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lunes, 22 de julio de 2013

Hijos y madres de corazón

En nuestra sociedad no hay una cultura de la adopción y, por el contrario, prevalece una gran cantidad de mitos en torno a ella. Por ejemplo se cree que la adopción se debe mantener en secreto o que los padres adoptivos no llegan a amar a los niños que no concibieron naturalmente. Asimismo, se piensa que sólo las parejas pueden adoptar e incluso sólo los extranjeros.

Todas las anteriores apreciaciones son falsas creencias que se han difundido entre la sociedad, dice la presidenta de la Asociación Nacional de Familias Adoptivas de Bolivia (ANFAB), Celia Jordán, quien afirma que los niños adoptados pueden integrarse a una familia plenamente. Y, por supuesto, dar y recibir amor.

Parejas y solteros

Celia Jordán tiene tres hijos de 19, 16 y 12 años. De ellos, los dos menores llegaron a su hogar cuando contaban con pocos meses de vida.

La razón principal que llevó a Jordán y a su esposo a adoptar fue el deseo de ampliar su familia; además, la pareja tenía amigos que eran padres adoptivos, gracias a quienes comprendieron que se puede “tener familia por adopción”. Además, Jordán y su esposo comprobaron que en los centros de acogida hay miles de niños en situación de abandono.

Por todo ello, hace 16 años la pareja decidió adoptar a un niño que llegó a su hogar con pocos meses de nacido. Cuatro años después de aquella primera experiencia acogieron a una segunda nueva integrante de la familia: una niña de siete meses.

Mucha gente cree, dice Jordán, que uno acude a un centro y escoge al pequeño, lo cual no es evidente, pues cuando se inicia un trámite de adopción sólo se pueden elegir el sexo y la edad del niño; sólo cuando sale el veredicto o fallo del juez se asigna al menor que será adoptado.

Pero no sólo las parejas reúnen las condiciones para adoptar, ya que las personas solas o solteras también lo pueden hacer. Ése fue el caso de la vicepresidenta de la ANFAB y presidenta de la Asociación de Familias del Corazón de La Paz, Elizabeth Carrasco.

Carrasco quería tener familia y rondaba por su cabeza la idea de adoptar, por lo cual realizaba visitas a los centros de acogida hasta que un bebé, que estaba en el hogar transitorio de la Alcaldía de La Paz, le robó el corazón. Se trataba de una recién nacida, cuya vida corría peligro, pues estaba gravemente enferma.

Carrasco se interesó de inmediato en la pequeña y la llevó a su hogar, donde le proporcionó los cuidados que la niña requería para superar su difícil situación. Esto ocurrió cuando la niña apenas contaba con un mes de vida; afortunadamente, la pequeña salió airosa de aquella dura prueba. Actualmente, la “hija de corazón” de Carrasco tiene cinco años de edad.

Una vez que la pequeña se curó, Carrasco inició los trámites para adoptarla legalmente, un proceso que concluyó cuando obtuvo la resolución o fallo judicial de la adopción. Este procedimiento no es el común, aclara Celia Jordán, pues cada niño que se encuentra en un centro de acogida debe tener la situación de abandono definida, lo cual puede tardar entre uno a cinco años. Sólo entonces un niño puede ser dado en adopción, explica.

Proceso y trámites

Las parejas o personas que desean adoptar deben tener mucha paciencia y perseverancia, afirma Elizabeth Carrasco, quien afirma que lo más difícil del proceso tiene que ver con la cuestión emocional. Por ejemplo, durante el proceso a veces se llega a tocar el tema de la infertilidad, que afecta profundamente a las personas que no han superado el “duelo de infertilidad”.

Hasta hace algunos años, dentro de los requisitos se contemplaba el certificado de esterilidad que actualmente ya no se pide. Sin embargo, en algunos departamentos todavía lo hacen, “lo cual es una barbaridad”, dice Jordán. Tanto las personas que quieren adoptar como aquellas que quieren legalizar su situación deben ser conscientes de que tendrán que afrontar éstas y otras contingencias, pues incluso se toparán con funcionarios insensibles.

Si existe la situación en la cual una familia o una persona acogió a un niño abandonado y lo registró como hijo natural, el trámite debe hacerse con urgencia, ya que tal caso podría ser confundido con uno de trata y tráfico de personas, lo cual está penado por ley.

La adopción es un proceso legal –un juicio- y en estos casos los padres deben acudir a la Defensoría de la Niñez y la Adolescencia para legalizar la situación, ya que la única autoridad que confiere la tutela o adopción es un juez. Esta es la mejor manera de demostrar el amor que se tiene hacia un hijo adoptivo, dice Carrasco, quien pasó por todos los trámites para legalizar la adopción de su pequeña hija.

El trámite de adopción no es fácil ni sencillo y en promedio tarda un año; además, requiere la participación activa de los solicitantes, pues “no se puede dar un poder al abogado para que él se ocupe”, explican las representantes de la ANFAB. Una vez hecha la adopción hay un proceso post adoptivo que consiste en una seguimiento de dos años, en los cuales se hace otros cuatro seguimientos cada seis meses.

En La Paz, el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) se ocupa de hacer un estudio biopsicosocial (médico, social y psicológico) a la familia interesada en la adopción. Puede ocurrir que en una primera evaluación los técnicos informen que una persona o pareja no sean aptas para adoptar, pero a pesar de ello hay que insistir y perseverar; por ello es necesaria no sólo la preparación de los padres, sino también de los hijos biológicos, ya que también ellos serán evaluados.

En el caso de Jordán, a medida que avanzaban los trámites la pareja también preparaba a su hijo biológico que tenía tres años y medio de edad. “Vas a tener un hermanito, pero no va a nacer de mi panza, sino de mi corazón”, le decía la madre. De esta forma, desde un principio el niño tenía conciencia de que tendría un hermanito adoptivo y la adopción nunca fue un secreto.

La revelación

Muchos padres adoptivos creen que la adopción se debe mantener en secreto, lo cual a la larga puede causar trastornos y traumas en los niños o jóvenes, e incluso en personas adultas, cuando se enteran de forma inapropiada. “Conocemos familias que tienen miedo y no hacen la revelación”, dice Jordán.

La revelación es un proceso que debe comenzar desde que los niños llegan a la casa, sean éstos de tres meses o de cinco años, de tal forma que la palabra “adopción” suene natural, como la palabra mamá o papá. Así, cuando ellos interroguen sobre su origen, entenderán más fácilmente que fueron adoptados, dicen las representantes de la ANFAB.

La revelación es un proceso determinante que toma mucho tiempo y por ello las diferentes organizaciones como la ANFAB e instituciones como el Sedeges dentro de sus actividades contemplan el tratamiento de este tema, que además es un derecho reconocido legalmente, pues el Código Niño, Niña y Adolescente en su artículo 78 dice: “Todo niño, niña o adolescente que haya sido adoptado tiene derecho a conocer los antecedentes de su adopción y referencias de su familia de origen. Es deber de los padres adoptivos brindarles esta información”.

Precisan apoyo

Según datos de Unicef, en 2008 había en Bolivia 15.000 niños en situación de abandono y para el 2012 la cifra estimada era de 20.000. En los centros también están niños con una situación que no está del todo aclarada, pues hay familias que por determinados factores como la pobreza dejan a sus hijos en los mismos y vuelven a visitarlos de vez en cuando.

En estos casos, los niños no son aptos para la adopción, pues la ley exige que ya no haya contacto con la familia de origen. Así, ese niño irá creciendo y se quedará hasta sus 18 años en el centro. Cuando un niño cumple 18 años, el Estado ya no se hace cargo de él, por lo que salen de los centros a buscarse la vida.

Con el fin de remediar en algo esta situación, una de las conclusiones a las que llegó el Cuarto Encuentro Nacional de Familias Adoptivas de Bolivia fue que el programa gubernamental “Mi primer empleo” contemple a los jóvenes que salen de los centros.

El Gobierno debería tener políticas preventivas y trabajar en las familias, tener programas contra la pobreza, contra el maltrato, dicen Jordán y Carrasco. La adopción es un tema que involucra a la sociedad en su conjunto, pues en los centros de acogida están los ciudadanos que si reciben una oportunidad podrán contribuir, en el futuro, sin duda, al país.

Vas a tener un hermanito, pero no va nacer de mi panza, sino de mi corazón.


La adopción internacional
Las representantes de la Asociación Nacional de Familias Adoptivas de Bolivia (ANFAB) dicen que es necesario renovar los convenios internacionales que se tienen con países extranjeros, pues los últimos datan de hace cinco años.

Por esta razón no se han iniciado trámites internacionales de adopción y los que han llegado a su término recientemente comenzaron hace unos seis años, pues normalmente un proceso de estas características toma hasta siete años.

Los extranjeros son una opción para la adopción no sólo porque ayudan a “vaciar” los centros de acogida, sino también porque ellos adoptan niños mayores de tres años y niños con capacidades diferentes, los cuales en nuestro medio tienen menos probabilidades de ser adoptados. “Ojalá que se abran los convenios para que las personas ayuden y vayan sacando a los niños de los centros”, dicen Celia Jordán, presidente de ANFAB, y Elizabeth Carrasco, de la Asociación de Familias del Corazón de La Paz.

Los centros de acogida no pueden atender a los numerosos niños que no tienen familia y que están desamparados. Ante esta preocupante realidad, la adopción es una alternativa no sólo para “vaciar” los centros de acogida, sino también para que los menores tengan una oportunidad de contar con una familia, nacional o extranjera, que les brinde protección y amor, agregan las “madres de corazón”.



La Asociación
La Asociación Nacional de Familias Adoptivas (ANFAB) tiene un año de antigüedad y desde hace cuatro años organiza anualmente el Encuentro Nacional de Familias Adoptivas de Bolivia. El último encuentro se realizó entre el 6 y 7 de julio en La Paz; antes de la clausura, se acordó que la quinta versión se llevará a cabo en Potosí.

En el cuarto encuentro participaron 20 familias procedentes de Cochabamba, La Paz, Oruro, Potosí, Santa Cruz y Sucre. Entre los participantes no sólo estaban los miembros de las familias adoptivas, sino también parejas y personas solas interesadas en adoptar, además de funcionarios de las distintas organizaciones, como psicólogos, abogados y técnicos.

Un tema en la agenda actual de la organización es promover la celebración de dos fechas importantes: el 15 de mayo, que es el Día Internacional de la Familia, y el 2 de septiembre, que es el “Día por mi derecho a tener familia”, el cual estará abocado exclusivamente a los niños que esperan ser adoptados.

Las asociaciones locales cumplen diferentes actividades. Por ejemplo, la Asociación de Familias del Corazón de La Paz organiza convivencias entre las familias y también acude a los medios de comunicación y participa en la feria dominical de El Prado para promover la cultura de la adopción.

Dentro de la asociación no existe una posición en torno a la adopción de parejas del mismo sexo, aclararon las representantes, ya que hay quienes creen que no tendría que haber ningún problema, pero también quienes creen que sería difícil para un niño entender que dos personas del mismo sexo sean su mamá y su papá.

lunes, 24 de junio de 2013

¿Qué tipo de madre eres?

De carne y hueso

Hay madres que cocinan y madres que piden pizza. Las hay de las que trabajan y de las que se quedan en casa. Algunas visten a sus hijos con “jerseis” de cuello alto y bufandas hasta entrada la primavera y otras los dejan andar descalzos en invierno. Hay madres que adoran jugar con los chicos largas horas y otras a las que les resulta aburrido. Las hay que parecen más jóvenes que sus hijas y otras al estilo de Rubens. Y también hay infinitas combinaciones de todas éstas y muchas más.

No existen las buenas madres, tampoco las malas, sino que hay tantos estilos como mujeres, hijos y situaciones.

Las madres son mujeres reales, de carne y hueso, falibles, vulnerables y, por definición, perfectamente imperfectas.
Una gran realidad: mamás perfectamente imperfectas

Cuando llega un hijo, cada madre se las arregla como puede porque, desgraciadamente, los recién nacidos no vienen con un libro de instrucciones bajo el brazo. Pero hay muchas cosas que todas las mamás tienen en común: los sentimientos de culpabilidad, de sentirse perdidas, indecisas y, alguna que otra vez, al borde de un ataque de nervios cuando los críos empiezan a hacerse mayores.

Cada una aborda el oficio de ser madre a su manera, pero muchas situaciones son comunes a todas. Para desmitificar todos esos roles que se adquieren, analizar todos esos sentimientos muchas veces contradictorios y para no caer en la trampa de la culpabilidad... dos escritoras, Diana Guelar y Andrea Jáuregui, proponen en el manual “Mamás perfectamente imperfectas” una serie de consejos llenos de sabiduría y, sobre todo, de buen humor a los que cada tipo de mamá podrá sacar partido.

Controladora y perfeccionista

1. Madre controladora (o GPS): está obsesionada por el control, se agota ella y agota a los demás. Trata de solucionarlo todo, con lo que el hijo o la hija se sienten perdidos cuando empiezan a tener que tomar sus propias decisiones. Su manera de manifestar su amor es mediante la sobreprotección.

Esta madre tiene que aprender a dejar un poco el control y a respetar la privacidad de sus hijos. Darles espacio para que se desarrollen y establecer tratos basados en la confianza mutua, en los que madre e hijo/a cedan cada uno un poco.

“¿Dónde se ha visto un director técnico corriendo codo a codo con un jugador mientras le grita en el oído hacia dónde tiene que mandar el pase o a qué adversario tiene que marcar? Cuando los jugadores salen al terreno de juego, el trabajo del entrenador ya ha terminado”.

La frase: “Para obtener el control es necesario perderlo”.



2. Madre perfeccionista: la perfección es una trampa. Queremos lo mejor para ellos, pero ese afán, cuando es excesivo, puede conducir al fracaso o la decepción. ¿Es necesario que los hijos sean perfectos, que lo hagan todo bien? Es deseable estimular a los hijos y ayudarlos a vencer sus dificultades. Lo malo es pedirles demasiado.

Las mamás perfeccionistas deberían poner el foco no tanto en los resultados como en el proceso; flexibilizar la mirada para contemplar a sus hijos como son, no como quisiéramos que fueran; respetar sus intereses, habilidades y limitaciones, tomando cada logro como un motivo de celebración y cada fracaso como una oportunidad para aprender a hacer las cosas de una manera diferente.

“Lo único que les pedimos a nuestros hijos es que hagan lo que se espera de ellos, ¿no? (…) Lo que espera, ¿quién? pues, todo el mundo, ¿y quién es todo el mundo? pues todo el mundo: los padres, los abuelos, los amigos, los vecinos, el país, la sociedad y todo el mundo. ¿Y nosotras? Nosotras, también, obvio. ¿Y qué es eso que nosotras y todo el mundo esperamos de los niños y los jóvenes? Pues cosas normales como que tengan modales en la mesa, que estudien, que sean educados, que hagan deporte…”.

La frase: “Cuando el foco está en los resultados y no en el proceso todos perdemos”.

Cómplice y competidora

3. Madre cómplice: es la que quiere ser la mejor amiga de sus hijos. Pero con la mejor intención de ser “simbiótica”, es posible que se termine transformando en “parásito”, y pasar a “alimentarse” de sus vidas, estilos y amigos.

Esta mamá tiene que tomar conciencia de que los adolescentes necesitan compararse con un modelo distinto a ellos, más adulto, más sabio, capaz de guiarlos y protegerlos, que no es lo que obtienen cuando actuamos como sus pares.

“A veces, ser madre es estar ahí para que los hijos se peleen con nosotras, para que nos discutan, para que tengan alguna persona a quien ocultar sus secretos”.

La frase: “Por el bien de nuestros hijos, no podemos darles el lujo de gustarles siempre”.
4. Madre que compite: vivimos en una cultura obsesionada con la juventud y la belleza. No es extraño, por tanto, que los temas del cuerpo y la edad puedan llegar a convertirse en una especie de lucha entre madres e hijas. Un problema añadido es que no nos permitimos tener “envidia” de nuestras hijas, de sus cuerpos tonificados y sus pieles perfectas. Entonces aparece la culpa, consecuentemente, ocultamos y negamos estos pensamientos perturbadores.

Aceptar que efectivamente estamos compitiendo, aunque no querramos, con nuestra hija, “nos permitirá hacernos responsables de cambiar algunas conductas específicas que están jugando en contra del bienestar emocional de los hijos y embarullando nuestra relación con ellos”.

La frase: “¡Cómo nos cuesta asumir que a veces tenemos sentimientos negativos con respecto a nuestros hijos!”.
5. Madre que se apropia: para esta madre, todo lo que les pasa a sus hijos es de ella. No existe para ésta, límite entre sí misma y sus retoños, y le cuesta reconocer que el hijo es otra persona. Para los hijos, esto puede ser muy perturbador. Cuando nos apropiamos de lo que les sucede a nuestros hijos estamos robándoles su derecho a sentir sus propias emociones y entorpeciendo su capacidad de desplegar sus propios recursos (...).

La frase: “Los logros de los hijos tienen que medirse con la vara de los hijos, no con la de los padres, y satisfacer sus propios sueños, no los nuestros”.


jueves, 20 de junio de 2013

¿Estás en el colectivo de los padres “helicóptero”?

El fenómeno de los híper-padres o padres “helicóptero” está en expansión. Tanto nos hemos preocupado por apoyar a nuestros hijos, que podemos estar saboteando su crecimiento.

Los papás helicópteros permanecen inmóviles en el aire alrededor de sus hijos, evitando que pase cualquier influencia externa y previendo todo peligro; los sobreprotegen y se sienten orgullosos de su nivel de compromiso.

Por instinto maternal y paternal, los padres nos programamos a anticipar todas las necesidades y deseos de nuestros hijos. Padecemos el síndrome del “antes de”: “Antes de que se caiga; antes de que se lastime; antes de que repruebe”, etc.

Sin embargo, a veces exageramos. Con el afán de proteger a los hijos de todo, les privamos de la valiosa experiencia de equivocarse. Ser buen padre no es evitar todo posible fracaso o sufrimiento para nuestros niños, sino apoyarlos para que enfrenten retos y los conquisten.

En tu vida de papá o mamá, para dejar crecer a tu hijo, practica el auto control de la siguiente manera.

CONOCE LAS LIMITACIONES

Tuyas, de tu hijo y del ambiente.

En primer lugar, no puedes controlar todo. Tienes que darte cuenta que habrá ocasiones en que tú no estarás presente para proteger a tu hijo, y por lo tanto es necesario enseñarle a cuidarse a sí mismo.

Luego, tienes que conocer a tu hijo y saber de qué pie cojea. Respeta sus talentos y sus debilidades. Por ejemplo, si a tu hijo le cuesta trabajo orientarse no lo vas a dejar solo en un lugar desconocido porque se puede perder.

También debes conocer los ambientes en donde se desenvuelve tu hijo.

Aunque tú no puedes ir a la escuela con él, debes estar familiarizado con los maestros y las reglas para saber que es un lugar seguro, aunque no perfecto. Puedes esperar que haya supervisión, al mismo tiempo que sepas que tendrá que defenderse de vez en cuando.

Controla las siguientes obsesiones.

LA LIMPIEZA

Ningún niño se muere por ensuciarse. Al contrario. En edad preescolar, por ejemplo, los niños conocen el mundo por medio de sus sentidos, y el poder tocar y manipular diferentes texturas (pintura, gelatina, aceite, espuma de rasurar) les ayuda a aprender, si los padres se lo permiten.

Como papá o mamá también es importante liberarte de tus altos estándares de limpieza para permitir a los hijos ayudar con los quehaceres de la casa. Aunque no quede igual la recámara que cuando tú la hagas, deja que tu hijo limpie su propio espacio, para que aprenda a ser responsable.

La ropa perfecta. Si tú tienes un gusto exquisito para combinar colores y estilos en tu propia ropa, tendrás que frenarte las ganas de vestir a tu hijo como si fuera tu maniquí.

Desde edad temprana, es muy importante permitir que él tome algunas decisiones propias y escoger sus prendas (entre dos o tres opciones controladas por ti, si quieres) es una forma de practicar la autonomía y desarrollar sus propios gustos.

LA PROEZA FÍSICA

No puedes someter a tu hijo a un estándar de proeza física que está hecha para adultos. Puede participar en muchos deportes sin ser campeón olímpico. Ni siquiera debe importar si gana o pierde.

Los niños desarrollan su cuerpo y sus habilidades físicas por medio de la práctica, por ensayo y error. No puedes meterte a sus juegos o competencias exigiendo el éxito, sin permitir que se diviertan y aprendan.

LA PERFECCIÓN ACADÉMICA

Para que tu hijo aprenda a ser buen estudiante, hace falta la paciencia. Es importante gozar el proceso de descubrir conocimientos nuevos. Es valioso probar, equivocarse y volver a tratar.

Por lo tanto, los papás tienen prohibido arrancar hojas del cuaderno de la tarea o (¡Dios me libre!) volver a hacer lo que el niño hizo mal.

LA COMPETENCIA

Tal vez los papás estemos acostumbrados a competir en el mundo de los negocios, donde nuestra supervivencia puede depender de la capacidad que tenemos para ganar a los demás.

Sin embargo, nuestros hijos están en una etapa de desarrollo en la que la cooperación y la colaboración son su reto.

Sobre todo en casa, tu hijo debe sentirse cómodo con la seguridad que es aceptado incondicionalmente. No tiene que ganar ninguna carrera ni competencia para tener tu apoyo, cariño y ayuda inmediata.

RELÁJATE

Si tu hijo llora, no te alarmes. Es normal que a veces lloren los niños. Si se cae, se equivoca, pierde o hace el ridículo, ¿qué puede pasar? Es un niño que tiene el derecho de esperar paciencia y aceptación de parte de los adultos más importantes en su vida.

Entonces, con tu actitud tranquila enséñale a levantarse, a volver a tratar y a esforzarse aun más para alcanzar sus sueños. Hay tiempo.

También hay tiempo para ti. No eres perfecto, y puedes aprender a ser mejor papá o mamá, siempre y cuando hayas establecido la regla de la tolerancia en casa. Aprender a aceptar a los demás con sus cualidades, defectos y propias etapas de desarrollo es una lección valiosa.

DISFRUTA

Acepta a tu hijo como es, en este momento de su desarrollo y goza tu tiempo con él. Permite que cometa sus propios errores, que sufra sus propios desengaños y que descubra y escoja sus propios gustos y amigos.

Deja un poco de distancia entre tú y tu hijo para que los dos puedan respirar a gusto. Si tú confías en él y no te metes a corregir todo lo que hace, tendrá la confianza de acercarse a ti por voluntadasu propia.

Regala autonomía a tu hijo

viernes, 14 de junio de 2013

Ser mamá sin descuidar tu propia salud

Cuidar de la alimentación del hogar no es tarea fácil, por ello, es necesario que las madres recuerden la importancia de mantener una buena salud durante todo el año.

El rol materno implica grandes retos, como el de mantener hábitos saludables mientras se responden a las exigencias de velar por las necesidades de la familia. “Frecuentemente las mamás descuidan su alimentación y realizan menos actividad física de la recomendada debido a que dedican gran parte de su tiempo y energía al cuidado de sus pequeños”, afirma Cecilia Soliz, nutricionista de Nestlé. En este sentido, recomienda cuatro aspectos a considerar para ser una mamá saludable.

1 5 porciones coloridas. Consume cinco porciones de frutas y verduras, las cuales aportan nutrientes esenciales que el organismo necesita para la vida diaria, además de que tienen bajo aporte de calorías y son ricas en fibra, vitaminas, minerales y agua.

2 Al cocinar. “Al momento de elegir lo que comerás, escoge métodos de cocción más saludables como la plancha, parrilla o el horno; si vas a emplear aceites, consume de preferencia aceite de oliva”, sugiere la nutricionista. Asimismo, aconseja incrementar la ingesta de fibra, consumiendo al menos 3 porciones de cereales integrales diariamente. Enfatiza en que es importante consumir cinco comidas diariamente, sin saltar el desayuno, ya que es la comida más importante del día.

3 Mantente activa. “Realizar actividad física es muy importante, no hay excusas para dejar de hacerlo. Si no puedes ir al gimnasio deberías caminar alrededor de tu cuadra o parque por 30 minutos al menos tres veces por semana”, explica Cecilia Soliz. Bailar con tus hijos y utilizar las escaleras en vez del ascensor pueden ser otras alternativas.

4 Tiempo para ti. Dormir más y mejor, la falta de reposo ocasiona cansancio e inclusive irritabilidad, “sólo porque eres mamá no significa que necesitas menos de seis a ocho horas de sueño cada noche” indica Soliz. No se pueden controlar todas las circunstancias a nuestro alrededor, pero sí como reaccionamos ante ellas. Reducir el estrés es una recomendación importante que subraya la especialista, “si algo no va como tú quieres, respira hondo y piensa que todo es transitorio. Mantén contacto con amistades, pasa un día en el salón o spa pueden reanimarte, fortalece tu espiritualidad y sobre todo, disfruta la experiencia de ser mamá”.

QUICKIE

A comer pescado azul: alarga la esperanza de vida en unos 2,2 años, de acuerdo con un estudio reciente de la Universidad de Harvard. El problema es que, la dieta boliviana carece de omega-3.

Mientras Ríes segregas endorfinas, esos opiáceos naturales que también aparecen luego de hacer ejercicio, nos hacen sentir bien y resistir el dolor. Además reducen la hormona del estrés, cortisol, que lleva a la depresión.

domingo, 26 de mayo de 2013

Afrontar el desafío de ser madre soltera

Si por circunstancia o elección estás transitando el gran reto de ser madre soltera, compartimos algunos consejos para aprender a disfrutar esta experiencia y deleitarte con tus hijos.

PIENSA EN POSITIVO

Intenta dejar la culpa y la ansiedad a un lado para poder disfrutar de tus hijos. Encuentra el momento para hablar con ellos sinceramente. Diles la verdad, cuéntales cómo se dieron las situaciones con tu expareja, pero no hables mal de él aunque te haya lastimado mucho. A ellos les dolerá más escucharte.

BUSCÁ COMPAÑÍA

Nunca es bueno aislarse y tener una vida solitaria. Contáctate con personas con quienes te sientas cómoda. Pueden ser amigos, familiares, vecinos o, incluso, compañeros de trabajo. Habla con ellos sobre tus miedos e inquietudes. Si llevas a tus chicos a la escuela o a actividades extraescolares, podrás conocer a otros padres con quienes charlar. También toma en cuenta que existen grupos de apoyo dirigidos a madres solteras donde podrás buscar ayuda.

HABLA CON TU EX

Aunque la relación de pareja ya haya terminado, es recomendable que construyan un buen vínculo para llevar adelante la crianza y educación de tus hijos. Es bueno que puedan sentarse a hablar sobre cómo compartirán los distintos aspectos del hecho de ser padres, principalmente, acerca de la tenencia de los chicos, las visitas y las responsabilidades financieras, intentando no dejar nada librado al azar.

NO TE OLVIDES DE TI

Para atender a tus hijos de la mejor manera, es necesario que te mantengas saludable y activa. Además de tus actividades laborales y el cuidado de tus hijos, tienes que dedicarte tiempo a vos.

No delegues tu sueño, dedícale horas a dormir y a descansar tu mente. ¿Te gusta bailar, ir al gimnasio o hacer yoga? ¿Preferís estudiar chino o ir al teatro con amigas? Intenta hacerte un tiempo para recargar tus energías haciendo cosas que te gustan. Si estás bien, se va a notar.

¡DILE A TUS HIJOS CUÁNTO LOS QUIERES!

Las expresiones de amor y cariño nunca están demás. Diles a tus hijos cuánto los amas y lo importante que son en tu vida. Pasa tiempo con ellos, juega y diviértete. Y lo más importante: ¡disfrútalos!

jueves, 23 de mayo de 2013

¿Cómo restaurar el vínculo madre - hijos?

Es un vínculo que nunca se romperá, por más que haya un distanciamiento. La relación entre una madre y sus hijos, es demasiado fuerte, no obstante, por diferentes motivos puede verse afectada. Desembocando en un sentimiento de resistencia o rechazo. ¿Alguna vez lo ha experimentado? Sí, responde Jenny (nombre ficticio) "y al punto de no poder verla y cuando lo hago solo pienso en lo que me hizo", cuenta ella, ahora también madre. "Los hijos pueden llegar hasta el punto de no sentirse capaz de expresarle o recibir afecto", dice la psicoterapeuta Susanne Hansen de Potenciar Humano.

Los conflictos son comunes. Hansen aclara que todas las personas tienen algún tipo de conflicto con la madre ya sea ocasionado por ella o por los hijos, "y no se debe tener miedo, ya que esto es parte del proceso de maduración de la persona, que no es otra cosa que vivir lo propio", aclara.

La verdadera razón del conflicto de esta relación es la necesidad profunda de aprobación o reclamo que tiene el hijo. La psicóloga enfatiza que de ahí se pueden originar los sentimientos negativos, que pueden ser causados a lo largo de la vida por madres con figuras ausentes, controladoras, absorbentes, adolescentes, de carácter muy fuertes y aquellas que manipulan con el rol de víctimas. Sin embargo, los hijos también pueden ser los causantes. "No importa quién sea, la reconciliación es necesaria, por el bienestar de los dos, tener una buena relación con la madre ayuda a enfrentar mejor las situaciones", dice.

¿Cómo limar las asperezas?. La profesional señala que el hijo debe darse permiso para exteriorizar lo que siente de todas las cosas que lo han lastimado con relación a la madre, "pero también se debe destacar las cosas buenas que aprendió con ella". "Lo puede escribir o hablar con alguien, si decide por esta opción, tiene que saber a quién le contará", indica. Posteriormente, tome conciencia de todo esto y permítase estar en paz y sanar, dice la experta, que subraya que en el caso de los hijos adultos, estos tienen la responsabilidad de solucionar y llevar la relación a un punto de paz y reconciliación. "Si pudiera hablar con ella sobre lo ocurrido, sería ideal, sin embargo en muchos casos, quizá no sea posible”, manifiesta."Lo que se debe hacer como hijo es aceptar a los padres tal como son y comprender que nos aman como pueden", aclara Hansen.

viernes, 17 de mayo de 2013

El reto de ser madre soltera

No es fácil. La sociedad, el círculo de amigos y hasta la familia te señalan con la simple noticia de 'seré madre soltera'", confesó con la voz entrecortada Sofía V. M. Traer un hijo o hija al mundo sin el apoyo y figura paterna es un verdadero reto, que solo las mujeres que lo han vivido pueden comprender.

Prepárate. Tengas 35 o solo 15 años, debes estar preparada para todas las críticas que te harán. "Para que intenten bajar tu autoestima y te hagan pensar que en lugar de una 'bendición', lo que nacerá será el fruto de no saber tomar tus decisiones", explicó el especialista Raschid Guardia, a tiempo de indicar que para ello debes recordar que "ese nuevo ser" debe ser tu fortaleza.

Asume tú rol. Según el profesional, la mujer no tiene por qué asumir el rol de madre y padre al mismo tiempo. La madre, aunque sea "soltera", debe desarrollar su papel maternal, no paternal. "Porque no se puede ser dos cosas al mismo tiempo, hay que ser una sola, pero bien", aseveró Guardia.

El abuelo no suple al padre. "La figura del abuelo no puede suplir la del padre. A lo máximo que puede llegar es ser la figura masculina, pero no la paterna. El amor del abuelo es diferente al del papá", aseguró el especialista. De acuerdo a la versión de Sofía, el abuelo no tiene la misma visión de un padre. "El abuelo lo consiente más, hace lo que no hicieron con nosotros como sus hijos", aseguró.

Tu vida cambia. Desde el momento que la prueba de embarazo dio positivo tu vida da un giro de 180 grados. "La dependencia de otro ser en ti debe primar como mínimo en los primeros 10 años de su vida", aseguró Guardia, mientras que Sofía lo corroboró. "Tengo una niña de cinco años y más allá de elegir a una nueva pareja, primero está mi hija, es con ella mi responsabilidad", dijo Sofía.

Tus sueños postergados. Cuando la que será madre se trata de una menor, muchos consideran que los sueños de la joven están truncados. "Pero no es así. Lo único que ocurre es que se ven retrasados, aunque eso depende de la responsabilidad de la madre con ella misma", aseguraron Sofía y el especialista.

La figura paterna. "Es necesaria para que el niño crezca en armonía y equilibrio", aseguró Guardia. Por eso, es muy importante que la madre "soltera" asuma lo mejor que pueda su papel de madre, porque solo así podrá darle la ecuanimidad a la vida de su hijo.

No se cría solo con amor. Hay que ser realista, el gran reto de asumir el papel de madre soltera es que los gastos no se comparten. "Los pañales cuestan, la leche cuesta, los medicamentos cuestan y para ello hay que estar preparadas", sostuvo Sofía, a tiempo de hacer un llamado a los familiares, "porque en esos momentos son los que la deben acompañar y no dejar que se sienta sola", recomendó.


jueves, 16 de mayo de 2013

Mamá y abuela a la vez

María (nombre ficticio) alza a su nieto recién nacido, mientras en su vientre está una de las"sorpresas más grandes", como lo denomina ella. Cuenta que enterarse de que sería madre nuevamente y "a esas alturas" fue en un primer momento desconcertante. Y después pasó a ser una alegría y una situación graciosa. "Mi hija, que recién acababa de tener a mi nieto, se reía, igual que mi esposo y todo mi entorno", cuenta emocionada la señora. Pero, ¿qué significa convertirse en abuela y en madre, de esta manera inesperada? "Entre las primeras emociones pueden estar la inseguridad por parte de la futura madre y el desconcierto de los hijos mayores, pero la alegría que les da a todos es indudable", dice el docente y psicólogo Eduardo Sánchez.

Fortifica la familia. Para el psicólogo, esto de ser madre, cuando biológicamente se debería ser abuela, trae indudables beneficios, tanto para la futura madre como a toda la familia. Señala que si bien al principio causa sorpresa, después el impacto es positivo.
De tal manera que la madre puede tener cuidados y atenciones con su pequeño hijo y su nieto. Y puede brindarse ayuda con los padres de este último, de manera recíproca. Asimismo, "el niño llega a fortificar los lazos de la familia", señala el experto.

La madre y su reacción. Uno de los aspectos que puede sorprender a la futura mamá es cuando se tiene otras planes en la vida. Estos pueden ser profesionales, económicos o simplemente personales. "Generalmente, este hecho impulsa a las personas a reestructurar su vida en base a las fuerzas que le quedan", precisa.

Sentimientos de los hijos. De acuerdo al especialista, pueden aparecer sentimientos como los celos, siendo más frecuentes en los hijos que ya tuvieron sus hijos. "Sienten que les están quitando espacio y atenciones que podrían ser para sus hijos", indica.

"Suelen comparar cuando se llevan por muchos años cómo fue la mamá con el trato cuando ellos eran chicos y cómo lo son actualmente con el bebé", apunta.

Un buen momento. Sánchez puntualiza que esta etapa es un buen momento, ya que vendría a ser un compañero. Además, a partir de los 40 años las mujeres suelen gozar de mayor tranquilidad espiritual, derivada de su experiencia de la vida. "Es un tiempo de plenitud en el que tienen mucho más claro lo que quieren y cómo enfrentarse a nuevos retos, incluida la maternidad", dice la doctora Ana Nogales, psicoterapeuta familiar.

KIT DE SUPERVIVENCIA DE UNA MAMÁ MODERNA

Si hace 40 años ser madre era todo un trabajo, hoy el esfuerzo es el doble. La mujer debe equilibrar su vida para convertirse en una buena mamá, esposa y profesional. “Cuando eres una mamá trabajadora tienes que encontrar maneras creativas para hacer que funcione”, dice Michelle LaRowe, autora de “Working Mom’s 411”. Y las mujeres lo hacemos todos los días. Estas estrategias son el perfecto KIT de rescate de la mamá moderna según esta experta.

kit 1: Toma tiempo para ti. Si eres una súper mamá, lo primero que eliminas de tu lista de “cosas que hacer” es “tiempo para ti” (y debería estar al principio de tu lista). Ya sea hacer ejercicio, caminar, yoga, respirar, o simplemente escuchar música y leer una revista… ten un tiempo para ti. Claro que es más fácil en teoría que en la práctica, pues sabemos que lo debemos hacer, pero el reto es encontrar cómo hacerlo.

kit 2: Noches con tu pareja. Cada dos semanas sal con tu pareja en plan romántico. Ese día deben salir solos y dedicarse a hablar de ustedes, de lo que les pasa, de lo que viven… no de los hijos. Al estar ocupadas entre ser mamás, amas de casa y profesionales… lo primero que muchas mamás dejan de lado es su pareja, pero es un error rotundo: él es tu soporte, tu equilibrio, y mantener la relación de pareja sana es esencial para que todo lo demás funcione bien.

kit 3: No te obsesiones con la limpieza. Si llegas a casa y resulta no estar tan limpia y ordenada como solía estarlo, olvídalo. Es irrelevante. No te vuelvas loca ni obsesiones con la limpieza, déjalo para cuando tengas más energía y aprovecha la que te queda para disfrutar de tus hijos. Es mucho más gratificante.

kit 4: No olvides tus amigas. Sal de vez en cuando con tus amigas y diviértete. Ya sea un pasanaku, ir de compras o un café mensual, pasar tiempo con las amigas y conversar es terapéutico. ¿Quién más para escucharte, comprenderte, y hacerte reir?

kit 5: Hijos modernos. Una madre moderna debe criar hijos modernos y esto es: que cada uno haga su cama, que ayuden con los quehaceres domésticos y que sean responsables en sus tareas escolares. Explícale que esto te ayudaría a estar más tiempo con ellos jugando en vez de estar persiguiéndolos porque no hicieron los deberes.

kit 6: Adiós perfección. Debes saber en qué flaqueas, pero no obsesionarte con ser perfecta. Basta con que trates de mejorar y ser más humana. Esto es, dejar atrás las culpas, esas que la mayoría de las mujeres tienen una vez que salen a trabajar.

kit 7: Ayuda externa. Necesitas ayuda, es imposible hacerlo todo sola y no tienes por qué hacerlo. Las mamás del colegio de tu hijo te ayudarán, así como tú a ellas cuando puedas. Los familiares, amigos y tu pareja también pueden ayudar. ¿El problema? Nosotras no pedimos ayuda y tenemos complejo de perfección o de hacerlo todo nosotras.

kit 8: A la cama temprano. LaRowe dice que los niños menores de 12 años deberían ir a la cama temprano. Eso les da la cantidad apropiada de descanso y a ti (y a tu pareja) un buen respiro y tiempo sólo para ustedes.


QUICKIE

¿Duermes? Date tiempo para ti: serás más creativa y tomarás nuevos retos. “Si no aprendes a desconectarte y recargar, no serás una buena líder”, aconseja Ariana Huffington a Business Week.

Las mamás que trabajan se siente juzgadas por: el orden y limpieza de la casa, no cuidarse y el tiempo que pasan con sus hijos. Las amas de casa, se sienten juzgadas por su contribución económica, la limpieza y no usar su educación.

La súper mamá del siglo 21

¿Qué es ser mamá en el siglo 21? Una mamá moderna (o súper mamá) es una experta malabarista de roles y responsabilidades: quiere estar estupenda, ser una mamá dedicada, lograr reconocimiento profesional, tener la casa perfecta, cuidar su vida social y aspecto físico, mantener vivo el amor y la pasión con su pareja... Las madres de hoy en día quieren hacerlo todo y además quieren hacerlo bien.

Y es que buscamos realizarnos en todo sentido, por lo que aceptamos afanosas la compleja tarea de ser una “súper mamá”. No es que esperan eso de nosotras, es que nosotras nos lo exigimos. Hacerlo todo no es fácil y vivimos en una lucha constante para balancear el éxito profesional sin descuidar el hogar y los hijos. Pero al final, la mamá moderna es una mujer realizada, como madre y profesional, como mujer, esposa y ama de casa. Aunque no es fácil “hacerlo y tenerlo todo”, la mamá moderna demostró que sí es posible y eso es, por sí solo, un gran logro para la mujer de ayer, de hoy y de mañana.

Ayer vs. Hoy

Nuestras mamás y abuelas hubieran dado cualquier cosa por proteger a los niños de enfermedades que hoy se pueden prevenir y curar, o por darse lujos cotidianos como los pañales desechables y el microondas. Pero también es cierto que no tenían que preocuparse, al menos no tanto, por la violencia en la televisión, los riesgos medioambientales o, en muchos casos, cómo equilibrar el trabajo fuera de casa con la vida familiar.

Sin embargo, también está el otro lado: con el dinero que ganamos trabajando podemos pagar ese curso de arte o de futbol de nuestros hijos, sin embargo no nos ayuda a comprar todo el tiempo que nos gustaría pasar con ellos. Sin embargo, el trabajo para la mujer es una fuente no solo de ingresos, pero realización personal. “El trabajo me llena y satisface como mujer”, afirma una entrevistada a M, que aconseja a las mujeres no dejar sus posibilidades de éxito profesional. “Denle al máximo a sus familias y dediquen 100% de su tiempo a los días y horas con su familia”, aconseja esta mamá de dos.

La lista de pros y contras es interminable, pero la cuestión es vivir la maternidad moderna alcanzando ese balance que tanto anhelamos todas y que parece difícil de lograr. Para conocer los retos y alegrías de ser madre en estos tiempos, BabyCenter en Español encuestó a más de 4.000 mamás. Esto es lo que dijeron.

¿Mejores tiempos para ser mamá?

Más del 46 por ciento de las mamás encuestadas piensan que lo tienen mucho más fácil que sus abuelas, aunque también trabajamos fuera de casa. Y es que equilibrar el trabajo y la familia encabeza la lista de dificultades de las mamás hispanas, siendo el problema más grande para el 50 por ciento de las encuestadas. Y esto nos causa culpabilidad: ¿qué madre no siente a veces remordimientos pensando que podría hacerlo mejor? No pasar suficiente tiempo con los niños es lo que más nos apena (47%).

“Me siento culpable por mi ausencia y cansada”, asegura una mamá encuestada por M, que admite que el reto más grande para muchas mamás trabajadoras es “alargar el día y hacer que tu familia entienda las prioridades en tu trabajo”.

Encontrar tiempo para una misma es el segundo gran reto para casi el 39 por ciento de las mamás. Aunque la necesidad de trabajar y la falta de tiempo imponen una gran carga a la mujer moderna, esto no se percibe como el factor que más ha empeorado en los últimos años. Cuando compararon los retos de la maternidad hoy con los que enfrentaron sus mamás, el tener que trabajar ocupó el tercer lugar, después de la influencia negativa de los medios de comunicación, con sus contenidos de sexo y violencia (la pesadilla de 66 por ciento de las mamás), y los peligros que corren los hijos, desde el crimen o abuso, hasta el deterioro del medioambiente.

Con tanta competencia en la actualidad, la mayor angustia de las mamás modernas es que sus hijos no tengan acceso a la educación y oportunidades que necesitan para llegar tan alto como puedan o realizarse profesionalmente.

Papás modernos: nuestros mejores aliados

Mientras que muchos papás del pasado no se involucraban directamente en el cuidado de los niños (no tenían idea de cómo cambiar el pañal) y las tareas domésticas, hoy los papás son dedicados y nos ayudan con los hijos, una de las grandes ventajas de las mujeres modernas.

“Hoy todo se hace entre dos”, dice una entrevistada, contando que su esposo se despierta por las noches y se encarga del hijo cuando ella tiene cosas que hacer. “Él hace las tareas con ellos y los recoge de sus clases extracurriculares”, admite.

La mamá moderna es tecnológica

Además de la ayuda masculina, valoramos lo fácil que resulta acceder a información fiable, para resolver la lista infinita de dudas que tenemos como mamás. Tenemos libros, publicaciones y páginas web que informan a la mujer moderna, y esta es la segunda ventaja destacada de la modernidad. “Tenemos más posibilidades de educar y cuidar a nuestros hijos y darles cosas que antes eran imposibles por falta de información y orientación”, comenta una mamá.

Una encuesta a más de 2,500 mamás realizada por BabyCenter encontró que dos tercios de las mamás usan la tecnología, ya sea para navegar por el mundo 2.0 o usar su Smartphone.

Soltera, una opción para la maternidad

“En un momento de mi vida, sentí la necesidad de tener un hijo y realizarme como madre, pues tenía profesión, trabajo estable y me sentía psicológicamente preparada, además de considerarme una persona madura como para hacerme cargo del niño que ansiaba”, cuenta Sandra (nombre ficticio).

“Me embaracé conscientemente, de alguien con quien salí un par de semanas y aunque lo conocía de antes, preferí dejarlo y no decirle nada porque no estaba en condiciones de mantener una relación amorosa y dejar que alguien entre en mi vida tan íntimamente, aunque esto significara ser madre soltera”, recuerda Sandra, cuya niña tiene hoy siete años.

La socióloga Elisa Saldías, especializada en género y desarrollo, advierte que en el último tiempo cada vez más mujeres han dado muestras de su capacidad para sostenerse y hacerse responsables, en términos económicos, políticos y profesionales, igual o mejor que los varones. Esto las ha llenado de seguridad para concretar el sueño de la maternidad sin la necesidad de tener al lado una figura masculina.

La profesional considera necesario hacer referencia a dos tipos de madres solteras. Primero está la típica adolescente que resulta embarazada por tener relaciones sexuales fortuitas. Esta joven se deja llevar por la curiosidad, por el deseo o por la rebeldía ante la oposición de sus padres de no dejarla iniciar relaciones amorosas. “Es un problema porque no ha logrado aún un desarrollo psicosocial ni emocional para ser madre y porque todavía es una persona dependiente en términos económicos y afectivos”, dice.

El otro tipo de mamá soltera es la que decide serlo por voluntad propia y es de la que hablábamos al principio, al referirnos a su independencia económica y social y a su madurez emocional. Ésta resuelve tener hijos en el momento en que quiere sin necesidad de tener una pareja permanente.

“Ser madre soltera dejó de ser un estigma que impide desarrollar actividades en el ámbito público y privado”, indica la psicóloga Mónica Soliz. La especialista agrega que si bien la madre actual —responsable y madura— tiene el derecho de tener un hijo sin necesidad de casarse, debe respetar el derecho que tiene el niño de saber quién es su padre y si ambos lo desean, mantener una relación de padre e hijo.

“Estas mujeres que hoy estudian, trabajan y son exitosas poseen autonomía sobre su cuerpo y su vida como tal. Son ellas las que deciden con quién, cuándo y por qué tener un hijo”, complementa Saldías.

Por lo tanto —anticipa— la pareja que ella elija para padre de su bebé tendrá que ser muy inteligente porque le tocará negociar con esa mujer que tiene claros sus derechos y deseos. La que determina ser mamá por cuenta propia de seguro que tiene un proyecto de vida y la capacidad emocional necesaria para asumir esta responsabilidad.

Muchas deciden no casarse conscientes de que no podrán llevar una vida en pareja ya sea por el prestigio cosechado, su éxito profesional o en los negocios y/o el tiempo que le dedican a su formación.

Los varones que están formados bajo una visión patriarcal y piensan que son los jefes de hogar, los que mantienen, deciden y pretenden que la mujer sea sumisa, abnegada y obediente no podrán negociar con la mujer hasta asumir un papel más democrático para ambos.

viernes, 3 de mayo de 2013

3 actividades para hacer con tu hija

La relación entre madre e hija resulta muy compleja durante la adolescencia pero no es imposible. Y es que de pronto dejas de ver a la niña y notas que ha crecido, ahora se preocupa por su figura, está pendiente de su look y en casos extremos puede caer en problemas como la anorexia o bulimia entre otros, un verdadero combo de riesgo que se pueden prevenir con sencillos trucos de convivencia y porque no con hábitos que le permitan ejercitarse, y que mejor en este ultimo caso si lo hace junto a ti. ¿Sabías que el yoga, pilates o higrogimnasia son tus mejores aliados?

Razones para el pilates. La instructora y directora del centro Sí Pilates, Karina Correa, enfatiza en las cualidades del pilates ya que les ayuda aumentando la flexibilidad, agilidad, coordinación y equilibrio, asimismo, disminuye los niveles de estrés, aumenta la autoestima y mejora la postura corporal.

Razones para el yoga. Si quieres optar por esta opción, la instructora de Yoga Sivananda, Marcela Terceros, asegura que será un camino de tránsito seguro para tu hija, pues lo que está aprendiendo le ayuda a tener mejor concentración, disciplina, buena respiración (para momentos cargados de emociones), flexibilidad y aunque no va a tener musculación va a tener tonicidad y puede afinar la figura.

Razo nes para el hidrogym. En este aspecto, Virginia Nougues, instructora de Hidrogimnasia de Rolea Center, hace hincapié en la prevención que se logra, el beneficio es cardiovascular, además, permite que tu hija ocupe su tiempo de ocio en algo productivo, que la mantiene en forma y saludable.

1. Pilates

Terapia familiar que permite la conexión entre madre e hija

La clase de pilates puede convertirse en una terapia familiar muy agradable para compartir juntas madre e hija, además, les ayudará a desarrollar una musculatura fuerte y equilibrada, activar la circulación sanguínea, aumentar su rendimiento físico e intelectual y a todo esto se adhiere los beneficios psicológicos y energéticos, que sin duda alguna contribuirán la conexión entre madre e hija, indica Karina Correa, directora de Si Pilates, centro que ofrece cursos para mamá e hija adolescente con un descuento del 20%.

2. Yoga
Forma de enseñarle disciplina, control de situaciones
El yoga puede convertirse en tu aliada perfecta a la hora de lograr disciplina y concentración en tu hija  adolescente. Marcela Terceros, instructora del centro Yoga Sivananda, explica que "esta disciplina permite a las jovencitas manejar su mente y cuerpo, mejorando su salud en general, su respiración, concentración y en el aspecto físico a  sentirse bien consigo mismo, pues en esta etapa ellas andan fijándose si están gordas o flacas”, dice. Puedes practicar estas clases en Yoga Sivananda.
3. Hidrogimnasia
Para estar en forma y ocupar el tiempo en algo productivo
No es necesario saber nadar para sacarle provecho al agua. Según detalla, Virginia Nouges, instructora de Hidrogimnasia de Roela Center, la alternativa de la hidrogimnasia permite fomentar la relación madre e hija, mantiene a los jóvenes ocupados en algo productivo y es ideal para darle batalla a problemas como la anorexia o bulima, propios de la etapa adolescente. "Se trabaja mucho las capacidades aeróbicas, ayuda a mantenerse en forma, tonificar músculos y obtener flexibilidad pero sobre todo el beneficio es cardiovascular". En Rolea Center se ofrecen clases para madres e hijas.

Ayuda a prevenir malos hábitos
Muchos beneficios. Ejercitarse es una de las mejores cosas que una joven adolescente puede hacer por su salud y buen estado físico. Además, no solo ayudará al desarrollo de su organismo que es tan importante en esta etapa, sino también, servirá para prevenir hábitos muy perjudiciales como el consumo de tabaco, alcohol o drogas, asimismo, en las mujeres previene enfermedades como la anorexia y la bulimia. La práctica de cualquier deporte con constancia ayuda a que los adolescentes aprendan la importancia de la disciplina, la perseverancia y el esfuerzo. Eso sí, hay que  tener cuidado con la práctica de ejercicio en exceso y los padres son los mejores vigilantes aquí.

jueves, 18 de abril de 2013

Prefiero a uno de mis hijos

“Mi hijo mayor nació cuando yo estaba muy joven y tuvimos problemas en el parto, es enfermizo y por eso siempre lo he cuidado mucho. Han pasado varios años y recientemente mi hijo menor, que es adolescente, me ha echado en cara que lo quiero menos, que nunca lo he cuidado como al otro”, cuenta Carmen, una maestra de 48 años.

A muchos padres les angustia la idea de que le podrían estar dando más cariño a uno de sus retoños que al otro. No hay que confundir el afecto con la atención que se le brinda a uno de ellos debido, por ejemplo, a que es el más travieso, el más débil de carácter o el que padece de alguna enfermedad.

Según la psicóloga Katia Oporto, hay papás que suelen demostrar más cariño por alguno de los hijos de manera inconsciente: suele suceder cuando se lo considera “el ejemplo de la casa”. “Cuando hablamos de ser un ejemplo nos referimos a que puede ser el más cariñoso, responsable, respetuoso, solidario con todos y éstas son grandes virtudes que hay que festejar”.

Sin embargo, el padre, por querer mejorar la actitud del otro hijo, muchas veces se expresa con palabras hirientes, como “¿por qué no eres igual que tu hermano?” o con hechos, cuando olvida su cumpleaños o una cita importante, cosa que nunca ocurriría con el predilecto.

“Esto podría provocar que el otro hijo sienta celos, envidia y hasta rabia y derivar en una rebeldía”, adelanta Oporto, que recomienda abordar el tema con cuidado.

El psicólogo Alexis Olivares sugiere a los padres de familia no hacer diferencias marcadas que puedan herir al otro hijo. “Por ejemplo, no le compres al predilecto unos zapatos de Bs 500 y al otro unos de Bs 80 porque no es algo justo y esto marcaría sus vidas por siempre”.

“Tampoco pongas de ejemplo al hijo destacado para que los otros sean iguales porque en lugar de que logren buenos resultados, terminarán por rechazarlo”, subraya Olivares.

Un error imperdonable es tirar la casa por la ventana cuando el hijo preferido está de cumpleaños y olvidar la fecha de nacimiento del otro. “Harás que sienta que no lo quieres y prefieres siempre a su hermano, por tanto su rebeldía crecerá”, asegura el psicólogo especialista en niños.

Otra razón que hace que los padres remarquen esas diferencias, según Oporto, es que ven el reflejo de lo que ellos eran antes en esos hijos. “Si juega bien fútbol, el papá dirá: ‘Es igualito a mí’. O si es estudiosa, la mamá se sentirá orgullosa y dirá: ‘Yo también era así’”.

Todos los hijos son diferentes. Y si bien es natural que se tenga más afinidad con uno o que otro requiera un mayor seguimiento debido a su carácter, tu obligación es darles a todos un trato igualitario siempre. Y si entre ellos surge la duda de a quién quieres más, explícales los motivos por los que quizá pasas más tiempo con uno, pero remarcando que cada hijo es muy especial para ti.

Conversa

Si tu retoño te dice que prefieres a su hermano, no te enojes y habla con él. Explícale que los miembros del hogar son como los dedos: cada uno es diferente, tiene distintas cualidades y capacidades, pero no por eso ninguno es más importante que el otro.

Divide tu amor

No hagas que se genere una competencia entre tus hijos para ganar tu atención y llegar a ser el más amado. Si bien es posible que tengas más afinidad con alguno, busca tiempo de calidad con cada miembro de la familia. La clave es que cada uno de ellos tenga una relación especial y diferente contigo.

Atención

Es normal que sientas más preferencia por el que menos dolores de cabeza te causa, pero nunca olvides que es el otro el que quizá más apoyo, compañía, atención y cariño necesita.

domingo, 31 de marzo de 2013

Desde el corazón Madrastras Padrastros

Convertirse en madrastra o padrastro

Un nuevo rol familiar

Lo mejor será que el padre adoptivo goce de la aceptación y aprobación de los hijos, ganada con amor y paciencia. Convertirse en padre o madre por la unión de diferentes familias o por casarse con una persona que ya tiene hijos puede ser una experiencia gratificante y satisfactoria.

Si usted nunca tuvo hijos, tendrá la oportunidad de compartir su vida con una persona más joven y ayudarla a moldear su carácter. Si tiene hijos, les ofrecerá más oportunidades de construir relaciones y establecer ese lazo especial que sólo se genera entre hermanos.

En algunos casos, los miembros de su nueva familia pueden llevarse de maravillas (¿se acuerda de La tribu de los Brady?), pero otras veces surgen dificultades. Tratar de encontrar su rol como padre o madre (además de las responsabilidades cotidianas que trae aparejadas) también puede generar algunas confusiones o incluso conflictos entre usted y su pareja, el excónyuge de su pareja, y los hijos de éstos.

Si bien no hay una fórmula infalible para crear la familia "perfecta" (cada familia tiene su propia dinámica), es importante afrontar esta nueva situación con paciencia y tratando de comprender los sentimientos de todos los involucrados. Las sugerencias a continuación pueden ayudarle a facilitar las cosas mientras intenta adaptarse a su nuevo rol.
Comience despacio

Para un niño, el rol inicial de un padrastro o madrastra es el de otro adulto en su vida que se preocupa por él, similar a un familiar o un mentor. Quizá usted desee crear un vínculo más estrecho enseguida y se pregunte qué está haciendo mal si su nuevo hijastro no se encariña con usted o sus hijos tan pronto como usted quisiera, pero las relaciones necesitan tiempo para crecer.

Comience despacio y trate de no apresurar los acontecimientos. Deje que las cosas se desarrollen naturalmente; los niños se dan cuenta cuando los adultos fingen o no son sinceros. Con el tiempo, puede desarrollar una relación más profunda y significativa con sus hijastros, que no necesariamente debe parecerse a la que ellos tienen con sus padres biológicos.

Factores que afectan su relación

Los niños que están haciendo un duelo por el fallecimiento de uno de sus padres o la separación o el divorcio de sus padres biológicos pueden necesitar tiempo para sanar antes de que puedan aceptarlo a usted como su nuevo padre o madre.

Para aquellos cuyos padres biológicos aún están vivos, el nuevo matrimonio de uno de ellos significa el fin de la esperanza de una reconciliación. Incluso si han pasado varios años desde la separación, los niños (¡y los no tan niños!) muchas veces se aferran a esa esperanza por mucho tiempo. Para un niño, esta realidad puede ocasionar enojo, dolor y confusión.

Otros factores que pueden afectar la transición al rol de padrastro o madrastra:

La edad de los niños. A la hora de adaptarse y formar nuevas relaciones, por lo general, cuanto más pequeños son los niños, más fácil les resulta.

El tiempo que hace que usted los conoce. Generalmente, cuanto más tiempo se conozcan, mejor será la relación. Hay algunas excepciones (por ejemplo, si usted era amigo de los padres antes de que éstos se separaran y es considerado el motivo de la separación), pero en la mayoría de los casos, el tener una historia en común hace que la transición sea un poco más fácil.

Cuánto tiempo salió con el padre o la madre del niño antes de casarse. De nuevo, hay excepciones, pero normalmente si usted no se apresura en la relación con el adulto, los hijos tendrán una sensación positiva de que usted está en esto a largo plazo.

Cómo se lleva su pareja con su excónyuge. Este es un factor crítico. Una comunicación abierta y la reducción de los conflictos entre los excónyuges puede hacer una gran diferencia en la facilidad con que los hijos lo aceptan a usted como su padrastro o madrastra.

Para ellos es mucho más fácil adaptarse a su nueva forma de vida cuando los adultos no hacen comentarios negativos unos de otros.

Cuánto tiempo pasan los niños con usted. Intentar establecer un lazo afectivo con sus hijastros pasando tiempo con ellos cada quince días (cuando lo que ellos desearían es pasar tiempo de calidad con su progenitor al que no ven tan seguido como quisieran) puede ser difícil. Recuerde anteponer las necesidades de los niños: si ellos desean pasar más tiempo con su madre o padre biológico, deben tener ese tiempo. Así, a veces el "desaparecer del mapa" puede ayudar a allanar el camino hacia una mejor relación a largo plazo.

Analizar de antemano qué situaciones pueden volverse problemáticas al juntar ambas familias puede ayudarle a prepararse, de modo que si surgen complicaciones, pueda manejarlas con una dosis extra de paciencia y delicadeza.
Pasos para llegar a ellos

Cuando usted es madrastra o padrastro puede generar luchas de poder dentro de la familia, ya sea por parte de los niños, del excónyuge de su pareja, o incluso de su pareja.

* Anteponga las necesidades, y no los deseos, de los niños. Los niños necesitan amor, afecto y reglas coherentes más que cualquier otra cosa. Darles juguetes o golosinas, en especial si no se los han ganado por sus buenas notas o conducta, puede conducir a una situación donde usted sienta que está intercambiando regalos por amor.

* Las reglas del hogar son importantes. Aplique las reglas de su hogar lo más sistemáticamente posible para todos los niños, sean éstos sus hijos de una relación anterior, los hijos de una relación anterior de su pareja, o los hijos nuevos que han tenido juntos. Los niños y los adolescentes tendrán reglas diferentes, pero éstas deben aplicarse siempre en forma coherente.

* Cree nuevas tradiciones familiares. Encuentre actividades especiales para hacer con sus hijastros, pero asegúrese de pedirles su opinión. Algunas nuevas tradiciones de familia podrían incluir noches de juegos de mesa, salir juntos a pasear en bicicleta, cocinar, hacer artesanías o incluso hacer juegos de palabras en el auto. La clave es divertirse juntos, no tratar de ganar su amor.

Hable con su pareja o cónyuge. La comunicación entre usted y su pareja es importante para que puedan decidir juntos sobre la crianza de los hijos.

sábado, 16 de marzo de 2013

¿Tus hijos te tienen miedo o respeto?

Es con actitudes que se gana el respeto y no con imposiciones. Algunos papás creen que la autoridad sólo puede ser ejercida a través del miedo o la amenaza y no se dan cuenta de que lo que están haciendo con sus hijos es coartar cualidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas o el poder tomar decisiones adecuadas.

“Como padre no dejes que el autoritarismo te ciegue, no puedes dar órdenes y listo. Lo que debes hacer es explicarle lo que es bueno y lo que es malo para que tu hijo entienda y actúe correctamente sin necesidad de escuchar tu voz de mando”, es la recomendación de la psicóloga Tatiana Jáuregui. “Si procedes con imposiciones, este cuadro se repetirá después con los hijos de tus hijos, porque ellos habrán aprendido de ti”. Si actúas con respeto, sin infundirle miedo y le explicas lo necesario, estarás respetando su humanidad, integridad y, sobre todo, su forma de ser. “Esto te obliga a ser coherente, consistente, congruente, asertivo y empático”, señala la psicóloga.

Mucho depende de la forma en la que le des instrucciones: debes estar calmado, usar un lenguaje según su edad y, sobre todo, dar el ejemplo de respeto. “Si das órdenes gritando o con el cinturón en mano, obviamente que tu hijo o hija te harán caso, pero por temor al castigo”, dice por su lado la psicóloga Sonia Gottret.

Si esto sucede, el niño tendrá problemas en el colegio, pues el modelo se repetirá y el profesor siempre tendrá que dar órdenes e instrucciones.El miedo es un sentimiento involuntario de aprensión hacia otra persona o una situación. Éste se alimenta de las inseguridades de cada uno y sólo se combate enfren- tándolo.

“El niño tiene derecho a decir lo que piensa y a ser escuchado. Por ejemplo, si lo mandas a dormir a las 21.00 todos los días es una norma que debe acatar, aunque si le permites decir que no le gusta acostarse a esa hora y que quiere estar despierto una hora más. De todas maneras tendrá que obedecer porque tú le explicarás que es necesario por su salud que duerma temprano tomando en cuenta que aún es un niño”, expresa Gottret.

Pero de ninguna manera se lo impongas y ya, porque obedecerá sólo por temor y producirás en él un sentimiento de angustia y temor”, añade. Haciéndole saber que lo respetas y escuchas, te irás ganando su deferencia poco a poco.

Valores

Para que la relación con tu hijo sea fluida debes hablar siempre de lo que significa el respeto, un valor que toda persona debe tener. Esto no significa que no puedas impartir algún castigo de ser necesario porque el mismo niño se dará cuenta de que lo merecía.

El ejemplo

‘Respetos guardan respetos’. Si buscas que tu hijo te respete, respétalo tú a él. Dale además el ejemplo de este valor en tu casa, con tu pareja, con el vecino, con el mesero, con la señora de la tienda, el chofer del minibús y otros. Él valorará todo lo que dices por cómo eres y no será necesario retarlo para que cumpla.

Sentimientos

El respeto se gana con acciones y expresando lo que se piensa y siente. Tu hijo no repetirá una mala acción si le muestras que eso te lastima y mella la imagen que tienes de él, mientras que una golpiza o un castigo exagerado sólo le creará susto y será origen del resentimiento.

jueves, 7 de marzo de 2013

Déjenme ser madre

Recibiste la noticia de que serás mamá ¡Enhorabuena!, vinieron las náuseas, pataditas, hinchazón, etc. y al final nació tu retoño. Hasta ahí todo fue felicidad, pero olvidaste un pequeño detalle, la “chochera” de las abuelitas, que con toda la buena intención de compartir su experiencia con una primeriza, dan algunos “repetitivos” consejos de crianza, "nada del otro mundo", aseguran, frase que se vuelve rutinaria, al punto de que tu mamá o suegra están encima tuyo.

El asunto es complicado pero tiene solución, señalan los expertos, pues ellas solo quieren ayudarte a cumplir con tu responsabilidad como mamá y una actitud reacia puede verse como un acto de ingratitud o, peor aún, si no utilizas las palabras adecuadas o el momento preciso, corres riesgo de dañar el vínculo.

Nuevos roles para ambas. Todo este tema tiene que ver con el rol generacional - apunta la psicóloga Ana Carola Rojo, "uno aprende a ser hija cuando es madre y aprende a ser madre cuando es abuela, esto significa algo así como: ahora ya entiendo a mi madre, desde que nació mi hijo, y me acerco a ella porque sé lo difícil que es la maternidad (muy común en las madres primerizas)". Por el otro lado, está la sensación de abuela, peor aún si es primeriza, "como yo tengo la experiencia, te voy a enseñar cómo hacerlo mejor".

Instinto y un poco más. A pesar de las buenas intenciones, tener a tu madre o a tu suegra todo el tiempo diciéndote haz esto o aquello, para el psicólogo Eduardo Sánchez no es más que un instinto natural y maternal que todas las mujeres tienen, "por lo general, las abuelas con una personalidad más posesiva son las que invaden el espacio de la hija o la nuera y a veces hasta toman posesión del nieto como si fuera su propio hijo". Carola Rojo asegura que en otros casos es una forma de sanar los propios errores que esa abuela tuvo cuando fue madre joven.

Ayudar sin invadir. Si en algo coinciden los expertos es que en esta etapa, tanto abuelas como madres, deben ejercer el rol que les corresponde, "la hija necesita confianza para criar a su bebé y la abuela dejarla experimentar".

La excesiva intromisión de las abuelas puede resultar contraproducente hasta romper la buena relación madre - hija, advierte Sánchez. "Hay que aconsejar, pero no instruir al estilo militar. Cuando la hija se sienta invadida, lo mejor es sentar las reglas en base a un diálogo directo, que determine el respeto de las normas y roles".//

Planificar

Prepárate con estabilidad económica para asumir el rol

La psicóloga Carola Rojo dice que es importante prepararse económicamente para asumir este rol, "cuando se quiere ser padre, hay que tener independencia económica, caso contrario, los abuelos se hacen cargo y generalmente ahí se tiende a la demasiada intromisión", agrega. La mujer debe asimilar el rol de mamá y prepararse también para otras cosas, como visitar a su pediatra o buscar ayuda profesional.//

Escuchar

Ten en cuenta que los consejos vienen de alguien con experiencia

Tampoco se trata de vetar a las abuelas, señala el psicólogo Eduardo Sánchez. "Toda mujer, más aún cuando es madre primeriza, necesita ayuda, y quién mejor que la mamá o la suegra para brindársela; cuando la abuela ve que uno está haciendo las cosas bien, automáticamente también irá tomando un poco de distancia para dejar la relación madre e hijo lo más limpia posible", asegura Sánchez.//

Quiero ser mamá

Pasó el gran día, cuando vestida de blanco juraste amor eterno y te imaginaste en un nidito de amor lleno de niños. Hoy, tiempo después, aún no logras tener ese bebé entre los brazos y te invaden las preguntas.

Antes de que te preocupes en vano, infórmate bien sobre el tema para afrontarlo con todo lo necesario. Los especialistas aconsejan que diferencies entre infertilidad y esterilidad. En el primer caso, existen esperanzas de revertir cualquier problema para concebir, mientras que en el segundo, la probabilidad de un embarazo es prácticamente nula. La esterilidad necesita un proceso psicológico de aceptación de que no se podrá ser padre o madre de forma natural, sino acudiendo a mecanismos legales como la adopción, mientras que la infertilidad es el tema a tratar por +VIDA en estas páginas. “Cuando una pareja busca un bebé por el lapso de un año sin lograr la concepción, es decir cuando la mujer no se embaraza, se considera que una pareja es infértil. Entonces, hay que preocuparse y comenzar a pensar que existe un problema”, explica el ginecólogo y experto en fertilización Grover Caba.

Por qué a mí. Posiblemente es la interrogante que colma tus pensamientos porque mueres de ganas de un bebé, pero lo que quizás no sepas es que la constante preocupación puede ser una de las principales razones para que concebir se vuelva una tarea difícil. “Me da la impresión de que la gente todavía no es muy consciente de que lo que pasa al cuerpo está muy relacionado con lo que pasa en la mente, el corazón y el alma; a veces las personas se quedan con el diagnóstico médico, por ignorancia, en el buen sentido, de no saber que pueden haber causas más profundas que no sean netamente físicas, pero la vida interior de las personas es fundamental”, explica la psicoterapeuta Susanne Hansen.

Por su parte, el sexólogo Erlan Roca dice que no hay una respuesta única, "hay gente que no fuma, no bebe y se enferma de cáncer, otros con malos hábitos no se enferman ni de uñero. Los anticuerpos dependen el organismo de cada persona".

Indicios. De todos modos, tanto en hombres como mujeres existen señales de alerta. Según Roca, en el caso de ellos, antecedentes como infecciones de transmisión sexual y semen en escasa cantidad deben ser tomados en cuenta. Grover Caba enumera, en el caso de los varones, el problema de testículos en el abdomen que no descendieron a las bolsas escrotales, paperas con la consiguiente inflamación testicular, "en las mujeres, deben ser motivo de atención las malformaciones uterinas, excesivo dolor en la menstruación por endometriosis, ausencia de menstruación por dos o tres meses, quistes, la alteración cromosómica conocida como Síndrome de Turner, que se manifiesta en el escaso desarrollo sexual de la mujer". En ambos, él o ella, puede ser motivo de infertilidad el hecho de someterse a terapias de radioterapia o quimioterapia al padecer cáncer.//


Integral

Todas las facetas influyen para concebir

Según la psicoterapeuta Susanne Hansen, la vida de las personas se desenvuelve en cuatro facetas, dentro de lo que denomina Modelo del equilibrio: dimensión física, profesional, de relacionamiento y de intuición. Ella asegura que todas estas áreas, de una u otra manera, pueden incidir en la capacidad de concebir un bebé y recomienda no limitarse solamente a una sola al buscar respuesta, "el problema de la infertilidad debe ser entendido desde las diferentes áreas, puede tener su origen en la parte física, pero cuando se presenta un síntoma, también hay que buscar una explicación en otras zonas, por ejemplo hay personas con ritmos de vida muy acelerados que priorizan el trabajo y se someten a excesivo estrés". Asimismo, en cuanto a la faceta intuición, relacionada con la parte espiritual, la persona puede tener de forma inconsciente pánico a la vida, a quedar embarazada y a hacerse cargo de otra persona, además de sí misma. "Al estar más relajada, puede ser, sobre todo en la mujer, que el funcionamiento normal de su cuerpo se recupere.

Por ejemplo, se ha demostrado en varios estudios que las parejas que no pueden tener hijos, al inicio hacen todo por concebir, entrando en estado de angustia y estrés porque quieren embarazarse y no pueden, a veces hasta experimentan culpa y se autorecriminan, pero cuando esa pareja acepta el problema y, en algunos casos decide adoptar un niño, proceso que puede durar años o a veces menos, de repente la mujer se embaraza. O sea, la mujer que estaba infértil termina concibiendo un bebé, posiblemente porque en este lapso hombre y mujer se relajaron como pareja, aceptaron y, en esa relajación, su cuerpo recuperó el completo funcionamiento".//

En opinión de

Incluso a veces se recurre a terapias con ansiolíticos y antidepresivos

Existen dos grandes categorías para solucionar el problema de la infertilidad: están los tratamientos de baja complejidad y los de alta complejidad. Entre los primeros se encuentra el coito dirigido, que es cuando el hombre no tiene ningún problema y es la mujer quien no ovula, consiste en que se hace ovular al ovario con asistencia del especialista y él indica a la pareja cuándo mantener las relaciones sexuales. Aquí también entra la inseminación intrauterina, aplicada en el caso de que el hombre produzca pocos espermas, entonces se preparan estos espermatozoides en laboratorio y luego se introducen con una cánula en el útero de la mujer, para que vayan en busca del óvulo.

En cuanto a los tratamientos de alta complejidad se encuentra el in vitro, que se realiza cuando las trompas del útero están obstruidas o también cuando el hombre produce poco esperma. Se prepara a la mujer para que tenga por lo menos unos ocho óvulos, que se sacan en el laboratorio y se juntan con el esperma a través de una aguja especial: se inyecta el espermatozoide dentro del óvulo y cuando el embrión ya creció y se desarrolló, recién se lo puede transferir en el tercer o quinto día para introducirlo dentro del útero. El riesgo de sufrir un aborto o de tener un bebé normal es el mismo con la inducción de la ovulación que con la concepción natural; estos riesgos dependen de la edad de la madre y de factores genéticos.

Una vez se da el embarazo, éste se desarrolla de manera normal, sin necesidad de seguir alguna indicación especial y sin efectos posteriores en la lactancia o en el parto.//

miércoles, 6 de marzo de 2013

¿Ama de casa o trabajar afuera?, ¡puedes con los dos!



Dice Ingrid Saavedra, sicóloga familiar, que todo ser humano tiene derecho a autorealizarse, a sentirse pleno, capaz y competente en las diferentes áreas de su vida. Las mujeres poseedoras de un cuerpo, un intelecto, un alma, frente a la posibilidad de equilibrar estas tres áreas, muchas veces opta por el desempeño máximo en solo una de ellas. De acuerdo a nuestra época, señala que hay dos posiciones:

La mujer exitosa
Esta figura genera frustración a quien no cumpla con éste requisito y se aboque a la crianza y organización del hogar. Hoy ya no se observa sentimientos de culpa por dejar a los niños al cuidado de otras personas, mientras esto le genere mayor éxito profesional y mayor ganancia. Mayor posición frente a otras mujeres y hasta frente al esposo.

La mujer de la casa
Otra posición es la de la mujer que se sumerge únicamente en la vida del hogar, intentando tapar temores, frustraciones. Ahogando sus proyectos personales permanentemente y descuidando su crecimiento personal. Saavedra opina que la mujer no tiene porqué sufrir. Somos seres integrales, compuestos de cuerpo, mente y alma ¿por qué no desarrollarnos en todas las áreas? , se pregunta la experta, “simplemente distribuyendo sabiamente nuestro tiempo”.

En una entrevista publicada por www.enfemenino.com, Anna Quintero, gerente de marketing de Infojobs, la bolsa de trabajo por internet más importante de España, dice que concilia su vida laboral con la familia “teniendo muy claro que mi trabajo es criar y educar a mis hijos. Trabajo para ganar el dinero necesario para llevar a cabo mi principal tarea, que son ellos”. Ella pone en relevancia la corresponsabilidad que tiene con su esposo para llevar adelante su misión y revela que nunca ha necesitado contratar ayuda. Eso sí, tiene menos tiempo para sí misma, pero no lo considera ‘un sacrificio’, porque su trabajo y la labor de madre la apasionan.

Reflejando que este puede ser un sueño hecho realidad para la mayoría de las madres, nuestra sicóloga agrega que en la vida de una mujer puede haber etapas de crecimiento profesional, de mayor organización familiar, de mayor atención a los hijos. De la aceptación, integración y equilibrio de todas las etapas podemos tener satisfacciones.

Y también recapacita: “renunciar por periodos a nuestros proyectos personales por dedicar tiempo a nuestro hogar no significa fracaso. Es quizás un momento de mayor entrega a los seres que amamos”.

¿Y si la renuncia es permanente?
Existe el ‘síndrome del ama de casa’ que puede afectar la salud de las mujeres causado por el estrés, el aislamiento, la rutina y el trabajo no reconocido. Esto lleva a la depresión, sentimiento de culpa y una sensación de vacío.

El sitio www.todamujeresbella.com advierte sobre el desgaste físico por recoger objetos, hacer camas, lavar, planchar ropa, etc., que puede ocasionar que una ama de casa se agache hasta 150 veces al día. ¡Sorprendente!

Trabajar afuera, dice la columna, divide en dos a la mujer, porque debe cumplir un horario laboral y luego mantener en orden la casa, llegando a olvidarse de sí misma y cayendo en depresión. Los estados de humor suben o bajan de acuerdo al momento y se acumulan los pensamientos negativos: “a nadie le importo” “mis amigas no se acuerdan de mí”, “nunca tengo dinero para comprarme algo”, “mi esposo me culpa de todo”, “no soy buena para nada”.

Si no estoy bien, nadie en casa estará bien
Para que todo funcione bien en el hogar, la mujer debe sentirse bien antes que nadie. Sea que elija dedicarse completamente a la familia o compartir su tiempo con un trabajo afuera, hay que pensar en que no se puede dar más de lo que se tiene. Ingrid Saavedra opina que falta priorizar, porque la mujer es capaz de ser y sentirse exitosa en sus dos roles. “En un sano equilibrio, aunque a veces implique postergación de nuestros proyectos, debe primar el orden de cosas en nuestra vida”.

miércoles, 30 de enero de 2013

Ser madre, una elección

Sonia Sotomayor, la primera juez de ascendencia hispana que llegó a la Corte Suprema de Estados Unidos, decidió no ser madre. Hace algunos años, esta determinación se limitaba a razones de salud o estado civil, pero hoy es más que eso. Las razones son muchas, pero por hoy solo analizaremos tres.

Cuestión de preferencia. El sexólogo Erland Roca sostuvo que se trata de la preferencia de la mujer. "Tal vez porque no soporta a los niños o no quiere perder la figura", resaltó, a tiempo de indicar que en ese caso se debe buscar una pareja que comparta la misma decisión, puesto que los hombres, por lo general, llegan a determinada edad en la que buscan a su heredero o heredera.

Escala de prioridades. Otra de las razones por la que algunas mujeres prefieren no tener hijos es porque serlo no está entre sus prioridades. "Yo tengo el derecho a elegir cómo realizarme, aunque muchos crean que solo la maternidad es la cúspide para la mujer, algunas consideramos que no es así y preferimos abocarnos a nuestro rol como profesionales, estudiantes o tías", remarcó la psicóloga Tania Buzzolaro.

Se conoce que en países primermundistas las mujeres toman la decisión de ser madres a partir de los 33 años. Y un 30% decide no procrear ni adoptar niños.

Algún trauma. Aunque todavía no ha sido comprobado científicamente, según Buzzolaro, las mujeres que escogen no ser madre, por más que pueden, es porque tienen algún trauma desde la infancia. "Fueron niñas criadas en un seno familiar no muy sano o tal vez fueron huérfanas, tienen un resentimiento o trauma de no brindar el hogar que ellas no conocieron a otros seres", dice.

Miedo. La psicología destaca que el factor que predomina en algunas mujeres es el miedo a equivocarse. El temor no es por el embarazo o el parto, sino por la crianza del niño o niña, de sentirse incapaz de formar una familia y mantenerla unida, como dicen las normas sociales.

lunes, 21 de enero de 2013

Padres Eviten el miedo a la fiebre en los niños

La fiebre es uno de los motivos frecuentes de consulta para los pediatras. Ante el cuadro febril de un niño, siempre está justificada la precaución, pero con medida. La alarma exagerada no es conveniente. Según la doctora Amalia Arce, autora del blog Diario de una mamá pediatra, lo importante "son los otros síntomas y cómo se encuentra el niño: si sigue jugando, los padres pueden estar tranquilos que si se encuentra apagado". Para los especialistas de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) "es más importante conocer el origen de la fiebre y el estado del niño que la temperatura en sí". Es clave que los padres reciban educación sobre qué es la fiebre y cómo hay que tratarla. Deben saber que "la fiebre es una respuesta del organismo para hacer frente a las infecciones y que la tos sirve para eliminar secreciones", señala el pediatra Francisco Hijano. Un informe de la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) recuerda a los padres que la fiebre por lo general es solo la respuesta natural del cuerpo contra la enfermedad, que reducirla podría en realidad prolongar una dolencia y solo hay que tratarla si esta hace que el niño se sienta incómodo./EFE