domingo, 14 de agosto de 2011

Amor virtual, ¿romance real?

El uso de las nuevas tecnologías facilita el establecimiento de relaciones amorosas en el siglo XXI.

Atrás quedaron las extensas y atrasadas cartas que nuestros abuelos intercambiaban ansiosos de cariño. Hoy en día, si bien el contenido aún puede inspirar el más puro de los sentimientos, el tiempo juega un papel esencial en el establecimiento de una relación amorosa. Desde hace algún tiempo, la red internet, junto a la invasión de nuevos formatos tecnológicos, permite acortar enormes distancias y acelerar las comunicaciones en materia de amor e interrelación.
Amor en tiempos modernos. La web es el instrumento más eficaz para entablar contacto con otras personas de nuestro interés. Ni qué decir del ser amado, pero, ¿realmente es más fácil enamorar por
internet?
De acuerdo con una publicación de BBC Mundo, encontrar pareja se ha vuelto más complicado de lo que parecía, pues, debido al tiempo escaso, las distancias y la compatibilidad de caracteres, que hasta hace poco había que resolver como si de un jeroglífico se tratase, han sido simplificadas a un simple e-mail o a un punto com.
Los sitios virtuales destinados a conocer una posible media naranja cada vez alcanzan mayor popularidad entre la comunidad de los solteros.
Pero ahora, la cosa se pone más fácil todavía, porque para evitar la fatiga de leer cientos de perfiles y datos personales, los sitiales online prefieren utilizar la más pura de las ciencias para obtener, mediante algoritmos, el número del amor, equivalente a sacarse la lotería al conocer a la persona ideal.
La información personal junto con una serie de características sobre el gusto y la personalidad de cada individuo son calculadas por un programa de computador, el cual revela el grado de porcentaje de compatibilidad con el personaje de interés afectivo.
Servicios como GenePartner y ScientificMatch brindan tests de ADN para comprobar la compatibilidad genética, mientras que OkCupid recurre a una prueba de personalidad del usuario. En cambio, otros portales decidieron llegar más lejos, como eHarmony, que lleva a cabo estudios científicos para profundizar sus operaciones numéricas.
El sitio virtual resultó de la exhaustiva investigación e interés del psicólogo clínico Neil Clark Warren para evitar los divorcios.
El profesional optó por elaborar un minucioso test de personalidad para sus interesados, el cual abarca rasgos esenciales del carácter y valores morales que determinan el éxito de una relación. El cuestionario cuenta con más de 300 preguntas. Anteriormente tenía nada menos que 700 interrogantes.
33 millones de usuarios posee la empresa eHarmony, el segundo sitio más popular para citas web.

300 preguntas tiene el cuestionario de eHarmony para lograr un test de personalidad.

35 años de investigación condujeron al doctor Neil Clark Warren a fundar su sitio online deparejas.

El piercing “casero”, una moda riesgosa para los niños

Uno de cada tres niños italianos corre el riesgo de tener una infección severa a causa de la perforación “casera” de orejas, ombligo, nariz, labios o lengua, convertida en una moda cada vez más entre niños de menos de 14 años, decididos a esquivar la ley para conseguir su piercing y esconderse de sus padres.

La alarma fue lanzada por el dermatólogo pediátrico italiano Mauro Paradiso, del Instituto Dermopático Dell’Immacolata (IDI) de Roma.

“El piercing lo quieren los jovencísimos de menos de 14 años, pero para hacerlo en locales autorizados deben tener al menos 14 o el consentimiento de sus padres. El resultado es que se lo hacen ellos mismos, aun en la escuela, con utensilios mal esterilizados”, explicó el experto en las páginas de la revista de la Sociedad Italiana de Pediatría.

Los niños corren demasiados riesgos para esconderse de sus progenitores, que reprueban esa moda. Así se exponen a un “riesgo de graves infecciones, desde el estafilococo áureo hasta endocarditis. Los más expuestos son los varones, porque tienen una percepción más baja del peligro”, dijo Paradiso.

Las complicaciones a causa de los piercing son, de cualquier manera, un problema que involucra a los adolescentes en general. Según datos del dermatólogo infantil, cerca de uno sobre tres casos deriva en una complicación, mientras uno sobre 100 termina en un servicio de emergencia.

Los problemas más comunes son sangrado, infección, cicatrices queloideas en la lengua, cerca de los ojos o los genitales.

jueves, 11 de agosto de 2011

Cómo zafarte de una película romántica

Antes de nada, aclarar que ni tú eres un bruto que sólo quiere ver sangre y explosiones ni ella es una hueca que sólo quiere ver películas que acaban en besitos. Hombres y mujeres preferimos diferentes tipos de películas, dependiendo de nuestros conocimientos sobre cine y de los gustos personales.

Sin embargo, cuando tienes ganas de colgar el cerebro o ver algo que te relaje y te haga escapar de la vida diaria, sueles toparte con que ella quiere ver Jamás besada y tú prefieres Duro de matar. ¿Por qué? “A mí me encantan las películas románticas, sobre todo los finales”, aclara Marisela. “Me ayudan cuando estoy sin pareja o con el corazón roto. Estas películas hacen que crea en que me puede pasar a mí... Y bueno, también me gustan porque, en general, los chicos son guapos”.

Estas cintas alimentan la fantasía romántica. “Esas historias maravillosas me pueden suceder, es más, ya me sucedieron”, agrega Ariana. “Quizá no tuvieron el final feliz que la mayoría de ellas tiene, pero es como ver mi historia reflejada, tanto lo que fue como lo que no, así puedo ver qué aprendo para no cometer los mismos errores en una nueva relación y, de esta forma, lograr ese final de película”.

“A veces, nos sentimos identificadas con la historia. Además, de vez en cuando es lindo relajarse y ver algo light. Las mujeres no vemos sólo zonceras”, aclara Lila.

Sólo dile que no

“A veces, un hombre se empecina en ver algo para complacerte, pero luego termina haciendo comentarios desagradables, lo que sí amerita una pelea”, sentencia Mikaela. “No me molesta que no le gusten mis películas, aunque quisiera compartir esta emoción con él. Pero si él no quiere, pues vemos algo que compartimos los dos”.

Conscientes de eso, otras chicas optan por ver estos filmes entre ellas. “Cuando vamos entre chicas podemos comentar sobre los abdominales o las nalgas de un actor, algo que con los novios jamás haríamos”, ríe Esther.
“Para zafarse de esas pelis, lo que tiene que hacer es hacerme una mejor propuesta, tiene que ser algo que me guste”, agrega Lila.

Pero quizá el mejor consejo lo tiene Isabel. “Con mi novio solemos tomarnos a broma las pelis. Por eso, una vez vemos una de terror, que me espantan, y otra, algo romántico. Da igual: durante la película nos ponemos cariñosos y, al final, la peli es lo de menos”.

Cómo hablar de la sexualidad con los adolescentes

Desde el punto de vista psicológico será necesario que los padres, cuyos hijos están o estarán en esta etapa aborden la sexualidad, como un tema de vital importancia en el aspecto biológico, emocional, fisiológico, conductual, psicológico y social.

El despertar en muchos aspectos comienza en la adolescencia, etapa que comprende la transición entre la niñez y la juventud. Aquí el joven comienza a plantearse una serie de interrogantes con relación a la sexualidad, respuestas que en algunos casos encontrará en sus compañeros de colegio o simplemente ingresando al internet para obtener esta información. Sin embargo, lo esencial es comprender que estos temas deberían ser resueltos en casa, con un diálogo abierto entre padres e hijos, con el objetivo de despejar estas dudas y para que finalmente este último pueda tomar la decisión correcta en el momento indicado.

Desde el punto de vista psicológico será necesario que los padres, cuyos hijos están o estarán en esta etapa aborden la sexualidad, como un tema de vital importancia en el aspecto biológico, emocional, fisiológico, conductual, psicológico y social. Esta etapa en la vida del adolescente es muy importante para establecer los cimientos necesarios para cuando alcance la madurez requerida y pueda ejercer su sexualidad de manera consciente, madura y equilibrada, debido a que habrá aprendido a valorar su sexualidad y la de su pareja. Un momento íntimo, profundo, expresivo y delicado, que si se utiliza de manera inadecuada puede ser un arma letal, que destruye la mente y el corazón de la gente inocente.

¿Qué se entiende por sexualidad?

La sexualidad está conformada por elementos biológicos como el sexo; psicológicos como es el sentirse y pensar siendo hombre o mujer; y los sociales que hacen referencia al comportamiento de ambos en el entorno social. Entendemos por sexualidad a la forma en la que cada ser humano se manifiesta como hombre o como mujer, de acuerdo a las normas y valores propios de su cultura y de su época.

¿Qué diferencia hay entre relación sexual y genitalidad?

Toda persona es por naturaleza un ser sexuado. Ello conduce al hombre y a la mujer a una determinada orientación de todo su ser. Forman parte de la sexualidad humana: los sentimientos, la ternura, los gestos, la amistad, la conversación, el compañerismo, la entrega, la donación y la procreación.

El ser humano tiene la capacidad de expresarse con gestos corporales: el cuerpo es lugar de comunicación con los otros; el cuerpo habla a través de la palabra, la voz, el canto, la sonrisa, las lágrimas, los abrazos, etc.

La genitalidad es solamente una parte de la sexualidad, aunque sigue siendo importante. La clave está en no reducir la sexualidad a sólo genitalidad, tenemos que aprender a integrar en nuestra sexualidad, la parte genital como parte de ella, no como lo determinante.

¿Por qué los adolescentes necesitan saber acerca de la sexualidad?

Se debe entender que la adolescencia se percibe como una época tormentosa y emocionalmente agresiva, llena de enfrentamientos entre los adultos y los jóvenes, sobre todo dentro de la familia. Se considera una etapa en que se produce el desarrollo físico y los cambios emocionales más fuertes y rápidos en la historia de cada persona.

En esta etapa el niño que antes no podía decidir ni opinar porque sus padres eran quienes lo hacían por ellos, ahora comienzan a experimentar un despertar en la parte sexual, fisiológica, psicológica y emocional. Ingresando en un campo peligroso porque si no están bien informados inevitablemente sufrirán y tendrán serios problemas por no haber hecho lo correcto en su momento.

Desde la niñez ya se debería dar una información básica a los hijos con relación a la sexualidad para que conozcan en forma natural la diferencia entre una niña o niño, esto con la finalidad de que aprendan a respetarse, valorarse y cuidar sus cuerpos, a través de una limpieza física, emocional y psicológica. En la adolescencia lo que ya sabía el niño simplemente se amplia de acuerdo a la curiosidad del joven, por conocer mayores detalles, quien mejor que los padres para dar esta información para que el adolescente aprenda a controlar lo que despiertan las emociones, pensamientos, sentimientos y reacciones con relación a la sexualidad y hacia el sexo opuesto. Lejos de las “voces externas”, que los puedan exponer a situaciones comprometedoras y peligrosas.

¿Cuáles son las creencias erróneas que se tiene sobre la sexualidad?

1.- Lo aprenden solos. Falso, si bien es cierto que la mayoría aprendió solo, es verdad que lo que se aprendió fue poco y mal. Hoy al igual que antes la información sexual que dispone el adolescente la obtiene principalmente de sus iguales, por lo que no garantiza que la información sea correcta o adecuada sino es contrastada con la que brindan los progenitores o la escuela.

2.- Se lo enseñan en la escuela. Depende, no en todas las escuelas o institutos incluyen un programa específico con relación a la educación afectiva y sexual. En todo caso debe ser una tarea conjunta entre padres y escuela lo que garantice que este proceso de formación sea el más adecuado.

3.- La educación sexual incita a la práctica sexual. Falso. La educación sexual fomenta la responsabilidad y la adecuada toma de decisiones. Esto permite evitar que los adolescentes vivan su sexualidad con angustia o condicionados por informaciones erróneas, o con la idea de que todo lo que está relacionado con el sexo es potencialmente peligroso, cuando lo que verdaderamente riesgoso está en la ignorancia y el miedo.

¿Qué dificultades surgen entre padres e hijos al tratar este tema?

a) Miedo a no saber responder las preguntas del adolescente. Se tiene la idea que la educación sexual del adolescente consiste en contestar preguntas, lo que obliga a que los padres tengan un amplio bagaje de conocimientos sobre el tema. Nada más falso, porque lo que en realidad quiere el joven es poder hablar, conocer lo que pensamos, cómo enfocamos determinadas cuestiones, que les ayudemos a situar los límites, etc. En la mayoría de los casos conversar sobre la parte emotiva y sentimental, y después algo más o menos específico.

b) No saber cómo enfocar la conversación. Muchos padres no saben cómo abordar el tema sin que se convierta en una especie de asalto directo que intuyen que el adolescente evitará, porque no existe una experiencia de diálogo anterior. Puede darse incluso la situación inversa que el joven quiera saber muchas cosas y no se ánima a preguntar al respecto, para esto será necesario crear un clima de confianza mutua.

c) Sentimiento de vergüenza. A veces los padres evitan estos temas porque creen que sus hijos les preguntarán sobre cuestiones de tipo personal. La intimidad de los padres como pareja, debe pertenecer más que a ellos y así se comunica a los hijos cuando estos intentan adentrarse en este territorio. Pero ello no impide que se puedan comentar algunos aspectos generales de su relación, pero sin entrar en detalles que sólo pertenecen al ámbito de lo personal.

d) Miedo a que el adolescente piense diferente. Algunos padres intuyen claramente que sus actitudes sobre temas de sexualidad y las de sus hijos adolescentes pueden ser bastante diferentes, por lo que hablar de ello sólo les conducirá a discusiones inútiles y al desgaste de la relación. Es evidente que hay diferentes cuestiones en las que padres e hijos pueden pensar diferente, pero evitar el tema sólo evidencia la incapacidad para el diálogo.

Espacio privado del adolescente

En la búsqueda de personalidad, a partir de la pubertad las personas necesitan de cierta privacidad y respeto a la intimidad; dejar de compartir el cuarto con sus hermanos menores es algo que debe considerarse.

Claro está, que deben establecerse reglas claras de convivencia, pero cualquiera de ellas no deben invadir la privacidad del adolescente, afirma la psicóloga, Nuria Fillat. El niño quiere tener su intimidad, especialmente cuando se acerca a la adolescencia se vuelve mucho más receloso de sus secretos.

El tiempo ideal para dejar que un niño o púber comience a experimentar su privacidad es cuando ellos lo piden. Siete, diez años, por ejemplo, aunque hay personas que la buscan antes, señala la psicóloga.

Explica que es en su intimidad que el adolescente prueba a imaginarse a sí mismo y a confrontarse también consigo mismo. “Este es un ejercicio que le ayuda a prepararse para el momento en que deba enfrentarse con la diversidad de cambios rápidos que le toca vivir en esta etapa”, señala Fillat, quien ofreció una charla en la sobre la adolescencia en la Escuela de Padres.

El púber o adolescente necesita tener un espacio propio suyo reservado donde pueda soñar y fantasear sobre sí mismo. Pero no sólo hay ilusiones en su intimidad, también temores, decepciones y desencantos cuando sus deseos son contrastados con su propia realidad.

Este recelo del adolescente preocupa a muchos padres que creen que están perdiendo la confianza de su hijo, pero corresponde a esta etapa evolutiva en que el adolescente necesita crearse un espacio interno para poder representarse a sí mismo, sus ilusiones, deseos o miedos para poder llegar a adquirir una identidad propia, añade la psicóloga.

SILENCIO La preocupación del por qué los hijos no cuentan nada y se encierran en el cuarto, hacen que los padres se interesen más en la privacidad e intimidad, al punto de buscar algo en la habitación.

“Los padres han de ser cautelosos con la expresión no cuenta nada, pues hay cosas que, normal y sanamente, los hijos no cuentan - ni contaron, ni contarán- a los padres como sus sueños, primer amor, pensamientos de fuga, sus preocupaciones o el temor a quedarse solos”, dice la terapeuta familiar.

4 áreas de privacidad e intimidad

La psicóloga sintetiza en cuatro las áreas que se debe (sin cuestionamiento) respetar la intimidad de los jóvenes: sus relaciones sexuales, las notas en los diarios de vida, sus intereses por lo prohibido y los amigos. “Aprender a escuchar los silencios es fundamental para evitar malentendidos en cualquier contexto comunicativo cotidiano”, afirma.

Para entender el mensaje del silencio hay buscar el contexto de la intención comunicativa, añade.

Puntos de vista de los expertos

El sociólogo Javier Elzo opina que la comunicación se complica hoy día en muchas familias por el agobio que viven los padres. “Los adolescentes tienen un doble sentimiento: por una parte la necesidad de hablar con sus padres de lo que a

ellos les interesa - no de lo que interesa a sus padres- y, por otra, algo nuevo que antes no se tenía, el temor y cierta preocupación por no molestar a los progenitores”, explica.



A la hora del amor, hay que ser Ingenieros

Después de llevar varios años de matrimonio, o de convivencia en pareja, es probable que la actividad sexual se torne repetitiva o aburrida. La rutina y la monotonía pueden comenzar a hacer que desaparezca el desencanto, y llegar al extremo de la separación o la búsqueda de nuevas parejas. Si en realidad desea mantener encendida la llama de la pasión con la persona que ama, ¡no deje que eso suceda! pues aunque esta situación es relativamente común, en el mundo han aparecido alternativas enfocadas en derrotar el aburrimiento. Es por ello que recurrimos a un profesional en la materia para que nos explique del tema. El sexólogo Erlan Roca nos comentó que en la pareja no tiene que haber una rutina para tener intimidad, solo hay que ser creativo a la hora de hacer el amor.

Lo más importante para mantener la pasión. Es tener un diálogo con su pareja y decirse lo que le gusta y le disgusta de él o ella. "El amor es como una barra de mantequilla, si uno la apreta con las manos se escurre entre los dedos, si le da el sol se derrite, si le da el frío se congela, entonces hay que cuidar que no le dé ni el sol ni la sombra para mantener la llama ardiente entre los dos. Una fórmula muy importante en la pareja es que por medio de palabras en la intimidad también se estimula el erotismo, y es algo muy esencial.

Consejos. La pasión es el motor de la vida, de las emociones y, sobre todo, del amor. Cuidar esa llama, mimarla, protegerla y convertirla en una hoguera es la fórmula infalible para que una relación no conozca la rutina. Todos los trucos son pocos para alcanzar tan preciado fin.

80% De la relación
Es el sexo, ya que es el encargado de hacer que las parejas sean duraderas.

Hacer el amor es un arte

La pareja tiene que tener imaginación para que no sea una rutina.

1 DIÁLOGO. Previo a la intimidad es importante charlar de las cosas que le gustan y le disgustan a su pareja.

2 No postergue el amor. No postergue los momentos de intimidad para otro día, hay que disfrutar de la pareja.

3 Acepte a tu pareja tal como es. Implica amar, aún cuando tenga cosas que no le agraden no pretenda cambiarlas.

4. Sea expresivo. Diga lo que siente, lo que le gusta, lo que no le gusta; la comunicación es vital en la relación humana.

miércoles, 10 de agosto de 2011

VAGINISMO cuando el sexo duele

No es un problema que las mujeres comenten a viva voz, pero lo cierto es que un gran porcentaje de féminas se ven imposibilitadas de llegar a la penetración durante el acto sexual

María Claudia (28) no sabía por qué le resultaba imposible tener relaciones con su esposo. Hace poco se casaron, tuvieron su noche de bodas, viajaron a su luna de miel pero no pudieron consumar el matrimonio. Ella tenía deseo sexual. Cuenta que comenzaban con los besos, las caricias y todo el preámbulo previo al sexo; sin embargo, llegado el momento, era imposible la penetración porque inmediatamente sentía un dolor inexplicable. Fue por ello que junto con su pareja acudieron a un sexólogo en busca de ayuda y gracias a las terapias a las que se sometió pudo superar el problema.
El vaginismo es la imposibilidad de realizar el acto sexual, debido a la contracción involuntaria de los músculos del tercio inferior de la vagina, indica el sexólogo Erland Roca Chaar y agrega que las mujeres que padecen este problema pueden disfrutar de los juegos sexuales e incluso llegar al orgasmo, siempre y cuando no se produzca la penetración.
Cabe remarcar, advierte el ginecólogo Raúl Hevia, director de la maternidad, que no es lo mismo vaginismo que dispareunia, ya que esta última es el dolor o molestia antes, durante o después la relación sexual, mientras que el vaginismo es la imposibilidad de tener relaciones sexuales debido a un espasmo involuntario.

Hay dos tipos
El vaginismo puede ser total o parcial, explica la sicóloga Claudia Tórrez. “Es decir que puede producirse por una contracción total de la vagina a la mínima estimulación externa de la misma, o puede producirse un cierre solamente parcial de la misma, por lo que en ocasiones puede llegar a darse la penetración, pero de una forma que puede llegar a ser dolorosa o molesta tanto para el hombre como para la mujer”, detalla.
Al respecto, Erland Roca Chaar afirma que hay dos tipos de vaginismo:
Primario: Se da cuando una mujer nunca ha sido capaz de tener relaciones sexuales o llegar al coito. Es comúnmente descubierta en las adolescentes, cuando quieren usar tampones, tener relaciones sexuales o al ir al médico para practicarse un Papanicolaou. “Una mujer puede tener vaginismo y no darse cuenta hasta el momento en que intenta tener una penetración vaginal”, explica el sexólogo.

Secundario: Es cuando una mujer ya ha tenido relaciones sexuales normales y de repente se siente incapaz de ello. Esto puede ser por causas físicas como infecciones vaginales, trauma durante el parto, o secuelas después de una cirugía ginecológica, o por causas sicológicas. “El hecho de que ya haya logrado tener una penetración de forma satisfactoria es un factor que predispone a que el problema se pueda solucionar de mejor forma”, expresa.

Las causas
Según los expertos, el vaginismo es una enfermedad sicológica que se manifiesta con esa poderosa respuesta física, como es la contracción de los músculos de la vagina. Vale decir que las causas pueden ser sicológicas y/o fisiológicas.
Las fisiológicas, indica Raúl Hevia, pueden darse debido a malformaciones, infecciones urina rias, una mala irrigación vaginal, cistitis u otros problemas o enfermedades infecciosas.
Mientras que las sicológicas se presentan por ciertos traumas como una violación, abusos, una mala experencia sexual o presión psicológica para llegar a tener las primeras relaciones cuando no se está preparado.
En criterio de Liliana Zabala, terapeuta sexual, las experiencias traumáticas en cualquier etapa de la vida, como una violación, un abuso sexual o cualquier incidente asociado a la sexualidad o a la zona genital, pueden conducir al vaginismo.
También los problemas con la pareja, que pueden causar ansiedad entre ambos, pueden provocar o contribuir al vaginismo, agrega la experta.

Otros factores determinantes
Asimismo, la sicóloga Claudia Tórrez cita entre las causas del vaginismo:
• Haber tenido una educación demasiado estricta o puritana con respecto del sexo, que termina viéndose como algo sucio o por temor a ser utilizada por los hombres. Generalmente esto se da en ambientes muy tradicionales o en los que no hay una buena comunicación sobre la sexualidad entre padres e hijos.
• Temor al dolor que pueda producir la rotura del himen. En mujeres en que sus amigas han podido perder la virginidad antes que ellas, muchas veces se habla o se comenta sobre la primera vez. Si las experiencias que escuchan al respecto son dolorosas se puede crear cierto temor al sexo por el daño que supone y a la larga se puede generar el vaginismo.
• También en ocasiones tiene que ver con algún tipo de complejo, inseguridad o temor al rechazo, ya no solo relacionado con el coito en sí, sino por la valoración que la otra parte puede hacer respecto del propio cuerpo.

Factores de riesgo
Algunas mujeres son criadas con la creencia de que una relación sexual es algo malo y peligroso, señala Liliana Zabala.
Quizás hubo poderosos tabúes culturales o religiosos que dejan sentimientos de culpabilidad o vergüenza cada vez que la mujer tiene algún deseo sexual.
“Cuando la educación sexual de las mujercitas es inadecuada, pueden crecer pensando que es físicamente imposible llegar al coito”, agrega.

¿Tiene solución?
Por fortuna, asegura Claudia Tórrez, el vaginismo es un problema que tiene solución y, de hecho, es bastante sencillo de abordarlo desde una terapia sexual. El primer paso es consultar a un profesional especializado, que le ayudará a entender qué es lo que está causando el problema y cómo solucionarlo.
“Por suerte la vagina tiene la ventaja de tener gran flexibilidad, por lo que mediante un entrenamiento adecuado y ciertos ejercicios concretos se puede ir consiguiendo la dilatación suficiente para lograr la penetración sin molestia alguna, lo que facilita la eliminación de ideas erróneas sobre el sexo, de tal forma que la mujer pueda disfrutar de su sexualidad”, explica la especialista.
Como decimos, lo más recomendable para superar el tema es acudir a una terapia sexual y poco a poco, con diversos ejercicios, aprender a tener el control sobre los músculos de la vagina. Estas terapias no suelen ser demasiado largas, de hecho suelen ser de las más breves siempre que la persona ponga de su parte y saque tiempo para hacer diversos ejercicios, pero el tiempo de superación puede oscilar entre las 8 y las 16 sesiones, aproximadamente.

Tratamiento
Lo primero que se debe hacer, dice Liliana Zabala, es determinar cuáles son las causas del problema, si son fisiológicas o sicológicas.
Agrega que si la causa es sicológica, el vaginismo puede ser tratado con una sicoterapia individual o de pareja para ayudar a superar el trastorno. Una terapia sexual también es un tratamiento efectivo. El objetivo es tratar el trastorno para que las mujeres puedan tener un acto sexual libre de dolor y acabar con el patrón sicosomático que acompaña a este mal.
El tratamiento consiste en una terapia que fusiona la educación y la asesoría con ejercicios de comportamiento, los mismos que comprenden contracción y relajación de los músculos del piso pélvico. Se recomienda hacer ejercicios de dilatación vaginal en los que se usan dilatadores plásticos. No obstante, es importante que esto se haga bajo la dirección de especialistas. Esta terapia debe involucrar a la pareja y poco a poco se puede incluir un contacto más íntimo, hasta culminar con la relación sexual.
Liliana dice que si la causa es fisiológica u orgánica, el profesional médico es quien determinará cuáles son las pautas a seguir para eliminar el malestar del vaginismo.
Aunque se han llevado a cabo pocas pruebas controladas, muchos estudios científicos prueban la eficacia del tratamiento para esta enfermedad. En todos los casos en donde se ha utilizado la dilatación, se ha alcanzado éxito del 90 al 95% e incluso del 100% de los casos.

La buena noticia es que la mayoría de los casos de vaginismo, ya sean de tipo primario o secundario, tienen solución

Terapia individual
Son muchos los factores que pueden contribuir al desarrollo del vaginismo en ellas, estos pueden ser físicos, sicológicos y en algunos casos, ambos. El tratamiento que se debe aplicar depende de cada caso y del motivo causante de esta enfermedad