Consejos para las parejas, como actuar en infidelidad, noviazgo y mucho amor
miércoles, 8 de enero de 2014
Conviértete en una experta en los detalles de su ‘mapa del amor’
Para John Gottman, uno de los más influyentes terapeutas familiares de la actualidad, las parejas emocionalmente inteligentes conocen íntimamente y mutuamente su mundo.
A este conocimiento Gottman le ha puesto el nombre ‘mapa del amor’. Se trata de un detallado esquema del mundo íntimo del otro: cómo piensa, cómo siente, cuáles son sus gustos, qué cosas le desagradan, cuáles son sus preocupaciones y sus miedos, cuáles son sus tensiones, qué actividades disfruta, sus sueños y así, una innumerable cantidad de información que tenemos que conocer, “porque en el conocimiento está la fuerza”, asegura el famoso terapeuta estadounidense.
“Podemos decir que el mapa del amor es esa parte de la mente donde almacenamos toda la información importante sobre nuestra pareja”, remarca y explica que estos mapas necesitan ser actualizados constantemente, pues cada ser humano cambia en sus estructuras, sus aprendizajes y sus experiencias.
Según los estudios de Gottman, a las relaciones cotidianas de parejas desde la década de los 70, ocurre que la información del mapa del amor se mantiene actualizada durante el tiempo de noviazgo y los primeros años de casados, pero luego la costumbre, la rutina y otros factores, como la llegada de los hijos, hacen que la información no se actualice y, por tanto, la que tenemos nos sirva para entender a nuestra pareja de manera óptima.
Gottman detalla que estos mapas del amor requieren tres tipos de datos fundamentales: los objetivos del otro, sus preocupaciones y sus esperanzas.
El experto asegura que “sin este mapa de amor, no podemos conocer a nuestra pareja. Y si no la conocemos, ¿cómo podremos amarla de verdad? Del conocimiento surge no solo el amor, sino la fortaleza para capear las tormentas matrimoniales. Las parejas que cuentan con un detallado mapa de amor están mucho mejor preparadas para enfrentarse a las dificultades y los conflictos, asegura Gottman.
La cuenta bancaria emocional
Para Gottman conocerse parte del acercamiento diario y permanente.
“Así se van creando ahorros emocionales que les servirán de ayuda en tiempos difíciles, cuando se enfrenten a grandes conflictos o crisis. Puesto que han almacenado esa cantidad de buena voluntad, pueden ser tolerantes cuando surgen los conflictos. Pueden mantener un punto de vista positivo sobre su pareja y matrimonio, incluso en momentos muy difíciles.
Una actitud de acercamiento cotidiano es también la clave de una pasión duradera. Muchas personas piensan que el secreto para volver a conectar con la pareja es una cena con velas o unas vacaciones en el mar. Pero el auténtico secreto es acercarse el uno al otro en las pequeñas cosas de cada día”, sostiene el experto.
Para Stephen Covey, conferencista estadounidense, autor del best seller Los siete hábitos de las personas altamente efectivas, la cuenta bancaria emocional se aplica a todas las relaciones humanas.
Una cuenta bancaria emocional es un contrato de emociones establecidas entre las personas, y que registran un balance de movimientos de emociones positivas o negativas, llamadas retiros y consignaciones.
Los retiros emocionales son por ejemplo: gritos, insultos, miradas despectivas, incumplimientos, irrespeto, altanería, irreverencia, desprecio, chisme, deshonestidad, subvaloración de los demás, entre otros.
Entre las consignaciones emocionales están las acciones de saludar, dialogar, respetar, responder, ser prudentes, honestos, autocontrolados, cumplimiento, pulcritud, sencillez, nobleza, servir a tiempo y bien, puntualidad, respetar los acuerdos, la amabilidad, entre otros aspectos
Punto de vista
Tenemos al cambio, pero generalmente es positivo
José Luis Álvarez - Terapeuta Familiar
Lo importante es lograr una buena comunicación. Por ejemplo, con mi esposa empezamos a planificar nuestras metas, planes y sueños para el nuevo año y, por supuesto, lo que hemos planificado es distinto a lo que planeamos hace cinco años. Ambos hemos experimentado modificaciones. Antes ella era solo esposa, ahora es también madre. Y entonces han cambiado sus objetivos y sus inquietudes.
Creo que la base es siempre preguntarnos qué piensas, qué sientes, cómo te sientes en tu nuevo trabajo, etc.
Tenemos que preguntarnos con mucha franqueza cuáles son nuestros planes o qué perspectivas perseguimos.
Los cambios son inevitables y, por lo general, son buenos, pero hay algunas parejas a las que los cambios les provocan temor, tanto a él como a ella.
Nos acostumbramos a ciertos roles y si nos salen con un nuevo punto de vista de pronto surgen nuestros temores. Para evitar susceptibilidad y miedo, hay que ser francos en la relación. Y si es de una manera saludable, incluso la confrontación y la discusión son positivas
Las relaciones se construyen cada día
Podemos hablar de rituales diarios de afecto y muestras de cariño. Estos a veces ni siquiera necesitan palabras, pueden ser gestos o actitudes que ayudan a que la pareja se mantenga conectada todo el tiempo.
domingo, 5 de enero de 2014
Dime cómo discuten y te diré cuanto tiempo duran
Comunicación en pareja. ¿Qué pasaría si usted estudiara las peleas conyugales y viera las emociones -negativas y positivas- que afloran después de cada reproche? Hay reacciones que pueden garantizar el éxito o fracaso de una relación. Le contamos cuáles son y cómo hacer para que tenga más ventajas al utilizarlas.
¿De qué tratan las discusiones diarias con su pareja? Son cosas que a menudo no son tan graves.
Qué canal de televisión mirar, quién saca al perro, cuál de los dos va a buscar a los chicos, quién lava los platos... Hay temas de pelea tontos y comunes a todos. Pero, ¿qué sucedería si durante esa discusión ambos se midieran la frecuencia cardíaca, el sudor y las posiciones del cuerpo? ¿Y si se grabaran, se escucharan y estudiaran cómo repercuten esas emociones en cada uno?
La discusión ya no sería una más, como la de todos los días, y los resultados definirían el tiempo que durará la relación.
John Gottman, científico y profesor emérito de la Universidad de
Washington, creó un "laboratorio del amor". Allí, después de estudiar a una pareja mientras sus miembros gritan y se enojan, predice con un 95 por ciento de acierto si seguirán juntos o se separarán en los próximos 15 años. ¿Cómo lo hizo? Lo consiguió después de analizar a más de 3.000 parejas desde 1980. Tiene una fórmula casi infalible: investigar aquellas emociones que no son "tan evidentes" y solo se vislumbran al discutir.
el poder del desprecio
El inventor del "laboratorio del amor" estudió y profundizó las reacciones de cada individuo y clasificó aquellas que son decisivas en provocar las
rupturas entre las parejas. Las dividió en cuatro tipos: la defensiva, la crítica, la obstruccionista (quien trata de
impedir o dificultar el desarrollo normal de un proceso) y la despectiva. Y es esta emoción, el desprecio, responsable del mayor número de
separaciones.
Ser despectivo no es solo criticar, es mucho más. Es responder desde un lugar de superioridad, lo que hace disminuir al otro como persona hasta hacerlo sentir excluido.
Es la reacción que resulta más dolorosa para la otra persona. Incluso, afecta a nuestro sistema inmunológico y nos hace más propensos a enfermarnos, tener resfríos, o dolores en el cuerpo.
El desprecio es una respuesta de "jerarquía" y no siempre es generada en forma agresiva.
Puede esconderse en comentarios sutiles cómo: "Sí, sí… ¿y vos qué sabes?", frase que a todos resulta conocida.
Ante un problema y posterior discusión las mujeres tienden más a reaccionar con la crítica y los hombres al obstruccionismo. Pero en lo que se refiere al desprecio, parece que no hay diferencia de géneros.
La fórmula para discutir
Si queremos que nuestra pareja perdure en el tiempo hay que ser honestos con lo que sentimos y hacemos.
Nuestras emociones muchas veces son sutiles, pero las exteriorizamos (conscientemente o no) y la otra persona las percibe.
Por lo tanto, después de una discusión - y con los nervios más calmados- Gottman recomienda conversar con la pareja no tanto del problema, sino de las emociones que había detrás de ésta. Lo que se hizo sentir al otro con lo que se dijo, y lo que el otro le hizo sentir.
Es importante evitar el desprecio. Luego de la conversación es interesante identificar si en algún momento la otra persona utilizó palabras despectivas e hirientes, o si lo hicimos nosotros.
una buena receta
Si se pretende que la relación de pareja perdure en el tiempo, se debe plantear bien la maniobra. Se basa en cómo hace sentir al otro con lo que se dice o, mejor aún, con lo que se expresa sin que usted necesariamente esté consciente de ello.
Ante esto, Gottman dio un consejo para los momentos de discusión:
“hagamos sentir importante al otro. Aún en los enfrentamientos, debemos saber expresar reconocimiento sincero a la otra persona. En la pelea tiene que haber reproches y pedidos de justificaciones, pero además debe haber halagos hacia la pareja”. Él
sugiere una ecuación entre emociones positivas y negativas que dé
como resultado cinco a una: por cada cinco críticas, se aconseja dar una caricia o mimo.
¿De qué tratan las discusiones diarias con su pareja? Son cosas que a menudo no son tan graves.
Qué canal de televisión mirar, quién saca al perro, cuál de los dos va a buscar a los chicos, quién lava los platos... Hay temas de pelea tontos y comunes a todos. Pero, ¿qué sucedería si durante esa discusión ambos se midieran la frecuencia cardíaca, el sudor y las posiciones del cuerpo? ¿Y si se grabaran, se escucharan y estudiaran cómo repercuten esas emociones en cada uno?
La discusión ya no sería una más, como la de todos los días, y los resultados definirían el tiempo que durará la relación.
John Gottman, científico y profesor emérito de la Universidad de
Washington, creó un "laboratorio del amor". Allí, después de estudiar a una pareja mientras sus miembros gritan y se enojan, predice con un 95 por ciento de acierto si seguirán juntos o se separarán en los próximos 15 años. ¿Cómo lo hizo? Lo consiguió después de analizar a más de 3.000 parejas desde 1980. Tiene una fórmula casi infalible: investigar aquellas emociones que no son "tan evidentes" y solo se vislumbran al discutir.
el poder del desprecio
El inventor del "laboratorio del amor" estudió y profundizó las reacciones de cada individuo y clasificó aquellas que son decisivas en provocar las
rupturas entre las parejas. Las dividió en cuatro tipos: la defensiva, la crítica, la obstruccionista (quien trata de
impedir o dificultar el desarrollo normal de un proceso) y la despectiva. Y es esta emoción, el desprecio, responsable del mayor número de
separaciones.
Ser despectivo no es solo criticar, es mucho más. Es responder desde un lugar de superioridad, lo que hace disminuir al otro como persona hasta hacerlo sentir excluido.
Es la reacción que resulta más dolorosa para la otra persona. Incluso, afecta a nuestro sistema inmunológico y nos hace más propensos a enfermarnos, tener resfríos, o dolores en el cuerpo.
El desprecio es una respuesta de "jerarquía" y no siempre es generada en forma agresiva.
Puede esconderse en comentarios sutiles cómo: "Sí, sí… ¿y vos qué sabes?", frase que a todos resulta conocida.
Ante un problema y posterior discusión las mujeres tienden más a reaccionar con la crítica y los hombres al obstruccionismo. Pero en lo que se refiere al desprecio, parece que no hay diferencia de géneros.
La fórmula para discutir
Si queremos que nuestra pareja perdure en el tiempo hay que ser honestos con lo que sentimos y hacemos.
Nuestras emociones muchas veces son sutiles, pero las exteriorizamos (conscientemente o no) y la otra persona las percibe.
Por lo tanto, después de una discusión - y con los nervios más calmados- Gottman recomienda conversar con la pareja no tanto del problema, sino de las emociones que había detrás de ésta. Lo que se hizo sentir al otro con lo que se dijo, y lo que el otro le hizo sentir.
Es importante evitar el desprecio. Luego de la conversación es interesante identificar si en algún momento la otra persona utilizó palabras despectivas e hirientes, o si lo hicimos nosotros.
una buena receta
Si se pretende que la relación de pareja perdure en el tiempo, se debe plantear bien la maniobra. Se basa en cómo hace sentir al otro con lo que se dice o, mejor aún, con lo que se expresa sin que usted necesariamente esté consciente de ello.
Ante esto, Gottman dio un consejo para los momentos de discusión:
“hagamos sentir importante al otro. Aún en los enfrentamientos, debemos saber expresar reconocimiento sincero a la otra persona. En la pelea tiene que haber reproches y pedidos de justificaciones, pero además debe haber halagos hacia la pareja”. Él
sugiere una ecuación entre emociones positivas y negativas que dé
como resultado cinco a una: por cada cinco críticas, se aconseja dar una caricia o mimo.
Cuando el amor es adicción
Una relación intensa pero dolorosa.
Cuando una persona no logra liberarse de una relación sentimental que le produce daño y perjudica su salud física y mental, la relación se convierte en obsesión. La persona no es feliz ni con la pareja ni sin ella, pues ha ingresado a un círculo vicioso similar al que ingresan aquellos individuos adictos al alcohol, las drogas, o el juego. Así como aquellos necesitan y toleran cada vez más cantidad de tóxicos para poder funcionar, la persona "adicta al amor" soporta increíbles cantidades de sufrimiento en la relación que ha establecido.
Estas personas que por una u otra razón tienden a manejar sus problemas a través de la manipulación y el control de otros, se "enganchan" en una relación sentimental con personas inadecuadas que por lo general son incapaces de comprometerse emocionalmente en la relación. El individuo la percibe desvalida, necesitada o que requiere de alguna transformación y se erige como responsable de su "salvación" o de su transformación, creándose así una codependencia o adicción.
En base a esta premisa falsa, tiene la creencia de que con el "poder de su amor" logrará retener a la pareja, satisfacer sus carencias o lograr su transformación y busca cualquier pretexto para mantener la relación, a pesar del maltrato y rechazo que recibe. Temen enfrentar la realidad y las consecuencias que un cambio de actitud o de comportamiento produciría en sus vidas.
Relaciones basadas en la seducción
Estas relaciones se caracterizan por ser dramáticas, caóticas, llenas de excitación, sufrimiento y un alto grado de erotismo y sexualidad.
Por lo general, la seducción, y la sexualidad definen la relación. Hay una supuesta "buena sexualidad en una mala relación sentimental". El esfuerzo por complacer se centra particularmente en esta área, que probablemente es utilizada como "disfraz" para esconder carencias afectivas y la necesidad de ser abrazado, protegido, amado.
Por esta razón, los encuentros sexuales, especialmente al inicio de la relación o después de un distanciamiento o cuando no hay formalidad en la relación (amantes), se suelen distinguir por el encanto, romanticismo, erotismo y sensualidad.
En la dinámica de la "adicción al amor", los intentos por retener y/o cambiar al otro, vinculados con el manejo y el control, se convierte en una lucha continua en la que uno es el que "soporta" ser herido o humillado, mientras el otro desprecia, maltrata, se deprime, llora, suplica o provoca mayor alejamiento emocional.
Muchos siguen juntos pero distantes, sin romper totalmente la relación, causando con esto, mayor dependencia y adicción.
La relación adictiva es progresiva.
El intento de controlar y dirigir la transformación de la pareja, va haciendo que poco a poco quede a merced de ésta.
El controlador pasa a ser controlado, mientras va abandonando sus intereses personales.
En este estado, siente enojo, ira, impotencia, frustración. Sus pensamientos se vuelven obsesivos, con celos irracionales, ideas de venganza, planes imaginarios para someter a la pareja o lograr su atención, inclusive puede realizar actuaciones que provoquen o estén encaminadas a la atención o el acercamiento de la pareja. No logra manejar sus emociones ni resolver sus conflictos y presenta síntomas físicos y psíquicos de estrés. Baja su autoestima, pierde la confianza en sí mismo, reprime sus emociones, no logra poner límites, se muestra poco asertivo, no logran comunicar lo que piensa y siente...
Pierde el control de su vida y funciona alrededor de las decisiones y la voluntad del otro.
El síndrome de abstinencia
Con el distanciamiento de la pareja o al romper la relación, puede presentarse este síndrome.
Similar a cualquier adicto, con un estado físico y mental de profundo dolor, sensación de vacío, insomnio, llanto, angustia, culpa, humillación, creada por el miedo a la soledad, al abandono, a ser rechazado e ignorado. La autoestima se encuentra gravemente lesionada, la salud deteriorada, mientras la dependencia se va haciendo mayor y más perjudicial.
Recuperarse o prevenir esta adicción es posible con voluntad y esfuerzo. A modo general señalamos algunos pasos a seguir:
1. Acepta que tienes un problema y que debes buscar la solución...
2. Enfrenta la realidad de la situación con honestidad, sin fantasías, engaños o mentiras.
3. Procesa y resuelve el dolor que llevas por dentro.
4. Libérate de la carga que tienes por dentro, hablando de tus sentimientos y emociones con alguien de tu confianza.
Busca ayuda profesional si es necesario.
5. Analiza tus patrones de conducta y ten la disposición y el valor de cambiar aquellos comportamientos que te perjudican y perjudican a otros.
6. Ten siempre presente que cada persona es responsable de sí misma y no necesita cambiar o controlar a los demás para sentirse bien, pues para sentirnos bien solo necesitamos controlarnos y cambiarnos a nosotros mismos.
Hay que vivir la vida plenamente y dejar vivir a los demás con libertad, con respeto, cuidándonos y amándonos primero a nosotros mismos para así tener la capacidad de amar a los demás.
Cuando una persona no logra liberarse de una relación sentimental que le produce daño y perjudica su salud física y mental, la relación se convierte en obsesión. La persona no es feliz ni con la pareja ni sin ella, pues ha ingresado a un círculo vicioso similar al que ingresan aquellos individuos adictos al alcohol, las drogas, o el juego. Así como aquellos necesitan y toleran cada vez más cantidad de tóxicos para poder funcionar, la persona "adicta al amor" soporta increíbles cantidades de sufrimiento en la relación que ha establecido.
Estas personas que por una u otra razón tienden a manejar sus problemas a través de la manipulación y el control de otros, se "enganchan" en una relación sentimental con personas inadecuadas que por lo general son incapaces de comprometerse emocionalmente en la relación. El individuo la percibe desvalida, necesitada o que requiere de alguna transformación y se erige como responsable de su "salvación" o de su transformación, creándose así una codependencia o adicción.
En base a esta premisa falsa, tiene la creencia de que con el "poder de su amor" logrará retener a la pareja, satisfacer sus carencias o lograr su transformación y busca cualquier pretexto para mantener la relación, a pesar del maltrato y rechazo que recibe. Temen enfrentar la realidad y las consecuencias que un cambio de actitud o de comportamiento produciría en sus vidas.
Relaciones basadas en la seducción
Estas relaciones se caracterizan por ser dramáticas, caóticas, llenas de excitación, sufrimiento y un alto grado de erotismo y sexualidad.
Por lo general, la seducción, y la sexualidad definen la relación. Hay una supuesta "buena sexualidad en una mala relación sentimental". El esfuerzo por complacer se centra particularmente en esta área, que probablemente es utilizada como "disfraz" para esconder carencias afectivas y la necesidad de ser abrazado, protegido, amado.
Por esta razón, los encuentros sexuales, especialmente al inicio de la relación o después de un distanciamiento o cuando no hay formalidad en la relación (amantes), se suelen distinguir por el encanto, romanticismo, erotismo y sensualidad.
En la dinámica de la "adicción al amor", los intentos por retener y/o cambiar al otro, vinculados con el manejo y el control, se convierte en una lucha continua en la que uno es el que "soporta" ser herido o humillado, mientras el otro desprecia, maltrata, se deprime, llora, suplica o provoca mayor alejamiento emocional.
Muchos siguen juntos pero distantes, sin romper totalmente la relación, causando con esto, mayor dependencia y adicción.
La relación adictiva es progresiva.
El intento de controlar y dirigir la transformación de la pareja, va haciendo que poco a poco quede a merced de ésta.
El controlador pasa a ser controlado, mientras va abandonando sus intereses personales.
En este estado, siente enojo, ira, impotencia, frustración. Sus pensamientos se vuelven obsesivos, con celos irracionales, ideas de venganza, planes imaginarios para someter a la pareja o lograr su atención, inclusive puede realizar actuaciones que provoquen o estén encaminadas a la atención o el acercamiento de la pareja. No logra manejar sus emociones ni resolver sus conflictos y presenta síntomas físicos y psíquicos de estrés. Baja su autoestima, pierde la confianza en sí mismo, reprime sus emociones, no logra poner límites, se muestra poco asertivo, no logran comunicar lo que piensa y siente...
Pierde el control de su vida y funciona alrededor de las decisiones y la voluntad del otro.
El síndrome de abstinencia
Con el distanciamiento de la pareja o al romper la relación, puede presentarse este síndrome.
Similar a cualquier adicto, con un estado físico y mental de profundo dolor, sensación de vacío, insomnio, llanto, angustia, culpa, humillación, creada por el miedo a la soledad, al abandono, a ser rechazado e ignorado. La autoestima se encuentra gravemente lesionada, la salud deteriorada, mientras la dependencia se va haciendo mayor y más perjudicial.
Recuperarse o prevenir esta adicción es posible con voluntad y esfuerzo. A modo general señalamos algunos pasos a seguir:
1. Acepta que tienes un problema y que debes buscar la solución...
2. Enfrenta la realidad de la situación con honestidad, sin fantasías, engaños o mentiras.
3. Procesa y resuelve el dolor que llevas por dentro.
4. Libérate de la carga que tienes por dentro, hablando de tus sentimientos y emociones con alguien de tu confianza.
Busca ayuda profesional si es necesario.
5. Analiza tus patrones de conducta y ten la disposición y el valor de cambiar aquellos comportamientos que te perjudican y perjudican a otros.
6. Ten siempre presente que cada persona es responsable de sí misma y no necesita cambiar o controlar a los demás para sentirse bien, pues para sentirnos bien solo necesitamos controlarnos y cambiarnos a nosotros mismos.
Hay que vivir la vida plenamente y dejar vivir a los demás con libertad, con respeto, cuidándonos y amándonos primero a nosotros mismos para así tener la capacidad de amar a los demás.
sábado, 4 de enero de 2014
Las parejas aburridas se besan muy poco
Si las personas supieran que un beso pone en funcionamiento 30 músculos faciales e induce la producción de oxitocina, una hormona relacionada con el enamoramiento, el afecto, la ternura y las ganas de tocar, sin duda, besarían mucho más.
“El beso en la boca es un momento clave para evaluar la atracción o el rechazo hacia la pareja. Anticipa la compatibilidad sexual. Es una forma de mantener la vida erótica. Por eso, podría decirse que la pareja que se besa poco tiene un erotismo aburrido”, apunta Ezequiel López, especialista en sexología clínica y quien vino a Bogotá a principios de diciembre para hablar del beso, en un ciclo de conferencias científicas organizado por el centro Maloka.
Detrás del simple acto de besar, que podría tener una cierta connotación baladí, hay muchas implicaciones científicas. Un estudio de la Universidad de Viena demostró que, cuando los labios de dos personas se unen, el ritmo cardiaco se duplica –pues se aceleran las pulsaciones del corazón–, se libera adrenalina, se induce a la producción de colesterol bueno y, como se intercambian millones de bacterias, se refuerzan las defensas. En síntesis, besar es bueno para la salud.
Pero hay más. Otro estudio, de la Universidad Wilfred Laurier (Canadá), comprobó que las parejas que se despiden con un beso en las mañanas aumentan su esperanza de vida en cinco años, se ausentan poco del trabajo e, incluso, tienen un 25 por ciento menos de riesgo de sufrir accidentes laborales y de tránsito, comparadas con aquellas que se despiden de forma indiferente o, incluso, agresiva.
Se ha comprobado, además, que el cerebro libera endorfinas (hormonas de la familia de la morfina), que disminuyen el estrés, alivian el dolor, relajan los músculos e inducen a un sueño reparador.
Según el neuropsicólogo Alfredo Valderrama, el beso es un indicador infalible en términos de aceptación o rechazo de la pareja. En otras palabras: es un determinante sobre la calidad de la relación y la cercanía entre las personas.
Es tan claro lo anterior que un estudio de la Universidad de Albany (Nueva York) demostró que para las personas el primer beso es una especie de filtro para definir si la relación continúa o no.
“Detecta desde el subconsciente incompatibilidades que, incluso, lindan con lo genético”, dicen los investigadores. Es como una selección natural de la misma especie.
El papel del cerebro El beso, desde el punto de vista neurológico, es placer. De ahí que la boca, particularmente los labios, sea una de las áreas más ricas en terminaciones nerviosas del cuerpo, lo que la ubica dentro del grupo de los órganos erógenos.
De hecho, la boca tiene una imagen representada en el cerebro muy cercana anatómicamente a las áreas que comandan las sensaciones y las emociones, y su tamaño en la representación mental es mayor que la zona cerebral relacionada con los genitales.
De ahí que estas áreas estén involucradas directamente con el erotismo, el deseo, la actividad sexual y los orgasmos. Además, el beso es un inductor importante de la producción de neurotransmisores como la adrenalina y la dopamina.
Esta última, en particular, tiene acciones directas en las zonas del placer, al punto que, cuando se intensifica la acción de besar o se prolonga, se puede convertir en una adicción.
El impacto en el organismo del beso genuino entre parejas es tal que incluso es un símbolo de intimidad, tanto, que algunas prostitutas jamás besan a sus clientes porque le otorgan un valor muy superior al de la misma relación sexual.
“Cuando besamos, gustamos y saboreamos, involucramos tacto, olfato, visión. Muchas veces el beso es el camino para recuperar la relación de pareja”, agrega Ezequiel López. Por eso, según Valderrama, no hay que perder la costumbre de besar, pues, mientras la pareja lo hace, se mira a los ojos, se toca y se dice cosas al oído, lo que configura un punto de encuentro de sentidos, sensaciones y juegos claves para mantener viva la llama del placer.
Intercambio de información química
“Besar es parte de un ritual de cortejo evolucionado”, señala Gordon G. Gallup, uno de los investigadores del estudio ‘Las diferencias entre sexos en el romanticismo de los besos’, publicado en la revista ‘Evolutionary Psychology’.
El científico explica que, durante el beso, se produce un intercambio de información sobre la composición química, táctil y otras señales posturales, que puede activar mecanismos para disuadir la reproducción entre individuos con genes incompatibles.
El beso se convierte así en un medio para iniciar la excitación sexual y la receptividad, señala.
“El beso en la boca es un momento clave para evaluar la atracción o el rechazo hacia la pareja. Anticipa la compatibilidad sexual. Es una forma de mantener la vida erótica. Por eso, podría decirse que la pareja que se besa poco tiene un erotismo aburrido”, apunta Ezequiel López, especialista en sexología clínica y quien vino a Bogotá a principios de diciembre para hablar del beso, en un ciclo de conferencias científicas organizado por el centro Maloka.
Detrás del simple acto de besar, que podría tener una cierta connotación baladí, hay muchas implicaciones científicas. Un estudio de la Universidad de Viena demostró que, cuando los labios de dos personas se unen, el ritmo cardiaco se duplica –pues se aceleran las pulsaciones del corazón–, se libera adrenalina, se induce a la producción de colesterol bueno y, como se intercambian millones de bacterias, se refuerzan las defensas. En síntesis, besar es bueno para la salud.
Pero hay más. Otro estudio, de la Universidad Wilfred Laurier (Canadá), comprobó que las parejas que se despiden con un beso en las mañanas aumentan su esperanza de vida en cinco años, se ausentan poco del trabajo e, incluso, tienen un 25 por ciento menos de riesgo de sufrir accidentes laborales y de tránsito, comparadas con aquellas que se despiden de forma indiferente o, incluso, agresiva.
Se ha comprobado, además, que el cerebro libera endorfinas (hormonas de la familia de la morfina), que disminuyen el estrés, alivian el dolor, relajan los músculos e inducen a un sueño reparador.
Según el neuropsicólogo Alfredo Valderrama, el beso es un indicador infalible en términos de aceptación o rechazo de la pareja. En otras palabras: es un determinante sobre la calidad de la relación y la cercanía entre las personas.
Es tan claro lo anterior que un estudio de la Universidad de Albany (Nueva York) demostró que para las personas el primer beso es una especie de filtro para definir si la relación continúa o no.
“Detecta desde el subconsciente incompatibilidades que, incluso, lindan con lo genético”, dicen los investigadores. Es como una selección natural de la misma especie.
El papel del cerebro El beso, desde el punto de vista neurológico, es placer. De ahí que la boca, particularmente los labios, sea una de las áreas más ricas en terminaciones nerviosas del cuerpo, lo que la ubica dentro del grupo de los órganos erógenos.
De hecho, la boca tiene una imagen representada en el cerebro muy cercana anatómicamente a las áreas que comandan las sensaciones y las emociones, y su tamaño en la representación mental es mayor que la zona cerebral relacionada con los genitales.
De ahí que estas áreas estén involucradas directamente con el erotismo, el deseo, la actividad sexual y los orgasmos. Además, el beso es un inductor importante de la producción de neurotransmisores como la adrenalina y la dopamina.
Esta última, en particular, tiene acciones directas en las zonas del placer, al punto que, cuando se intensifica la acción de besar o se prolonga, se puede convertir en una adicción.
El impacto en el organismo del beso genuino entre parejas es tal que incluso es un símbolo de intimidad, tanto, que algunas prostitutas jamás besan a sus clientes porque le otorgan un valor muy superior al de la misma relación sexual.
“Cuando besamos, gustamos y saboreamos, involucramos tacto, olfato, visión. Muchas veces el beso es el camino para recuperar la relación de pareja”, agrega Ezequiel López. Por eso, según Valderrama, no hay que perder la costumbre de besar, pues, mientras la pareja lo hace, se mira a los ojos, se toca y se dice cosas al oído, lo que configura un punto de encuentro de sentidos, sensaciones y juegos claves para mantener viva la llama del placer.
Intercambio de información química
“Besar es parte de un ritual de cortejo evolucionado”, señala Gordon G. Gallup, uno de los investigadores del estudio ‘Las diferencias entre sexos en el romanticismo de los besos’, publicado en la revista ‘Evolutionary Psychology’.
El científico explica que, durante el beso, se produce un intercambio de información sobre la composición química, táctil y otras señales posturales, que puede activar mecanismos para disuadir la reproducción entre individuos con genes incompatibles.
El beso se convierte así en un medio para iniciar la excitación sexual y la receptividad, señala.
5 cosas que los hombres piensan de las mujeres y no lo dicen
1) "Aunque sea una señal”: Enfrentar el rechazo es una de las peores cosas que les puede pasar, así que si te interesa en realidad, puedes mostrar una sonrisa cómplice o acariciar su brazo, con eso bastará para que él pueda dar ese paso.
2) “Los juegos de seducción son divertidos”: Sin embargo, todo tiene un límite; no hagas esto imposible ya que para ellos irá perdiendo la gracia y dejarán de prestarte atención.
3) “¿Por qué te quejas tanto? Así te ves hermosa”: Tenlo por seguro, si no te considerara atractiva, no estaría a tu lado, eso es un hecho.
4) “Confianza = sexy”: A pesar de que son criaturas completamente visuales, la confianza y la personalidad de una mujer se transmite, y eso es lo que hace que ellos se vuelvan locos
5) “Necesito que seas única”: Seamos sinceros, un hombre sueña con tener una mujer amante de los deportes o que pueda pasar un domingo viendo el fútbol con él; sin embargo, no es necesario fingir, simplemente debes ser única.
2) “Los juegos de seducción son divertidos”: Sin embargo, todo tiene un límite; no hagas esto imposible ya que para ellos irá perdiendo la gracia y dejarán de prestarte atención.
3) “¿Por qué te quejas tanto? Así te ves hermosa”: Tenlo por seguro, si no te considerara atractiva, no estaría a tu lado, eso es un hecho.
4) “Confianza = sexy”: A pesar de que son criaturas completamente visuales, la confianza y la personalidad de una mujer se transmite, y eso es lo que hace que ellos se vuelvan locos
5) “Necesito que seas única”: Seamos sinceros, un hombre sueña con tener una mujer amante de los deportes o que pueda pasar un domingo viendo el fútbol con él; sin embargo, no es necesario fingir, simplemente debes ser única.
Pareja versus trabajo
Tanto hombres, como mujeres que trabajan más de ocho horas diarias, tienen un solo objetivo, realizarse profesionalmente, además de obtener medios económicos para subsistir y llevar una vida placentera. El problema empieza cuando se pierden esos objetivos y el trabajo se convierte en una obsesión, al punto de descuidar el resto de áreas importantes de su relación de pareja. La sexóloga, Carolina Rivero, señaló que una persona que trabaja por muchas horas debe encontrar un equilibrio, aunque no es nada sencillo, pero para lograrlo es importante realizar una autoevaluación de su vida y ver si necesita de varios ajustes a modo de no permitir que el rol del trabajo le absorba a tiempo completo.
No deje de interesarse por su pareja. Muchas veces al estar absorbidos por el trabajo solamente le preocupan la tareas que se tiene por cumplir, los clientes que tiene que llamar, lo pagos que tiene que realizar, etc. Su pareja también tiene una rutina de la cual puede sentirse cansada y le agradará escuchar que te interesas por ayudarla, escucharla y apoyarla, recomendó la especialista.
Realiza actividades en pareja. Si su vida laboral y personal no tiene un balance adecuado lo más probable es que se mantenga con un alto nivel de estrés. Es por ello que, debe buscar actividades que le relajen. Por ejemplo, ir al gimnasio, realizar ejercicio al aire libre, caminar diariamente, etc. Estas actividades pueden realizarlas en pareja, a modo de compartir tiempo juntos y contribuir a que su nivel de estrés disminuya.
Deja el trabajo en el trabajo. Muchas veces llegan a casa y continúan mentalmente en la oficina. Eso les impide tener un tiempo de calidad con su ser amado, afectando su concentración y humor. "No está mal compartir alguna situación laboral con la pareja, pero no se debe permitir que sea el tema central de todas la conversación", recomendó Rivero.
Registre sus actividades. Lleva una agenda en donde registres las actividades laborales y las no laborales. "Intenta que dicha agenda no se llene solamente con tareas del trabajo, sino que también incluyas momentos en los cuales comparta con su pareja. El anotarlos le servirá tanto para recordar lo que debes hacer como para apartar con tiempo el día y hora destinada para alguna actividad", aseveró la terapeuta familiar, Olivia Ibáñez.
No deje de interesarse por su pareja. Muchas veces al estar absorbidos por el trabajo solamente le preocupan la tareas que se tiene por cumplir, los clientes que tiene que llamar, lo pagos que tiene que realizar, etc. Su pareja también tiene una rutina de la cual puede sentirse cansada y le agradará escuchar que te interesas por ayudarla, escucharla y apoyarla, recomendó la especialista.
Realiza actividades en pareja. Si su vida laboral y personal no tiene un balance adecuado lo más probable es que se mantenga con un alto nivel de estrés. Es por ello que, debe buscar actividades que le relajen. Por ejemplo, ir al gimnasio, realizar ejercicio al aire libre, caminar diariamente, etc. Estas actividades pueden realizarlas en pareja, a modo de compartir tiempo juntos y contribuir a que su nivel de estrés disminuya.
Deja el trabajo en el trabajo. Muchas veces llegan a casa y continúan mentalmente en la oficina. Eso les impide tener un tiempo de calidad con su ser amado, afectando su concentración y humor. "No está mal compartir alguna situación laboral con la pareja, pero no se debe permitir que sea el tema central de todas la conversación", recomendó Rivero.
Registre sus actividades. Lleva una agenda en donde registres las actividades laborales y las no laborales. "Intenta que dicha agenda no se llene solamente con tareas del trabajo, sino que también incluyas momentos en los cuales comparta con su pareja. El anotarlos le servirá tanto para recordar lo que debes hacer como para apartar con tiempo el día y hora destinada para alguna actividad", aseveró la terapeuta familiar, Olivia Ibáñez.
jueves, 2 de enero de 2014
Guía para sobrevivir una ruptura
Terminó tu relación, solo quieres enrollarte en posición fetal y escaparte del mundo. Ya sea una relación larga, un pequeño affaire cibernético, un amor loco o tu amigo con beneficios... Siempre es difícil y hay una razón bioquímica detrás de este sentimiento tan común.
Investigadores analizaron los cerebros de personas que sufrieron un rechazo amoroso y descubrieron que se encienden las áreas del cerebro asociadas a la adicción, lo que lleva a reacciones psicológicas que causan preocupación obsesiva con la ex pareja, sentimientos de desesperación y de culpa e incluso dolor físico. Dejarlo ir parece inimaginable.
Entonces, ¿qué hacemos? Y, ¿Qué NO hacemos? Te damos las respuestas. /
10 COSAS QUE NO DEBES HACER
Romper una relación no es nada fácil, ni para ti ni para él, lo ideal es hacerlo con madurez, pero sabemos que muy pocas veces las cosas se dan así. M hizo un sondeo sobre los errores más comunes cuando se termina una relación. Anota bien lo que NO debes hacer ni en los momentos de más despecho, así evitarás arrepentimientos y papelones.
Tu “estado”
Pase lo que pase nunca bombardees tu muro de Facebook con estados de desamor y desdicha, si es posible cierra tus cuentas en las redes sociales, hasta que el luto de la ruptura pase.
Mejor postor
Recuerda que tras una ruptura la autoestima baja, así que diles a tus amigas que si sales será solo con ellas, no comiences a ofrecerte al “mejor postor”, sin duda será un error que causará muchos arrepentimientos.
Los “Ex”
No llames a ningunos de tus “ex”, si sientes el impulso de hacerlo, fuérzate a recordar por qué son tus “ex”. No olvides que estás vulnerable y tus impulsos pueden causarte más dolor y decepciones.
Las demostraciones
Aunque no estés saliendo con otros chicos, no satures tu página de Facebook con fotos de fiestas desenfrenadas junto a tus amigas, no hay necesidad de demostrar nada, más bien se recomienda mantener perfil bajo.
“El círculo”
Ni se te ocurra salir con sus amigos y piensa dos veces antes de verte con amigos en común. Recuerda que frecuentar los lugares donde sabes que él estará es como forzar un encuentro con él.
A lo Chabela Vargas
Es comprensible que te quiebres y tengas ganas de ahogarte en tequila, si lo vas a hacer, es mejor junto a amigas de confianza y pídeles, antes de estar entonada, que oculten tu celular para que no intentes llamarlo después.
Atenta
Ha pasado algún tiempo de tu ruptura y crees que ya estás lista para salir un poco más, está bien… puedes salir, pero no lo hagas solo para averiguar cómo está él, o con quién está. Recuerda que necesitas tiempo para curar heridas y preocuparte solo por ti.
Cuídate
La escena melodramática en que la chica llora tomando toneladas de helado quizás no sea la mejor idea para superar un quiebre en la vida real. No castigues a tu cuerpo comiendo grandes cantidades de comida y sintiéndote culpable, mejor sal a hacer ejercicio y decide llevar una un estilo de vida saludable.
Se discreta
Decirle cuán injusta ha sido la vida contigo a todo el mundo quizás te haga sentir un poco más comprendida, pero no solucionará nada. Guarda tus sentimientos e historias para tus amigos más cercanos, hablar de él con personas que casi no conoces sólo logrará que pienses más en lo que ya fue.
No pienses en lo que pudo haber sido
No pierdas tu tiempo pensando “si yo hubiera hecho esto… él seguiría conmigo”, asume que cometiste errores y aprende de ellos para no volver a repetirlos. No te atormentes con situaciones que no ocurrieron y procura no obsesionarte o idealizar.
10 COSAS QUE NO DEBES HACER
A mover el cuerpo
El ejercicio nos llena de alegres endorfinas así que mejora ese estado de animo con una clase de Zumba, Spinning o Yoga. No solo te relajarás y olvidarás de todo pero estarás con un cuerpazo en unos meses.
Un pequeño cambio
Hacer un pequeño cambio de look siempre nos ayuda a sentirnos sexys y deseadas nuevamente. Pero no te cortes el cabello al estilo Miley Cyrus. Tus emociones andan por todos lados, por lo que puedes arrepentirte si el cambio es muy drástico. Prueba unos reflejitos o cambia tu maquillaje… te sentirás renovada.
Obsesiónate con la ruptura durante 5 minutos
Tener un “resfrío emocional” te ayuda a sacarlo todo. Llora, grita, escucha “Someone like you” diez mil veces… date a un tiempo limite para expresar tus sentimientos y sacarlo todo. Investigaciones revelaron que poner los sentimientos en palabras ayuda a aliviar la tristeza y la rabia.
Detox de 30 días
No hablamos de una dieta líquida. En lugar de eliminar alimentos solidos, elimina todo tipo de contacto con tu ex por 30 días.
Lo superarás más rápido si no tienes ni un contacto. Además, te estarás probando a tí misma que puedes vivir sin el… todas podemos!
Haz algo que él odiaba
El odiaba el sushi y ver pelis románticas… entonces date una noche de sushi con las pelis mas cursis. Hacer algo que no es “él”, que amabas y que no podías hacer cuando estabas en la relación, es una manera de volver a ser tú y darte cuenta de lo que amas haces y eres sola: FABULOSA!
Explota tu sensualidad
No salgas con personas aun, pero eso no quiere decir que tu libido debe sufrir. Pasa clases de Pole Dance, lee 50 sombras de Grey, o solo coquetea con ese chico que siempre chequeaste. Haz algo que mantenga tu energía sexual viva, aunque esté por los pisos ahora.
Mímate
El cerebro no puede ver la diferencia entre el dolor emocional y el físico, así que dale a tu cuerpo unos buenos mimos, mejorará tu estado de animo. Invierte en un día en el spa o en un masaje y cómprate unos zapatos, cartera o algo lindo. Date un capricho!
Un nuevo reto
Siempre quisiste aprender a hablar francés, tocar guitarra, cocinar… Ahora es el mejor momento para hacerlo. Estarás con tu mente ocupada y seguirás una nueva pasión. Plantearse un nuevo reto no solo tiene un gran impacto pero mejora tu autoestima.
Rodéate de sonrisas y buena vibra
Realiza actividades que te hagan sentir bien, ya sea tomar una taza de té con esa amiga del alma o llevar a tus sobrinos al parque. Estudios demostraron que la risa tiene el poder de mejorar tu estado de animo de manera inmediata.
Bondad
Estudios demostraron que las personas más felices son las que dan a otros. Cuando estamos deprimidas nos enfocamos en nosotras mismas, pero al cambiar ese enfoque a las personas que necesitan nuestra ayuda, tendremos una nueva perspectiva y dejaremos de ser las víctimas y nos sentiremos empoderadas y especiales.
QUICKIE
Investigaciones demostraron que interactuar con animales ayuda a sanar el daño emocional. Sé voluntaria en un refugio de animales, adopta un perro o gatito o saca a pasear al perrito de tu amiga.
Investigadores analizaron los cerebros de personas que sufrieron un rechazo amoroso y descubrieron que se encienden las áreas del cerebro asociadas a la adicción, lo que lleva a reacciones psicológicas que causan preocupación obsesiva con la ex pareja, sentimientos de desesperación y de culpa e incluso dolor físico. Dejarlo ir parece inimaginable.
Entonces, ¿qué hacemos? Y, ¿Qué NO hacemos? Te damos las respuestas. /
10 COSAS QUE NO DEBES HACER
Romper una relación no es nada fácil, ni para ti ni para él, lo ideal es hacerlo con madurez, pero sabemos que muy pocas veces las cosas se dan así. M hizo un sondeo sobre los errores más comunes cuando se termina una relación. Anota bien lo que NO debes hacer ni en los momentos de más despecho, así evitarás arrepentimientos y papelones.
Tu “estado”
Pase lo que pase nunca bombardees tu muro de Facebook con estados de desamor y desdicha, si es posible cierra tus cuentas en las redes sociales, hasta que el luto de la ruptura pase.
Mejor postor
Recuerda que tras una ruptura la autoestima baja, así que diles a tus amigas que si sales será solo con ellas, no comiences a ofrecerte al “mejor postor”, sin duda será un error que causará muchos arrepentimientos.
Los “Ex”
No llames a ningunos de tus “ex”, si sientes el impulso de hacerlo, fuérzate a recordar por qué son tus “ex”. No olvides que estás vulnerable y tus impulsos pueden causarte más dolor y decepciones.
Las demostraciones
Aunque no estés saliendo con otros chicos, no satures tu página de Facebook con fotos de fiestas desenfrenadas junto a tus amigas, no hay necesidad de demostrar nada, más bien se recomienda mantener perfil bajo.
“El círculo”
Ni se te ocurra salir con sus amigos y piensa dos veces antes de verte con amigos en común. Recuerda que frecuentar los lugares donde sabes que él estará es como forzar un encuentro con él.
A lo Chabela Vargas
Es comprensible que te quiebres y tengas ganas de ahogarte en tequila, si lo vas a hacer, es mejor junto a amigas de confianza y pídeles, antes de estar entonada, que oculten tu celular para que no intentes llamarlo después.
Atenta
Ha pasado algún tiempo de tu ruptura y crees que ya estás lista para salir un poco más, está bien… puedes salir, pero no lo hagas solo para averiguar cómo está él, o con quién está. Recuerda que necesitas tiempo para curar heridas y preocuparte solo por ti.
Cuídate
La escena melodramática en que la chica llora tomando toneladas de helado quizás no sea la mejor idea para superar un quiebre en la vida real. No castigues a tu cuerpo comiendo grandes cantidades de comida y sintiéndote culpable, mejor sal a hacer ejercicio y decide llevar una un estilo de vida saludable.
Se discreta
Decirle cuán injusta ha sido la vida contigo a todo el mundo quizás te haga sentir un poco más comprendida, pero no solucionará nada. Guarda tus sentimientos e historias para tus amigos más cercanos, hablar de él con personas que casi no conoces sólo logrará que pienses más en lo que ya fue.
No pienses en lo que pudo haber sido
No pierdas tu tiempo pensando “si yo hubiera hecho esto… él seguiría conmigo”, asume que cometiste errores y aprende de ellos para no volver a repetirlos. No te atormentes con situaciones que no ocurrieron y procura no obsesionarte o idealizar.
10 COSAS QUE NO DEBES HACER
A mover el cuerpo
El ejercicio nos llena de alegres endorfinas así que mejora ese estado de animo con una clase de Zumba, Spinning o Yoga. No solo te relajarás y olvidarás de todo pero estarás con un cuerpazo en unos meses.
Un pequeño cambio
Hacer un pequeño cambio de look siempre nos ayuda a sentirnos sexys y deseadas nuevamente. Pero no te cortes el cabello al estilo Miley Cyrus. Tus emociones andan por todos lados, por lo que puedes arrepentirte si el cambio es muy drástico. Prueba unos reflejitos o cambia tu maquillaje… te sentirás renovada.
Obsesiónate con la ruptura durante 5 minutos
Tener un “resfrío emocional” te ayuda a sacarlo todo. Llora, grita, escucha “Someone like you” diez mil veces… date a un tiempo limite para expresar tus sentimientos y sacarlo todo. Investigaciones revelaron que poner los sentimientos en palabras ayuda a aliviar la tristeza y la rabia.
Detox de 30 días
No hablamos de una dieta líquida. En lugar de eliminar alimentos solidos, elimina todo tipo de contacto con tu ex por 30 días.
Lo superarás más rápido si no tienes ni un contacto. Además, te estarás probando a tí misma que puedes vivir sin el… todas podemos!
Haz algo que él odiaba
El odiaba el sushi y ver pelis románticas… entonces date una noche de sushi con las pelis mas cursis. Hacer algo que no es “él”, que amabas y que no podías hacer cuando estabas en la relación, es una manera de volver a ser tú y darte cuenta de lo que amas haces y eres sola: FABULOSA!
Explota tu sensualidad
No salgas con personas aun, pero eso no quiere decir que tu libido debe sufrir. Pasa clases de Pole Dance, lee 50 sombras de Grey, o solo coquetea con ese chico que siempre chequeaste. Haz algo que mantenga tu energía sexual viva, aunque esté por los pisos ahora.
Mímate
El cerebro no puede ver la diferencia entre el dolor emocional y el físico, así que dale a tu cuerpo unos buenos mimos, mejorará tu estado de animo. Invierte en un día en el spa o en un masaje y cómprate unos zapatos, cartera o algo lindo. Date un capricho!
Un nuevo reto
Siempre quisiste aprender a hablar francés, tocar guitarra, cocinar… Ahora es el mejor momento para hacerlo. Estarás con tu mente ocupada y seguirás una nueva pasión. Plantearse un nuevo reto no solo tiene un gran impacto pero mejora tu autoestima.
Rodéate de sonrisas y buena vibra
Realiza actividades que te hagan sentir bien, ya sea tomar una taza de té con esa amiga del alma o llevar a tus sobrinos al parque. Estudios demostraron que la risa tiene el poder de mejorar tu estado de animo de manera inmediata.
Bondad
Estudios demostraron que las personas más felices son las que dan a otros. Cuando estamos deprimidas nos enfocamos en nosotras mismas, pero al cambiar ese enfoque a las personas que necesitan nuestra ayuda, tendremos una nueva perspectiva y dejaremos de ser las víctimas y nos sentiremos empoderadas y especiales.
QUICKIE
Investigaciones demostraron que interactuar con animales ayuda a sanar el daño emocional. Sé voluntaria en un refugio de animales, adopta un perro o gatito o saca a pasear al perrito de tu amiga.
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