Una investigación realizada por Unicef (Fondo de Naciones Unidas para la Infancia) y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), sobre las buenas prácticas y buen trato en la educación de hijas e hijos en familias de la ciudad de El Alto, reveló que los niños necesitan sentirse amados en sus hogares y escuchados por los maestros en sus escuelas.
Los resultados reflejan que los pequeños sienten que no reciben el amor suficiente en sus hogares, y con respecto a sus escuelas, la investigación señala que tanto padres como maestros deben participar en forma conjunta y tener la capacidad de modificar sus comportamientos, acorde con las necesidades e intereses de los niños.
De acuerdo con Corsi Marcoluigi, representante de Unicef, una de las tareas urgentes es el de crear una cultura del buen trato hacia los niños y niñas. “La instauración de la cultura del buen trato en las escuelas en El Alto es un mecanismo de mucha importancia para erradicar la violencia y el maltrato”, dijo. El estudio se realizó en los distritos 6 y 3 entre niños de 11 a 13 años.
Consejos para las parejas, como actuar en infidelidad, noviazgo y mucho amor
jueves, 24 de mayo de 2012
miércoles, 23 de mayo de 2012
Cuando se quiere, se puede ser madre
Marina Cuéllar Céspedes adoptó la determinación de buscar el auxilio de la ciencia y la tecnología para ser madre, la tarde en que, respondiendo a la obligación de someterse un examen médico general para obtener el seguro de salud con el cual iba a ser contratada en una empresa de administración pública, el galeno le dijo que, según el análisis de laboratorio, era infértil, no podría concebir hijos.
Confiesa ahora, al mirar en retrospectiva que de pronto sintió que los años ya le estaban pesando y, como no tenía pareja y además nunca había pensado en el matrimonio, su pensamiento la guió a considerar la posibilidad de una fertilización asistida, pero para eso necesitaba, ineludiblemente, un varón que la apoye en su proyecto.
“Llegar a los 39 años de edad sola, creí y lo sostengo hoy, es motivo para preocuparse, porque más allá de las preocupaciones por las realizaciones en el ámbito laboral, en mi caso llevaba latente ese hermoso sentimiento de ser madre. ¿Qué hacer?. Oré con profunda devoción, y ahora doy gracias, porque soy una mamá a tiempo completo”, comentó.
El primer paso
Marina forjó amistad con un joven. Se llevaban muy bien, ella con el recelo a comprometerse debido al dato de que era infértil.
Un día se animó a plantearle que la apoye con el tratamiento ginecológico asistido, y su amigo aceptó. Previamente había obtenido información de que el Dr. Carlos Fuchner realizaba esa labor profesional, “a donde fuimos a la consulta, y la verdad es que fue todo bien”, señala.
Gol de entrada
Antes de ingresar al consultorio del ginecólogo, en las charlas fortuitas que ‘nacen’ entre los que aguardan en la sala de espera, una mujer le deseó suerte, con la advertencia de que los resultados no sobrevienen de inmediato, y que siga todas las recomendaciones del médico, paso a paso.
-Yo vengo por cuarta vez, y el proceso no ha sido factible. Deseo quedar embarazada, por eso insisto, dijo su casual interlocutora.
Marina ingresó al consultorio a someterse al tratamiento de inseminación con mucha fe en Dios de que la iba a apoyar para ser made. Se cumplió su anhelo. A los pocos días vivió la mayor y agradable sorpresa de su vida. Fue cuando volvió para el control respectivo y el médico, tras el análisis pormenorizado le reveló: “Usted, señora, está embarazada. Muchas felicidades”.
Alegría doble
La felicidad tocó la puerta de la vivienda de Marina con un mensaje de alegría redoblada. Por un lado pasó a trabajar en la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), en el rubro de auditoría, su profesión, y por el otro supo que no solamente estaba encinta, sino que en su vientre albergaba a un par de mellizos.
Los controles ecográficos establecieron que eran dos niñas. El proceso del embarazo marchaba bien. Su amigo que la ayudó con la semilla de varón para que ella alcance el anhelo de ser madre, le brindaba constante apoyo.
“Pero poco a poco se fue alejando, o tal vez sea mejor decir que nos fuimos alejando. Actualmente llevo una vida en armonía con mis hijas que ya sobrepasaron el umbral de los 15 años”, comenta con expresión que lleva el sello de aquel sentimiento de haber labrado el propio destino.
Momentos difíciles
Pero llegar hasta estas alturas no fue un camino colmado de alegrías y satisfacciones. Embarazada al filo de sus cuatro décadas de existencia, consideraba que debía pagar el piso, como se suele decir, el tener que soportar las tensiones que le provocaron su estado y el hecho de trabajar al mismo tiempo.
Tenía dolores artríticos. Su nmédico, el Dr. Carlos Fuchner le recomendó internación de inmediato. “Tuve varios días en el hospital. Mis niñas nacieron prematuras, a los 6,5 meses de la concepción, una con 1 kilo y 100 gramos, y la otra con 1 kilo y 300 gramos. Fueron directos a la incubadora, donde permanecieron dos meses en cuidados intensivos. El Dr. Hernando Egüez fue su pediatra. Cuando abandonamos el nosocomio, una pesaba 2 kilos y 1,700 gramos la otra”, recuerda.
Absoluta entrega
A estas alturas Marina evoca aquellos primeros días en su casa, con sus pequeñas, amándolas a ambas con similar intensidad respondiendo al precepto de que el amor no se divide, sino que se multiplica.
Cuando las niñas, a las que bautizó con los nombres Gabriela y Mariana, cumplieron dos años de edad, tuvieron que ser sometidas a cirugía de sus adenoides.
“La rutina siempre estaba matizada por las sorpresas que dan los retoños ya sea con sus travesuras, sus pedidos de atención, de leche y de abrazos. Tuve que ‘batírmelas’ sola, porque la familia cada una tiene sus propias obligaciones y responsabilidades. Mi empleada fue mis dos manos. Ella me ayudaba mientras iba a trabajar. Gracias a Dios mis hijas crecieron saludables”, refiere.
¿Y papá?
Esa era la pregunta que le formulaban constantemente Gabriela y Mariana, hasta que llegó el momento en que Marina les contó toda la verdad, cosa que las muchachas hoy asumen con la absoluta comprensión de la realidad, y la bendicen a su mamá por traerlas al mundo rodeadas de cariño. Pronto Mariana viajará a Estados Unidos participando en un intercambio cultural.
El papá, a sugerencia de una notaria, al año del nacimiento de las chicas, se presentó para reconocerlas con su apellido. Por todo esto le doy muchas gracias a Dios”, remarca.
Matrimonio
A la pregunta de si aceptaría una propuesta matrimonial a estas alturas de su vida y con la experiencia vivida, contesta afirmativamente, pero como ya tiene una visión amplia de la vida y del hogar desde su rol de madre, señala que ante todo, existe una condición que toda mujer debería ostentar como planteamiento: “Que la unión sea producto del amor y de alto sentido de responsabilidad para la formación de un buen hogar”.
Con cariño
“El amor que siento hacia mi madre es inconmensurable. No tengo palabras para definirlo. Sencilla y simplemente es un sentimiento de tal unidad que no se puede explicar. Todo eso es producto de ver, desde muy pequeña, su esfuerzo para atendernos, criarnos y educarnos”.
Mariana
“Mamá siempre nos habló con la verdad, sabemos los empeños de ella para coronar su maternidad, y me siento enaltecida ante la naturaleza el ser su hija, porque es una madre que vive pensando en nosotras”
Gabriela
Dra Mónica Raya / ginecóloga
El tratamiento asistido para el embarazo es un método que, de una u otra manera, se ha consagrado en el mundo como alternativa para que las mujeres puedan desarrollar su maternidad, esa esencia que la naturaleza le concede al ser femenino, como centro de la recreación de la humanidad.
A partir del momento en que contribuye a esa realización de la mujer como madre, es lógico suponer, y esto es un mensaje para quienes no lo saben, que se trata de un procedimiento positivo.
Esto ha permitido que en todo el mundo una enorme cantidad de mujeres puedan asistir a tratamientos de inseminación cuyo resultado ha sido la alegría de contar con uno o más retoños en el hogar, y así perpetuar la descendencia.
Particularmente, como ginecóloga, en situaciones en que me piden consejos sobre este particular, les dijo que acudan a un centro especializado, que se sometan al análisis de rigor. No siempre el resultado es inmediato, pero vale la pena insistir.
Digo que vale la pena intentarlo por cuanto no hay nada que brinde un aliento de felicidad que los hijos para una mujer, por los cuales entrega su existencia. Verlos crecer, formarse cada día, es algo indefinible.
Crianza
Desde pequeñitas llevé a mis niñitas al Nidito Domingo Savio. Y ahí siguen ahora, ya están en la prepromo. El próximo año egresan bachiller.
La razón por la cual escogí el Domingo Savio es porque vivo sola, y allí ellas se quedan muy bien cuidadas durante todo el día.
Eso sí, compartimos el almuerzo, y todas las horas que no significan trabajo y estudio. Me preocupa su formación.
Es bonito conversar con los hijos, adivinar sus pensamientos, compartir alegrías o penas.
Opinión profesional
Dr. Juan Carlos Montalvo | Clínica Montalvo
CUANDO ACUDIR A UN CENTRO DE REPRODUCCION ASISTIDA
A más de 30 años de traer a este mundo al primer niño de probeta, las técnicas de reproducción asistida han llenado de mucha felicidad a las parejas que habían perdido la esperanza de poder ser padres, alrededor de todo el mundo incluido Bolivia.
Las causas más frecuentes que impiden esta felicidad y que son motivo de consulta en nuestro centro, las mencionamos a continuación:
- Edad avanzada de la mujer, principalmente asociado a la superación profesional.
- Pérdida del útero por diferentes enfermedades, entre ellas la más frecuente, los miomas (tumores benignos del útero).
- Anticoncepción definitiva a temprana a edad (ligadura de trompas).
- Embarazos ectópicos que ocasionan la pérdida de las trompas.
- Infecciones o raspajes uterinos que lesionan el endometrio
- Pérdida de los ovarios por presencia de quistes.
- Hidrosalpinx (presencia de líquido en las trompas)
- Disminución o ausencia de espermatozoides.
Cualquier pareja que presente alguna de estas dificultades puede ser beneficiada con algún método de reproducción asistida y hacer realidad una necesidad humana básica.
Afortunadamente en nuestro país la Clínica Montalvo cuenta con profesionales y tecnología de acuerdo a estándares internacionales y ponen a su disposición todas estas técnicas.
Confiesa ahora, al mirar en retrospectiva que de pronto sintió que los años ya le estaban pesando y, como no tenía pareja y además nunca había pensado en el matrimonio, su pensamiento la guió a considerar la posibilidad de una fertilización asistida, pero para eso necesitaba, ineludiblemente, un varón que la apoye en su proyecto.
“Llegar a los 39 años de edad sola, creí y lo sostengo hoy, es motivo para preocuparse, porque más allá de las preocupaciones por las realizaciones en el ámbito laboral, en mi caso llevaba latente ese hermoso sentimiento de ser madre. ¿Qué hacer?. Oré con profunda devoción, y ahora doy gracias, porque soy una mamá a tiempo completo”, comentó.
El primer paso
Marina forjó amistad con un joven. Se llevaban muy bien, ella con el recelo a comprometerse debido al dato de que era infértil.
Un día se animó a plantearle que la apoye con el tratamiento ginecológico asistido, y su amigo aceptó. Previamente había obtenido información de que el Dr. Carlos Fuchner realizaba esa labor profesional, “a donde fuimos a la consulta, y la verdad es que fue todo bien”, señala.
Gol de entrada
Antes de ingresar al consultorio del ginecólogo, en las charlas fortuitas que ‘nacen’ entre los que aguardan en la sala de espera, una mujer le deseó suerte, con la advertencia de que los resultados no sobrevienen de inmediato, y que siga todas las recomendaciones del médico, paso a paso.
-Yo vengo por cuarta vez, y el proceso no ha sido factible. Deseo quedar embarazada, por eso insisto, dijo su casual interlocutora.
Marina ingresó al consultorio a someterse al tratamiento de inseminación con mucha fe en Dios de que la iba a apoyar para ser made. Se cumplió su anhelo. A los pocos días vivió la mayor y agradable sorpresa de su vida. Fue cuando volvió para el control respectivo y el médico, tras el análisis pormenorizado le reveló: “Usted, señora, está embarazada. Muchas felicidades”.
Alegría doble
La felicidad tocó la puerta de la vivienda de Marina con un mensaje de alegría redoblada. Por un lado pasó a trabajar en la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), en el rubro de auditoría, su profesión, y por el otro supo que no solamente estaba encinta, sino que en su vientre albergaba a un par de mellizos.
Los controles ecográficos establecieron que eran dos niñas. El proceso del embarazo marchaba bien. Su amigo que la ayudó con la semilla de varón para que ella alcance el anhelo de ser madre, le brindaba constante apoyo.
“Pero poco a poco se fue alejando, o tal vez sea mejor decir que nos fuimos alejando. Actualmente llevo una vida en armonía con mis hijas que ya sobrepasaron el umbral de los 15 años”, comenta con expresión que lleva el sello de aquel sentimiento de haber labrado el propio destino.
Momentos difíciles
Pero llegar hasta estas alturas no fue un camino colmado de alegrías y satisfacciones. Embarazada al filo de sus cuatro décadas de existencia, consideraba que debía pagar el piso, como se suele decir, el tener que soportar las tensiones que le provocaron su estado y el hecho de trabajar al mismo tiempo.
Tenía dolores artríticos. Su nmédico, el Dr. Carlos Fuchner le recomendó internación de inmediato. “Tuve varios días en el hospital. Mis niñas nacieron prematuras, a los 6,5 meses de la concepción, una con 1 kilo y 100 gramos, y la otra con 1 kilo y 300 gramos. Fueron directos a la incubadora, donde permanecieron dos meses en cuidados intensivos. El Dr. Hernando Egüez fue su pediatra. Cuando abandonamos el nosocomio, una pesaba 2 kilos y 1,700 gramos la otra”, recuerda.
Absoluta entrega
A estas alturas Marina evoca aquellos primeros días en su casa, con sus pequeñas, amándolas a ambas con similar intensidad respondiendo al precepto de que el amor no se divide, sino que se multiplica.
Cuando las niñas, a las que bautizó con los nombres Gabriela y Mariana, cumplieron dos años de edad, tuvieron que ser sometidas a cirugía de sus adenoides.
“La rutina siempre estaba matizada por las sorpresas que dan los retoños ya sea con sus travesuras, sus pedidos de atención, de leche y de abrazos. Tuve que ‘batírmelas’ sola, porque la familia cada una tiene sus propias obligaciones y responsabilidades. Mi empleada fue mis dos manos. Ella me ayudaba mientras iba a trabajar. Gracias a Dios mis hijas crecieron saludables”, refiere.
¿Y papá?
Esa era la pregunta que le formulaban constantemente Gabriela y Mariana, hasta que llegó el momento en que Marina les contó toda la verdad, cosa que las muchachas hoy asumen con la absoluta comprensión de la realidad, y la bendicen a su mamá por traerlas al mundo rodeadas de cariño. Pronto Mariana viajará a Estados Unidos participando en un intercambio cultural.
El papá, a sugerencia de una notaria, al año del nacimiento de las chicas, se presentó para reconocerlas con su apellido. Por todo esto le doy muchas gracias a Dios”, remarca.
Matrimonio
A la pregunta de si aceptaría una propuesta matrimonial a estas alturas de su vida y con la experiencia vivida, contesta afirmativamente, pero como ya tiene una visión amplia de la vida y del hogar desde su rol de madre, señala que ante todo, existe una condición que toda mujer debería ostentar como planteamiento: “Que la unión sea producto del amor y de alto sentido de responsabilidad para la formación de un buen hogar”.
Con cariño
“El amor que siento hacia mi madre es inconmensurable. No tengo palabras para definirlo. Sencilla y simplemente es un sentimiento de tal unidad que no se puede explicar. Todo eso es producto de ver, desde muy pequeña, su esfuerzo para atendernos, criarnos y educarnos”.
Mariana
“Mamá siempre nos habló con la verdad, sabemos los empeños de ella para coronar su maternidad, y me siento enaltecida ante la naturaleza el ser su hija, porque es una madre que vive pensando en nosotras”
Gabriela
Dra Mónica Raya / ginecóloga
El tratamiento asistido para el embarazo es un método que, de una u otra manera, se ha consagrado en el mundo como alternativa para que las mujeres puedan desarrollar su maternidad, esa esencia que la naturaleza le concede al ser femenino, como centro de la recreación de la humanidad.
A partir del momento en que contribuye a esa realización de la mujer como madre, es lógico suponer, y esto es un mensaje para quienes no lo saben, que se trata de un procedimiento positivo.
Esto ha permitido que en todo el mundo una enorme cantidad de mujeres puedan asistir a tratamientos de inseminación cuyo resultado ha sido la alegría de contar con uno o más retoños en el hogar, y así perpetuar la descendencia.
Particularmente, como ginecóloga, en situaciones en que me piden consejos sobre este particular, les dijo que acudan a un centro especializado, que se sometan al análisis de rigor. No siempre el resultado es inmediato, pero vale la pena insistir.
Digo que vale la pena intentarlo por cuanto no hay nada que brinde un aliento de felicidad que los hijos para una mujer, por los cuales entrega su existencia. Verlos crecer, formarse cada día, es algo indefinible.
Crianza
Desde pequeñitas llevé a mis niñitas al Nidito Domingo Savio. Y ahí siguen ahora, ya están en la prepromo. El próximo año egresan bachiller.
La razón por la cual escogí el Domingo Savio es porque vivo sola, y allí ellas se quedan muy bien cuidadas durante todo el día.
Eso sí, compartimos el almuerzo, y todas las horas que no significan trabajo y estudio. Me preocupa su formación.
Es bonito conversar con los hijos, adivinar sus pensamientos, compartir alegrías o penas.
Opinión profesional
Dr. Juan Carlos Montalvo | Clínica Montalvo
CUANDO ACUDIR A UN CENTRO DE REPRODUCCION ASISTIDA
A más de 30 años de traer a este mundo al primer niño de probeta, las técnicas de reproducción asistida han llenado de mucha felicidad a las parejas que habían perdido la esperanza de poder ser padres, alrededor de todo el mundo incluido Bolivia.
Las causas más frecuentes que impiden esta felicidad y que son motivo de consulta en nuestro centro, las mencionamos a continuación:
- Edad avanzada de la mujer, principalmente asociado a la superación profesional.
- Pérdida del útero por diferentes enfermedades, entre ellas la más frecuente, los miomas (tumores benignos del útero).
- Anticoncepción definitiva a temprana a edad (ligadura de trompas).
- Embarazos ectópicos que ocasionan la pérdida de las trompas.
- Infecciones o raspajes uterinos que lesionan el endometrio
- Pérdida de los ovarios por presencia de quistes.
- Hidrosalpinx (presencia de líquido en las trompas)
- Disminución o ausencia de espermatozoides.
Cualquier pareja que presente alguna de estas dificultades puede ser beneficiada con algún método de reproducción asistida y hacer realidad una necesidad humana básica.
Afortunadamente en nuestro país la Clínica Montalvo cuenta con profesionales y tecnología de acuerdo a estándares internacionales y ponen a su disposición todas estas técnicas.
'Mi hijo es un emo, ¿Qué hago?'
Cubren la mitad de su rostro con un mechón de cabello, se visten de negro con prendas ajustadas y maquillan sus ojos, hablamos de los emos, esa subcultura urbana que puede seducir a su adolescente, pero que a usted tal vez le parezca fuera de lugar. ¿Qué hacer en este caso? Se dice que los emos tienen tendencias suicidas y es por ello que muchos padres de familia entran en pánico cuando ven a sus hijos con esas "pintas"; sin embargo, la primera recomendación del psicólogo Óscar Urzagasti apunta a tomarlo con calma, "no hay por qué asustarse, los chicos emos pueden ser parte de una subcultura juvenil, pero por otro lado pueden lucir así simplemente por moda" señala.
Búsqueda de identidad. Cabe resaltar que en la adolescencia, entre los 14 y 15 años, los jóvenes están en una constante búsqueda de identidad y es precisamente en este aspecto que muchos chicos o chicas pueden ver como un referente a los emos. "Hay que tomar en cuenta que hoy es este grupo, pero que tal vez en la época de los padres era la música disco o el punk", dice Urzagasti. Por otro lado, enfatiza que este tipo de comportamiento suele pasar. "Es difícil ver un emo de 40 años dando clases en la universidad", ejemplifica, aunque advierte que el miedo no debe primar en que el joven siga vistiéndose de esa manera, sino más bien en observar qué es lo que pasa dentro del adolescente.
Se corre el riesgo. Ahora, si bien el papá puede tomarlo con calma, no se debe olvidar que se corre el riesgo de que al joven se lo etiquete o catalogue de malo, rebelde, perverso y hasta satánico, "y esto muchas veces pasa en el colegio o en su entorno, es ahí que la actitud de los padres debe ser empática", dice el experto.
¿Prohibirles? Definitivamente no, responde Urzagasti, "eso sería un grave error, porque es como prohibirles la identidad y los adolescentes pueden sentirse coartados en su forma de expresar y hasta la reacción puede llegar más allá incluso con temas más suicidas", advierte el especialista. Por ello vuelve a recalcar que primero es importante tomarlo con calma, "luego hay que informarse en relación en cuáles son sus ideologías y a partir de eso conversar con el joven", agrega.
Los límites. Ahora bien, una de las características de los emos es la tristeza que profesan, pero ¿hay que alertarse? "Solo cuando haya cambios en los estados de ánimo, si bien es común que se encierren a escuchar música pero cuando ya empiezan a aislarse demasiado es una señala de depresión", sostiene el psicólogo, aunque aclara que esta depresión no es un problema emo, "ahora puede que el ser emo le ayude a expresar esa depresión, pero el ser emo no es el problema, sino puede que tenga un problema emocional de trasfondo", explica.
Búsqueda de identidad. Cabe resaltar que en la adolescencia, entre los 14 y 15 años, los jóvenes están en una constante búsqueda de identidad y es precisamente en este aspecto que muchos chicos o chicas pueden ver como un referente a los emos. "Hay que tomar en cuenta que hoy es este grupo, pero que tal vez en la época de los padres era la música disco o el punk", dice Urzagasti. Por otro lado, enfatiza que este tipo de comportamiento suele pasar. "Es difícil ver un emo de 40 años dando clases en la universidad", ejemplifica, aunque advierte que el miedo no debe primar en que el joven siga vistiéndose de esa manera, sino más bien en observar qué es lo que pasa dentro del adolescente.
Se corre el riesgo. Ahora, si bien el papá puede tomarlo con calma, no se debe olvidar que se corre el riesgo de que al joven se lo etiquete o catalogue de malo, rebelde, perverso y hasta satánico, "y esto muchas veces pasa en el colegio o en su entorno, es ahí que la actitud de los padres debe ser empática", dice el experto.
¿Prohibirles? Definitivamente no, responde Urzagasti, "eso sería un grave error, porque es como prohibirles la identidad y los adolescentes pueden sentirse coartados en su forma de expresar y hasta la reacción puede llegar más allá incluso con temas más suicidas", advierte el especialista. Por ello vuelve a recalcar que primero es importante tomarlo con calma, "luego hay que informarse en relación en cuáles son sus ideologías y a partir de eso conversar con el joven", agrega.
Los límites. Ahora bien, una de las características de los emos es la tristeza que profesan, pero ¿hay que alertarse? "Solo cuando haya cambios en los estados de ánimo, si bien es común que se encierren a escuchar música pero cuando ya empiezan a aislarse demasiado es una señala de depresión", sostiene el psicólogo, aunque aclara que esta depresión no es un problema emo, "ahora puede que el ser emo le ayude a expresar esa depresión, pero el ser emo no es el problema, sino puede que tenga un problema emocional de trasfondo", explica.
martes, 22 de mayo de 2012
Masturbación en la adolescencia
Se atribuye a Sigmund Freud el descubrimiento de que la masturbación es algo común en la infancia
En la adolescencia la masturbación forma una parte importante de un desarrollo sicosexual adecuado, porque al implicar la exploración del cuerpo identificamos los patrones de nuestra propia respuesta sexual. Como se dijo anteriormente, la adolescencia es un período crítico de búsqueda de identidad y de experiencias. Todas estas experiencias se las vive más intensamente; dentro de la búsqueda de nuestra identidad también está la de la consolidación sexual, donde la masturbación empieza a tener sentido como un juego auto erótico.
Siendo una actividad natural que se inicia desde los primeros años de vida, cuando el bebé explora su cuerpo y se detiene principalmente en el área de los genitales porque lo encuentra más placentero, y se la puede realizar hasta la muerte, no es propio hablar de ventajas de la masturbación, porque dicha actividad no se la puede comparar con otra, lo que sí se puede decir es que en la estimulación autoerótica (masturbación):
- No hay riesgo de contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual.
-Tampoco hay riesgo de que se pueda producir un embarazo no deseado
-Suele ser la primera manera de que el adolescente experimenta un orgasmo.
-Es una forma de liberar tensiones si es que no son canalizadas en alguna otra actividad.
- Proporciona al adolescente un canal de desahogo a la excitación sexual, porque en esta etapa el deseo sexual suele presentarse con mayor intensidad y es dificultoso encontrar a otro par con quien desahogar dicha excitación a través de la relación sexual.
No tiene ninguna consecuencia a nivel biológico ni fisiológico, no daña de ninguna manera al cuerpo, ni causa ninguna enfermedad de ningún tipo.
Cuándo se vuelve adicción
Se puede considerar una adicción cuando la actividad masturbatoria interfiere en el ritmo de vida normal, y cuando se evita realizar cualquier otra acción porque se prioriza la masturbación.
Es decir que el adolescente centre su vida en ello. Por ejemplo, que ya no quiera salir con sus amigos a una fiesta porque prefiere masturbase esa noche. Ya no le dé interés a estudiar porque está concentrado en masturbarse. En ese caso podría haber un problema mayor ‘disfrazado’ que es necesario tratar.
También es aconsejable, y para evitar que la masturbación se convierta en una posible adicción, dirigir y canalizar las sobrenergías propias de esta etapa, en actividades propositivas que demanden concentración física y mental, que a su vez traigan beneficios a la vida del adolescente.
Estas acciones propositivas pueden estar ligadas a los deportes que, además, contribuyen con la salud física, o estar ligadas también a tareas creativas como la pintura, escritura y teatro, las cuales además contribuyen al desarrollo síquico, social, mental y sicológico del adolescente.
En la adolescencia la masturbación forma una parte importante de un desarrollo sicosexual adecuado, porque al implicar la exploración del cuerpo identificamos los patrones de nuestra propia respuesta sexual. Como se dijo anteriormente, la adolescencia es un período crítico de búsqueda de identidad y de experiencias. Todas estas experiencias se las vive más intensamente; dentro de la búsqueda de nuestra identidad también está la de la consolidación sexual, donde la masturbación empieza a tener sentido como un juego auto erótico.
Siendo una actividad natural que se inicia desde los primeros años de vida, cuando el bebé explora su cuerpo y se detiene principalmente en el área de los genitales porque lo encuentra más placentero, y se la puede realizar hasta la muerte, no es propio hablar de ventajas de la masturbación, porque dicha actividad no se la puede comparar con otra, lo que sí se puede decir es que en la estimulación autoerótica (masturbación):
- No hay riesgo de contagio de alguna enfermedad de transmisión sexual.
-Tampoco hay riesgo de que se pueda producir un embarazo no deseado
-Suele ser la primera manera de que el adolescente experimenta un orgasmo.
-Es una forma de liberar tensiones si es que no son canalizadas en alguna otra actividad.
- Proporciona al adolescente un canal de desahogo a la excitación sexual, porque en esta etapa el deseo sexual suele presentarse con mayor intensidad y es dificultoso encontrar a otro par con quien desahogar dicha excitación a través de la relación sexual.
No tiene ninguna consecuencia a nivel biológico ni fisiológico, no daña de ninguna manera al cuerpo, ni causa ninguna enfermedad de ningún tipo.
Cuándo se vuelve adicción
Se puede considerar una adicción cuando la actividad masturbatoria interfiere en el ritmo de vida normal, y cuando se evita realizar cualquier otra acción porque se prioriza la masturbación.
Es decir que el adolescente centre su vida en ello. Por ejemplo, que ya no quiera salir con sus amigos a una fiesta porque prefiere masturbase esa noche. Ya no le dé interés a estudiar porque está concentrado en masturbarse. En ese caso podría haber un problema mayor ‘disfrazado’ que es necesario tratar.
También es aconsejable, y para evitar que la masturbación se convierta en una posible adicción, dirigir y canalizar las sobrenergías propias de esta etapa, en actividades propositivas que demanden concentración física y mental, que a su vez traigan beneficios a la vida del adolescente.
Estas acciones propositivas pueden estar ligadas a los deportes que, además, contribuyen con la salud física, o estar ligadas también a tareas creativas como la pintura, escritura y teatro, las cuales además contribuyen al desarrollo síquico, social, mental y sicológico del adolescente.
lunes, 21 de mayo de 2012
Un extractor que imita la succión del bebé
Si estás amamantando a tu bebé, lo más probable es que quieras que él obtenga los beneficios de tu leche, incluso cuando no estás disponible. Para ayudarte con esto, existen diferentes tipos de extractores que te permitirán dejar la cantidad necesaria en el biberón para que otra persona lo alimente mientras estás fuera.
Sea cual sea el elegido, lo mejor es que lo tengas en casa unas semanas antes del alumbramiento para que puedas acostumbrarte a utilizarlo correctamente.
Los eléctricos son muy prácticos y cuentan con ciclos de extracción rápida (velocidad en la que se succiona la leche), niveles de succión ajustables (ayuda a evitar las molestias en los pezones) y la capacidad de extraer leche de ambos senos al mismo tiempo (algunos tienen dos campanas succionadoras).
Muchos modelos nuevos están diseñados para imitar los ritmos de succión del bebé: empiezan con succiones breves y rápidas para provocar la respuesta de la bajada de leche y luego pasan a un ritmo de succión más lento y más profundo.
Los extractores manuales requieren que bombees un pistón o aprietes una palanca para crear la succión necesaria y vaciar tu pecho.
Estos extractores vacían solamente un seno a la vez y su uso puede requerir dos manos, aunque algunos están diseñados para usarse con una sola mano.
Los extractores manuales por lo general son más económicos, más pequeños, ligeros y silenciosos que los eléctricos. Puedes extraer tu leche de un lado mientras alimentas a tu bebé del otro. Cuando estás sacando leche de un seno, el otro se estimula y empieza a derramar leche, así que toma las precauciones del caso.
Por precaución, evita utilizar los modelos que parecen bocinas de bicicleta, ya que las perillas son de goma y pueden albergar bacterias
Alimentación
Algunos de los extractores pueden funcionar utilizando la conexión del encendedor del coche, con un adaptador que se vende por separado. Otros simplemente requieren el uso de baterías.
Control
Muchas mamás prefieren los extractores manuales porque les gusta poder controlar el ritmo de la succión a mano. Además, otras aseguran que se sienten más naturales, ya que de esta forma se adaptan mejor a la succión del bebé.
Con datos de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/embarazo/breastfeed_pump_esp.html
Sea cual sea el elegido, lo mejor es que lo tengas en casa unas semanas antes del alumbramiento para que puedas acostumbrarte a utilizarlo correctamente.
Los eléctricos son muy prácticos y cuentan con ciclos de extracción rápida (velocidad en la que se succiona la leche), niveles de succión ajustables (ayuda a evitar las molestias en los pezones) y la capacidad de extraer leche de ambos senos al mismo tiempo (algunos tienen dos campanas succionadoras).
Muchos modelos nuevos están diseñados para imitar los ritmos de succión del bebé: empiezan con succiones breves y rápidas para provocar la respuesta de la bajada de leche y luego pasan a un ritmo de succión más lento y más profundo.
Los extractores manuales requieren que bombees un pistón o aprietes una palanca para crear la succión necesaria y vaciar tu pecho.
Estos extractores vacían solamente un seno a la vez y su uso puede requerir dos manos, aunque algunos están diseñados para usarse con una sola mano.
Los extractores manuales por lo general son más económicos, más pequeños, ligeros y silenciosos que los eléctricos. Puedes extraer tu leche de un lado mientras alimentas a tu bebé del otro. Cuando estás sacando leche de un seno, el otro se estimula y empieza a derramar leche, así que toma las precauciones del caso.
Por precaución, evita utilizar los modelos que parecen bocinas de bicicleta, ya que las perillas son de goma y pueden albergar bacterias
Alimentación
Algunos de los extractores pueden funcionar utilizando la conexión del encendedor del coche, con un adaptador que se vende por separado. Otros simplemente requieren el uso de baterías.
Control
Muchas mamás prefieren los extractores manuales porque les gusta poder controlar el ritmo de la succión a mano. Además, otras aseguran que se sienten más naturales, ya que de esta forma se adaptan mejor a la succión del bebé.
Con datos de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/embarazo/breastfeed_pump_esp.html
Madre después de los 35
Las mujeres tienen un reloj biológico interno que está programado a distintas edades para activar el instinto maternal, en algunas es cuando son adolescentes, en otras a los 30 y se dan casos de mujeres que deciden tener un bebé después de los 35 años. Según el ginecólogo Adolfo Tórrez Montalvo, si bien es cierto que los riesgos aumentan junto con la edad, también es verdad que la medicina tiene respuestas para ellas. En ese sentido, "las mamás añosas deben tener un estricto control médico sobre su embarazo", explicó.
Los riesgos. Uno de los riesgos es la presión arterial, que tiende a subirse. Asimismo, a veces los bebés tienen falta de crecimiento por que la matriz no está en forma para dar una suficiente irrigación al bebé, indicó Tórrez. Por otra parte, comienzan ciertas desventajas en materia de fertilidad, condiciones para llevar un embarazo a buen fin y las posibilidades de concebir un feto carente de anomalías genéticas se incrementan.
Otros factores. Fisiológicamente la energía para soportar noches de insomnios, juegos constantes y una mayor actividad física es menor, habitualmente por encima de los 35 años el reloj biológico del ovario empieza a dar problemas que se agravan por encima de los 40, por lo que hay menos posibilidades de embarazo con óvulos propios, además de aumentar el riesgo de anomalías cromosómicas como el Síndrome de Down.
Cesáreas. Por otra parte, el porcentaje de cesáreas es mayor porque los músculos y huesos de una mujer madura son menos elásticos, lo cual no permite una evolución tan tranquila, peor sin son gorditas, indicó el ginecólogo.
¿Cuáles son las ventajas?. Aparentemente las ventajas son mayores en el terreno psicológico, material y emocional ya que al ser más maduras consolidan un proyecto de futuro sólido y estable para el nuevo bebé, su llegada no es producto de la casualidad, sino de una convicción reforzada con el tiempo. Con los debidos controles y cuidados, un embarazo en esta etapa puede transcurrir con absoluta normalidad. Algunos estudios han demostrado que las mamás con más edad toman decisiones más inteligentes que las más jóvenes. Están más preparadas para dar el pecho y, de acuerdo con un estudio publicado en la Revista de la American Dietetic Association (Asociación Dietética Estadounidense), se encuentran en mejores condiciones para tomar decisiones más saludables en torno a la alimentación, como elegir frutas en vez de dulces y sodas.
Los riesgos. Uno de los riesgos es la presión arterial, que tiende a subirse. Asimismo, a veces los bebés tienen falta de crecimiento por que la matriz no está en forma para dar una suficiente irrigación al bebé, indicó Tórrez. Por otra parte, comienzan ciertas desventajas en materia de fertilidad, condiciones para llevar un embarazo a buen fin y las posibilidades de concebir un feto carente de anomalías genéticas se incrementan.
Otros factores. Fisiológicamente la energía para soportar noches de insomnios, juegos constantes y una mayor actividad física es menor, habitualmente por encima de los 35 años el reloj biológico del ovario empieza a dar problemas que se agravan por encima de los 40, por lo que hay menos posibilidades de embarazo con óvulos propios, además de aumentar el riesgo de anomalías cromosómicas como el Síndrome de Down.
Cesáreas. Por otra parte, el porcentaje de cesáreas es mayor porque los músculos y huesos de una mujer madura son menos elásticos, lo cual no permite una evolución tan tranquila, peor sin son gorditas, indicó el ginecólogo.
¿Cuáles son las ventajas?. Aparentemente las ventajas son mayores en el terreno psicológico, material y emocional ya que al ser más maduras consolidan un proyecto de futuro sólido y estable para el nuevo bebé, su llegada no es producto de la casualidad, sino de una convicción reforzada con el tiempo. Con los debidos controles y cuidados, un embarazo en esta etapa puede transcurrir con absoluta normalidad. Algunos estudios han demostrado que las mamás con más edad toman decisiones más inteligentes que las más jóvenes. Están más preparadas para dar el pecho y, de acuerdo con un estudio publicado en la Revista de la American Dietetic Association (Asociación Dietética Estadounidense), se encuentran en mejores condiciones para tomar decisiones más saludables en torno a la alimentación, como elegir frutas en vez de dulces y sodas.
domingo, 20 de mayo de 2012
Orientación “Pequeños mordedores”
COMUNES EN LA PRIMERA INFANCIA | LAS MORDEDURAS CUANDO SE HACEN HABITUALES, DEBEN SER TOMADAS
EN CUENTA.
A María Elena le dio ira cuando al recoger a su pequeña del jardín infantil le informaron que un niño la había mordido.
En cambio, José y Carolina no saben qué cara poner cada vez que su hijo Sebastián muerde a algún compañero y deben escuchar los reclamos de padres y educadores.
“Nos sentimos avergonzados y un poco frustrados”, aseguran los papás de Sebastián.
Lo cierto es que aunque morder no es "anormal" entre el primer año y los tres, es sin duda, una conducta perturbadora y dañina que tanto padres y educadores deben corregir desde un principio, asegura Ximena Calvo, psicóloga y directora del pre escolar Tic Tac Toe en Cochabamba.
Es entendible que muchos padres se pregunten por qué su pequeño hijo al que aman tanto y lo “educan” se convierta en una amenaza ante otros niños o ante sus propios hermanos. Por su lado, es comprensible que los padres de las víctimas pidan que si el “mordedor” no enmienda su actitud, lo mejor será que se vaya a otro jardín infantil.
Lo fundamental en este tema está en comprender por qué su niño muerde y por sobre todo detener esta conducta agresiva, pero hay que saber cómo hacerlo.
¿POR QUÉ MUERDEN?
“Se debe comprender que los bebés o niños hasta los tres años están en una fase oral y tienen la necesidad de sentir las cosas con la boca, ya que es por donde están descubriendo y explorando sensaciones. Otra razón por la que muerden se debe a que a esta edad el lenguaje es escaso y podrían encontrar en la mordida una forma de mostrar su enojo o impotencia ante algunas situaciones…es una manera de decir “no””, asegura Calvo.
Por ello es que en edad pre escolar suele suceder que a un niño se le escape una que otra mordida, incluso puede pasar que muerda a su propia mamá. La primera vez que esto sucede no debe ser tomado como una acción agresiva porque de repente sólo fue un reflejo o se puso nervioso, pero ese es el momento para explicarle que eso no se hace. Esto es muy importante porque si no podría volverse una actitud recurrente.
Si más allá de esta etapa su niño se ha convertido en un pequeño “mordedor” y no ha funcionado explicarle que eso no se hace, sería bueno que busque ayuda profesional o que se detenga a pensar si algo no anda bien en el hogar, ya que si muerde constantemente tanto en casa o en el pre escolar, podría ser que se deba a algo.
“Se debe tomar en cuenta que los niños se sienten amenazados por situaciones tales como la separación de los padres, muerte de algún ser querido o el retorno de mamá al trabajo. En estos casos el niño necesita una dosis extra de amor y atención”, dice.
En otros casos a algunos niños les falta la madurez para entender y aceptar que a veces su padre no puede darle toda la atención que desea o que tiene que compartir un juguete. Aunque no haya sido la intención del niño dañar a otra persona, los adultos deben reaccionar con desaprobación. Esté atento a las señales que su hijo da cuando se siente frustrado, de esta manera podrá interceptar a tiempo.
Otra de las razones por las que un niño muerde puede deberse a que sus propios padres le enseñaron a hacerlo para que utilice la mordida como un acto de defensa. Esta lección por su puesto que está desaprobada y es hasta incoherente. Ofrézcale otros mecanismos de defensa que no necesariamente incluyan violencia.
¿CÓMO EXPLICARLE QUE NO DEBE MORDER?
“Es normal que un bebé o niño pequeño muerda el pecho de su madre o el hombro de la persona que lo cuida simplemente para experimentar. Cuando esto ocurre, los adultos deben ser puntuales y claros. Con un fuerte “No” explicando que duele y que no está permitido”, explica Calvo.
Sin embargo, a veces sucede que los padres reaccionan con una conducta agresiva como pegarlo o lo muerden de vuelta para demostrarle que duele. Estas reacciones sólo demuestran que está bien usar la violencia para resolver problemas. Realmente esas acciones de vuelta nunca deben ser utilizadas.
“Como los mordedores experimentales quieren tocar, oler y probar para aprender más sobre su mundo, resulta útil proporciónele una variedad de juguetes para estimular esta fase de exploración. Si es que le están brotando los dientes, ofrézcale cosas apropiadas para masticar dándole alivio”, dice la especialista.
Las situaciones más comunes para que los mordiscos ocurran tanto en casa como en cualquier lugar después del primer año de vida suelen ser que dos pequeños entren en disputa por un juguete…ahí va un mordisco. Qué dos somos compañía y tres son multitud…ahí va el otro mordisco. Los dientes en definitiva pueden convertirse en una herramienta privilegiada que tienen al alcance para manifestar enojo, aburrimiento o demostrar su sentido de propiedad sobre algo o alguien.
Cualquier que sea el lugar donde ocurre la primera mordida o las varias que ya dio un niño, el trabajo fundamentalmente es de los padres. Si bien los profesores o educadores pueden darle una mano, no pretenda que ellos solucionen el problema.
"La experiencia muestra que los padres toleran más una caída o un empujón que una mordedura. Definitivamente es una de las cosas que más molesta"
EN LA GUARDERÍA, ¿CÓMO REACCIONAR?
• Los educadores a cargo deben demostrar y dejar muy claro que no está permitido morder y que con esa actitud el “pequeño mordedor” no logrará su objetivo. Es decir, si mordió porque quería un juguete no lo conseguirá de esa manera.
• Prestar más atención a la víctima consolándola y curándola que al que mordió.
• Llevar al agresor a otro lugar, pero no se le debe gritar y peor aún pegar.
• Prestar mucha atención al niño que muerde cuando comienza a pelear o se presentan situaciones de conflicto y ante ellas prever que ocurra lo que tanto se teme.
• La experiencia en pre escolares indica que mayormente muerden los niños y un tanto menos las niñas. Por ello, ante situaciones de conflicto, preste un poco más de atención a ellos.
EN CUENTA.
A María Elena le dio ira cuando al recoger a su pequeña del jardín infantil le informaron que un niño la había mordido.
En cambio, José y Carolina no saben qué cara poner cada vez que su hijo Sebastián muerde a algún compañero y deben escuchar los reclamos de padres y educadores.
“Nos sentimos avergonzados y un poco frustrados”, aseguran los papás de Sebastián.
Lo cierto es que aunque morder no es "anormal" entre el primer año y los tres, es sin duda, una conducta perturbadora y dañina que tanto padres y educadores deben corregir desde un principio, asegura Ximena Calvo, psicóloga y directora del pre escolar Tic Tac Toe en Cochabamba.
Es entendible que muchos padres se pregunten por qué su pequeño hijo al que aman tanto y lo “educan” se convierta en una amenaza ante otros niños o ante sus propios hermanos. Por su lado, es comprensible que los padres de las víctimas pidan que si el “mordedor” no enmienda su actitud, lo mejor será que se vaya a otro jardín infantil.
Lo fundamental en este tema está en comprender por qué su niño muerde y por sobre todo detener esta conducta agresiva, pero hay que saber cómo hacerlo.
¿POR QUÉ MUERDEN?
“Se debe comprender que los bebés o niños hasta los tres años están en una fase oral y tienen la necesidad de sentir las cosas con la boca, ya que es por donde están descubriendo y explorando sensaciones. Otra razón por la que muerden se debe a que a esta edad el lenguaje es escaso y podrían encontrar en la mordida una forma de mostrar su enojo o impotencia ante algunas situaciones…es una manera de decir “no””, asegura Calvo.
Por ello es que en edad pre escolar suele suceder que a un niño se le escape una que otra mordida, incluso puede pasar que muerda a su propia mamá. La primera vez que esto sucede no debe ser tomado como una acción agresiva porque de repente sólo fue un reflejo o se puso nervioso, pero ese es el momento para explicarle que eso no se hace. Esto es muy importante porque si no podría volverse una actitud recurrente.
Si más allá de esta etapa su niño se ha convertido en un pequeño “mordedor” y no ha funcionado explicarle que eso no se hace, sería bueno que busque ayuda profesional o que se detenga a pensar si algo no anda bien en el hogar, ya que si muerde constantemente tanto en casa o en el pre escolar, podría ser que se deba a algo.
“Se debe tomar en cuenta que los niños se sienten amenazados por situaciones tales como la separación de los padres, muerte de algún ser querido o el retorno de mamá al trabajo. En estos casos el niño necesita una dosis extra de amor y atención”, dice.
En otros casos a algunos niños les falta la madurez para entender y aceptar que a veces su padre no puede darle toda la atención que desea o que tiene que compartir un juguete. Aunque no haya sido la intención del niño dañar a otra persona, los adultos deben reaccionar con desaprobación. Esté atento a las señales que su hijo da cuando se siente frustrado, de esta manera podrá interceptar a tiempo.
Otra de las razones por las que un niño muerde puede deberse a que sus propios padres le enseñaron a hacerlo para que utilice la mordida como un acto de defensa. Esta lección por su puesto que está desaprobada y es hasta incoherente. Ofrézcale otros mecanismos de defensa que no necesariamente incluyan violencia.
¿CÓMO EXPLICARLE QUE NO DEBE MORDER?
“Es normal que un bebé o niño pequeño muerda el pecho de su madre o el hombro de la persona que lo cuida simplemente para experimentar. Cuando esto ocurre, los adultos deben ser puntuales y claros. Con un fuerte “No” explicando que duele y que no está permitido”, explica Calvo.
Sin embargo, a veces sucede que los padres reaccionan con una conducta agresiva como pegarlo o lo muerden de vuelta para demostrarle que duele. Estas reacciones sólo demuestran que está bien usar la violencia para resolver problemas. Realmente esas acciones de vuelta nunca deben ser utilizadas.
“Como los mordedores experimentales quieren tocar, oler y probar para aprender más sobre su mundo, resulta útil proporciónele una variedad de juguetes para estimular esta fase de exploración. Si es que le están brotando los dientes, ofrézcale cosas apropiadas para masticar dándole alivio”, dice la especialista.
Las situaciones más comunes para que los mordiscos ocurran tanto en casa como en cualquier lugar después del primer año de vida suelen ser que dos pequeños entren en disputa por un juguete…ahí va un mordisco. Qué dos somos compañía y tres son multitud…ahí va el otro mordisco. Los dientes en definitiva pueden convertirse en una herramienta privilegiada que tienen al alcance para manifestar enojo, aburrimiento o demostrar su sentido de propiedad sobre algo o alguien.
Cualquier que sea el lugar donde ocurre la primera mordida o las varias que ya dio un niño, el trabajo fundamentalmente es de los padres. Si bien los profesores o educadores pueden darle una mano, no pretenda que ellos solucionen el problema.
"La experiencia muestra que los padres toleran más una caída o un empujón que una mordedura. Definitivamente es una de las cosas que más molesta"
EN LA GUARDERÍA, ¿CÓMO REACCIONAR?
• Los educadores a cargo deben demostrar y dejar muy claro que no está permitido morder y que con esa actitud el “pequeño mordedor” no logrará su objetivo. Es decir, si mordió porque quería un juguete no lo conseguirá de esa manera.
• Prestar más atención a la víctima consolándola y curándola que al que mordió.
• Llevar al agresor a otro lugar, pero no se le debe gritar y peor aún pegar.
• Prestar mucha atención al niño que muerde cuando comienza a pelear o se presentan situaciones de conflicto y ante ellas prever que ocurra lo que tanto se teme.
• La experiencia en pre escolares indica que mayormente muerden los niños y un tanto menos las niñas. Por ello, ante situaciones de conflicto, preste un poco más de atención a ellos.
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