Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

viernes, 30 de junio de 2017

Fuego a flor de piel



A pesar de que el termómetro marque bajo cero, no permitas que la pasión entre tus sábanas se enfríe. Invierno puede ser el mejor momento para que enciendas el fuego del deseo con tu pareja, así lo recomienda la sexóloga Anahí Navarro, la psicóloga Lizette Gallegos y el terapeuta Roberto Peña.

“El grado de deseo es igual tanto en varones como en mujeres. Eso sí, hay una diferencia al momento de motivarlo: a los hombres les basta lo visual, mientras que las mujeres se enamoran y se ‘encienden’ por el oído”, indica Navarro.

No hay duda de que si ella se arregla, viste lencería sexy y se siente atractiva, él quede prendido. Mientras que él deberá utilizar las palabras adecuadas, desde las más dulces hasta las más picantes, para que ella arda en deseo en la intimidad.

Gallegos, desde el aspecto psicológico, explica que hay una serie de factores que desatan el fuego en las parejas que van desde lo biológico hasta lo emocional. “Cabe comprender que más allá de consolidar el acto sexual es muy importante una fase de intimidad en la pareja para disfrutar más de la sexualidad, que ambos se sientan deseados e importantes”. Por ello crear ambientes adecuados y románticos son uno de los mejores alicientes para el amor, como una cena con alimentos calientes, una visita a un hotel con chimenea o ver una película erótica envueltos en una cobija abrigada.

Roberto Peña, terapeuta familiar y de parejas, dice que el frío de esta época es un gran aliado para tener la cama caliente. “Permite una cercanía corporal que brinda bienestar al encontrar calor en el otro y el acercamiento también es emocional, lo que deriva en el físico. Esto, a su vez, puede generar que la pareja explore su sexualidad a plenitud”.

Las texturas suaves, acolchonadas y tibias de la ropa de cama pueden ser otro detonante para la satisfacción sexual. “Lo táctil motiva a ambos sexos al disfrute por la existencia de sensibilidad gracias a las terminaciones nerviosas de la piel. Acariciar y ser acariciado en la intimidad y en las zonas erógenas encienden fuego”, señala Peña.

En él, esas zonas son la oreja, el cuello, la nuca y, claro, el área de la pelvis. En ella, las áreas que la preparan son la parte frontal y la parte trasera del cuello, que son las zonas más sensibles en el cuerpo femenino, describe el sexólogo Álex Greco. “No olvides el área del ombligo”. Así, con esta guía, derrite el hielo con el fuego a flor de piel.

Temperatura entre dos

Mantener relaciones ayuda a disminuir el riesgo de padecer enfermedades respiratorias en épocas frías.
La Universidad de Alaska hizo investigaciones que dicen que en invierno el deseo sube.
Según esos estudios, en el frío, los hombres tienen atracción por el cuerpo femenino.
El invierno no es un momento para que baje la libido. Al contrario, el frío puede incentivar el contacto físico y la exploración de nuevas caricias íntimas.
Más que lo climatológico, lo determinante en el deseo es el amor y la confianza entre la pareja.
El calor humano es suficiente para controlar el frío que siente el cuerpo en bajas temperaturas.
Un estudio realizado por la Universidad de Harvard especificó que de 114 hombres y 100 mujeres evaluados, el 80% disfruta de su sexualidad más en invierno por la necesidad de calor.

Lizette Gallegos (psicóloga), Anahí Navarro (sexóloga), Roberto Peña (terapeuta) y Álex Greco (portal seducesiempre.com).


jueves, 29 de junio de 2017

El hombre que ama no es infiel

Hace unos años mi amiga Flor me invitó a ir a un bar con un amigo de ella. Me acuerdo que las dos estábamos solteras y tranquilas en nuestra situación. “Él va a ir con amigos”, me dijo, “Así que seguro que nos vamos a divertir mucho.”

El amigo en cuestión estaba casado y con un hijo; los acompañantes, o estaban de novios, o también estaban casados. Me acuerdo de uno en particular que estaba a un mes de contraer matrimonio. No me lo olvido porque sus ojos y sus palabras picantes iban atrás de cada mujer que se le cruzara a menos de un metro de distancia. También tengo el recuerdo de estar sentada en una banqueta de la barra del bar, y observar a través de la luz tenue el brillo dorado que desprendía la alianza del tipo que estaba sentado al lado mío. Era otro de los amigos invitados y gesticulaba a lo grande; decía cosas intrascendentes que no llegaban a entrar por mis oídos. Mi mente vagaba en otra dimensión; en un mundo paralelo muy alejado a ese espacio y tiempo presente.

“¿Y si nos vamos de acá y nos vamos a un hotel?”, soltó de pronto con sus ojos clavados en mí. ¿Vendría hablando sobre eso o simplemente lo largó así de la nada, desubicado? No tenía la menor idea, pero lo cierto es que me bajó de un hondazo a la tierra, a la mediocridad de esa noche, al olor a cigarrillo fundido con música y griterío humano. Su tono sonaba tan natural. Parecía que me hablaba de la cosa más mundana, como ir a comprar pan o puchos a la esquina.

Con los años me iba a tocar vivir escenas parecidas, pero a ese día lo rememoro como el momento del comienzo de una cierta desilusión. Un desencanto parecido al de una niña inocente a la cual le dicen que Papá Noel no existe. Peor que eso, que ni las sirenas, ni las hadas ni tampoco los unicornios existen.

Me acuerdo que le pregunté si la esposa sabía lo que hacía. Este tipo y sus amigos se rieron. “Es lo más normal del mundo. Todos lo hacen. No tiene importancia. Para mí una noche no es infidelidad.” De alguna manera retorcida me explicó que no estaba mal, porque simplemente era algo usual en la sociedad. “Algo normal de lo que no se habla”, concluyó. “Si está consensuado con ella está bien. Cada pareja tiene sus reglas que la hacen feliz. Pero en este caso tienes que mentir. Más fácil es no estar en pareja. Nadie te obliga. ¿Te gustaría que te lo haga?”, le pregunté. “No, pero seguro que ella también me miente en otras cosas”, me contestó. Qué rabia me dio.

Después de esa sensación fea, decidí sacar el tema con mi mejor amigo. “Ay sí, Cari”, me dijo, “Por supuesto que es lo más normal. Al menos entre los hombres. Todos mis amigos que están casados están bien, pero cada tanto tiran una canita al aire. No tiene nada que ver con el amor.”

Y en este instante, se me vino a la cabeza un video de Jon Bon Jovi cuando se había casado con su novia de la secundaria y se decía que todas las canciones eran sobre su historia de amor. Nunca se habló de ellos en los medios. Nunca expuso a su familia (tienen 4 hijos). Hoy, después de décadas, siguen casados e inseparables. Me pregunto si la fidelidad es posible en profesiones como esta. Lo que no debe haberles faltado nunca, es mucha comunicación.

La semana pasada salió la cuestión de la fidelidad con Diego y cuando le mencioné que mi viejo amigo decía que se podía ser infiel sin dejar de amar a la mujer, él me miró sorprendido y me dijo “tachá la palabra amar de esa frase. Es una excusa. No existe tal cosa. Por supuesto que conozco muchos hombres así, pero te aseguro que son personas que no están enamoradas de verdad, ni se involucran en general demasiado con el amor en ese momento de sus vidas. El hombre que ama no es infiel, no tiene ganas de mentir. Para qué mentir. Ojalá no pienses que todos los hombres lo son.”, me dijo.

“No, la verdad es que no lo creo. Sé que cuando el hombre o la mujer quiere con todo su corazón, ni se le ocurriría perder eso tan maravilloso por algo que sólo traería problemas”, le dije, “Si creo que es verdad que estamos en una sociedad que le cuesta abrirse, entregarse al amor, confiar su corazón. Un mundo que teme tanto salir herido, prefiere no animarse a la intensidad. Entonces, bajo estas premisas, y en el marco de un amor endeble, poco profundo, la infidelidad es algo que puede darse con facilidad.”

Diego me miró con una sonrisa y agregó: “cuando las personas no aman, siempre ven el jardín del vecino más verde.” “Sí, así lo ven las personas que no amaron nunca, o que dejaron de querer”, le dije. “Si un día dejo de quererte, vuelvo a empezar a quererte de nuevo”, concluyó y me dejó sin palabras.

Al día siguiente, recordé a todos aquellos hombres enamorados de sus mujeres que me crucé en mi vida. Fueron muchos. Entre ellos, me acuerdo de un viejo compañero de trabajo que me dijo que el sólo hecho de pensar en irse con otra, le generaba dolor en el corazón y un agotamiento mental: “Con mi mujer todo lo siento liviano, fácil, sincero, aun en los conflictos. Irme con otra, aunque sea por una vez, lo volvería todo denso, mentiroso. “Me acordé también de una entrevista a un tipo que me llamó la atención, porque decía que la infidelidad le daba fiaca y que la sola idea lo estresaba; que era muy complicado y que ni loco tiraba una relación que valga la pena al tacho por un momento de placer que después se vuelve una pesadilla.

Creo que para restablecer la confianza y volver a empezar de manera segura, a veces simplemente tenemos que dejar de focalizar tanto en las historias de todo aquello que no funciona, de lo traicionero, de lo desamorado e infiel. En la vida vemos lo que queremos ver y, por eso, si nos centramos en los relatos fallidos, nos parecerá que esos son los únicos que existen; los representantes de un destino inevitable en nuestras vidas.

En nuestra vida existirá lo que querramos que exista. Por eso, estoy segura de que si tenemos la dicha de dejarnos envolver por esa sensación maravillosa de paz que regala el amor profundo y sincero, seremos capaces de preservar sin ningún esfuerzo ese mar de tranquilidad.

lunes, 26 de junio de 2017

¿Los kilómetros matan el amor? Cómo sobrellevar una relación a distancia

Amar a distancia puede llegar a ser una de las experiencias más duras y complicadas si no se consigue dar con la fórmula adecuada para sobrellevarlo. Los kilómetros se convierten en el peor enemigo de multitud de parejas en todas las partes del mundo, pero lo que muchos no saben es que el amor a distancia es posible y puede servirnos para darnos cuenta de si la persona que está a nuestro lado es la indicada, o no.

Aprender a echarse de menos puede hacer que nunca nos tengamos que "echar de más". En ocasiones, conocer a otra persona en la distancia nos permite disfrutar de aspectos de la relación que no valoraríamos tanto si la tuviéramos a nuestro lado más a menudo. Mal que les pese a los amantes separados, la distancia ayuda a reforzar la confianza, a disfrutar de las largas conversaciones por teléfono y ayuda a incrementar el ingenio, las ganas de sorprender a la otra persona en el momento en el que te vuelvas a encontrar.

Ya que no podemos hacer que desaparezcan los kilómetros entre los dos, ¿por qué no probamos a buscar soluciones que nos hagan más llevadera la relación? Haz este test para saber si serías capaz de tener pareja en la distancia y toma nota de nuestros consejos.



SALVANDO

LAS DISTANCIAS

No poder compartir las situaciones cotidianas o abrazarle cuando más lo necesitas, hace que aumente el deseo de verse lo antes posible. Por este motivo es necesario agudizar el ingenio y buscar alternativas que nos hagan más llevadera la distancia.

1. Fijen una fecha aproximada en la que puedan reencontrarse. Saber que la separación tiene un final, hace que cobre sentido la espera, consiguiendo dosificar en la medida de lo posible las ganas de verse y de hacer planes juntos.

2. No permitas que la tristeza por no ver a tu pareja provoque que te cuides menos. El dejar de preocuparnos por nosotras mismas es solo el principio del fin. Recordar que lo esencial para estar bien con otra persona es estar bien con nosotras mismas, por lo que debemos de seguir cuidándonos para sentirnos guapas todos los días y mantener la mente ocupada en nuestras actividades favoritas.

3. Establece una vía de comunicación que convenga a los dos. Lo más común en nuestros días son las aplicaciones de mensajería instantánea, como WhatsApp, pero recuerden ¡todo en su justa medida! No se obsesionen con las horas de conexión o con la falta de respuesta en algún momento dado, todos necesitamos nuestro espacio. Otro consejo es que procures hablar los aspectos más importantes de la relación a través de una llamada, ya que escuchar el tono con el que nos dicen las cosas ayuda a evitar malos entendidos.

4. Trata de establecer, en la medida de lo posible, una videoconferencia en algún momento de la semana. Existen multitud de aplicaciones gratuitas que te permiten ponerte en contacto con otras personas, gracias a una videollamada. Se trata de una oportunidad excelente para ver y escuchar al otro. Muchas veces el hecho de ver a la otra persona hace que sobren las palabras.

5. Ábrete a tu pareja y deja que sepa cómo te sientes. Tanto si estás triste, como si estás alegre, lo mejor es compartirlo. De esta manera sabrás cómo reacciona tu pareja en todo tipo de situaciones. Por otro lado, cuanto más te abras a la otra persona, lo mismo ocurrirá al revés, pudiendo así conocerle y ayudarle en todo lo que necesite. Es fundamental para la unión de una pareja que no haya secretos entre ustedes.

lunes, 19 de junio de 2017

¿Quieres conocer al amor de tu vida?

¿Quieres conocer al amor de tu vida? échale una mirada al espejo. Una frase muy escuchada, muchas veces repetida pero ¿cuán cierta es? ¿Cuántos de nosotros hemos soñado con encontrar el amor verdadero?, encontrar a esa persona que nos complemente con la que podamos despertar cada día, compartir todas nuestras experiencias y vivir toda una vida juntos.

Pero ¿cómo se puede aspirar o pedir que una persona te quiera si tú no te das el valor ni el amor suficiente? Un error muy frecuente es pensar que tienes que encontrar tu media naranja, la mitad que te falta y que sólo así serás feliz, pues déjame decirte que tu felicidad no puede depender de otra persona, tu felicidad depende única y exclusivamente de ti y de la capacidad de amarte, aceptarte y sentirte orgullosa de la persona que eres, cuando te veas al espejo y te des el valor que mereces, cuando logres ser feliz contigo y la soledad no te moleste, justo en ese momento llegará la persona adecuada la persona que tanto esperabas, esa persona que te ayudará a ser mejor cada día con la cual puedas compartir una historia de vida, pues tu elegiste a tu compañero de vida y no fue por miedo a quedarte sola fue porque tienes la confianza y seguridad que mereces lo mejor.

Por salud mental es mejor dejar atrás los miedos y las inseguridades, el miedo a no encontrar una pareja, a quedarte sola puede llegar a convertirte en una persona que jamás pensaste ser, en un persona celosa, pues no existe nada más dañino para ti que vivir con miedo, celos e inseguridad de no saber si te engañan, si en verdad te quiere y llenarte la cabeza con suposiciones que posiblemente nunca pasen.

Los celos sólo pueden destruir la relación y la confianza de la pareja tal vez te parezca normal revisar su perfil de Facebook, su WhatsApp, estar pendiente de sus redes sociales, de sus llamadas y no respetar ni un poco su privacidad, pues eso está mal, la confianza es el pilar más importante en una relación y tú tienes que confiar en tu pareja y estar segura que tú eres valiosa y única en este mundo y quien no te valore no merece estar en tu vida. Hay celos lindos que te hacen sentir querida pero cuando se tornan obsesivos, controladores, violentos terminan alejándote de las personas que quieres como pareja, amigos, familia pues nadie quiere sentirse controlado todo el tiempo, créeme que cuando te quieran engañar lo harán así te encuentres todo el día controlando su vida, no gastes ni tu tiempo ni energía en algo que no puedes cambiar, concéntrate en ti y en tu felicidad recuerda que uno siempre recibe lo que da. Acá te dejo unos consejos para tu día.

- Mírate al espejo y échate un piropo, algo lindo!

- ¡Vístete y arréglate para ti! No importa si no tienes una cita lo importante es sentirte bella.

- Planea tu día de acuerdo a tus necesidades NO a la de los demás.

- Recuerda que tu felicidad no puede depender de una sola persona.

- Decide ser feliz y pon la mejor cara.

viernes, 16 de junio de 2017

10 hábitos de las parejas que duran y duran



Cantaba Ana Torroja que “el amor son tres flores que se riegan a diario” (la tuya, la mía y la de los dos). Quizá en este reparto bienintencionado de cuidados y atenciones resida el secreto del amor eterno. Y es que si para enamorarse basta con dejarse llevar, para mantener la llama encendida se exige una buena dosis de voluntad. La comunicación, evitar la rutina o hacer en la cama algo más que dormir son tres de los pilares sobre los que debería levantarse una relación sólida y duradera. Pero no son los únicos. Hemos recopilado el top ten de los hábitos que tiene una pareja enamorada y feliz.

Dicen lo que sienten:

¡Te quiero tanto! Pero... ¡tanto! Con esta frase nos acostamos y nos levantamos cada día cuando estamos en pleno subidón de enamoramiento. Pero, poco a poco, sustituimos este “mantra del amor” por una especie de gruñido apenas audible y que solo proferimos en contadas ocasiones. “Al principio de toda relación siempre se tiende a expresar lo enamorados que estamos. Pero, con el tiempo, la mayoría perdemos este hábito, lo cual es un grave error, ya que para que una pareja siga funcionando, tenemos que aprender a expresar los sentimientos positivos que se tienen hacia el otro”, asegura Silvia Pérez, psicóloga en la agencia matrimonial Alter Ego (Madrid-España).

Huyen de la rutina:

Sin duda, uno de los seguros con los que cuenta cualquier relación para garantizar su felicidad y duración en el tiempo. Invitar a tu pareja a cenar un miércoles cualquiera o sorprenderle con una escapada de fin de semana a un hotelito rural son la clave para que una relación se mantenga viva. Eso sí, es cosa de dos. “Ambos han de trabajar para que la relación sea todo menos aburrida”, advierte Pérez, quien asegura que “la rutina en una relación es muy peligrosa. Cuando se instala el desinterés poco podemos hacer”.

Respetan sus espacios personales:

Tan importante como hacer cosas juntos es que cada uno mantenga su parcela de intimidad. Al menos, eso es lo que cree la experta: “Compartir las mismas actividades refuerza la relación, pero no es imprescindible, ya que también es necesario que cada uno tenga su propio espacio para ser él mismo y no una copia del otro”. Esta visión alejada del “siempre a la verita tuya”, que diría La Faraona, defiende que en la pareja no hay que compartirlo todo. “Es más, a veces, hay que reservar momentos propios de soledad y reflexión personal”, añade la psicóloga.

Duermen pegados:

¿Abrazados? ¿De frente? ¿En modo cuchara? ¿Separados pero con los pies entrecruzados? Existe todo un catálogo de posturas para dormir en pareja y todas dicen algo sobre nuestra relación. Para la psicóloga, “al margen de la comodidad que todos buscamos al dormir con alguien, lo pegados que estemos, hacia qué lado miremos o dónde apoyemos las manos son verdaderos signos que revelan la conexión que existe con la pareja”, opina la experta. La misma conclusión se desprende de la investigación liderada por el equipo del psicólogo Richard Wiseman (Universidad de Hertfordshire, Reino Unido), en la que se establece que las parejas más felices y plenas son aquellas que duermen cara a cara y tocándose.

No dan nada por supuesto:

“¿Es que no lo ve? ¿No se da cuenta de lo que sufro?”… Estas son las preguntas que nunca se hacen las parejas con una relación sana y exitosa. Y es que, por muy guapo/a que te parezca tu pareja, recuerda que no posee el don de leer el pensamiento ajeno. Por lo tanto, de nuevo, la comunicación es la clave. “Debemos hacer a nuestra pareja partícipe de lo que nos pasa, nuestros sueños, sentimientos, problemas… Del mismo modo que también son importantes los silencios, ya que, en determinados momentos pueden ser igual de significativos”, afirma Pérez.

Hacen el amor sí o sí cada semana:

No se trata de ir por toda la casa marcando territorio (hoy en el sofá, mañana sobre la lavadora y pasado, debajo de la mesa), pero sí de vencer la pereza que acaba instalándose con el paso del tiempo y ser fieles al menos al “sábado, sabadete” semanal. Y es que, “el sexo es imprescindible para que una pareja funcione como tal”, señala la psicóloga, quien además remarca la “importancia de no caer en la monotonía y de ser creativos para que la pasión de los primeros días esté siempre presente”.

Cierran Facebook:

“El abuso de las redes sociales como medio para comunicarnos es algo que con el tiempo se paga caro en una relación de pareja”, sostiene Pérez, quien aconseja dosificar la conexión a Internet, ya que “pasamos tantas horas conectados que no tenemos tiempo para hablar cara a cara, ya sea de las banalidades del día a día o de nuestros pensamientos más profundos”.

Siguen quedando con los amigos:

Hay una frase que deberíamos grabarnos a fuego en la frente (o donde fuera) para no olvidar: “No aislarse del mundo”. Estar enamorado no debería identificarse con vivir solo por y para la persona amada. Eso lo tienen en cuenta las parejas más felices, ya que, “al mantener las amistades no solo enriquecen la relación, también cuentan con un valioso apoyo en los momentos de crisis”, asegura la experta. Y añade: “Si no cultivas estas relaciones fuera de la pareja, cuando las necesites no las encontrarás”.

Se ponen en los zapatos del otro:

Las parejas más felices son empáticas o como dice la psicóloga Silvia Pérez: “reconocen que el otro puede pensar y sentir de un modo distinto, incluso opuesto al propio. Solo con una buena dosis de comprensión y tolerancia es posible superar las dificultades que se presenten en la vida en pareja”.

Siempre se dicen “buenas noches”:

No importa si tuvieron una de esas broncas monumentales en las que se dicen de todo menos lo bonito: desearse buenas noches lo cura todo. O, al menos, puede ayudar a que la relación se reconduzca. Así lo cree el psiquiatra clínico Mark Goulston, quien señala como otra de las claves de las parejas felices algo tan sencillo como darse las buenas noches. El experto explica en la publicación Psychology Today que “si a pesar de estar pasando por una crisis nos decimos buenas noches, significa que para la pareja su relación está por encima de cualquier incidente que pueda perturbarla”. /



SILVIA PÉREZ, PSICÓLOGA

“Para que una pareja siga funcionando, tenemos que aprender a expresar los sentimientos positivos que se tienen hacia el otro”

“Compartir las mismas actividades refuerza la relación, pero no es imprescindible, hay que reservar momentos propios de soledad y reflexión personal”

“Si no cultivas las relaciones fuera de la pareja, cuando las necesites no las encontrarás”

jueves, 15 de junio de 2017

Parejas El reto de amar sin invadir los propios mundos

Hay una escena de mi vida que no voy a olvidar nunca. Tenía veintipico y estaba de novia con un chico muy inseguro en muchos sentidos. Yo no me quedaba atrás. Nos habíamos ido de vacaciones juntos. Las primeras. Escapar de las rutinas diarias del año y adentrarse a un nuevo ritmo, uno libre de las distracciones cotidianas que llenan cada espacio, nos enfrenta a un nuevo ser humano. Al menos así fue en nuestro caso.

Yo disfruto haciendo “nada”. No me aburro. Puedo sentarme por horas a mirar el paisaje; esto me dispara ideas y pensamientos que me ayudan a ver las cosas desde otras perspectivas. Haciendo “nada”, he logrado tomar las mejores decisiones de mi vida. Decisiones a las que creo que no hubiera llegado si me hubiera ocupado en llenar cada hueco con actividades distractoras.

Recuerdo que esas vacaciones no fueron la excepción. Por supuesto que hicimos muchas cosas juntos, como visitar lugares, divertirnos en el mar y salir de noche, pero yo necesitaba de mi mundo, mis momentos mirando hacia la nada y mis horas junto a mis libros.

Fue en uno de esos días que él se acercó a mi reposera y me dijo: “siempre leyendo. Prefieres tus libros antes que a mí. Te los voy a tirar al mar. Su tono no era jocoso y de pronto me sentí culpable. “Pero si estamos siempre juntos. Hacemos un montón de cosas juntos.” Y así de fácil, comenzamos a discutir. Él tenía la tendencia a iniciar peleas de la nada; y yo tenía la incapacidad de ser indiferente. “You need two to Tango” (se necesita dos para bailar tango), me solía decir un viejo amigo en referencia a que sin dos, no hay pelea. Y tenía razón.

No duramos mucho más. A él todavía le faltaba descubrir sus propias pasiones. A mí me faltaba aprender a sentirme cómoda en las mías, sin culpas.

Me faltaba entender que en el amor se trata de que cada uno tenga su propio mundo, se trata de que uno invita al otro a conocerlo, pero no a invadirlo y que después, aparte, se construye un tercer mundo; ese nuevo que surge de la pareja, que maneja su propio idioma y códigos; un nuevo mundo con sus propios paisajes, su propia magia y sus propios secretos. Un nuevo mundo con fallas y aciertos, como el propio. Uno compuesto de dos habitantes con llave de acceso.

Esta lección la aprendí hace muy poco. Fue hace muy poco que comencé a entender que no debía ceder, abandonar, ni jamás dejar de regar mi propio planeta. Tardé casi cuarenta años en comprender que aquel que entra a mi tierra para juzgarla, cuestionar mis sueños e incendiar, tal vez sin consciencia, mis siembras, no se trata de un ser interesado en mí, sino de una persona que se está olvidando de regar sus propias rosas.

La falta de mundo propio, deriva a la tendencia a boicotear los ajenos.

Nunca me había sentido demasiado atraída ni conmovida por la obra de Saint-Exupéry “El principito”. Tal vez fue porque todavía no había podido ver más allá: lo esencial es invisible a los ojos. Esa sensación cambió cuando hace un par de años, en la época de mi renacer, de mi volver a empezar, la obra se reencontró con mis manos.

“En el planeta del principito había, como en todos los planetas, hierbas buenas y hierbas malas”, dice en sus páginas. “Lo importante es que él es habitante de su propio mundo”, me acuerdo que pensé al releer el libro. Las hierbas malas son inevitables, la clave es entender que uno puede dedicarse un tiempo a extirpar esos demonios interiores para darle más oxígeno a esa flor hermosa que siempre lucha por florecer.

Cuando era chica, me apenaba el principito. Me daba tristeza esa imagen de él solo, parado en su pequeño mundo en el medio del Universo. Recién con los años pude comprender que eso no era soledad. Pude entender que él salía a pasear por otros planetas, los observaba y cada tanto regresaba a su propia tierra.

Y así, como cada uno debe cultivar el propio mundo, sin permitir invasiones que lo supriman, también aprendí a que uno debe dejar que ese otro, la persona con la que desea compartir la vida, haga lo mismo.

No es fácil. Los planetas ajenos son a veces tan extraños ante nuestros ojos, que muchas veces creemos que allí las cosas son raras y hasta que se manejan mal. Entonces juzgamos. Juzgamos los sueños extraños y las ideologías diversas, pero también juzgamos lo cotidiano: “así no se lavan los platos”, “así no se pela una papa”, “así no se cuenta un chiste”, “así no se corre”, “así no se escala una montaña”. Tal vez debiéramos entender que no hay verdades absolutas, que todo es relativo. Relativo al propio mundo de cada uno. Uno que debemos respetar, sin ahogar.

En las últimas semanas, sumida en mi nueva historia de amor, descubrí que el hombre con quien estoy es bastante obsesivo con la limpieza, le cuesta relajarse en las mañanas libres, se desvive por sus hijas, le gusta hacer lámparas de Vitraux y pescar, descubrí que lo enloquecen la mecánica y los autos, así como abrir los artefactos y ver lo que tienen adentro. Que le gusta escuchar Alphablondie y Sabina, ver series como Homeland en Netflix y dar abrazos y decirle todo el tiempo a sus amigos que los quiere.

También descubrí que podía irme un domingo por la noche a su casa con mi compu y releer mi post, buscar imágenes y la música acorde para el texto. Observé como él, en su mundo, me miraba de reojo y cada tanto me decía: “qué lindo verte trabajar.”

Y en ese marco, una copa de vino y, de fondo, un tema de su mundo que me regaló un día y que aprendí a amar. Uno que ahora es de los dos: Su mundo, mi mundo. Nuestro mundo.

Ustedes, ¿se esmeran en cultivar el propio mundo? ¿Son respetuosos a la hora de no invadir el ajeno?

martes, 13 de junio de 2017

Conexión y complicidad El lenguaje de las caricias

CONTACTO DE AMOR ENCUENTRO DE ALMAS

No es solo un placer; acariciar

y ser acariciado es también una necesidad para nuestro bienestar, equilibrio y desarrollo.

Las caricias son un lenguaje rico

y sofisticado. Un extraordinario código de comunicación tan elocuente o más que las palabras, ya que nos permiten acercarnos al otro y crecer en la expresión del amor.

Hay caricias que consuelan y las hay que alientan. Otras alivian, algunas reconocen, las hay que desatan el deseo. Hay caricias vestidas de pasión y las hay con sabor de amistad.

Las caricias expresan un rango amplísimo de significados: gratitud, compasión, esperanza, reconciliación, complicidad, perdón... porque nacen tanto del instinto más arcaico que busca el contacto con el otro para saberse protegido, como de la expresión de la conciencia más elevada y entregada al otro.

MENSAJES OCULTOS

El lenguaje del tacto está lleno de sutilezas. Acariciar es un verdadero arte, porque no solamente requiere un conocimiento del cuerpo de la otra persona, sino que también supone el desarrollo de un agudo sentido de la oportunidad.

Quien sabe dar caricias, también entiende que hay un cómo, un cuándo y un dónde para prodigarlas.

Una caricia en el momento justo

resume de mejor manera los sentimientos, pues estas son capaces

de unir a la pareja, además que forman parte de un lenguaje íntimo

que solo los enamorados entienden, el cual muchas veces constituye

el ingrediente que permite que los enamorados se sientan cómodos

en una relación, según manifiesta Alessandra Rampolla, sexóloga.

De igual forma, es preciso conocer que las caricias no solo se enmarcan en el ámbito sexual, lugar donde por cierto, son claves para no cometer errores, sino que también es posible atribuirle un significado a la forma en que tú, como hombre, tomás la mano de una mujer por ejemplo.

Caricias en el rostro

Si estás acostumbrado a hacerle cariño en las mejillas o en el resto de la cara, entonces tu pareja debería estar tranquila, porque esto significa que tu te sientes bien con ella. Este gesto supone una buena señal del amor, además de ser un halago muy tierno que las termina enamorando más de tu mismo. Esta caricia o complicidad se da en mayor medida en parejas estables.

MIRADA

Perderte en su mirada, aunque no es una caricia propiamente, forma parte del lenguaje corporal que es capaz

de comunicar lo que mil palabras no pueden decir. Las mujeres odian que

les hables sin mirarla a los ojos, porque eso podría significar que no le estás dando importancia.

TOMAR DE SU MANO

Si acostumbras entrecruzar los dedos, significa que hay mucha pasión entre ambos y que la relación tiene sólidas bases de compromiso. Asimismo, si agarras su mano con tu mano significa que solo quieres protegerla. Por el contrario, si no acostumbras a tomarle la mano, esto podría ser porque no te sientes tan comprometido con ella.

CARIÑO EN EL MUSLO

Por lo general, esta caricia se da en lugares públicos y por debajo de una mesa, lo que muchas veces da pie a un juego sexual. Los sexólogos dicen que este cariño responde a una forma de llamar la atención y de paso conseguir un poco de acción más tarde.

JUGAR CON EL PELO

Si acostumbras a pasarle la mano por el cabello, entonces te gusta denotarle ternura. Mejor aún, si lo haces en público, lo cual es una señal positiva para ambos, porque pone de manifiesto que eres espontáneo y capaz de expresar tus sentimientos y que no te importa lo que diga el resto.

¿Por qué es tan fiable el lenguaje corporal?

Porque es la genética humana, la manera en que por naturaleza los seres humanos indicamos que estamos en un estado mental de confianza, que nos sentimos a gusto.

Si tú estás a gusto con una persona y te acercas y ella, te responde bien, significa que no hay repulsión, que está tolerando ese acercamiento.

En un contexto de que se están conociendo, será aceptado por los dos como válido en el cortejo y aunque eso no

significa que te acepte, un beso implica que le gusta la situación.

Dado que, aunque todas las señales del lenguaje del amor sean positivas, siempre existe alguna pero remota posibilidad de que seas rechazado por cuestiones internas de la otra persona. De hecho, hay más señales e indicativos fiables sobre el lenguaje corporal del amor y que son más esclarecedores.

Más datos



Las caricias aumentan la seguridad y autoestima. Cada pareja construye su propia manera de entenderse en el terreno del tacto.

El conocimiento del otro, el afecto y respeto son los principales ingredientes en ese complejo arte de la caricia.

sábado, 10 de junio de 2017

¿Cómo lidiar con el enamoramiento de los alumnos hacia los profesores?

Enamorarse puede ser, en ocasiones, un motivo de preocupación, tristeza y ansiedad, sobre todo cuando este sentimiento no es correspondido o no es socialmente aceptado.

Muchos apuestan a que cuando hay amor, todo es posible para los enamorados. Sin embargo, debemos poner claro que hay circunstancias donde una de las personas no está disponible u ocupa una posición en el desempeño de roles en nuestras vidas que imposibilitan una relación de pareja.

A muchos les ha ocurrido en diferentes momentos de su vida enamorarse de una persona con la que, por ciertas circunstancias, no se puede concretar el amor. Un ejemplo clásico es el de la alumna que se enamora perdidamente de su profesor. Otras veces, el amor imposible no se presenta de una manera tan patente, sino que surge cuando un joven se enamora de una mujer comprometida, o cuando una mujer tiene una aventura con un hombre con el que sabe que nunca va a llegar a nada.

El caso de los alumnos que se enamoran de sus profesores suele ser más común de lo que pensamos. En los pequeños solemos ver esa admiración que podría manifestarse a través de conductas que pueden confundirse con el amor. No obstante, debido a la etapa en que se encuentra el niño o niña, esto suele disolverse y quedar como un recuerdo. Ahora bien: ¿qué pasa en la adolescencia cuando el individuo experimenta su despertar a este tipo de emociones y la sexualidad inicia su desarrollo?



FIGURA DE AUTORIDAD

A pesar de que el o la joven muchas veces sabe que no podrá concretizar nada, no puede evitar sentir atracción hacia el maestro o maestra, esa figura de autoridad que provoca su admiración, lo que, frente a posibles necesidades de un vínculo con una figura masculina o femenina, puede provocar la idealización del individuo como la pareja. Cuando el o la joven idealiza, suele otorgar rasgos, características o valores similares a los que uno siempre ha soñado en una pareja. Al fenómeno se le conoce como amor anaclítico, porque el individuo escoge un compañero con las mismas características de las personas que satisfacían sus necesidades de cuando era niño.



CONFUSIÓN

En la adolescencia suele ocurrir la confusión de algunos conceptos referentes a los sentimientos, fruto, a veces, del proceso de transición que atraviesa el individuo en esta etapa, donde puede sentir que está experimentando un amor insuperable; pero también puede darse el caso de los "amores delirantes", que tienen un componente psicopatológico profundo. En esta categoría caben los amores platónicos, en los que personas comunes y corrientes establecen fantasías con personajes del cine, figuras de autoridad con grandes diferencias de edad, artistas, etcétera.

La docencia, además de ser una profesión que exige conocimientos teóricos sobre la disciplina o asignatura que se imparte, también requiere toda nuestra capacidad para enfrentarnos a situaciones inesperadas como estos casos. El maestro debe tener dominio y control del grupo de estudiantes a través de colocar límites, reglas y claridad en el desempeño de los roles tanto en el aula como fuera de ella. Sin embargo, a pesar de esto, pueden ocurrir estos casos sobre todo cuando se trabaja con adolescentes.

ES ESENCIAL EL CONTROL

Cuando situaciones como estas se presentan en el aula, el maestro debe asumir el control mediante reuniones con el área de orientación y, de ser necesario, con los padres del alumno. Es muy importante que mantenga las reglas claras y asuma su rol como figura de autoridad evitando crear esperanzas a través de conductas o acciones que favorezcan a uno u otro alumno.

jueves, 8 de junio de 2017

Las 8 excusas comunes para terminar una relación y su traducción



No estoy preparada para una relación

Traducción: No es exactamente mentira, porque la persona que la dice está convencida de que no está preparada para embarcarse en una relación. Pero lo que quiere decir es que no ve las cosas claras contigo.

Es mejor que seamos solo amigos

Traducción: Esta excusa tiene un significado muy simple: ‘no me atraes’. No te encuentro sexy. Y lo más importante, ¡no pienso acostarme contigo!

Estoy con muchas cosas, no tengo tiempo para el amor

Traducción: Quiere decir (o aparentar) que tiene una vida apasionante y ocupada. Lo último en lo que está pensando es en dejar de lado sus hobbies para salir contigo, porque si realmente estuviese interesada en ti, encontraría tiempo. Todas lo hacen.

No sé lo que quiero realmente

Traducción: Nadie sabe lo que quiere de verdad en muchas ocasiones, hasta que lo ve. ¡Pero no te engañes! Si fueras la persona adecuada para él o ella, sabría perfectamente que quiere algo contigo.

No eres tú, soy yo

Traducción: Este es un pretexto generalmente usado por narcisistas que no quieren enfrentarse a la decepción amorosa. Si se echa la culpa a sí misma, parece que quedará mejor y mantiene su imagen de “buena persona”.

Me han hecho mucho daño

Traducción: No he superado a mi ex... Aunque el refrán dice que ‘un clavo saca otro clavo’... No es bueno precipitarse a una nueva relación cuando no cerró la anterior. Pero, si realmente le gustaras, se ilusionaría igual que si nunca le hubieran roto el corazón.

Lo siento, estoy pasando una mala racha

Traducción: Mi vida es miserable ahora mismo y lo último que quiero es complicármela contigo. También puede ser que realmente esté deprimido (a) o atravesando una etapa difícil. Así que en realidad, te está haciendo un favor.

Mereces alguien mejor

Traducción: Parece un halago, pero en realidad piensa que tú no eres suficientemente bueno o buena para ella o él. Además, cree que te sentirás mejor al escucharlo, pero quien disfruta realmente es quien usa esta frase, ya que se considera mejor que tú.

Seguro que tú también has usado estas frases para decir adiós, pero cuando se está del lado contrario no es fácil asimilar el verdadero significado. Así que no te enrolles ni busques los porqués, pasa la página y queda libre para una nueva relación.

“Me cansé de esperarte”

Cada pareja tiene sus ritmos y ciclos, esto se construye espontáneamente sobre la base del deseo de las dos personas que la forman, sólo ellos conocen los proyectos y objetivos que tienen en común y cómo y cuándo quieren concretarlos. Si esto no está claro dentro del vínculo, toda construcción que se intente hacer para adelante será en vano, porque para que la relación pueda avanzar ambos deben estar lo suficientemente seguros que los dos tiran para el mismo lado.

LA ESPERA QUE DESGASTA

A veces es mejor una respuesta concreta que la eterna espera. Cuando frente a temas importantes siempre recibimos la misma indeterminación, se empieza a gestar de a poco una tensión progresiva y cualquier intento por disimularla sólo logrará tapar de a ratos la crisis latente. Los interrogantes que quedan abiertos dentro de la pareja no desaparecen, se convierten en incertidumbres desgastantes del vínculo.

Si bien uno lo puede racionalizar, sabemos que cuando las emociones están en el medio, se tiñe cualquier perspectiva que tengamos de la situación. Muchas veces conocemos la respuesta del otro, por más que nos hayan pedido un tiempo, podemos llegar a ver lo que se esconde detrás de eso, pero sin embargo nos esforzamos para tolerar la espera con la ilusión de que el otro algún día se defina. Sobreadaptarnos permanentemente a los tiempos de nuestra pareja, es una actitud que puede llegar a tener un costo alto, porque siempre vamos a terminar haciendo foco en el deseo de la otra persona sin poder frenarnos a escuchar lo que realmente queremos nosotros.

QUÉ HACER FRENTE A LAS INCERTIDUMBRES DEL OTRO

Siempre abrir el diálogo. La única manera de que cada uno sepa lo que quiere el otro es comunicándoselo, no esperando que nuestra pareja se dé cuenta. Los temas que son importantes dentro de la relación deben estar claros, para que ninguno se sorprenda cuando estalle una crisis.

Tener en cuenta nuestros proyectos personales

Siempre es necesario saber lo que cada uno espera de la relación, para que ninguno quede atado en un vínculo que nada tiene que ver con lo que proyecta para su vida.

HABLAR DE PLAZOS.

Lo negativo de los tiempos es el factor indeterminado, si logramos consensuar un plazo definido evitaremos que el tema en cuestión se diluya en las esperas.

TOMAR DECISIONES

No todos tenemos los mismos tiempos, y una parte esencial de la vida en pareja consiste en saber esperar al otro, pero siempre seremos nosotros los que determinemos cual es nuestro límite. Cuando llegamos al punto del cansancio de una situación, debemos plantearnos y decidir qué actitud elegimos sostener.

ANIMARSE A DESTRABAR

Es importante resaltar que a veces cansarnos de esperar es positivo, porque nos transforma en agentes de cambio, destrabando no sólo decisiones, sino también abriendo todo el abanico de alternativas que tenemos. No debemos buscar siempre la respuesta en la otra persona, sino intentar lograr comprender qué es lo que el otro nos puede dar y si es compatible con lo que nosotros necesitamos en ese momento. Si esto permanentemente no coincide, y nuestras expectativas quedan sometidas a la espera del otro, las actitudes pasivas no hacen más que prolongar los tiempos y se vuelve un proceso agotador y complicado de mantener en el tiempo.

Debemos evitar atarnos a posturas fijas que no nos llevan a ningún lado, si nunca llega una determinación y ya no soportamos vivir en la incertidumbre, somos nosotros los que debemos animarnos a movernos de la comodidad de la espera. No podemos forzar a nuestra pareja para que sea como nosotros queremos, y a su vez sobreadaptarnos constantemente a los tiempos del otro tampoco es una solución certera, pero como se suele decir, cuando nos enfrentamos a una situación que no podemos cambiar, siempre está latente el desafío de cambiar nosotros.

martes, 6 de junio de 2017

Tips para reconquistar a tu expareja

Una relación preciada podría haber terminado y es normal que las personas tengan arrepentimientos después de una ruptura y que decidan volver a unirse, de modo que si en este momento parece imposible, existe la probabilidad de enmendar la relación. En el portal wikihow.com ofrecen los siguientes consejos:



1.- Comprender el origen de la ruptura.

La mayoría de los problemas de relaciones no surgen de manera inesperada, sino que se desarrollan gradualmente. Lo más probable es que no haya sido un problema unilateral y que haya habido señales reveladoras de lo que se avecinaba. Investigue un poco antes de hacer el intento de recuperar a tu expareja. Asegúrese de no perder tiempo o energía en algo inútil.



2.- Recordar quién terminó la relación.

Es fundamental determinar quién controló la ruptura y la razón por la que ocurrió. Si fue usted, y su expareja no estuvo de acuerdo, quizá la reconciliación sea más sencilla, a diferencia de si hubiera sido al revés.



3.- Pasa tiempo con tu expareja .

Haga algo sin compromiso, como tomar un trago con amigos o participar en algún juego, en el que él esté incluido. Organice algo que se pueda hacer tanto con un grupo de amigos como con una cita. Asimismo, sin importar lo que sea, mantengan las cosas divertidas y evite las conversaciones serias de momento.



4. Busque consejería

Considere la posibilidad de recurrir a consejería. En especial si estuvieron casados o mantuvieron una relación seria y quieren continuar.

Quistes en ovarios y su tratamiento

El quiste en los ovarios es uno de los hallazgos más comunes cuando se evalúa a una mujer en edad fértil, siendo el más frecuente el quiste folicular que se forma cada mes como parte del ciclo menstrual, señala a SALUD la especialista Fuentina Ugarte. Sin embargo, existen ciertos quistes de ovario que sí requieren una evaluación especializada: los que tienen una parte sólida en su interior, aquellos que miden más de cinco centímetros, los múltiples, o si su contenido no es completamente líquido.

¿Cuándo se debe sospechar de la presencia de quistes en ovarios? La especialista dice que las señales son cuando se tienen ciclos menstruales irregulares (que sean largos y pasen de los 35 días), cuando haya sensación de peso en la pelvis, si hay dolor al tener relaciones sexuales, si se presenta molestias en la parte baja del vientre, problemas al orinar, sensibilidad en los senos y aumento de peso.

Enfatizó que es importante una evaluación especializada si los quistes aparecen en una niña o en una paciente que está en la etapa de la menopausia.

Cuando se desarrollan quistes en varias partes del ovario, donde todos presentan un tamaño pequeño, entonces son ovarios poliquísticos. Se desarrollan por problemas en la ovulación, que el causante principal son las hormonas, es decir que el desarrollo de estos quistes está siendo alterado por la carga hormonal de la mujer. Se presentan problemas menstruales, infertilidad, crecimiento excesivo del vello corporal, obesidad, y acné.
Los tratamientos

necesarios

Los quistes se controlarán con revisiones periódicas

Como ya se dijo el tratamiento depende de la edad, del tamaño, de las características y de los síntomas. Sin embargo, el tratamiento está regido por la intervención quirúrgica pero en muchos casos no es necesario realizarla.

Los quistes se controlarán con revisiones periódicas, a la espera de que desaparezcan por sí solos.

En algunos casos, si provocan dolor o si su ginecólogo lo considera necesario, se realizará una intervención quirúrgica por laparoscopia, como tratamiento cuando crezcan tras dos o tres ciclos de control.

La laparoscopia permite extraer el quiste conservando el ovario

Un quiste que no sea funcional no se resuelve espontáneamente. Si causa dolor u otra sintomatología, y siempre que se crea que es benigno, debe ser extraído por laparoscopia.

Permite quitarlo, conservando el ovario, manteniendo así la fertilidad plena de la mujer.

Al ser una técnica mínimamente invasiva, la paciente puede recuperarse rápidamente, con 24 horas de permanencia en el hospital. En una semana, podrá recuperar su actividad normal.

Este tipo de técnicas deben ser realizadas por personal experimentado, por lo que es imprescindible acudir a un centro médico que cuente con todas las garantías.

Después de la intervención, disfrutará de nuevo de libertad y bienestar para realizar todo tipo de actividades y podrá gozar de nuevo con sus relaciones sexuales.

Como medida preventiva son usados los medicamentos hormonales como las píldoras anticonceptivas que impiden el crecimiento de folículos.
LO QUE DEBE

SABER

Recomendación

El síndrome de ovarios poliquísticos mejora al bajar de peso y llevar un estilo de vida sano, con una dieta saludable y ejercicio rutinario.

Pero en ocasiones es necesaria una ayuda para mantener los síntomas a raya. Entre los tratamientos que nos puede aconsejar el médico están los siguientes:



1) Dieta para bajar de peso.

2) Anticonceptivos (tratamientos hormonales).

3) Sensibilizadores de la Insulina. (tratamientos no hormonales)

La primera noche de sexo en una relación

Partamos de la base de que ya se conocieron, han salido algunas veces y se gustan, se sabe que hay atracción física y tal vez intelectual, emocional. Han conversado, reído, comido juntos y se han puesto alegres con más de alguna copa.

Conocer a una nueva pareja es siempre un mundo por descubrir. Cada persona tiene su estilo para amar, sus particulares formas de besar, de abrazar, de hacer el amor, de cansarse y muchas cosas más.

El tema es que a la hora de reunir dos técnicas distintas pueden pasar también dos cosas: decepcionarse o enamorarse.

SÉ HONESTA

Es normal que no tengas suficiente confianza para decirle a él cómo te gusta o qué, pero lo más aconsejable es que digas lo que te parece o no desde el primer momento. Claro, habrá qué hacerlo con delicadeza y tacto. Pero lo mejor es ante todo la honestidad para que, si esta se convierte en una relación importante, haya iniciado con bases de verdad en algo tan relevante como el sexo.

MANTENTE ALERTA

Si hay algo que dices en esa primera vez respecto a lo que no te gusta y tu nueva pareja no está contento con tanta sinceridad, entonces mira esta actitud como un foco rojo para estar alerta durante el desarrollo de la relación amorosa. Pues a la larga puede convertirse en un grave problema.

NO A LAS INSEGURIDADES

Otra cosa común a la hora de hacer el amor por primera vez con alguien, es que te hagas preguntas como: ¿Esto le gustará o le duele? ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Le gustaré? Entre otras. Nada más que inseguridades. En el sexo lo mejor es abandonarse al placer y evitar preguntarse demasiado.

A menos, claro, que veas que efectivamente hay algo que a tu nueva

pareja no le gusta de ti y sea más

que evidente.

POCAS POSTURAS

Evita probar demasiadas posturas de fantasía la primera vez. Aunque seas todo un experto en las artes amatorias, no quieras impresionar de sobremanera en la primera ocasión, pues a veces podrías obtener el resultado contrario. Aunque tu pareja esté fascinado con tu experiencia, la primera vez cuando apenas se están conociendo íntimamente, podría ser demasiado.

SEGURIDAD ANTE TODO

Usa siempre condón. Sabemos que las Infecciones de Transmisión Sexual, algunas mortales como el VIH, se

esconden también tras rostros lindos y cuerpos esculturales. Así que, mientras no sea una pareja segura, la protección será siempre la mejor opción.

ESPACIOS NEUTROS

Si quieres conocerla más, lo ideal es que hagan el amor en alguna de las casas de ambos. Pero, si la relación todavía no avanza del todo, será siempre mejor un espacio neutro para que los dos se encuentren libres y cómodos en igualdad de circunstancias.

TRÁTALO BIEN

Aunque sepas que no lo volverás a ver, siempre trata a tu nuevo amante con respeto y amabilidad. Además, nunca sabes.

LAS COSAS CLARAS

Si luego de esa primera vez decidiste que no lo volverías a ver, no termines de manera abrupta ni tampoco le digas que lo llamarás si no planeas hacerlo. Es mejor saber que todo quedó en sexo de una noche y que ni uno ni otro esperarán nada.

NO A LA PRIMERA

No te enamores desde la primera vez. Sabemos que existen tantas soledades en el mundo que, en ocasiones, con el sexo de una noche puede pensarse que el amor de la vida ha llegado, y que el hombre que se encuentra de frente, es la media naranja que se esperó todo el tiempo. Es mejor que el amor nos sorprenda tiempo después, que ir por el mundo permitiendo que te rompan el corazón luego de una noche sexual que no fue más allá.

JUEGA CON EL MISTERIO

¡No quemes todos los cartuchos en una noche! Mejor juega un poco con el misterio, déjale probar un par de cosas de ti solamente para que él se quede pensando que lo que le espera en futuras sesiones será maravilloso. O si no, tal vez se quedará pensando en lo que hubiera pasado de haber existido una segunda oportunidad.

Más datos

ARGUMENTOS 

"El amor no nace en la cama, sino a la mañana siguiente del primer encuentro", al menos esto dice el sociólogo francés Jean-Claude Kaufmann, autor del ensayo ´La mañana siguiente.´ Si bien el autor asegura que no hay un "manual de comportamiento" y que se necesitan muchas mañanas juntos para consolidar una relación.

domingo, 4 de junio de 2017

El amor después de los 60: Una meta posible y placentera

El amor no tiene edad. Enamorarse, establecer un nuevo vínculo sentimental y comenzar una relación puede suceder en cualquier momento. "La necesidad de amor, de cariño y de sexualidad no tiene una fecha de caducidad en el reloj biológico", asegura Axel

Kreutzmann, de la Asociación Alemana de Psicólogos. "Tener más arrugas no implica que el deseo de cariño decrezca.

La necesidad de compartir con otra persona persiste hasta bien entrados los años", comenta.

Los especialistas consultados observan que el modo en que las personas mayores se permiten establecer nuevos vínculos sentimentales depende en gran grado de sus biografías personales.

Las experiencias reunidas a lo largo de la vida a nivel emocional suelen ser determinantes a la hora de encarar una nueva relación. Hay personas que tuvieron numerosas parejas a lo largo de los años, otras que estuvieron la mayor parte del tiempo solas y otras que vivieron toda su vida en pareja y de pronto enviudaron.

En este sentido, no existen reglas y todo es respetable. La viudez es un caso muy particular. Algunas personas que han perdido a su pareja de toda la vida sienten que siguen siendo parte de ese vínculo y no desean establecer nuevas relaciones amorosas.

Otras, en cambio, han pasado largos años cuidando a una pareja enferma y de pronto sienten la necesidad de entablar una nueva relación que no esté marcada por la convivencia con los cuidados.

La componente social siempre es un factor de peso. Hay quienes sienten que violan normas establecidas al querer compartir sus días con una persona nueva. Pero es importante escucharse, ya que puede resultar sumamente positivo, incluso en una etapa muy adulta, darle una nueva orientación a la vida y probar una nueva forma de cariño.

Las personas mayores pueden recurrir a sus experiencias como fuente de sabiduría. Pasados los años, la gente sabe reconocer con mayor facilidad qué espera de una pareja, qué errores no quiere repetir y qué tipo de relación desea tener. Ser mayor puede ser muy provechoso. Todo depende de la actitud.

Es cierto que las altas expectativas pueden llegar a ser un obstáculo. Y también puede ser un inconveniente no tener muchos sitios donde conocer a gente nueva. Esto sucede en particular cuando "los solos" no se atreven a emprender actividades por su cuenta.

Allí es fundamental tener una vida activa, practicar hobbys, hacer cursos o ser parte de un grupo que haga actividades al aire libre. Otra buena idea es formar parte de un coro, que de por sí lo llevará a disfrutar de múltiples actividades semanales.

jueves, 1 de junio de 2017

A qué edad las mujeres tienen los mejores orgasmos, según un estudio


2.600 mujeres fueron encuestadas sobre cuánto disfrutan su vida sexual y cuán atractivas se sienten. La investigación, realizada por la aplicación anticonceptivaNatural Cycles llegó a varias conclusiones, como que a partir de los 30 años, todo en la vida sexual femenina mejora.

En detalle, la mayoría dijo haber llegado a tener los mejores orgasmos alrededor de los 36 años. Para llegar a esto las dividieron en tres grupos: menores de 23, entre 23 y 35; y mayores de 36 años. 6 de cada 10 de las del último grupo dijeron llegar a un clímax más consistente durante el sexo.

Describieron su actividad sexual como "muy buena"
86% de las mayores de 36.
76% de las que tienen entre 23 y 35.
56% de las menores de 24.

Uno de los puntos que compartían muchas a la hora de llegar a mejores orgasmos es el hecho de tener sesiones más largas de sexo. Además, apuntaban a la buena comunicación entre la pareja para lograr mejores resultados.

Además, el 80% de las mayores dijo sentirse sexy, frente al 40% de las mujeres en edad intermedia y el 70% de las más chicas.

Por qué las parejas se enojan cuando no tienen sexo

Hace unos días mi amiga Erin* me dijo que siente ansiedad cuando no tiene sexo con su novio durante unos días. "Me siento increíblemente bien durante y después de coger con mi pareja", me dijo. "Pero después, si pasan tres o cuatro días, me empiezo a preocupar. Como nuestros horarios de trabajo no coinciden, estamos cansados a horas diferentes y eso puede desembocar en que nos quedemos dormidos sin antes darle al tema. No pasa nada, pero empiezo a tener la sensación de que eso le preocupa a él, aunque me ha asegurado que no". Y añadió: "Una vez que cogemos con éxito de nuevo, empezamos de cero".

Una reciente investigación puede explicar por qué: estudios anteriores han sugerido que el sexo desempeña un papel clave en el vínculo con la pareja y el nivel de satisfacción con la relación. Pero, según Andrea Meltzer, investigadora de la Universidad Estatal de Florida, no explican cómo "las personas siguen estando vinculadas como pareja entre un acto sexual y el siguiente". En un nuevo estudio publicado en la revista Association for Psychological Science (Asociación para la ciencia psicológica), introduce el término de "resplandor posterior al sexo" para explicarlo. Meltzer descubrió que el efecto positivo del sexo en las relaciones puede perdurar después del acto, pero solo hasta un máximo de 48 horas.

Los investigadores examinaron datos procedentes de dos encuestas longitudinales ―una con 96 parejas casadas y otra con 118 parejas casadas― en las que se pedía a los recién casados que mantuvieran diarios sexuales individuales en los que debían anotar cuándo tenían sexo, su nivel de satisfacción sexual y el nivel de satisfacción con su relación. Meltzer se dio cuenta de que las parejas indicaban tener mayor satisfacción sexual hasta dos días después de haber tenido sexo. "Los participantes que indicaron tener un período de 48 horas de "resplandor posterior al sexo" más fuerte también indicaron mayores niveles de satisfacción con su relación entre cuatro y seis meses después", explicó en una entrevista con Broadly.

"Esta investigación es importante porque se une a otra investigación que sugiere que las funciones sexuales mantienen a las parejas unidas", indicó Meltzer. Desde un punto de vista evolutivo, Meltzer afirma que los inconvenientes del sexo podrían ser la causa del fenómeno del período de resplandor posterior al sexo. La copulación frecuente, señala, consume tiempo y energía y puede reducir el recuento de espermatozoides.

Meltzer afirmó que quería estudiar la posibilidad de un período de "resplandor posterior al sexo" porque hay muchos ejemplos anecdóticos de ese fenómeno. De hecho, cuando pregunté por ahí la mayoría de la gente me habló de una diferencia obvia entre la vida en el período posterior al sexo y la vida fuera de él. La universalidad anecdótica de este hecho coincide con los descubrimientos de Meltzer: en un comunicado de prensa, escribió que el período de resplandor posterior al sexo "no difería según el género o la edad de los participantes y se mantenía incluso después de tener en cuenta factores como la frecuencia de los encuentros sexuales, los rasgos de la personalidad, la duración de la relación y otros".