Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

jueves, 17 de agosto de 2017

A ellos también les encantan los preliminares



"Masajes, besos, caricias… esto está muy bien, pero no excita del todo. Lo mejor es que pases en un periodo de diez minutos a estimular las zonas erógenas de tu pareja, ya sea hombre o mujer", recomienda la sexóloga Liliana Zabala Lobo.

A simple vista, puede parecer que los preliminares son solo para ellas, pero no es cierto. Los varones también quieren juegos previos. Al menos, los que se han atrevido a decirlo en la red social Reddit. "Tomarlo con calma me gusta" dijo uno, a lo que añadió otro "lo que más me excita son los juegos previos". "Tiene que ser lento y constante, no es una carrera", cuenta un usuario.

Una nueva investigación canadiense recogida en Psychology Today, ha descubierto que, casualmente y por sorpresa, los hombres opinan lo mismo de las mujeres. Ellos también dicen que faltan los preliminares en sus encuentros sexuales. Según el estudio, a ellos les gusta extender el placer y la diversión en la cama antes del coito, ya que, una vez que empieza saben que va a acabar pronto.

Además, (a los buenos amantes) les excita mucho dar placer a la mujer y ver cómo llega al clímax gracias a su buen hacer. A muchos, incluso, les encanta innovar con un juguete o lubricante. En resumen, jugar, añade Zabala Lobo. "Saben que si esperan el tiempo suficiente, luego van a tener sexo de los que hacen historia".

Para llegar a tales conclusiones, los investigadores del norte del continente preguntaron a 152 parejas heterosexuales cuánto tiempo empleaban en juegos previos y en el coito, y cuánto tiempo deseaban invertir en dichas actividades.

Ambos sexos estaban de acuerdo en lo que querían que durasen sus preliminares (de 18 a 19 minutos), y en lo que duraban en realidad (11 y 13 minutos). Lo que se extrae de todo esto es simple: tal vez ellos no minusvaloren tanto los juegos previos como se piensa.

Asimismo, los expertos se llevaron otra sorpresa al analizar los resultados, ya que las parejas no estaban interesadas en invertir mucho tiempo para hacer el amor. Las mujeres dijeron que querían 19 minutos de preliminares y 14 minutos de coito, siendo un total de 33 minutos. Los hombres esperaban 18 minutos de preliminares y 19 minutos de coito, siendo un total de 37 minutos. Es decir, que una noche ideal para ellos y ellas apenas pasa de la media hora.

Haz que sea picante tu vida sexual

Seguramente ya has oído (y probado) los afrodisíacos más conocidos- desde comer ostras hasta hacerle masajes con aceite. Así que incluso si estos truquitos te han conseguido resultados favorables, tarde o temprano te aburres de ellos y desistes.

Afortunadamente la ciencia ha descubierto algunas cosas más extravagantes, pero mundanas y fáciles de acoplar en tu día a día.

ASUSTARSE

¡Olvídate de los paseos románticos! Si lo que quieres es ponerle picante a tu vida sexual considera realizar algún deporte extremo o ver una película de miedo y suspenso. Resulta que el bombeo de adrenalina después de estar en una situación extrema tanto él como tú se verán más atraídos al otro.

“Cuando estás haciendo algo emocionante, tu corazón está acelerado y tu sistema nervioso está activado, al igual que si estuvieras excitada” explica Cindy Meston, investigadora principal en el estudio y coautora de ‘Why women have sex’ (Por qué las mujeres tienen sexo).

¡Sólo asegúrate de no gastar toda tu energía en el proceso!- la vas a necesitar después.

TOMAR VINO TINTO

¿Planeaste una cita romántica esperando que termine en la cama?- asegúrate de tomar vino tinto.

Según un estudio las mujeres que beben una copa de vino tinto al día reportan niveles de deseo sexual más altos y mayor lubricación vaginal en comparación con aquellas que bebían cualquier otro tipo de alcohol ocasionalmente o no bebían en absoluto.

Los investigadores deducen que los altos niveles de polifenol, un tipo de antioxidante, en el vino tinto ayuda a que los vasos sanguíneos se ensanchen, aumentando el flujo de sangre a las áreas clave de excitación.

Pero ¡ojo!, sin excesos. Se recomienda únicamente una copa al día pues más de eso puede matar tu deseo sexual.

CUERPO Y ALMA

El yoga hace más que limitarse a la relajación, también puede aumentar tu líbido. Según una investigación, ponerte en modo “Om” (sobre todo con estas posturas) te familiariza con tu cuerpo, y a su vez puede ayudarte a conectarte más con tu sexualidad.

Además, como el yoga también aumenta el flujo sanguíneo puedes conseguir mejor orgasmos consiguiendo un placer más allá del placer.

MANOS A LA OBRA

Aunque entrelazar las manos puede ser dulce- ¿puede ser un afrodisíaco? Absolutamente.

“Incluso los más pequeños actos de tocar a tu pareja liberan oxitocina, una hormona que pueden aumentar la cercanía y la excitación” asegura el médico Irwin Goldstein, director de Medicina Sexual en el Hospital Alvarado de San Diego.

El truco está en el toqueteo espontáneo, añade. Esa emoción inesperada es lo que impulsa a tu cuerpo a bombear oxitocina y otros neurotransmisores relacionados con una reacción sexual.

AL ROJO VIVO

Resulta que solo basta con que tu hombre se vista de rojo para encender el fuego que llevas dentro. Según un estudio de la Universidad de Rochester el color ardiente es el ideal para ponerte de ánimo.

“El rojo es una señal de poder, y eso excita a las mujeres”, explica Andrew J. Elliot, autor principal del estudio.

Así que por más loco que suene, cómprale una camiseta roja a tu chico y lo verás por ti misma.

HUELE A...

Lo más probable es que si piensas en el olor del gimnasio inmediatamente mates tu líbido. Pero por algún motivo el olor de tu hombre, post ejercicio no te disgusta...y no, no es amor. Según el informe de un estudio el olor de su sudor puede aumentar tu nivel de cortisol, la hormona del estrés- estimulando la excitación.

Así que considera darte un buen baño caliente junto a él y matarás dos pájaros de un tiro.

¿Efectivo?-sí. ¿Un poco desagradable?-también.

Y ¡pilas! una vez descubras que sí funciona no empieces a mandarlo todos los días al gimnasio, pues según este estudio los hombres que se ejercitan en exceso pueden perder el deseo sexual.

Levante la mano la que no se haya apuntado a la siguiente sesión de yoga mientras se sirve una copa de vino tinto.

lunes, 14 de agosto de 2017

El amor acabó... ¿y ahora?



Ya no hay la misma pasión ni el agrado cuando están juntos. Su relación se convirtió en peleas constantes y desacuerdos, o peor aún, la indiferencia reina cuando se trata de compartir penas y alegrías. Entonces, deberían replantearse si continúan o no en ella... Quizá el amor que sentían terminó por extinguirse y solo queda la rutina.

Las señales de alerta están marcadas —según la psicóloga Tatiana Jáuregui— por la monotonía, costumbre, hábitos disfuncionales, estancamiento personal y situaciones no resueltas que indican que la relación ya no es por gusto de querer compartir con el otro, sino que se ha transformado en una situación de obligación, de tener que compartir con el otro.

Otro indicio de que murió el amor es que tras haber intentado, varias veces, soluciones a los problemas ninguna de ellas funciona ni mejora la relación. Es entonces cuando el desaliento va ganando terreno y uno o los dos ya no desean estar juntos, y las ganas de romper el nexo se agrandan. “Inclusive puede haber violencia, sea está verbal o física, o encubierta emocionalmente, dice el psicólogo Juan José Vargas.

Ante esas señales surge la pregunta: ¿Qué hacer? No es fácil pero lo más saludable es cortar la relación. Y esto es una decisión que se debe tomar tras un sesudo análisis y con el corazón en la mano. Una vez decidido se debe hablar de forma tranquila y directa con la pareja. Es importante estar dispuestos a afrontar los efectos que la decisión de terminar conllevan, afirma Vargas.

Después de haber elegido el camino, el psicólogo sugiere prepararse mental y emocionalmente para actuar y dar el siguiente paso que es separarse, para luego comenzar solo o sola a trabajar en la reconstrucción de uno mismo. “Romper una relación es doloroso, bajo la circunstancia que sea, y requiere hacer un duelo que difiere en el tiempo según la persona”.

Nada de presiones, tampoco escapes al dolor y al cambio, porque una vez superado ese trance, cada quien está listo para nuevos objetivos. Así que calma... el mundo no se acaba cuando el amor sí.

Señales de Alerta

Es más la ausencia que la presencia. Al inicio de la relación y en el transcurso de la misma se extrañaban cuando no estaban juntos pero ahora la ausencia es notoria, cada quién en lo suyo y casi son dos extraños.

No hay tiempo para estar juntos. En realidad no hay interés, por lo que las excusas son el pan de cada día. Ni tú ni tu pareja se incluyen en los planes, y las actividades personales priman por sobre la que fue “nuestra” agenda.

Ya no existen demostraciones de afecto: si ya no se abrazan como antes, los besos van y vienen, con suerte, por emoticones, y ni hablan de la intimidad, entonces da por muerto el amor.

Dormir juntos ya no es un sueño, sino una pesadilla: cada uno quiere su lado de la cama, pelean por las cobijas, y les fastidia hasta la respiración del otro.

Ya no es tu primer pensamiento, sientes que es preferible contarle tus cosas a algún amigo o amiga, o persona conocida.

Fuentes: Tatiana Jáuregui (psicóloga / tatjaur@hotmail.com), Juan José Vargas (psicólogo / jota2psycho@gmail.com)

sábado, 12 de agosto de 2017

¿Por qué existe el amor platónico?

Un actor de moda, el cantante del último tema de éxito en la radio o simplemente el nuevo profesor de clase, todos en algún momento de nuestra vida experimentamos un amor platónico.

En entrevista con Salud180.com, Eduardo Calixto, titular y jefe del Departamento de Neurobiología de la división de investigaciones en Neurología del Instituto Nacional de Psiquiatría "Ramón de la Fuente", señala que el amor platónico es la etiqueta a un proceso de liberación de neurotransmisores muy cercano a lo que es el amor.

¿NOS AYUDA TENER UN AMOR PLATÓNICO?

De acuerdo el experto Eduardo Calixto, nos enamoramos de muchas personas a lo largo de nuestra vida, y esto se debe a que ellas nos generan una liberación de dopamina lo que nos produce un estado de bienestar.

Estos amores platónicos surgen, en un primer lugar de las personas que se admiran, pero qué otros rasgos poseen. Aquí te damos seis de ellos.

1. Es un amor en que la ilusión es el alimento que mantiene siempre encendido el deseo y la esperanza.

2. Son amores que no son impulsivos.

3. Es un tipo de amor que concede más importancia a lo espiritual, emocional e intelectual que a lo físico o sensual.

4. No tiene matices.

5. Es libre de detalles sucios.

6. Se encuentra fuera del tiempo: no envejece.

Para el neurólogo, el amor platónico, que son la sanción de atracción por alguien que no va estar ahí, en nuestra vida. Tiene la función de prepararnos para aprender a sentir y expresar afecto, pero también para reconocer el amor verdadero, "el amor compasivo". Una situación que suele llegar tres años después de que se inicia una relación de pareja.

jueves, 10 de agosto de 2017

Cuando el compromiso no es sólido

Cuando la relación de pareja llega a un determinado punto pareciera necesario dar un paso más allá. Si el sentido de una relación es hacerse sólida, monogámica y quizá engendrar hijos, esto sería lo natural.

Sin embargo me han llegado varias consultas acerca de problemas con el compromiso. Es decir, uno de los miembros quiere dar el siguiente paso y el otro siente que no es el tiempo todavía.

No siente la urgencia ni las ganas y está satisfecho con cómo están las cosas.

Entonces viene la crisis. ¿No me quiere lo suficiente? ¿Por qué me agobia ahora con esto? ¿Qué quiere?

Qué hacer cuando no estamos en el mismo punto en una relación

Piensa en una relación como en un camino a recorrer. Los dos caminan juntos, pero uno tiene más prisa que otro por llegar a determinadas estaciones o hitos en las que solo se puede ingresar de a dos.

Qué harías en el caso de que tu pareja viniera rezagada y sin prisa? Le esperarías, volverías a buscarlo, le azuzarías o le explicarías que necesitas que se acelere un poco porque tienes una determinada urgencia por llegar.

· Si crees que tu relación no está avanzando como debería, siéntate a hablar con tu pareja. Antes de expresar tu inquietud, enojo o desencanto, déjale saber lo feliz que te hacen las cosas buenas que vives en tu relación. Dile que quieres dar un paso más allá porque estás muy feliz y deja claro hasta dónde quieres llevar la pareja.

. Tienen que estar de acuerdo los dos en la proyección que tienen de su relación. ¿Son amigovios? ¿Novios? ¿Creen en la convivencia ? ¿En el matrimonio?

¿Sienten que están en edad de moverse hacia adelante? ¿Están seguros de que esta es la persona con la que quieren proyectar algo o simplemente están “pasando el rato”?

· Ten en cuenta que no se puede engañar al otro para forzarlo a dar un paso que no quiere. Tampoco se puede frenar el deseo de un compañero por avanzar.

Si esta situación se alarga en el tiempo, la crisis puede terminan en ruptura, por eso es mejor dejarlo claro.

CÓMO SENTARSE A DISCUTIR EL ESTADO DE UNA RELACIÓN

Aunque no suelo hacer diferencia entre hombres y mujeres en la mayor parte de los casos, creo honestamente que en el caso de esta conversación sí somos distintos. Las mujeres suelen ser más comunicativas, les gusta plantear y explayarse sobre los temas emocionales, imaginar, proyectar. Ellos son más callados en cuanto a expresar sus emociones, las cosas son o no son y no se plantean demasiado la forma en que se dan. Son “naturales”.

Para ellas todo tiene que tener una explicación y un tiempo de preparación, para ellos las cosas suceden porque resultan de un proceso lógico y placentero. Por eso es muy difícil que un hombre pueda contestar de forma precisa en qué punto de la relación está. Contestará que está bien o mal, pero no dónde. Es casi una perspectiva ajena a su naturaleza.

Ellas, en cambio, sabrán con exactitud el tiempo que llevan saliendo, incluidos años, meses y días, sabrán qué se supone que se espera de ellas socialmente y cuánto es el tiempo permitido por su cultura antes de empezar a ser la “ eterna novia y nunca esposa”. Tienen también el reloj biológico urgiéndolas a ser madres.

Entonces… ¿cuál es la manera correcta de plantear la conversación?

- Elige un momento en que sepas que nadie va a interrumpir durante un buen rato

- Plantea los aspectos positivos de tu relación

- Elogia las virtudes de tu compañero

- Explica qué es lo que sientes y deseas de forma clara y amable

- Pregunta al otro qué es lo que desea y en qué momento quiere llevarlo a cabo

Si tu pareja no comparte tus perspectivas, no te irrites o desesperes, intenta encontrar los puntos comunes.

Deja muy claro cuál es tu límite y hasta dónde deseas llegar. También cuánto puedes esperar. No olvides que es más importante el amor entre ambos que el estatus de la relación.

Son dos las personas que avanzan en el camino de una relación de pareja, pueden ir a diferente ritmo, pero lo importante es que lleguen juntos y sepan esperarse en cada recodo.


martes, 8 de agosto de 2017

¡Atención solteros y sin compromiso!



Dicen que el amor es como la suerte, “loca y a cualquiera le toca”. Hay muchos que quisieran este golpe de suerte en sus vidas. Y es que en el corazón de todo ser humano hay un rinconcito muy especial que solamente una pareja puede llenar.



Si añoras tener una pareja con quien compartir, reír y acurrucarte, no es suficiente esperar un golpe de suerte y mucho menos esperar que alguien te pida matrimonio porque le encantó tu foto de perfil en Facebook. Hay 5 iniciativas que debes proponerte para que el amor llegue a tu vida:



1. Saca de tu vida a quien te haya sacado de la suya: La razón por la que muchos no pueden enamorarse nuevamente es porque piensan que no van a poder querer a alguien de la manera que amaron a su ex. Recuerda que si fuiste feliz con la persona incorrecta, ¡imagínate con la correcta!



2. No descartes oportunidades a primera vista: Si conoces a un nuevo prospecto y no sientes atracción inmediata, sal con esa persona por lo menos dos veces antes de decir: “No hay química” la atracción no siempre nace en el primer encuentro.



3. Deja la timidez a un lado: Cuando te topes con alguien que te atrae, no tengas miedo a tomar la iniciativa, esto no significa que rápidamente le vas a pedir el teléfono o invitarle a bailar, pero mostrar una sonrisa y un lenguaje corporal coqueto puede ser muy atractivo para el sexo opuesto. Y si la persona no te corresponde, no perdiste nada con intentarlo.



4. No tropieces con la misma piedra: No pierdas tiempo con alguien que acabando de conocerle, muestra los mismos comportamientos negativos de tu ex. Las malas experiencias son para aprender, no para repetirse.



5. No busques la perfección: Las diferencias pueden ser un gran complemento. Quien tenga en abundancia lo que a ti te falta, puede agregar mucho a tu vida. Por ejemplo, si eres impaciente, te beneficiarás de una pareja tolerante que te ayuda a tomar las cosas con más calma.

Y más importante que todo, convéncete de que: ¡el amor está en camino y cupido te flechará!



Visita a María Marín en su casa todos los miércoles en su nuevo reality show “María Marín Live” transmitido por Facebook Live, enciende tus notificaciones de “video en vivo”.

https://www.facebook.com/MariaMarinOnline

sábado, 5 de agosto de 2017

Cuando el amor hiere

Era una relación difícil, por decir lo menos respecto a la turbulenta unión que Julia había tenido durante tres años con Luis. Muchos reencuentros y distanciamientos se habían suscitado en ese lapso, el más mínimo desacuerdo daba lugar a violentas disputas; que generalmente, luego de una corta ruptura, acababan en reconciliación. En tres oportunidades él le había regalado un anillo de compromiso….y en tres oportunidades ella lo había devuelto, solo para regresar con él al poco tiempo.

Tanto Julia como Luis, poseían una sólida carrera profesional en una institución de salud, ambos eran conocidos en su entorno social por su idoneidad y dedicación. Sin embargo, su errático comportamiento amoroso se hacía cada vez más ostensible, tanto que en algún momento ella había solicitado apoyo psicológico.

Luego de un encuentro de profesionales en su área donde se había consumido alcohol, una chispa incendió una nueva pelea, esta vez, con matices casi fatales, pues Luis llevó a Julia a su domicilio; fuera de sí y en estado etílico, procedió a golpearla hasta el cansancio.

Después de la duda y el miedo a la presión social, Julia tuvo la valentía de denunciar a su atacante para defender sus derechos y reclamar justicia. "Hoy la ley defiende a la mujer ", le dijeron.

Las imágenes desgarradoras presentadas por Julia al médico forense, relatan sobre un hombre que marcó con múltiples golpes su rostro, el edema y las laceraciones presentes lo habían distorsionado hasta hacerlo una masa amorfa, irreconocible; una oscura línea en su garganta delataba que habían intentado ahorcarla, el agresor era el hombre que un día afirmaba amar a la víctima.

Han transcurrido tres meses desde el atentado; la honorabilidad y decencia de la fémina han sido puestas en entredicho, día a día su esperanza se diluye en una torre de papeles. El lento y doloroso proceso bajo la sombra de antidepresivos ha sido un solitario calvario, donde la sociedad señala y calumnia a una mujer, cuyo único error fue confiar en el hombre que ella amaba. Lejos, debido a la lentitud del sistema, está el sosiego de sancionar el delito. En medio del escándalo y la revictimización en un entorno absolutamente machista y patriarcal que cubre con lodo a una víctima, prospera un juicio incierto donde veremos hasta donde se protege realmente a las mujeres en Bolivia.

Lo único certero es que la indiferencia ante estos hechos, no es una posibilidad; al contrario, debemos luchar desde todas las trincheras de nuestra sociedad para que estos delitos se sancionen con acciones determinantes y ejemplificadoras.


jueves, 3 de agosto de 2017

Detalles que construyen o destruyen una relación

Alguna vez sentiste que tu pareja ignora los pequeños, pero importantes, detalles y esfuerzos que haces por la relación? Si en algún momento de una discusión con tu amor te preguntaste ¿qué es lo que estoy haciendo mal? Este artículo es para ti.

El principal factor que destruye una relación es pensar que tu pareja debe ser igual a ti. “Lastimosamente la televisión, la música y el cine hicieron creer que la pareja es igual a uno, con los mismos intereses y gustos, y no es así. Entonces, es importante comprender que son personas diferentes y que cada una tiene necesidades particulares y que juntos, basándose en la confianza, asumen como pareja que son un equipo”, explica la psicóloga Alena Alfaro.

El cimiento para construir una relación saludable “es el amor basado en la libertad de uno y en la libertad del otro. En amar a ese ser más allá de lo que uno se imagina que es o de lo que se desea que sea. Lo importante es reconocerlo como una persona con todo lo que trae; cosas positivas y negativas, aclara la sexóloga Anahí Navarro.

Con individualidad, libertad, confianza y, por supuesto, amor, se puede erguir una relación, tan sólida que pueda enfrentar dificultades y pueda resolver adecuadamente los problemas.

Aprender a reaccionar frente a un conflicto es otro pilar importante en el vínculo, para su sobrevivencia. “Es fundamental pensar que alguna vez uno puede equivocarse o estar en un error; pensar antes de hablar y obrar, y considerar que la otra persona podría tener la razón dentro de todo, ayuda a ceder y a consensuar”, dice Alfaro. Ahora, cabe enumerar esos problemas frecuentes y, en voz de las especialistas, van unos consejos de cómo afrontarlos sin dañarse, herir al otro o mellar la relación.

Objetivos

Lo importante es negociar y llegar a un punto medio. Por ejemplo: este mes ahorramos cierto monto y compramos tales cosas.

Hábitos

Analizar si una conducta o una costumbre del otro son llevaderas o no. Si éste es el caso, hay que analizar los valores como pareja.

Sexualidad

La pasión se transforma. Lo importante es reactivar los sentidos y experimentar.

Familia de origen

Uno sale para crear una nueva familia y es ahí donde se debe poner tiempo y energía. Ese vínculo es el primordial, lo que no quiere decir que se rompa el que existe con padres y hermanos. Todos tienen su tiempo y lugar.

Detalles

Poner atención en los gustos y preferencias de la pareja para sorprenderla alguna vez. Las palabras positivas hacen que él o ella se sienta valorada.

Objetivos

Si no hay puntos de acuerdo y los proyectos de vida son diferentes, entonces es mejor replantear la relación. Por ejemplo, si uno desea tener hijos y el otro, no.

Hábitos

Estas formas o conductas insoportables o hirientes, de a poco desgastan la relación. Por lo general pueden ser detalles como la limpieza, los valores y el trato.

Sexualidad

Es destructivo para el amor dejar que la llama de la pasión se apague. La rutina y dar por sentado el vínculo acaba con él.

Apego familiar

En muchas ocasiones la pareja tiende a ser muy apegada a su familia de origen y prioriza esos lazos en vez de la pareja y los hijos.

Detalles

El no valorar los pequeños detalles y estar en constante crítica y reclamos al otro, matan el amor. Lo mismo que las palabras hostiles y ni qué decir de los insultos.

Fuente: Alena Alfaro (psicóloga) y Anahí Navarro (sexóloga)

¿Quién cede en la relación?

Poco hay en las relaciones adultas de esa fantasía de pareja que soñábamos en la adolescencia. Sabemos bien que la vida de a dos es una construcción, y para levantar un palacio hay que cargar ladrillos bajo el sol y trabajar muchas horas. Queremos un amor que empuje, que contrarreste los altibajos y que nos regale la energía para ceder y llegar a acuerdos. Porque de eso nadie se salva. Porque “almas gemelas” no quiere decir almas idénticas ni decisiones alineadas, mucho menos acuerdos tácitos. Eso de entenderse con la mirada suena precioso en las películas, pero cuando uno tiene ganas de dormir y el otro le prende la tele, por más de que le clave rayos X con la mirada, cuesta evitar una discusión. Y así transcurre la vida de las parejas, decorada con discusiones, negociaciones, crisis y encuentros. Acá, intentamos hilar más fino en los roles que a veces asumimos y te damos algunas claves para el equilibrio.

¿EN QUÉ LUGAR ESTÁN?

Es cierto que la pareja es una sociedad -la más íntima de todas- y, como en todo consorcio, hay momentos en los que alguno cede a favor de las decisiones de otro y otros en los que le toca liderar. El tema es hasta dónde cedemos para no sentir ese “vacío” que invade cuando uno es muy condescendiente y hasta dónde imponemos nuestra perspectiva, sin querer ser los únicos presidentes de la “empresa” amorosa.

Hay muchas formas de resolver las diferencias, pero hay una que resulta esencial: el rol del que cede y el rol del que gana no pueden ser roles fijos o estereotipados, es necesario que circulen. Así, nadie se siente sometido ni vencedor y se evitan acumular resentimientos que luego se cobrarán por otro lado. Para que no se vuelva tan complicado, el poder dentro de una pareja tiene que ser dinámico, repartido y, sobre todo, respetuoso, pero no siempre se da así. ¿Qué rol ocupas en tu vínculo?

“SIEMPRE CEDO YO”

“Gordi, el viernes hay cena con mi familia”, le whatsappeas, y después de tres horas te contesta que justo ese día hay un asado en lo de Pepito, uno de sus 35 amigos. Tú sabes que Pepito no es tan íntimo y que él tiene un evento todos los fines de semana al que lo acompañas. Sin embargo, accedes sin dudarlo y le confirmas que van a ir a la reunión. Cuando te observas en la escena, piensas que te hubiera gustado estar en la reunión que organizó tu mamá y que la próxima vez vas a ponerte primera en tus prioridades. Pero llega un nuevo fin de semana y pasa lo mismo. Esta situación se repite cuando él no quiere hacer algo de la casa y lo terminas resolviendo tú; o cuando se pasa el sábado entero haciendo su deporte favorito en lugar de elegirte, por más que se lo pidas. Entonces, sientes que vives postergándote con al de complacerlo. ¿Es sano sentirse así?

¿Cómo manejarlo? Este modelo más ligado a la sumisión responde a una relación en la que el timón lo tiene el miedo. Pero ese sometimiento sutil hace que quedes descalificada, no solo frente a ti misma, sino frente a tus hijos -si es que los tienes-, quienes podrían repetir estas conductas devaluatorias hacia su mamá o, por el contrario, hacer alianza con ella y rechazar al padre mandón. Empieza por detectar esos comportamientos propios y prioriza tus deseos, hasta lograr un equilibrio con los suyos. La forma en que te sientas después de hacerlo te va a indicar si algo cambió.

“SIEMPRE CEDE ÉL”

Tu poder se cuela en todo y con un simple gesto digitas cada movimiento de la relación, desde si puede ir a jugar al fútbol un jueves en la noche hasta qué tipo de trabajo acepta. Manejas la economía de la casa y, en consecuencia, eres la que define cuándo es un buen momento para irse de vacaciones y cuándo no; opinas sobre su familia, sobre sus amigos, y hasta le eliges la ropa. Esta lógica lo va despersonificando, hasta transformarlo en una persona “a medida” de lo que vos esperas, pero ¿dónde quedan sus gestos espontáneos, los chistes, las sorpresas? Tarde o temprano, se los vas a reclamar, y seguramente él te va a contestar que viene poniendo toda su energía en responder a tus exigencias. Pones tanto esfuerzo en tallar esa escultura acorde a lo que soñabas de un hombre que el polvo termina tapando a ese del que alguna vez te enamoraste. ¿Cómo manejarlo? En estos casos, lo ideal es buscar su inclusión en las decisiones de la pareja, evitando los reclamos y reproches, y proponiendo directamente su participación en situaciones concretas.

“NADIE CEDE”

Sientes que la relación está entreverada y se está desgastando. Tú quieres casarte y a él no le interesa; él quiere gastarse toda la plata en viajes y tú prefieres ahorrar para un departamento. Cada discusión es una batalla perdida para ambos, porque, en lugar de llegar a un encuentro, terminan agotados de tanto pelear. Si tienen hijos, son ellos los que más sufren, porque los enfrentamientos entre padres nunca están buenos. ¿Cómo manejarlo? Puede haber un cierto juego erótico en la batalla permanente, que los mantiene juntos y separados a la vez. Muchos hablan de la reconciliación como un momento de luna de miel que reaviva el amor; pero cuando el poder pasa por querer domesticar al otro, se termina deteriorando la relación y hasta puede volverse violenta.

“CEDEMOS LOS DOS”

Lo ideal en el vínculo de pareja es el sano equilibrio de poderes, donde no te sientas egoísta y tampoco sumisa. La valoración mutua abre una cadena virtuosa, mientras que la competencia genera dolor y resentimiento. Puede haber -incluso a modo de juego- una competencia divertida, siempre y cuando sea con complicidad y disfrute. ¿Cómo manejarlo? Lo importante para que no se pierda este equilibrio es el mutuo reconocimiento y la valoración. Ninguna persona cuenta con todos los recursos y capacidades, por eso es bueno reconocer los puntos donde el otro es más fuerte y delegarle tareas, así como apreciar los propios

¿TENGO ARMONÍA O TENGO RAZÓN?

Cada choque ante una decisión, es una oportunidad para repensar el vínculo y mejorarlo. La clave es tratar de mantener tu propia ecuación siempre positiva, para no sentir un vacío personal o un potencial “pase de facturas” cuando te vuelves muy dominante. Deja de observar el vínculo como una lucha por un poder “territorial” o como una puja por los atributos de mando y haz el ejercicio consciente de mirarlo al revés: sácales jugo a las ideas del otro, en lugar de intentar que se alinee con las tuyas. Ceder -en cuotas lógicas, amorosas y de ambas partes- es lo más inteligente, sobre todo cuando lo que queremos es armonizar la vida en pareja.

Video De que se quejan los hombres de las Mujeres

miércoles, 2 de agosto de 2017

Sexualidad y mentiras Preconceptos en la cama

PASIÓN Y DESEO

La seducción es muy potente

Que las mujeres son diferentes a los hombres es una realidad

pero... ¿ellos saben cómo encenderlas?, ¿conocen lo que les gusta? Muchas veces se basan en preconceptos erróneos que limitan las posibilidades de gozar.

Según un estudio realizado en la Universidad de Texas, hombres y mujeres, comparten las mismas motivaciones para tener sexo. Aquí rompemos algunos esquemas.

* Mito: A los hombres les gusta más el sexo que a las mujeres...

¡Mentira! Muchos factores influyen en esta situación: ellas trabajan, manejan la casa, cuidan a los niños, en fin… ¡Hay una serie de factores que las dejan exhaustas! A esto hay que sumarle la cuestión hormonal: en algunos momentos del mes el deseo se incrementa y en otros baja, por eso cuanto más lejos de la cama estén, mejor. Por último, no pueden dejar de lado la tendencia a unir el sexo con los sentimientos, cosa que los varones pueden separar mejor y, por eso, las mujeres no imploran por tener relaciones si no ven que ponen actitud.

En síntesis, a ellas les gusta tanto hacer el amor como a ellos, el tema son los momentos y la manera de hacerlo. Es fundamental hablar con la pareja para disfrutar al máximo del sexo incluyendo en la cama al corazón.

* Mito: Si realmente eres una buena amante, sabes cómo satisfacer a todo tipo de hombres... ¡Mentira! Es posible que una mujer experimentada y que tenga “práctica” en la cama lo haga mejor que una inexperta. Sin embargo, si hay pasión, ganas y corazón de las dos partes, con seguridad tendrán una relación inolvidable.

El “buen sexo” tiene que ver con la técnica y la genitalidad, como con la percepción y las sensaciones.

* Mito: Las parejas felices, siempre tienen buen sexo... ¡Mentira!

¿Conoces alguna pareja que tenga sexo lujurioso y descontrolado todas las noches después de años de compartir la misma cama? Seguramente, la respuesta sea "no". La vida y sus presiones siempre se encargan de “colarse” en medio del colchón.

Entonces… Esa amiga que asegura tener un sexo fabuloso con su marido después de cinco años de casada y dos hijos, ¿miente? puede ser. O tal vez su concepto de “buen sexo” sea diferente al tuyo. O tal vez sí tenga un sexo perfecto, pero una vez por mes. O quizá, no se anime a admitir que no lo tiene. Todo es muy subjetivo. Por eso, es mejor sacarse de encima las opiniones y disfrutar con tu media naranja de esa manera especial que es solo de ustedes.

* Mito: Si el sexo con tu pareja no es espontáneo o tienen que planearlo, algo está mal... ¡Mentira! La explosión hormonal incontenible, esa que hace que no podamos aguantar las ganas de hacer el amor en cualquier momento y lugar, lamentablemente desaparece con el tiempo. Pero eso no quiere decir que se anule el deseo o se vayan las ganas. El sexo espontáneo siempre es bueno, siempre es divertido y siempre agrega esa cuota de pimienta necesaria para reflotar el interés.

Sin embargo, una sesión planeada con amor, con los chicos en la casa de los abuelos y con esos elementos de seducción que a los dos les gustan genera ansiedad, ganas, deseo y un sexo maravilloso.

* Mito: A las mujeres no les gusta el porno ni el sexo fuerte... ¡Mentira! Solo basta pasar por un sex shop o un videoclub para ver a cuántas mujeres les gusta el material erótico.

Y lo contrario también es válido: no todas adoran los pétalos de rosa esparcidos por la cama o los masajes románticos. Por suerte, cada mujer es diferente, lo importante es ser respetada en tus gustos. Todos aquellos que piensan que solo los hombres se excitan con este tipo de fantasías, están más que equivocados: a algunas les puede resultar muy estimulante usar “juguetitos” o ver una peli.

La conversación que debes tener con tu pareja


¿Estás saliendo con alguien y crees que pueden tener un futuro juntos? Si te encuentras en una de estas situaciones sería bueno que antes de embarcarte en un mayor compromiso se sienten a conversar sobre algunos temas para saber si ambos están pensando lo mismo.

Un consejo, es que trates de evitar las palabras “tenemos que hablar”.

No solo porque tienen una carga un tanto negativa, ya que generalmente no son buenas noticias cuando alguien las pronuncia, sino porque corres el riesgo de que tu pareja se asuste un poquito.

Busca esos momentos en los que se encuentran relajados, de buen humor, conversando sobre la vida, sobre circunstancias que viven o afectan a parejas amigas, para hablar. No es fácil, pero te sentirás mucho más aliviada cuando sepas qué es lo que piensa él.

¿Qué significa sentirse amados?

Aunque la gran mayoría de las veces damos por sentado qué es el amor, la realidad es que no tiene porqué significar lo mismo para todos. Sucede lo propio con las maneras de cómo demostramos y esperamos que nos demuestren el amor. Por ejemplo, quizás él cree que te está demostrando su amor haciéndote regalos, mientras que tú esperas que lo haga compartiendo más tiempo contigo.

Afortunadamente, es un problema de fácil solución; solo necesitan ponerse de acuerdo y hacer un esfuerzo por atender las necesidades del otro.

Los hijos de mamá

En el caso de los hombres, a partir del trato que tienen con su madre, podrás intuir cómo será contigo. Si es de respeto y cariño, lo más probable es que a ti te trate de la misma manera.

En cambio, si se desvive por atender las necesidades de su madre y ni bien lo llama sale disparado hacia su casa, te encuentras frente a un hombre que mantiene una relación un tanto simbiótica con su progenitora.

Por momentos, puede que sientas que estás ocupando el segundo lugar; presta atención y, sin ofender a nadie, intenta abordar el tema.

¿Quién es más sensible?

Es muy importante que puedan responder mutuamente a sus necesidades emocionales. La habilidad para darse cuenta de que tú necesitas apoyo y estar preparado para brindártelo es algo muy positivo. Así que, si te encuentras ante un hombre perceptivo y sensible, ¡no lo dejes ir! Y si no, ten paciencia, y comunícate con él.

¿Qué lugar ocupa la religión?

A veces, cuando uno de los dos ha sido criado y educado con fuertes valores religiosos y el otro no, será necesario que ambos trabajen mucho la tolerancia, porque es probable que desacuerden en varios temas.

Sin embargo, traten de ver el lado positivo de ello; ¡pueden enriquecerse de las diferencias! Solo conociendo puntos de vista distintos a los nuestros podemos expandir nuestra mente

y vivir una relación de pareja mucho más interesante.

¿Qué es infidelidad?

Esto se define en pareja. ¡Así es! Por lo tanto, deberán hablar sobre qué es infidelidad para cada uno y llegar a un acuerdo con el que ambos se sientan cómodos.

La infidelidad puede ser desde mantener relaciones sexuales fuera de la pareja, hasta tener una relación muy íntima con un tercero. ¡Eso dependerá de ustedes! Además, el comportamiento en las redes sociales, los mensajes de texto y el WhatsApp es otro tema que deberán discutir, ya que puede dar lugar a muchos malentendidos.

¿Cómo se manejan con el dinero?

Si ambos están acostumbrados a ahorrar, probablemente siempre contarán con dinero en el banco. Si a los dos les gusta disfrutar, tendrán menos porque prefieren darse sus gustitos.

El problema surge cuando uno está acostumbrado a ahorrar, mientras que el otro se gasta todo su dinero, deberán conversar para llegar a un acuerdo.

¿Qué lugar ocupan las exparejas?

Cuando ambos mantienen una relación de amistad con sus exparejas es más fácil de comprenderlo y aceptarlo. ¿Pero si no es así? No quedará más que conversarlo.

¿Quieren hijos?

No es conveniente dilatar esta conversación hasta el compromiso porque será un golpe muy duro enterarte de que tu pareja piensa y quiere lo opuesto a ti cuando de hijos se trata, una vez que la relación está muy avanzada. Querer o no querer hijos es un tema muy fuerte que puede llegar a romper hasta la pareja más amorosa.

Consejos

HABLAR de Sexo

Aunque seas conservadora o tímida, hablar sobre sexo en la relación es bueno para conocer mejor los gustos de ambos y poder satisfacerlos.

El sexo es una parte fundamental de la pareja y es bueno conocer los gustos del otro para disfrutarlo al máximo. Hablar al respecto hará que se sientan más

cómodos y puedan mejorar su relación en la intimidad.



martes, 1 de agosto de 2017

5 cosas que las mujeres creen que gustan a los hombres, pero no



Si se hace una búsqueda sobre estudios sexuales se encontrarán decenas de reflexiones sobre lo mismo: son muchos los hombres que desconocen las inquietudes de las mujeres en esta materia. Eso parece claro. Pero nosotros hemos querido verlo desde el otro punto de vista: ¿conocen las mujeres lo que realmente les apetece a los hombres?

Lo hemos consultado con tres expertos; José Bustamante, psicólogo, sexólogo y autor del libro “¿En qué piensan los hombres?”; Eva Moreno, sexóloga y miembro de la Asociación Española de Especialistas en Sexología; y Fernando Villadangos, psicólogo y presidente de la Sociedad de Sexología Al-Garaia.

Estas son cinco cosas que la mayoría de las mujeres dan por hecho que gustan a los hombres, pero no es así.

Creer que el hombre siempre tiene ganas

El estereotipo de hombre que solo piensa en el sexo, cómo, cuándo y con quien sea, es algo que debería llevar tiempo desterrado de nuestro imaginario colectivo. “Me levanto a las siete de la mañana, trabajo una media de diez horas diarias y voy al gimnasio tres veces por semana. Conclusión: a veces solo me apetece tirarme en el sofá”, explica, lastimoso, Íñigo Marcos, abogado de 27 años. Algunas veces, Íñigo siente la necesidad de excusarse ante su novia cuando no tiene ganas de sexo.

“Los mismos factores que a nosotras nos pueden frenar a la hora de practicar sexo también les valen a ellos. Faltaría más. Sin embargo, a las mujeres nos cuesta entender que ellos también pueden estar cansados”, afirma la sexóloga Eva Moreno. Y lo peor es que ya no es solo una cuestión de ganas, como afirma el psicólogo José Bustamante: “Eso genera una presión añadida porque no es solo que siempre te tenga que apetecer sino que, como hombre, siempre deberías estar dispuesto a tener un encuentro sexual”. Y no, si no les apetece en algún momento no es culpa de que su compañera les resulte poco atractiva o ya no les excite: es que, simple y llanamente, ellos también se cansan.

Responsabilizarles de tu placer

“Es una postura muy cómoda para nosotras, pero completamente errónea”, aclara la especialista Eva Moreno. Los sexólogos apuntan a que la autoestima masculina suele centrarse en su capacidad para hacer disfrutar a su pareja sexual. “El hombre espera que ella disfrute muchísimo y que le acabe considerando como el mejor de sus amantes”, señala el especialista en sexo José Bustamante, que avisa de la diferencia entre pasarlo bien con alguien o pasarlo bien debido a alguien.

“Esa frase odiosa de ‘no hay mujer frígida sino hombre inexperto’ sigue redundando en la cabeza de algunos hombres y también de algunas mujeres. Estas ideas preconcebidas no son correctas: el hombre tiene que ser el que sea capaz de hacerla disfrutar a ella; o, si ella no disfruta es porque él no lo hace bien, él no aguanta lo suficiente o porque no tiene la habilidad o la técnica adecuadas”, explica Bustamante. O sea: cada uno debe responsabilizarse de su propio placer.

Él siempre es rápido y sin preliminares

El gran mito de la sexualidad masculina: a ellos les gusta -siempre- el sexo más rápido, más visual y con menos preliminares. Algunos estudios vienen desde hace unos años poniendo esto en duda, como el que realizó la universidad canadiense de McGill. El doctor Irving M. Binik y su equipo concluyeron: “No existe diferencia en la cantidad de tiempo que requieren hombres y mujeres para alcanzar su máximo nivel de excitación”.

“A pesar de que en la pornografía hay un exceso de contacto directamente genital hacia el hombre, muchos de lo que se quejan es de que sus parejas sexuales les acarician poco”, afirma José Bustamante. De la misma opinión es Eva Moreno: “Les encanta que nos entretengamos en otras partes del cuerpo, como la espalda o los pezones. Cada vez hay más hombres que se están cultivando en una sexualidad más tranquila, más lenta y controlada”.

Asumamos pues, de una vez, mujeres y hombres, que el porno no es más que una ficción. ¿Por qué nadie cree que un hospital funcione realmente como en Urgencias, una redacción como en The Newsroom o un instituto como Física y química, pero se siguen reproduciendo conductas propias de películas porno como si fueran las más placenteras?

Tratar las partes íntimas con rudeza

La sexóloga Eva Moreno alerta contra la tendencia a “reproducir un sexo oral como el de las películas porno”. “Ellos prefieren un sexo oral más entretenido, más jugoso y consciente”, explica la experta. Olvidémonos de que lo único que importa es recrear las mejores escenas de Garganta profunda -la película, no el informador del Watergate- y seamos conscientes de que “no tienes una cosa en la mano: es una parte de tu pareja sexual y, lo que haces, se lo estás haciendo a él”, asegura Moreno, que aporta un mantra que suele funcionar a la perfección: “Dar lo mismo que exigimos”.

“Estoy cansado de chicas que tratan mi pene como si fuera un mando joystick”, asegura Daniel Aguirre, historiador de 34 años. Sí, sabemos que puede parecerlo. Sabemos que, dependiendo de su estado, puede ser digno de un montón de adjetivos en el que no se encuentra precisamente el de ‘delicado’, pero lo cierto es que lo es. Y no solo porque es una de las posesiones más preciadas de un hombre, si no la que más, y estar jugueteando con él como si fuera irrompible tensa -y no precisamente para bien- hasta al más temerario.

Dominarles

Según varios estudios, una de las fantasías sexuales más recurrentes de las mujeres -entre el 31 % y el 57 % asegura tenerlas- tiene que ver con que el hombre las domine -sin daño o riesgo real, aclaramos. Esto ha dado lugar a una dilatada literatura: científica, para intentar explicar el porqué; y novelesca, aprovechando la coyuntura para vender libros. Sin embargo, esa es una fantasía femenina, no masculina.

“Muchas mujeres piensan que a ellos les gusta la idea de atarles y jugar un poco a la dominación y, aunque hay hombres que lo disfrutan, muchísimos más lo que disfrutan es poder tener las manos libres”, señala Bustamante. Además, aquí entra en juego otra cuestión, la de que sea la mujer la que lleva las riendas del encuentro sexual, algo que aún cuesta a algunos hombres. “Lo que a ellos les puede servir para su fantasía, luego en la realidad no les funciona porque hay un choque de roles”, asegura Fernando Villadangos, presidente de la Sociedad de Sexología Al-Garaia. Aunque todos los expertos apuntan a que se va evolucionando, esta creencia aún pesa a la hora de disfrutar en los encuentros sexuales. “El hombre todavía no se ha quitado del todo la idea de que es el que domina la escena sexual”, sentencia Bustamante. /



“Cada uno debe responsabilizarse de su propio placer” (Eva Moreno)

“No tienes una cosa en la mano: es una parte de tu pareja sexual y, lo que haces, se lo estás haciendo a él” (Eva Moreno)

¿Por qué les cuesta a los hombres decir: “Te amo”?

Un comentario inadecuado puede poner en riesgo una relación amorosa. Así le pasó en una ocasión a mi hermana cuando se peleó con un exnovio, a quien ella le sacó “los trapitos al sol” frente a sus amigos. Su ex era un hombre muy bueno y hasta llegaba con flores frecuentemente, sin embargo, mi hermana se quejaba porque después de un año de relación él nunca le había dicho “te quiero” y mucho menos “te amo”. Únicamente al final de sus textos escribía “TQM” (popular abreviación para decir “te quiero mucho”).

Un día ella fue a cenar con una pareja amiga de su novio, llamémoslos Marco y Alicia. Marco siempre tenía algo hermoso que decir de su mujer, y ese día mientras cenaban comentó: “Desde que vi a Alicia por primera vez sabía que sería la mujer de mi vida”. Después de escuchar ese comentario tan tierno, mi hermana no pudo aguantarse y dijo algo frustrada: “Marco, deberías enseñarle a mi novio a ser romántico y expresivo como tú.” A lo que Marco sorprendido respondió: “No digas eso, mi amigo te adora”.

Mi hermana por poco se atraganta con la comida y con la boca casi llena dijo sarcásticamente: “Pues si me quiere tanto, ¿por qué nunca me lo ha dicho?”. Marco y Alicia se quedaron perplejos tras el comentario. No podían creer que su amigo jamás hubiera dicho una frase tan básica entre enamorados.

Luego de esta revelación en la mesa, hubo un silencio sepulcral y si las miradas mataran, al día siguiente ella hubiera aparecido en las noticias bajo el titular: “Mujer es apuñalada por la mirada de su novio.”

El enojo de su enamorado fue tal que no le dirigió la palabra el resto de la noche. Después de ese altercado, la relación fue cuesta abajo. No obstante, mi hermana dice que esa noche aprendió dos reglas en el amor que toda mujer debe tomar en cuenta: la primera es que jamás debes hablar negativamente de un hombre delante de nadie, así sea un familiar o su mejor amigo. Y segundo, que no debes pedirle una y otra vez a tu pareja lo que no está listo para decir.



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