Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

jueves, 8 de diciembre de 2016

Seducir es siempre un arte

Existen amantes que son tan malos que deberían más bien llamarse odiantes.

El arte del amante es más que un arte sexual, es un arte de amor a lo sexual. El problema del matrimonio es que a veces separa a los amantes, siendo estos los mismos que se casaron. En lo sexual, lo amatorio está implícito en el deseo de que el otro goce.

Un amante fijado en lo genital nunca superará a un amante fijado en el amor. Lo sexual no implica necesariamente lo amoroso, pero todo acto que lleve al placer a otro es mínimo un acto cariñoso. En la medida que produces placer en tu amante, más placer tiendes a generarte a ti mismo.

EL ARTE DEL BUEN AMANTE

No tiene sentido que los amantes se separen mientras el sexo sea lo máximo. Cuando eso ocurre, dejaron de ser amantes y fueron pareja. No se trata en lo sexual de técnicas de placer, se trata de aprender técnicas de amar lo que produce placer sexual en el otro.

No se puede ser un buen amante en ausencia del amor. Sin ese ingrediente solo tendrás buen “sexuante” y no “amante”. No tiene valor alguno el amante que no se ocupa del placer del otro. Toda relación inicia en fase yo te doy, luego pasa a la fase dame tú. En lo sexual si esto ocurre se acabaron los orgasmos.

Los rapiditos solo tienen sentido cuando la promesa de algo más largo e intenso se tiene presente. No hay placer en solo obtener placer. ¿Si tenemos 5 sentidos, por qué en el sexo usar solo el genital?

ARTE AMATORIO Y ARTE SEXUAL

El arte amatorio es diferente al arte sexual. El primero requiere alma, el otro requiere genitales.

Con el sexo se comercia, con el amor no. Pagar por amor no es negocio para nadie. La búsqueda del orgasmo es el ingrediente más eficiente para no lograrlo. Ningún buen amante tuvo pena de nada. Mientras pienses que el sexo está en los genitales y no en el cerebro, no has llegado aún a ser un buen amante

Aunque muchos piensen lo contrario, para mí, la falta de orgasmo femenino es un problema masculino. Amor y deseo no necesariamente van de la mano, pero cuando se desea, el amor es muy buen afrodisiaco y la experiencia del buen amante no lo hace ni la edad ni la cantidad, lo hace la sensibilidad para dar placer al otro.

SEDUCCIÓN

El truco de la seducción es que parezca que no estás seduciendo. Es más eficiente seducir sin que parezca sexual que sexualizar la seducción. A mayor nivel de necesidad sexual menor probabilidad de encontrar quien te lo sacie.

En la medida en que seduzcas con tus atributos físicos, no te quejes si no valoran tus atributos sentimentales. Es un contrasentido amar y agredir, a menos que practiques sadomasoquismo e incluso allí, la agresión es un acto amoroso.

Si piensas en el sexo, pierdes el orgasmo. Toda práctica amatoria es en el fondo una improvisación de acordes bajo una música ya escrita. Para lograr el máximo placer en una relación sexual, tiene que dejar de ser sexual.

Toda mujer sabe que fingir el orgasmo es un acto de conmiseración ante la ineficiencia sexual de su amante. Por lo tanto, el arte de seducir se resume a saber amar. Mientras creas que el orgasmo es el fin último del sexo, te estás perdiendo la mitad del paraíso.

Existen muchas vertientes en lo sexual, el asunto es si tú conoces la tuya. ¿Sabes tus perversiones? ¿Conoces tus límites? Cuando te dicen que tienen tiempo que no ven el paraíso es que tu arte amatorio está en decadencia y mientras en la seducción se te note la necesidad de sexo, este nunca logrará su cometido.

Por las razones expuestas, no tiene sentido tener orgasmos y no disfrutar el sexo, a menos que pienses que el orgasmo es el fin del acto sexual. El problema del orgasmo es que, para la mayoría, una vez obtenido el acto sexual ha finalizado.

Para el hombre y la mujer, seducir mostrando el hambre de sexo solo logra que en muchas oportunidades la seducción fracase. Quien sabe seducir nunca está solo. Quien solo desea sexo generalmente está solo. Hay un acertijo en esto, el preludio en lo sexual es la aventura. El orgasmo es el final, por eso el preludio dura más que el orgasmo.

ATRIBUCIONES DEL SEXO

Quien entiende el preludio domina el arte sexual. Una de las atribuciones del sexo es que desde él es bastante factible llegar al amor, y la potencia del sexo es tal que a pesar de no existir amor, puede llegar a ser muy bueno y así mantener la pareja unida.

Entonces, ser sexualmente activo no es tener mucho sexo, es producir placer. El placer sexual en la mujer es generalmente un placer más intenso cuando es un placer amoroso.

Cuando el hombre entienda que su poder no radica en su órgano reproductor, sino en su capacidad de producir amor y deseo, dominará el arte sexual y cuando la mujer entienda que su sexualidad es el némesis del deseo viril, ese día entenderá cómo tener los hombres a sus pies.

Para terminar, seducir implica siempre ser honesto con tus deseos. Si mientes en lo sexual, el placer solo será una fantasía no cumplida.

martes, 6 de diciembre de 2016

No dejes que te asfixie

Has encontrado al hombre ideal, y como todos, tienen sus defectos. Pero si esto se liga a un egocentrismo fuera de este mundo, llamadas de amor que acaban la batería de tu celular en menos de un día, o mensajes en tu muro de Facebook cada cuarto de hora, es hora de ponerlos en su lugar y darte el tuyo para respirar.

Por temor a herir sus sentimientos, callamos y aceptamos con resignación sus muestras de afecto, pues para muchas mujeres son cualidades a las que hay que sacarles provecho (¿un hombre sentimental? ¿Un hombre que te dedique canciones todos los días? ¿Un hombre seguro de sí mismo que se enorgullece de sus logros? ¿Un hombre que escribe cartas de amor? ¿Un hombre que hace todo lo que le digo? ¡Bienvenido!); pero todos los extremos son malos, y créelo, terminarás cansándote y odiándolo. Ellos y su intensidad necesitan una señal de “PARE”.

ELLOS ASFIXIAN BAJO ALGUNO DE ESTOS MECANISMOS:

1. El sabelotodo: No te deja terminar una oración cuando inmediatamente ya está corrigiendo tus opiniones y percepciones. Adora hacerlo frente a una multitudinaria audiencia: reuniones de amigos y familia, en una fiesta o una comida con sus compañeros de trabajo. Él sabe de su inteligencia y además que quiere demostrarla ante el mundo, eres su conejillo de indias y amateur experimental.

2. Alter ego de profesor de español: Todo lo que dices tiene algún error en cualquiera de las partes de la oración, y es él el encargado de llevarte por el camino del bien. Si haces la comida, algo le falta; si reprendes a tu hijo, no lo haces como debe ser, si arreglas la sala, él tendrá que reacomodarla, si dices algo, te corrige en público. Y ni que te atrevas a confrontarlo: alegará que eres una egoísta y que no te gusta aprender. Y de paso, sacará uno a uno todos tus defectos y lo que has dejado de hacer por la relación. También es un contador de historias nato, de esos que parecen recitarán la Biblia siendo ellos mismos los protagonistas de la Salvación del mundo.

3. El que va un paso adelante: Sus logros son tus logros…pero aquí no hay cabida para un “y viceversa”. Si tú tienes una idea brillante, te dirá que ya él había pensado en eso pero con mejoras técnicas. Si recibes un aumento de sueldo o ganas más que él, es un reto y un golpe para su autoestima; se sentirá molesto al respecto y creerá que es un mantenido, hará lo posible por sobrepasarte. Tí pudiste escalar la montaña más grande del mundo, pero él dirá que fue a la luna dos veces.

4. El “querendón” compulsivo: Es amante de las redes sociales porque puede bombardearte y estar pendiente de ti por cualquier medio. Es de aquellos que propaga en cada uno de los estados lo enamorado que está de ti y la mujer perfecta que eres con defectos y todo. Te encanta tanta coquetería y amor, pero cuando se convierte en un Romeo recargado durante los 365 días del año, crees que más que enamorado está obsesionado contigo. No hay cosa tuya que no le guste, todo lo que hagas, digas y pienses lo aprueba solemnemente. Trata de mantener sus celos en el anonimato: no querrá parecer “más- loco de remate e indisponer a su doncella. Es feliz haciéndote el desayuno…y la cama, la ropa, el pelo, el cuarto y tu vida entera. No te sorprende con uno, sino con 10 detalles 7 días a la semana, que ya no terminan siendo una sorpresa.

¿QUÉ HACER?

• Busca a un amigo cercano: Encuentra a una persona que lo vea de manera diferente, que lo tolere y que lo conozca de verdad. Ese alguien no solo podrá limar las asperezas entre ustedes dos, sino hablarle como una persona imparcial, además de escuchar las interminables historias del sabelotodo. La persona que sabe escucharlo será tu guía para que aprendas hacerlo.

• Interésate por saber más. Los que hablan y hablan sin parar, también lo hacen aunque no les presten atención. Si en vez de hacer mala cara te preocupas por preguntar más cosas, aprenderás algo, eso es seguro. Él sentirá que está dialogando con alguien, no impartiendo una clase. Con tus preguntas surgirán opiniones, pero una vez sea en una conversación de “tú a tú”, él estará más preocupado por seguir la charla que por corregirte.

• Pon tus cartas y fortalezas sobre la mesa, bájalo de su pedestal con tus logros. Aunque parezca una competencia, su mismo ego te retará a ti misma a lograr las mismas o más cosa que él, a explotar tus aptitudes y sacarle provecho a tu potencial. Es un mano a mano que debes ganar sanamente. Él mismo puede ser un potencializador y motivador de tus ideas: te puede presentar buenas opciones si trabajan en equipo para mejorar, incluso, problemas de su relación. Serían la pareja inteligente y proactiva.

• Hazle saber cómo te sientes realmente con sus muestras exageradas de afecto. La salida no es ser indiferente o comportarte de manera opuesta: lo único que producirá es que se invente películas inexistentes en su cabeza, como que está con otra persona, que te gusta alguien más o que ya no lo quieres, y eso hará que su comportamiento se potencialice a un 100% con tal de reconquistarte. Pensará que no ha dado lo suficiente y ahora sí el que sufrirá de asfixia será él cuando trates de ahorcarlo. Pídele más tiempo con sus amigos que contigo, que comparta con otras personas y que se den mutuamente tiempo de extrañarse. Que la sobredosis de cariño sea fundamentada.

• Cambia la mentalidad que tienes sobre tu pareja, obsérvalo desde sus cualidades, no desde sus defectos. Se convertirá en un miembro de tu equipo, no en un rival. Será alguien que te aporta, no que te agota y critica.

• La salida más sencilla pero más dolorosa, alejarte. Si crees que no encontrarás un hombre tan capacitado, romántico o seguro de sí mismo como él, de igual forma vas a terminar agotándote. Que la costumbre no sea la piedra en el zapato: hallarás otras formas de emplear tu tiempo. Comienza por tramos pequeños: escápate de una salida, no lo veas todos los días, pasa un fin de semana con tus amigas o familia, no lo llames tan seguido.

sábado, 3 de diciembre de 2016

¿Qué profesiones son las que más infieles ocultan?



En los últimos años, el 'boom' de las redes sociales se ha convertido en un campo abonado para las webs y apps de citas en las que se puede conseguir una relación esporádica con tal discreción que a veces ni se conoce el nombre del acompañante. Una de las más famosas es Victoria Milan, que ha realizado una encuesta entre más de 5.000 de sus suscriptoras para saber cuáles son los sectores y profesiones que concentran un mayor número de infieles.

El 65% son infieles
Cabe destacar que todos estos datos deben ser analizados desde un prisma en el que las 5.658 mujeres encuestadas son clientas de esta página web; es decir, pagan por un servicio que les facilita tener citas esporádicas.

De entre todas ellas, un 65% admite haber tenido una relación con algún compañero de trabajo. Curiosamente, declaran no arrepentirse, aunque a la vez, un 85% afirma que no lo recomendaría porque luego tienen que seguir viendo a ese compañero y la relación puede acabar mal.En cualquier caso no se arrepienten y tan solo un 10% afirma que sintió miedo por posibles repercusiones negativas en su empleo.

Pero, más allá de estos datos generales y corroborando lo que cuenta en su libro John LeFevre, el sector de la banca y las finanzas es el más predispuesto a cometer infidelidades.

Los banqueros y los 'brokers' son los profesionales que recogen un mayor número de infieles, seguidos por los que viven entre viajes y maletas, como los que trabajan en la aviación.

En tercer lugar se encuentra el sector de la salud. Tantas horas de guardias y hospitales parecen actuar de impulso para las infidelidades entre sus profesionales. A continuación presentamos el ranking de las profesiones más 'infieles': banca y finanzas, aviación, salud, negocios, deportes, artistas, ocio y vida nocturna, comunicación y derecho.

El pan de cada día
La infidelidad es el pan de cada día y no la podemos evitar, todos hemos sufrido en gran medida una infidelidad, llevada a cabo y a veces sin que la pareja se entere; por ejemplo, se es infiel hasta con el pensamiento, y en el mayor de los casos se lleva a cabo físicamente, dice la sicóloga y sexóloga Liliana Zabala.

¿Dónde ocurre la infidelidad? Es en el entorno más cercano, ya sea fuente laboral o grupos sociales de amigos. “El ser humano muchas veces no se puede controlar y se deja llevar por la química de alguien que está en su entorno. De seguro, la infidelidad es una de las actitudes innatas en las personas; lo que debe hacerse es tratar de controlarla porque un desliz puede ser devastador para la pareja y puede llegar a una ruptura inminente”, agrega. Tanto hombres como mujeres son proclives a ser infieles, es más, la mujer cada día vive su infidelidad sin tapujos ni sentimientos de culpa.

Como vemos en el estudio, en la infidelidad ambos sexos se relacionan, puede que ambos sean personas casadas, profesionales o que realicen cualquier oficio. Nos relacionamos con personas del sexo opuesto y ese relacionamiento a diario y el gusto entre ambos puede confundirse con amor y llevar a cabo la infidelidad, advierte la profesional.

Zabala considera que ser o no profesional no es un parámetro para ser infiel, aunque en las profesiones donde se requiere la presencia de ambos sexos, si no controlan sus emociones, de seguro se es infiel. “Hay infidelidades que son esporádicas, permanentes, y exprés, o también en la primera cita y no siguen más con alguien porque ya se ‘sacó el gustito’. No obstante, hay otras que tienen un estilo de vida en el que no pueden dejar de ser infieles. Si una persona es infiel y hace de ello su estilo de vida, entonces puede que tenga muchas carencias en su vida, y la infidelidad es como vivir pidiendo amor”, sostuvo.

El hombre ideal que buscan las mujeres tarijeñas



No hay receta ni estereotipo que valga para amar. Si bien pueden existir ciertas tendencias en cuanto a gustos, muchas veces a la hora de enamorarse sólo el corazón entiende la elección. Aun así, las mujeres tarijeñas están claras en cuanto a los aspectos que más valorarían en un hombre, ya que con facilidad exponen sus requerimientos como: cariñosos, románticos, inteligentes y detallistas.

El País eN realizó un sondeo de opinión entre un seleccionado grupo de 50 mujeres profesionales de entre 27 y 55 años de edad, buscando saber cómo conceptualizan al hombre tarijeño y cuál es el ideal del hombre que desearían para establecer una relación formal.
Cuarenta mujeres calificaron al hombre tarijeño como apasionado, amante de su tierra, orgulloso, bebedor, alegre, hogareño, pero sobre todo muy tradicionalista y a veces sumamente prejuicioso, sobre todo a la hora de establecer una relación afectiva e íntima.
“Son varias las cosas que buscamos en un hombre, todo se resume a sinceridad en sus actos y acciones. No esperamos encontrar al príncipe azul, ni esperamos que nos resuelvan todos los problemas sólo que nos escuchen y acompañen, y que entiendan que a nosotras nos dominan las emociones y nos divierten los detalles”, dice Claudia, una agrónoma de 37 años.
“Lo que busco en un hombre es primero que nada que sea alguien inteligente, confiable, sincero, respetuoso, divertido y con buen sentido del humor. No estaría nunca con un hombre serio. Es importante que me acepte como soy pero que también me diga las cosas de frente, quiero esencialmente un compañero que sea mi amigo y mi amante”, describió por su parte Maribel, una auditora tarijeña de 55 años de edad.
“Me gustaría una relación seria, sin mentiras, con fidelidad, alguien con quien sentirme cómoda, busco el equilibrio, conocer a alguien y tener una relación sana que con el tiempo se pueda formalizar para formar una familia porque ya no quiero sólo pasarla bien”, añadió Karen, una odontóloga de 40 años de edad.
Sobre las últimas palabras que resumen un hombre ideal, la psicóloga Margot Zubieta, aseguró que en este tiempo las mujeres tarijeñas entienden que las expectativas muy altas o idealizadas del hombre perfecto, guapo y viril, no son suficientes para establecer una relación amorosa, “ahora se busca sobre todo que sean sensibles, trabajadores y que sepan ser buenos compañeros de vida”, explicó.
“El tener estándares muy elevados en lo físico, muchas veces significa un problema porque puede suceder que nunca encontremos ese ‘ideal’ y esto puede generar frustraciones, sentimientos de soledad y depresión”, dijo.

El hombre
tarijeño
Sobre la personalidad del hombre tarijeño las opiniones son diversas, aclarando además que se trata de una investigación con datos generalizados. Las entrevistadas estuvieron de acuerdo en asegurar que si bien los hombres tarijeños tienen muchas cualidades y atributos carecen de actitudes de caballerosidad. “No te abren la puerta nunca”, dijeron.
“Me gusta el hombre tarijeño porque es divertido y alegre, te hace reír pero hay algunos que andan en chacota todo el día, es importante que sea responsable”, explicó Magaly, una abogada de 32 años de edad.
En cuanto al aspecto físico estas mujeres profesionales coincidieron al precisar que esto no es tan importante, ya que puede suceder que sea todo un adonis y al momento de hablar y expresarse resulte decepcionante. Las mujeres de entre 30 a 50 años explicaron que la belleza en los hombres no es un atributo que sea tan valorado como la inteligencia y el tener objetivos de superación en la vida.
En conclusión 30 de las 50 mujeres consultadas detectaron seis características en el hombre tarijeño: Alegre, borracho, cariñoso, orgulloso, prejuicioso, coqueto y tradicionalista.

¿Las tarijeñas
son interesadas?
Sin embargo, para los hombres el gusto de las mujeres tarijeñas va más allá. El País eN hizo un sondeo de opinión a 50 hombres de entre 27 y 55 años, preguntándoles ¿Qué creen ustedes que buscan las mujeres tarijeñas en los hombres?
“Ellas los prefieren con mucha plata porque las mujeres siempre quieren formalizar”, aseguró Luis, un administrador de 32 años.
“Las mujeres tarijeñas son alegres, bonitas, fiesteras pero también interesadas. Si no hay plata no se casan así nomás, claro que hay excepciones”, dijo Freddy, un economista de 40 años.
“Ahora buscan profesionales o empresarios, antes no era así, se casaban por amor sino pregúntenle a mi madre (risas). Ahora mi hermana primero lo chequea, averigua, se fija esas cosas”, explicó Nazario, un Comunicador Social de 28 años.
Al respecto las mujeres consultadas aclararon que no se trata de un interés económico, asegurando que la mujer tarijeña no es interesada. Sin embargo, revelaron que no deja de ser importante que el hombre tenga aspiraciones y demuestre aptitudes para el trabajo porque a la hora de establecer un hogar y tener hijos ese apoyo será siempre muy importante.
“El matrimonio es lindo, la ollita es la desgraciada. No es que las mujeres preferimos al hombre por la plata, pero un buen hombre es un buen proveedor, no vas a querer estar con un vago que no quiera hacer nada de su vida. Nosotras pensamos en tener nuestra casa, en un hombre trabajador que luche porque las mujeres tenemos que criar a los hijos y en el algún momento necesitamos de ese apoyo económico”, aclaró Claudia, una agrónoma de 31 años.

¿Y en la intimidad?
Para 28 de las 50 mujeres consultadas, en la intimidad el hombre tarijeño es muy prejuicioso. Afirman que es muy tradicionalista, tanto que las mujeres se ven en la obligación de darles “el pie”.
“En la intimidad es cuestión de motivarlos y eso no tiene que ver con la experiencia que ellos tengan, mientras más les podamos enseñar mejor”, dijo Carmen, una auditora de 40 años.
“Depende de la motivación y de lo que permitas que suceda en la intimidad porque los tarijeños, pese a la experiencia que hayan tenido son más tradicionales y una tiene que tener la iniciativa, pero ahí aparece el prejuicio porque si te ven muy segura, se intimidan y piensan que una tiene demasiada experiencia”, afirmó Galia, una odontóloga de 25 años.
Respecto a estas opiniones Ramiro, un administrador de 32 años explicó que es posible que las mujeres sean más curiosas, pues asegura que la mentalidad ha cambiado generacionalmente.
“Tal vez nosotros somos más formales pero las nuevas generaciones ya no lo son y vienen con más ganas de experimentar cosas, se pierde el miedo y no creo que seamos tan prejuiciosos”, manifestó.
Finalmente, Efraín un odontólogo de 38 años afirmó que el hombre modelo, tiene que ser el que tenga una auténtica seguridad en sí mismo, que tenga un buen aspecto personal y que sea una persona trabajadora.
“Así es el hombre que quieren las mujeres y para fortuna de nosotros, son virtudes que tanto los que estamos muy guapos, como los que están feos pueden adquirir”, concluyó.
Consecuencias al idealizar
Pero de tanto idealizar sucede que muchas veces en el afán de tener muchas exigencias para elegir al compañero correcto, las mujeres se dejan llevar por las impresiones externas para concluir casadas con una pareja de la que no saben absolutamente nada.
Éste es el caso de Mariel, de 40 años de edad, quien comenta que en su primer matrimonio, hace 15 años atrás, eligió como compañero de vida a un ingeniero civil e informático paceño que conoció en sus años de universidad.
“Tenía una casa espectacular, era muy solvente económicamente siempre podía llevarme a los mejores lugares, vestía de traje y corbata siempre, también mencionaba sus actividades y negocios. Era amable, muy respetuoso, respondía a todas mis aspiraciones del hombre ideal, por lo que no fue difícil enamorarme y cuando me casé realmente me sentí la más afortunada”, dijo.
Empero, cuenta que a poco más de un año de matrimonio surgieron los problemas, si bien aseguraba que era profesional, Mariel admite que nunca vio un título académico, la solvencia económica resultó ser de una herencia, dinero que se fue gastando mientras su marido no buscaba trabajo. “Para él ningún puesto laboral parecía estar acorde a su altura, finalmente esos ideales tan altos fueron convirtiéndose en decepción y mi relación terminó en divorcio”, dijo.

Los 4 hombres que odian las mujeres en tarija

Egocéntricos
Aquel que durante una conversación sólo habla de sí mismo, de sus logros, bienes y atributos. El típico “yo, mí, me, conmigo…”.

Machistas
Hombres que piensan que las mujeres son objetos para ser exhibidos y para estar en casa. Este tipo de hombres usa a las mujeres y las obliga a ser sumisas y serviles.

Con mamitis
Muchos hombres buscan una mamá, en lugar de una pareja. Pero hay algunos que buscan crear conflictos entre su pareja y su madre con comparaciones absurdas.

Flojos
Son aquellos que no hacen nada con su vida o su tiempo. Por lo general no les gusta trabajar o, si no tienen ruegan por no encontrarlo. A diario viven quejándose de su mala suerte, y piensan que así obtendrán ayuda y compasión.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Claves para avivar la pasión

El desafío de las parejas modernas para que el sexo doméstico funcione radica en conciliar lo seguro y predecible con las situaciones excitantes, misteriosas y sorprendentes, sin disonancia entre compromiso y emoción, responsabilidad y juego, un símil al del ancla y las olas.

La psicoterapeuta belga Esther Perel, autora del libro “Inteligencia erótica”, nos da las claves para mantener la pasión en la pareja, con sus veinte años de experiencia en terapias por diferentes países, ya que creció en Bélgica, estudió en Israel y terminó su formación en USA, bebiendo treinta años de culturas muy diferentes.

SEXUALIDAD E INTIMIDAD EMOCIONAL, MUY DISTINTAS

Para Perel, “la emoción viene de la mano de la incertidumbre, del entusiasmo por abrazar lo desconocido”, hechos que, en principio, están reñidos con el sexo doméstico, “porque sexualidad e intimidad emocional son dos idiomas distintos”.

“Como un camisón de franela”, definió una de las pacientes de Perel a su marido, tras calificarle también de “muy considerado y muy tierno”. “Amor cómodo”, lo calificó Perel, tras destacar que la pareja carecía de sensualidad y, mucha más, de deseo sexual.

Y es que los elementos de protección y cuidado que alimentan la vida hogareña pueden ir en contra del espíritu rebelde del amor carnal ya que, al intentar crear una sensación de cercanía en nuestra relación y un puente de unión rompemos, paradójicamente, el erotismo.

EL SECRETO: CREAR CIERTA DISTANCIA EN LA PAREJA

“La inteligencia erótica consiste en crear cierta distancia entre la pareja para luego hacer cobrar vida en cada espacio, en crear la distancia esencial para el deseo, en tener un espacio (físico, emocional e intelectual) que sólo me pertenece a mí, porque no todo hay que mostrarse”, asegura Perel.

El psicólogo francés Jacques Salomé habla de la necesidad de desarrollar una intimidad personal con uno mismo como contrapeso de tu pareja. En nuestra intimidad mutua hacemos el amor, tenemos hijos y compartimos espacio físico e intereses, de hecho, mezclamos las partes fundamentales de nuestras vidas.

Pero ¡ojo!, “fundamental” no significa mezclar todas las partes, porque la intimidad personal delimita una zona privada que requiere tolerancia y respeto y no todo tiene que mostrarse. Para este terapeuta, “todas las parejas deberían cultivar un jardín secreto”.

La autora constata en su libro la paradoja de que en los actuales tiempos de revolución sexual, liberación femenina y normalización de tabúes, las parejas tengan menos relaciones que antes, “ya que, muy a menudo, las parejas se instalan en la comodidad que brinda el amor sin tabúes, dejan de avivar la llama del deseo y se olvidan de que el fuego necesita aire”, asevera Esther Perel.

DEL AMOR AL DESEO

Para definir bien los conceptos, la terapeuta subraya que mientras el amor disfruta sabiéndolo todo del otro, el deseo necesita algo de misterio, que si la intimidad crece a través de la repetición y la familiaridad, el erotismo se adormece con los mismos hechos, mientras que el misterio, lo original y lo inesperado le da alas.

“No es necesario el amor para tener sexo, pero el sexo es necesario para el amor”, subraya Perel a las parejas que acuden a su consulta con cariño, pero sin deseo, y apunta que el riesgo del matrimonio pasa porque, al intentar controlar la pasión, acabas con ella.

¿Y dónde radica el punto medio? Anthony Robbins, un experto en motivación, lo expone claramente al remachar que “la pasión en una relación es proporcional a la cantidad de incertidumbre que se puede tolerar”.


lunes, 21 de noviembre de 2016

Novedosa modalidad de hacer el amor para parejas ajetreadas

Dolors Gasull i Mola y Emili Magrí i Baijet se conocieron en la boba de unos amigos gay. Estuvieron sentados juntos durante el extravagante banquete que siguió la sencilla ceremonia civil, simplemente porque les tocó la misma mesa. Sus nombres estaban escritos en las cartulinas plateadas que había sobre los platos.

Por mucho que las bodas tengan fama de semillero de nuevos enlaces, ni Dolors ni Emili sintieron el menor deseo de emular el ejemplo de los felices novios que no paraban de besarse.
Conversaron lo justo entre plato y plato, pues no parecían tener gran cosa que decirse. Después de los cafés y licores, se marcaron un par de bailes: la cortesía obligaba. Apartando por un momento su apatía, Emili, al despedirse de Dolors, le pidió que le diera su teléfono. Dolors se lo dijo muy deprisa y él lo apuntó.

Una veintena de veces
La llamada se produjo. Quedaron. Tomaron unas copas en un bar de moda. Se acostaron en el piso de Emili. Al cuarto de hora de llegar, ya le estaba llamando un taxi. Repitieron la misma secuencia una veintena de veces antes de que Dolors se viniera a vivir con Emili. Eran pareja a todos los efectos, aunque, entre semana, sólo coincidían en casa a última hora cuando los dos estaban realmente agotados.

Dolors se levanta todos los días a las siete, cuando Emili, que trabaja en una multinacional en Sant Cugat, ya se ha marchado. Lo primero que hace es correr como una condenada durante media hora en la cinta de Emili, antes de ducharse y desayunar a toda prisa, pues le gusta estar en la oficina –es programadora- antes de que llegue su jefa, que suele ser sobre las ocho y media.

Rara vez vuelven a casa a la misma hora, de modo que casi nunca cenan juntos. Además, Dolors es vegana y Emili, un carnívoro empedernido. Tampoco ven la televisión o echan de vez en cuando una partidilla de cualquier juego de mesa. Cada uno se dedica a sus cuentas de Facebook, Twitter o LinkedIn. Emili siempre se acuesta el primero; ya ronca cuando llega a la cama Dolors.

Cita para acostarse
Tras pasar varios meses sin hacer el amor o siquiera acariciarse, acordaron reservar la última hora de las tardes de los sábados para estos menesteres. Como ya sabían los antiguos yoguis, el sexo bien entendido te ofrece más usos o posturas que una navaja suiza, pero hay que saber manejarla sin lastimarte. En el caso de esta pareja, empero, había una única postura que complacía a ambos; a saber: acostados sobre su lado izquierdo, él detrás de ella.

Pero enseguida surgió un problema. A ella le gustaba hacerlo con la luz apagada y a él no. Solución: que se pusiera Dolors un antifaz. El invento dio bastante buen resultado hasta que un sábado en plena faena Dolors, complacida, se dio cuenta de que Emili nunca había sido tan retozón. Intrigada, se levantó el antifaz, y lo hizo justo en el instante que Iniesta marcaba un gol en la pantalla de iPhone que seguía Emili con los auriculares puestos.

Los siguientes veinte segundos fueron el no va más para los dos…gol…gol…gol..gol.¡goooooooooooooooooool! Desde entonces las noches de la pareja son otra cosa. Se acuestan y, mientras lo hacen, ella sigue el último capitulo de "Masters of Sex”, que le encanta, chatea o adelanta un poco el trabajo. A Emili le atrae más una web de esas o echar una hojeada al Financial Times.



Test: ¿Sigues enamorado de tu pareja?

¿Qué queda del enamoramiento una vez que expiran esos dos o tres años de gracia que nos regala la biología humana? ¿Cuáles son sus síntomas cuando ya hemos consumido el cóctel explosivo de hormonas que llenan el amor de euforia, suspiros o arrumacos y cuando ya, ni por asomo, sentimos las mariposas que revoloteaban en nuestros estómagos?

Ante tales preguntas, lo habitual es que la pareja se encoja de hombros y esboce una sonrisa socarrona para salir airosa del paso. El asunto no se liquida con un par de frases, por lo que hemos pedido la colaboración de tres profesionales que manejan herramientas y termómetros muy diferentes para evaluar si seguimos o no enamorados y sopesar si lo nuestro aún tiene remedio.

Inaugura el cuestionario Manuel J. Castillo, catedrático de fisiología médica. Nos propone un triple reto: medir nuestro grado de amor erótico, comprobar cómo lo sentimos en el cuerpo y asegurarnos de que el apego y el deseo sexual siguen dando firmeza a la relación de pareja, como valores seguros e ineludibles aunque el tiempo pase.

1.¿Aún salta la chispa de vez en cuando?
2.¿Sientes la necesidad de compartir con tu pareja lo importante?
3.¿Y las cosas nimias? ¿Sientes esa misma necesidad de compartirlas?
4.¿Te gusta coincidir en el mismo espacio?

5.¿Te despiertan empatía o indulgencia actitudes que en otra persona te crisparían?
6.¿Te apetece hablar con esta persona, verla y reír con ella?
7.¿Sientes necesidad de contacto con su piel?
8.¿Disfrutas sexualmente?
9.¿Te ilusionan los proyectos en común?

10.Si no está presente, ¿la echas de menos?
11.¿Sientes sintonía con esta persona?
12.¿Mantiene aún un fuerte atractivo o magnetismo personal para ti?
13.¿Todavía se te acelera el pulso en alguna ocasión?
14.¿Buscas su compañía sin obsesionarte y sin acosarle con tus miedos o dudas?
15.¿Eres consciente de que la locura del amor es transitoria?

Con la siguiente tanda de preguntas, la psicóloga y sexóloga Martina González Veiga va a tantear el momento anímico y emocional de nuestra relación. Dirige el Centro 'Con mucho gusto' cuyos talleres ayudan a que los sentimientos evolucionen más allá del subidón químico inicial.

16.Quererse es necesario, pero no suficiente. ¿Me aporta cosas buenas esta relación?
17.¿Y tú haces algo para aportar algo positivo?
18.Sopesando costes y beneficios, ¿ganan los beneficios?
19.¿El amor sostiene la relación, por encima de otros intereses (familiares, económicos o remordimientos)?

20.¿Te gusta quedarte a solas con esta persona?
21.¿Sientes que es alguien especial, mucho más que una amistad o alguien con quien compartes piso?

22.Mira hacia tu interior y responde con sinceridad: ¿quedan brasas que avivar?
23.¿Eres capaz de mirarle y mantener la mirada?
24.¿Sabes diferenciar la necesidad de equilibrio y estabilidad del amor auténtico?
25.¿Dedicas tiempo y cuidados a la relación?

El cuestionario lo cierra Luis Castellanos, filósofo y sabio en el manejo de las palabras, autor de 'La ciencia del lenguaje positivo'. Está convencido de que las palabras son el pedestal del amor. "Lo que intuyen los sentimientos, lo confirman las palabras. Cada una impacta en el cerebro y transforma nuestro modo de querer. Según qué expresiones eliges, estás alentando el amor o delatando el desamor".

26.¿Tiendes a evitar palabras de desprecio, los zascas, el insulto y el sarcasmo con tu pareja?
27.Si disparas una palabra negativa, destructiva o malsonante, ¿serías capaz de contrarrestarla con cinco palabras positivas?
28.¿En tus pensamientos y diálogos internos está presente tu pareja?
29.¿Te muestras receptivo a hablar con ella?

30.¿En tu hogar llueven más palabras positivas que negativas?
31.¿Has eliminado el silencio en tu relación como esa versión de la ira o del resentimiento?
32.¿Podrías mencionar ahora mismo más de una palabra o expresión que utilices a menudo relacionada con los afectos?
33.¿Hay sinceridad en esas expresiones que a veces se utilizan ya por costumbre, como "cariño", "amor" o "te quiero"?

34.Cuando dices "Un beso", ¿realmente estás sintiendo el beso?
35.¿Eres capaz de discutir sin destruir, de un modo creativo y constructivo?
36.¿Disfrutas reparando en cada palabra amable que esta persona te dirige?

Resultados
La respuesta afirmativa al menos a la mitad de las preguntas de cada bloque es síntoma de un estado de enamoramiento sereno y consciente de que el amor ahora se manifiesta de un modo más tibio.

Si hay un claro predominio de respuestas afirmativas solo en el primer bloque, puede que exista una fuerte atracción sexual, pero la relación puede tambalearse por falta de comunicación y proyectos en común.

Si hay mayor abundancia de "sí" solamente en los dos últimos bloques, es posible que el enamoramiento haya derivado hacia un estado de seguridad, estabilidad y equilibrio, pero gélido en pasiones y afectos. Tanta serenidad también tiene sus riesgos.

En general, cada respuesta afirmativa en este cuestionario garantiza un buen suministro de sentimientos de gozo, afectividad, energía y motivación para seguir adelante. El test debe tomarse como un entretenimiento útil para reconsiderar nuestro enamoramiento, pero sus resultados no indican diagnóstico. Como indica González Veiga, "cuando no hay claridad suficiente, los profesionales de la sexología pueden acompañar y ofrecer herramientas que permiten una buena evaluación y gestión de la situación".