lunes, 13 de febrero de 2017

Enamorados ¡hoy y siempre!



“Uno de los mejores regalos que podemos hacer a nuestra pareja no se consigue en las tiendas, sino que se entrega desde el corazón, y se denomina autoestima”, según la psicóloga clínica Margarita García Marqués, experta en terapia de parejas.

“Cuando mejor esté psicológica y emocionalmente nuestra pareja mejor estará la relación. Si reforzamos su autoestima y bienestar se sentirá mejor cada día consigo misma, en su propia piel, y mejorará su relación con nosotros, haciendo que el vínculo sea cada vez más sano y fluido”, asegura.

Según esta psicóloga, que dirige el Centro Hara, de terapias para el bienestar (https://centrohara.es/), de este modo se entra en un círculo virtuoso “que se va realimentando en positivo por ambos integrantes de la pareja”.

“Si la persona con la que estamos compartiendo nuestra vida se siente bien, su trato hacia nosotros va a ser bueno también, ya que lo mismo que damos, después lo recibimos”, apunta.

“Ese mutuo tratarse bien une más a la pareja, porque si uno está bien y fomenta que su pareja también lo esté, la relación se va a encaminar a un mayor bienestar, a una mejor resolución de conflictos, a una visión más profunda del vínculo y a encontrar buenas soluciones a los problemas entre los dos”, recalca.

“Es importante validar a nuestra pareja, es decir hacer que se sienta valiosa, otorgando mayor estima a lo que es, tiene y muestra”, señala García Marqués, que traslada a Efe, una serie de claves para reforzar la unión en San Valentín… y en los otros 364 días del año.

Todo comienza por ti

“Dado que la autoestima se genera en la reciprocidad, el primer paso consiste en apreciarse y valorarse uno mismo, porque de lo contrario no vamos a fomentarla en el otro ni vamos a querer que nuestra pareja luzca: cuánto mejor estemos, más vamos a validar al otro”, señala.

“La autoestima no es una cualidad con la que nacemos sino que puede aumentar o bajar, dependiendo del buen o mal trato que recibamos de quienes nos rodean y de las experiencias y pérdidas que tengamos a lo largo de nuestra vida, por lo que puede mejorarse asistiendo a talleres o terapias psicológicas”, destaca.

Una carta de gratitud para el 14 de febrero

La psicóloga sugiere reflexionar y exponer a nuestra pareja por escrito todo lo que agradecemos, de corazón, lo que ha significado y significa para nosotros y aquello que nos ha aportado y aporta, “conectando con la parte positiva de la relación”.

“Puede escribir, “desde que estamos juntos he vivido y aprendido cosas muy bonitas contigo y siento gratitud hacia ti porque me has acompañado en los momentos difíciles”, sugiere esta psicóloga, que recomienda dar ejemplos de esas vivencias.

Otra forma de expresar agradecimiento a nuestro ser amado consiste en hacer una lista comenzando por la frase “estoy contigo porque” y completarla con palabras como “siento mariposas en el vientre… me haces sonreír… despiertas mi confianza en la vida, etc., enumerando las actitudes o conductas de nuestra pareja que nos producen bienestar”, destaca.

Mira el lado lleno de la botella

“En general en la pareja vemos lo que nos falta, en lugar de lo que tenemos. Por ello hemos de aprender a decir al otro las cosas que nos agradan y gustan de él, y comentar, de forma suave, aquello que no nos place tanto”, explica García Marqués.

Un buen ejercicio consiste en reflexionar por la noche, sobre lo que sentimos que nos aporta y nos ha aportado nuestra pareja ese día, según esta psicóloga.

“A veces damos por hecho que el otro tiene que atendernos, ayudarnos, tenernos en cuenta y reconocer nuestra valía “porque si”, “porque es su obligación” o “por derecho”, sin dar valor a todo eso, ni darnos cuenta de que la otra persona lo hace porque es amable, nos quiere y nos tienen en cuenta”, enfatiza.

Observa otras relaciones

“En las terapias he comprobado que reunirse con otras parejas y observar el trato que se dispensan sus integrantes y la forma que se relacionan, puede servir de espejo para reflexionar sobre los puntos fuertes, fallos y carencias de nuestra propia relación, y de motivación para efectuar mejoras, cambios y correcciones”, señala García Marqués.

Pon un precio a los reproches

“Hay que identificar, revisar y sacar fuera, al menos una vez por semana, aquellas cuestiones que reprochamos al otro y que socavan su autoestima, ya que si no las eliminamos, van atascando e intoxicando la relación, poniéndola a veces en riesgo”, según García Marqués. Esta experta recomienda decir “basta de reproches” y “mirar a partir de ahora”, porque hay cosas del pasado que no se pueden solucionar y hay que evitar que sigan mermando la relación.

Una opción es que la persona que reprocha algo a su pareja le “ponga un precio emocional” a dicho reproche con el que se sienta compensada y, si el otro acepta pagárselo, ya no tenga derecho a seguir reclamando “tú has hecho, dicho o pensado” y se cierre definitivamente el conflicto, una vez pagado ese precio, sugiere.

Según esta experta, este precio simbólico para cerrar el pasado puede ponerse en tareas como ayudar en la casa, limpiar el jardín, traerle el desayuno a la cama o tener la posibilidad de hacer lo mismo que se reprocha al otro, durante un lapso determinado.

Propón las mejoras con suavidad

“Si algún cambio en la otra persona le desagrada, por ejemplo, si está engordando mucho, expréselo de una manera suave y cariñosa, en vez de decirle algo que pueda socavar su autoestima o hacerle sentir mal como ‘te estás poniendo gord@’”, advierte la directora de Hara.

Explica que una forma positiva de proponer un cambio es ver fotos de antes y ahora juntos, compararlas y decirle “Mira que bien estábamos aquí. Pero nos estamos abandonando un poco y subiendo de peso últimamente. ¿Cómo podemos solucionarlo? ¿Qué podemos hacer para estar mejor? ¿Nos ponemos a hacer deporte para ponernos en forma y sentirnos un poco mejor?”.

“Básicamente, consiste en reconocer la situación sin emitir juicios y buscar soluciones juntos, desde el “nosotros””, apunta.

Una técnica psicológica sencilla y útil

Si nuestra pareja está a menudo de mal humor y regañándonos, García Marqués recomienda emplear el “veo que, siento que, imagino que”.

Esta experta pone un ejemplo: veo que “últimamente estás enfadad@, con el ceño fruncido y malhumorad@” (enumere hechos concretos), siento que “esto no es cómodo para nosotros”, “no hace bien a la relación” o “me hace sentir mal” (describa como le hace sentir lo que ocurre), imagino que “te debe estar pasando algo” o “quizá esto tenga algo que ver conmigo”.

“El último paso es preguntarle ¿Crees que podemos hacer algo para que esto mejore? , ¿en qué puedo ayudar ? o ¿cómo podemos hacer para sentirnos bien?, evitando poner toda la responsabilidad en la otra persona, ya que podemos ser, en parte, responsables de la situación, e intentando participar ambos de la solución del problema o conflicto”, señala esta psicóloga.

Decisiones compartidas sin perdedores

A la hora de decidir algo, cuando la pareja no se pone de acuerdo, García Marqués sugiere aplicar la regla de “yo gano, tú ganas”, teniendo en cuenta que ambos van a tener que ceder en algo, dependiendo de lo que sea más importante para cada uno.

“Unas veces cederá uno y otras veces lo hará otro, o bien uno cederá en determinados aspectos de una decisión y su pareja lo hará en otros puntos de esa misma determinación”, añade la experta, que advierte que si siempre cede la misma persona o hay un “yo gano-tú pierdes” eso afectará negativamente a la relación.

“Un año podemos ir de vacaciones a la playa, como le gusta a ella, y el siguiente al campo, como le gusta a él, decir “tu elijes el tapiz del salón y yo las flores”, señala.



MARGARITA GARCÍA MARQUÉS | PSICÓLOGA

“Si reforzamos la autoestima y bienestar de nuestra pareja, se sentirá mejor cada día consigo misma y mejorará su relación con nosotros, haciendo que el vínculo sea cada vez más sano y fluido”


La diferencia de edad en el sexo



El amor no tiene edad, ¿no? Al menos eso se dice. Pero si hablamos de sexo, las parejas que tienen muchos años de diferencia, suelen reflexionar mucho antes de caminar al altar.

Uno de los estudios más famosos realizados al respecto, fue el que elaboró Andrew Francis y Hugo Mialon, profesores de la Universidad Emory, en Atlanta (EEUU). El sondeo aplicado a 3.000 norteamericanos sostenía que, si la diferencia de edad en la pareja es solo de un año, ésta tiene un 3% de posibilidades de divorciarse, en comparación con otras de la misma edad.

Para las que se llevan ya cinco años, el tanto por cierto asciende a 18, y con 10 años entre uno y otro, aumenta a un 39%. Cuando el bache generacional es ya de 20 ó 30 años la cosa no pinta bien, ya que según estos investigadores hay un 98% de posibilidades de que las cosas no terminen bien.

Este tipo de relaciones no siguen la típica cronología que sigue una pareja. En ellas el tiempo no es lineal. Para empezar, si uno se enamora de alguien mucho mayor o más joven debe saber que habrá etapas de su vida que no podrá compartir con el otro; y puede que algunas se las salte o que las viva dos veces, en un afán por complacer a la pareja.

También es necesario tener en cuenta que el desequilibrio producido por la edad no solo es cuantitativo sino cualitativo, dependiendo del momento vital en que se esté. Es decir, si uno tiene 28 años y el otro 39, puede que entonces no se note demasiado la diferencia; ya que ambos miembros se sitúan en el mismo escenario: la juventud. Pero, los 11 años parecen agrandarse cuando, por ejemplo, ella tiene 45 y él 56; y se harán cada vez más evidentes, conforme pase el tiempo.

Otro de los problemas que enfrentan este tipo de parejas es la infidelidad, cuando el miembro más joven vea que sus expectativas sexuales no son plenamente satisfechas.

Hablemos de sexo

La frecuencia de los encuentros sexuales, su duración y los juegos que rodean el acto también se verán afectados por la edad. Pero no todas son malas noticias. De acuerdo a la sexóloga, ginecóloga, directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona y directora del Instituto Iberoamericano de Sexología, Francisca Molero, “ahora mismo se prefiere como pareja sexual a alguien experimentado que a uno muy joven. Es cierto que el impulso sexual en los hombres alcanza su nivel más alto entorno a los 18 años, cuando los niveles de testosterona son más elevados; y para la mujer se situaría entre los 20 y 26. Pero la madurez biológica no se corresponde con la sexual, ya que hemos descubierto que el sexo no es algo instintivo sino que requiere de un aprendizaje. Y éste necesita tiempo”.

Según los expertos, la sexualidad viene determinada por tres variables: la biológica, la social y la psicología.

La experta explica en un artículo al diario El País que “con la menopausia las mujeres pueden padecer molestias, como la falta de lubricación; y que los hombres con la edad empiezan a manifestar problemas de erección, pero ésta es solo la dimensión genital de la sexualidad, que es mucho más rica”.



DOS ESCENARIOS

Cuando él es mayor

Este tipo de relación (de “sugar daddies” y “lolitas”) siempre ha sido aceptada en la cultura popular, excepto en casos en los que la diferencia de edad es excesiva. La juventud de los hombres es mucho más larga que la de las mujeres: las canas no les quedan mal y las arrugas les proporcionan carácter. En pocas palabras, un hombre mayor puede resultar aun más sexy. Por otro lado, existe también lo que se conoce como ‘erótica del poder’. Es decir, una mujer que se va con alguien por su dinero y poder y se “auto convence” de que realmente lo hace por su irresistible sex appeal. Cabe resaltar que hablamos de ciertos casos, ya que es posible el amor entre un hombre mayor y una mujer más joven, o viceversa, pero no es tan común, pues seguramente la chispa del amor brotó por diversos motivos.

Una de las principales dificultades que enfrentan este tipo de parejas es que con los años es muy probable que el desempeño sexual del hombre disminuya. Estratégicamente, es más fácil solucionar este problema cuando ella es mayor que él (y pasa por el uso de lubricante) pero en el caso del hombre, las disfunciones eréctiles puede suponer un problema para las relaciones coitales, aunque existen soluciones puntuales.

Sin embargo, según Francisca Molero, muchas mujeres pueden disfrutar de la diferencia de edad –si ésta no es excesiva– incluso en el sexo. “Con los años la respuesta sexual del hombre se va ralentizando e igualando a la de la mujer, de naturaleza más lenta. A menudo, el vigor de la juventud lo sustituyen muchos varones con la experiencia, con un mayor cuidado por los detalles, con un menor grado de mecanicismo en la cama y con un ingrediente plus de sensualidad. Estar con una mujer más joven anima también a muchos a empezar a cuidarse más y mejor. Hacer deporte, llevar una dieta más sana y pedir ayuda cuando la necesitan”, explica la experta en la publicación.

Cuando ella es mayor

Conocidas como “cougars”, el ejemplo perfecto de mujer que seduce a un hombre menor está en El Graduado (1967), una de las primeras películas en plantear una situación por entonces inusual: la de la mujer madura que mantiene relaciones con un joven recién licenciado. Basada en la novela del mismo nombre, de Charles Webb, la cinta ganó un óscar además de cinco candidaturas más, entre ellas la de Anne Bancroft como mejor actriz y la de Dustin Hoffman como mejor actor. En 1996 fue considerada “cultural, histórica y estéticamente significativa” por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry.

Pero eso fue en su época. Hoy muchas celebrities, desde Madonna a Demi Moore, se han encargado de popularizar este modelo de pareja. Sin embargo, siguen existiendo perjuicios, ya que todavía al hombre maduro y solvente que sale con una jovencita se le considera un tipo que tiene lo que se merece; mientras que al joven acompañante de una sesentona se le califica de gigoló.

Sin embargo, las cosas han cambiado. Mary Balfour, responsable de loveandfriends.com, una de las agencias en Internet con más presencia en Europa, afirma que “siempre habrá hombres que quieran salir con mujeres 20 ó 30 años más jóvenes, pero los que buscan una relación estable actúan de forma distinta. Incluso a muchos no les importa que ella sea mayor”.

¿Qué busca un hombre en una mujer madura?

La pregunta es, ¿qué busca un joven en los brazos de una mujer madura? Según la experta en sexología, “muchos valoran la experiencia y, como en el caso de las mujeres, puede que ésta vaya también acompañada de una cierta estabilidad económica o poder. La transgresión, con toda la carga erótica que eso conlleva, añade aventura y morbo a la relación. La mayoría de este tipo de parejas empiezan de forma clandestina y tienen su propia salida del armario. Muchas mujeres no están seguras de la acogida que tendrá la noticia de que salen con alguien 20 años más joven, en su círculo familiar y social”, asegura.

No obstante, es importante mencionar que este tipo de uniones mejora mucho la autoestima femenina, ya que la mujer se siente deseada; proporciona un sexo fresco y espontáneo y muchas veces, comienza a cuidar más su salud y aspecto físico.

El problema en este tipo de relaciones, es el tema de los hijos, con el consiguiente problema de que la mujer ya no está en edad de concebir.


Este San Valentín regala experiencias



Es muy interesante ver como en febrero varias ciudades del mundo comienzan a ponerse románticas, y es que no es para menos…el 14 se celebra San Valentín. Pero poca gente sabe la historia de este famoso personaje, que en la época de los romanos casaba a parejas enamoradas de forma clandestina, arriesgando su propia vida y al final fue asesinado por esta causa.

En muchos países se celebra el día de los enamorados en esta fecha y Bolivia no es la excepción ya que hace ya varios años que los enamorados esperan el 14 de febrero para celebrar.

“Cuando llega esta fecha nos toca hacer frente a las eternas dudas. ¿Qué hago? ¿Qué le regalo? ¿Qué me pongo? Para ello te sugerimos que olvides la presión del día de San Valentín que está rodeado de marketing y corazones rojos. Podrías alejarte de las flores, los dulces en forma de corazón y los osos de peluche. Sthephany Cabrerizo y Kimberly Gonzáles fundadoras de Sacred Sex* y que se dedican a la investigación sobre temas de sexualidad y dan charlas en Cochabamba y La Paz sobre estos y otros temas relacionados, sugieren ideas creativas para que este San Valentín sea diferente, especial y subido de tono.

“Este año persigue lo esencial y más importante de la tradición, que es hacer sentir especial a esa persona que amas, así que es tiempo de regalar experiencias y no cosas”, sugieren Stephany y Kimberly que compartieron con M unas ideas muy simples y picantes.

Escenarios. Nuestra interpretación de la realidad está muy ligada a nuestros sentidos. Por lo tanto si quieres crear una nueva experiencia es muy importante que juegues con los sentidos. Las luces por ejemplo. Puedes cambiar los focos blancos de tu casa por rojos, negros, azules o apagar todas las luces y poner velas que también hay rojas, negras, blancas, etc., o simplemente poner una buena imagen proyectada por un data en medio de toda la oscuridad.

Juego de roles. El juego de roles nos permite, por un momento, dejar de ser quienes somos en el día a día, para poder ser alguien totalmente diferente. Y eso puede ser una experiencia muy interesante, de pronto dejas de ser la mama cariñosa que prepara la cena a los niños en casa y te conviertes en la policía que va a castigar al criminal, o de pronto eres la masajista sexy y osada que atenderá y seducirá al paciente. Se requiere mucho coraje para hacerlo, para encarar muy bien al personaje, así que de repente necesitas un buen shot de coraje con sabor a tequila.

No olvides que debes pensar qué ponerte, qué comerán y recuerda que la música es fundamental.

Juguetes sexuales. ¿Ya investigaste el mundo de los juguetes sexuales? Los juguetes son una muy buena herramienta para crear experiencias y romper la rutina. A diferencia de lo que se piensa, en realidad hay varios que son para utilizarlos en pareja. En caso de que no leíste el artículo de juguetes sexuales, te dejamos algunos que despertaran tu curiosidad:

• Vibradores de lengua: ¿Quieres que salga bien recomendado al momento de dar sexo oral?

• Vibrador tipo C: Estimula el clítoris y el punto G al mismo tiempo y es lo suficiente delgado y flexible para permitir una penetración. Se lo puede usar en pareja. Y ojo, no sólo los celulares y computadores tienen su evolución, este modelo también: se lanzó el we vibe 1, 2, 3, 4….y ahora estamos en el 4 plus. Tiene la característica que se puede conectar con una aplicación del celular, a través de la cual podemos regular la intensidad y el tipo de vibración.

• Anillos para el pene: El anillo estimula al hombre mientras el vibrador externo estimula el clítoris de la mujer. Recomendación: No usarlos más de 30 minutos.

“Te dimos sólo algunos ejemplos para despertar tu curiosidad y estar consciente de las miles de sensaciones que te estás perdiendo de experimentar en pareja”, dicen las expertas en este tema.

Realidad virtual. Los grandes beneficios de la realidad virtual en la vida sexual, a pesar de ser descubiertos, aun no son conocidos. Probablemente sabías que estos lentes se usan para ver conciertos, jugar, ver películas en 3 dimensiones, pero: ¿ya habías escuchado hablar de la pornografía en 3 dimensiones? Así es, en 3 dimensiones. Si de pronto tú o tu pareja tuvieron la fantasía de participar de una orgia o de un trio, ya puedes hacerlo de forma casi real, aseguran las expertas.

Ropa comestible. Hay de muchos sabores: frutilla, menta, vainilla, chocolate…solo, asegúrate de que no haya pasado su fecha de vencimiento y que este bien cerrado. Después de cenar, es el postre ideal.

Aplicaciones y juegos. “Ya no necesitas ir a un sex shop para comprar dados o cartas eróticas, la ventaja de la tecnología es que los puedes tener en su solo click. Los dados eróticos te muestran acciones y partes del cuerpo, por ejemplo: (besar – cuello) o también posiciones y lugares de la casa (69-living). Tú puedes armar tus propios dados usando tu creatividad y gusto”, explican.

La ruleta del kamasutra, una vez que la giras, te dice en qué posición deben ponerse, así que hay que ser valiente y pues lo que toca, toca.

Y si les gusta el póker, porque no jugar strip póker, donde las apuestas pueden ser prendas. Si vas a jugar esto, las expertas aconsejan que vayas bien abrigada.

50 Sombras casero. Ya que ha estado de auge 50 sombras de Grey, sería muy interesante aplicarlo en casa. ¿Sabes que es lo mejor de esta herramienta?. Puedes utilizar cosas caseras como esa bufanda que usas en invierno, la cuchara de palo con la que cocina tu mama, o la correa con la que sacas a pasear tu mascota. Claro que también puedes comprar unos buenos implementos: un látigo nunca esta demás, o kinzacharani si tienes un espíritu más patriótico.

Otra forma de variar es que transformes tu cuarto, (una vez más la importancia del escenario) te disfraces de dominatrix, (juego de roles) o utilices esposas, látigos, y material bdsm (juguetes). También podrían alquilar una cabaña el fin de semana, llevar juegos (aplicaciones), un vino, y utilizar ropa comestible.

En fin, las posibilidades son infinitas, lo importante es disfrutar y hacerlo con amor, porque al final de eso se trata. Experimentar con pareja es muy saludable, sexualmente hablando, crear esa sensación de aventura y renovar la chispa cada vez a través de experiencias fortalece tu relación. Además que no hay mejor cosa que aventurarse hacia nuevos mundos con la persona que uno ama. Ir de la mano descubriendo nuevas facetas de uno mismo, creciendo al romper nuestras propias limitaciones, puede ser una de las experiencias más interesantes y saludables para vivir en pareja, aseguran las expertas que a tiempo resaltan la importancia de lo que ya sabe: lo que mata a una pareja es definitivamente la rutina.

“La monotonía nos hace perder a nuestra pareja y nosotros mismos. San Valentín es una fecha en que nos ponemos alertas para ser detallistas y hacer algo especial por la otra persona, lo cierto es que el día de los enamorados tal y como lo entendemos, debería ser cada día. No tienes que esperar el 14 de febrero para sorprender a tu pareja y hacer que se sienta especial”, aseguran.

En fin, regalar experiencias es una de las mejores cosas que puede regalar, no es un regalo común, de esos que se puede abrir delante de mucha gente, implica dedicar tiempo y esfuerzo para dejar lo mejor de uno en el otro, es un regalo que será de ti para siempre.



Sacred Sex es un proyecto que ayuda a mejorar la calidad de vida de las personas brido información transparente sobre temas que son considerados tabú en nuestra sociedad. Sthephany Cabrerizo y Kimberly Gonzáles empezaron con una página en Facebook y actualmente realizan charlas donde hablan abiertamente de técnicas eróticas, juguetes sexuales, tantra y diferentes herramientas para romper la rutina en pareja. También abrieron su canal de youtube en donde tienen videos en los que incluyen temas como la salud sexual, entre otros. El objetivo que ellas persiguen es el promulgar la igual, el respeto y la brindar información sobre todo lo relacionado a la sexualidad.


El amor en tiempos de tecnología



Cada día estamos más conectados al celular para saber qué sucede en las redes sociales y el mundo; paradójicamente, mientras más conectados estamos a los dispositivos, más desconectados estamos de la realidad y sobre todo de nuestro entorno. No hace mucho pude observar en un restaurante a tres parejas. Una de ellas no cruzó más de diez palabras en toda la velada y se mantuvo conectada a su móvil y chateando aun cuando llegó la comida que habían ordenado. La otra pareja parecía hacer un esfuerzo para dejar de lado sus celulares y hablaba mientras chateaba o miraba sus móviles. La tercera pareja, curiosamente, no sacó en ningún momento el celular, tenía unos buenos años más que las anteriores dos parejas. Al salir del restaurante, la única pareja que salió contenta, al menos así parecía, era la que no se había conectado en toda la velada.

Las primeras dos parejas que tenían entre 20 y 30 años, abandonaron el restaurante callados, casi aburridos diría yo.

Estas situaciones sirven para hablar de un tema que ya se ha abordado en muchas revistas y artículos y es que los dispositivos móviles y las redes sociales no son malos por sí mismos, por el contrario y sin duda, nos han facilitado la vida; el asunto está en el uso y abuso que les damos.

Esta obsesión por estar conectados tiene una explicación. Para psicólogos y terapeutas, el hecho de que el contacto sea mucho menos directo que el cara a cara, la inmediatez y su componente lúdico, hacen del WhatsApp una herramienta perfecta para el flirteo y el comienzo de una relación. Enviar un mensaje y esperar respuesta provoca una placentera descarga de adrenalina. El problema es que engancha y puede llegar a convertirse en una obsesión.

Un informe del Centro de Investigaciones Pew revela que una de cada cuatro parejas casadas o con una relación estable reconoce haber visto a su pareja distraída con su teléfono móvil mientras estaban juntos. Entre los jóvenes, el porcentaje se eleva a 42 por ciento. Sin embargo, uno de cada cinco adultos admite haberse sentido más cercano a su pareja gracias a intercambios a través de Internet o de mensajes.

Sin embargo, hay un tema de fondo que debería preocuparnos a todos y es que por el abuso que se da al empleo de la tecnología, sobre todo entre jóvenes, pareciera que se está perdiendo el aprecio y el valor a estar en compañía. Entre amigos y amigas, sobretodo en la juventud y adolescencia, es común verlos juntos en un mismo espacio pero tan conectados con sus celulares que no disfrutan de estar reunidos. Lo que es peor es que esta “moda” o forma de comportarse se ha expandido hacia la mayoría de las relaciones amorosas: pasan horas juntos pero conectados a sus celulares. Entonces habrá que encontrar una forma de explicarles a estas generaciones y a las que vienen, la importancia de la conexión entre personas, de estar presente de verdad, de intercambiar miradas, palabras, gestos, sentimientos, etc. Un emojic, por ejemplo, no puede en definitiva reemplazar a las palabras y miradas, al cara a cara.

El WhatsApp, el doble check y el ‘online’

El WhatsApp es genial, de ello no cabe duda. Es una forma de comunicarse a costos relativamente bajos y una forma de inmediatez para asuntos que requieren de ello, pero el problema es cuando empieza a condicionar nuestras vidas y la verdad es que, ¿quién no vive pendiente de su teléfono? ¿Quién no ha espiado el celular de su novio o esposo? Y ni hablar de lo que significa para los millennials, que te dejen en visto. Los dos ‘checks’ azules de leído parecen haberse convertido en una obsesión y hasta es una ofensa si tienes el doble check y no te han respondido. Respecto de ello, se debe saber que aunque a veces aparecen las dos rayitas, no siempre es fiable como ha indicado la propia compañía que ha desarrollado esta aplicación.

La obsesión provocada por el WhatsApp ha dado lugar incluso al cortometraje “Doble check”, finalista en la décima edición del Notodofilmfest de este año, que tiene más de un millón de visualizaciones y quizá valga la pena darle una mirada y considerar si uno tiene un problema con este asunto.

Otro tema relacionado al WhatsApp es el hecho de estar “en línea”, que hoy en día es una nueva forma de control y que también puede llegar a obsesionar. Es frecuente que incluso luego de dejar una relación, uno de ellos se obsesione con seguir rastreando mediante el WhatsApp a su ex pareja y ahí comienzan los escenas de celos: ¿con quién chateabas ayer a las 2 de la mañana?, ¿Qué haces en línea a esta hora?, etc. Con estas actitudes y formas de vigilancia constantes se puede llegar a una pérdida de autocontrol. Una vez más, queda demostrado que el problema está en el uso que se le da.

Las selfies y “los retratos de amor”

Una investigación realizada por académicos de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica de Chile revela que el uso de redes sociales modifica rasgos de la personalidad y que mientras mayor es la cantidad de selfies que los usuarios se toman, más altos son sus niveles de narcisismo. Con respecto a las declaraciones de amor en público o las fotos besándote con tu chico y mostrando lo “felices que son”, otros estudios han revelado que ello puede estar relacionado con una falta de autoestima y seguridad.

Investigadores de la Universidad de Albright que preguntaron a los usuarios de Facebook que están en una relación las razones por las que usan esta red social, su nivel de satisfacción con la relación y sus rasgos de personalidad, revelan que las personas con mucha necesidad de compartir su vida personal lo hacen para demostrar a los demás y a ellos mismos que su relación es estable. El gran problema es que si tu confianza está totalmente vinculada a tu relación, podrías desestabilizarte cuando la historia termine.

Las “pruebas de amor”

Un informe del Centro de Investigaciones Pew recién publicado examina el impacto de Internet, los teléfonos móviles y las redes sociales en la vida de pareja.

El estudio ha revelado, por ejemplo, que ahora la confianza en el compañero sentimental se demuestra, al compartir las contraseñas de las cuentas o perfiles virtuales, práctica que sigue el 67 por ciento de las parejas, según el estudio y un 27 por ciento aún va más allá y tiene cuentas de correo electrónico conjuntas.

Pero uno de los mayores problemas que ha se generado en el escenario de las redes sociales y que está relacionado a las “pruebas de amor”, es la venganza online que consiste en publicar fotos o mensajes íntimos.

El “revenge porn” o “venganza porno” es un término que se utiliza cuando alguien comparte públicamente en la red una foto sexualmente explícita sin el consentimiento de la persona que sale en dicha foto. No podemos negar que hoy en día es frecuente escuchar historias sobre fotos publicadas por ex-novios o ex-esposos.

En otras ocasiones estas publicaciones no han sido realizadas en plan de venganza sino por demostrar a los amigos hasta dónde va el asunto con la chica, algo así como el famoso presumir entre hombres que solo persigue el fin de mostrar su “virilidad” y “astucia”. Por ello es fundamental educar sobre estos riesgos. No es aconsejable que te tomes o te tomen fotos desnuda o en situaciones comprometedoras, aun cuando sea el “amor de tu vida”, ya que no sabes en qué momento puedan mostrarse o utilizarse dichas imágenes.

Afortunadamente, varios países ya han establecido leyes para combatir este fenómeno, entre ellos Israel, el Reino Unido, Alemania y 12 estados de Estados Unidos. En este contexto Bolivia no es excepción, sobre todo cuando se trata de menores de edad.

Sobre las distancias y tiempos

Según el reportaje “El amor es móvil” de la Vanguardia, el Internet multiplica las posibilidades de todo, para bien o para mal, y el smartphone se ha convertido en una extensión más de nuestro cuerpo.

Francesc Núñez, profesor de la UOC, ha participado en un estudio realizado durante los últimos dos años sobre las repercusiones de las nuevas tecnologías en las relaciones de pareja. Aunque los datos aún están en fase de análisis, ya se puede extraer algunas conclusiones y la primera de ellas es que hay cambios importantes. Uno de ellos es que estas herramientas han hecho saltar todo tipo de distancias y de tiempos: antes, si tenías una discusión con tu pareja y te marchabas a trabajar, no reanudabas la conversación hasta la vuelta, pero ahora ya no es así, publica La Vanguardia.

“El hecho de que te puedas comunicar en cualquier momento genera nuevos compromisos y exigencias”, explica Núñez, quien cita entre estos las expectativas de inmediatez que crean sistemas de mensajería como WhatsApp

“Cuando uno envía un mensaje cariñoso y espera una respuesta rápida de su pareja y ésta no llega, se produce una decepción que puede acarrear enfados, discusiones, etc.”, dice Núñez.

¿Qué hacer para superar la obsesión?

¿Dónde está el límite entre los beneficios que otorga la tecnología, que puedan volverse contraproducentes? Investigadores de la Universidad de Oxford han detectado que aquellas parejas que mantienen un contacto excesivo a través de la tecnología tienden a tener matrimonios o relaciones menos satisfactorios. Parece obvio, pero no está mal que de vez en cuando nos lo recuerden para realmente analizar conscientemente si el uso que le damos a nuestros celulares se está convirtiendo en dañino y así poner un alto a esta situación.

Según los psicólogos, es más sencillo de lo que parece. Lo primero es controlar nuestro nivel de exposición, después no aceptar la presión de tener que contestar siempre y, por último, apagar el móvil de vez en cuando, sobre todo por las noches. /



EN CIFRAS:

• Un estudio identificó que las personas entre 18 y 29 son la población que más utiliza las redes en Estados Unidos, seguido por aquellos entre 30 y 49 años.

• Según un estudio de Badoo, el usuario común de Internet pasa más tiempo socializando en las redes que cara a cara.

• En México alrededor de 77.7 millones de personas usan celular y dos de cada tres usuarios cuentan con un teléfono inteligente.

• Un estudio de Cyberpsichology and Behaviour Journal revela que el WhatsApp ha provocado 28 millones de rupturas entre parejas de todo el mundo.

• Según La Vanguardia, el servicio de mensajería instantánea WhatsApp es una de las aplicaciones móviles más empleadas de los últimos tiempos con hasta 300 millones de usuarios a nivel global.


jueves, 9 de febrero de 2017

Lo que aprendí después de estar con un hombre prohibido

¿Qué le espera a la mujer amante? Probablemente él sea muy celoso y le pide que esté en su casa a una hora determinada, para cuando la llame por teléfono.

Controlará sus amistades y criticará a las que considere menos adecuadas. Declarará que la quiere y mostrará su satisfacción cuando ella le diga que está muy enamorada. Con promesas de “ahora no es el momento”, “cuando los chicos sean mayores”, “mi esposa no lo comprendería”, pasarán los años y ella acabará siendo la soltera, que en fechas especiales como Navidad pasará con su familia, porque él tiene la suya y no puede faltar (es algo sagrado, que ya ni se discute), además de otras fiestas señaladas y vacaciones…

Ella tiene que saber que el que está casado es él; que quien no goza de plena libertad, también es él. Ella no tiene pareja y pensar de otro modo es tergiversar la realidad. ¡Pero en cuantas ocasiones la mujer se amolda a su papel de amante sumisa y sacrificada y pierde su libertad ante el temor de quedar completamente sola, cuando ya se han casado y quizás divorciado sus amigas y sólo cuenta con una de íntima, que la escucha de puro aburrimiento después de aconsejarle mil veces que rompa esa relación.

He escuchado muchas de estas historias, pero mejor conozacamos las experiencias de dos mujeres.

ANA MARÍA, 27 AÑOS

Soy ejecutiva en una empresa de Comercio, reconvertida en intérprete. Conocí al ‘Señor Casado’ hace aproximadamente un año y medio, cuando un amigo me pidió que tocara el teclado en su nueva banda, de la que este hombre era el bajista.

Me sentí inmediatamente atraída por él porque era divertido, fresco, tenía estilo, era dulce, generoso, amable, cariñoso y creativo, por no hablar de su peculiaridad y su espíritu aventurero. Evidentemente, había química entre ambos, pero al principio me sentía incómoda al pensar que estaba casado, una sensación que se mantuvo mientras duró nuestra relación. Me aseguró que estaba bien con su esposa, con la que mantenía una relación de “no preguntes y no me cuentes”. Sugerí que lo confesáramos varias veces, pero él no tenía el valor suficiente. Al final, terminé por rendirme y desistir, creyéndome lo que me decía.

Nuestras citas se desarrollaban normalmente en parques fuera de ciudad y en nuestro local de ensayo.

Era agradable huir de esas presiones vinculadas a las relaciones comprometidas, algo que nos permitió soltarnos sexualmente. Al mismo tiempo, el hecho de que me mantuviera oculta me hacía sentir horrible, porque me daba la sensación de que se avergonzaba de mí o de nuestro vínculo. Confiaba en él cuando me decía que su relación era estable, por lo que nunca tuve la sensación de ser una “destrozahogares”, pero siempre me quedaba el mal sabor de ser un secreto para su mujer.

Cuando finalmente la relación terminó, lo hizo de una manera terrible. Me dijo que no le volviera a llamar y no le he visto desde entonces. De aquello ha pasado casi un año. Todavía siento mucha culpa, aunque actualmente tengo una relación monógama y comprometida con un hombre soltero con el que estoy muy feliz.

Respecto al estereotipo de “destrozahogares”, no lo encuentro exacto. Las situaciones son mucho más complicadas de lo que aparentan. Por supuesto, algunas personas no se mueven por buenas intenciones, pero creo que son las menos. Por el contrario, creo que la mayoría de las mujeres que mantienen relaciones con hombres casados, entre las que me incluyo, realmente creen que pueden mantener su idilio sin lastimar a nadie y no sólo se preocupan por su amante, sino también por su familia. La mala intención no es lo habitual.

MARIANA, 26 AÑOS

Conocí a este hombre en un viaje de trabajo hace aproximadamente tres años y nuestra relación comenzó cuando todavía era mi jefe. En el trabajo, prácticamente nadie sabía que estaba casado, y ni siquiera llevaba alianza.

Es un ‘macho alfa’. Inteligente y seguro de sí mismo. También es 10 años mayor que yo, otro factor por el que llamó mi atención. En el trabajo, él alababa todas mis tareas, haciendo que me sintiera valorada y competente. Era muy paternalista, y eso me hacía sentir protegida. Nuestra relación pasó de mentor a amigo y, por último, a amante.

Fue después de nuestro primer beso cuando me confesó que estaba casado. Al principio, no lo podía creer. ¿Cómo podía estar casado con tanto tiempo que pasábamos juntos? Luego comencé a observar cómo era de verdad y sentí lástima. Empaticé con su esposa. Y sus actos no ayudaban: un día, me propuso mantener un encuentro en la casa que compartía con su esposa, y eso me hizo sentir incómoda.

Era muy molesto no poder hacer planes como las parejas normales. Aunque yo sí llegué a conocer a alguno de sus amigos, él nunca se interesó por los míos.

La relación terminó rápidamente cuando aprendí que toda la culpa que él achacaba a su mujer era también responsabilidad suya. Descubrí una faceta que no me gustaba: era verbalmente, mentalmente y emocionalmente abusivo. En una ocasión, casi llegó a golpearme en la cara durante una discusión. Evité el puñetazo, y él se puso a llorar. Había bebido demasiado y me acusó de ser una desquiciada cuando yo le respondí con contundencia. Me tomó un tiempo, pero terminé dándome cuenta de que él era un pobre loco.

Finalmente, rompí con él pero decidí verle de nuevo agobiada por su llanto y sus disculpas, momento en el que me di cuenta de que, en realidad, estaba herido en su ego. Después me enteré de que trató de arreglar las cosas con su mujer, aunque no le funcionó. Se dio cuenta de que ninguna mujer sería capaz de aguantarle. Hoy no puedo soportarlo; cada vez lo que veo recuerdo todos los errores que cometí y lo baja que debía estar mi autoestima para aguantarle durante tanto tiempo.

miércoles, 8 de febrero de 2017

La edad no es requisito para el amor en Tarija



Francisco y Ana se conocieron en Tarija, como profesor y alumna. Acabado el periodo académico, ella mantuvo la relación y logró conquistar a su admirado maestro, casándose cuando ella tenía 22 años y él 48.

Él no quiso tener hijos, una situación que pesó demasiado y acabó con la relación 15 años después.
A Gualberto, director general de una empresa, le prendó enseguida la pasión y la elegancia de una de sus nuevas directivas. Se enamoraron. Dos años de difícil cortejo, con divorcio de por medio. Se casaron, ella con 33 años, él con 52. Actualmente tienen dos hijos y son felices.
Camila mantuvo durante cinco años una relación con un chico 12 años menor que ella. Al final rompió la relación, no porque no le quisiera, sino porque él se había convertido en una especie de hijo adoptivo.
“No importa la edad” sino el amor aseguran aquellas personas involucradas en una relación, donde la diferencia de edad promedio es de entre 10 y 20 años. Y es que poco a poco en Tarija “La edad no es requisito para el amor”, así lo aseguraron 50 personas consultadas en un sondeo realizado por El País eN.
Si bien el amor no tiene edad para muchas parejas, las personas sí. La psicóloga, Margot Zubieta, afirma que la diferencia de edad no es de por si un factor que determine el éxito de una relación de pareja, por lo que dice que el bienestar de la relación se establece sobre aspectos que tienen que ver con la convivencia, relacionados a gustos y aspiraciones de cada uno.
Éste el caso de María Angélica, quien asegura que la diferencia de edad no es un problema en su relación. Su esposo le lleva una diferencia de 21 años y pese a que siempre se presentan conflictos de pareja, todo se sobrelleva cuando existe amor.
“Funciona porque no estaríamos durando casi 20 años de matrimonio si no fuera así, la verdad es que nos queremos y nos entendemos a pesar de la diferencia”, resalta.
Sin embargo, expertos en el tema a nivel internacional aseguran que este tipo de relaciones traen muchos contratiempos, aunque la mayoría de las parejas suelen sobrellevarlos en nombre del amor.
Es el caso de Abel, de 34 años, estudiante de último año de psicología y maestro pastelero, panadero de oficio. Él está comprometido en una relación formal de matrimonio con Amelia de 23 años, quien se dedica a la comercialización de cosméticos y es funcionaria en una institución financiera.
Con poco menos de cinco años de matrimonio, ambos destacan por ser muy emprendedores laboralmente hablando; sin embargo en cada reunión social es inevitable no notar la cara de “puchero” de la esposa que se aflige y molesta por cualquier situación menor.
“Lo vas a perder si sigues molestando tanto”, le comentan las amigas más cercanas a la generación del esposo, mientras el enamorado la persigue y se mortifica por los berrinches que protagoniza en la velada.

¿Jovencitas a la moda?
De un tiempo a esta parte parece que se puso de moda en la universidad que los estudiantes varones enamoren con “chiquillas” de secundaria, al menos así lo aseguró el psicólogo Javier Bladés Pacheco, quien dijo que esto puede generar serios conflictos, como los que se suscitaron cuando en un impulso vengativo la joven acusó a su pareja de violación, valiéndose del favor de las leyes al ser menor de edad.
El psicólogo y perito en investigaciones de abuso sexual explica que casos como éstos se dieron mucho en el departamento. “Denuncias por ejemplo cuando la enamorada de 14 años sale con un universitario, se pelean y luego dice que la violaron. El padre pone la denuncia y el joven va a la cárcel por tener 18 años, aun cuando la relación sexual haya sido consentida la ley no ve las coyunturas del suceso, es un contacto carnal con una menor y es suficiente”, aclaró.
Entretanto, Daniel Arce Aquino, psicólogo, está de acuerdo con que las relaciones de pareja con personas muy jóvenes suelen ser bastante comunes en Tarija, y dice que por más que la diferencia entre el hombre y la mujer sea de 5 años, puede tipificarse como un abuso.
Pese a esto, el psicólogo señala que no deja de ser un tema común en Tarija, ya que se puede ver con facilidad en lugares públicos o de entretenimiento, adultos compartiendo con jovencitas.
“Esto sucede ante el poco control de los padres que dejan que las niñas se vistan como mujeres, usen maquillaje, lo que hace que cambien sus rasgos por un aspecto más maduro, por lo que entran a las discotecas poniéndose en riesgo de consumir alcohol y exponiéndose a otros peligros”, lamentó.
La psicóloga, Margot Zubieta, recomendó tomar en cuenta al salir con alguien mayor que los motivos sean los correctos en los sentimientos y se busquen proyectos comunes. “En el caso de las jovencitas que salen con hombres mayores pensando que la felicidad se obtiene con lo material, hay que recordarles que no están a la venta, pero si el amor es verdadero, pienso que no hay diferencia de edad que importe. Digan los demás lo que digan podrán vivir su relación en nombre del amor”, manifestó.

Las edades
En Tarija, por lo general la sociedad es la que fomenta que el hombre sea mayor que la mujer al menos con 10 años, no obstante esa diferencia suele ser mucho mayor. De hecho hay casos en los que la persona mayor en edad es la mujer, lo que no es del todo bien visto, pues se generan rumores y críticas alrededor de ella.
“Hoy vemos muchas mujeres que salen con chicos menores, esto se relaciona con que la mujer salió al mercado laboral, es más independiente y esto puede ser muy llamativo para algunos hombres porque pueden dejar de ser los abastecedores para estar más cómodos con que la proveedora sea la mujer”, opina Zubieta.
Pero no siempre sucede de esta forma, en el caso de Lizeth, ella se casó a los 22 años de edad y su esposo tenía 19, ambos eran estudiantes universitarios, el motivo de la unión surgió ante un embarazo no planificado. El matrimonio duró 12 años en los cuales tuvo que justificar muchas inconductas e irresponsabilidades del marido, por no tener la madurez suficiente para actuar según las circunstancias.
Diferente fue el caso de un matrimonio que cuenta con una diferencia de 25 años, la mujer es la menor y debe sobrellevar los celos de su esposo, quien se encuentra llegando a una edad donde el deterioro de la vejez se hace cada vez más evidente, en tanto ella luce aún muy joven.
Zubieta explica que hay casos en donde la persona con más edad trata de manejar o controlar las acciones de la más joven, ya que no maduró emocionalmente y no ha vivido las decepciones necesarias.

Famosos con gran diferencia de edad

Tommy Mottola y Thalía
Van por los 17 años de matrimonio y lograron callar a muchas bocas que pensaban que sus 22 años de diferencia serían un verdadero problema. Tommy con sus 66 años y Thalía con sus 44 años supieron sobrellevar todos sus problemas y siguen juntos desafiando a las reglas.
Michael Douglas y Catherine Zeta Jones
Dos de los actores más reconocidos y galardonados en el mundo del cine, Michael Douglas, con 72 años de edad y Catherine Zeta Jones con 47 años de vida, han demostrado cómo seguir enamorados pese a los 25 años de diferencia entre ambos.
Al Pacino y Lucila Polak
Al Pacino, reconocido actor que dio vida a Cara Cortada y con 76 años de edad, tiene como pareja a Lucila Polak, actriz que actualmente tiene 37 años. Se trata de una de las parejas del mundo del cine con más diferencia de edades (39 años) y que se han convertido en un ejemplo para muchos

martes, 7 de febrero de 2017

Amor y verdad

El amor y la verdad están ligados de una manera tan estrecha que la presencia de uno lleva al encuentro del otro… en una de las escenas finales de la película "The Closer" una de las protagonistas (Natalie Portman) le dice a su pareja: "me he dado cuenta de que ya no te amo, porque no tengo la necesidad de decirte la verdad…" Aunque es una visión muy personal creo que esa necesidad de descubrirse a otro solo se da dentro del amor… De hecho cuando no nos importa mucho lo que el otro siente o piensa es porque el amor se ha ido…

La sinceridad conlleva riesgos, es soltar el control, se caen los lazos que se pretenden poner cuando no decimos la verdad acerca de nosotros, nuestros sentimientos, ideas… Mentimos porque queremos evitar o provocar una determinada acción o reacción, esto es la manipulación o el control, en cierta manera nos ponemos por encima y es como un intento de quitarle al otro la libertad de actuar.

Cuando no hay sinceridad entre las personas es obvio que se levantan muros…

Se habla de las mentiras piadosas, y puede ser que se empleen para "proteger", en este caso habría que ver hasta qué punto se puede mantener esa actitud, y en qué momento se empieza a hacer daño.

El ser sincero no necesariamente lleva a la armonía con los demás, es más puede crear conflictos entre las personas, pero, ¿no es mejor saber sobre qué terreno estamos parados?, ¿no es mejor que sepamos con quien estamos, y qué otros sepan con quien están?, ¿a creer que estamos en una tierra qué realmente carece de un piso?, a la larga cualquier movimiento, cualquier tormenta derribara lo que no tiene un soporte real.

Quizá sea el amor desinteresado el que este más ligado a la sinceridad, por ser desinteresado no busca controlar, más bien busca soltar…

Cuando entendemos lo que significa amar, respetar, así como la individualidad que poseemos cada uno, no vamos a querer hacer uso de ninguna mentira… Quizá la joven que mencione al principio se dio cuenta que ya no amaba a su pareja porque ya no le importaba ocultarse… El querer estar al lado de alguien que se ama implica mostrarse, estar presentes en cuerpo y alma también…

La verdad es lo que más nos acerca a la libertad, a ser libres y dejar libre a los demás…

Amor y verdad… aunque duelan…