viernes, 13 de abril de 2012

Cuando ella es controladora

Fue un momento muy duro para ambos, pero ya no lo soportaba más, mi pareja registrando mi billetera, mi ropa, teléfono y hasta me exigía cada detalle de mis gastos, un día decidí tomar mis cosas y me marche", cuenta M. López un hombre de 45 años, sobre el excesivo control de su mujer. La situación no es ajena a muchas relaciones de pareja, pero ¿qué tan beneficiosa o dañina puede ser?.

En un artículo que se publica en la web del periódico La Cuarta, el sicólogo Juan Pablo Carnevali enfatiza que, “ser controladora en una relación nunca es bueno y se puede augurar que esa pareja estará condenada al fracaso si no es capaz de conversar el tema y lograr un acuerdo que les permita a ambos su pleno desarrollo como personas”.

Refleja inseguridad. “El deseo de controlar a la pareja, o tener siempre las riendas de la relación, refleja un grado doble de inseguridad, ya que teme ser engañada y, además, no se cree lo suficientemente capacitada para mantener el interés de la otra persona”, explica el sicólogo. Esta actitud, “se expresa en tratar de controlar horarios, amistades, llamadas telefónicas,contactos por correo electrónico y hasta las opiniones que ha dado su pareja”.

Todo ser humano, desde que nace, debe tener control respecto a lo que quiere para sentirse satisfecho con su existencia, "pero cuando su proceder afecta a otras personas, es anormal", explica el psiquiatra Fernando Ruiz Ponce en terra.com.

No es amor. “Las actitudes controladoras no se toman motivadas por una necesidad amorosa de querer estar con el ser amado, sino que aparece el miedo a la traición o, simplemente, porque se quiere que actúe bajo determinados comportamientos egoístas ”,dice Carnevali.

Problema de infancia. Este comportamiento también tiene sus raíces en la niñez y el tipo de educación recibida. “Si en la casa la persona no recibió el amor o la atención necesaria después busca compensar el afecto. Una mujer busca un hombre que la proteja y, de alguna manera, lo convierte en su propiedad porque es con él con quien compensa todo el afecto que no logró satisfacer siendo niña, exponen los expertos.

Daño que se puede solucionar. En la pareja cuando uno de los dos intenta controlar al otro, se convierte en una relación problemática, que disminuye la salud física y mental, para evitar eso es importante la buena comunicación y si bien una pareja supone la suma de dos voluntades para formar una nueva unidad, cada cual debe mantener su individualidad y espacio en el marco de acuerdo y respeto.

jueves, 12 de abril de 2012

Por los ojos de un niño

Preguntó el discípulo: ¿Cómo disfrutar más la vida?
-Empieza a ver el mundo por los ojos de un niño, respondió el maestro.. Cuando los adultos rezan, dicen concédeme esto y dame aquello. Los niños, en cambio, dicen, ¡hola Dios!, te doy las gracias por mis juguetes y mis amigos; por favor, mantené lejos los malos sueños. Todavía no quiero ir al cielo ¡Sentiría falta de mi padre y de mi madre!
Cuando los adultos ven a un mendigo que les sonríe, ven a una persona sucia que probablemente quiere que le den dinero y eso los pone molestos. Los niños, en cambio, ven a alguien que les sonríe y ellos responden con otra sonrisa.
Cuando los adultos sienten un viento en su rostro, se esfuerzan contra él; lo sienten despeinándolos y empujándolos para atrás cuando van caminando. En cambio los niños cierran sus ojos y abren sus brazos y vuelan con él, hasta que caen a reír en el suelo.
Cuando los adultos oyen una canción, si les gusta no saben, sin embargo, al cantar y no tener ritmo, se sientan y escuchan. En cambio, los niños sienten el ritmo y bailan; cantan, y si no saben la letra, crean la suya propia.
Cuando los adultos ven un charco, le dan la vuelta. Ahí ven zapatos enlodados. Los niños, en cambio, se sientan en él. Ven represas para construir, ríos para cruzar y bichos para jugar.
Cuando los adultos ven una plantita de dientes de león, ven hierba dañina invadiendo su patio. En cambio los niños ven flores para la madre y soplan la pelusa blanca pensando en un deseo.
(Recibido por Internet)

Entre normas y pasiones amores en el trabajo, para unos es bendición y para otros fatal

Es importante saber diferenciar la vida personal con el trabajo, no mezclarla con romances solo por pura aventura

Pasás con tus compañeros de trabajo entre 8 y 12 horas al día, comen juntos, se ríen juntos, trabajan juntos y, de pronto, salen juntos a tomarse un vino luego de la jornada laboral.
Esta realidad la están viviendo miles de personas que tienen un romance en sus empresas, lo dicen algunos estudios y lo confirma la realidad en el diario transcurrir.

Por la convivencia
Ya se sabe que ‘el roce hace el cariño’, dice la sicóloga y sexóloga Liliana Rossy Zabala.
“Eso viene de la convivencia, en las jornadas laborales compartidas codo a codo con los compañeros y compañeras. Influyen las comidas de empresas que nos acercan más a los gustos del otro, viajes de negocio que derivan en contactos personales, atracción, deseo, formación de parejas con futuro, o también infidelidad, hasta ruptura de relaciones matrimoniales. Incluso despidos laborales. ¿Merece la pena? Hay que pensarlo al menos dos veces antes de hacerlo”, agrega.

Espacio para la infidelidad
Las personas con las que uno comparte en el trabajo se convierten en la ‘otra familia’, porque pasamos más horas con ellas que en el hogar, y es muy facil pasar de la amistad a un gran amor, señala la comunicadora social Rosario Justiniano.
“Lo ideal es que sea entre dos personas libres, ya que sobre destrucción no se puede construir algo sólido”, añade.
El ambiente laboral se convierte en el espacio para la infidelidad por encima de cualquier otro. Esto no solo se debe a la cantidad de horas que uno pasa en el trabajo. Allí, pueden jugar más ciertos aspectos de la erótica que no se pueden desarrollar en privado, como la seducción, los juegos de cortejo, el doble sentido, las complicidades y el diálogo sobre ciertas zonas de la intimidad que se comparten en los almuerzos y que algunos jamás compartirían con sus esposos o esposas, indica Liliana.
Uno de los problemas más graves es que muchas de las personas involucradas están casadas o tienen algún tipo de relación estable.
El siquiatra Nils Noya señala que en este orden las mujeres son más propensas a tener aventuras, ya que generalmente, para mantener una relación se deben tener gustos y aspiraciones en común.
La mayor parte del tiempo, los compañeros de trabajo cumplen a la perfección este requisito. A los hombres por su parte, los motiva o impulsa más la excitación que produce lo prohibido (más aún si alguno de los dos tiene pareja).

Clásicas excusas
Cuando esto ocurre no se hacen esperar las excusas de “hay una reunión”, “tengo un viaje de negocios”, “tuve un atraso y se me descargó el celular, por eso no te llamé”, entre muchas otras.

Aventura
Según la opinión de muchos jefes, las relaciones íntimas de compañeros de trabajo afectan directamente a la empresa.
A tanta gente le resulta excitante tener relaciones dentro de la empresa, arriesgándose a que los descubran. Utilizan el e-mail del trabajo para enviarse notas sensuales.
El teléfono interno de la empresa no se salva de ser utilizado para tener una plática no muy profesional.
Los enredos amorosos reducen la productividad y la concentración de los empleados, ya que llevan los conflictos personales al trabajo. Peor aún cuando se da una ruptura. Sin duda ninguno de los dos querrá ni verse.
A pesar de que en algunas empresas está castigada una relación con el despido, los comentarios sobran de personas que aseguran haber tenido o tener un romance con un compañero.

Mujer perjudicada
Como vivimos en una sociedad sumamente machista, es la mujer la que resulta perjudicada cuando una relación de este tipo se hace pública.
El hombre queda como el supervarón y lo más que recibe es una llamada de atención.
La mujer tiene que soportar regaños más duros, si no es despedida (aunque parezca mentira, en muchos caso se despide solo a la mujer), sin destacar su valor profesional dentro de la empresa.

Problemas de pareja
Para muchas personas, incluso sicólogos, el trabajo es una forma de desahogo. Es muy difícil dejar los problemas personales de lado, y cuando se tienen problemas de pareja y se recibe el apoyo o cariño de un compañero (o de una compañera, en el caso del hombre) se tiende a malinterpretar, destaca Liliana Zabala.
El crearse una ilusión del hombre inteligente, sofisticado y bueno de la oficina, es un error que cometen muchas mujeres, que creen que encontraron el varon perfecto.
Antes de arriesgarse y tener una aventura, aconseja Nils Noya, se debe tener muy claro que la imagen de bondad y cariño proyectan ese hombre o esa mujer, es la forma como debe ser en el trabajo, pero que ya en ‘el exterior’, las cosas cambian.
Por eso es bueno reflexionar y pensar si vale la pena jugarse el todo por el todo.

Entre otros aspectos

Cuando un hombre decide mantener una aventura con alguien de su trabajo, suele hacerlo simplemente por la parte física, por morbo, como forma de reafirmar su propia masculinidad. Los hombres lo suelen hacer por sexo. Tal cual: sexo. sexo y más sexo. Los móviles de la mujer varían. Desde un acto esporádico por simple curiosidad, hasta deseo de experimentar cosas nuevas, como si fuese una válvula de escape, ya sea por venganza o por amor. En términos prácticos son mucho más románticas que los varones. Eso le da otro tinte a las relaciones, donde todo depende de la mujer. No porque el varón proponga, en el trabajo, se tienen que dar las intimidades. Los hombres pueden mantener una relación de infidelidad duradera con una persona con la que no tengan nada en común. La mujer infiel suele buscar a alguien compatible con ella, con gustos e inquietudes similares, con la que se pueda compartir algo más que sexo.

Opinión

En el trabajo muchas parejas se han conocido y se han casado, dada la cercanía, el continuo verse, pero sobre todo la predisposición para una relación. Al hablar de predisposición hago referencia a un estado de alerta donde hay todo un funcionamiento sensitivo y una conducta activa que atrae a otra persona en iguales condiciones. En caso contrario surge la atracción por estar distraídos en la vida… y la atracción del otro te atrapa.
Los enredos amorosos ocurren por estar distraídos en nuestra realidad presente, donde confiadamente creemos que el amor de pareja puede mantenerse solo sin que eso implique estar constantemente agregando algún condimento a la relación. En conclusión, el engaño puede deberse a la falta de fortalecimiento diario en la relación de pareja.
Por otro lado, la predisposición que pueda surgir en una persona con una relación de por medio, tiene que ver con la dificultad en establecer límites afectivos en su vida y, por supuesto, la creencia que tenga respecto a la fidelidad de pareja.
Tanto el entorno (cultura, sociedad, creencias sociales), como las características personales
(Educación, autocontrol, vivencias personales y carencia afectiva) tienen que ver en todos estos aspectos.
Ingrid Saavedra / Sicoterapeuta

Historias

“Conocí a mi esposo en el trabajo. Empezamos siendo muy buenos amigos y con el tiempo nos dimos cuenta de que compartíamos los mismos principios e ideales. Su característico sentido del humor fue lo primero que me conquistó, y que siempre me hace sentir como si siguiéramos de novios, lo que fortalece nuestra relación. El hecho de que ambos seamos periodistas es una ventaja en el matrimonio, porque conoce de cerca mi trabajo, el horario, los viajes, los turnos de fin de semana y los imprevistos. Por eso considero que nos complementamos muy bien”.
Carla Paz y José Antonio Camacho 

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“Nos conocimos en la empresa Terbol. Él era ejecutivo de ventas y yo secretaria. El encuentro fue en una salida que planificamos para ir a almorzar como amigos. En esa cita hubo el flechazo y empezamos a frecuentarnos como pareja. Tuvimos un año y un mes de cortejo. En septiembre de este año cumplimos siete años de casados. Considero que la pareja se consigue en el lugar menos esperado. En esta oportunidad, por circunstancia de la vida, me correspondió el destino en y la fuente común de trabajo. Ahora somos felices, Tenemos una hija de seis años”.
Denisse Camacho y Richard Luis Saja

***

“Trabajábamos en el proyecto Bolfort. Yo era contadora y él ingeniero forestal. Estuvimos ocho meses de cortejos y luego nos casamos. Yo era callada. Él era charlatán. Creo que por eso congeniamos bien. Empezamos a conversar sobre las cosas de la vida y a salir para que yo conozca más. Así fue como surgió el amor. Tenemos tres hijos. Este año cumplimos tres lustros de matrimonio.
Emma Núñez y Orlando Melgarejo

“Creí estar enamorado. Estaba convencido de que era así. Todos los días la veía en la oficina que compartiamos. Le propuse matrimonio y nos casamos. Soy 26 años mayor que ella. No me siento feliz, pero soy respetuoso del destino con sentido cristiano, y continúo con la relacion, aunque con dificultades. La razón es que a mi edad ya no quiero estar más solo. Como testimonio puedo decirle a la gente que hay muchos matrimonios aparentes, como el mío, que fue producto de una relación de trabajo. Y no es que le eche la culpa al ambiente laboral, uno debería tener un horizonte más amplio, no acostumbrarse al compañerismo, aunque eso también tiene ventajas, porque uno se puede conocer mejor. Sin embargo, eso igualmente es relativo, toda vez que en la oficina se mantiene una conducta de apariencia formal, por respeto al trabajo”.
Pepe

“Al principio pensaba que establecer una relación amorosa con un compañero de trabajo que no esté comprometido, podría ser problema. Me animé y no me arrepiento. Mi esposo ya falleció pero vivimos felices. Aprendimos a combinar amor y trabajo en el rendimiento laboral. Eso les cuento”. María.

Observaciones

Asuntita Paz
Ingeniera medioambiental
Para mucha gente el coquetear al amigo o a la amiga en la fuente laboral, es algo que resulta divertido, y si se lo hace con sentido sano y expresión de respeto, hasta los ayuda a escapar de los problemas. Pero lo que posiblemente esas personas no hacen, es medir las consecuencias que pueda traer un romance con un compañero de trabajo.

Katia Viruez Algarañaz
Docente universitaria
Creo en las relaciones verdaderas hasta terminar en el matrimonio dentro del trabajo. La cuestión de la infidelidad se ve frecuentemente y creo que se da por falta de principios y confianza mutua. Se puede evitar no llevando las relaciones laborales a personales. Es decir a las frecuentes salidas (a cenar, almorzar, al cine y juntes entre otros motivos) después del trabajo.

Fabiola Fernández F.
Relacionista pública
Estas situaciones pueden darse ya que las personas pasan más tiempo en la fuente laboral que en la casa. Muchas veces la gente está atravesando conflictos o crisis en su relación matrimonial, entonces está vulnerable a una relación en la oficina. Creo que esto puede evitarse, ya que Dios nos hizo personas con capacidad de tomar decisiones.

Roxana Menacho
AstRÓLOGA Y QUIROMANTE
Cuando la pareja está pasando una crisis, él o la persona en cuestion se refugia en el compañero de trabajo. Esto porque se siente en el abandono, carente de atención en la casa o el noviazgo. Esta situacion genera atraccion con el compañero(a) laboral. El amante se convierte en el confidente y amigo que ayuda a superar todos los problemas. Eso se cree.

Víctor Hugo Áñez y María Cristina
Fundación Universidad de la Familia
Cuando vivimos una vida de dar amor, el riesgo de infidelidad por el compañerismo laboral y el tiempo que se pasa en el trabajo se disminuye a cero. Porque las necesidades emocionales de la pareja son suplidas. El gran riesgo de adulterio en el trabajo se da porque los requerimientos emocionales de las personas no son atendidas dentro del matrimonio.


Besos imaginativos

Antes de tomarte en serio el papel de conquistador, presta atención a lo que opinan ellas sobre el detalle más importante de la conquista... el saber besar. ¿Cuál es el beso perfecto?, fue la pregunta lanzada a chicas que, en su mayoría, aseguraron que el beso apasionado es el que las deja soñando con un segundo encuentro romántico.

“Es importante que antes haya una cierta química. Yo espero que sea cálido y no encontrarme con unos labios fríos y secos, lo que no quiere decir que se llegue al otro extremo”, comenta a Mia, Claudia, de 28 años, que trabaja en una entidad bancaria.
“No me gusta que me hagan la traqueotomía, lo ideal es que sean muy delicados, sin dejar de ser varoniles y apasionados”, dice Sandra, una universitaria de 25 años.
“Lo peor es que él crea que tú eres un objeto succionable. O que te deje arreglártelas sola con todo el operativo: una nariz larga, una barba mal afeitada, etc. O que te quite la respiración, obligántole a alejarlo de ti bruscamente”, argumenta Sabrina, estudiante de Comunicación.
“Si tiene los ojos abiertos o me muerde los labios con fuerza, de seguro que no vuelvo a verlo nunca más”, suma argumentos Katya, de 32 años.
“Me encanta que varíe, que busque sensaciones nuevas. Un beso en los párpados, el cuello, la parte interior de la muñeca, la rodilla... Imaginación, pues”, reclama Alexandra, de 35 años.

En resumen, besar es más que juntar los labios, más que emoción ciega, mucho más que rutina. Es un acto apasionado, ciertamente, pero que demanda de ellos —en opinión de ellas— creatividad y sensibilidad. Es un acto de dos que exige química, consideración, estética... Como para preocuparse, dirían muchos.

Las manos

Las manos son importantes en el acto de besar. Un abrazo o caricias delicadas pueden crear el equilibrio perfecto para el beso más audaz.

El lugar

El ambiente es importante para este grado de intimidad. Pregúntale a tu pareja si tiene problemas para besar en público. Si así es, no insistas en besuquearla en un minibús o en una reunión familiar.

Coquetas hasta decir ¡basta!

Las chicas coquetas, extremadamente sociables y a las que les gusta llamar la atención todo el tiempo, se dice que tienen un trastorno histriónico. Esto no es malo, mientras no sea obsesivo, aseguran los psicólogos que conocen del tema, más bien es una característica que puede beneficiar a una persona.

El trastorno histriónico de la personalidad se caracteriza por una emotividad generalizada y excesiva, y un comportamiento de búsqueda de atención del entorno.

Si una persona así puede controlarse, todo estará bien, pero si no, su actitud puede causarle problemas sociales, laborales y profesionales. “En el trabajo, por ejemplo, alguien podría malinterpretar el coqueterío y creerse con derecho para acosarla”, expresa el psicólogo Óscar Urzagasti.

En cuanto a su relación de pareja, el profesional explica que el novio, por muy comprensivo que sea, pronto alimentará celos e inseguridad. Puede también ocurrir que él no le preste la atención ni le dé todo el tiempo que ella cree que merece, hecho que le causará depresión y sembrará el camino de problemas, hasta una ruptura que es lo más probable.

Por eso, es bueno conocer la personalidad de cada individuo para saber cómo actuar, sin ofender ni dañar, y para tener claro hasta dónde se está dispuesto a tolerar.

Rasgos histriónicos

“Los artistas tienen rasgos histriónicos de manera casi necesaria, ya que al subir al escenario deben extremar sus gestos y movimientos para llamar la atención”, dice el psicólogo Tomy Salgueiro. “Pero, se torna en un defecto si el estado de ánimo y el humor de la persona es regulado y depende de lo que los demás digan y piensen sobre ella”, artista o no, complementa Urzagasti.

Según este especialista, una personalidad afectada negativamente por tal característica, muestra autodramatización, teatralidad y exagerada expresión emocional para llamar la atención. Y “cuando no lo consigue, se deprime y empieza a presentar problemas de identidad; sus quejas, por lo general, tienen que ver con que no son valoradas por nadie”.

Si el problema alcanza ribetes de gravedad, la ayuda de un psicólogo o un psiquiatra es lo más aconsejable, sugiere Urzagasti.

El profesional explica que todas las personalidades tienen un punto de comportamiento normal y uno expuesto a los extremos o patológico. “Si la personalidad histriónica se vuelve enfermiza, puede derivar en trastornos psicosomáticos, haciendo que lo psicológico se vuelva físico: el individuo desarrolla trastornos de ansiedad, problemas estomacales, úlceras y la ya mencionada depresión”.

Otro riesgo es que buscan en todas sus acciones la gratificación inmediata, y cuando comienzan a dedicarse a una actividad, su interés se desvanece rápidamente porque no son consecuentes.

Las personas histriónicas suelen hablar en voz muy alta, hacen gestos al mirar y conversar y marcan mucho sus movimientos al caminar. El hecho de ser abiertamente coquetas y seductoras, hace que ellas se perciban como un objeto de deseo. “Si le preguntas qué quisiera ser si pudiera elegir, ella dirá que una rosa, porque es muy linda, es roja, todos la ven y le prestan atención”.

El riesgo está en que los demás pueden llegar a leer las señales de manera distorsionada. “Si todas las relaciones en sociedad están erotizadas, no sólo se exponen al acoso”, también las malas interpretaciones conllevan una condena social.

Provocativa

La interacción con los demás se caracteriza por un comportamiento sexualmente seductor. Una persona así suele seducir a los nuevos conocidos disfrazando la actitud con carácter locuaz.

Amistad

Intensa al principio, pronto el interés va disminuyendo, pues conseguido el amigo, a otra cosa, parece pensar una histriónica.

Mejor los niños con las niñas y viceversa

Durante los primeros años de la etapa escolar, niños y niñas parecen estar muy alejados, pero esto se acentúa mucho más cuando llegan al cuarto o quinto curso de primaria, vale decir entre los 9 y 11 años de edad. Las chicas prefieren estar siempre con las chicas y los chicos con los chicos, ni hablar de aceptar “extraños”.

“No es porque se odien o exista desprecio entre sexos, lo que pasa es que en cierta edad las personas buscan a sus pares para poder desenvolverse en áreas que les son comunes”. A esta edad, las personas van asimilando valores y no pocas veces estereotipos relacionados con el sexo. “Por ejemplo, los varoncitos buscan a sus amigos porque quieren jugar fútbol o a las luchas, y, en el caso de las mujercitas, prefieren divertirse con muñecas, contarse cuentos o al maquillaje”; comenta el psicólogo Alexis Olivares. Parece difícil que un niño acepte lo del maquillaje o una niña se vea pateando una pelota... Pero, ¿por qué no?

La psicóloga Mónica Soliz señala que como adultos hay que procurar, tanto en el aula como en la casa, que la orientación sea aquella que trabaje las diferencias entre unos y otras, no como desventaja o ventaja, inferioridad o superioridad, sino sólo como parte de una variedad que enriquece.

“Mi hija de diez años no invita nunca a casa a ningún compañerito. Ella dice que mejor es jugar y compartir con las amigas, porque los chicos son muy torpes”, le cuenta Patty a Mía, citando a su niña, Susana. Lo que puede pasar es que exista incompatibilidad entre niños particulares; pero no es bueno que se generalice. “En los juegos, los pequeños se integran de manera fácil y sin problemas”, dice Olivares; por eso, es bueno estimular encuentros mixtos.

Además, hay niñas que disfrutan enormemente jugando a las guerritas o con autos, y gozan haciéndolo con amigos, hermanos o primos.

Por supuesto, hay que saber medir las circunstancias. Si en el colegio hay un niño excesivamente agresivo, habrá que pedir a la hija que trate de evitarlo si se desea salvar su integridad física. Pero hay que aclararle que es “ese” niño, no todos los niños de los que hay que cuidarse.

Y hay que diferenciar también los reparos de un niño para acercarse a una niña: es posible que ella le guste y no sepa cómo decírselo.

1. Orientación

Es importante que los padres y los maestros orienten a los chicos sobre las diferencias como riqueza, no como motivos de rivalidad o sentimientos de superioridad.

2. Elección

Si una niña se topa con un niño que la agrede, lo que el padre mejor puede hacer es darle a entender que se trata de un caso individual, pero que hay otros niños con los que puede jugar.

3. Amplitud

Lo peor que un adulto puede hacer es dividir los juegos en femeninos y masculinos. Los chicos deberían poder decidir sobre lo que les divierte.


Liberarse con música

ualquier niño, sin necesidad de que le enseñen, canta, reproduce los ruidos, utiliza baldes como tambores e imita lo que oye. Esa inclinación natural puede ser aprovechada para su desarrollo integral, dice la psicóloga Geraldine Aguirre, para quien saber escuchar es parte de acercarse a la música.

Escuchar algo bien elegido ayuda a dar lo que un niño está necesitando: tranquilidad, alegría, energía... Esta especialista se dedica a brindar, por ejemplo, terapias con música a niños con estrés, con problemas intrafamiliares o que simplemente buscan disfrutar de la música al máximo.

“Hay niños que han sido víctimas de violencia y la música los ayuda a liberar sus emociones y expresarse. Cosas de las que quizás no pueden hablar, con la música hasta las gritan”, explica Aguirre.

El universo de los sonidos es infinito. Qué mejor que enseñarles desde chicos a buscar esa variedad, de manera que no sean simples reproductores de lo que está de moda.

En ese sentido y para estimular la creatividad, sirve no sólo escuchar, sino también la oportunidad de tocar algún instrumento: uno nativo, como una tarka o un siku, o uno occidental, como el violín o el piano.

La profesora Selma Pauletti, del Conservatorio Nacional de Música, dice que practicar con un instrumento “ayuda al chico en su vida, ya que le exige ser organizado, con mucha disciplina y capacidad de coordinación”. Se ha comprobado “científicamente que ciertas áreas del cerebro desempeñan papeles importantes en la percepción y la producción musical, y se encuentran en el hemisferio derecho; por lo tanto, los niños que aprenden el lenguaje musical ya no sólo estimulan el lado izquierdo del derecho (como hacen al estudiar las diversas materias racionales en el colegio), sino que llegan a desarrollar ambos hemisferios”.

Armonía

Según guiainfantil.com, el niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de mejor manera con otros niños, estableciendo una comunicación más armoniosa. A esta edad, la música encanta y puede aportar seguridad emocional.

Memoria

La música también es beneficiosa para la concentración del niño, además de que le ayuda a mejorar su capacidad de aprendizaje en matemáticas. La música es pura matemática y tiene la capacidad de preparar mejor a los niños para el aprendizaje de otros idiomas, pues potencia su memoria auditiva.

Expresión

Los niños utilizan nuevos recursos al adaptar su movimiento corporal a los ritmos. A través de la música, el chico puede mejorar su coordinación y combinar una serie de acciones. Además, aprende a controlar óptimamente su cuerpo.