboral.


jueves, 27 de julio de 2017

Parejas Todo lo pago yo

Todo está perfecto hasta que llegan las cuentas, y lo que era un clima amoroso se vuelve pura tensión frente a un tema, que si la pareja no logra resolver, pasa a ser una verdadera bomba de tiempo. sin dudas, las cuestiones financieras dentro de una relación no son asunto menor, porque forman una parte esencial de su dinámica diaria. A veces, los problemas se centran en no querer ser "el que siempre paga", otra en que uno de los dos gasta más de lo esperado, también en cómo van a manejar sus ahorros, y así una gran cantidad de escenarios que se abren a partir del comportamiento de la pareja respecto al dinero.

Vamos a comenzar remarcando que no hay fórmulas mágicas para que una relación coincida en este aspecto, tampoco lo que funciona en una pareja es siempre aplicable en otra. Es importante ante todo tener presente que se trata de un equilibrio que construyen dos personas que se eligen, y que deben intentar adoptar una rutina en la que ambos se sientan a gusto. Hasta acá en teoría, todo parece simple, pero a la hora de bajarlo a la realidad, estallan los problemas.

Cuentas claras

Cuando el punto económico no está claro dentro del vínculo, no importa las discusiones que conlleve, siempre terminará en un enojo entre las dos partes. Ninguna situación se puede resolver si en lugar de buscar soluciones quedamos atrapados en la confrontación. Esto sucede con todos los temas, pero en especial con el económico, dado que no tiene carácter transitorio, sino que por el contrario, va a estar presente en la agenda diaria de la relación.

La Importancia de elaborar acuerdos

La identidad de una pareja radica en sus acuerdos. Hay algunos que son implícitos, y no se llevan al planteo porque son funcionales para los dos miembros de la pareja, pero hay otros que es necesario hablarlos para que ambos sean conscientes de lo que cada uno piensa. Cuando sentimos que económicamente nunca nos entendemos, no debemos dar por sentado que el otro sabe lo que nos molesta, es necesario no usar el conflicto como disparador de una pelea, sino como la oportunidad de lograr conocer cuáles son los puntos que nos hacen diferentes.

CÓMO PONERSE DE ACUERDO

No evitar el debate. Si entre los dos no podemos hablar de estas cuestiones porque siempre lleva a discusiones interminables, lo que hacemos es afianzar la situación conflictiva. Como pareja debemos centrarnos en desarrollar un abanico de alternativas posibles, para saber con qué herramientas contamos para abordar el problema.

Ser claros con las medidas que se adopten. Siempre las reglas deben ser compartidas y aceptadas por los dos miembros de la pareja desde el momento inicial que eligen establecerlas. Intentar plantear soluciones y que después no se cumplan, es más desgastante para la relación que el conflicto en sí.

No hay uno que tiene razón y otro que es culpable. No es un problema de uno de los miembros de la relación. Cuando estamos en pareja y se genera una crisis porque no estamos de acuerdo en un aspecto en particular, el conflicto es compartido, porque nos va afectar a los dos. Ambos debemos comprometernos en trabajar juntos para lograr un nuevo punto de equilibrio.

Ser flexibles. Siempre para a llegar a un acuerdo y más en el manejo de lo económico, la pauta no sólo es poder escuchar al otro, sino también ser permeables a sus críticas. Si no logramos esto, nos vamos a quedar sujetos, una y otra vez, a rutinas que alimentan la dinámica conflictiva.

Es imposible hacer generalizaciones de este tema, porque cada relación convive con diferentes variables respecto a lo económico. Aprender a administrarse en pareja no es algo simple, porque muchas veces el manejo del dinero tiene que ver con la independencia de cada uno y con sus proyectos a corto y a largo plazo. Por eso es importante siempre tener presente que cuando nos elegimos para compartir la vida juntos, vienen latentes un montón de asuntos que requieren la construcción de una nueva lectura en la que los dos participemos activamente, sin intentar poner ninguna visión sobre la otra. La manera con la que juntos logremos abordar las dificultades, será lo que le dará nuestra impronta única al vínculo, porque como se suele decir: la fuerza de una pareja no está en lo que alcanza, sino en lo que supera.

domingo, 23 de julio de 2017

¿Por qué el enamoramiento dura 3 años?

Al inicio de una relación, las dos personas se sienten plenas, felices con la compañía de la otra, es decir, están enamoradas, situación que dura sólo tres años.

Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) detalla que el enamoramiento es considerado como un estado de demencia temporal, que disminuye la productividad de quien la padece.

El enamoramiento causa un estado de hiperactividad neuronal que desgasta el cerebro, por ello tiene un tiempo máximo de duración, pero, ¿qué es lo que pasa con las neuronas? El neurólogo Eduardo Calixto te lo explica

¿Cómo te enamoras?

Investigadores detallan que el proceso de enamoramiento inicia cuando conoces a una persona que te gusta físicamente. No puedes dejar de pensar en otra cosa que no sea algo que tenga que ver con ella y tiene dificultad para concentrarse y realiza tareas que tengan que ver con la creatividad.

Por su parte, la antropóloga Helen Fisher explica que las parejas repiten el ciclo: enamoramiento, cariño, crianza de hijos y/o separación. Es decir, cuando pasa cierto tiempo, las personas vuelven a buscar la sensación de placer que se genera al inicio de la relación.

No obstante, para mantener una relación estable sólo basta con alimentar cada día ese amor y cariño, a través de caricias, detalles y palabras sinceras. Todos los días trata de expresarle a tu pareja lo mucho que te gusta y lo que deseas permanecer a su lado.

viernes, 21 de julio de 2017

Hombres cavernícolas: amarlos como son

¿Sales con el opuesto al metrosexual? Jamás lo vas a ver dudando sobre un outfit un sábado por la noche. Estamos frente al cavernícola modelo siglo XXI, que nos hace sentir protegidas, que tiene espalda para soportar lo que venga, que desconoce el miedo..., y de repente no sabe cómo consolar nuestro llanto, jamás se da cuenta de que nos pusimos un vestido nuevo. ¡Y lo amamos así! Acá, un perfil de ese rústico que adoramos.

NO LE MOLESTA MI CELULITIS

Nunca se va a fijar si tenemos más o menos piel de naranja. Es casi imposible que ponga su atención en algo que para él no tiene importancia. Según él, te ves siempre divina.

Ojo, que tampoco repara demasiado en su propio look. Va a la peluquería cuando el pelo le da calor y no usa chompas porque le molestan los cuellos. Básicamente, antepone lo práctico a lo estético. Si le consultamos qué outfit nos queda mejor, te dice: “Ponte lo que te quede más cómodo”. Créele: para él, ir de tu mano por la calle demuestra que le encantas y que eres la mujer que lo enamora, te pongas lo que te pongas.

ES MI PROVEEDOR

El cavernícola es un hombre al que le gusta dar. ¿Por qué nos cuesta tanto dejarnos mimar? Está en el ADN del cavernícola ser un proveedor todo el tiempo, porque si no puede sentirse invalidado. Y esto no se trata solo de lo económico, también incluye aceptar su suéter si tenemos frío (aunque nos quede como una carpa) o pedirle que nos acompañe al médico. Si estuviésemos hoy en la época de las cavernas, no cabe duda de que también saldríamos a cazar -y ellos lo saben-. Pero dejemos a veces que nuestro Picapiedras nos cuide y recibámoslo como un regalo.

ES MUY SIMPLE

Ya lo sabes: él va más suelto por la vida. O es blanco o es negro, no hay mucha vuelta. No se queda rumiando sobre un tema, sino que va al ´grano´ cuando algo le molesta. Esta practicidad también hace que deje ir lo innecesario en su vida o las relaciones tóxicas. Por eso, si nos equivocamos con algo, él puede ser nuestro cable a tierra. Aprovechemos para pedirle consejos, especialmente referidos al trabajo, y para sacarnos de encima mochilas pesadas que cargamos innecesariamente.

LE GUSTA EL SEXO

En lo sexual, el cavernícola disfruta de olores, ruidos, texturas, sabores, y todo sin ningún reparo. Tenlo como aliado para explorar nuevos terrenos y correr ciertos límites, redescubriendo el sexo desde un lugar más salvaje e instintivo. Él puede haber tenido el peor de los días, pero logra abstraerse si disfrutan de un ´rapidito´.

TIENE CÓDIGOS

Es de los que no perdonan traiciones, respeta el terreno del otro y sale a ayudar a un amigo que lo necesita. Los encuentros con el grupo lo encuentran en su hábitat natural: no solo despliega al máximo su ser cavernícola, sino que además son un espacio en el que circula la confianza para expresar sus preocupaciones y conflictos. Nosotras podemos insistir con que haga terapia o querer ir a fondo si lo vemos malhumorado, pero lo más recomendable a veces es respetar su silencio y darle el tiempo que necesita para sacar lo que le pasa.

EN EL LUGAR DEL OTRO

Según Omar Amador Alva, psiquiatra, las diferencias de los cerebros masculino y femenino se resumen en una: el femenino tiene más conexiones y menos neuronas y el masculino tiene más neuronas y menos conexiones. Y ambos funcionan distinto: el masculino tiende a analizar menos variables que el femenino: esto le permitió enfrentar mejor las situaciones ancestrales, como la caza y la lucha. Por otro lado, el cerebro femenino fue necesario para que la mujer generara un vínculo cercano y empático para lograr su desarrollo y asegurar así la supervivencia.

¿Qué nos dice esta diferencia biológica? Que mientras tú analizaste diez variables, él analizó una. Entonces, las mujeres se quejan porque ellos no las escuchan; y los hombres se quejan de que ellas se hacen problema por todo. ¿Cómo le encontramos una vuelta? Hay que trabajar para que cada uno se ponga en el lugar del otro: él tiene que comprometerse a escuchar activamente lo que tú le digas, a la vez que tú te comprometes a elegir lo que consideres más importante para hablar con él.


jueves, 13 de julio de 2017

Encontrar el amor en muñecas de silicona

EN JAPÓN | MUCHOS HOMBRES SON DUEÑOS DE LAS MUÑECAS DE SILICONA, LLAMADAS "RABU DORU".

Cuando la llama del amor se apagó definitivamente entre él y su esposa, Masayuki Ozaki tomó una insólita decisión para llenar su vacío. Compró una muñeca en silicona que se convirtió, asegura, en el amor de su vida.

Mayu, de tamaño natural y con un aspecto muy realista a pesar de su mirada vacía, comparte su cama en la casa familiar de Tokio, donde también viven su mujer y su hija adolescente.

"Después de que mi mujer diera a luz, dejamos de hacer el amor y sentí una profunda soledad", cuenta este fisioterapeuta de 45 años.

"Leí un artículo en una revista sobre el tema de estas muñecas y fui a ver una exposición. Fue un flechazo", suspira Ozaki, que pasea a Mayu en silla de ruedas, le pone pelucas, la viste y le regala joyas.

"Cuando mi hija entendió que no era una muñeca Barbie gigante, tuvo miedo y pensó que era asqueroso, pero ahora ya es suficientemente mayor para compartir la ropa con Mayu", explica.



'ES HUMANA'

"Las mujeres japonesas tienen el corazón duro", afirma, mientras pasea a la muñeca por una playa. "Son muy egoístas. Sean cuales sean mis problemas, Mayu, ella, siempre está aquí. La quiero con locura y quiero estar siempre con ella, que me entierren con ella. Quiero llevarla al paraíso".

Como él, muchos hombres poseen en Japón este tipo de muñecas, llamadas "rabu doru" (muñeca de amor), sobre todo viudos y discapacitados, y no las ven como simples objetos sexuales sino como seres con alma.

"Mi corazón late a mil por hora cuando vuelvo a casa con Saori", asegura Senji Nakajima, de 62 de años, mientras se va de pícnic con su compañera de silicona.



"Nunca me pasaría por la cabeza engañarla, ni con una prostituta, porque para mí ella es humana", explica este empresario, casado y padre de dos hijos.

Yoshitaka Hyodo, bloguero de 43 años, cuenta con más de 10 estas muñecas. También tiene una novia, de carne y hueso, al parecer bastante comprensiva.

"Ahora es más para comunicar a un nivel emocional", afirma este hombre, también fanático de objetos militares, rodeado de mujeres de plástico, a las que viste de soldado.

UNA ACTIVIDAD ARTESANAL

Unas 2.000 muñecas de silicona son vendidas cada año en el archipiélago nipón, según los profesionales del sector. Equipadas con una cabeza y una vagina desmontables, valen unos 5.300 euros (algo más de 6.000 dólares).

"Lo que llamamos con pompa 'la industria' de las muñecas del amor es una actividad artesanal de nicho", escribe la antropóloga Agnès Giard, que en 2016 dedicó un libro a este fenómeno y a su historia en Japón.

Las primeras aparecieron en 1981. La versión en silicona, después del vinilo y del látex, es de 2001.

"La tecnología ha hecho grandes progresos desde las horribles muñecas hinchables de los años 1970", explica Hideo Tsuchiya, director de Orient Industry, uno de los fabricantes japoneses. "Ahora tienen un aspecto increíblemente auténtico y tienes la sensación de tocar piel humana. Cada vez más hombres las compran porque tienen la impresión que pueden comunicar con ellas".

Ya en el siglo XVII, en historias de ficción citadas por Agnès Giard, hombres encargaban a artesanos muñecas que se parecían a su amada, de la que el destino los había separado.

Lejos de estos relatos rosas, Riho, la esposa de Ozaki, intenta no pensar en el ser artificial que ocupa la habitación de su marido. "Me limito a las labores domésticas", dice, con lágrimas en los ojos, "la cena, la limpieza, la ropa".

jueves, 6 de julio de 2017

¿Qué somos en una relación?

Alguna vez leí por ahí una frase de Neil Strauss que decía que “sin compromiso, no puede haber profundidad en nada, ya se trate de una relación, un negocio o un hobby.”

Me acuerdo que esas palabras me impactaron de manera intensa y me hicieron reflexionar mucho acerca de la relación que estaba manteniendo con mi ex marido por aquellos días. Un lazo débil y mentiroso. Apenas una ilusión de pareja, un borrador de dos seres unidos por palabras inconsistentes como falsos ladrillos, grandilocuentes para fingida calma mental, vacías como esa atractiva caja de bombones que alguna vez abrí ilusionada para tan solo encontrarme con envoltorios arrugados.

No había profundidad. No había siquiera superficie. Sin dudas, no había compromiso. Y por ello mismo, y con toda naturalidad, la falsa pareja que éramos cayó por el propio peso de las mentiras y el deshonor causado a las promesas esenciales incumplidas. No había un cuidarte, ni un quererte, ni un respetarte.

“Para mí no son importantes los títulos”, me dijo una amiga por aquellos días. Ella estaba viéndose con un hombre que no quería formalizar lo que tenían y que por momentos la hacía sentir la mujer más importante y querida del mundo y por otros, se olvidaba de su existencia; con suerte le contestaba de mala manera y simplemente desaparecía. Una incertidumbre asfixiante y devoradora de energía. Su afirmación le servía tan solo para justificar y sostener un amor no correspondido.

Yo conocía eso de querer inventar nuevas formas de algo tan simple como es el amor. También había estado en una situación así y, aunque todavía por aquellos días no lo podía ver con claridad, lo seguía estando.

“Sí son importantes los títulos. Formalizar.”, recuerdo que le dije, “Es poner en palabras lo que uno siente; comprometerse con ese sentimiento y con el otro. Que él no te considere su novia es lo que le permite aparecer cuando quiere y esfumarse cuando se le cante. Cuando hay verdadero amor, el título no sólo no representa un peso, sino que te inunda el alma de orgullo, de ganas, de proyectos y de paz. Te da esa tranquilidad de saber que el otro va a poner su hombro cada vez que lo necesites, porque no se imaginaría haciendo otra cosa, porque quiere. Por eso somos novios, esposos, hijos, padres, hermanos, tíos, abuelos, o amigos y tantos títulos más. Nos indica que nos pertenecemos, que no estamos solos, y que nos vamos a cuidar más que a nadie.”

Y con esas palabras, me estaba hablando a mí misma. Todo lo que le decía a mi amiga era un canto hermoso al compromiso del amor en todas sus formas. Nada de eso estaba presente en mi matrimonio. “Sin compromiso no puede haber profundidad”, decía la frase. Sí, yo era claramente poseedora de un título sin amor.

Por suerte llegó ese bendito día en el cual cada pieza de ese rompecabezas emocional que me acompañaba, encontró su sitio. En ese instante, pude ver el cuadro desde la distancia. Fue como si hubiera logrado pararme por fuera de mí para verme desde una nueva perspectiva reveladora: esa mujer que veía ahí no era yo, no me representaba, no era la que quería ser. Ante mí, pude ver a un ser opaco que estaba queriendo convencerse a sí misma de que se podía tal vez vivir en una relación basada en mentiras y ser más o menos feliz.

Pero yo no quería ser más o menos feliz. No quería permanecer opaca. En mí había una luz potentísima ahogada por los miedos y los embrollos mentales que construía para justificar el tipo de dinámica que mantenía con mi ex.

Quería brillar. Quería ser todo lo feliz que fuera capaz se ser. Quería calmar a mis demonios

Y así, tomé coraje, solté ese título vacío de esposa y abracé uno real: soy Cari. Soy una mujer fuerte. Entonces, y como hacemos cuando nos comprometemos con todo el corazón con algo o con alguien, decidí quererme, respetarme y cuidarme con toda la profundidad posible.

Pasaron más de dos años desde entonces. El camino no siempre fue llano, pero los demonios se fueron debilitando y mi confianza fue creciendo. Esa luz que sabía que había en mí, fue encendiéndose de a poco pero segura. A esa llama no la iba a apagar cualquier viento. Y llegó ese momento en el cual la sentí potentísima; brillaba con fuerza porque había vuelto a creer en el amor. En el amor propio. Y toda esa luminosidad generada por mi propio quererme, me enseñó amar mejor al mundo y volver a creer en ese otro compromiso de amor que es el de la pareja.

Hace ya unas cuantas semanas, Diego me dijo que había una cartita para mí en el bolsillo derecho de su jean. Allí, doblado, había un papelito. Lo abrí con dedos temblorosos y mucho cuidado.

“¿Quieres ser mi novia?”, decía. La carta más breve y hermosa del mundo. Y en mí, una vez más esa electricidad en mi cuerpo y ese vuelco en el corazón que pensé que había abandonado a mi adolescencia y primera juventud.

“Esto es tan, pero tan lindo que ni lo puedo explicar con palabras. Pensé que a nuestra edad eso ya no se preguntaba. Pensé que con el tiempo y las acciones ya se iba a dar por sentado.”, le dije un rato después emocionada al extremo.

“Para mí es muy importante.”, me contestó, “Para mí es una instancia muy especial. Es decir en voz alta que tenemos un compromiso. No tener dudas de que queremos estar juntos y que nos vamos a cuidar.”

Después me dijo “Buenas noches, novia” y los dos nos fuimos a dormir inundados de paz. Porque cuando nos comprometemos, logramos profundidad.


lunes, 3 de julio de 2017

Cuando un hombre joven se enamora de una mujer mayor

Cuán difícil es aceptar en esta sociedad a veces cerrada, el que un joven, se enamore de una mujer mayor que él. Todo el mundo dice: "La edad es lo de menos cuando dos personas se enamoran".

Sin embargo, cuando vemos a mujeres mayores con hombres jóvenes, hombres mayores con jovencitas, no es lo mismo ante la sociedad exigente. Se los juzga duramente. Por un lado, algunas lenguas mezquinas dicen: el hombre joven practica con una mujer mayor para luego elegir la que corresponde y en el caso del hombre mayor, si bien busca juventud y carne fresca, se suele decir que la joven busca estabilidad financiera y no tanto el amor. Obviamente que todas las personas somos diferentes, pero si tenemos algo en común: y es que buscamos el amor, ese amor en el que se sienta mariposas en el estómago cuando le vemos sea hombre o mujer y eso hace que nos sintamos vivos.

Desde los bebés nacen y lloran hasta que su madre le abraza, estos bebés se sienten acogidos, amado, pensando que jamás se desprenderán de ellos, inclusive hasta los ancianos en su lecho de muerte, cuando buscan una mano a la que aferrarse para dar el salto final, cuando se despiden, si el tiempo se los permite. Siempre buscamos y anhelamos amar y ser amados por esas personas a quienes tanto admiramos y respetamos.

En ese orden, la edad de la persona que amas y te ama, no debería tener importancia, pero… vamos a ser sinceros: que un hombre tenga una pareja más joven que él, a veces no llama la atención de nadie; ahora, que una mujer elija un hombre más joven para que esté a su lado, aún levanta rumores. Cuantas veces habrás escuchado: ¡Mira la vieja esa, con semejante hombre, seguro que está en prácticas! ¡O este joven es ciego y le hace falta gafas o la vieja debe tener plata y en unos años pincha y él se hereda todo! ¡Mira la vieja esa, con tanta cirugía, pero el tiempo no se detiene, es muy vieja para él! O ¡Mira el viejito ese, con esa morocha despampanante, seguro toma viagra, para darle caña o de seguro él tiene mucha plata! ¡Qué zorra es, naaaaaa si hay que ser viva en este mundo, esta se sacó la lotería con el viejo!

Seguro que escuchaste todas estas frases o similares. La gente es mezquina y le encanta sacar el cuero. Digamos, que se deleitan hablando mal de las personas, juzgando y condenando sin más.

Pero la cosa, es que cada vez más mujeres se enamoran de jóvenes y son correspondidas por hombres más jóvenes que ellas. Muchos o pocos años de diferencia da igual, ellas desmoronan el concepto tan insignificante de que el hombre debe ser al menos "cuatro o cinco años mayor". Las famosas cougars acabaron con ese prejuicio, para el deleite y horror de muchos.

Lo que empezó siendo una irreverencia de las celebrities como Madonna, Kylie Minogue, Demi Moore, y todas las mujeres se asustaban, pronto fue seguido por muchísimas mujeres, que obviamente, no querían perderse la ocasión de divertirse, de pasarla bien en la libertad de amar sin límites de edad. Y claro, los hombres no iban a ser menos, así que, ambos sexos a disfrutar.

viernes, 30 de junio de 2017

Fuego a flor de piel



A pesar de que el termómetro marque bajo cero, no permitas que la pasión entre tus sábanas se enfríe. Invierno puede ser el mejor momento para que enciendas el fuego del deseo con tu pareja, así lo recomienda la sexóloga Anahí Navarro, la psicóloga Lizette Gallegos y el terapeuta Roberto Peña.

“El grado de deseo es igual tanto en varones como en mujeres. Eso sí, hay una diferencia al momento de motivarlo: a los hombres les basta lo visual, mientras que las mujeres se enamoran y se ‘encienden’ por el oído”, indica Navarro.

No hay duda de que si ella se arregla, viste lencería sexy y se siente atractiva, él quede prendido. Mientras que él deberá utilizar las palabras adecuadas, desde las más dulces hasta las más picantes, para que ella arda en deseo en la intimidad.

Gallegos, desde el aspecto psicológico, explica que hay una serie de factores que desatan el fuego en las parejas que van desde lo biológico hasta lo emocional. “Cabe comprender que más allá de consolidar el acto sexual es muy importante una fase de intimidad en la pareja para disfrutar más de la sexualidad, que ambos se sientan deseados e importantes”. Por ello crear ambientes adecuados y románticos son uno de los mejores alicientes para el amor, como una cena con alimentos calientes, una visita a un hotel con chimenea o ver una película erótica envueltos en una cobija abrigada.

Roberto Peña, terapeuta familiar y de parejas, dice que el frío de esta época es un gran aliado para tener la cama caliente. “Permite una cercanía corporal que brinda bienestar al encontrar calor en el otro y el acercamiento también es emocional, lo que deriva en el físico. Esto, a su vez, puede generar que la pareja explore su sexualidad a plenitud”.

Las texturas suaves, acolchonadas y tibias de la ropa de cama pueden ser otro detonante para la satisfacción sexual. “Lo táctil motiva a ambos sexos al disfrute por la existencia de sensibilidad gracias a las terminaciones nerviosas de la piel. Acariciar y ser acariciado en la intimidad y en las zonas erógenas encienden fuego”, señala Peña.

En él, esas zonas son la oreja, el cuello, la nuca y, claro, el área de la pelvis. En ella, las áreas que la preparan son la parte frontal y la parte trasera del cuello, que son las zonas más sensibles en el cuerpo femenino, describe el sexólogo Álex Greco. “No olvides el área del ombligo”. Así, con esta guía, derrite el hielo con el fuego a flor de piel.

Temperatura entre dos

Mantener relaciones ayuda a disminuir el riesgo de padecer enfermedades respiratorias en épocas frías.
La Universidad de Alaska hizo investigaciones que dicen que en invierno el deseo sube.
Según esos estudios, en el frío, los hombres tienen atracción por el cuerpo femenino.
El invierno no es un momento para que baje la libido. Al contrario, el frío puede incentivar el contacto físico y la exploración de nuevas caricias íntimas.
Más que lo climatológico, lo determinante en el deseo es el amor y la confianza entre la pareja.
El calor humano es suficiente para controlar el frío que siente el cuerpo en bajas temperaturas.
Un estudio realizado por la Universidad de Harvard especificó que de 114 hombres y 100 mujeres evaluados, el 80% disfruta de su sexualidad más en invierno por la necesidad de calor.

Lizette Gallegos (psicóloga), Anahí Navarro (sexóloga), Roberto Peña (terapeuta) y Álex Greco (portal seducesiempre.com).