Una mujer inmadura es aquella que no sabe cómo reaccionar ante ciertas circunstancias y que de cierta forma, quiere tener las riendas de la relación sin dejar atrás los estándares tradicionales de un noviazgo o incluso, matrimonio.
A continuación 6 puntos claves para detectar a una mujer inmadura en una relación:
1. Las que se creen feministas extremas pero al final del día desean una relación conservadora
¿Qué quiere decir este punto? Hay mujeres que dicen que quieren ser independientes y cuando llega una situación más igualitaria, el día menos pensado te dicen cosas como “por qué no me invitaste la comida” o “por que no me dedicas más tiempo", estas mujeres se caracterizan por criticar constantemente la actitud “machista” de los hombres, pero desean que su pareja las idolatre todo el tiempo.
2. Quienes buscan un papá más que una pareja
Estas mujeres se caracterizan por buscar atención extrema, quieren que su pareja dedique el mil porciento de su tiempo a procurarla, cuidarla, consentirla y demás. La relación con este tipo de mujeres llega a fastidiar porque en lugar de ver por ambos, solo piensa en su bienestar.
3. Las que se encelan hasta por la mosca
No estamos tan seguros de que los celos puedan ser justificados; sin embargo, hay mujeres que exageran con sus celos y se enojan hasta porque la cajera que atiende en el super te vió. Una mujer madura analiza la situación y escucha antes de armar un “pancho”. Por lo general, estas mujeres son muy inseguras y no creen las razones por las que su pareja está con ellas, por lo que sus celos se traducen en temor a perder al otro en cualquier momento.
4. Quienes quieren controlar a la pareja todo el tiempo y se la pasan haciendo berrinche
Se supone que una relación es de dos; entonces por qué tratar de obligar al otro a ser como la contraparte quiere. Hay mujeres inmaduras que si no les das los buenos días en un mensaje a la hora de siempre, si no usas su camisa favorita o que simplemente rechazas la invitación a algún lugar que ella quiere ir en ese momento se enojan y se convierten en demonios.
5. Quienes tienen miedo de estar solas
Una mujer inmadura es codependiente de su pareja, puede que esto sea debido a viejas heridas y que esté tratando de conservar algo que para ella es valioso. Sin embargo, olvidan que nada es para siempre y que al querer conservar algo que posiblemente ya no funcione, se estén haciendo más daño.
6. Quienes provocan celos de su pareja con tal de llamar más su atención.
Este punto es de los más comunes. Una mujer que te enseña la foto de algún seguidor guapo que le dice “te amo”, que te dice que saldrá con el más fortachón del gimnasio o simplemente que te presume lo deseada que es por otros hombres, es inmadura.
Consejos para las parejas, como actuar en infidelidad, noviazgo y mucho amor
viernes, 12 de septiembre de 2014
jueves, 11 de septiembre de 2014
¿Se puede tener una relación basada solo en el sexo?
No hay reglas definitivas para que una relación de pareja funcione. Ésta puede tener múltiples variantes, como que muchas veces la pasión es más fuerte que el sentimiento. Como prueba de ello están aquellas duplas que mantienen sexo sin ningún compromiso. Lo importante en este caso es no generarse expectativas a largo plazo, pues la pasión suele durar poco, y es capital poner las reglas claras y estar ambos de acuerdo; de lo contrario, la factura emocional puede ser alta.
Este tipo de relación suele darse por una dependencia emocional, el típico “necesito que me ames, que estés conmigo”, explica la psicóloga Elba Elena. Muchas de las parejas que simplemente se basan en la parte sexual para relacionarse no son personas independientes, sino que una depende de la otra.
Si bien este tipo de unión puede ser muy placentera en un principio, no sirve para el crecimiento personal —advierte la experta—; aunque pueden dar estabilidad emocional por algún tiempo, no genera un crecimiento personal real; es por esto que a la larga no resulta efectiva.
“Más allá de las necesidades fisiológicas, Maslow (psicólogo estadounidense, 1908-1970) menciona que existe una verdadera necesidad en el ser humano de seguridad, afecto y reconocimiento, elementos que se relacionan estrechamente con la teoría del apego de Bowlby (psicoanalista inglés, 1907-1990) donde describe la protección y el apoyo como parte de la dinámica de las relaciones humanas, por lo que una relación de pareja que busca ser efectiva debería considerar estos factores”, recomienda por su parte la psicóloga Anahí Navarro.
Steinberg (psicólogo estadounidense) habla de tres componentes que caracterizan el amor en una relación de pareja: la intimidad, la pasión y el compromiso. Las diferentes combinaciones de estos elementos resulta en distintos tipos de enamoramiento. Está aquel que se apoya únicamente en la pasión (correspondiendo al deseo sexual), que se denomina encaprichamiento, ya que no hay una relación de cariño ni compromiso y es netamente una relación basada en el sexo, de la que no se puede esperar nada más.
La profesional afirma que “si ambas son personas maduras, (emancipadas emocionalmente) la relación no llegara más allá de los seis meses”. Elena indica que “puede que una relación muy apasionada llegue a casarse, pero le será muy difícil resolver problemas, puesto que se resolverán éstos durante el acto sexual, postergando así la comunicación del conflicto y la búsqueda de la solución real”.
El portal www.imujer.com indica que el buen sexo es una excelente forma de comunicación entre dos personas, pero que hay que definir si es solo esto lo que la pareja busca o si se persigue algo más, pues una relación basada en sexo no suele tener un final feliz, si no se pacta antes lo que se quiere obtener. Por eso, la sinceridad es muy importante.
Se debe tomar en cuenta que del roce nace el cariño y puede que con el tiempo uno de los dos quiera algo más. Por eso, es necesario poner límites a esta situación.
Si quieres una relación con amor y crees que tu vínculo solo está basado en sexo, habla con tu pareja sobre el tema. Si lo que te proponen no te interesa, aléjate sin remordimientos antes de permanecer en una situación que no deseas y no te lleva a nada, te provoque más daño.
Un noviazgo con este perfil fracasará en el matrimonio, si es que alcanza a llegar a esa etapa. En casos como éste, la sexualidad se convierte en un elemento distractor que termina con noviazgos superficiales, pues no se logra un conocimiento completo de la pareja.
VIDA DE PAREJAS Cuando la vergüenza supera el dolor
Los casos en los que las mujeres son maltratadas durante una relación amorosa son muy altos. Sin embargo, el número de hombres que se atreve a confesar que también ha sufrido maltrato por parte de su pareja cada día incrementa.
CÓMO SABER SI SOY UN HOMBRE MALTRATADO POR MI PAREJA
Existen dos tipos de maltratos en la pareja: el físico y el psicológico. El físico es quizás el más obvio en el caso de las mujeres, pero no tanto en el caso de los hombres.
Normalmente, cuando el varón golpea a la fémina le deja marcas que demuestran el hecho de su acto de violencia. No obstante, normalmente las mujeres no tienen tanta fuerza como los hombres y, probablemente, no le haga tanto daño cuando lo golpee.
Que el hombre no tenga marcas en su cuerpo no significa que no esté siendo víctima de un maltrato físico por parte de su mujer.
Aunque al principio puede parecerte algo extraño o un caso aislado, no debes permitir que tu mujer te ponga una mano encima, aunque no te haga daño. Al igual que tú no la golpearías, ella tampoco debe golpearte. Además este tipo de violencia en absoluto ni a tu autoestima, puesto que no mereces ser víctima de violencia. Puede ser que tu pareja no llegue a agredirte físicamente, pero que se pase el día rerecordándote lo poco que vales, todo lo que haces mal o que, incluso, te insulte o critique tu aspecto físico.
Si esto es así estás sufriendo maltrato psicológico por parte de tu mujer. Su intención es hacerte ver lo poco que vales para que no puedas llevarle le contraria y tengas que hacer siempre lo que ella desee.
Te tiene totalmente manipulado e intenta herirte con las peores palabras cuando intentas llevarle la contraria. No debes permitir este tipo de maltrato dentro ni fuera del hogar.
Tus hijos podrían aprender este tipo de abuso y aplicarlo con otros miembros de la familia.
El maltrato masculino se trata de una violencia más invisible, silenciosa y enmascarada. A un hombre le cuesta más admitirlo, la mayoría no es capaz de denunciarlo y tiene que ser su entorno que dé ese primer paso.
CÓMO DEJAR DE SER MALTRATADO POR TU PAREJA
Si crees que estás sufriendo de maltrato por parte de tu mujer, lo primero que debes hacer es abandonar el hogar, pedir ayuda y romper la relación o firmar el divorcio si estás casado. Quizás te duela hacerlo por tu familia o, simplemente, por el qué dirán.
Aquí interviene el factor género, porque socialmente al hombre se le pide fortaleza, dinero y producción. Admitir y manifestar que está siendo agredido por su pareja se interpreta como una señal de debilidad, pero puedes pedir ayuda a tus amigos o familiares y contarles el problema. Apóyate en ellos, la gente que te quiere será comprensiva y llegará a entender que no solamente los hombres pueden ser violentos, sino que las mujeres también.
En el mundo, cada día son más los hombres que toman la palabra y piden el divorcio a mujeres maltratadoras. Bajo ningún concepto creas que tu mujer tenga razón en cuanto a todas esas palabras horribles que te ha dicho y todos los golpes que te ha propinado. Debes pensar que no todas las mujeres son como ella, simplemente cometiste el error de confi ar en alguien que no era psicológicamente estable y se aprovechó de tu baja autoestima.
Por lo tanto, empieza a quererte y olvida a esa mujer para poder encontrar una nueva pareja, crear una familia mejor en un buen hogar libre de maltratos físicos y psicológicos. Confía en tus seres queridos y apóyate en ellos para salir adelante. Aquellos que te quieren te comprenderán y te ayudarán a alejarte de esta persona tan negativa y pronto podrás rehacer tu vida.
CÓMO SABER SI SOY UN HOMBRE MALTRATADO POR MI PAREJA
Existen dos tipos de maltratos en la pareja: el físico y el psicológico. El físico es quizás el más obvio en el caso de las mujeres, pero no tanto en el caso de los hombres.
Normalmente, cuando el varón golpea a la fémina le deja marcas que demuestran el hecho de su acto de violencia. No obstante, normalmente las mujeres no tienen tanta fuerza como los hombres y, probablemente, no le haga tanto daño cuando lo golpee.
Que el hombre no tenga marcas en su cuerpo no significa que no esté siendo víctima de un maltrato físico por parte de su mujer.
Aunque al principio puede parecerte algo extraño o un caso aislado, no debes permitir que tu mujer te ponga una mano encima, aunque no te haga daño. Al igual que tú no la golpearías, ella tampoco debe golpearte. Además este tipo de violencia en absoluto ni a tu autoestima, puesto que no mereces ser víctima de violencia. Puede ser que tu pareja no llegue a agredirte físicamente, pero que se pase el día rerecordándote lo poco que vales, todo lo que haces mal o que, incluso, te insulte o critique tu aspecto físico.
Si esto es así estás sufriendo maltrato psicológico por parte de tu mujer. Su intención es hacerte ver lo poco que vales para que no puedas llevarle le contraria y tengas que hacer siempre lo que ella desee.
Te tiene totalmente manipulado e intenta herirte con las peores palabras cuando intentas llevarle la contraria. No debes permitir este tipo de maltrato dentro ni fuera del hogar.
Tus hijos podrían aprender este tipo de abuso y aplicarlo con otros miembros de la familia.
El maltrato masculino se trata de una violencia más invisible, silenciosa y enmascarada. A un hombre le cuesta más admitirlo, la mayoría no es capaz de denunciarlo y tiene que ser su entorno que dé ese primer paso.
CÓMO DEJAR DE SER MALTRATADO POR TU PAREJA
Si crees que estás sufriendo de maltrato por parte de tu mujer, lo primero que debes hacer es abandonar el hogar, pedir ayuda y romper la relación o firmar el divorcio si estás casado. Quizás te duela hacerlo por tu familia o, simplemente, por el qué dirán.
Aquí interviene el factor género, porque socialmente al hombre se le pide fortaleza, dinero y producción. Admitir y manifestar que está siendo agredido por su pareja se interpreta como una señal de debilidad, pero puedes pedir ayuda a tus amigos o familiares y contarles el problema. Apóyate en ellos, la gente que te quiere será comprensiva y llegará a entender que no solamente los hombres pueden ser violentos, sino que las mujeres también.
En el mundo, cada día son más los hombres que toman la palabra y piden el divorcio a mujeres maltratadoras. Bajo ningún concepto creas que tu mujer tenga razón en cuanto a todas esas palabras horribles que te ha dicho y todos los golpes que te ha propinado. Debes pensar que no todas las mujeres son como ella, simplemente cometiste el error de confi ar en alguien que no era psicológicamente estable y se aprovechó de tu baja autoestima.
Por lo tanto, empieza a quererte y olvida a esa mujer para poder encontrar una nueva pareja, crear una familia mejor en un buen hogar libre de maltratos físicos y psicológicos. Confía en tus seres queridos y apóyate en ellos para salir adelante. Aquellos que te quieren te comprenderán y te ayudarán a alejarte de esta persona tan negativa y pronto podrás rehacer tu vida.
¡Tengo miedo a enamorarme!
¿Por qué tantos buscan el amor pero no lo encuentran? Quizás piensas que se debe a la escasez de prospectos solteros/as disponibles, o tal vez opinas que ya no quedan buenos partidos, o a lo mejor crees que la gente es muy exigente y por eso no hallan una pareja. Es cierto que lo mencionado puede obstaculizar la búsqueda del amor, sin embargo, una de las razones principales por las que hay tanta gente sola es, irónicamente, ¡porque tienen miedo a amar!
Si en el pasado tuviste una experiencia amorosa que te hirió profundamente, sin dudas, hoy tienes pavor de volver a enamorarte. Por eso, consciente o inconscientemente alejas a quien se acerca.
Hay que ser muy valiente para amar, especialmente si te han herido antes. ¡Toma demasiado tiempo recuperarse! Para amar intensamente la única opción es deshacerte de las barreras que protegen tu corazón y mostrar la debilidad tan grande que sientes por otro. Pero lo cierto es que se necesita un valor extraordinario para confiar en que otra persona sabrá cuidar tu corazoncito vulnerable.
Lo interesante es que, aún los que tienen terror al amor y dicen: “no me vuelvo a enamorar”, desearían enamorarse locamente. El problema es que asocian el sentimiento sublime del amor con dolor. ¡Qué error! ¿Quién dijo que el amor es sufrimiento? El amor es puro e inocente, !no duele!, sólo hiere cuando la persona que amas te lo retira. Y eso es un riesgo que todo el que ama tiene que tomar. Y para que este riesgo sea menor, tienes que ser selectivo y prestar atención al comportamiento de quien te pretende. Fíjate si le interesa escucharte, si le importan tus problemas, si parece estar feliz cuando está a tu lado, si en ocasiones te habla mal o si es brusco contigo. Cada detalle es un clara señal que te deja saber si es o no merecedor de tu corazón.
El amor es como el juego, hay ocasiones en que se pierde, pero el dolor que vas a experimentar es mínimo, comparado al éxtasis que vas a “saborear” cuando ganes. Recuerda, no hay que temerle al amor, sino a las personas que no saben amar.
Para más consejos visite:
www.MariaMarin.com.
QUICKIE
Dos de cada tres hombres afirman que su mujer los critica demasiado; más de la mitad de las personas que viven en pareja simulan ser más felices de lo que son y 33% de los hombres querrían una pareja más romántica.
Si en el pasado tuviste una experiencia amorosa que te hirió profundamente, sin dudas, hoy tienes pavor de volver a enamorarte. Por eso, consciente o inconscientemente alejas a quien se acerca.
Hay que ser muy valiente para amar, especialmente si te han herido antes. ¡Toma demasiado tiempo recuperarse! Para amar intensamente la única opción es deshacerte de las barreras que protegen tu corazón y mostrar la debilidad tan grande que sientes por otro. Pero lo cierto es que se necesita un valor extraordinario para confiar en que otra persona sabrá cuidar tu corazoncito vulnerable.
Lo interesante es que, aún los que tienen terror al amor y dicen: “no me vuelvo a enamorar”, desearían enamorarse locamente. El problema es que asocian el sentimiento sublime del amor con dolor. ¡Qué error! ¿Quién dijo que el amor es sufrimiento? El amor es puro e inocente, !no duele!, sólo hiere cuando la persona que amas te lo retira. Y eso es un riesgo que todo el que ama tiene que tomar. Y para que este riesgo sea menor, tienes que ser selectivo y prestar atención al comportamiento de quien te pretende. Fíjate si le interesa escucharte, si le importan tus problemas, si parece estar feliz cuando está a tu lado, si en ocasiones te habla mal o si es brusco contigo. Cada detalle es un clara señal que te deja saber si es o no merecedor de tu corazón.
El amor es como el juego, hay ocasiones en que se pierde, pero el dolor que vas a experimentar es mínimo, comparado al éxtasis que vas a “saborear” cuando ganes. Recuerda, no hay que temerle al amor, sino a las personas que no saben amar.
Para más consejos visite:
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QUICKIE
Dos de cada tres hombres afirman que su mujer los critica demasiado; más de la mitad de las personas que viven en pareja simulan ser más felices de lo que son y 33% de los hombres querrían una pareja más romántica.
Punto G: cae el mito
El punto G. Ese que tantos espionajes eróticos ha causado entre hombres y mujeres a la hora de mantener relaciones sexuales, no existe. Es lo que mantienen los investigadores de la Universidad Tor Vergata de Roma que afirman que el orgasmo femenino es mucho más complejo.
Las mujeres tenemos orgasmos CUV o, lo que es lo mismo, orgasmos clitoriuretrovaginales complejos. Es la conclusión a la que han llegado un grupo de científicos italianos que aseguran que el punto G femenino es poco menos que un invento, siempre oscilante entre el mito y la realidad y que, creíamos, era responsable de nuestros mejores orgasmos. Y es que, alcanzar el clímax femenino es un proceso complejo que implica más partes de nuestro sistema reproductor.
La legendaria región vaginal conocida como punto G, considerada altamente erógena y a la que se atribuyen poderes casi mágicos a la hora de conseguir orgasmos, ha resultado ser un mito, como muchas se temían.
Discusión
En realidad el denominado punto Gräfenberg es objeto de discusión desde los años 40. Está supuestamente en un lugar de la pared vaginal, localizado detrás del pubis y alrededor de la uretra. Sin embargo, son muchos los estudios, sexólogos e investigadores que han considerado que no está comprobado y que su supuesto papel como centro del placer sexual femenino es más que subjetivo. Ahora este equipo de científicos italianos, franceses y mexicanos, desmienten rotundamente su existencia y, en su lugar, han hallado una zona mucho más amplia y compleja que, en teoría, permite experimentar un gran placer sexual.
El hallazgo
Es lo que han bautizado como zona CUV, una región erógena formada por clítoris, uretra y vagina y que incluye tejidos, músculos, glándulas y útero. “La conjunción del clítoris, la uretra y la pared vaginal estimulados adecuadamente durante la penetración podría inducir la respuesta orgásmica”, explicó el endorinólogo y sexólogo, Emmanuele A. Jannini, profesor de la universidad y director del estudio.
La investigación también permitió descubrir que en la zona CUV existen ciertos marcadores químicos que procesan las sustancias responsables de la excitación, hecho que podría relacionarse con un hallazgo previo del mismo Jannini, mediante el cual se determinó que el tejido localizado entre la uretra y la vagina es más grueso en las mujeres que decían haber experimentado una excitación del punto G.
Los investigadores, gracias a modernas técnicas de imagen, han podido visualizar las interacciones de los genitales femeninos durante la masturbación o coito, y han concluido que las zonas íntimas de la mujer no son tejidos pasivos, sino estructuras altamente dinámicas y sensibles. De hecho, los autores del estudio aprovechan para condenar a aquellos ginecólogos y cirujanos que cortan y cosen sin respeto, maltratando los nervios, músculos y componentes vasculares de una región anatómica tan altamente sensible.
“La vagina es un tejido activo y sexualmente importante que debe ser respetado. Es algo más complejo que un solo punto”, asegura Jannini. Por ello, recomienda el conocimiento de la anatomía y fisiología de la zona CUV antes de someterla a un procedimiento quirúrgico. Algo que parece de bastante sentido común, por otro lado.
Gräfenberg
El Punto G fue conocido por primera vez en los años 40, cuando el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg y el estadounidense Robert Dickinson dieron con una zona de “especial sensibilidad erógena” la que se encontraba “en la superficie suburetral del muro vaginal anterior”.
Posteriormente en los 80, la sexóloga Beverly Whipple encontró una región en la que el 90% de las mujeres sentían mayor sensibilidad, la que fue bautizada como Punto G, por el primer estudio realizado por Gräfenberg.
Las mujeres tenemos orgasmos CUV o, lo que es lo mismo, orgasmos clitoriuretrovaginales complejos. Es la conclusión a la que han llegado un grupo de científicos italianos que aseguran que el punto G femenino es poco menos que un invento, siempre oscilante entre el mito y la realidad y que, creíamos, era responsable de nuestros mejores orgasmos. Y es que, alcanzar el clímax femenino es un proceso complejo que implica más partes de nuestro sistema reproductor.
La legendaria región vaginal conocida como punto G, considerada altamente erógena y a la que se atribuyen poderes casi mágicos a la hora de conseguir orgasmos, ha resultado ser un mito, como muchas se temían.
Discusión
En realidad el denominado punto Gräfenberg es objeto de discusión desde los años 40. Está supuestamente en un lugar de la pared vaginal, localizado detrás del pubis y alrededor de la uretra. Sin embargo, son muchos los estudios, sexólogos e investigadores que han considerado que no está comprobado y que su supuesto papel como centro del placer sexual femenino es más que subjetivo. Ahora este equipo de científicos italianos, franceses y mexicanos, desmienten rotundamente su existencia y, en su lugar, han hallado una zona mucho más amplia y compleja que, en teoría, permite experimentar un gran placer sexual.
El hallazgo
Es lo que han bautizado como zona CUV, una región erógena formada por clítoris, uretra y vagina y que incluye tejidos, músculos, glándulas y útero. “La conjunción del clítoris, la uretra y la pared vaginal estimulados adecuadamente durante la penetración podría inducir la respuesta orgásmica”, explicó el endorinólogo y sexólogo, Emmanuele A. Jannini, profesor de la universidad y director del estudio.
La investigación también permitió descubrir que en la zona CUV existen ciertos marcadores químicos que procesan las sustancias responsables de la excitación, hecho que podría relacionarse con un hallazgo previo del mismo Jannini, mediante el cual se determinó que el tejido localizado entre la uretra y la vagina es más grueso en las mujeres que decían haber experimentado una excitación del punto G.
Los investigadores, gracias a modernas técnicas de imagen, han podido visualizar las interacciones de los genitales femeninos durante la masturbación o coito, y han concluido que las zonas íntimas de la mujer no son tejidos pasivos, sino estructuras altamente dinámicas y sensibles. De hecho, los autores del estudio aprovechan para condenar a aquellos ginecólogos y cirujanos que cortan y cosen sin respeto, maltratando los nervios, músculos y componentes vasculares de una región anatómica tan altamente sensible.
“La vagina es un tejido activo y sexualmente importante que debe ser respetado. Es algo más complejo que un solo punto”, asegura Jannini. Por ello, recomienda el conocimiento de la anatomía y fisiología de la zona CUV antes de someterla a un procedimiento quirúrgico. Algo que parece de bastante sentido común, por otro lado.
Gräfenberg
El Punto G fue conocido por primera vez en los años 40, cuando el ginecólogo alemán Ernst Gräfenberg y el estadounidense Robert Dickinson dieron con una zona de “especial sensibilidad erógena” la que se encontraba “en la superficie suburetral del muro vaginal anterior”.
Posteriormente en los 80, la sexóloga Beverly Whipple encontró una región en la que el 90% de las mujeres sentían mayor sensibilidad, la que fue bautizada como Punto G, por el primer estudio realizado por Gräfenberg.
A los 50 puedes disfrutar del sexo mejor que cuando eras joven.
Disfrutar de una vida sexual plena con tu pareja después de los 50 no es misión imposible, es más, hay que eliminar el mito de que en esta etapa no se puede gozar. Es por ello que la psicóloga y terapeuta de parejas y familia Fanny Parrado, aclara que no es que a esta edad la vida sexual desaparezca, sino que con el trajín del día a día muchas mujeres se dejan absorber y disminuyen este aspecto en su vida.
No descuidar. Sin embargo, este periodo también se caracteriza porque los hijos ya son independientes y no viven en casa, por lo cual se debe tener conciencia de que es un ser sexuado toda su vida y hacerse a la idea de vivir su vida sexual y disfrutar al máximo en cada una de sus etapas evolutivas, indicó Parrado.
Es el mejor periodo. Por su parte la terapeuta sexual Liliana Zabala asegura que en este periodo se disfruta más del encuentro íntimo, ya que en la juventud es casual, instintivo y fugaz debido a que no hay experiencia, mucho menos responsabilidad. Sin embargo, con el paso de los años, los cambios fisiológicos y hormonales pueden afectar la libido y la respuesta sexual entre las sábanas, pero el sexo depende más del estado de salud, buena compañía y actitud mental. "Por ello sostengo que a partir de los 50 y 60 años aumenta la confianza sexual", dijo.
Consejos. Y si no sabes por dónde empezar, Zabala aconseja tener empatía en pareja, ya que es de suma importancia charlar y dialogar acerca de las inquietudes de la vida diaria. Asimismo, trabajar la comprensión de la realidad, debido a que una pareja no puede satisfacer todas las necesidades si no se comunica.
Parrado asegura que para seducir a tu pareja los besos, caricias y exploración, son vitales antes del encuentro. "Se debe evitar que muera el romanticismo y la pasión, es más, hay que crear y recrear los momentos de intimidad porque la monotonía puede apagar el interés", dijo. //
1. Más alla de lo íntimo
Si bien el encuentro sexual es importante, también se debe disfrutar de la relación más allá de la genitalidad, además de trascender del aspecto físico y entender la relación como una forma de afianzar los lazos entre ambos. Con la experiencia se llega a la madurez emocional que permite entender el acto desde una perspectiva menos mecánica para sentirse satisfecho.
2. Dialogar
Es necesario hacerlo y con frecuencia, especialmente para saber cuáles son las preferencias sexuales, dónde y cuándo desea que la acaricie y qué juegos provocan mayor placer, asegura Fanny Parrado. Asimismo, las palabras también excitan, algunas confesiones románticas, otros con fantasías eróticas.
3. Es necesario
No olvides que el sexo es importante para mantener el equilibrio psicológico y emocional, porque aumenta el autoestima y la confianza. A su vez, ayuda a mantener una perspectiva positiva ante la vida, mejora el estado de ánimo y es un antídoto contra la depresión, estrés, ansiedad y problemas cardiacos.
No descuidar. Sin embargo, este periodo también se caracteriza porque los hijos ya son independientes y no viven en casa, por lo cual se debe tener conciencia de que es un ser sexuado toda su vida y hacerse a la idea de vivir su vida sexual y disfrutar al máximo en cada una de sus etapas evolutivas, indicó Parrado.
Es el mejor periodo. Por su parte la terapeuta sexual Liliana Zabala asegura que en este periodo se disfruta más del encuentro íntimo, ya que en la juventud es casual, instintivo y fugaz debido a que no hay experiencia, mucho menos responsabilidad. Sin embargo, con el paso de los años, los cambios fisiológicos y hormonales pueden afectar la libido y la respuesta sexual entre las sábanas, pero el sexo depende más del estado de salud, buena compañía y actitud mental. "Por ello sostengo que a partir de los 50 y 60 años aumenta la confianza sexual", dijo.
Consejos. Y si no sabes por dónde empezar, Zabala aconseja tener empatía en pareja, ya que es de suma importancia charlar y dialogar acerca de las inquietudes de la vida diaria. Asimismo, trabajar la comprensión de la realidad, debido a que una pareja no puede satisfacer todas las necesidades si no se comunica.
Parrado asegura que para seducir a tu pareja los besos, caricias y exploración, son vitales antes del encuentro. "Se debe evitar que muera el romanticismo y la pasión, es más, hay que crear y recrear los momentos de intimidad porque la monotonía puede apagar el interés", dijo. //
1. Más alla de lo íntimo
Si bien el encuentro sexual es importante, también se debe disfrutar de la relación más allá de la genitalidad, además de trascender del aspecto físico y entender la relación como una forma de afianzar los lazos entre ambos. Con la experiencia se llega a la madurez emocional que permite entender el acto desde una perspectiva menos mecánica para sentirse satisfecho.
2. Dialogar
Es necesario hacerlo y con frecuencia, especialmente para saber cuáles son las preferencias sexuales, dónde y cuándo desea que la acaricie y qué juegos provocan mayor placer, asegura Fanny Parrado. Asimismo, las palabras también excitan, algunas confesiones románticas, otros con fantasías eróticas.
3. Es necesario
No olvides que el sexo es importante para mantener el equilibrio psicológico y emocional, porque aumenta el autoestima y la confianza. A su vez, ayuda a mantener una perspectiva positiva ante la vida, mejora el estado de ánimo y es un antídoto contra la depresión, estrés, ansiedad y problemas cardiacos.
Ir 'lento' al comenzar una relación ¿Es bueno o malo?
Mujeres y hombres por igual, en ocasiones, son juzgados por su 'lentitud' o 'rapidez' al momento de iniciar una relación de pareja.
"No tiene nada de malo ir lento en las relaciones. El ir lento no implica que a partir de la herida de uno de los miembros de la pareja utilice al otro miembro de ninguna forma y menos en el ámbito sexual. Hay que negociar si hay diferentes velocidades entre cada uno", recomienda el conferencista Carlos Fraga en su programa La Vida es Hoy, en Televen.
No se debe sentir presión en la pareja si se espera mucho o poco tiempo, por ejemplo, para tener la primera relación sexual o para compartir casa. "En pareja hay que poner las cosas claras, poner límites o sino esto se acaba, esa quizás sea la decisión a tomar", expresa.
Es importante "lo que cada miembro de la pareja siente, no solo de un lado. Revisemos nuestra autoestima y de ser necesario trabajemos en ella".
"No tiene nada de malo ir lento en las relaciones. El ir lento no implica que a partir de la herida de uno de los miembros de la pareja utilice al otro miembro de ninguna forma y menos en el ámbito sexual. Hay que negociar si hay diferentes velocidades entre cada uno", recomienda el conferencista Carlos Fraga en su programa La Vida es Hoy, en Televen.
No se debe sentir presión en la pareja si se espera mucho o poco tiempo, por ejemplo, para tener la primera relación sexual o para compartir casa. "En pareja hay que poner las cosas claras, poner límites o sino esto se acaba, esa quizás sea la decisión a tomar", expresa.
Es importante "lo que cada miembro de la pareja siente, no solo de un lado. Revisemos nuestra autoestima y de ser necesario trabajemos en ella".
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