Cubren la mitad de su rostro con un mechón de cabello, se visten de negro con prendas ajustadas y maquillan sus ojos, hablamos de los emos, esa subcultura urbana que puede seducir a su adolescente, pero que a usted tal vez le parezca fuera de lugar. ¿Qué hacer en este caso? Se dice que los emos tienen tendencias suicidas y es por ello que muchos padres de familia entran en pánico cuando ven a sus hijos con esas "pintas"; sin embargo, la primera recomendación del psicólogo Óscar Urzagasti apunta a tomarlo con calma, "no hay por qué asustarse, los chicos emos pueden ser parte de una subcultura juvenil, pero por otro lado pueden lucir así simplemente por moda" señala.
Búsqueda de identidad. Cabe resaltar que en la adolescencia, entre los 14 y 15 años, los jóvenes están en una constante búsqueda de identidad y es precisamente en este aspecto que muchos chicos o chicas pueden ver como un referente a los emos. "Hay que tomar en cuenta que hoy es este grupo, pero que tal vez en la época de los padres era la música disco o el punk", dice Urzagasti. Por otro lado, enfatiza que este tipo de comportamiento suele pasar. "Es difícil ver un emo de 40 años dando clases en la universidad", ejemplifica, aunque advierte que el miedo no debe primar en que el joven siga vistiéndose de esa manera, sino más bien en observar qué es lo que pasa dentro del adolescente.
Se corre el riesgo. Ahora, si bien el papá puede tomarlo con calma, no se debe olvidar que se corre el riesgo de que al joven se lo etiquete o catalogue de malo, rebelde, perverso y hasta satánico, "y esto muchas veces pasa en el colegio o en su entorno, es ahí que la actitud de los padres debe ser empática", dice el experto.
¿Prohibirles? Definitivamente no, responde Urzagasti, "eso sería un grave error, porque es como prohibirles la identidad y los adolescentes pueden sentirse coartados en su forma de expresar y hasta la reacción puede llegar más allá incluso con temas más suicidas", advierte el especialista. Por ello vuelve a recalcar que primero es importante tomarlo con calma, "luego hay que informarse en relación en cuáles son sus ideologías y a partir de eso conversar con el joven", agrega.
Los límites. Ahora bien, una de las características de los emos es la tristeza que profesan, pero ¿hay que alertarse? "Solo cuando haya cambios en los estados de ánimo, si bien es común que se encierren a escuchar música pero cuando ya empiezan a aislarse demasiado es una señala de depresión", sostiene el psicólogo, aunque aclara que esta depresión no es un problema emo, "ahora puede que el ser emo le ayude a expresar esa depresión, pero el ser emo no es el problema, sino puede que tenga un problema emocional de trasfondo", explica.
Consejos para las parejas, como actuar en infidelidad, noviazgo y mucho amor
miércoles, 23 de mayo de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
Masturbación en la adolescencia
Se atribuye a Sigmund Freud el descubrimiento de que la masturbación es algo común en la infancia
En la adolescencia la masturbación forma una parte importante de un desarrollo sicosexual adecuado, porque al implicar la exploración del cuerpo identificamos los patrones de nuestra propia respuesta sexual. Como se dijo anteriormente, la adolescencia es un período crítico de búsqueda de identidad y de experiencias. Todas estas experiencias se las vive más intensamente; dentro de la búsqueda de nuestra identidad también está la de la consolidación sexual, donde la masturbación empieza a tener sentido como un juego auto erótico.
Siendo una actividad natural que se inicia desde los primeros años de vida, cuando el bebé explora su cuerpo y se detiene principalmente en el área de los genitales porque lo encuentra más placentero, y se la puede realizar hasta la muerte, no es propio hablar de ventajas de la masturbación, porque dicha actividad no se la puede comparar con otra, lo que sí se puede decir es que en la estimulación autoerótica (masturbación):
- No hay riesgo de contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual.
-Tampoco hay riesgo de que se pueda producir un embarazo no deseado
-Suele ser la primera manera de que el adolescente experimenta un orgasmo.
-Es una forma de liberar tensiones si es que no son canalizadas en alguna otra actividad.
- Proporciona al adolescente un canal de desahogo a la excitación sexual, porque en esta etapa el deseo sexual suele presentarse con mayor intensidad y es dificultoso encontrar a otro par con quien desahogar dicha excitación a través de la relación sexual.
No tiene ninguna consecuencia a nivel biológico ni fisiológico, no daña de ninguna manera al cuerpo, ni causa ninguna enfermedad de ningún tipo.
Cuándo se vuelve adicción
Se puede considerar una adicción cuando la actividad masturbatoria interfiere en el ritmo de vida normal, y cuando se evita realizar cualquier otra acción porque se prioriza la masturbación.
Es decir que el adolescente centre su vida en ello. Por ejemplo, que ya no quiera salir con sus amigos a una fiesta porque prefiere masturbase esa noche. Ya no le dé interés a estudiar porque está concentrado en masturbarse. En ese caso podría haber un problema mayor ‘disfrazado’ que es necesario tratar.
También es aconsejable, y para evitar que la masturbación se convierta en una posible adicción, dirigir y canalizar las sobrenergías propias de esta etapa, en actividades propositivas que demanden concentración física y mental, que a su vez traigan beneficios a la vida del adolescente.
Estas acciones propositivas pueden estar ligadas a los deportes que, además, contribuyen con la salud física, o estar ligadas también a tareas creativas como la pintura, escritura y teatro, las cuales además contribuyen al desarrollo síquico, social, mental y sicológico del adolescente.
En la adolescencia la masturbación forma una parte importante de un desarrollo sicosexual adecuado, porque al implicar la exploración del cuerpo identificamos los patrones de nuestra propia respuesta sexual. Como se dijo anteriormente, la adolescencia es un período crítico de búsqueda de identidad y de experiencias. Todas estas experiencias se las vive más intensamente; dentro de la búsqueda de nuestra identidad también está la de la consolidación sexual, donde la masturbación empieza a tener sentido como un juego auto erótico.
Siendo una actividad natural que se inicia desde los primeros años de vida, cuando el bebé explora su cuerpo y se detiene principalmente en el área de los genitales porque lo encuentra más placentero, y se la puede realizar hasta la muerte, no es propio hablar de ventajas de la masturbación, porque dicha actividad no se la puede comparar con otra, lo que sí se puede decir es que en la estimulación autoerótica (masturbación):
- No hay riesgo de contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual.
-Tampoco hay riesgo de que se pueda producir un embarazo no deseado
-Suele ser la primera manera de que el adolescente experimenta un orgasmo.
-Es una forma de liberar tensiones si es que no son canalizadas en alguna otra actividad.
- Proporciona al adolescente un canal de desahogo a la excitación sexual, porque en esta etapa el deseo sexual suele presentarse con mayor intensidad y es dificultoso encontrar a otro par con quien desahogar dicha excitación a través de la relación sexual.
No tiene ninguna consecuencia a nivel biológico ni fisiológico, no daña de ninguna manera al cuerpo, ni causa ninguna enfermedad de ningún tipo.
Cuándo se vuelve adicción
Se puede considerar una adicción cuando la actividad masturbatoria interfiere en el ritmo de vida normal, y cuando se evita realizar cualquier otra acción porque se prioriza la masturbación.
Es decir que el adolescente centre su vida en ello. Por ejemplo, que ya no quiera salir con sus amigos a una fiesta porque prefiere masturbase esa noche. Ya no le dé interés a estudiar porque está concentrado en masturbarse. En ese caso podría haber un problema mayor ‘disfrazado’ que es necesario tratar.
También es aconsejable, y para evitar que la masturbación se convierta en una posible adicción, dirigir y canalizar las sobrenergías propias de esta etapa, en actividades propositivas que demanden concentración física y mental, que a su vez traigan beneficios a la vida del adolescente.
Estas acciones propositivas pueden estar ligadas a los deportes que, además, contribuyen con la salud física, o estar ligadas también a tareas creativas como la pintura, escritura y teatro, las cuales además contribuyen al desarrollo síquico, social, mental y sicológico del adolescente.
lunes, 21 de mayo de 2012
Un extractor que imita la succión del bebé
Si estás amamantando a tu bebé, lo más probable es que quieras que él obtenga los beneficios de tu leche, incluso cuando no estás disponible. Para ayudarte con esto, existen diferentes tipos de extractores que te permitirán dejar la cantidad necesaria en el biberón para que otra persona lo alimente mientras estás fuera.
Sea cual sea el elegido, lo mejor es que lo tengas en casa unas semanas antes del alumbramiento para que puedas acostumbrarte a utilizarlo correctamente.
Los eléctricos son muy prácticos y cuentan con ciclos de extracción rápida (velocidad en la que se succiona la leche), niveles de succión ajustables (ayuda a evitar las molestias en los pezones) y la capacidad de extraer leche de ambos senos al mismo tiempo (algunos tienen dos campanas succionadoras).
Muchos modelos nuevos están diseñados para imitar los ritmos de succión del bebé: empiezan con succiones breves y rápidas para provocar la respuesta de la bajada de leche y luego pasan a un ritmo de succión más lento y más profundo.
Los extractores manuales requieren que bombees un pistón o aprietes una palanca para crear la succión necesaria y vaciar tu pecho.
Estos extractores vacían solamente un seno a la vez y su uso puede requerir dos manos, aunque algunos están diseñados para usarse con una sola mano.
Los extractores manuales por lo general son más económicos, más pequeños, ligeros y silenciosos que los eléctricos. Puedes extraer tu leche de un lado mientras alimentas a tu bebé del otro. Cuando estás sacando leche de un seno, el otro se estimula y empieza a derramar leche, así que toma las precauciones del caso.
Por precaución, evita utilizar los modelos que parecen bocinas de bicicleta, ya que las perillas son de goma y pueden albergar bacterias
Alimentación
Algunos de los extractores pueden funcionar utilizando la conexión del encendedor del coche, con un adaptador que se vende por separado. Otros simplemente requieren el uso de baterías.
Control
Muchas mamás prefieren los extractores manuales porque les gusta poder controlar el ritmo de la succión a mano. Además, otras aseguran que se sienten más naturales, ya que de esta forma se adaptan mejor a la succión del bebé.
Con datos de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/embarazo/breastfeed_pump_esp.html
Sea cual sea el elegido, lo mejor es que lo tengas en casa unas semanas antes del alumbramiento para que puedas acostumbrarte a utilizarlo correctamente.
Los eléctricos son muy prácticos y cuentan con ciclos de extracción rápida (velocidad en la que se succiona la leche), niveles de succión ajustables (ayuda a evitar las molestias en los pezones) y la capacidad de extraer leche de ambos senos al mismo tiempo (algunos tienen dos campanas succionadoras).
Muchos modelos nuevos están diseñados para imitar los ritmos de succión del bebé: empiezan con succiones breves y rápidas para provocar la respuesta de la bajada de leche y luego pasan a un ritmo de succión más lento y más profundo.
Los extractores manuales requieren que bombees un pistón o aprietes una palanca para crear la succión necesaria y vaciar tu pecho.
Estos extractores vacían solamente un seno a la vez y su uso puede requerir dos manos, aunque algunos están diseñados para usarse con una sola mano.
Los extractores manuales por lo general son más económicos, más pequeños, ligeros y silenciosos que los eléctricos. Puedes extraer tu leche de un lado mientras alimentas a tu bebé del otro. Cuando estás sacando leche de un seno, el otro se estimula y empieza a derramar leche, así que toma las precauciones del caso.
Por precaución, evita utilizar los modelos que parecen bocinas de bicicleta, ya que las perillas son de goma y pueden albergar bacterias
Alimentación
Algunos de los extractores pueden funcionar utilizando la conexión del encendedor del coche, con un adaptador que se vende por separado. Otros simplemente requieren el uso de baterías.
Control
Muchas mamás prefieren los extractores manuales porque les gusta poder controlar el ritmo de la succión a mano. Además, otras aseguran que se sienten más naturales, ya que de esta forma se adaptan mejor a la succión del bebé.
Con datos de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/embarazo/breastfeed_pump_esp.html
Madre después de los 35
Las mujeres tienen un reloj biológico interno que está programado a distintas edades para activar el instinto maternal, en algunas es cuando son adolescentes, en otras a los 30 y se dan casos de mujeres que deciden tener un bebé después de los 35 años. Según el ginecólogo Adolfo Tórrez Montalvo, si bien es cierto que los riesgos aumentan junto con la edad, también es verdad que la medicina tiene respuestas para ellas. En ese sentido, "las mamás añosas deben tener un estricto control médico sobre su embarazo", explicó.
Los riesgos. Uno de los riesgos es la presión arterial, que tiende a subirse. Asimismo, a veces los bebés tienen falta de crecimiento por que la matriz no está en forma para dar una suficiente irrigación al bebé, indicó Tórrez. Por otra parte, comienzan ciertas desventajas en materia de fertilidad, condiciones para llevar un embarazo a buen fin y las posibilidades de concebir un feto carente de anomalías genéticas se incrementan.
Otros factores. Fisiológicamente la energía para soportar noches de insomnios, juegos constantes y una mayor actividad física es menor, habitualmente por encima de los 35 años el reloj biológico del ovario empieza a dar problemas que se agravan por encima de los 40, por lo que hay menos posibilidades de embarazo con óvulos propios, además de aumentar el riesgo de anomalías cromosómicas como el Síndrome de Down.
Cesáreas. Por otra parte, el porcentaje de cesáreas es mayor porque los músculos y huesos de una mujer madura son menos elásticos, lo cual no permite una evolución tan tranquila, peor sin son gorditas, indicó el ginecólogo.
¿Cuáles son las ventajas?. Aparentemente las ventajas son mayores en el terreno psicológico, material y emocional ya que al ser más maduras consolidan un proyecto de futuro sólido y estable para el nuevo bebé, su llegada no es producto de la casualidad, sino de una convicción reforzada con el tiempo. Con los debidos controles y cuidados, un embarazo en esta etapa puede transcurrir con absoluta normalidad. Algunos estudios han demostrado que las mamás con más edad toman decisiones más inteligentes que las más jóvenes. Están más preparadas para dar el pecho y, de acuerdo con un estudio publicado en la Revista de la American Dietetic Association (Asociación Dietética Estadounidense), se encuentran en mejores condiciones para tomar decisiones más saludables en torno a la alimentación, como elegir frutas en vez de dulces y sodas.
Los riesgos. Uno de los riesgos es la presión arterial, que tiende a subirse. Asimismo, a veces los bebés tienen falta de crecimiento por que la matriz no está en forma para dar una suficiente irrigación al bebé, indicó Tórrez. Por otra parte, comienzan ciertas desventajas en materia de fertilidad, condiciones para llevar un embarazo a buen fin y las posibilidades de concebir un feto carente de anomalías genéticas se incrementan.
Otros factores. Fisiológicamente la energía para soportar noches de insomnios, juegos constantes y una mayor actividad física es menor, habitualmente por encima de los 35 años el reloj biológico del ovario empieza a dar problemas que se agravan por encima de los 40, por lo que hay menos posibilidades de embarazo con óvulos propios, además de aumentar el riesgo de anomalías cromosómicas como el Síndrome de Down.
Cesáreas. Por otra parte, el porcentaje de cesáreas es mayor porque los músculos y huesos de una mujer madura son menos elásticos, lo cual no permite una evolución tan tranquila, peor sin son gorditas, indicó el ginecólogo.
¿Cuáles son las ventajas?. Aparentemente las ventajas son mayores en el terreno psicológico, material y emocional ya que al ser más maduras consolidan un proyecto de futuro sólido y estable para el nuevo bebé, su llegada no es producto de la casualidad, sino de una convicción reforzada con el tiempo. Con los debidos controles y cuidados, un embarazo en esta etapa puede transcurrir con absoluta normalidad. Algunos estudios han demostrado que las mamás con más edad toman decisiones más inteligentes que las más jóvenes. Están más preparadas para dar el pecho y, de acuerdo con un estudio publicado en la Revista de la American Dietetic Association (Asociación Dietética Estadounidense), se encuentran en mejores condiciones para tomar decisiones más saludables en torno a la alimentación, como elegir frutas en vez de dulces y sodas.
domingo, 20 de mayo de 2012
Orientación “Pequeños mordedores”
COMUNES EN LA PRIMERA INFANCIA | LAS MORDEDURAS CUANDO SE HACEN HABITUALES, DEBEN SER TOMADAS
EN CUENTA.
A María Elena le dio ira cuando al recoger a su pequeña del jardín infantil le informaron que un niño la había mordido.
En cambio, José y Carolina no saben qué cara poner cada vez que su hijo Sebastián muerde a algún compañero y deben escuchar los reclamos de padres y educadores.
“Nos sentimos avergonzados y un poco frustrados”, aseguran los papás de Sebastián.
Lo cierto es que aunque morder no es "anormal" entre el primer año y los tres, es sin duda, una conducta perturbadora y dañina que tanto padres y educadores deben corregir desde un principio, asegura Ximena Calvo, psicóloga y directora del pre escolar Tic Tac Toe en Cochabamba.
Es entendible que muchos padres se pregunten por qué su pequeño hijo al que aman tanto y lo “educan” se convierta en una amenaza ante otros niños o ante sus propios hermanos. Por su lado, es comprensible que los padres de las víctimas pidan que si el “mordedor” no enmienda su actitud, lo mejor será que se vaya a otro jardín infantil.
Lo fundamental en este tema está en comprender por qué su niño muerde y por sobre todo detener esta conducta agresiva, pero hay que saber cómo hacerlo.
¿POR QUÉ MUERDEN?
“Se debe comprender que los bebés o niños hasta los tres años están en una fase oral y tienen la necesidad de sentir las cosas con la boca, ya que es por donde están descubriendo y explorando sensaciones. Otra razón por la que muerden se debe a que a esta edad el lenguaje es escaso y podrían encontrar en la mordida una forma de mostrar su enojo o impotencia ante algunas situaciones…es una manera de decir “no””, asegura Calvo.
Por ello es que en edad pre escolar suele suceder que a un niño se le escape una que otra mordida, incluso puede pasar que muerda a su propia mamá. La primera vez que esto sucede no debe ser tomado como una acción agresiva porque de repente sólo fue un reflejo o se puso nervioso, pero ese es el momento para explicarle que eso no se hace. Esto es muy importante porque si no podría volverse una actitud recurrente.
Si más allá de esta etapa su niño se ha convertido en un pequeño “mordedor” y no ha funcionado explicarle que eso no se hace, sería bueno que busque ayuda profesional o que se detenga a pensar si algo no anda bien en el hogar, ya que si muerde constantemente tanto en casa o en el pre escolar, podría ser que se deba a algo.
“Se debe tomar en cuenta que los niños se sienten amenazados por situaciones tales como la separación de los padres, muerte de algún ser querido o el retorno de mamá al trabajo. En estos casos el niño necesita una dosis extra de amor y atención”, dice.
En otros casos a algunos niños les falta la madurez para entender y aceptar que a veces su padre no puede darle toda la atención que desea o que tiene que compartir un juguete. Aunque no haya sido la intención del niño dañar a otra persona, los adultos deben reaccionar con desaprobación. Esté atento a las señales que su hijo da cuando se siente frustrado, de esta manera podrá interceptar a tiempo.
Otra de las razones por las que un niño muerde puede deberse a que sus propios padres le enseñaron a hacerlo para que utilice la mordida como un acto de defensa. Esta lección por su puesto que está desaprobada y es hasta incoherente. Ofrézcale otros mecanismos de defensa que no necesariamente incluyan violencia.
¿CÓMO EXPLICARLE QUE NO DEBE MORDER?
“Es normal que un bebé o niño pequeño muerda el pecho de su madre o el hombro de la persona que lo cuida simplemente para experimentar. Cuando esto ocurre, los adultos deben ser puntuales y claros. Con un fuerte “No” explicando que duele y que no está permitido”, explica Calvo.
Sin embargo, a veces sucede que los padres reaccionan con una conducta agresiva como pegarlo o lo muerden de vuelta para demostrarle que duele. Estas reacciones sólo demuestran que está bien usar la violencia para resolver problemas. Realmente esas acciones de vuelta nunca deben ser utilizadas.
“Como los mordedores experimentales quieren tocar, oler y probar para aprender más sobre su mundo, resulta útil proporciónele una variedad de juguetes para estimular esta fase de exploración. Si es que le están brotando los dientes, ofrézcale cosas apropiadas para masticar dándole alivio”, dice la especialista.
Las situaciones más comunes para que los mordiscos ocurran tanto en casa como en cualquier lugar después del primer año de vida suelen ser que dos pequeños entren en disputa por un juguete…ahí va un mordisco. Qué dos somos compañía y tres son multitud…ahí va el otro mordisco. Los dientes en definitiva pueden convertirse en una herramienta privilegiada que tienen al alcance para manifestar enojo, aburrimiento o demostrar su sentido de propiedad sobre algo o alguien.
Cualquier que sea el lugar donde ocurre la primera mordida o las varias que ya dio un niño, el trabajo fundamentalmente es de los padres. Si bien los profesores o educadores pueden darle una mano, no pretenda que ellos solucionen el problema.
"La experiencia muestra que los padres toleran más una caída o un empujón que una mordedura. Definitivamente es una de las cosas que más molesta"
EN LA GUARDERÍA, ¿CÓMO REACCIONAR?
• Los educadores a cargo deben demostrar y dejar muy claro que no está permitido morder y que con esa actitud el “pequeño mordedor” no logrará su objetivo. Es decir, si mordió porque quería un juguete no lo conseguirá de esa manera.
• Prestar más atención a la víctima consolándola y curándola que al que mordió.
• Llevar al agresor a otro lugar, pero no se le debe gritar y peor aún pegar.
• Prestar mucha atención al niño que muerde cuando comienza a pelear o se presentan situaciones de conflicto y ante ellas prever que ocurra lo que tanto se teme.
• La experiencia en pre escolares indica que mayormente muerden los niños y un tanto menos las niñas. Por ello, ante situaciones de conflicto, preste un poco más de atención a ellos.
EN CUENTA.
A María Elena le dio ira cuando al recoger a su pequeña del jardín infantil le informaron que un niño la había mordido.
En cambio, José y Carolina no saben qué cara poner cada vez que su hijo Sebastián muerde a algún compañero y deben escuchar los reclamos de padres y educadores.
“Nos sentimos avergonzados y un poco frustrados”, aseguran los papás de Sebastián.
Lo cierto es que aunque morder no es "anormal" entre el primer año y los tres, es sin duda, una conducta perturbadora y dañina que tanto padres y educadores deben corregir desde un principio, asegura Ximena Calvo, psicóloga y directora del pre escolar Tic Tac Toe en Cochabamba.
Es entendible que muchos padres se pregunten por qué su pequeño hijo al que aman tanto y lo “educan” se convierta en una amenaza ante otros niños o ante sus propios hermanos. Por su lado, es comprensible que los padres de las víctimas pidan que si el “mordedor” no enmienda su actitud, lo mejor será que se vaya a otro jardín infantil.
Lo fundamental en este tema está en comprender por qué su niño muerde y por sobre todo detener esta conducta agresiva, pero hay que saber cómo hacerlo.
¿POR QUÉ MUERDEN?
“Se debe comprender que los bebés o niños hasta los tres años están en una fase oral y tienen la necesidad de sentir las cosas con la boca, ya que es por donde están descubriendo y explorando sensaciones. Otra razón por la que muerden se debe a que a esta edad el lenguaje es escaso y podrían encontrar en la mordida una forma de mostrar su enojo o impotencia ante algunas situaciones…es una manera de decir “no””, asegura Calvo.
Por ello es que en edad pre escolar suele suceder que a un niño se le escape una que otra mordida, incluso puede pasar que muerda a su propia mamá. La primera vez que esto sucede no debe ser tomado como una acción agresiva porque de repente sólo fue un reflejo o se puso nervioso, pero ese es el momento para explicarle que eso no se hace. Esto es muy importante porque si no podría volverse una actitud recurrente.
Si más allá de esta etapa su niño se ha convertido en un pequeño “mordedor” y no ha funcionado explicarle que eso no se hace, sería bueno que busque ayuda profesional o que se detenga a pensar si algo no anda bien en el hogar, ya que si muerde constantemente tanto en casa o en el pre escolar, podría ser que se deba a algo.
“Se debe tomar en cuenta que los niños se sienten amenazados por situaciones tales como la separación de los padres, muerte de algún ser querido o el retorno de mamá al trabajo. En estos casos el niño necesita una dosis extra de amor y atención”, dice.
En otros casos a algunos niños les falta la madurez para entender y aceptar que a veces su padre no puede darle toda la atención que desea o que tiene que compartir un juguete. Aunque no haya sido la intención del niño dañar a otra persona, los adultos deben reaccionar con desaprobación. Esté atento a las señales que su hijo da cuando se siente frustrado, de esta manera podrá interceptar a tiempo.
Otra de las razones por las que un niño muerde puede deberse a que sus propios padres le enseñaron a hacerlo para que utilice la mordida como un acto de defensa. Esta lección por su puesto que está desaprobada y es hasta incoherente. Ofrézcale otros mecanismos de defensa que no necesariamente incluyan violencia.
¿CÓMO EXPLICARLE QUE NO DEBE MORDER?
“Es normal que un bebé o niño pequeño muerda el pecho de su madre o el hombro de la persona que lo cuida simplemente para experimentar. Cuando esto ocurre, los adultos deben ser puntuales y claros. Con un fuerte “No” explicando que duele y que no está permitido”, explica Calvo.
Sin embargo, a veces sucede que los padres reaccionan con una conducta agresiva como pegarlo o lo muerden de vuelta para demostrarle que duele. Estas reacciones sólo demuestran que está bien usar la violencia para resolver problemas. Realmente esas acciones de vuelta nunca deben ser utilizadas.
“Como los mordedores experimentales quieren tocar, oler y probar para aprender más sobre su mundo, resulta útil proporciónele una variedad de juguetes para estimular esta fase de exploración. Si es que le están brotando los dientes, ofrézcale cosas apropiadas para masticar dándole alivio”, dice la especialista.
Las situaciones más comunes para que los mordiscos ocurran tanto en casa como en cualquier lugar después del primer año de vida suelen ser que dos pequeños entren en disputa por un juguete…ahí va un mordisco. Qué dos somos compañía y tres son multitud…ahí va el otro mordisco. Los dientes en definitiva pueden convertirse en una herramienta privilegiada que tienen al alcance para manifestar enojo, aburrimiento o demostrar su sentido de propiedad sobre algo o alguien.
Cualquier que sea el lugar donde ocurre la primera mordida o las varias que ya dio un niño, el trabajo fundamentalmente es de los padres. Si bien los profesores o educadores pueden darle una mano, no pretenda que ellos solucionen el problema.
"La experiencia muestra que los padres toleran más una caída o un empujón que una mordedura. Definitivamente es una de las cosas que más molesta"
EN LA GUARDERÍA, ¿CÓMO REACCIONAR?
• Los educadores a cargo deben demostrar y dejar muy claro que no está permitido morder y que con esa actitud el “pequeño mordedor” no logrará su objetivo. Es decir, si mordió porque quería un juguete no lo conseguirá de esa manera.
• Prestar más atención a la víctima consolándola y curándola que al que mordió.
• Llevar al agresor a otro lugar, pero no se le debe gritar y peor aún pegar.
• Prestar mucha atención al niño que muerde cuando comienza a pelear o se presentan situaciones de conflicto y ante ellas prever que ocurra lo que tanto se teme.
• La experiencia en pre escolares indica que mayormente muerden los niños y un tanto menos las niñas. Por ello, ante situaciones de conflicto, preste un poco más de atención a ellos.
Cuidado con el biberón, los vasos con tapa y chupetes
Los biberones y chupetes en las manos y bocas de los niños pueden parecer objetos inofensivos, no obstante son la causa de múltiples visitas a las salas de emergencia cada año, de acuerdo con un estudio publicado recientemente.
Según el informe del Nationwide Children's Hospital, cada cuatro horas un niño menor de tres años es tratado en una sala de emergencia debido a una lesión relacionada al uso de biberones, chupetes y vasitos de tapa ("sippy cups").
"Reportes previos se habían enfocado principalmente en bebés. No obstante, encontramos que cerca de dos tercios de las lesiones examinadas en nuestro estudio fueron entre niños de un año de edad que apenas están aprendiendo a caminar y son más propensos a caerse", declaró a Efe Sarah Keim, coautora del informe e investigadora de Nationwide Children's Hospital en Columbus, Ohio.
El reporte, que fue publicado el miércoles en la versión en línea de Pediatrics del mes de junio, encontró que el 86 por ciento de las lesiones se produjeron mientras los menores corrían o caminaban con el objeto en la boca y que el 70 por ciento provocaron alguna laceración.
"Debido a que se ha hecho muy poca investigación en esta área, muchos padres pueden no pensar acerca de los riesgos de lesiones con estos productos", indicó Keim, que además es profesora de Ohio State University College of Medicine.
Este es el primer estudio que analiza una muestra en Estados Unidos representativa de las lesiones asociadas a estos productos que fueron tratadas en salas de emergencia del país.
De acuerdo con el estudio del Center for Biobehavioral Health y el Center for Injury Research and Policy del Nationwide Children's Hospital, que examinó lesiones registradas entre 1991 y 2010, al menos 45.398 niños menores de tres años fueron tratados por esta causa en Estados Unidos.
Los investigadores señalaron los biberones como la principal causa de lesiones en los menores con un 65,8 por ciento, seguidos de los chupetes con un 19,9 por ciento.
Tanto la Academia Americana de Pediatría (AAP) como la Academia Americana de Dentistas Pediátricos (Aapd) recomiendan pasar de la botella a los vasos sin tapa cuando el menor tiene 12 meses para prevenir accidentes y promover hábitos de alimentación más saludables.
"Educar a los padres y personas que están a cargo de los niños acerca de la importancia de ayudar a los menores a dejar estos productos a las edades recomendadas por la AAP y la AAPD podría prevenir hasta un 80 por ciento de las lesiones relacionadas a los biberones, chupetes o vasitos de tapa (sippy cups)", aseveró la investigadora.
Asimismo, Keim recomienda acostumbrar a los menores desde temprana edad a tomar sus bebidas mientras están sentados para prevenir este tipo de lesiones.
La experta además aconseja ayudar a los pequeños a dejar de usar el chupete a partir de los seis meses para evitar accidentes con estos una vez que empiezan a caminar.
El informe recopiló datos del Sistema Nacional de Observación Electrónica de Lesiones (Neiss, por su sigla en inglés), el cual es operado por la Comisión de Seguridad de Productos de Estados Unidos. EFE.
Según el informe del Nationwide Children's Hospital, cada cuatro horas un niño menor de tres años es tratado en una sala de emergencia debido a una lesión relacionada al uso de biberones, chupetes y vasitos de tapa ("sippy cups").
"Reportes previos se habían enfocado principalmente en bebés. No obstante, encontramos que cerca de dos tercios de las lesiones examinadas en nuestro estudio fueron entre niños de un año de edad que apenas están aprendiendo a caminar y son más propensos a caerse", declaró a Efe Sarah Keim, coautora del informe e investigadora de Nationwide Children's Hospital en Columbus, Ohio.
El reporte, que fue publicado el miércoles en la versión en línea de Pediatrics del mes de junio, encontró que el 86 por ciento de las lesiones se produjeron mientras los menores corrían o caminaban con el objeto en la boca y que el 70 por ciento provocaron alguna laceración.
"Debido a que se ha hecho muy poca investigación en esta área, muchos padres pueden no pensar acerca de los riesgos de lesiones con estos productos", indicó Keim, que además es profesora de Ohio State University College of Medicine.
Este es el primer estudio que analiza una muestra en Estados Unidos representativa de las lesiones asociadas a estos productos que fueron tratadas en salas de emergencia del país.
De acuerdo con el estudio del Center for Biobehavioral Health y el Center for Injury Research and Policy del Nationwide Children's Hospital, que examinó lesiones registradas entre 1991 y 2010, al menos 45.398 niños menores de tres años fueron tratados por esta causa en Estados Unidos.
Los investigadores señalaron los biberones como la principal causa de lesiones en los menores con un 65,8 por ciento, seguidos de los chupetes con un 19,9 por ciento.
Tanto la Academia Americana de Pediatría (AAP) como la Academia Americana de Dentistas Pediátricos (Aapd) recomiendan pasar de la botella a los vasos sin tapa cuando el menor tiene 12 meses para prevenir accidentes y promover hábitos de alimentación más saludables.
"Educar a los padres y personas que están a cargo de los niños acerca de la importancia de ayudar a los menores a dejar estos productos a las edades recomendadas por la AAP y la AAPD podría prevenir hasta un 80 por ciento de las lesiones relacionadas a los biberones, chupetes o vasitos de tapa (sippy cups)", aseveró la investigadora.
Asimismo, Keim recomienda acostumbrar a los menores desde temprana edad a tomar sus bebidas mientras están sentados para prevenir este tipo de lesiones.
La experta además aconseja ayudar a los pequeños a dejar de usar el chupete a partir de los seis meses para evitar accidentes con estos una vez que empiezan a caminar.
El informe recopiló datos del Sistema Nacional de Observación Electrónica de Lesiones (Neiss, por su sigla en inglés), el cual es operado por la Comisión de Seguridad de Productos de Estados Unidos. EFE.
Cuando toca ser mamá sustituta
Ha sido la eterna mala de los cuentos infantiles y en la vida real aún cuesta quitarle esa mala fama. La “madrastra”, una palabra que quizás suena un poco fuerte, pero en la actualidad ese es el rol que muchas mujeres están ocupando. Hoy le damos algunos tips para tratar de hacerlo bien y no morir en el intento.
No siempre es fácil entenderse con los hijos de la nueva pareja. Mamá sustituta, buena amiga o bien enemiga jurada, en el ultimo caso, según destaca el psicólogo Raschid Guardia hay que tener mucho cuidado ya que muchas mujeres cuando asumen este rol lo hacen con una serie de conductas que no han sido previamente habladas con el esposo o con los hijos, sino que simplemente ellas tratan de imponer sin límites.
Aspecto fundamental. Lo primero a tomar en cuenta cuando se asume la responsabilidad de un nuevo hogar con hijos incluidos, según Guardia es el respeto, "todos los miembros de la familia tienen que manejarse con mucho respeto. No hay que creer que porque es la madrastra los chicos tienen que respetarla y quererla, no es así primero hay que ganarse el respeto, y una vez ganado recién pueden empezar a exigir una serie de elementos que les ayude a mejorar la relación", añade.
La figura del papá. Ahora bien, puede que usted trate de ganarse el respeto pero en esta situación el proceso es de ida y vuelta, para ello el psicólogo sugiere que el papá tiene que ayudar a que sus hijos tengan un límite de respeto hacia su nueva pareja.
En este caso es importante hablar antes sobre esta situación y poner las cosas claras entre todos los interesados.
No trate de ocupar el rol de madre. Este es un grave error, advierte el experto ya que si bien a usted le toca asumir la responsabilidad de los chicos, de orientarlos, cuidarlos y hasta educarlos, esto no significa que vaya a sobrepasar los límites, "recuerde que siempre debe manejarse en el parámetro del respeto, en base a reglas o límites que se tienen que poner en el hogar", dice Guardia.
Por otro lado, también es importante no decir nada malo acerca de la madre de los chicos, si es posible trate de establecer algún nivel de relación con ella, si todavía está involucrada en sus vidas y de ser posible ayude a que ellos establezcan una buena relación con su progenitora. Pero si esto no es posible evite inmiscuirse con opiniones que le pueden causar daño a los chicos.
¿Y si me rechazan?. En este caso, Guardia apunta que se debe tratar de averiguar primero qué los lleva a esta situación, puede que la mamá sea la que esté metiendo "leña al fuego" o que los chicos tengan una mala percepción de la situación, "Aquí es el papá que una vez más tiene que ayudar a buscar la respuesta para luego encontrar las mejores opciones para que la relación se torne más placentera", enfatiza.
Sea paciente. No espere milagros en esta situación y que las cosas se den de un día para otro. Pero intente hacer todo lo posible para mejorar las relaciones en la familia y crear un ambiente tranquilo y bueno.
Debe aceptar el hecho de que para ellos ha suplantado el lugar de su madre y es una situación que les cuesta bastante aceptar, por lo que la elección más inteligente es mostrarte como una compañera tolerante con la que pueden contar.
No siempre es fácil entenderse con los hijos de la nueva pareja. Mamá sustituta, buena amiga o bien enemiga jurada, en el ultimo caso, según destaca el psicólogo Raschid Guardia hay que tener mucho cuidado ya que muchas mujeres cuando asumen este rol lo hacen con una serie de conductas que no han sido previamente habladas con el esposo o con los hijos, sino que simplemente ellas tratan de imponer sin límites.
Aspecto fundamental. Lo primero a tomar en cuenta cuando se asume la responsabilidad de un nuevo hogar con hijos incluidos, según Guardia es el respeto, "todos los miembros de la familia tienen que manejarse con mucho respeto. No hay que creer que porque es la madrastra los chicos tienen que respetarla y quererla, no es así primero hay que ganarse el respeto, y una vez ganado recién pueden empezar a exigir una serie de elementos que les ayude a mejorar la relación", añade.
La figura del papá. Ahora bien, puede que usted trate de ganarse el respeto pero en esta situación el proceso es de ida y vuelta, para ello el psicólogo sugiere que el papá tiene que ayudar a que sus hijos tengan un límite de respeto hacia su nueva pareja.
En este caso es importante hablar antes sobre esta situación y poner las cosas claras entre todos los interesados.
No trate de ocupar el rol de madre. Este es un grave error, advierte el experto ya que si bien a usted le toca asumir la responsabilidad de los chicos, de orientarlos, cuidarlos y hasta educarlos, esto no significa que vaya a sobrepasar los límites, "recuerde que siempre debe manejarse en el parámetro del respeto, en base a reglas o límites que se tienen que poner en el hogar", dice Guardia.
Por otro lado, también es importante no decir nada malo acerca de la madre de los chicos, si es posible trate de establecer algún nivel de relación con ella, si todavía está involucrada en sus vidas y de ser posible ayude a que ellos establezcan una buena relación con su progenitora. Pero si esto no es posible evite inmiscuirse con opiniones que le pueden causar daño a los chicos.
¿Y si me rechazan?. En este caso, Guardia apunta que se debe tratar de averiguar primero qué los lleva a esta situación, puede que la mamá sea la que esté metiendo "leña al fuego" o que los chicos tengan una mala percepción de la situación, "Aquí es el papá que una vez más tiene que ayudar a buscar la respuesta para luego encontrar las mejores opciones para que la relación se torne más placentera", enfatiza.
Sea paciente. No espere milagros en esta situación y que las cosas se den de un día para otro. Pero intente hacer todo lo posible para mejorar las relaciones en la familia y crear un ambiente tranquilo y bueno.
Debe aceptar el hecho de que para ellos ha suplantado el lugar de su madre y es una situación que les cuesta bastante aceptar, por lo que la elección más inteligente es mostrarte como una compañera tolerante con la que pueden contar.
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