Relaciones amorosas cómo es tu forma de amar
¿Te has preguntado alguna vez qué clase de pareja eres cuando amas? ¿cuál es tu forma de querer a la otra persona?
El psicólogo Enrique García Huete explica que existe una tipología del enamoramiento, muy útil para analizar nuestros sentimientos, que fue establecida por el psicólogo canadiense John Allan Lee.
Propuso una teoría que dibuja seis diferentes estilos de amar en los que se pueden englobar las relaciones humanas íntimas.
El amor lúdico es el que practican las personas a las que les gusta “jugar”, conquistar, divertirse, cambiar y variar. El acto de la seducción se disfruta y las relaciones son casuales y transitorias. Los que aplican esta forma lo suelen realizar toda la vida.
El amor erótico es un amor a primera vista. Domina la sensualidad y la sexualidad. Estas personas se deleitan con la belleza visual y táctil,
y con el placer sensual que les brinda el cuerpo de su pareja; tienden
a ser afectuosos y comunicativos.
El amor pragmático es una relación de conveniencia basada en intereses compartidos que llevan a una satisfacción mutua.
Para estas personas el amor se asemeja a un tipo de “negocio romántico”, y quieren obtener el mejor trato buscando parejas con los mismos intereses sociales, económicos, educativos, religiosos, etc.
El amor obsesivo lleva a relaciones muy intensas, donde predominan los celos. Cada gesto de afecto de su pareja les brinda éxtasis y el más leve desaire les produce agitación.
Es también el amor de la duda sobre las emociones del otro y de los propios sentimientos; es un sentimiento más frecuente en las mujeres.
El amor altruista es muy quijotesco: dar todo por la persona amada sin esperar nada a cambio. Esta forma de amar es paciente y nunca exigente.
El amor amistad es desarrollar
el afecto y compromiso; hacer cosas juntos y pasarlo bien con la pareja. Este estilo es un querer sin confusiones, una relación apacible.
CUANTO MÁS IGUALES, MEJOR
El psicólogo explica que cuanta más similitud haya en el estilo de amar la pareja funcionará mejor, porque se consiguen más gratificaciones, así
como un alto nivel de entendimiento. Así que, para asegurar el éxito de tu relación, verifica que tu pareja tenga un modo de amar similar al tuyo.
Consejos para las parejas, como actuar en infidelidad, noviazgo y mucho amor
domingo, 14 de febrero de 2016
sábado, 13 de febrero de 2016
¿Sabes si estás enamorado? Responde a 9 preguntas
Estamos ad portas de San Valentín, fecha en la que las parejas celebran su relación, el amor, la amistad y la unión del uno con el otro. Pero, ¿cómo saber si lo que se está viviendo es realmente amor y no una ilusión? Cecilia Arancibia, psicóloga de Clínica Ciudad del Mar, indica que si bien el amor no es una ciencia exacta ni tiene leyes universales para reconocerlo, existen algunas señales -corazón acelerado, miradas coquetas, cosquilleo en el estómago, sonrisas nerviosas- que se asocian a estar enamorados e ilusionados con la pareja.
"Lo que diferencia al amor de un simple afecto es que en el primero hay elementos de pasión, cercanía, fascinación, exclusividad, deseo sexual e interés intenso, mientras que en el segundo existe una inclinación hacia alguien motivado por el cariño y que, posteriormente, puede derivar en amor", explica la especialista.
De acuerdo a estudios psicológicos, el enamoramiento es una excitación fisiológica intensa, un estado de interés total en el otro individuo, donde la elaboración de fantasías acerca de él o ella y cambios de emoción son relativamente rápidos.
"En el camino a enamorarse, la pareja va fortaleciendo ciertos aspectos que le ayuden a prosperar con el paso del tiempo. Por eso es importante conocerse a uno mismo y lo que uno va sintiendo", declara Arancibia.
Cómo reconocer a un enamorado Muchas personas tienden a preguntarse qué es lo que les pasa cuando sienten que están enamoradas. En este sentido, la psicóloga plantea las siguientes preguntas, cuyas respuestas pueden ser un indicador para reconocer si se está o no en dicho estado:
1.- ¿Estás constantemente sonriendo?
2.- ¿Piensas en él/ella durante el día?
3.- ¿Extrañas a la otra persona cuando no está cerca?
4.- ¿Quieres conocer todo lo relativo a la otra persona: sus deseos, ilusiones y objetivos?
5.- ¿Sientes celos por cosas extrañas?
6.- ¿Te proyectas con él/ella, por ejemplo imaginando cómo serían los hijos que podrían tener en el futuro?
7.- ¿Buscas el contacto de piel, fundamental para crear el vínculo entre dos personas (incluye el deseo físico y sexual)?
8.- ¿Tienes dificultad para concentrarte, ya sea en el trabajo o estudio?
9.- ¿Te sientes radiante y la gente lo nota?
Cecilia Arancibia, eso sí, aclara que no basta con sentirse enamorado, ya que si el amor no es correspondido, no se puede experimentar con felicidad y plenitud ese sentimiento. "Conocerse a uno mismo y a los propios sentimientos, ayudará a reconocer cuando uno encuentra el amor", añade.
"Lo que diferencia al amor de un simple afecto es que en el primero hay elementos de pasión, cercanía, fascinación, exclusividad, deseo sexual e interés intenso, mientras que en el segundo existe una inclinación hacia alguien motivado por el cariño y que, posteriormente, puede derivar en amor", explica la especialista.
De acuerdo a estudios psicológicos, el enamoramiento es una excitación fisiológica intensa, un estado de interés total en el otro individuo, donde la elaboración de fantasías acerca de él o ella y cambios de emoción son relativamente rápidos.
"En el camino a enamorarse, la pareja va fortaleciendo ciertos aspectos que le ayuden a prosperar con el paso del tiempo. Por eso es importante conocerse a uno mismo y lo que uno va sintiendo", declara Arancibia.
Cómo reconocer a un enamorado Muchas personas tienden a preguntarse qué es lo que les pasa cuando sienten que están enamoradas. En este sentido, la psicóloga plantea las siguientes preguntas, cuyas respuestas pueden ser un indicador para reconocer si se está o no en dicho estado:
1.- ¿Estás constantemente sonriendo?
2.- ¿Piensas en él/ella durante el día?
3.- ¿Extrañas a la otra persona cuando no está cerca?
4.- ¿Quieres conocer todo lo relativo a la otra persona: sus deseos, ilusiones y objetivos?
5.- ¿Sientes celos por cosas extrañas?
6.- ¿Te proyectas con él/ella, por ejemplo imaginando cómo serían los hijos que podrían tener en el futuro?
7.- ¿Buscas el contacto de piel, fundamental para crear el vínculo entre dos personas (incluye el deseo físico y sexual)?
8.- ¿Tienes dificultad para concentrarte, ya sea en el trabajo o estudio?
9.- ¿Te sientes radiante y la gente lo nota?
Cecilia Arancibia, eso sí, aclara que no basta con sentirse enamorado, ya que si el amor no es correspondido, no se puede experimentar con felicidad y plenitud ese sentimiento. "Conocerse a uno mismo y a los propios sentimientos, ayudará a reconocer cuando uno encuentra el amor", añade.
Conoce los rituales de amor para el 14 de febrero
Para atraer el amor verdadero
Necesitas: 2 velas rojas pequeñas, 2 velas blancas, esencia de Romero, 1 figura de papel de corazón rojo.
Procedimiento: Este ritual necesita influencia lunar, por ello lo debes hacer después del ocaso. Tomas las velas blancas y rojas en tus manos, dirígelas a tu chakra corazón y conságralas diciendo en voz alta que están dedicadas a la realización del amor verdadero y a tu bienestar. Luego, esparce en cada una esencia de romero y enciéndelas de la siguiente forma: primero una roja pensando en atraer a la persona amada hacia uno, luego una blanca pensando que ese amor sea verdadero, luego otra roja pensando en atraer a la persona amada y luego la blanca pensando que ese amor sea el verdadero. Una vez realizado esto, tomar el corazón rojo y escribir en él: "Universo en este Aquí y Ahora trae ante mí el Amor Verdadero”. Colócalo cerca de las velas hasta que se consuman. Los restos de las velas y el corazón lo guardas por 30 días. Después de ese lapso entierras todo en una maceta o en tu jardín.
Para solucionar conflictos de amor
Necesitas: Una amatista, un cuarzo rosa, una ágata roja, una cinta roja, una cinta rosada y una cinta lila, una vela de miel, media cucharada de azúcar rubia y un clavo de olor.
Procedimiento: Coloca en el centro de un plato la vela de miel. Esparce en su entorno la media cucharada de azúcar rubia. Coloca las tres piedras rodeando la vela. Antes de encenderla, a las 21.00 horas de un día viernes, pondrás tus manos con las palmas abiertas hacia la vela, pidiendo a este ritual que tú (dices tu nombre completo) y tu pareja (di el nombre en voz alta o en silencio) "unan sus caminos en armonía, amor y pasión. Que todo desencuentro quede superado, todo error se convierta en aprendizaje compartido, que todo temor transmute en amor, que toda duda sea borrada y sólo haya confianza, certeza y plenitud. Que toda piedra sea quitada del camino para la felicidad de (tu nombre) y (el nombre de tu pareja). Así es”. Deja que la vela se consuma, recoge la esperma, elimínala envuelta en un papel. Toma las gemas, mételas en una bolsita que atarás con las tres cintas. Agrega a la bolsita el clavo de olor. Las guardas en tu dormitorio o en el lugar donde más tiempo estás junto a tu pareja.
Para atraer el amor que buscas
Qué necesitas: una vela blanca, una vela naranja, una vela roja, tres rosas rojas, agua de azahar, una amatista o turquesa y canela molida.
Procedimiento: Este hechizo se debe realizar idealmente en noche de luna llena, pero también puedes hacerlo un día viernes después de las 21.00 horas. Coloca las velas de la siguiente manera: la vela blanca en el centro, la roja en el lado derecho y la naranja en el izquierdo. Saca los pétalos de las tres rosas y espárcelos alrededor de las velas. Ponfrente a las velas la turquesa o amatista y espolvorea sobre ella la canela molida. Cuando las velas se consuman, toma la piedra y llévala siempre entre tu ropa. Y verás cómo en pocos días él se acerca amorosamente a ti,
Para despertar la pasión y la lujuria
Necesitas: Una vela rosada, una vela roja, una botella de esencia de rosas, una manzana, un pedazo de papel, un lápiz tinta roja y un sobre.
Procedimiento: Tomas las velas y sobre ellas esparce la esencia de rosas. Instala la vela rosa a la izquierda y la vela roja a la derecha, enciéndelas. Siéntate frente a ellas y piensa en la persona que quieres atraer con pasión, mientras comes la manzana. Concéntrate, imagina a esa persona y siéntela cera de ti. Cuando ya te hayas comido la manzana debes decir en voz alta lo siguiente:
"(el nombre de la persona) me quiere / (el nombre de la persona) me necesita/ (el nombre de la persona) me desea… y yo a (nombre de la persona) lo deseo, a (nombre de la persona) como amante quiero, lleno de lujuria y anhelo por mí. Así lo digo, así es”.
Debes repetir esto tres veces. Cuando hayas terminado, escribe en tinta roja el nombre de tu amante en el papel y del otro lado, escribe tus deseos. Arroja cera de la vela roja sobre el nombre del amante y cera rosa sobre tus deseos. Cuando ambas ceras estén secas, pliega elpapel cuadrado formando un triángulo y guárdalo en el sobre. Lleva el sobre cada día hasta que tu amante se acerque. Luego de la noche de consumación de la pasión desecha el sobre quemándolo, arrojándolo en un río o mar, o en una encrucijada en la carretera.
Para asegurar su fidelidad
Necesitas: Un trozo de tela, aguja e hilo
Procedimiento: El trozo de tela con el que vas a hacer este ritual debe ser del color preferido de tu pareja. Enhebra una aguja con hilo blanco y borda en la tela las iniciales de ambos. Une las iniciales con un punto de bordado. Luego coloca la tela bordada cerca de algún objeto que te haya regalado tu pareja y déjalo en ese lugar durante 3 días. Cuando se cumplan los tres días envuelve la tela en un pedazo de plástico y sobre esto en un papel de aluminio. Y listo!! Protección para la fidelidad asegurada.
Para llegar al altar
Necesitas: dos piedras de cuarzo rosa en forma de corazón, un vaso de agua y una vela de color rosa.
Procedimiento: Busca un lugar tranquilo, donde no seas interrumpida. Coloca una canción que tenga algún significado para ambos. Visualiza mentalmente a tu pareja en un corazón de cuarzo y a ti en el otro. Concéntrate y piensa con todas tus fuerzas que pronto estarás en el altar junto a tu amado. Imagina ese momento, con detalles. Luego, toma los cuarzos y colócalos juntos en el lado de la cama opuesto al que duermes. Cada noche, a tu lado, en un velador o mesita de noche enciende media hora una vela rosa y pon un vaso de agua que votarás en la mañana siguiente (encender la vela y colocar el vaso de agua se repite cada noche hasta que la solicitud de matrimonio llegue).
Para atraer un amor escurridizo e inestable
Necesitas: Tres ramas de canela, un marcador negro y una cinta roja para atar.
Procedimiento: En una de las ramas de canela escribes tu nombre con el marcador negro, en la otra el nombre de la persona que quieres atraer y en la tercera debes dibujar un corazón y un símbolo de infinito. Ata las tres ramitas con la cinta roja y guárdalas entre tus ropas por un mes. Pasados esos 30 días, las enterrarás cerca de algún rosal, sin desatarlas.
Para endulzar a un enamorado
Necesitas: Miel, dos ramitas de algún árbol perenne (naranjo, laurel, olivo, encina, limón, etc.) de más o menos el mismo tamaño (de 10 a 15 centímetros), papel rojo para envolver y un marcador negro.
Procedimiento: Elige la tarde para realizar este ritual, aproximadamente unos 30 minutos antes del atardecer. Toma las dos ramitas de árbol: en una escribe tu nombre con el marcador negro y la otra el nombre de tu amor. Junta las ramas y cúbrelas con la miel, asegurándote de cubrirlas muy bien. Luego debes envolverlas con papel rojo evitando que la miel se escape del paquete final. Guarda esto durante un mes y después de ese plazo elimina el paquete en algún lugar al aire libre o lánzalo a un caudal de agua.
Para afianzar relaciones que recién comienzan
Esta poción es muy apropiada para una relación que recién comienza, para afianzarla en el amor y llevar las cosas a otro nivel más profundo y serio. Esta infusión o té debe ser tomado por ambos y debe preparar siguiendo las instrucciones cuidadosamente.
Necesitas: Primero debes conseguir una naranja orgánica, pelarla y separar la cáscara. Tienes que secar los pedazos de cáscara al sol por unos días hasta que esté bien seca y puedas utilizarla en una infusión. Canela en rama, miel, azúcar o endulzante, tres hojitas de menta, agua hirviendo y un pedacito de jengibre.
Procedimiento: Secar la cáscara de naranja orgánica al sol y hervirla un litro de agua. Cuando rompa el hervor incluir la canela, la cáscara de naranja, las hojas de menta y el jengibre picado finito. Dejar el agua hirviendo hasta evaporar la mitad. Luego dejar enfriar, colar y guardar en la heladera. Servir frío y antes de servir agregar azúcar, miel o endulzante. Lo más importante es que este té debe servirse a la persona amada en una ocasión en donde estén los dos solos, aproximadamente una hora antes del ocaso.
Para que la suegra te acepte
Necesitas: Tres rosas blancas y esencia de bergamota
Procedimiento: El día del cumpleaños de tu suegra, debes levantarte muy temprano para esperar la salida del sol. Apenas vislumbres los primeros rayos solares toma las tres tosas contra tu pecho y di en voz alta: "Al amanecer de este día que la sonrisa caiga sobre (nombre de la suegra) y nunca se vaya más. Que crezca el afecto, la armonía y la unidad entre nosotr@s”.
Luego entrégale las tres rosas a tu suegra. En muy poco tiempo verás cómo fluye una renovada relación entre Uds.
Necesitas: 2 velas rojas pequeñas, 2 velas blancas, esencia de Romero, 1 figura de papel de corazón rojo.
Procedimiento: Este ritual necesita influencia lunar, por ello lo debes hacer después del ocaso. Tomas las velas blancas y rojas en tus manos, dirígelas a tu chakra corazón y conságralas diciendo en voz alta que están dedicadas a la realización del amor verdadero y a tu bienestar. Luego, esparce en cada una esencia de romero y enciéndelas de la siguiente forma: primero una roja pensando en atraer a la persona amada hacia uno, luego una blanca pensando que ese amor sea verdadero, luego otra roja pensando en atraer a la persona amada y luego la blanca pensando que ese amor sea el verdadero. Una vez realizado esto, tomar el corazón rojo y escribir en él: "Universo en este Aquí y Ahora trae ante mí el Amor Verdadero”. Colócalo cerca de las velas hasta que se consuman. Los restos de las velas y el corazón lo guardas por 30 días. Después de ese lapso entierras todo en una maceta o en tu jardín.
Para solucionar conflictos de amor
Necesitas: Una amatista, un cuarzo rosa, una ágata roja, una cinta roja, una cinta rosada y una cinta lila, una vela de miel, media cucharada de azúcar rubia y un clavo de olor.
Procedimiento: Coloca en el centro de un plato la vela de miel. Esparce en su entorno la media cucharada de azúcar rubia. Coloca las tres piedras rodeando la vela. Antes de encenderla, a las 21.00 horas de un día viernes, pondrás tus manos con las palmas abiertas hacia la vela, pidiendo a este ritual que tú (dices tu nombre completo) y tu pareja (di el nombre en voz alta o en silencio) "unan sus caminos en armonía, amor y pasión. Que todo desencuentro quede superado, todo error se convierta en aprendizaje compartido, que todo temor transmute en amor, que toda duda sea borrada y sólo haya confianza, certeza y plenitud. Que toda piedra sea quitada del camino para la felicidad de (tu nombre) y (el nombre de tu pareja). Así es”. Deja que la vela se consuma, recoge la esperma, elimínala envuelta en un papel. Toma las gemas, mételas en una bolsita que atarás con las tres cintas. Agrega a la bolsita el clavo de olor. Las guardas en tu dormitorio o en el lugar donde más tiempo estás junto a tu pareja.
Para atraer el amor que buscas
Qué necesitas: una vela blanca, una vela naranja, una vela roja, tres rosas rojas, agua de azahar, una amatista o turquesa y canela molida.
Procedimiento: Este hechizo se debe realizar idealmente en noche de luna llena, pero también puedes hacerlo un día viernes después de las 21.00 horas. Coloca las velas de la siguiente manera: la vela blanca en el centro, la roja en el lado derecho y la naranja en el izquierdo. Saca los pétalos de las tres rosas y espárcelos alrededor de las velas. Ponfrente a las velas la turquesa o amatista y espolvorea sobre ella la canela molida. Cuando las velas se consuman, toma la piedra y llévala siempre entre tu ropa. Y verás cómo en pocos días él se acerca amorosamente a ti,
Para despertar la pasión y la lujuria
Necesitas: Una vela rosada, una vela roja, una botella de esencia de rosas, una manzana, un pedazo de papel, un lápiz tinta roja y un sobre.
Procedimiento: Tomas las velas y sobre ellas esparce la esencia de rosas. Instala la vela rosa a la izquierda y la vela roja a la derecha, enciéndelas. Siéntate frente a ellas y piensa en la persona que quieres atraer con pasión, mientras comes la manzana. Concéntrate, imagina a esa persona y siéntela cera de ti. Cuando ya te hayas comido la manzana debes decir en voz alta lo siguiente:
"(el nombre de la persona) me quiere / (el nombre de la persona) me necesita/ (el nombre de la persona) me desea… y yo a (nombre de la persona) lo deseo, a (nombre de la persona) como amante quiero, lleno de lujuria y anhelo por mí. Así lo digo, así es”.
Debes repetir esto tres veces. Cuando hayas terminado, escribe en tinta roja el nombre de tu amante en el papel y del otro lado, escribe tus deseos. Arroja cera de la vela roja sobre el nombre del amante y cera rosa sobre tus deseos. Cuando ambas ceras estén secas, pliega elpapel cuadrado formando un triángulo y guárdalo en el sobre. Lleva el sobre cada día hasta que tu amante se acerque. Luego de la noche de consumación de la pasión desecha el sobre quemándolo, arrojándolo en un río o mar, o en una encrucijada en la carretera.
Para asegurar su fidelidad
Necesitas: Un trozo de tela, aguja e hilo
Procedimiento: El trozo de tela con el que vas a hacer este ritual debe ser del color preferido de tu pareja. Enhebra una aguja con hilo blanco y borda en la tela las iniciales de ambos. Une las iniciales con un punto de bordado. Luego coloca la tela bordada cerca de algún objeto que te haya regalado tu pareja y déjalo en ese lugar durante 3 días. Cuando se cumplan los tres días envuelve la tela en un pedazo de plástico y sobre esto en un papel de aluminio. Y listo!! Protección para la fidelidad asegurada.
Para llegar al altar
Necesitas: dos piedras de cuarzo rosa en forma de corazón, un vaso de agua y una vela de color rosa.
Procedimiento: Busca un lugar tranquilo, donde no seas interrumpida. Coloca una canción que tenga algún significado para ambos. Visualiza mentalmente a tu pareja en un corazón de cuarzo y a ti en el otro. Concéntrate y piensa con todas tus fuerzas que pronto estarás en el altar junto a tu amado. Imagina ese momento, con detalles. Luego, toma los cuarzos y colócalos juntos en el lado de la cama opuesto al que duermes. Cada noche, a tu lado, en un velador o mesita de noche enciende media hora una vela rosa y pon un vaso de agua que votarás en la mañana siguiente (encender la vela y colocar el vaso de agua se repite cada noche hasta que la solicitud de matrimonio llegue).
Para atraer un amor escurridizo e inestable
Necesitas: Tres ramas de canela, un marcador negro y una cinta roja para atar.
Procedimiento: En una de las ramas de canela escribes tu nombre con el marcador negro, en la otra el nombre de la persona que quieres atraer y en la tercera debes dibujar un corazón y un símbolo de infinito. Ata las tres ramitas con la cinta roja y guárdalas entre tus ropas por un mes. Pasados esos 30 días, las enterrarás cerca de algún rosal, sin desatarlas.
Para endulzar a un enamorado
Necesitas: Miel, dos ramitas de algún árbol perenne (naranjo, laurel, olivo, encina, limón, etc.) de más o menos el mismo tamaño (de 10 a 15 centímetros), papel rojo para envolver y un marcador negro.
Procedimiento: Elige la tarde para realizar este ritual, aproximadamente unos 30 minutos antes del atardecer. Toma las dos ramitas de árbol: en una escribe tu nombre con el marcador negro y la otra el nombre de tu amor. Junta las ramas y cúbrelas con la miel, asegurándote de cubrirlas muy bien. Luego debes envolverlas con papel rojo evitando que la miel se escape del paquete final. Guarda esto durante un mes y después de ese plazo elimina el paquete en algún lugar al aire libre o lánzalo a un caudal de agua.
Para afianzar relaciones que recién comienzan
Esta poción es muy apropiada para una relación que recién comienza, para afianzarla en el amor y llevar las cosas a otro nivel más profundo y serio. Esta infusión o té debe ser tomado por ambos y debe preparar siguiendo las instrucciones cuidadosamente.
Necesitas: Primero debes conseguir una naranja orgánica, pelarla y separar la cáscara. Tienes que secar los pedazos de cáscara al sol por unos días hasta que esté bien seca y puedas utilizarla en una infusión. Canela en rama, miel, azúcar o endulzante, tres hojitas de menta, agua hirviendo y un pedacito de jengibre.
Procedimiento: Secar la cáscara de naranja orgánica al sol y hervirla un litro de agua. Cuando rompa el hervor incluir la canela, la cáscara de naranja, las hojas de menta y el jengibre picado finito. Dejar el agua hirviendo hasta evaporar la mitad. Luego dejar enfriar, colar y guardar en la heladera. Servir frío y antes de servir agregar azúcar, miel o endulzante. Lo más importante es que este té debe servirse a la persona amada en una ocasión en donde estén los dos solos, aproximadamente una hora antes del ocaso.
Para que la suegra te acepte
Necesitas: Tres rosas blancas y esencia de bergamota
Procedimiento: El día del cumpleaños de tu suegra, debes levantarte muy temprano para esperar la salida del sol. Apenas vislumbres los primeros rayos solares toma las tres tosas contra tu pecho y di en voz alta: "Al amanecer de este día que la sonrisa caiga sobre (nombre de la suegra) y nunca se vaya más. Que crezca el afecto, la armonía y la unidad entre nosotr@s”.
Luego entrégale las tres rosas a tu suegra. En muy poco tiempo verás cómo fluye una renovada relación entre Uds.
¿Es responsable enamorarse ciegamente?
Dicen que si no es así, uno no se ha enamorado. Pero, ¿es el amor responsable de esta ceguera o hay que estar ciego para enamorarse?
El amor es ciego, pues suele pillarnos desprevenidos, no lo vemos venir y nos hace un juego de magia, llamado seducción, del cual no encontramos el truco y, ¡Zas! Nos ha cazado.
Pero, ¿qué es exactamente lo que nos enamora?¿El físico y la estética, la mente y personalidad, la química, lo percibido por los sentidos, la intuición, el destino?
Y qué mejor que una persona ciega para contarnos cómo nos enamoramos ciegamente. Mi colega Raquel Díaz Illescas, psicóloga, terapeuta sexual y de pareja, diagnosticada con maculopatía juvenil o síndrome de 'stargardt', comenzó a perder visión de manera progresiva a los 14 años, conservando en la actualidad una visión residual del 5%. Comprendí gracias a ella que todos podemos ser ciegos en algún sentido y no captar los signos necesarios para poder enamorarnos y, por otro lado, el amor, nos hace a todos ciegos en diversos aspectos.
El amor nos ciega
Nos genera ceguera selectiva en cuanto a detectar los defectos del ser amado y un sesgo de atención inconsciente, encargado de que no exista nadie, ni nada más, cuando pensamos en nuestro enamorado. Por supuesto, no todo el mundo se enamora exactamente igual ni en el mismo grado y cada persona tiene su idiosincrasia, afortunadamente.
Quien baila en nuestra cabeza de manera incansable y revolotea en nuestro estómago, se apodera de la mayor parte de nuestro tiempo y atención, incluso puede llegar a colarse en nuestros sueños, si tenemos suerte. Pues, la persona enamorada, desea la posesión de ese sujeto idealizado por nuestro sinsentido. Cuanto más intenso es el amor, más consume nuestros recursos. Visto de esta manera, más que romántico, podría verse como un acto vampíricoinconsciente.
Aunque pudiera ser una experiencia deliciosa, algunas personas se niegan a vivenciarla, por suponer una pérdida importante de control sobre sí mismas y sus proyectos programados con anterioridad.
Sin duda, el enamoramiento, nos arranca de nuestra zona de confort sin preaviso. De ahí su grandiosidad, siendo un caramelo de libertad y éxtasis para el paladar de quien decide entregarse a la experiencia y arriesgar. No existe el miedo para el enamorado intrépido.
La química del amor
Nuestro camello cerebral, nos provee de sus más placenteras drogas endógenas. La noradrenalina, nos genera un estado eufórico, excitando nuestro cuerpo y dándonos una dosis de adrenalina natural. Es por esto por lo que enamorarse, podría considerarse deporte de riesgo. La dopamina, generadora de motivación, se divierte haciéndonos adictos al amor y, podría llevarnos a rozar la obsesión, de no ser por su aliada la oxitocina, que nos genera sensaciones de relajación y ayuda a forjar lazos afectivos. La serotonina, neurotransmisor de la felicidad, nos hace sentir que la vida es maravillosa, sobre todo si el enamoramiento es recíproco.
Pero el enamoramiento tiene los días contados. Y menos mal pues, el desgaste que supone, no solo nos hace vulnerables sino poco productivos. Aunque, en ese estado, poco nos importe. Algunos interpretan ese descenso químico como una pérdida del amor y podría provocar el fin de la relación si no se gestionase adecuadamente.
Ligar a ciegas
El enamoramiento, como cualquier afecto, se construye y hacemos todo un protocolo estratégico para ello. Por tanto, sin darnos cuenta, facilitamos que nos podamos enamorar.
Helen Fischer, antropóloga y científica, estudiosa del amor romántico y la atracción interpersonal desde hace más de 30 años, asegura que el cortejo consta de cinco fases:
Llamar la atención: La postura corporal, los gestos, los movimientos, la vestimenta, la ubicación en el lugar y las formas de interacción sirven para dar buena imagen y generar el interés. Podría ser evidente que las personas ciegas no sientan cuando las miran, pero no es así siempre, asegura Raquel: "puedo llegar a notar el brillo en los ojos de una persona enamorada". Cosa que algunos no ciegos puede que no lleguemos a detectar si no miramos a los ojos directamente. "Veo sombras y, mirando los pies, puede ver su movimiento. Alguien que se mueve bien caminando me gusta", afirma.
Reconocimiento: La mirada nos sirve para mostrar interés y corroboramos el del otro. La sonrisa es aliada y suele decir mucho sobre las personas y sus intenciones. "Como nos sucedería a todos, lo que no vemos no existe" comenta Raquel. "Solo si se acercan a mí puedo iniciar el flirteo", por tanto, estas primeras fases del flirteo no le sirven. "Los que no tenemos ceguera total ni tenemos signos evidentes de ceguera, generamos confusión pues pueden sonreírnos de lejos y, al no hacer ni caso, quedamos como antipáticos o pueden pensar que no nos gustan". Está claro que, en este sentido, nos igualan las redes sociales pues les hacen proactivos a ellos, pudiendo también iniciar y elegir. Parece que, las personas despistadas, somos ciegas igual que Raquel. Pero todos podríamos sentir que somos observados. "A mí me da mucha información cómo me miran. Lo noto y si esa mirada me traspasa, lo siento a nivel químico y energético", asegura. Parece que la ceguera nos es una cuestión física sino psicológica o emocional en muchos casos. ¿No cree?
Charla de enamorados: El lenguaje corporal incluye el tono de voz, los gestos faciales, el olor, las posturas corporales, los comportamientos en general y uso del contexto. Este suele ser más relevante que el lenguaje verbal en sí. Raquel asegura que la fantasía es su gran aliada y puede conocer el tamaño y forma del cuerpo de alguien, junto con otras muchas características, utilizando el resto de los sentidos". "Sobre todo aprecio los cuidados, que me ubiquen, por ejemplo, y me digan dónde están los baños en un bar", me apetece que me cuiden pero soy autónoma, no lo necesito, lo deseo, como cualquier otra persona.
Contacto físico: Las señales de intención o mensajes corporales como los roces casuales, el acercamiento gradual y las posturas sensuales nos informan del interés mutuo y si hemos de seguir avanzando. El beso en los labios marca un antes y un después, pues puede confirmar o descartar el interés erótico insinuado por ambas partes. Me encanta cómo Raquel me confiesa sus estrategias provocando el contacto sutil, "con la excusa de que me tengo que agarrar, le toco el brazo y noto si está fuerte" dice alegremente. Vamos, lo que nos encantaría hacer a cualquiera con nuestro objeto de deseo, creo yo. Es su manera de conocer si está de buen ver, pero tocando. Como el resto de la población, "las personas ciegas, también estamos educadas en la cultura de la belleza y nos gusta que sea guapo, atractivo y que tenga un cuerpo estupendo. Eso contribuye al enamoramiento", me comenta.
Sincronía corporal: Los enamorados se sienten a gusto y se sincronizan en sus movimientos. Hasta los corazones entran en sintonía. Adoptan posturas corporales y movimientos en espejo, hechos que son absolutamente inconscientes y constituyen la esencia de la denominada danza del cortejo.
Y así, aprendí que "conocer la ceguera nos abre los ojos", que muchos que miramos, no vemos y viceversa, y que si algún día veo alguien que me llama la atención, le sonrío y no me hace caso, quizá debería arriesgar y acercarme, pues puede que no me vea y me pierdo así enamorarme ciegamente.
El amor es ciego, pues suele pillarnos desprevenidos, no lo vemos venir y nos hace un juego de magia, llamado seducción, del cual no encontramos el truco y, ¡Zas! Nos ha cazado.
Pero, ¿qué es exactamente lo que nos enamora?¿El físico y la estética, la mente y personalidad, la química, lo percibido por los sentidos, la intuición, el destino?
Y qué mejor que una persona ciega para contarnos cómo nos enamoramos ciegamente. Mi colega Raquel Díaz Illescas, psicóloga, terapeuta sexual y de pareja, diagnosticada con maculopatía juvenil o síndrome de 'stargardt', comenzó a perder visión de manera progresiva a los 14 años, conservando en la actualidad una visión residual del 5%. Comprendí gracias a ella que todos podemos ser ciegos en algún sentido y no captar los signos necesarios para poder enamorarnos y, por otro lado, el amor, nos hace a todos ciegos en diversos aspectos.
El amor nos ciega
Nos genera ceguera selectiva en cuanto a detectar los defectos del ser amado y un sesgo de atención inconsciente, encargado de que no exista nadie, ni nada más, cuando pensamos en nuestro enamorado. Por supuesto, no todo el mundo se enamora exactamente igual ni en el mismo grado y cada persona tiene su idiosincrasia, afortunadamente.
Quien baila en nuestra cabeza de manera incansable y revolotea en nuestro estómago, se apodera de la mayor parte de nuestro tiempo y atención, incluso puede llegar a colarse en nuestros sueños, si tenemos suerte. Pues, la persona enamorada, desea la posesión de ese sujeto idealizado por nuestro sinsentido. Cuanto más intenso es el amor, más consume nuestros recursos. Visto de esta manera, más que romántico, podría verse como un acto vampíricoinconsciente.
Aunque pudiera ser una experiencia deliciosa, algunas personas se niegan a vivenciarla, por suponer una pérdida importante de control sobre sí mismas y sus proyectos programados con anterioridad.
Sin duda, el enamoramiento, nos arranca de nuestra zona de confort sin preaviso. De ahí su grandiosidad, siendo un caramelo de libertad y éxtasis para el paladar de quien decide entregarse a la experiencia y arriesgar. No existe el miedo para el enamorado intrépido.
La química del amor
Nuestro camello cerebral, nos provee de sus más placenteras drogas endógenas. La noradrenalina, nos genera un estado eufórico, excitando nuestro cuerpo y dándonos una dosis de adrenalina natural. Es por esto por lo que enamorarse, podría considerarse deporte de riesgo. La dopamina, generadora de motivación, se divierte haciéndonos adictos al amor y, podría llevarnos a rozar la obsesión, de no ser por su aliada la oxitocina, que nos genera sensaciones de relajación y ayuda a forjar lazos afectivos. La serotonina, neurotransmisor de la felicidad, nos hace sentir que la vida es maravillosa, sobre todo si el enamoramiento es recíproco.
Pero el enamoramiento tiene los días contados. Y menos mal pues, el desgaste que supone, no solo nos hace vulnerables sino poco productivos. Aunque, en ese estado, poco nos importe. Algunos interpretan ese descenso químico como una pérdida del amor y podría provocar el fin de la relación si no se gestionase adecuadamente.
Ligar a ciegas
El enamoramiento, como cualquier afecto, se construye y hacemos todo un protocolo estratégico para ello. Por tanto, sin darnos cuenta, facilitamos que nos podamos enamorar.
Helen Fischer, antropóloga y científica, estudiosa del amor romántico y la atracción interpersonal desde hace más de 30 años, asegura que el cortejo consta de cinco fases:
Llamar la atención: La postura corporal, los gestos, los movimientos, la vestimenta, la ubicación en el lugar y las formas de interacción sirven para dar buena imagen y generar el interés. Podría ser evidente que las personas ciegas no sientan cuando las miran, pero no es así siempre, asegura Raquel: "puedo llegar a notar el brillo en los ojos de una persona enamorada". Cosa que algunos no ciegos puede que no lleguemos a detectar si no miramos a los ojos directamente. "Veo sombras y, mirando los pies, puede ver su movimiento. Alguien que se mueve bien caminando me gusta", afirma.
Reconocimiento: La mirada nos sirve para mostrar interés y corroboramos el del otro. La sonrisa es aliada y suele decir mucho sobre las personas y sus intenciones. "Como nos sucedería a todos, lo que no vemos no existe" comenta Raquel. "Solo si se acercan a mí puedo iniciar el flirteo", por tanto, estas primeras fases del flirteo no le sirven. "Los que no tenemos ceguera total ni tenemos signos evidentes de ceguera, generamos confusión pues pueden sonreírnos de lejos y, al no hacer ni caso, quedamos como antipáticos o pueden pensar que no nos gustan". Está claro que, en este sentido, nos igualan las redes sociales pues les hacen proactivos a ellos, pudiendo también iniciar y elegir. Parece que, las personas despistadas, somos ciegas igual que Raquel. Pero todos podríamos sentir que somos observados. "A mí me da mucha información cómo me miran. Lo noto y si esa mirada me traspasa, lo siento a nivel químico y energético", asegura. Parece que la ceguera nos es una cuestión física sino psicológica o emocional en muchos casos. ¿No cree?
Charla de enamorados: El lenguaje corporal incluye el tono de voz, los gestos faciales, el olor, las posturas corporales, los comportamientos en general y uso del contexto. Este suele ser más relevante que el lenguaje verbal en sí. Raquel asegura que la fantasía es su gran aliada y puede conocer el tamaño y forma del cuerpo de alguien, junto con otras muchas características, utilizando el resto de los sentidos". "Sobre todo aprecio los cuidados, que me ubiquen, por ejemplo, y me digan dónde están los baños en un bar", me apetece que me cuiden pero soy autónoma, no lo necesito, lo deseo, como cualquier otra persona.
Contacto físico: Las señales de intención o mensajes corporales como los roces casuales, el acercamiento gradual y las posturas sensuales nos informan del interés mutuo y si hemos de seguir avanzando. El beso en los labios marca un antes y un después, pues puede confirmar o descartar el interés erótico insinuado por ambas partes. Me encanta cómo Raquel me confiesa sus estrategias provocando el contacto sutil, "con la excusa de que me tengo que agarrar, le toco el brazo y noto si está fuerte" dice alegremente. Vamos, lo que nos encantaría hacer a cualquiera con nuestro objeto de deseo, creo yo. Es su manera de conocer si está de buen ver, pero tocando. Como el resto de la población, "las personas ciegas, también estamos educadas en la cultura de la belleza y nos gusta que sea guapo, atractivo y que tenga un cuerpo estupendo. Eso contribuye al enamoramiento", me comenta.
Sincronía corporal: Los enamorados se sienten a gusto y se sincronizan en sus movimientos. Hasta los corazones entran en sintonía. Adoptan posturas corporales y movimientos en espejo, hechos que son absolutamente inconscientes y constituyen la esencia de la denominada danza del cortejo.
Y así, aprendí que "conocer la ceguera nos abre los ojos", que muchos que miramos, no vemos y viceversa, y que si algún día veo alguien que me llama la atención, le sonrío y no me hace caso, quizá debería arriesgar y acercarme, pues puede que no me vea y me pierdo así enamorarme ciegamente.
El orgasmo, bueno para mejorar el suelo pélvico en la mujer
Sucede muchas más veces de lo que muchas imaginan. Después de los partos pero incluso también antes y a edades que rondan el final de la treintena, muchas mujeres comienzan a notar leves pérdidas de orina que no suelen relatar a nadie o casi nadie por varias razones: lo sufren «en silencio» por vergüenza o porque creen que es algo pasajero.
Y no lo es. De hecho, atajarlo a tiempo, lo soluciona y si se deja puede ir a más. ¿Y a quién se lo contamos? Pues la sanitaria indicada es la matrona o la ginecóloga que hará una exploración para valorar el estado del suelo pélvico y, en función del resultado, se aplicarán medidas. Casi siempre pequeños ejercicios muy fáciles de hacer y ¡gratis!. Mucho se habla de suelo pélvico últimamente y es algo bueno, que las mujeres nos concienciemos que es una parte de nuestro cuerpo que necesita cuidados, entrenamiento y cuando se lesiona rehabilitación. Sin embargo y a pesar de la información, muchas mujeres se resisten a reconocerlo y a ir al profesional sanitario, lo cual es un error.
Sara Cañamero, matrona de Maternatal, nos cuenta que en ella hace valoraciones a diario en su centro y que siempre les recomienda a las mujeres, entre otras cosas, que tengan orgasmos como método muy eficaz para mejorar el buen estado del suelo pélvico. «La realidad es que nos solemos preocupar en la etapa del embarazo, parece que descubrimos los músculos que tenemos en esa zona cuando nuestro abdomen empieza a crecer.
Y comenzamos entonces con los famosos ejercicios de Kegel, cuya finalidad es trabajar el tono de los músculos voluntarios del suelo pélvico», relata. «Y en el tercer trimestre de embarazo también trabajamos la elasticidad del los tejidos, para evitar un desgarro durante el expulsivo de parto, con el masaje perineal», agrega, pero ambos trabajos, Kegel y masaje perineal se centran en el ejercicio y tratamiento de la parte externa. «En concreto los primeros ejercicios trabajan sólo el 20% de los músculos, ya que el resto, el 80% son músculos involuntarios; vamos que por mucho que nos concentremos no seremos capaces de trabajarlos».
¿Por qué un orgamo?
«Muchas mujeres se quedan con los ojos como platos, cuando al finalizar la consulta de valoración de suelo pélvico les prescribo como parte de tratamiento que tengan orgasmos; además de trabajar dependiendo de cada caso, con otra metodología en caso de patología, como es la terapia manual, electroestimuación, técnicas hipopresivas», propone esta experta. La razón es sencilla: Es una de las pocas maneras de ejercitar el tono de la musculatura involuntaria, la que no se ejercita con los ejercicios de Kegel o contrayendo voluntariamente estos músculos.
El orgasmo produce los siguientes beneficios en el suelo pélvico:
Entrenamiento del músculo pubococcígeo: Este músculo se tensa durante la fase de excitación, de esta manera también se entrena.
Además el fortalecimientode este músculo hace que los orgasmos sean más intensos, vamos es un círculo vicioso…
Durante un orgasmo intenso se producen de diez a quince contracciones por segundo, involuntarias y rítmicas, de los músculos del suelo pélvico, la vagina, el útero y el esfínter anal.
En un orgasmo moderado se producen de tres a cinco contracciones por segundo.
Entrenamiento de la mayoría de las fibras de la musculatura del suelo pélvico. Es lo visto anteriormente, trabajan las fibras involuntarias que suponen el 80% del total de las mismas.
Mayor circulación sanguínea y lubricación. Un periné sano es aquel que tiene orgasmos, ya que se produce una mayor irrigación de la zona, aumenta la lubricación de los tejidos y a musculatura.
Disminución de la apertura vaginal.La entrada a la vagina puede quedar más dilatada después del parto. Esto es debido a una sobresdistensión del músculo pubococcígeo. Con lo que el orgasmo supone una buena rehabilitación de la zona.
Evita la atrofia vaginal o vaginitis en la menopausia o tras una histerectomía.
El orgasmo y el coito (debido al masaje que ejerce el pene en el suelo pélvico de la mujer) son recomendaciones para el tratamiento de la atrofia vaginal o vaginitis en la menopausia o tras pasar por una histerectomía, como afirma The North American Menopause Society
Y no lo es. De hecho, atajarlo a tiempo, lo soluciona y si se deja puede ir a más. ¿Y a quién se lo contamos? Pues la sanitaria indicada es la matrona o la ginecóloga que hará una exploración para valorar el estado del suelo pélvico y, en función del resultado, se aplicarán medidas. Casi siempre pequeños ejercicios muy fáciles de hacer y ¡gratis!. Mucho se habla de suelo pélvico últimamente y es algo bueno, que las mujeres nos concienciemos que es una parte de nuestro cuerpo que necesita cuidados, entrenamiento y cuando se lesiona rehabilitación. Sin embargo y a pesar de la información, muchas mujeres se resisten a reconocerlo y a ir al profesional sanitario, lo cual es un error.
Sara Cañamero, matrona de Maternatal, nos cuenta que en ella hace valoraciones a diario en su centro y que siempre les recomienda a las mujeres, entre otras cosas, que tengan orgasmos como método muy eficaz para mejorar el buen estado del suelo pélvico. «La realidad es que nos solemos preocupar en la etapa del embarazo, parece que descubrimos los músculos que tenemos en esa zona cuando nuestro abdomen empieza a crecer.
Y comenzamos entonces con los famosos ejercicios de Kegel, cuya finalidad es trabajar el tono de los músculos voluntarios del suelo pélvico», relata. «Y en el tercer trimestre de embarazo también trabajamos la elasticidad del los tejidos, para evitar un desgarro durante el expulsivo de parto, con el masaje perineal», agrega, pero ambos trabajos, Kegel y masaje perineal se centran en el ejercicio y tratamiento de la parte externa. «En concreto los primeros ejercicios trabajan sólo el 20% de los músculos, ya que el resto, el 80% son músculos involuntarios; vamos que por mucho que nos concentremos no seremos capaces de trabajarlos».
¿Por qué un orgamo?
«Muchas mujeres se quedan con los ojos como platos, cuando al finalizar la consulta de valoración de suelo pélvico les prescribo como parte de tratamiento que tengan orgasmos; además de trabajar dependiendo de cada caso, con otra metodología en caso de patología, como es la terapia manual, electroestimuación, técnicas hipopresivas», propone esta experta. La razón es sencilla: Es una de las pocas maneras de ejercitar el tono de la musculatura involuntaria, la que no se ejercita con los ejercicios de Kegel o contrayendo voluntariamente estos músculos.
El orgasmo produce los siguientes beneficios en el suelo pélvico:
Entrenamiento del músculo pubococcígeo: Este músculo se tensa durante la fase de excitación, de esta manera también se entrena.
Además el fortalecimientode este músculo hace que los orgasmos sean más intensos, vamos es un círculo vicioso…
Durante un orgasmo intenso se producen de diez a quince contracciones por segundo, involuntarias y rítmicas, de los músculos del suelo pélvico, la vagina, el útero y el esfínter anal.
En un orgasmo moderado se producen de tres a cinco contracciones por segundo.
Entrenamiento de la mayoría de las fibras de la musculatura del suelo pélvico. Es lo visto anteriormente, trabajan las fibras involuntarias que suponen el 80% del total de las mismas.
Mayor circulación sanguínea y lubricación. Un periné sano es aquel que tiene orgasmos, ya que se produce una mayor irrigación de la zona, aumenta la lubricación de los tejidos y a musculatura.
Disminución de la apertura vaginal.La entrada a la vagina puede quedar más dilatada después del parto. Esto es debido a una sobresdistensión del músculo pubococcígeo. Con lo que el orgasmo supone una buena rehabilitación de la zona.
Evita la atrofia vaginal o vaginitis en la menopausia o tras una histerectomía.
El orgasmo y el coito (debido al masaje que ejerce el pene en el suelo pélvico de la mujer) son recomendaciones para el tratamiento de la atrofia vaginal o vaginitis en la menopausia o tras pasar por una histerectomía, como afirma The North American Menopause Society
Su marido la abandona por adelgazar 35 kilos y dejar de ser atractiva
La dictadura del físico en la sociedad sigue haciendo estragos en muchas personas, sobre todo en las mujeres. Eso es lo que le ha ocurrido a una brasileña de 36 años, llamada Angela Crickmore, que ha perdido 35 kilos en solo ocho meses después de seguir una dieta totalmente estricta.
Pesaba 82 y pasó a 47 kilos en tiempo récord con unos músculos durísimos y abdominales marcados como tabletas de chocolate. Ella estaba encantada, pero su marido y su hijo nada, así que decidieron dejarla porque ya no les gustaba, según publica el diario ‘The Sun’.
La mujer explica que su familia no se adaptó a su estilo de vida porque tenía que pasar mucho tiempo haciendo ejercicio y dieta, así que le dieron un ultimátum. “Les dije que tenían que prepararse sus propias comidas y dejé de cocinarles”, cuenta, algo que no les sentó nada bien.
A su marido tampoco le parecía ya nada atractiva y prefería la figura de antes, con esos kilos de más, así que no lo dudó y terminó rompiendo con ella.
viernes, 12 de febrero de 2016
Mi novio es un adolescente
El amor es un sentimiento que se va manifestando en diferentes formas y en diferentes etapas de desarrollo de nuestras vidas. Hoy en día, existe preocupación de padres por los noviazgos de sus hijos adolescentes ya que en muchas ocasiones desencadenan diferentes problemáticas. Existen diversas preguntas como la de si realmente nuestros hijos están enamorados Cómo apoyarlos o qué actitud deberíamos tener cuando nuestros hijos adolescentes pasan por su “primer amor”.
En esta circunstancia podemos observar que, de pronto nuestro hijo está todo el día ensimismado en su celular, cambia de humor con frecuencia, a veces está feliz y radiante y otras veces está muy triste, con los ojos llorosos, que habla en secreto con sus amigos y se pasa escuchando toda la tarde la misma canción o desea estar simplemente solo en su habitación.
La etapa de la adolescencia es donde se tiene mayor curiosidad y ganas de vivir nuevas experiencias como el hecho de conocer nuevas personas y socializar con ellas. En esta etapa podemos considerar que el ser humano empieza a ver la vida desde otro punto de vista, pues sus sentimientos, pensamientos y formas de actuar con las demás personas van cambiando.
Sin embargo debemos tener en cuenta que no solo cambian la parte intelectual y moral, pues nuestro cuerpo experimenta grandes cambios, algo conocido como las hormonas que contribuyen a sentir atracción física por otra persona y se presentan varias emociones como la pasión, el cariño y muchos más sentimientos que vivimos como los adolescentes al tener una relación sentimental y de compromiso con alguien más.
La mayoría de los adolescentes no poseen un concepto claro de lo que significa el noviazgo, ya que de acuerdo con la situación real de la sociedad éste se toma como algo ligero, un pasatiempo y un entregarme a vivir lo que siento en el momento.
Para algunos es una relación que se da a partir de una atracción (que por supuesto debe existir en todo noviazgo) y revolotear de emociones que exigen ser respondidas, pero que no va más allá de esto y en lo cual se fundamenta para dar los argumentos suficientes y establecer así una relación de “noviazgo”. Cabe resaltar que las relaciones de “noviazgo” en los adolescentes son más una ilusión, y un experimentar las primicias de sentimientos de amor de una forma diferente, que un verdadero amor o lo que realmente significaría tener un noviazgo, debido a que para decir que se ama es cuando realmente se tiene una definición clara de lo que significa amar.
No nos asustemos al escuchar sobre el noviazgos, generalmente esto lo escuchamos ya en la etapa adulta, pero para la adolescencia este nombre sólo se aplica a un trato algo estable, las relaciones afectivas entre un hombre y una mujer que también puede hablarse de conocidos, amigos, salen juntos, son una pareja, enamoran, entre otras.
La relación de pareja adolescente es una relación carente de compromiso formal que se desarrolla entre los 10 y 20 años pudiendo extenderse en la edad adulta. Nuestra sociedad no reconoce en la relación de pareja adolescente a una institución y, erróneamente, casi no le asigna un interés particular desde el punto de vista educativo y de orientación.
El noviazgo en la adolescencia es una etapa en la cual dos personas se atraen entre sí, ya sea por cualidades físicas y/o internas, es decir, la forma de ser de la otra persona. Entonces, dichos adolescentes deciden ser más que amigos compartir pensamientos, alegrías, experiencias, problemas, éxitos, actividades y estar presentes en la vida del otro.
Entre los 11 y 13 años, los acercamientos suelen ser de tipo idealizado y romántico, los adolescentes se enamoran de un artista de televisión, de un cantante o de alguna persona a la que, en muchos casos, no pueden alcanzar, ya sea por diferencia de edad o porque ni siquiera llegan hablarle alguna vez. Sin embargo, con tan solo verlo(a) les palpita el corazón, suspiran y sueñan con estar al lado de esa persona el resto de la vida.
En esta edad pueden ya establecer una relación de noviazgo basado en atracción física, aspecto que es natural. Por eso es importante estar cerca de nuestros hijos, ganarnos su confianza desde mucho más pequeños; así podremos orientarlos con comprensión, aceptación y naturalidad. En este momento es importante que orientemos a nuestros hijos a seguir saliendo con su grupo de amigos, con quienes inviertan su tiempo en diferentes actividades de su agrado, como el deporte, el arte y los grupos de jóvenes de la iglesia, los cuales son edificantes y les permiten canalizar su energía positivamente.
Entre los 13 y los 15 años el contacto se hace más real y habitual entre los jóvenes, y es a través del grupo de amigos donde surgen estos encuentros, porque recordemos que es en el grupo donde el adolescente se siente más seguro.
De los 17 a 20 años es la etapa en la que los jóvenes establecen relaciones interpersonales más estables y profundas. Aquí, se ha alcanzado cierto grado de madurez emocional, biológica, afectiva y moral para responder mejor a la relación; también disminuye notablemente su egocentrismo, lo que le permite entablar una relación generosa basada en los intereses y necesidades de ambos.
Para poder ser padres efectivos y afectivos, debemos abordar el noviazgo de nuestros hijos adolescentes de una forma adecuada, natural y también de una forma que sea divertida.
Por ejemplo: Es importante ser conscientes de que los jóvenes de ambos sexos establecen contactos a edades más tempranas que antes.
- Permitirles estas relaciones de noviazgo como algo natural y propio de la edad. El que les prohibamos hace que no tengan la confianza debida y puedan aun así tener noviazgos a escondidas.
- No avergonzarlos ni ridiculizarlos porque piense o sienta que se han enamorado.
- Guardar su intimidad y las confidencias que nos hagan, muchas veces como padres les reprochamos en ciertas situaciones o cuando nos encontramos disgustados con ellos, esto solo hará que nuestros hijos se alejen y no confíen en nosotros.
- Acompañarlos en la transición que están experimentando y la ilusión del noviazgo (es algo natural); abrirnos a su experiencia nos permitirá estar cerca de ellos y apoyarlos en cualquier momento y dificultad que puedan estar pasando.
- Ocuparnos en darles una formación adecuada, explicar la diferencia entre conceptos como «amor» y «sexo», tienen una referencia y educación sexual en su colegio y con amigos es importante que nosotros desde muy pequeños hablemos de este tema para ayudarlos a desarrollar ciertos criterios del noviazgo que no los perjudique.
- Buscar casi siempre ciertas ocasiones para conversar de diferentes temas y retomar el significado de la sexualidad y el amor.
- Prevenirles del daño que puede suponer el comprometerse en una relación más íntima.
- Intercambiar confidencias, es tan esencial compartir las nuestras ya que les ayudan a abrirse más con nosotros y existe mayor comunicación entre padres e hijos.
- Debemos animarlos a que sigan saliendo con su grupo de amigos, que no se aíslen, que hagan espacio para diferentes actividades.
- El hogar debe ser un lugar abierto, donde los hijos tengan la suficiente confianza de traer a su novio, así como a sus amistades. Debemos conocer todo su entorno. En algunas circunstancias nos agradarón y otras no, pero debemos hacer que nuestros hijos estén acostumbrados que como padres conozcamos sus relaciones interpersonales.
En esta circunstancia podemos observar que, de pronto nuestro hijo está todo el día ensimismado en su celular, cambia de humor con frecuencia, a veces está feliz y radiante y otras veces está muy triste, con los ojos llorosos, que habla en secreto con sus amigos y se pasa escuchando toda la tarde la misma canción o desea estar simplemente solo en su habitación.
La etapa de la adolescencia es donde se tiene mayor curiosidad y ganas de vivir nuevas experiencias como el hecho de conocer nuevas personas y socializar con ellas. En esta etapa podemos considerar que el ser humano empieza a ver la vida desde otro punto de vista, pues sus sentimientos, pensamientos y formas de actuar con las demás personas van cambiando.
Sin embargo debemos tener en cuenta que no solo cambian la parte intelectual y moral, pues nuestro cuerpo experimenta grandes cambios, algo conocido como las hormonas que contribuyen a sentir atracción física por otra persona y se presentan varias emociones como la pasión, el cariño y muchos más sentimientos que vivimos como los adolescentes al tener una relación sentimental y de compromiso con alguien más.
La mayoría de los adolescentes no poseen un concepto claro de lo que significa el noviazgo, ya que de acuerdo con la situación real de la sociedad éste se toma como algo ligero, un pasatiempo y un entregarme a vivir lo que siento en el momento.
Para algunos es una relación que se da a partir de una atracción (que por supuesto debe existir en todo noviazgo) y revolotear de emociones que exigen ser respondidas, pero que no va más allá de esto y en lo cual se fundamenta para dar los argumentos suficientes y establecer así una relación de “noviazgo”. Cabe resaltar que las relaciones de “noviazgo” en los adolescentes son más una ilusión, y un experimentar las primicias de sentimientos de amor de una forma diferente, que un verdadero amor o lo que realmente significaría tener un noviazgo, debido a que para decir que se ama es cuando realmente se tiene una definición clara de lo que significa amar.
No nos asustemos al escuchar sobre el noviazgos, generalmente esto lo escuchamos ya en la etapa adulta, pero para la adolescencia este nombre sólo se aplica a un trato algo estable, las relaciones afectivas entre un hombre y una mujer que también puede hablarse de conocidos, amigos, salen juntos, son una pareja, enamoran, entre otras.
La relación de pareja adolescente es una relación carente de compromiso formal que se desarrolla entre los 10 y 20 años pudiendo extenderse en la edad adulta. Nuestra sociedad no reconoce en la relación de pareja adolescente a una institución y, erróneamente, casi no le asigna un interés particular desde el punto de vista educativo y de orientación.
El noviazgo en la adolescencia es una etapa en la cual dos personas se atraen entre sí, ya sea por cualidades físicas y/o internas, es decir, la forma de ser de la otra persona. Entonces, dichos adolescentes deciden ser más que amigos compartir pensamientos, alegrías, experiencias, problemas, éxitos, actividades y estar presentes en la vida del otro.
Entre los 11 y 13 años, los acercamientos suelen ser de tipo idealizado y romántico, los adolescentes se enamoran de un artista de televisión, de un cantante o de alguna persona a la que, en muchos casos, no pueden alcanzar, ya sea por diferencia de edad o porque ni siquiera llegan hablarle alguna vez. Sin embargo, con tan solo verlo(a) les palpita el corazón, suspiran y sueñan con estar al lado de esa persona el resto de la vida.
En esta edad pueden ya establecer una relación de noviazgo basado en atracción física, aspecto que es natural. Por eso es importante estar cerca de nuestros hijos, ganarnos su confianza desde mucho más pequeños; así podremos orientarlos con comprensión, aceptación y naturalidad. En este momento es importante que orientemos a nuestros hijos a seguir saliendo con su grupo de amigos, con quienes inviertan su tiempo en diferentes actividades de su agrado, como el deporte, el arte y los grupos de jóvenes de la iglesia, los cuales son edificantes y les permiten canalizar su energía positivamente.
Entre los 13 y los 15 años el contacto se hace más real y habitual entre los jóvenes, y es a través del grupo de amigos donde surgen estos encuentros, porque recordemos que es en el grupo donde el adolescente se siente más seguro.
De los 17 a 20 años es la etapa en la que los jóvenes establecen relaciones interpersonales más estables y profundas. Aquí, se ha alcanzado cierto grado de madurez emocional, biológica, afectiva y moral para responder mejor a la relación; también disminuye notablemente su egocentrismo, lo que le permite entablar una relación generosa basada en los intereses y necesidades de ambos.
Para poder ser padres efectivos y afectivos, debemos abordar el noviazgo de nuestros hijos adolescentes de una forma adecuada, natural y también de una forma que sea divertida.
Por ejemplo: Es importante ser conscientes de que los jóvenes de ambos sexos establecen contactos a edades más tempranas que antes.
- Permitirles estas relaciones de noviazgo como algo natural y propio de la edad. El que les prohibamos hace que no tengan la confianza debida y puedan aun así tener noviazgos a escondidas.
- No avergonzarlos ni ridiculizarlos porque piense o sienta que se han enamorado.
- Guardar su intimidad y las confidencias que nos hagan, muchas veces como padres les reprochamos en ciertas situaciones o cuando nos encontramos disgustados con ellos, esto solo hará que nuestros hijos se alejen y no confíen en nosotros.
- Acompañarlos en la transición que están experimentando y la ilusión del noviazgo (es algo natural); abrirnos a su experiencia nos permitirá estar cerca de ellos y apoyarlos en cualquier momento y dificultad que puedan estar pasando.
- Ocuparnos en darles una formación adecuada, explicar la diferencia entre conceptos como «amor» y «sexo», tienen una referencia y educación sexual en su colegio y con amigos es importante que nosotros desde muy pequeños hablemos de este tema para ayudarlos a desarrollar ciertos criterios del noviazgo que no los perjudique.
- Buscar casi siempre ciertas ocasiones para conversar de diferentes temas y retomar el significado de la sexualidad y el amor.
- Prevenirles del daño que puede suponer el comprometerse en una relación más íntima.
- Intercambiar confidencias, es tan esencial compartir las nuestras ya que les ayudan a abrirse más con nosotros y existe mayor comunicación entre padres e hijos.
- Debemos animarlos a que sigan saliendo con su grupo de amigos, que no se aíslen, que hagan espacio para diferentes actividades.
- El hogar debe ser un lugar abierto, donde los hijos tengan la suficiente confianza de traer a su novio, así como a sus amistades. Debemos conocer todo su entorno. En algunas circunstancias nos agradarón y otras no, pero debemos hacer que nuestros hijos estén acostumbrados que como padres conozcamos sus relaciones interpersonales.
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