El arte de la seducción se puede definir como método donde se suelen usar todas las virtudes y cualidades posibles a la hora de seducir a alguien que te gusta. Tanto hombres como mujeres usan este método, cada uno a su manera y de la mejor manera posible.
Probablemente habrás pensado en seducir a alguien que a primera vista te ha gustado, pero finalmente no te has atrevido por no saber cómo actuar. ¿Por qué no intentarlo usando tus mejores dotes? Hay veces que uno no es capaz de acercarse a la persona que le atrae por miedo a ser rechazado, pero como se dice comúnmente: quien no arriesga, no gana.
MUESTRA TUS MEJORES ARMAS DE SEDUCCIÓN
Puede que pienses que en el arte de la seducción no tienes nada que hacer, pero uno nunca sabe hasta dónde es capaz de llegar si no se lanza a intentarlo. Sal a la calle con tus mejores armas seductivas, simplemente sé natural y confía en ti mismo.
También ten en cuenta que el arte de seducción no consiste solo en palabras, sino también en gestos, en hechos y en saber escuchar. Seguro que puedes sacar lo mejor de ti mismo, incluso alguna virtud que aún no sabías que podrías llegar a desarrollar.
EL ARTE DE LA SEDUCCIÓN: ¿CÓMO SEDUCIR?
El arte de la seducción es una cualidad innata. Alguien que sabe seducir seguro que te resulta interesante, ten en cuenta las formas y el lenguaje, tanto verbal como no verbal. Todo este conjunto de características hará que tu personalidad resulte singular y atractiva. Un buen seductor sabe lo que quiere y sabe cómo hacer para cautivar a la persona que le atrae, existen muchos tipos de armas de seducción, pero seguro que tú puedes adivinar cuál es tu mejor dote de seducción y mejorar tus cualidades para seducir a la persona que te gusta.
Consejos para las parejas, como actuar en infidelidad, noviazgo y mucho amor
sábado, 4 de marzo de 2017
miércoles, 1 de marzo de 2017
El milagro del amor
Algunas fechas especiales, como el Día de San Valentín, encierran misterios milenarios que se ocultaron a nuestros ojos debido a la prevalencia de lo material sobre lo espiritual. Hay que volver al Ser, para encontrar el verdadero Amor.
Indubitablemente, Valentín, fue un Gran Maestro de la Gnosis; formó una Escuela denominada la de los "Valentinianos"; fue gente que se dedicó al estudio del Esoterismo Crístico en todos sus aspectos; por eso es que hoy nos dirigimos a ustedes, en forma precisa, para hablarles sobre el "Milagro del Amor".
El amor comienza con un destello de simpatía, se substancializa con la fuerza del cariño y se sintetiza en adoración. ¡Amar, cuán grande es amar; solamente las grandes Almas pueden y saben amar! Para que haya Amor, se necesita que haya afinidad de pensamientos, afinidad de sentimientos, preocupaciones mentales idénticas.
El beso viene a ser la consagración mística de dos almas, ávidas de expresar en forma sensible lo que interiormente viven; el acto sexual viene a ser la consubstancialización del Amor, en el realismo psicofisiológico de nuestra naturaleza.
Un matrimonio perfecto es la unión de dos seres: Uno que ama más, y otro que ama mejor; el Amor es la mejor Religión asequible. Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, dijo: "Te doy Amor, en el cual está contenido todo el Súmmum de la Sabiduría"
¡Cuán noble es el ser amado, cuán noble es la mujer, cuando en verdad están unidos por el vínculo del amor! Una pareja de enamorados se torna mística, caritativa, servicial; si todos los seres humanos viviesen enamorados, reinaría sobre la faz de la tierra la felicidad, la paz, la armonía, la perfección.
Ciertamente, un pañuelito, una fotografía, un retrato, provocan en el enamorado, estados de éxtasis inefable; en tales momentos se siente comulgar con su amada, aunque se encuentre demasiado distante ¡Así es eso que se llama ´Amor´!
El amor, en sí mismo, es una fuerza cósmica, una fuerza universal que palpita en cada átomo, como palpita en cada sol.
Los planetas de nuestro sistema solar giran alrededor del sol, atraídos incesantemente por esa fuerza maravillosa del amor. Observemos el centelleo de los mundos en el firmamento estrellado: comulga, tal centelleo luminoso, las ondas de luz, las radiaciones, con el suspiro de la flor… hay amor entre la estrella y la rosa, que lanza al aire su perfume delicioso; el amor en sí mismo es profundamente divino, terriblemente divino.
El hombre y la mujer, en realidad de verdad, son dos aspectos de un mismo ser, eso es claro. El amor, en sí mismo, deviene de lo ignoto de nuestro Ser; quiero decir, en forma enfática, que dentro de nosotros mismos, allá en las profundidades más íntimas, poseemos nuestro Ser; éste reviste características trascendentales de eternidad, éste es lo divinal en nosotros. El amor, digo, es la fuerza que emana de este prototipo divinal, existente en lo hondo de nuestra Conciencia; es un tipo de energía capaz de realizar verdaderos prodigios.
Indubitablemente, Valentín, fue un Gran Maestro de la Gnosis; formó una Escuela denominada la de los "Valentinianos"; fue gente que se dedicó al estudio del Esoterismo Crístico en todos sus aspectos; por eso es que hoy nos dirigimos a ustedes, en forma precisa, para hablarles sobre el "Milagro del Amor".
El amor comienza con un destello de simpatía, se substancializa con la fuerza del cariño y se sintetiza en adoración. ¡Amar, cuán grande es amar; solamente las grandes Almas pueden y saben amar! Para que haya Amor, se necesita que haya afinidad de pensamientos, afinidad de sentimientos, preocupaciones mentales idénticas.
El beso viene a ser la consagración mística de dos almas, ávidas de expresar en forma sensible lo que interiormente viven; el acto sexual viene a ser la consubstancialización del Amor, en el realismo psicofisiológico de nuestra naturaleza.
Un matrimonio perfecto es la unión de dos seres: Uno que ama más, y otro que ama mejor; el Amor es la mejor Religión asequible. Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, dijo: "Te doy Amor, en el cual está contenido todo el Súmmum de la Sabiduría"
¡Cuán noble es el ser amado, cuán noble es la mujer, cuando en verdad están unidos por el vínculo del amor! Una pareja de enamorados se torna mística, caritativa, servicial; si todos los seres humanos viviesen enamorados, reinaría sobre la faz de la tierra la felicidad, la paz, la armonía, la perfección.
Ciertamente, un pañuelito, una fotografía, un retrato, provocan en el enamorado, estados de éxtasis inefable; en tales momentos se siente comulgar con su amada, aunque se encuentre demasiado distante ¡Así es eso que se llama ´Amor´!
El amor, en sí mismo, es una fuerza cósmica, una fuerza universal que palpita en cada átomo, como palpita en cada sol.
Los planetas de nuestro sistema solar giran alrededor del sol, atraídos incesantemente por esa fuerza maravillosa del amor. Observemos el centelleo de los mundos en el firmamento estrellado: comulga, tal centelleo luminoso, las ondas de luz, las radiaciones, con el suspiro de la flor… hay amor entre la estrella y la rosa, que lanza al aire su perfume delicioso; el amor en sí mismo es profundamente divino, terriblemente divino.
El hombre y la mujer, en realidad de verdad, son dos aspectos de un mismo ser, eso es claro. El amor, en sí mismo, deviene de lo ignoto de nuestro Ser; quiero decir, en forma enfática, que dentro de nosotros mismos, allá en las profundidades más íntimas, poseemos nuestro Ser; éste reviste características trascendentales de eternidad, éste es lo divinal en nosotros. El amor, digo, es la fuerza que emana de este prototipo divinal, existente en lo hondo de nuestra Conciencia; es un tipo de energía capaz de realizar verdaderos prodigios.
Amor platónico: ¿Fantasía o realidad?
Según lo que conocemos por amor platónico lo podemos definir como un amor idealizado y sin interés sexual. ¿Es una fantasía o es una realidad? Puede que esa fantasía de amor inalcanzable algún día se convierta en realidad.
Muchas personas han tenido un amor platónico durante una época de su vida, o quizás más de uno. Muchas veces este amor es solo un amor idealizado que no llega a nada más, porque simplemente es una persona que no conocemos personalmente y nosotros nos hemos imaginado cómo es, pero quizás no estemos en lo cierto.
Otras veces nuestro amor platónico puede ser alguien real al cual tengamos cerca y sí conocemos, pero sin embargo lo hagamos en silencio. ¿Puede este amor llegar a convertirse en realidad? Cuando nos gusta alguien de esta manera, es fácil imaginarse una vida junto a esa persona e idealizarla continuamente, pero quizás cuando es algo que no vaya a ocurrir puede ser un poco frustrante. Por ello te aconsejamos que intentes descubrir si tienes posibilidades reales con esta persona antes de empezar a tomártelo tan en serio.
Amor platónico: buscar una oportunidad
¿Quién no ha tenido un amor platónico de película? Cualquier adolescente se puede enamorar de algún actor, cantante o cualquier otro famoso. Este tipo de amor por supuesto siempre se ve inalcanzable, por ello mejor volver a la realidad, donde posiblemente si tienes más oportunidad de encontrar un amor verdadero. El mundo real es diferente y quizás mucho mejor, donde sí podemos encontrar a alguien con quien realmente tengamos oportunidad.
Muchas personas han tenido un amor platónico durante una época de su vida, o quizás más de uno. Muchas veces este amor es solo un amor idealizado que no llega a nada más, porque simplemente es una persona que no conocemos personalmente y nosotros nos hemos imaginado cómo es, pero quizás no estemos en lo cierto.
Otras veces nuestro amor platónico puede ser alguien real al cual tengamos cerca y sí conocemos, pero sin embargo lo hagamos en silencio. ¿Puede este amor llegar a convertirse en realidad? Cuando nos gusta alguien de esta manera, es fácil imaginarse una vida junto a esa persona e idealizarla continuamente, pero quizás cuando es algo que no vaya a ocurrir puede ser un poco frustrante. Por ello te aconsejamos que intentes descubrir si tienes posibilidades reales con esta persona antes de empezar a tomártelo tan en serio.
Amor platónico: buscar una oportunidad
¿Quién no ha tenido un amor platónico de película? Cualquier adolescente se puede enamorar de algún actor, cantante o cualquier otro famoso. Este tipo de amor por supuesto siempre se ve inalcanzable, por ello mejor volver a la realidad, donde posiblemente si tienes más oportunidad de encontrar un amor verdadero. El mundo real es diferente y quizás mucho mejor, donde sí podemos encontrar a alguien con quien realmente tengamos oportunidad.
viernes, 24 de febrero de 2017
Despliega tus armas de seducción
La psicóloga y sexóloga Marian Frías nos da las claves para que te conviertas en una auténtica maestra de la seducción. Toma nota:
QUERER SEDUCIR
Para tener éxito y convertirte en toda una seductora, nada es más importante que la actitud. Para ello es vital tener clara la motivación: ¿por qué quiero cultivar el erotismo y ser más atractiva? (Para que esto no se nos olvide es tener la respuesta escrita en un sitio visible, para que nos ayude a recordarlo durante el día). Ya sea para mantener el deseo en tu relación, para tener más oportunidades de conquistar o para sentirte mejor contigo misma, cualquier respuesta es válida.
SABER SEDUCIR
Aunque no existe una receta secreta para la seducción, es cierto que al ser una habilidad podemos trabajar en ella, aprender a seducir y a desarrollar nuestro erotismo innato para generar conexiones más significativas con los demás. A este respecto, es importante saber que la atracción se produce a varios niveles, por tanto, desarrollar nuestro atractivo para seducir requiere que pongamos foco en todos ellos:
• A nivel psicológico: nuestra manera de pensar puede ser más atractiva si no juzgamos a los demás, si estamos dispuestos a escuchar y a conocer a otra persona sin tener que dar nuestra aprobación o rechazo. Tener una actitud amable y optimista nos hace más atractivos.
• A nivel físico: sentirnos a gusto con nosotros mismos al mirarnos al espejo hace que irradiemos seguridad y confianza. Así que cuida tu físico y acepta la belleza de lo natural e imperfecto. Para muchos, los ojos son la parte más erótica de la otra persona.
• A nivel de nuestro entorno: por dónde nos movemos y los sitios que frecuentamos. Rodearte de entornos divertidos y agradables alimenta el atractivo.
• A nivel energético: el querer gustar es lo que nos aleja de gustar. Entregarnos en exceso genera más agobio que atracción. La seducción y el erotismo requieren de “poco a poco” y de misterio, recuerda. Si lo das todo de una vez no quedará nada por descubrir.
UTILIZAR LOS SENTIDOS PARA SEDUCIR
El mundo del erotismo no es un mundo solamente teórico, requiere de experimentación. Un buen seductor tiene que saber utilizar sus sentidos a su favor para generar conexión y deseo. Aprender a sacarles partido es clave:
• La vista: aprender a hablar con la mirada. Es clave para la excitación, mirar los ojos de la otra persona, su boca, y comunicar en silencio a través de lo que decimos con los ojos.
• El olfato: el olor es un factor determinante para la atracción y el deseo y nos puede ayudar a generar nuevos estímulos y la excitación. Masajes sexuales con aceites aromáticos, baños con aromas, velas aromáticas y fragancias afrodisíacas, pueden ser los ingredientes que nos acompañen en el encuentro.
El tacto: una caricia se tiene que hacer desear. Antes de tocar a la otra persona, toquémonos a nosotros primero para que esa persona pueda verlo. Acariciarnos el cuello, rozar nuestros labios con un dedo, poner nuestras manos en nuestros propios muslos, es un acto que favorece la conexión antes de llegar a tocar a la otra persona. El deseo va a fuego lento.
• El oído: en una conversación con alguien a quien quieras seducir, introduce palabras con una carga erótica para ti, pudiendo cambiar en esos momentos el todo de voz, un tono más pícaro y sugerente.
• El gusto: come delante de un espejo e intenta sacar esa imagen de ti comiendo que te parece más atractiva. Cuida la higiene de tu boca y sonríe con la boca y la mirada.
¿CÓMO LES GUSTAN LAS MUJERES A LOS HOMBRES?
El juego de la seducción es una constante a lo largo de la historia, y ya tenemos las claves infalibles para convertirnos en maestras de la seducción. No obstante, y pese a que hombres y mujeres emplean sus mejores armas para conquistar, y la belleza se encuentre más allá de un envoltorio bonito, no podemos obviar que el aspecto físico suele ser la primera carta de presentación. De manera que para conseguir que ese primer impacto obtenga los resultados esperados, hay que tener en cuenta cuáles son los rasgos físicos que más les gustan a los hombres de las mujeres. Así podremos potenciarlos y conseguir que nuestra primera impresión sea perfecta.
Mientras lo que más les gusta a las mujeres de un hombre es la simetría del rostro, la mandíbula, los ojos, la altura y la espalda, ellos se sienten atraídos por…
• La boca: Pocas cosas hay más irresistibles para un hombre que una boca femenina apetecible, con unos labios carnosos e hidratados (el lip gloss es mágico para esto). El brillo de los labios se convierte en un arma de seducción que atrae a los hombres como la luz a los mosquitos. Esta boca, acompañada de una amplia sonrisa que transmita sinceridad, conforma una combinación ganadora.
• El cabello: A pesar de la constante evolución de la tendencia en cabellos cortos para las mujeres, los hombres siguen sintiendo debilidad por una mujer con cabello largo y brillante. Respecto al color del cabello, no hay ninguna preferencia, aunque suelen gustar más los colores naturales que las melenas coloreadas.
• Los ojos: Unos ojos grandes y expresivos atraen más a los hombres que los ojos pequeños. Mientras que los hombres de ojos claros atraen más a las mujeres, ellos prefieren los ojos castaños o verdes.
• El pecho: Saliendo de los tipos de rostros que más gustan a los hombres, una de las partes de la anatomía femenina que más atraen es el pecho. Al contrario de lo que se cree, no se busca que la mujer sea excesivamente voluptuosa, de hecho, atraen más los pechos que no son demasiado grandes, pero resultan proporcionados con el resto del cuerpo.
• La piel: Una piel luminosa, hidratada y con aspecto saludable resulta irresistible para los hombres. Por ello, una buena alimentación, descanso e hidratación, marcarán una diferencia en el estado de la piel, para que sea atractiva.
QUERER SEDUCIR
Para tener éxito y convertirte en toda una seductora, nada es más importante que la actitud. Para ello es vital tener clara la motivación: ¿por qué quiero cultivar el erotismo y ser más atractiva? (Para que esto no se nos olvide es tener la respuesta escrita en un sitio visible, para que nos ayude a recordarlo durante el día). Ya sea para mantener el deseo en tu relación, para tener más oportunidades de conquistar o para sentirte mejor contigo misma, cualquier respuesta es válida.
SABER SEDUCIR
Aunque no existe una receta secreta para la seducción, es cierto que al ser una habilidad podemos trabajar en ella, aprender a seducir y a desarrollar nuestro erotismo innato para generar conexiones más significativas con los demás. A este respecto, es importante saber que la atracción se produce a varios niveles, por tanto, desarrollar nuestro atractivo para seducir requiere que pongamos foco en todos ellos:
• A nivel psicológico: nuestra manera de pensar puede ser más atractiva si no juzgamos a los demás, si estamos dispuestos a escuchar y a conocer a otra persona sin tener que dar nuestra aprobación o rechazo. Tener una actitud amable y optimista nos hace más atractivos.
• A nivel físico: sentirnos a gusto con nosotros mismos al mirarnos al espejo hace que irradiemos seguridad y confianza. Así que cuida tu físico y acepta la belleza de lo natural e imperfecto. Para muchos, los ojos son la parte más erótica de la otra persona.
• A nivel de nuestro entorno: por dónde nos movemos y los sitios que frecuentamos. Rodearte de entornos divertidos y agradables alimenta el atractivo.
• A nivel energético: el querer gustar es lo que nos aleja de gustar. Entregarnos en exceso genera más agobio que atracción. La seducción y el erotismo requieren de “poco a poco” y de misterio, recuerda. Si lo das todo de una vez no quedará nada por descubrir.
UTILIZAR LOS SENTIDOS PARA SEDUCIR
El mundo del erotismo no es un mundo solamente teórico, requiere de experimentación. Un buen seductor tiene que saber utilizar sus sentidos a su favor para generar conexión y deseo. Aprender a sacarles partido es clave:
• La vista: aprender a hablar con la mirada. Es clave para la excitación, mirar los ojos de la otra persona, su boca, y comunicar en silencio a través de lo que decimos con los ojos.
• El olfato: el olor es un factor determinante para la atracción y el deseo y nos puede ayudar a generar nuevos estímulos y la excitación. Masajes sexuales con aceites aromáticos, baños con aromas, velas aromáticas y fragancias afrodisíacas, pueden ser los ingredientes que nos acompañen en el encuentro.
El tacto: una caricia se tiene que hacer desear. Antes de tocar a la otra persona, toquémonos a nosotros primero para que esa persona pueda verlo. Acariciarnos el cuello, rozar nuestros labios con un dedo, poner nuestras manos en nuestros propios muslos, es un acto que favorece la conexión antes de llegar a tocar a la otra persona. El deseo va a fuego lento.
• El oído: en una conversación con alguien a quien quieras seducir, introduce palabras con una carga erótica para ti, pudiendo cambiar en esos momentos el todo de voz, un tono más pícaro y sugerente.
• El gusto: come delante de un espejo e intenta sacar esa imagen de ti comiendo que te parece más atractiva. Cuida la higiene de tu boca y sonríe con la boca y la mirada.
¿CÓMO LES GUSTAN LAS MUJERES A LOS HOMBRES?
El juego de la seducción es una constante a lo largo de la historia, y ya tenemos las claves infalibles para convertirnos en maestras de la seducción. No obstante, y pese a que hombres y mujeres emplean sus mejores armas para conquistar, y la belleza se encuentre más allá de un envoltorio bonito, no podemos obviar que el aspecto físico suele ser la primera carta de presentación. De manera que para conseguir que ese primer impacto obtenga los resultados esperados, hay que tener en cuenta cuáles son los rasgos físicos que más les gustan a los hombres de las mujeres. Así podremos potenciarlos y conseguir que nuestra primera impresión sea perfecta.
Mientras lo que más les gusta a las mujeres de un hombre es la simetría del rostro, la mandíbula, los ojos, la altura y la espalda, ellos se sienten atraídos por…
• La boca: Pocas cosas hay más irresistibles para un hombre que una boca femenina apetecible, con unos labios carnosos e hidratados (el lip gloss es mágico para esto). El brillo de los labios se convierte en un arma de seducción que atrae a los hombres como la luz a los mosquitos. Esta boca, acompañada de una amplia sonrisa que transmita sinceridad, conforma una combinación ganadora.
• El cabello: A pesar de la constante evolución de la tendencia en cabellos cortos para las mujeres, los hombres siguen sintiendo debilidad por una mujer con cabello largo y brillante. Respecto al color del cabello, no hay ninguna preferencia, aunque suelen gustar más los colores naturales que las melenas coloreadas.
• Los ojos: Unos ojos grandes y expresivos atraen más a los hombres que los ojos pequeños. Mientras que los hombres de ojos claros atraen más a las mujeres, ellos prefieren los ojos castaños o verdes.
• El pecho: Saliendo de los tipos de rostros que más gustan a los hombres, una de las partes de la anatomía femenina que más atraen es el pecho. Al contrario de lo que se cree, no se busca que la mujer sea excesivamente voluptuosa, de hecho, atraen más los pechos que no son demasiado grandes, pero resultan proporcionados con el resto del cuerpo.
• La piel: Una piel luminosa, hidratada y con aspecto saludable resulta irresistible para los hombres. Por ello, una buena alimentación, descanso e hidratación, marcarán una diferencia en el estado de la piel, para que sea atractiva.
jueves, 16 de febrero de 2017
No te equivoques al seducirlo
¿Seducir a tu pareja sin caer en la vulgaridad? ¿Es posible? ¿Eso existe? Tal vez ya pensaste en comprar alguna lencería, conseguir algunos juguetes eróticos o practicar un baile sensual. Lo cierto es que sí se puede. Pero te sorprenderás qué es lo que funciona y qué no.
Elige el camino correcto. Hay dos cosas importantes en los que enfatiza la sexóloga Carolina Rivero: la seducción viene de ambos y segundo si piensas que las herramientas de seducción como la lencería “super hot” o juguetes eróticos funcionan, estás equivocada. Según Rivero "ambos, tanto el hombre como la mujer tienen que lograr estar en intimidad no por lo que llevan puesto o tienen, sino porque existe un vínculo”.
Conocer sus preferencias. ¿Cómo saber si hay intimidad? Rivero responde que uno se da cuenta en aquellos detalles como que ambos están disfrutando de lo que hacen, como por ejemplo, salir al parque o agradecer, eso se traduce en el 'cariñito'. “La relación de pareja es artesanal. Tiene que tener ese trabajo de conocer y preguntar 'qué te gusta que te haga', 'dónde puedo tocarte', 'te beso aquí', etc”, detalla.
Forma parte de un vínculo. Toda pareja se enamora a través de la atracción mutua, afirma la educadora Liliana Zabala Lobo. Cuando se conforma una relación, la seducción es un arma letal tanto para el hombre como para la mujer. Así como el erotismo es parte de la pasión, la seducción es un vínculo entre la pareja que se puede producir a través de gestos o miradas.
Detalles sencillos. Zabala destaca preparar encuentros románticos, como una cena, que funcionará como un preámbulo para un encuentro íntimo. Colocarse un poco de perfume en lugares estratégicos como los senos o detrás de las orejas, resulta atractivo para los varones, asegura.
Trucos infalibles. También destaca dar a tu amado caricias, siempre comenzando de forma suave por la cabeza y seguir por la espalda. Estos detalles pueden funcionar para seducir a tu pareja sin caer en la vulgaridad, indica la educadora.
Elige el camino correcto. Hay dos cosas importantes en los que enfatiza la sexóloga Carolina Rivero: la seducción viene de ambos y segundo si piensas que las herramientas de seducción como la lencería “super hot” o juguetes eróticos funcionan, estás equivocada. Según Rivero "ambos, tanto el hombre como la mujer tienen que lograr estar en intimidad no por lo que llevan puesto o tienen, sino porque existe un vínculo”.
Conocer sus preferencias. ¿Cómo saber si hay intimidad? Rivero responde que uno se da cuenta en aquellos detalles como que ambos están disfrutando de lo que hacen, como por ejemplo, salir al parque o agradecer, eso se traduce en el 'cariñito'. “La relación de pareja es artesanal. Tiene que tener ese trabajo de conocer y preguntar 'qué te gusta que te haga', 'dónde puedo tocarte', 'te beso aquí', etc”, detalla.
Forma parte de un vínculo. Toda pareja se enamora a través de la atracción mutua, afirma la educadora Liliana Zabala Lobo. Cuando se conforma una relación, la seducción es un arma letal tanto para el hombre como para la mujer. Así como el erotismo es parte de la pasión, la seducción es un vínculo entre la pareja que se puede producir a través de gestos o miradas.
Detalles sencillos. Zabala destaca preparar encuentros románticos, como una cena, que funcionará como un preámbulo para un encuentro íntimo. Colocarse un poco de perfume en lugares estratégicos como los senos o detrás de las orejas, resulta atractivo para los varones, asegura.
Trucos infalibles. También destaca dar a tu amado caricias, siempre comenzando de forma suave por la cabeza y seguir por la espalda. Estos detalles pueden funcionar para seducir a tu pareja sin caer en la vulgaridad, indica la educadora.
Nueva pareja Tips para ese primer encuentro
Una de las experiencias que genera estrés es el primer encuentro sexual con una nueva pareja. Ese primer acercamiento es un momento importante de conexión, aunque también puede conllevar varios miedos, tabúes, obligaciones, creencias y mandatos que configuran la manera de aproximarse a un compañero erótico.
¿Dónde tocar?, ¿cómo acercarse?, ¿cómo generar el clima de confianza?, ¿cómo saber qué le gusta al otro y qué no?, ¿cómo estar seguros de que este futuro primer encuentro sexual no será una falsa combustión espontánea que terminará con un apagón total de pasión?, son preguntas que muchas personas se hacen antes del coito.
Para entrar en la calidez de la confianza, hace falta construir el encuentro. Se trata de dejarse llevar por la percepción, lo que permite detectar tensiones en el cuerpo del otro, nerviosismo que da cuenta de que se está yendo demasiado rápido o no por el mejor de los caminos. Es por eso que se debe dar tiempo al cuerpo y al vínculo.
Antes de entrar entre sábanas, “cada integrante de la pareja tiene que sentirse seguro de la relación y del paso que va a dar, éste debe ser voluntario; no por manipulación, amenaza o en un estado influenciado por sustancias como drogas o alcohol. La persona debe asegurarse de que ese contacto físico no le dejará secuelas emocionales o físicas, por lo que es esencial protegerse de enfermedades de transmisión sexual (ETS) o embarazo no deseado”, recalca el psicólogo Juan José Vargas, al igual que lo hace la también psicóloga Eliana Aguilar.
En lo emocional, para el primer acercamiento sexual con una nueva pareja, Vargas aconseja no infligir dolor o humillación, “tampoco permitir acciones en las cuales la persona se encuentre incómoda, molesta, avergonzada u obligada. Por ejemplo, a ser filmada, a usar objetos que lastimen o realizar actos que no sean de su agrado”.
Durante el coito, uno de los mayores retos es descubrir qué le gusta al otro y transmitir lo que le agrada a uno. Por eso es importante no saltarse los juegos previos. “Observa y siente cómo te acaricia, su ritmo, sus movimientos, complace a tu amante del mismo modo que lo hace y aprovecha este tiempo para descubrir sus formas y conectarse”, dice la psicóloga Debora De Sa.
Pero, si sientes incomodidad, si tu pareja está cometiendo un error al momento de tocarte o de estimularte, dilo. No porque sea la primera vez debes admitir algo que no te gusta. Habla por respeto a ti y a tu cuerpo, ya que de no hacerlo incluso puedes la puedes mal y la idea es que sea el paso a una sexualidad placentera y sana para ambos.
Sin nervios
Piensa en que es un paso natural en cualquier relación, aunque es probable que la otra persona esté igual de nerviosa que tú.
Planearlo
Si lo hacen con verdadera conciencia, puede ser una de las experiencias más placenteras.
Ten paciencia
No te dejes presionar, recuerda que todo tiene su tiempo.
Interés por el otro
Escucha al otro y atiende, si estás de acuerdo, a sus apetencias. Adopta una actitud divertida y disfruta el momento presente.
Déjate llevar por las sensaciones.
No pierdas de vista el poderoso estímulo de las caricias y los besos para continuar manteniendo el clímax en buen nivel.
¿Cómo las rupturas alteran la personalidad?
En una larga relación, la identidad personal se vuelve cada vez más entrelazada con la de la pareja. Como señala una cita, atribuida a la poetisa victoriana Elizabeth Barrett Browning: "Te amo no solo por lo que eres, sino por lo que soy cuando estoy contigo. Te amo no solo por lo que has hecho de ti mismo, sino por lo que estás haciendo de mí". Incluso hay evidencia de que podemos terminar confundiendo los rasgos de nuestra pareja con los propios.
¿Significa eso que cuando se rompe una relación se produce un cambio fundamental en nuestras personalidades? ¿Cómo influye nuestra personalidad en la forma de responder a la ruptura, por ejemplo, en cuanto a tener más probabilidades de quedarnos luego solteros, o de, por el contrario, tener rápidamente otra relación intensa?
Hasta cierto punto, la respuestas a esas interrogantes dependen del género. Un estudio publicado en EEUU en el año 2000 encontró que los divorcios tienen distintos efectos sobre hombres y mujeres. Paul Costa Junior y sus colegas hicieron unas pruebas de personalidad a más de 2.000 personas mayores de 40 años.
Los investigadores volvieron a contactarlas años después para preguntarles sobre los grandes acontecimientos que ocurrieron en sus vidas y averiguar si se habían producido cambios en sus personalidades.
Las mujeres que habían pasado por un divorcio mostraron señales de mayor extroversión, algo que los investigadores atribuyeron a un efecto liberador de la separación.
En contraste, los hombres divorciados parecieron volverse menos conscientes y más inestables emocionalmente ya que, según los investigadores, encontraron desmoralizante el fin de la relación.
Sin embargo, no todos los estudios han encontrado ese patrón. Unos investigadores alemanes midieron los rasgos de personalidad de más de 500 hombres y mujeres de mediana edad, en tres distintos puntos de su vida, en un período de 12 años, desde 1994 hasta 2006.
Su principal conclusión fue que tanto los hombres como las mujeres que experimentaron un divorcio se habían vuelto menos extrovertidos. Una posible explicación fue que habían perdido tantas amistades y otras relaciones que compartían con sus parejas que tuvieron menos oportunidad de socializar y comportarse extrovertidamente.
En otras palabras, puede ser doloroso, pero se lo puede superar. Y no se trata solo de cómo una ruptura amorosa afecte nuestra personalidad, sino también cómo nuestra personalidad influye en la forma de responder a tal separación. Un estudio publicado el año pasado midió la personalidad de más de 2.000 personas, en Flandes, que pasaron por un divorcio, para ver qué tipos de relaciones formaron en los siguientes 7 años.
Las personas con altos niveles de inestabilidad emocional tenían más probabilidades de quedarse solteras durante los siguientes siete años o de tener múltiples relaciones cortas. En ambos casos, reflejan una reticencia a comprometerse de nuevo. Mientras tanto, quienes sacaban alta puntuación en responsabilidad tenían más probabilidades de tener una nueva relación seria, de cohabitar por un largo tiempo y de, finalmente, casarse con esa persona.
¿Significa eso que cuando se rompe una relación se produce un cambio fundamental en nuestras personalidades? ¿Cómo influye nuestra personalidad en la forma de responder a la ruptura, por ejemplo, en cuanto a tener más probabilidades de quedarnos luego solteros, o de, por el contrario, tener rápidamente otra relación intensa?
Hasta cierto punto, la respuestas a esas interrogantes dependen del género. Un estudio publicado en EEUU en el año 2000 encontró que los divorcios tienen distintos efectos sobre hombres y mujeres. Paul Costa Junior y sus colegas hicieron unas pruebas de personalidad a más de 2.000 personas mayores de 40 años.
Los investigadores volvieron a contactarlas años después para preguntarles sobre los grandes acontecimientos que ocurrieron en sus vidas y averiguar si se habían producido cambios en sus personalidades.
Las mujeres que habían pasado por un divorcio mostraron señales de mayor extroversión, algo que los investigadores atribuyeron a un efecto liberador de la separación.
En contraste, los hombres divorciados parecieron volverse menos conscientes y más inestables emocionalmente ya que, según los investigadores, encontraron desmoralizante el fin de la relación.
Sin embargo, no todos los estudios han encontrado ese patrón. Unos investigadores alemanes midieron los rasgos de personalidad de más de 500 hombres y mujeres de mediana edad, en tres distintos puntos de su vida, en un período de 12 años, desde 1994 hasta 2006.
Su principal conclusión fue que tanto los hombres como las mujeres que experimentaron un divorcio se habían vuelto menos extrovertidos. Una posible explicación fue que habían perdido tantas amistades y otras relaciones que compartían con sus parejas que tuvieron menos oportunidad de socializar y comportarse extrovertidamente.
En otras palabras, puede ser doloroso, pero se lo puede superar. Y no se trata solo de cómo una ruptura amorosa afecte nuestra personalidad, sino también cómo nuestra personalidad influye en la forma de responder a tal separación. Un estudio publicado el año pasado midió la personalidad de más de 2.000 personas, en Flandes, que pasaron por un divorcio, para ver qué tipos de relaciones formaron en los siguientes 7 años.
Las personas con altos niveles de inestabilidad emocional tenían más probabilidades de quedarse solteras durante los siguientes siete años o de tener múltiples relaciones cortas. En ambos casos, reflejan una reticencia a comprometerse de nuevo. Mientras tanto, quienes sacaban alta puntuación en responsabilidad tenían más probabilidades de tener una nueva relación seria, de cohabitar por un largo tiempo y de, finalmente, casarse con esa persona.
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