domingo, 20 de mayo de 2012

Cuidado con el biberón, los vasos con tapa y chupetes

Los biberones y chupetes en las manos y bocas de los niños pueden parecer objetos inofensivos, no obstante son la causa de múltiples visitas a las salas de emergencia cada año, de acuerdo con un estudio publicado recientemente.

Según el informe del Nationwide Children's Hospital, cada cuatro horas un niño menor de tres años es tratado en una sala de emergencia debido a una lesión relacionada al uso de biberones, chupetes y vasitos de tapa ("sippy cups").

"Reportes previos se habían enfocado principalmente en bebés. No obstante, encontramos que cerca de dos tercios de las lesiones examinadas en nuestro estudio fueron entre niños de un año de edad que apenas están aprendiendo a caminar y son más propensos a caerse", declaró a Efe Sarah Keim, coautora del informe e investigadora de Nationwide Children's Hospital en Columbus, Ohio.

El reporte, que fue publicado el miércoles en la versión en línea de Pediatrics del mes de junio, encontró que el 86 por ciento de las lesiones se produjeron mientras los menores corrían o caminaban con el objeto en la boca y que el 70 por ciento provocaron alguna laceración.

"Debido a que se ha hecho muy poca investigación en esta área, muchos padres pueden no pensar acerca de los riesgos de lesiones con estos productos", indicó Keim, que además es profesora de Ohio State University College of Medicine.

Este es el primer estudio que analiza una muestra en Estados Unidos representativa de las lesiones asociadas a estos productos que fueron tratadas en salas de emergencia del país.

De acuerdo con el estudio del Center for Biobehavioral Health y el Center for Injury Research and Policy del Nationwide Children's Hospital, que examinó lesiones registradas entre 1991 y 2010, al menos 45.398 niños menores de tres años fueron tratados por esta causa en Estados Unidos.

Los investigadores señalaron los biberones como la principal causa de lesiones en los menores con un 65,8 por ciento, seguidos de los chupetes con un 19,9 por ciento.

Tanto la Academia Americana de Pediatría (AAP) como la Academia Americana de Dentistas Pediátricos (Aapd) recomiendan pasar de la botella a los vasos sin tapa cuando el menor tiene 12 meses para prevenir accidentes y promover hábitos de alimentación más saludables.

"Educar a los padres y personas que están a cargo de los niños acerca de la importancia de ayudar a los menores a dejar estos productos a las edades recomendadas por la AAP y la AAPD podría prevenir hasta un 80 por ciento de las lesiones relacionadas a los biberones, chupetes o vasitos de tapa (sippy cups)", aseveró la investigadora.

Asimismo, Keim recomienda acostumbrar a los menores desde temprana edad a tomar sus bebidas mientras están sentados para prevenir este tipo de lesiones.

La experta además aconseja ayudar a los pequeños a dejar de usar el chupete a partir de los seis meses para evitar accidentes con estos una vez que empiezan a caminar.

El informe recopiló datos del Sistema Nacional de Observación Electrónica de Lesiones (Neiss, por su sigla en inglés), el cual es operado por la Comisión de Seguridad de Productos de Estados Unidos. EFE.



Cuando toca ser mamá sustituta

Ha sido la eterna mala de los cuentos infantiles y en la vida real aún cuesta quitarle esa mala fama. La “madrastra”, una palabra que quizás suena un poco fuerte, pero en la actualidad ese es el rol que muchas mujeres están ocupando. Hoy le damos algunos tips para tratar de hacerlo bien y no morir en el intento.

No siempre es fácil entenderse con los hijos de la nueva pareja. Mamá sustituta, buena amiga o bien enemiga jurada, en el ultimo caso, según destaca el psicólogo Raschid Guardia hay que tener mucho cuidado ya que muchas mujeres cuando asumen este rol lo hacen con una serie de conductas que no han sido previamente habladas con el esposo o con los hijos, sino que simplemente ellas tratan de imponer sin límites.

Aspecto fundamental. Lo primero a tomar en cuenta cuando se asume la responsabilidad de un nuevo hogar con hijos incluidos, según Guardia es el respeto, "todos los miembros de la familia tienen que manejarse con mucho respeto. No hay que creer que porque es la madrastra los chicos tienen que respetarla y quererla, no es así primero hay que ganarse el respeto, y una vez ganado recién pueden empezar a exigir una serie de elementos que les ayude a mejorar la relación", añade.

La figura del papá. Ahora bien, puede que usted trate de ganarse el respeto pero en esta situación el proceso es de ida y vuelta, para ello el psicólogo sugiere que el papá tiene que ayudar a que sus hijos tengan un límite de respeto hacia su nueva pareja.

En este caso es importante hablar antes sobre esta situación y poner las cosas claras entre todos los interesados.

No trate de ocupar el rol de madre. Este es un grave error, advierte el experto ya que si bien a usted le toca asumir la responsabilidad de los chicos, de orientarlos, cuidarlos y hasta educarlos, esto no significa que vaya a sobrepasar los límites, "recuerde que siempre debe manejarse en el parámetro del respeto, en base a reglas o límites que se tienen que poner en el hogar", dice Guardia.

Por otro lado, también es importante no decir nada malo acerca de la madre de los chicos, si es posible trate de establecer algún nivel de relación con ella, si todavía está involucrada en sus vidas y de ser posible ayude a que ellos establezcan una buena relación con su progenitora. Pero si esto no es posible evite inmiscuirse con opiniones que le pueden causar daño a los chicos.

¿Y si me rechazan?. En este caso, Guardia apunta que se debe tratar de averiguar primero qué los lleva a esta situación, puede que la mamá sea la que esté metiendo "leña al fuego" o que los chicos tengan una mala percepción de la situación, "Aquí es el papá que una vez más tiene que ayudar a buscar la respuesta para luego encontrar las mejores opciones para que la relación se torne más placentera", enfatiza.

Sea paciente. No espere milagros en esta situación y que las cosas se den de un día para otro. Pero intente hacer todo lo posible para mejorar las relaciones en la familia y crear un ambiente tranquilo y bueno.

Debe aceptar el hecho de que para ellos ha suplantado el lugar de su madre y es una situación que les cuesta bastante aceptar, por lo que la elección más inteligente es mostrarte como una compañera tolerante con la que pueden contar.

No comas por dos durante el embarazo

Seguir una dieta de control calórico durante el embarazo no es riesgoso y ayuda a reducir el peligro de complicaciones graves como preeclampsia, diabetes y parto prematuro, revela un estudio.

Tal como señala la investigación, publicada en British Medical Journal (Revista Médica Británica), muchas mujeres en todo el mundo suelen aumentar de peso durante el embarazo.

Y este incremento excesivo de peso está asociado con varios problemas serios de salud, tanto para la madre como para el bebé.

Sin embargo, actualmente las autoridades de salud en muchos países no recomiendan hacer dietas durante el embarazo.

El consejo de los expertos a las mujeres en edad reproductiva es alcanzar un peso corporal sano antes de embarazarse.

Los investigadores de la Universidad Queen Mary, de Londres, querían investigar si seguir una dieta y/o llevar a cabo rutinas de ejercicio regular para reducir el peso corporal en el embarazo tiene efectos adversos en la madre o el bebé.

Para ello revisaron 44 estudios publicados sobre este vínculo en los que habían participado más de 7,000 mujeres.

Investigación
En la investigación se analizó cuánto peso aumentaron las mujeres durante el embarazo y si se presentaron complicaciones.

Aunque tanto el ejercicio como la combinación de dieta y actividad física lograron reducir el peso corporal, el mayor efecto se obtuvo con la dieta, con una reducción promedio de casi 8 libras.

Con el ejercicio, la reducción fue de sólo 1.5 libras. Y la combinación de dieta y ejercicio logró en promedio una reducción de dos libras de peso.

Y las mujeres que siguieron una dieta de control calórico mostraron "significativamente menos probabilidades" de desarrollar complicaciones.

La dieta, además, no afectó el peso del bebé, dice el estudio.

Según la doctora Shakila Thangaratinam, quien dirigió la investigación, las estadísticas muestran que tanto en Europa como Estados Unidos entre 20 y 40% de mujeres superan el peso corporal recomendado durante el embarazo.

"Cada vez estamos viendo a más y más mujeres que aumentan excesivamente de peso cuando se embarazan", dice la investigadora.

"Y sabemos que estas mujeres y sus bebés están en un mayor riesgo de complicaciones".

Asesoramiento
"El control de peso es difícil, pero este estudio muestra que asesorando cuidadosamente a las mujeres sobre los mejores métodos, especialmente hacer dieta, puede reducir el aumento de peso durante el embarazo".

"También muestra que seguir una dieta controlada tiene el potencial de reducir el riesgo de varias complicaciones en el bebé".

La investigadora agrega que "a las mujeres quizás le preocupa que hacer dieta durante el embarazo puede tener un impacto negativo en sus bebés".

"Pero esta investigación debe tranquilizarlas".

Los expertos subrayan, sin embargo, que el estudio no está aconsejando a las mujeres a perder peso cuando están embarazadas.

El consejo es reducir el peso excesivo o evitar aumentar de peso.

Tal como expresa la doctora Janine Stockdale, del Colegio Real de Parteras del Reino Unido, "si una mujer tiene el peso adecuado durante su embarazo, entonces los términos de 'hacer dieta' o 'una dieta de control calórico', tal como los entendemos, no se deben aplicar a esa mujer".

"Pero necesitamos asegurar a las mujeres que bajo el cuidado de un profesional de la salud el control del peso durante el embarazo es seguro".

viernes, 18 de mayo de 2012

Embarazo de top

“El embarazo es sagrado, una etapa preciosa en la vida de una mujer”, dijo Adriana Lima en su Twitter. Y es que es una de las etapas más bonitas en la vida de una mujer. No sólo nos vemos bellas pero irradiamos un brillo único… y debemos sacar lo mejor de este “glow” y cuidar nuestra piel, cabello y cuerpo.

Gisele Bundchen, Adriana Lima, Alessandra Ambrosio, Arizona Muse, Miranda Kerr, Doutzen Kroes y Heidi Klum, son algunas de las “top” que han sido madres y nunca dejaron de verse fabulosas y radiantes. Y por si fuera poco, no solo han demostrado que saben disfrutar de este momento tan dulce, lo han hecho luciendo fabulosas.

Estamos conscientes de que son mujeres bendecidas por la naturaleza, pero si tenemos constancia, nos mantenemos saludables y activas no tenemos nada que envidiar a estas TOP. Te damos sus infalibles tips que las ayudaron a cuidarse durante y recuperarse luego del parto.

Cambios en tu piel

El embarazo lleva consigo cuatro riesgos estéticos: estrías, piernas pesadas, flacidez en el pecho y cloasma (manchas, principalmente en el rostro). Por otra parte, todo lo que ingieres o te aplicas sobre la piel pasa a la sangre materna, lo que puede afectar al feto. Ten cuidado con los productos de belleza que utilices, elige marcas “pregnancy safe” y evita derivados del retinol.

ROSTRO

Échale la culpa a las hormonas; a ellas les debemos tanto lo bueno (esa sensación de plenitud y la belleza que irradias) como lo malo, que se traduce en dos problemas básicos: la falta de agua y las manchas.

Sequedad. Durante la gestación se producen grandes variaciones hormonales y tu piel se transforma. Algunas provocan una disminución del nivel de grasa; otras estimulan la acción de las glándulas sudoríparas, lo que favorece la pérdida de agua. Esta combinación hace que la dermis se vuelva más seca y sensible, y que disminuya la resistencia cutánea.

Combatirlo implica el sencillo gesto de la hidratación diaria. Además, incluye en tu neceser productos con aceites naturales de alto poder hidratante, como el de rosa mosqueta o el de almendras dulces. Si mantienes la piel del pecho bien hidratada y elástica, prevendrás los signos de flacidez y las estrías. Y no olvides tomar más agua que antes. Tu piel se verá con más vida y se resecará menos.

Manchas. El cloasma gravídico es uno de los problemas más frecuentes del embarazo. Nos referimos a esas manchas color café que suelen aparecer en el rostro, especialmente con la exposición solar. Por eso es muy importante utilizar, sea cual sea el momento del año, un protector solar de amplio espectro.

CUERPO

Los meses de embarazo constituyen una dura prueba para el tono muscular. El aumento de peso, el crecimiento de las glándulas mamarias y el incremento del caudal de circulación sanguínea tienen consecuencias en tu aspecto. Prepara la piel del abdomen y el pecho para que gane en elasticidad y cuida tus piernas.

Estrías. Son el resultado visible de la rotura de las fibras de colágeno y elastina de la piel tras verse sometidas a mucha tensión, como ocurre durante el embarazo. Para prevenir su aparición, mantén la piel perfectamente hidratada y nutrida, especialmente en las zonas más críticas: muslos, vientre y caderas. Si tu piel está sana y se mantiene elástica, evitarás las estrías. El aceite de rosa mosqueta, por su alto nivel de ácidos grasos y la vitamina C y E, son lo mejor para prevenirlas.

Utilízalos día y noche, desde el principio del embarazo, y sigue usándolos después del parto. En tu piel no habrá ni rastro de estrías.

Sequedad. Además de las estrías, el crecimiento del abdomen puede llevar al resecamiento, e incluso pequeñas descamaciones. Una estrategia dermatológica incluye el uso diario de productos nutritivos para mantener la dermis elástica.

Piernas pesadas. Durante el embarazo, el aumento de volumen del útero obstaculiza el flujo venoso que baja hacia las piernas, que además deben soportar el peso del bebé. Por eso es tan frecuente la sensación de pesadez en las piernas. Aplica productos con fórmulas descongestionantes y haz ejercicios para favorecer la circulación.

CABELLO

El incremento de progesterona hace que crezca más rápido y se mantenga brillante durante el embarazo. Los problemas se producen después. Tras el parto, el cabello se cae por el desarreglo hormonal… pero ¡no te desesperes! Pasó a todas y no se quedaron calvas. Se trata de una respuesta a los cambios hormonales.

Tras el parto, la progesterona da paso a la prolactina (la hormona que ayuda a la producción de leche). Su disminución y la de otras hormonas debilitan el folículo piloso y favorecen la caída del cabello.

Este tipo de caída de pelo en mujeres se encuadra dentro de las llamadas alopecias reaccionales, que son las que se producen entre dos y cuatro semanas después del parto.

Para prevenir los efectos del embarazo en el cabello es importante seguir una dieta durante el periodo de gestación que incluya todos los nutrientes necesarios, con especial atención al hierro. Esto redundará en el bienestar del organismo en general y del cabello en particular. Tras el parto se recomienda someter al cabello a un tratamiento correctivo que ayude a incrementar la densidad capilar, estimule el crecimiento del cabello y reduzca su caída. /

MÍMATE

1 Un masaje.

Lo dice Gwyneth Paltrow. Tal y como cuenta la actriz en su blog, Goop.com, llevó su embarazo a cabo con Gowri Motha, una obstetra naturalista con visión holística, autora de un interesante guía para futuras mamás, Gentle Birth Method. Una de las claves de su método es llevar acabo un sencillo masaje de pies al final del día. Basta con trabajar los tejidos de la parte superior de los pies, moviendo los dedos desde arriba y hacia abajo, sin olvidarte de los espacios entre los huesos.

2 Tómate tu tiempo.

Arizona Muse, top del momento, hace poco contaba su experiencia tras dar a luz. “Intenté ponerme mis vaqueros y, por supuesto, no me entraban. Sólo es cuestión de dar tiempo a tu cuerpo”, afirma. ¿Su clave? Esperar al menos un año antes de “juzgar tu figura”. Algo importante para tener en cuenta.

3 Cuidado con el estrés.

Los cambios hormonales asociados al embarazo pueden ponerte más sensible y, también, más nerviosa. Porque es un momento único para disfrutar sin estrés, resulta de lo más recomendable iD-Stress, una aplicación multimedia con ejercicios de relajación breves diseñados por un equipo de terapeutas: respiración emocional, protocolos contra el insomnio...

4 Cambio de look.

Hay dos momentos claves que nos incitan a cambiar de look: después de una separación y antes (o después) de dar a luz. En una encuesta 15 por ciento de las mujeres lo hicieron estando embarazadas ya sea porque estaban aburridas, necesitaban encontrar un look que les haga sentir más seguras y porque buscaban funcionalidad. Una de las máximas de Ken Paves, estilista de celebs, es encontrar un corte “wash and wear” que se adapte a la textura de tu cabello.

5 En el neceser.

Alessandra Ambrosio se declara amante del chocolate negro, del agua de coco, de las dietas ricas en vegetales, frutas y sopas y que siempre hay en su bolso al menos siete productos para maquillar los labios; barras, gloss, brillos, vaselinas, perfiladores...



PRODUCTOS TOP

Biovergetures de Biotherm, uno de los tratamientos antiestrías más aplaudido entre las embarazadas. Contiene karité, soja y silicio.

Huile Tonique de Clarins. Existen numerosas cremas anti estrías, pero el aceite de Argan es milgroso. El Huile Tonique de Clarins es perfecto para acompañar la subida de peso sin estropear la piel. Es todo un clásico..

Aceites naturales. Amén del aceite de almendras (uno de los más recomendables para usar durante el embarazo), existen otros productos básicos y naturales que pueden (y deben) usarse cuando se está esperando un bebé. Uno de los preferidos de Adriana es la manteca de coco.



QUICKIE

Si notas más granitos o barros que de costumbre debes ser más cuidadosa con la limpieza del cutis y utilizar productos que no produzcan acné. Sin embargo, nunca utilices una crema anti acné sin consultar con el médico.

jueves, 17 de mayo de 2012

7 tips embarazo saludable

Cuidar tu alimentación durante el embarazo es básico para tu salud y la del bebé. Es posible que durante el embarazo tengas más hambre de lo habitual y te apetezca comidas que no sean del todo saludables. Y es que el 40 por ciento de las embarazadas reconoce comer bollería industrial más seguido de lo que debería. Este tipo de alimentos no son saludables para el bebé (ni para ti), sobre todo si te excedes. Estos son los alimentos con los que cubrirás todas tus necesidades nutricionales.

1 Milagroso Fólico.

Ácido fólico, folatos, vitamina B9... Tres nombres diferentes para el suplemento vitamínico más importante del embarazo. Su primera gran función es participar en el correcto desarrollo del bebé que esperas ya que interviene en la división celular que dará lugar a la formación de los órganos y tejidos del embrión. El ácido fólico disminuye el riesgo (hasta un 80 por ciento) de que el bebé nazca con algún defecto del tubo neural (espina bífida o anencefalia), algo que en la actualidad sucede en uno de cada 600 embarazos.

Por otro lado, el ácido fólico reduce las probabilidades de que el bebé tenga ciertas malformaciones cardiovasculares y de las vías urinarias, hendidura del paladar y labio leporino. De hecho, los especialistas aconsejan empezar a tomar a diario un suplemento de ácido fólico tres meses antes de iniciarse la gestación.

En lo que a la futura mamá respecta, tomar folatos es importante para alcanzar el volumen de glóbulos rojos necesarios y, según ha demostrado una investigación de la Universidad de Ottawa, para disminuir el riesgo de preeclampsia.

Asegúrate un aporte completo de ácido fólico consumiendo 0,4 mg diarios, gracias a un suplemento, pues sólo a través de la dieta no obtendrás la cantidad necesaria.

El ácido fólico se encuentra fundamentalmente en las verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, coles, lechugas) y, en menor medida, en otros alimentos como las legumbres, los cítricos, los frutos secos o la leche. Hay lácteos enriquecidos con ácido fólico.

2 ¡Proteínas adentro!

El hierro es importantísimo y una de las mejores fuentes son las carnes. Se aconseja consumir una ración variada al día, siempre bien cocida para evitar la toxoplasmosis. La carne te aporta proteínas, indispensables para aumentar tu volumen sanguíneo para la formación de la placenta, el crecimiento del útero, el desarrollo celular de tu bebé... Al comprarla, escoge la más magra, y evita las hamburguesas, salchichas y patés.

Asimismo, los huevos aportan los mismos beneficios. Y no te olvides del pescado, que aporta los ácidos grasos esenciales de tipo omega y yodo. Intenta tomarlo tres veces por semana. Decántate por los pescados azules (emperador, trucha, atún, caballa, sardinas...) ya que son muy ricos en aceites esenciales Omega 3, beneficiosos en el embarazo porque intervienen en el correcto desarrollo del cerebro y de la vista de tu bebé.

3 Frutas y más frutas.

Los beneficios derivados del consumo de fruta son incuestionables; son ricas en fibras, vitaminas, minerales y agua, y son antioxidantes. Y en el embarazo una dieta rica en frutas y verduras (cinco raciones diarias) es aún más imprescindible para promover el buen desarrollo y la correcta formación del feto. La Asociación Americana de Dietética asegura que en la alimentación de la mujer embarazada deben estar presentes frutas como manzanas, peras, nectarinas, melón y melocotones.

Además, podemos encontrar calcio en los vegetales de hoja verde, el brócoli, los frutos secos y la soja; hierro, en las espinacas y las ciruelas (y si tomamos productos ricos en vitamina C favorecemos su absorción); proteínas, en las nueces y la soja; y vitamina D en el zumo de naranja.

Al ser una excelente fuente de fibra, te ayudará a prevenir el estreñimiento.

4 Lácteos, que no falten.

Los lácteos son indispensables en tu dieta diaria. Adquiere la leche enriquecida con calcio o especial para embarazadas, que suele aportar, además, ácido fólico. Los yogures también te vienen bien, así como el queso (siempre pasteurizado). Para conseguir el aporte necesario de calcio debes tomar cuatro raciones diarias de lácteos. Por ejemplo: un vaso de leche, dos yogures y 70 g de queso fresco.

5 Grasa buena.

El aceite de oliva se convertirá en la grasa más sana de tu dieta. Aliña con él ensaladas y todo tipo de verduras al vapor.

6 Qué beber.

Tienes mucho más sed que lo habitual y el agua es la mejor opción; te permite digerir mejor los alimentos y, sobretodo, evitar el estreñimiento. Lo que sí, toma con moderación zumos de frutas naturales (una o dos veces al día para no aportar un exceso de azúcares) y si te gustan las infusiones, apuesta por la manzanilla. Olvídate de las gaseosas; no calman la sed, resultan indigestas y contienen demasiados azúcares.

7 Rompe el mito: ¿Comer por dos?

Se creía que las embarazadas debían comer por dos, pero expertos en salud advierten que, contrariamente al mito popular, no es así, aseguró el Royal College of Obstetricians and Gynaecologists tras comprobar el creciente número de mujeres con sobrepeso u obesidad durante el embarazo. Y es que las mujeres no necesitan calorías adicionales hasta que estén en su tercer trimestre de embarazo, e incluso, en ese momento, solo necesitan 200 calorías más a; día. Las mujeres que tienen sobrepeso tienen mayor riesgo de coágulos sanguíneos en las piernas y los pulmones, lo que puede ser potencialmente mortal. Además, el riesgo de sufrir diabetes en el embarazo es tres veces mayor en mujeres con un Índice de Masa Corporal superior a 30, lo que también aumenta el riesgo de desarrollar presión arterial alta. Las mujeres obesas tienen también más probabilidades de sufrir un parto prematuro, así como complicaciones durante el parto. /

5 nutrientes esenciales

CALCIO
¿Cuánto? 1.200 mg.
¿Dónde? En los lácteos y sardinas, kiwis y frutos secos.
¿Para qué? Para la correcta formación de los huesos y los dientes del bebé, para el buen funcionamiento de los músculos y para producir la leche de la lactancia.

HIERRO
¿Cuánto? 30 mg.
¿Dónde? Carnes rojas, huevos y mejillones.
¿Para qué? Para la formación de la placenta y el cordón umbilical, para aumentar los glóbulos rojos de la mamá y el crecimiento del bebé.

VITAMINA C
¿Cuánto? 120 mg.
¿Dónde? En los cítricos, los tomates y los espárragos.
¿Para qué? Favorece la absorción del hierro y aumenta tus defensas.

ÁCIDO FÓLICO
¿Cuánto? 0,6 mg.
¿Dónde? En verduras de hoja verde, legumbres y cereales. El médico te recetará un suplemento.
¿Para qué? El ácido fólico se usa para evitar que el bebé tenga algún defecto del tubo neural.

ZINC
¿Cuánto? 20 g.
¿Dónde? Carne, pescado y marisco.
¿Para qué? Favorece la cicatrización y evita el parto prematuro.

Sexo durante el embarazo

¿Sexo y embarazo? A pesar de que éste ha sido un “tándem tabú” y que tememos “lastimar al bebé” durante las relaciones sexuales, hoy los médicos afirman que el embarazo es la mejor ocasión para descubrir una nueva sexualidad. Y es que tener una vida sexual normal mientras se espera la llegada del bebé no tiene ninguna contraindicación. Incluso los médicos lo recomiendan si es que el embarazo no presenta ningún problema y no existe ningún tipo de contraindicación médica.

La cuestión es: ¿dónde está el deseo? ¿Y el del futuro papá? ¿En qué casos hacer el amor puede ser peligroso?

La libido

El deseo sexual de la pareja puede variar con el embarazo: puede aumentar, disminuir y, a veces, permanecer igual. La futura mamá puede reaccionar de dos maneras debido a la influencia hormonal, la fatiga, las náuseas… puede cambiar tu deseo sexual: hay embarazadas que se sienten más femeninas y viven el embarazo desde la sensualidad y también hay quienes sienten todo lo contrario. Y es que el cansancio, el sobrepeso, la angustia y las hormonas provocan en ellas una disminución del deseo sexual.

Durante el segundo trimestre, el incremento en el flujo sanguino a tus órganos sexuales y los pechos pueden devolverte tu deseo sexual. Pero en el tercer trimestre, la ganancia de peso, los dolores de espalda y otros síntomas pueden quitarte ese deseo. Si no quieres tener sexo, está bien. Hay más en una relación sexual que la penetración. Comparte tus necesidades y preocupaciones con tu pareja de una manera abierta y afectiva, pues la comprensión es esencial. Si el sexo es difícil para ti, es incómodo o simplemente no quieres ni pensar en él, prueba otras maneras de ser afectiva y sexual con tu pareja; desde caricias pasando por masajes y terminando en juegos sensuales.

¿Miedo a herir al bebé?

Muy aparte de la libido, hay muchos miedos infundados acerca de las relaciones sexuales como el miedo a herir al bebé o de hacerlo testigo de las relaciones sexuales (70 por ciento de los hombres que se abstienen de hacer el amor lo hacen por esta razón).

Asimismo, hay muchas parejas que se preocupan que el sexo durante el embarazo pueda causar un aborto, especialmente en el primer trimestre. Sin embargo, los abortos tempranos están relacionados a anormalidades cromosómicas y otros problemas que no tienen que ver con el sexo.

Por otro lado, hay que saber que el feto, en realidad, está mucho más protegido de lo que pensamos gracias al líquido amniótico que lo rodea y lo separa totalmente del mundo exterior.

Las posturas más recomendadas

Mientras tu embarazo progrese, experimenta y descubre qué posición funciona mejor para ti. En vez tu echarte de espalda, querrás acostarte de lado con tu pareja, estar arriba de él o quizá en frente. Lo importante es el placer mutuo y sentirte cómoda en la posición que decidas estar.

Pueden variar tanto como quieran. No obstante, hay dos factores para tener en cuenta: la redondez del vientre y la voluptuosidad de los senos, que puede hacerlos muy sensibles y dolorosos. Dicho esto, la posición del misionero puede ser la más desagradable.

La mujer arriba. Ésta es una posición muy placentera ya que libera toda la presión de tu abdomen y te permitirá mantener el control de la profundidad y la fuerza de la penetración.

Rodillas elevadas. Esta posición se asemeja a la del misionero, con la diferencia de que la mujer eleva sus rodillas hasta su pecho. El hombre, de rodillas, no ejercerá presión sobre el abdomen de la mujer, que también puede apoyar sus pies sobre el pecho de su pareja para sentirse más cómoda. Esta posición deja de ser cómoda después del cuarto mes, ya que no es bueno que la mamá esté mucho tiempo recostada sobre su espalda.

Posición lateral. En esta posición, el hombre y la mujer se recuestan de lado, mirándose frente a frente. De esta forma se evita cualquier peso adicional o presión sobre el abdomen. Es una posición muy íntima, ya que los dos pueden mirarse y besarse mientras hacen el amor.

Cucharita. Es una de las mejores posturas para experimentar durante las últimas etapas del embarazo. Tanto la mujer como el hombre están acostados, mirando en la misma dirección. El útero, mucho más pesado debido al bebé, no descansa sobre el estómago. Es muy cómoda para las mujeres embarazadas ya que libera a su vientre de cualquier presión o peso y le permite disfrutar de una penetración poco profunda. Y es que una penetración muy profunda podría llegar a ser dolorosa e incómoda cuando la mujer esté atravesando las últimas etapas del embarazo.

Perrito. Esta es una de las favoritas de las mujeres embarazadas, porque puede tener una penetración más profunda, mientras su vientre y su pecho están apoyados. La idea es que la mujer se ponga “en cuatro patas”, usando un almohadón para apoyarse.

Como explicamos, en esta posición la penetración es más profunda, por la que el hombre debe asegurarse de que su pareja s sienta a gusto y definir cuál es el grado de profundidad que le resulta cómodo a la mujer.

Casos especiales



Evítalo. Casi todas las mujeres pueden tener sexo durante el embarazo, pero hay veces que es mejor ser cautelosa. En algunos casos, el médico te aconsejará que disminuyas o incluso pares del todo tus relaciones sexuales, como en el caso de que exista un riesgo de parto prematuro debido a los antecedentes familiares o si el cuello del útero es delicado. En estos casos, la prostaglandina contenida en el esperma podrá acelerar la dilatación y maduración del cuello del útero. De ahí que muchas parejas hagan el amor en la última fase del embarazo para acelerar el momento del parto.

Otra razón para no hacer el amor durante la dulce espera es si ya has tenido un aborto. En estos casos deberías evitar la penetración durante los dos primeros meses del embarazo.

En el caso de placenta previa, es decir, si la placenta está situada por encima del cuello del útero, o de hipertensión o sangrado durante el comienzo del embarazo, deberás dejar de tener relaciones sexuales.

Es normal que haya pequeños sangrados al principio del embarazo, ya que el útero se vuelve más frágil. Sin embargo, si estos sangrados persisten de forma abundante tendrás que ir al médico. Podría ser un síntoma de placenta previa. Y evidentemente... cuando se rompe aguas, el riesgo de infección es elevadísimo para el niño.

Él y su deseo. Inevitablemente, el deseo y la mirada de tu pareja cambiarán, por lo que puede pasar dos cosas: o el deseo permanece vivo y la mujer encinta le parece aún más sensual que antes, o él se bloquea ante la idea de acercarse al cuerpo de la futura mamá y toma distancia.

Ten en mente que la imagen de “madre” está muy presente en este momento y por ello su libido puede verse afectada.

La perspectiva de la responsabilidad paternal también puede influir. Y si alguno de los dos no se siente invadido por la libido, es mejor dar entrada a las caricias y los masajes que también son muy sensuales.

Lo que sí: evita poner en tela de juicio su papel como padre y da por hecho que lo hará bien. Házselo sentir para reforzar su confianza y despejar sus dudas. Intenta hablar con él y pregúntale qué le pasa... Así se sentirá menos excluido. /



Tu sexualidad por trimestre

Primer trimestre. Durante este período la libido de la mujer pasa a un segundo plano gracias al cansancio, las náuseas y el sueño. Además, los senos crecen, lo que normalmente le gustará a tu pareja. Lo malo es que... ¡duelen! Así que esas caricias podrían volverse un poco desagradables...

Además, estarás poco dispuesta a nivel físico, ya que el cuerpo sufre transformaciones bajo la influencia de las hormonas. Si las relaciones sexuales son menos frecuentes en este estado se debe en el 80 por ciento de los casos a una disminución del deseo femenino. Y cuando haya relaciones sexuales, el flujo sanguíneo provocado por la excitación congestiona aún más los tejidos corporales, por lo que las sensaciones normalmente placenteras pueden volverse desagradables. Asimismo, la penetración puede ser dolorosa ya que las paredes vaginales se transforman.

Lo que sí, es esencial que no interrumpas del todo tus relaciones sexuales. Comparte tus dudas y temores con tu pareja para que sigan teniendo una relación harmoniosa. Y es que el papá atraviesa un período de dudas en cuanto a la disminución del deseo sexual de la mamá. Puede sentirse rechazado o tener dificultades a la hora de evaluar el lugar que el bebé ocupará en su vida.

Segundo trimestre. El periodo de adaptación ha pasado…y ¡el deseo ha vuelto! Esta segunda fase es la más relajada del embarazo; las molestias, náuseas y otros problemas han desaparecido para dar paso a una libido y un placer que parecen alcanzar el cielo. Y es que, por lo general, las mujeres recuperan la libido y el deseo. En cuanto a las relaciones, las sensaciones son más voluptuosas. Los hombres, por su lado, se sienten seducidos por la transformación del cuerpo femenino.

Desde el cuarto mes, los tejidos de la vagina y del aparato genital están más relajados y descongestionados. La vagina está más húmeda, como si hubiera una excitación sexual permanente.

Te damos un sorprendente datito: se alcanza el orgasmo más fácilmente y con mayor intensidad, ya que la zona genital está bien irrigada y oxigenada. Algunas mujeres tienen orgasmos como nunca los tuvieron en este periodo...

Tercer trimestre. Las relaciones sexuales siguen siendo posibles, pero son mucho menos frecuentes, pues en esta etapa pueden ser menos cómodas debido al volumen del abdomen.

La futura mamá está muy centrada en la presencia del bebé, que ya se mueve mucho, y también está mucho más cansada. En la mayoría de los casos, el equilibrio afectivo y sexual se retoma después del nacimiento del bebé, aunque a veces conlleve un poco de tiempo. Esta recuperación del cariño será mucho más fácil si la sexualidad durante el embarazo ha sido saludable y si no se ha producido una ruptura en el ámbito sexual.

Además, las piernas pesan y se cansa pronto. Y por si fuera poco, la futura mamá se puede sentir gorda, fea, menos atractiva y poco deseable… aunque para su pareja no es así.


NUMEROS

50% de las parejas dejan progresivamente sus relaciones sexuales durante el transcurso del embarazo.

10% mantiene una sexualidad normal desde el principio hasta el final del embarazo



QUICKIE

El sexo produce la liberación de oxitocina, serotonina y endorfina, que nos dan la sensación de bienestar y felicidad. Durante el embarazo, éstas pasan a través de la placenta, y le dan al bebé estas sensaciones de placer y bienestar.

Durante el embarazo se incrementa la lubricación vaginal y se engrosa la zona de los genitales; por lo cual durante esta etapa, muchas mujeres se vuelven orgásmicas o multiorgásmicas por primera vez en sus vidas.

Sepa cuándo es el momento adecuado para la primera relación sexual

Nervios, ansiedad, preocupación, incertidumbre... la primera vez, el primer acto sexual consentido, suele tener un gran impacto en la vida emocional de las personas aunque también puede acarrear consecuencias graves si no emplean las medidas de protección adecuada, sin olvidar que mantenerla demasiado pronto o demasiado tarde puede marcar la salud sexual futura, tal como constata un nuevo ensayo de la Universidad de Ottawa en Ontario (Canadá) y que publica elmundo.es.

Haciendo referencia a este estudio hablamos con Oliver Silva, psicoterapeuta de parejas del Centro Médico Siraní, a quien le trasladamos la pregunta, ¿cuándo es el momento adecuado para la primera vez?.

Tres aspectos equilibrados. El punto de partida para mantener la primera relación sexual, según indica el experto, es el saber qué tan madura está la persona, en este caso hay aspectos para tomarse en cuenta: "El primero es en el sentido físico, que tendría que ser a partir de los 18 a 21 años, que es cuando el cuerpo ya terminó de desarrollarse completamente". El segundo que apunta Silva, es el cognitivo en el que se refiere al aprendizaje de la persona, es decir si ella sabe que conlleva el tener una relación sexual, ya que "la sexualidad va más allá de la parte física anatómica, incluye emociones, sentimientos y demás cosas", añade. Y como tercer aspecto el experto señala al emocional afectivo en el cual la persona debería preguntarse ¿lo hago por gusto?, ¿qué voy a sentir? o ¿qué va a pasar luego con ambos?.

La edad es relativa. En cuanto a la edad indicada el psicoterapeuta sostiene que esta es muy relativa, ya que mantener los tres aspecto antes señalados también es relativo, "Una persona puede estar a sus 18 años con toda su anatomía lista, pero cognitivamente no tiene ni la más mínima idea o emocionalmente puede estar inmaduro, ya que puede ser que sepa porque investigó o lo leyó en Internet pero el lado del vínculo aún no lo ha desarrollado", sostiene Silva. Lo ideal es mantener un equilibrio en estos tres puntos, "actualmente podríamos decir que una persona entre los 20 a 21 años sabe físicamente y cognitivamente de qué se trata".

Ni antes, ni después. Esa es la recomendación del especialista ya que si una persona inicia su actividad sexual a los 14 años corre el riesgo que desarrolle una situación de desensibilización, "Es decir, le quita el significado al acto sexual y puede que en más adelante lo transforme en una situación cotidiana y piense que lo puede hacer en cualquier día y con cualquier persona", señala.

Ahora en el polo opuesto si se espera mucho tiempo, Silva alerta que puede suceder que la persona ni siquiera le halle emoción a la primera vez.

¿Cuándo se sabe que uno ya está listo?. Cuando uno puede hacerse cargo de las consecuencias, responde el psicoterapeuta, "Cuando uno sabe de qué se trata y se está dispuesto a asumir las consecuencias de lo que conllevaría ese acto tanto físico, afectivo y emocional y ahí uno ya sabe que el vínculo con su pareja va a cambiar ".