jueves, 11 de diciembre de 2014

Amor y dinero ¿Combinan?

En las novelas y en los cuentos de hadas les encanta mezclar las clases sociales, volviendo a los ricos sencillos y a los pobres exitosos y adinerados, entonces ¿será que el amor tiene clases sociales? sigue leyendo que especialistas lo explican.

Familia. La sexóloga Carolina Rivero indicó que es muy importante saber en qué grado la familia acepta a su pareja "porque si le va a hacer la guerra, aunque digan que el amor todo lo puede, a la larga la pareja se casa y tiene hijos las diferencias se van a ir haciendo más marcadas. A menos que sea una que a pesar de tener riquezas son personas muy sensibles, sencillas y abiertas. Lo mismo con los pobres, que a pesar de eso son muy cultos, que por cuestiones de trabajo están en situaciones económicas complicadas", sostuvo Rivero. Liliana Zabala, sexóloga, agregó que si la familia no acepta la relación, pero ellos se aman y quieren estar juntos, deben dejar de lado el que dirán.

¿Cómo logran encajar? Rivero mencionó que ambos deben evaluar cómo encajan en los diferentes medios sociales. Por ejemplo, si ella es rica y está acostumbrada a ir a las fiestas o cumpleaños a lugares costosos, cómo se relaciona la pareja en ese entorno que son los amigos. "Es muy importante que la pareja con menos recursos vaya evaluando las reuniones o fiestas, porque es ahí donde se va a dar cuenta si funcionará o no", apuntó la especialista.

Madurez. Rivero señaló que para que funcione una relación con diferencia de clases sociales, va a depender no solo del grado de madurez, sino también de cuál es el futuro que han vislumbrado para la relación. Además, tienen que estar dispuestos a cumplir con los retos que implique tener una pareja que no sea de su condición socioeconómica. Zabala remarcó que la relación depende de la solidez, del amor y de las metas que tengan en común, sin importar la clase social o el dinero.

Pasos seguros hacia una reconciliación efectiva

Nadie tiene la última palabra en cuanto a qué hacer cuando los problemas del corazón hacen su aparición. Es bueno escuchar las apreciaciones de aquellas personas que tú consideras de confianza y que te pueden aconsejar con sensatez. Escucha varios puntos de vista, pero nunca dejes a tu instinto (o corazón, como quieras llamarlo) fuera de la discusión.

Si el corazón está pidiéndote a gritos volver con tu pareja, lo primero es aceptar ese sentimiento y no rechazarlo, porque es más doloroso. Lo segundo, y más importante, evaluar con cabeza fría si el origen del rompimiento es una señal de algo más que un no entenderse en el diario vivir.

Una crisis se gesta a partir de “la pérdida del respeto, la confianza y la intimidad”, afirma Virginia Todd Holeman en su artículo ‘Reconciliación marital’, publicado en la revista de Psicología y Cristiandad. A partir de allí los problemas de pareja que llevan a un rompimiento se complican. A continuación citaremos algunos consejos dados por expertos en psicología que podrían allanar el camino a una reconciliación exitosa.

Identifica la clase de conflicto que dio pie a la ruptura. El psicólogo experto en terapia de pareja, Robert Bolton, identifi ca tres tipos de conflictos: los emocionales, de valores y creencias, y de necesidades. Con conflictos emocionales el autor se refi ere a la necesidad de afecto y cuidado mutuo. Los conflictos de valores y creencias están enfocados a la crianza de ambos, factores como religión y los conceptos de lo que es ‘bueno y malo’, que acaban por incidir en la vida en pareja a la hora de entenderse mutuamente. Los conflictos de necesidades se entrelazan con los emocionales, porque aluden a aquellos factores que cada uno demanda para sentirse pleno; muchos de ellos involucran a las actitudes del cónyuge.

Dialogar. Consejo tan machacado por todos los terapistas, y sin embargo tan vigente. Bolton considera vital las habilidades para resolver el conflicto y la preocupación por el otro a la hora del ‘cara a cara’. En este punto hay que retornar a la sinceridad que proporciona la amistad y exponer todos y cada uno de los conflictos (ya mencionados) que hacen que las cosas no vayan bien. Nada, absolutamente nada que afecte a la otra persona puede ocultarse.

Los porqués. Es hora de dar la explicación a las acciones que nos llevaron al rompimiento, aquí reaparece el conflicto de necesidades. Cada uno tiene diferentes necesidades personales, que a menudo chocan con las de ese otro ser al otro lado de la cama. Para lograr el perdón y la reconciliación verdadera no hay otra alternativa que saber las razones por las que ya no nos sentimos tan cómodos, exponerlas será la única manera de humanizarnos entre sí y evitar el resentimiento o el odio.

Erradicar el egoísmo. Tener una relación seria es un manifiesto implícito de que sacrifi camos parte de nuestra individualidad en pro de la unión con alguien más. Aaron Ben-Zeév, psicólogo y filósofo de la Universidad de Haifa (Israel), identifi ca al egoísmo como la principal causa del resquebrajamiento emocional. “Vale la pena la reparación cuando el prospecto de cambio es significativo”, dice el experto refiriéndose a que cuando se actúa pensando única y expresamente en las necesidades propias, desconociendo las de la otra persona, no es nada alentador el futuro de esa reconciliación.

Ojo con el lenguaje a la hora del diálogo. Ben-Zeév aconseja no utilizar un lenguaje apocalíptico, apelar al drama a la hora de exponer tus argumentos lo único que hace es ahondar la crisis, y violentar la posible calma del interlocutor. “Un tono positivo y neutral es más exitoso que el negativo para alcanzar una reconciliación”, agrega el experto.

Una negociación en la que no haya un perdedor. No hay reconciliación si cada uno no sacrifica algo y al mismo tiempo le reconoce algo más a su pareja, ambos deben ponerse de acuerdo sobre las reglas a las que se atienen si vuelven, por el contrario, si no hay concertación queda a consideración de las partes decidir cuánto quieren sacrificar su integridad emocional por estar junto a esa persona que no da su brazo a torcer.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Curiosidades de la disfunción

Uno de los problemas, quizás, más temidos por los hombres es la disfunción eréctil. Sin embargo, existen algunas poco conocidas que favorecen la aparición de este problema, independientemente de las enfermedades crónicas como la diabetes o cardiacas que también influyen. ¿Quieres saber cuáles?, comienza a tomar nota.

Falta de vitamina D. De acuerdo con Erin Michos, profesora asistente de medicina en el Hospital John Hopkins, la deficiencia de este nutriente es un factor de riesgo de ataques al corazón, que es una de las causas de disfunción eréctil. "Por ello se debe estar al pendiente del consumo de esta vitamina en alimentos que se ingieren en la dieta diaria", resaltó la especialista.

Trabajos estresantes. Los hombres que trabajan en los rubros como la salud o comercios son más propensos a padecer depresión y ansiedad. Estos son factores de riesgo para desarrollar disfunción eréctil, detalla el doctor Justin Sitron, profesor en el Centro de Estudios de la Sexualidad Humana en la Universidad de Widener en Chester, Pensilvania.

Imágenes eróticas. De acuerdo con el Instituto Kinsey, 9% de los hombres que observan este tipo de imágenes registran disfunción eréctil, ya que el consumo de estos productos se asocia con una menor autoestima y una mínima satisfacción sexual. "La ilusión de una imagen irreal se hace obsesiva y la realidad no lo conforma", sostuvo la sexóloga Yenny Cabrera.

Mala higiene bucal. Investigadores israelíes señalan que más de15% de los hombres con disfunción eréctil también sufren periodontitis, una enfermedad de las encías que se debe a una inadecuada higiene bucal. Versión que fue corroborada por el odontólogo, Roberto Hidalgo, que además añadió que puede influir incluso el mal aliento de la pareja.

Roncar. La Asociación Americana de la Apnea del sueño detalla que este problema genera presión arterial alta, enfermedades cardiovasculares, aumento de peso, dolor de cabeza y disfunción eréctil.

viernes, 5 de diciembre de 2014

QUÉ HACER CUANDO NO CONSIGUES TENER UNA ERECCIÓN

Se define a la disfunción eréctil como la incapacidad para lograr o mantener una erección y poder tener una relación sexual satisfactoria con la pareja.

Las causas pueden ser divididas en dos grupos: psicológicas y orgánicas, entendiendo que aunque la causa sea falla de un órgano, siempre habrá una fuerte influencia psicológica por la importancia que el varón le da a su sexualidad. Comúnmente, se sospecha factores psicológicos cuando la disfunción se presenta de forma aguda, repentina y asociada a algún causante emocional o recuerdo. Por el contrario, las causas orgánicas son de evolución más lenta y progresiva, revelando el daño que se va produciendo en el pene, sus venas, arterias, nervios u otros órganos. A su vez, los agentes orgánicos pueden ser cardiovasculares, neurológicos, hormonales y por fármacos o drogas. Asimismo, las deficiencias cardíacas, anginas de pecho, hipertensión y su tratamiento, diabetes mellitus, elevación del colesterol malo y trastornos endocrinológicos pueden ser considerados como elementos de riesgo para la aparición de la disfunción eréctil. Se deben tomar en cuenta también el tabaquismo, alcoholismo, uso de medicamentos como los antihipertensivos, tranquilizantes, antidepresivos y antiandrógenos que se usan en el tratamiento del cáncer de próstata y en algunos productos para la caída del cabello. Además, en la historia clínica se ha de investigar el consumo de drogas como la cocaína, heroína y darle mucho énfasis a los trastornos afectivos que revelen datos de una baja autoestima, conflictos de pareja, estrés, duelo, desempleo y educación sexual muy prohibitiva. No debemos olvidar el impacto que tienen los abusos sexuales o traumas de la infancia, depresión, ansiedad, psicosis, rechazo o burla por parte de la pareja, entre otros.

La investigación de la causa se inicia a partir de una historia clínica y examen físico detallados y se van agregando estudios cada vez más complejos en la medida en que no sea posible determinar el origen. Además, el tratamiento inicial puede no dar resultado. En centros especializados se realiza un examen llamado Rigiscan-PTN que consiste en registrar durante tres noches las erecciones que se producen normalmente durante el sueño, principalmente con el objetivo de determinar si el causante de la enfermedad es orgánico o psicológico.

En cuanto al tratamiento, éste va escalando por etapas en relación al fracaso de la medicación previa, desde la famosa píldora sildenafil (Viagra) o sus derivados mejorados como vardenafil o tadalafil y el uso de apomorfina que es un supositorio que se inserta en la uretra. También se recurre a las inyecciones en los cuerpos cavernosos del pene, los aparatos de vacío y la colocación de una prótesis peneana que permite la erección del pene cada vez que se requiera. Cada uno de estos tratamientos tiene efectos colaterales y contraindicaciones por lo que no se debe realizar ninguno de estos procedimientos sin previa consulta médica.

Finalmente, hacemos hincapié en la prevención que consiste en dejar de fumar, no abusar del alcohol, realizar ejercicio regularmente, comer sano y controlar el peso. También es importante dormir y descansar eficazmente, no automedicarse y conversar el problema con la pareja.


La disfunción eréctil, el mayor problema de los hombres

Los problemas eréctiles se pueden prevenir evitando las comidas pesadas y el tabaquismo. Asimismo, consumir bebidas alcohólicas de manera exagerada suele aumentar el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y cáncer, los cuales favorecen la impotencia sexual.

la relevancia de la alimentaciÓn

Es esencial adoptar una alimentación equilibrada y sana para tener una sexualidad óptima. También debes intentar mantener un peso normal, ya que el sobrepeso y la obesidad aumentan los riesgos de diabetes y enfermedades cardiovasculares que son causantes orgánicos importantes de la disfunción eréctil.

En primer lugar, los hombres deben consumir zinc para incrementar su potencia sexual y virilidad. Este nutriente se encuentra preferencialmente en el yogur, mariscos, trigo, huevos y nueces.

Por otro lado, es fundamental limitar el aporte en grasa, particularmente los ácidos grasos saturados, ya que suelen favorecer los problemas de impotencia. Es preferible privilegiar la ingesta de carnes magras, pescados y leguminosas. Asimismo, debes consumir productos lácteos, frutas, verduras y cereales. Evita al máximo las frituras y el uso excesivo de aceite o margarina.

Si encuentras dificultades para mantener una dieta saludable, no dudes en acudir a un nutricionista para que te pueda proveer consejos sobre tu alimentación y que te ayude a seguir minuciosamente tu dieta.

También es importante recibir el apoyo de tus familiares. Una buena opción consiste en adoptar un régimen dietético sano en familia, ya que además de ayudarte a reducir tus problemas eréctiles, comer equilibrado tiene otros beneficios importantes para la salud.

8 productos que debes consumir

La disfunción eréctil se define como la dificultad para tener una erección durable y llevar a cabo el acto sexual con tu pareja. Existen muchos remedios naturales que permiten tratar la impotencia sexual, los cuales puedes probar antes de iniciar un tratamiento a base de medicamentos.

1

jengibre

El rizoma de jengibre tiene propiedades vasodilatadoras, antiinflamatorias y afrodisiacas. Es comúnmente utilizado para tratar los problemas de impotencia sexual. Además de mejorar los problemas eréctiles, brinda un sabor exquisito a los alimentos e incrementa la libido. También contribuye a reducir el estrés y cansancio. Se sugiere agregarlo a tus diferentes comidas y consumirlo diariamente. También puedes realizar infusiones del mismo y beber al máximo 3 por día.

2

romero

Es indicado para aumentar el deseo sexual y la libido. Se recomienda mezclar 20 gotas de aceite esencial de romero con una cuchara de leche en polvo. Vierte esta mixtura en tu tina llena de agua. Aprovecha de este baño relajante durante 15 minutos al mínimo. Luego, no aclares tu cuerpo con agua para que el romero penetre correctamente en tu cuerpo. Si deseas, puedes añadir también 10 gotas de aceite esencial de ylang-ylang a la preparación inicial, ya que esta planta posee propiedades antiespasmódicas y es un excelente tónico sexual.

3

ginseng

Es la planta más popular para tratar las disfunciones eréctiles de manera natural. Suele ser un componente clave de muchos comprimidos para luchar contra la impotencia sexual, ya que incrementa la vitalidad y la resistencia sexual del hombre. Asimismo, ayuda a sobrellevar el estrés. Puedes consumir ginseng en pastillas o en infusión. No acarrea efectos secundarios cuando se respeta su posología. Toma en cuenta que se recomienda ingerir al máximo 2 gramos de esta planta por día y evitar su consumo en casos de hipertensión arterial severa, diabetes e insomnio.

4

lavanda

La impotencia sexual puede ser causada por la ansiedad, la cual impide la erección en el hombre. En este caso, se sugiere optar por técnicas de relajación y acudir a las propiedades calmantes de la lavanda. Para aumentar tu libido, puedes efectuar masajes con tu pareja, utilizando la esencia de esta planta. Otra opción consiste en verter 20 gotas de aceite esencial de lavanda en el agua de tu tina y bañarte en esta preparación. Es importante destacar que este tratamiento de fitoterapia no permite combatir los factores orgánicos que causan la disfunción eréctil.

5

apio

Los hombres que tienen dificultades para tener una erección durable pueden acudir a las propiedades del apio. Corta 250 gramos del mismo en pedazos pequeños y viértelos en medio litro de agua hervida. Deja cocer durante 5 minutos. Luego, añade 20 ramas de perejil y espera 3 minutos adicionales. Una vez que la preparación esté tibia, fíltrala y bébela durante todo el día. La posología recomendada consiste en ingerir medio litro de este brebaje cotidianamente durante 25 días.

6

palta

Esta fruta encierra numerosos nutrientes esenciales para favorecer la erección en el hombre. Contiene vitaminas de los grupos A, B y C, calcio, fósforo, glúcidos, proteínas y ácidos grasos. Además, permite luchar contra el insomnio y nervosidad, los cuales son factores que pueden causar disfunción eréctil. Existe una gran cantidad de recetas a base de palta para que la aproveches en tus comidas.

7

ginkgo biloba

Consiste en un anticoagulante natural que puede ser utilizado cuando el flujo sanguíneo hacia el pene es insuficiente, lo que impide tener y mantener la erección. Esta capacidad natural para fluidificar la sangre convierte al ginkgo biloba en un excelente remedio para luchar contra la disfunción eréctil. Se puede realizar una decocción de las semillas de esta planta u optar por ingerir tintura madre de la misma. La posología máxima consiste en 200 miligramos por día. Toma en cuenta que puede interactuar con algunos medicamentos. Por lo tanto, es esencial que pidas consejos a tu médico antes de consumirlo.

8

azafrán

Es considerado como una de las especias más onerosas, pero tiene muchas virtudes, ya que el azafrán lucha contra el insomnio, depresión y dolores. Diversas investigaciones científicas sugieren que ingerirlo contribuye a reducir la impotencia sexual. Además, permite aumentar la cantidad de erecciones y la duración de las mismas. Puedes consumir infusiones de azafrán cotidianamente. Sin embargo, es indispensable no ingerirlo en exceso y respetar su posología (2 gramos por día al máximo) para evitar complicaciones en la salud.




jueves, 4 de diciembre de 2014

Sexo el mejor elixir de la juventud

Envejecer con gracia y mantener la belleza de la juventud es algo que todas las mujeres buscamos, sin excepción. Desde practicar yoga y llevar una dieta vegetariana, pasando por los suplementos ‘anti age’ y una copa de vino al día, hasta las cirugías estéticas e inyecciones de botox. Sea cual sea la rutina de belleza o formula ‘antiage’ que lleves, hay un método que la naturaleza ha puesto a nuestro alcance, un método fácil, económico y, sobre todo divertido, de engañar al reloj: el sexo.

Recientes estudios científicos demuestran que mantener relaciones sexuales a menudo es bueno para la piel, alarga la vida, la hace más apasionante y mantiene el cerebro en forma. Los orgasmos son una cierta manera de resetear el disco duro que guardamos en el interior de nuestras cabezas y si queremos evitar el Alzheimer, lo mejor es dedicarle más tiempo a tu vida sexual.

Números y pruebas

El neuropsicólogo David Weeks, ex jefe de Psicología para la Tercera Edad del Hospital Real de Edimburgo, mantiene que el sexo puede rejuvenecer hasta diez años. En un estudio que llevó a cabo entre 3.500 individuos de diferentes edades y que duró una década, Weeks constató que las personas de entre 40 y 50 años que se mantenían más jóvenes tenían relaciones sexuales una media de tres veces por semana. Este científico sostiene también que el riesgo de mortalidad baja un 50% en quienes tienen cubierta su “cuota de orgasmos” –dos veces por semana–. “La calidad de la vida sexual, en adultos mayores predice el estado de salud en general y el bienestar”, sostenía Weeks en un artículo de la web The British Psychology Society.

La neuropsicóloga Inmaculada Fernández, matiza: “El problema es que no tenemos una frecuencia sexual tan alta como para que esto se note como un factor preventivo o factor de salud a nivel cerebral”. Es decir, para lograr los efectos rejuvenecedores que menciona Weeks hay que practicar sexo tres veces a la semana.

Una mente joven

El psicólogo Barry Komisaruk y la sexóloga Beverly Whipple están llevando a cabo otro experimento sobre el impacto del orgasmo en el cerebro humano, y si este puede ayudar a retrasar el envejecimiento. Parece ser que hacer ejercicios mentales, tipo sudoku, aumenta la actividad pero sólo en determinadas regiones del cerebro. En cambio, un orgasmo lo hace en la totalidad de este órgano, ya que al llegar al clímax un flujo de sangre riega el cerebro, aumentando tanto el aporte de nutrientes como de oxígeno.

Komisaruk se dedica desde 1982 al estudio del placer enfocado a la mujer. En el inicio de sus experimentos investigó con ratas llegando a la conclusión de que el orgasmo es capaz de inhibir las sensaciones negativas. Más tarde se animó a trabajar con humanos, y entre sus hallazgos descubrió que el placer máximo en el sexo es capaz de bloquear el dolor. Komisaruk trabajó con mujeres que tenían paralizadas las piernas y a las que sus médicos les habían dicho que no podrían tener ninguna sensación sexual. Tras analizar sus casos, descubrió un nervio en el exterior de la medula espinal por el que la sensación de orgasmo se trasladaba al cerebro. Así estas pacientes lograron alcanzar el clímax.

El estudio del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Princeton (EE.UU.) dirigido por la doctora Benedetta Leuner ha descubierto que el estrés hace que la creación y mantenimiento de las conexiones entre neuronas se reduzca, mientras que hacer el amor los potencia, evitando el envejecimiento cerebral.

Adiós estrés

Cuanto más sexo practicamos, más bajos son los niveles de estrés del organismo, mayor es el número de neuronas de nuestro cerebro –estas se destruyen a un ritmo más lento– y mayores son las conexiones entre las mismas.

Inmaculada Fernández, presidenta de la Sociedad Andaluza de Neuropsicología, señala al diario El País que “es complicado” aseverar que uno puede rejuvenecer exactamente siete años. “Lo que el estudio viene a indicar es que gracias al sexo regular las alteraciones que conlleva el envejecimiento posiblemente van a retrasar su comienzo”. Por ejemplo, el sexo es más efectivo que los sudokus para evitar el alzheimer, según esta neuropsicóloga. “Una de las medicaciones básicas que se recetan hoy en día para prevenir demencia es aumentar el riego sanguíneo en el cerebro, oxigenarlo, efecto que se puede obtener con actividad sexual”.

Fernández subraya la importancia de mantener activo y saludable el cerebro, pues asegura que los últimos años han aumentado los accidentes cerebrovasculares, cada vez en gente más joven. “Estamos hablando ya de medias de 40 años. Algunos mueren y muchos quedan con secuelas muy graves. Para prevenirlo es importante mantener una sexualidad activa y positiva, además de practicar ejercicio, comer sano y tener hábitos de vida saludables”.

Pero más allá de las mejoras del sistema neuronal, vascular y hormonal, la doctora Francisca Molero, vicepresidenta de la Societat Catalana de Sexología, subraya que el sexo mejora tanto el bienestar físico como el psicológico, ya que ambos aspectos están interrelacionados. “Todos sabemos que cuando una persona está deprimida o estresada las defensas no están en las mejores condiciones y puede haber un mayor número de resfriados, aparición de herpes o enfermedades oportunistas —explica Molero—. En cambio, cuando alguien tiene una vida sexual activa y placentera su sistema inmunitario se fortalece”.

Lo que si, cumple la regla de oro del sexo sabio: Mantener relaciones porque quieres, con quien quieres y haciendo lo que quieres.

Tratamiento ‘beauty’

En el terreno de la belleza el sexo hace milagros, especialmente a la hora de cuidar la piel. La sexóloga de Georgia (EEU), Gloria G. Bramer, sostenía en un artículo de la revista realbeauty.com, que “el orgasmo es una de las cosas más saludables que uno puede darse al día. Desde el punto de vista sexológico debería estar incluido en las rutinas diarias, como cepillarse los dientes o lavarse el pelo”. Durante una relación sexual aumenta la circulación sanguínea y se bombea oxígeno hacia la piel, lo que hace que esta esté más brillante, permite eliminar toxinas y aumenta la producción de colágeno, que evita la flacidez , las arrugas y las manchas de la piel. Además, durante el coito se suda, lo que entraña una limpieza facial gratuita, liberando la piel de sus impurezas. Nars Orgasm Blush es un colorete de esta firma cosmética que trata de imitar el rubor que la actividad sexual deja en las mejillas.

El semen es otro derivado del sexo que últimamente se reivindica como producto de belleza. Con propiedades antioxidantes, de reducción de arrugas y alivio en casos de acné, la empresa noruega, Bioforskning, lo ha sintetizado y lo comercializa bajo el nombre de spermina, como ingrediente de una de sus cremas faciales.

Una buena y fructífera vida sexual puede paliar también la atrofia vaginal. Con el paso de los años la producción de estrógenos disminuye, lo mismo que sus efectos sobre el aparato genital femenino, ya que estas hormonas son las responsables de mantener en buenas condiciones el epitelio de la vagina. La mucosa vaginal se vuelve más fina y seca, se producen cambios en el pH y el equilibrio de su flora, lo que puede producir infecciones y cistitis. “Siempre digo que la función hace al órgano”, sostiene Francisca Molero, sexóloga, ginecóloga y directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona, “Mantener una actividad sexual regular mejora la función vaginal, preservando su elasticidad, previniendo su estrechamiento y manteniéndola joven”.



OTROS BENEFICIOS DEL SEXO

Huesos más sanos. Un beneficio especialmente para los hombres. Durante el sexo, ellos producen más testosterona de lo habitual, y esto ayuda a fortalecer sus huesos y prevenir la osteoporosis.

Mejora el sistema inmunológico. El orgasmo aumenta los linfocitos T3 y T4. Son un tipo de glóbulos blancos que producen anticuerpos.

Previene infartos. El sexo es beneficioso para prevenir infartos de corazón especialmente entre los hombres de más de 40 años. El riesgo de mortalidad por infarto se reduce un 50%, porque la actividad sexual mejora el riego sanguíneo y aumenta la oxigenación.

Menos riesgos durante el embarazo. Según investigadores de la Universidad de Ontario, las mujeres que más relaciones han tenido con sus parejas antes de quedarse embarazadas tienen menos riesgo de padecer preeclampsia (gran subida de tensión). Las parejas más activas tienen menos probabilidad de padecerla ya que las mujeres toleran mejor el semen de la pareja y esta tolerancia ayuda a reducir el riesgo.



Un orgasmo es mejor para nuestra salud mental que hacer un sudoku y también mejor para nuestra piel que una crema antiarrugas.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Hombres, ¿quieren más sexo que las mujeres? ¿por qué?

Para ninguna mujer es un secreto que el hombre piensa todo el día en el sexo y siempre está predispuesto a realizarlo, sin importar el lugar. Según la sexóloga Liliana Zabala Lobo, la razón para ello tiene que ver principalmente con la alta producción de testosterona, hormona masculina que controla todas las funciones sexuales del varón como las erecciones, la libido, la potencia y la fertilidad.

“Los hombres piensan en sexo todo el día, y tienen deseos sexuales constantemente, un escote o una minifalda los enciende”.

Una visión diferente
Los hombres viven más en función del sexo y su visión es la que les permite vivir su sexualidad sin restricciones, a diferencia de las mujeres. "Un hombre tiene que tener sexo para sentirse cercano a su pareja, mientras que una mujer tiene que sentirse cercana para querer tener sexo”, señala la experta.

Asimismo, menciona que cuando se trata de un encuentro íntimo el varón se enfoca mucho en la estimulación genital y la mujer se siente más atraída por los preludios amorosos y la conexión afectiva con su pareja. La gratificación que el hombre encuentra en el sexo es su apego a la pareja y la mujer la encuentra a través de los sentimientos y también el apego a su pareja, luego viene el sexo.

Las pulsiones, fuerza que impulsa a llevar a cabo una acción con el fin de satisfacer una tensión interna, principalmente de tipo sexual, son muchas y variadas en la persona, pero las dos más grandes y necesarias son: la alimenticia y la sexual; la primera se lleva a cabo diariamente y la segunda solo cuando se puede. Cuando la pulsión sexual no es satisfecha crea una crisis interna, la persona se torna irritable y altamente agresiva, incluso enfermedades fisiológicas y sicológicas pueden darse.

La edad no importa
En el hombre el deseo sexual aparece en la pubertad a partir de las primeras masturbaciones y en la mujer su edad no influye en sus deseos, porque su sexualidad nace y muere con ella, a no ser por alguna enfermedad.

La edad pico del deseo sexual de las personas en general, es en la juventud, por el desarrollo hormonal que se encuentra en su máximo esplendor, más propiamente en la adolescencia, aunque con la edad tanto la mujer como el varón van adquiriendo sabiduría y experiencia en el sexo, y deja de ser una sexualidad instintiva.

Consejos
Independientemente de quién desee más tener sexo en la pareja, la mujer o el hombre, la especialista sugiere que las relaciones deben ser estimuladas sexualmente cada día, la pareja debe decodificar primeramente lo que es el amor, porque cuando se ama no hay nada que detenga el sexo. Para ello, debe haber empatía en ambos, comunicación, diálogo, confianza mutua y el deseo de querer estar juntos, sin que sea una obligación.

También ayuda que entre ambos busquen literatura y material erótico, links para estimular el erotismo y mantener la llama de la pasión sexual.
Por lo menos una vez al mes darse una escapadita a solas o una cena romántica para no dejar morir el amor, y la predisposición por el sexo, sobre todo de la mujer