Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

jueves, 16 de febrero de 2017

No te equivoques al seducirlo

¿Seducir a tu pareja sin caer en la vulgaridad? ¿Es posible? ¿Eso existe? Tal vez ya pensaste en comprar alguna lencería, conseguir algunos juguetes eróticos o practicar un baile sensual. Lo cierto es que sí se puede. Pero te sorprenderás qué es lo que funciona y qué no.

Elige el camino correcto. Hay dos cosas importantes en los que enfatiza la sexóloga Carolina Rivero: la seducción viene de ambos y segundo si piensas que las herramientas de seducción como la lencería “super hot” o juguetes eróticos funcionan, estás equivocada. Según Rivero "ambos, tanto el hombre como la mujer tienen que lograr estar en intimidad no por lo que llevan puesto o tienen, sino porque existe un vínculo”.

Conocer sus preferencias. ¿Cómo saber si hay intimidad? Rivero responde que uno se da cuenta en aquellos detalles como que ambos están disfrutando de lo que hacen, como por ejemplo, salir al parque o agradecer, eso se traduce en el 'cariñito'. “La relación de pareja es artesanal. Tiene que tener ese trabajo de conocer y preguntar 'qué te gusta que te haga', 'dónde puedo tocarte', 'te beso aquí', etc”, detalla.

Forma parte de un vínculo. Toda pareja se enamora a través de la atracción mutua, afirma la educadora Liliana Zabala Lobo. Cuando se conforma una relación, la seducción es un arma letal tanto para el hombre como para la mujer. Así como el erotismo es parte de la pasión, la seducción es un vínculo entre la pareja que se puede producir a través de gestos o miradas.

Detalles sencillos. Zabala destaca preparar encuentros románticos, como una cena, que funcionará como un preámbulo para un encuentro íntimo. Colocarse un poco de perfume en lugares estratégicos como los senos o detrás de las orejas, resulta atractivo para los varones, asegura.

Trucos infalibles. También destaca dar a tu amado caricias, siempre comenzando de forma suave por la cabeza y seguir por la espalda. Estos detalles pueden funcionar para seducir a tu pareja sin caer en la vulgaridad, indica la educadora.

Nueva pareja Tips para ese primer encuentro



Una de las experiencias que genera estrés es el primer encuentro sexual con una nueva pareja. Ese primer acercamiento es un momento importante de conexión, aunque también puede conllevar varios miedos, tabúes, obligaciones, creencias y mandatos que configuran la manera de aproximarse a un compañero erótico.

¿Dónde tocar?, ¿cómo acercarse?, ¿cómo generar el clima de confianza?, ¿cómo saber qué le gusta al otro y qué no?, ¿cómo estar seguros de que este futuro primer encuentro sexual no será una falsa combustión espontánea que terminará con un apagón total de pasión?, son preguntas que muchas personas se hacen antes del coito.

Para entrar en la calidez de la confianza, hace falta construir el encuentro. Se trata de dejarse llevar por la percepción, lo que permite detectar tensiones en el cuerpo del otro, nerviosismo que da cuenta de que se está yendo demasiado rápido o no por el mejor de los caminos. Es por eso que se debe dar tiempo al cuerpo y al vínculo.

Antes de entrar entre sábanas, “cada integrante de la pareja tiene que sentirse seguro de la relación y del paso que va a dar, éste debe ser voluntario; no por manipulación, amenaza o en un estado influenciado por sustancias como drogas o alcohol. La persona debe asegurarse de que ese contacto físico no le dejará secuelas emocionales o físicas, por lo que es esencial protegerse de enfermedades de transmisión sexual (ETS) o embarazo no deseado”, recalca el psicólogo Juan José Vargas, al igual que lo hace la también psicóloga Eliana Aguilar.

En lo emocional, para el primer acercamiento sexual con una nueva pareja, Vargas aconseja no infligir dolor o humillación, “tampoco permitir acciones en las cuales la persona se encuentre incómoda, molesta, avergonzada u obligada. Por ejemplo, a ser filmada, a usar objetos que lastimen o realizar actos que no sean de su agrado”.

Durante el coito, uno de los mayores retos es descubrir qué le gusta al otro y transmitir lo que le agrada a uno. Por eso es importante no saltarse los juegos previos. “Observa y siente cómo te acaricia, su ritmo, sus movimientos, complace a tu amante del mismo modo que lo hace y aprovecha este tiempo para descubrir sus formas y conectarse”, dice la psicóloga Debora De Sa.

Pero, si sientes incomodidad, si tu pareja está cometiendo un error al momento de tocarte o de estimularte, dilo. No porque sea la primera vez debes admitir algo que no te gusta. Habla por respeto a ti y a tu cuerpo, ya que de no hacerlo incluso puedes la puedes mal y la idea es que sea el paso a una sexualidad placentera y sana para ambos.

Sin nervios

Piensa en que es un paso natural en cualquier relación, aunque es probable que la otra persona esté igual de nerviosa que tú.

Planearlo

Si lo hacen con verdadera conciencia, puede ser una de las experiencias más placenteras.

Ten paciencia

No te dejes presionar, recuerda que todo tiene su tiempo.

Interés por el otro

Escucha al otro y atiende, si estás de acuerdo, a sus apetencias. Adopta una actitud divertida y disfruta el momento presente.

Déjate llevar por las sensaciones.

No pierdas de vista el poderoso estímulo de las caricias y los besos para continuar manteniendo el clímax en buen nivel.

¿Cómo las rupturas alteran la personalidad?

En una larga relación, la identidad personal se vuelve cada vez más entrelazada con la de la pareja. Como señala una cita, atribuida a la poetisa victoriana Elizabeth Barrett Browning: "Te amo no solo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo. Te amo no solo por lo que has hecho de ti mismo, sino por lo que estás haciendo de mí". Incluso hay evidencia de que podemos terminar confundiendo los rasgos de nuestra pareja con los propios.

¿Significa eso que cuando se rompe una relación se produce un cambio fundamental en nuestras personalidades? ¿Cómo influye nuestra personalidad en la forma de responder a la ruptura, por ejemplo, en cuanto a tener más probabilidades de quedarnos luego solteros, o de, por el contrario, tener rápidamente otra relación intensa?

Hasta cierto punto, la respuestas a esas interrogantes dependen del género. Un estudio publicado en EEUU en el año 2000 encontró que los divorcios tienen distintos efectos sobre hombres y mujeres. Paul Costa Junior y sus colegas hicieron unas pruebas de personalidad a más de 2.000 personas mayores de 40 años.

Los investigadores volvieron a contactarlas años después para preguntarles sobre los grandes acontecimientos que ocurrieron en sus vidas y averiguar si se habían producido cambios en sus personalidades.

Las mujeres que habían pasado por un divorcio mostraron señales de mayor extroversión, algo que los investigadores atribuyeron a un efecto liberador de la separación.

En contraste, los hombres divorciados parecieron volverse menos conscientes y más inestables emocionalmente ya que, según los investigadores, encontraron desmoralizante el fin de la relación.

Sin embargo, no todos los estudios han encontrado ese patrón. Unos investigadores alemanes midieron los rasgos de personalidad de más de 500 hombres y mujeres de mediana edad, en tres distintos puntos de su vida, en un período de 12 años, desde 1994 hasta 2006.

Su principal conclusión fue que tanto los hombres como las mujeres que experimentaron un divorcio se habían vuelto menos extrovertidos. Una posible explicación fue que habían perdido tantas amistades y otras relaciones que compartían con sus parejas que tuvieron menos oportunidad de socializar y comportarse extrovertidamente.

En otras palabras, puede ser doloroso, pero se lo puede superar. Y no se trata solo de cómo una ruptura amorosa afecte nuestra personalidad, sino también cómo nuestra personalidad influye en la forma de responder a tal separación. Un estudio publicado el año pasado midió la personalidad de más de 2.000 personas, en Flandes, que pasaron por un divorcio, para ver qué tipos de relaciones formaron en los siguientes 7 años.

Las personas con altos niveles de inestabilidad emocional tenían más probabilidades de quedarse solteras durante los siguientes siete años o de tener múltiples relaciones cortas. En ambos casos, reflejan una reticencia a comprometerse de nuevo. Mientras tanto, quienes sacaban alta puntuación en responsabilidad tenían más probabilidades de tener una nueva relación seria, de cohabitar por un largo tiempo y de, finalmente, casarse con esa persona.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Los defectos femeninos que enloquecen a los hombres

Algunas mujeres se acomplejan debido a algún defecto. Sin embargo, no son conscientes de que una parte de sus encantos son esos “fallos” o peculiaridades que las caracterizan. Algunos de estos son:



1. Las pecas



La mayoría de las chicas trata de cubrir su pecas con maquillaje o demás pinturas porque no piensan que es un añadido a su belleza. Un reciente estudio de la Universidad de Essex, en Inglaterra demostró que las pecas son un complemento a la atracción de una mujer media.

2. Lunares



No, no deberías pensar en quitártelos con cirugía láser. Muchas chicas se incomodan con los lunares y sobre todo el lugar en donde los tienen. ¿Recuerdas a Marilyn Monroe? Es considerada una de las más preciosas de la historia, un ícono e ideal. Ella tenía lunares en varias partes de su cuerpo, y además no estaba totalmente delgada, pero ningún chico se resistía a sus encantos.

3.Timidez



Esta condición que afecta a una gran parte de la sociedad es temida por muchas, ya que se imaginan de ancianas, solas y con gatos. Pero no saben que los chicos no se pueden resistir a una misteriosa mujer como ellas. Por otro lado, les hace sentir ternura, y casi un instinto protector que no sabían que tenían.


Algunos tips para atraer a un hombre

El juego de seducción dejó de ser exclusivo de los hombres. Hoy en día las mujeres pueden dar el primer paso para enamorar a esa persona ideal. El portal mujer.guru ofrece algunos tips para ayudar a conseguirlo:

1. Aprende a escuchar

Es bueno hablar de tus intereses y tu manera de ser, pero con cautela. Contarle tu vida y tus gustos no debe ser un monólogo. Dale su espacio para expresarse y muéstrate interesada. Hazle notar que puedes tener diversos tipos de conversaciones, pero sobre todo que sabes escuchar.

2. Sorpréndele

Los detalles siempre hacen sentir especial a alguien. Puedes preparar una cena romántica o simplemente llevarlo a algún lugar divertido para que la pasen bien.

3. Sé divertida

El buen humor es una gran arma de seducción. La risa es una de las mejores formas de conseguir complicidad con otra persona. Él querrá estar contigo solo por pasar un momento divertido.

4. Respeta los espacios

Es importante respetar los espacios. No debe exagerarse con los mensajes, llamadas y detalles. Esto solo hará que pierda de golpe el interés por ti. También respeta tu espacio propio

o acabarás queriendo huir rápidamente.

Miedos sexuales: ¿Cuándo son normales?

Relaciones de pareja desinhibirse

Desde niños la construcción de la sexualidad se ve atravesada por condicionantes externos.

Los padres, la escuela, el medio en general, son influjos potentes que rivalizan con las fuerzas internas del instinto tratando de llegar a un acuerdo que sea viable para la expresión adulta de los deseos sexuales.

En tiempos de liberación y exposición de cuerpos desinhibidos, donde el sexo se muestra con audacia en los medios y en las redes sociales, parece difícil pensar que en la intimidad no ocurra lo mismo. Y sin embargo, los miedos hacen presa a muchas personas que no se atreven a mostrar la desnudez por excesivo pudor, rechazan algunos contactos, o bien evitan tener relaciones sexuales en forma persistente y recurrente.

El sexo público, aquel que nos ofrece los medios y la virtualidad, se aleja cada vez más del comportamiento erótico de la intimidad. En “la cama” siguen apareciendo los mismos miedos, anclados en la historia personal, en cuestiones vinculares y en la exigencia del rendimiento de la performance según la medida del sexo público.

Encontrar estilo sexual

Sentir ansiedad o miedo a la experiencia erótica, sobre todo en los comienzos de la relación, es algo frecuente. Las personas necesitan conocerse, crear códigos de unión que sean satisfactorios para los dos. Se puede contar con un saber previo, tener experiencias de relaciones pasadas, pero cada pareja debe buscar su propio estilo de funcionamiento; es más, una vez que se lo encuentra debe ser flexible para incluir modificaciones y no caer en la rutina.

Es frecuente escuchar cómo la predisposición cambia cuando la relación “pinta” de ocasional a diferencia de aquella que comporta algún tipo de compromiso.

La desinhibición aparece cuando no hay nada que explicar después, solo es disfrute. En cambio, cuando se piensa en la continuidad de la relación, los cuerpos se aprestan a mostrar cierta corrección que puede condicionar en forma negativa la libre dinámica erótica. Todavía hay mujeres que piensan que si muestran lo que sienten, piden lo que les gusta, o se mueven al son del placer, serán tildadas de “liberales”, demasiado sexuales”.

Los hombres no se quedan atrás con sus condicionantes: ellos como machos deben complacerlas.

Tanto en uno como en otro caso las representaciones de cómo tiene que ser la relación se impone a la libertad que debería mover el sentir y el accionar de cada uno de los cuerpos.




El amor, un “trending topic” lleno de trampas

AMOR VS REALIDAD

ENAMORAMIENTO

El amor “es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”, esta es la definición de la Real Academia de la Lengua.

Dicen que este sentimiento es el motor del mundo. Las discusiones, expectativas, teorías y sentimientos se desatan automáticamente con solo pronunciar la palabra. Es, en definitiva, el “trending topic” de todos los días, las horas y los minutos, pero está lleno de trampas.

Esto es porque los mitos sobre el amor nos condenan a sufrir innecesariamente y a preguntarnos invariablemente qué falló.

Creer en las flechas de Cúpido o en la existencia de tu media naranja “puede ser un error garrafal que fácilmente te llevará a quedarte fuera de juego. El desacierto reside también en pensar que el amor es un ente independiente y externo, con cualidades propias, que de alguna manera llega y te toca para instalarse y vivir dentro de uno”.

Así lo defiende el psicólogo clínico David Pulido, para quien, esta externalización de los sentimientos provoca importantes errores, y el primero de ellos es que si se quiere alcanzar el amor te veas obligado a encontrar a tu media naranja: “Algo que indudablemente aumenta la sensación de bienestar cuando crees haberlo hecho, pero que te embarga en la más frustrante de las búsquedas cuando no lo has encontrado y en el más terrible de los infiernos si lo pierdes”. Guionista del filme “Tarde para la ira”, premio Forqué a la mejor película y nominada a los Goya de este año, Pulido sostiene que también cuando se interiorizan procesos se empiezan a cometer fallos disparatados.

“Si no siento lo que se supone que debe sentir alguien que está enamorado, puedo llegar a interrumpir incluso el proceso de conocer a mi pareja, pensando que no podré ser feliz con esa persona. Algo absolutamente falso, porque esas sensaciones pueden corresponder a muchas cosas y ninguna de ellas es la idónea”, menciona Pulido.

Pero, afortunadamente con la edad nos damos cuenta de que ese enamoramiento, como sinónimo de arrebato súbito e intenso, no se da en todas las relaciones, ni garantiza que vaya a ser lo que más feliz te haga.

¿Sigo enamorado?

En su libro “¿Nos estamos volviendo locos?” (Paidós), Pulido desmonta estas y otras creencias sobre los sentimientos y comportamientos más cotidianos del ser humano, y describe esa tendencia, durante la relación, a autoevaluar constantemente si se tienen o no síntomas para ver si el amor está dentro de uno, “como si fuera un virus”, ironiza.

“Decimos estoy enamorado o no, de igual manera que si decimos tengo alto el azúcar o lo tengo bajo, como si fuera algo medible y estamos constantemente preocupados o evaluándonos por si seguimos en ese estado o lo dejamos de estar” y es, reitera, un error.

Como se trata de la emoción más apreciada por los seres humanos, “es ´trending topic´ y como tal está omnipresente en nuestra sociedad, y va ligado a la belleza, al éxito, la felicidad, y son múltiples los estímulos ajenos a la persona deseada que pueden provocar las mismas sensaciones: una canción, un poema una película”, afirma.

Enamorarse, concluye, no está ni fuera ni dentro de la persona, sino que es el resultado de asociaciones “y la cercanía de nuevas respuestas donde influyen tanto las variables de la otra persona, así como los estímulos del entorno”.

Por lo tanto, defiende, se puede ser sujeto activo en un sentimiento que se creía totalmente ajeno a nosotros: “en nuestra mano está el mejorar la aventura de enamorarse, modificando lo que hacemos. Intentar explicar el comportamiento humano en base a cosas internas o externas nos lleva a ideas equivocadas, porque el comportamiento “es una interacción entre el organismo y el entorno”.

Sostiene este psicólogo que cuando decimos “yo en el fondo soy de esta manera o soy de esta otra o no lo sabía, pero estaba enamorado de esa otra persona. Creemos erróneamente en la idea de que dentro de no-

sotros existen cosas como si fuera

un órgano más”.

Empezamos a hablar como si fuéramos un armario de etiquetas que no se corresponde en nada a la realidad, las personas tenemos que fijarnos en lo que hacemos y no tanto en lo que supuestamente somos, y lo que hacemos tiene que ver con la interacción entre nosotros y el entorno.