jueves, 8 de enero de 2015

6 señales que revelan que todavía sientes amor por tu ex pareja

Volver a encontrar a tu ex pareja siempre significa todo un revuelo de emociones, es posible que el hecho de volver a verlo te haga sentir inseguridad, temor, nervios y por qué no, amor. Muchas veces aseguramos que el pasado es pasado y que jamás tropezarás con la misma piedra; sin embargo, terminamos “cacheteando la banqueta” nuevamente por esa persona y sin darnos cuenta.

Para evitar este tipo de confusiones, es necesario analizar cada sensación que aparece en nosotros cuando mencionan cualquier cosa relacionada con el o la susodicha y sobre todo, con aquella relación llena de recuerdos conjuntos. ¿Cómo darnos cuenta de que aún estamos con el amor a flor de piel por esa persona? A continuación 6 puntos claves:

1. Las personas a tu alrededor están hartas de escuchar del tema

Cuando terminas una relación ya sea bien o mal, es posible que el tema salga a flote con tus amigos y conocidos. El problema está cuando la situación es recurrente y las personas comienzan a detestar el nombre de tu ex, debido a que cualquier cosa te lo / la recuerda y cualquier pretexto es perfecto para mencionarle. Si es así, definitivamente aún sientes algo.

2. No importa con cuántas parejas has estado, sigues en contacto con tu ex y de alguna manera continúan vinculados.

Cuando se trata de una relación de años, es probable que ambos aún compartan ciertos gastos o tengan la “custodia” de las mascotas o cualquier cosa que implique contacto entre ustedes. Cuando tienes una relación nueva y tu ex pareja sigue estando presente en ciertas situaciones; además de que te traerá severos problemas con tu relación actual, jamás cerrarás círculos y sí, seguirás de alguna manera clavado con tu ex.

3. Por más que te digan que te alejes de tu ex, no le ves nada malo en ser “amigos”.

Incluso la relación más sana tiene algunos puntos débiles. Una forma de saber si has comenzado a superar a un ex es si eres capaz de evaluar la relación de forma realista. Eso significa reconocer lo positivo, así como lo negativo.

Un estudio encontró que las personas que fueron capaces de identificar algo negativo sobre su pareja un mes luego de terminar, eran más propensos a tener un tiempo más fácil ajustándose a la nueva situación.

4. Aún conservas cosas de ella / el.

Seguramente conoces a alguien que lleva años de haber terminado con su ex y todavía conserva fotos, mensajes, cartas y ropa. El hecho de que alguien continúe guardando residuos de aquel amor hace evidente que esa persona no está lista para darle vuelta a la hoja y seguir con su vida…

5. Sigues en contacto con tu ex suegra.

Sí, esto puede parecer algo enfermo y psicópata pero hay personas que logran tener una relación amistosa con las madres de sus ex. No todas las suegras son malas, ¿o si?

6. Los stalkeas en todas las redes sociales.

Si tienes la suerte de que te hayan bloqueado, el olvidar a tu ex será más fácil. Sin embargo, hay personas que se obsesionan por saber qué, cómo, cuándo y quién está en la vida de sus ex, así que abren cuentas alternas para tener bajo la lupa a esa persona que en teoría detestan… Vaya, es lógico que si sigues interesado/a en saber cada detalle de la vida de tu ex es porque no lo superas…

Objetivo 2015:¡Revitaliza tu vida amorosa!

Al final de un día agotador, como los que tienen lugar durante el ajetreo de las fiestas navideñas, puede ser una buena idea relajarse e intimar mediante una sensual sesión de caricias, según indica la escritora Eva Gizowska, afincada en Londres y especializada en salud, pareja y bienestar.

Gizowska, autora del libro “Seduce: 100 Tips to Arouse” (Seducción: 100 consejos para atraer) es partidaria de “caricias para todos” y para ponerlas en práctica aconseja elegir un lugar tranquilo y confortable, atenuar las luces y poner música relajante.

“No se preocupe, no tiene que ser un masajista experto: simplemente déjese llevar y haga lo que le parezca adecuado, comenzando por unos suaves toques y caricias. Después, dígale a su pareja que se eche boca abajo, mientras usted se arrodilla a su lado”, prosigue Gizowska.

A continuación, “frótese las manos para calentarlas, coloque cada una de ellas en la parte inferior de la columna vertebral y trabaje ligeramente hacia arriba. Masajee, acaricie o deslícelas (lo que más le guste) a lo largo de la espalda, los hombros y el cuello, trabajando en dirección al corazón, siendo imaginativo y probando distintos tipos de presión y caricias”, explica

La escritora mallorquina Roser Amills (www.roseramills.com) coincide con Gizowska sobre la importancia de los roces cariñosos para despertar y mantener la pasión en la pareja y destaca que “no hay que esperar a la cama para acariciar”, una sencilla recomendación válida no solo para reforzar la intimidad amorosa en estas fechas pero para planteársela como uno de los mejores propósitos durante el año que comienza.



EL PODER DE LOS ARRUMACOS COMPARTIDOS

“Saber acariciar y saber disfrutar con ellas son habilidades susceptibles de aprendizaje y de entrenamiento, que cada persona ha realizado, en distinta medida, a lo largo de su vida, sin que nunca sea tarde para dedicarles atención y recuperarlas”, explica a Efe, Amills, autora del libro “Me gusta el sexo!”.

Según esta experta “siempre vamos despistados y con prisas pero para que las cosas sean distintas, en el seno de la pareja, hay que ocuparse simplemente de hacerlo de forma diferente la próxima vez”.

Si echas de menos que tu pareja se lance sobre ti apasionadamente, prueba a acariciarla con cualquier excusa: mientras habla por teléfono en la coronilla; si te abre la puerta, agradéceselo con un pellizco en la cintura o algo más abajo...”, sugiere la autora de “Me gusta el sexo!”.

Amills es categórica al afirmar: el cuerpo de nuestro ser amado “tiene mucha piel a la espera de los mimos y arrumacos y, por encima de la ropa, también son muy excitantes”.

“Todos necesitamos afecto y caricias y es un buen punto de encuentro para entendernos. A la hora de impartirlas no importa el momento, el caso es darlas, con el aliciente de que así, a lo mejor, nos entendemos un poco mejor”, destaca esta experta.



DECÁLOGO PARA REAVIVAR EL DESEO

También para la psicóloga clínica, María del Carmen Moyano Rojas, fundadora de Anagnor Psicólogos (www.anagnor.com), devolver el deseo y la sensualidad a nuestra relación de pareja puede ser uno de los propósitos más estimulantes para el 2014.

Esta experta en Terapia Breve ha elaborado, a petición de Efe, diez consejos prácticos para mejorar la sexualidad compartida y revitalizar nuestra vida amorosa en el año que entra, en los que aflora un común denominador: para estar bien con nuestra pareja, también tenemos que estar bien con nosotros mismos. .



1 Salir de la rutina y ser más creativos.

Aunque parezca difícil salir del automatismo, no lo es tanto. Una fórmula sencilla, consiste en poner atención a los “tengo que”, o sea a nuestras obligaciones o las que nos marcamos y que hacen que nuestra vida no sea tal, sino que nos hace comportarnos como autómatas. Cambiemos los “tengo que” por los “siento que”, referidos a lo que sentimos y a aquello que nos hacer sentir bien, y nuestra creatividad emergerá de forma natural.



2 Mejorar la comunicación erótica.

Un principio básico de la comunicación es que es imposible “no comunicar”, así que si tenemos que mejorar la comunicación a nivel erótico es que hay otras formas de comunicación que han caído en el mutismo. Otra fórmula mágica: cambia “el no puedo por el quiero”, o mejor, “el quiero por el puedo”.



3 Cultivar el ‘factor sorpresa’.

El sorprender a nuestra pareja tiene que ver con el cuidado de uno mismo, que es absolutamente imprescindible para poder cuidar de los demás, de la relación. Si estamos atentos a lo que nos gusta a nosotros, podremos dar con tanta generosidad que sorprenderemos al otro.



4 Permitir que cada uno se sienta libre y espontaneo.

Para poder vivir la relación con libertad y espontaneidad tenemos que ser respetuosos y ese respeto comienza por no poner adjetivos a lo que vemos y experimentamos. Es decir no hacer juicios de valor. Es difícil hacer daño o que nos hagan daño, si no nos sentimos enjuiciados ni enjuiciamos a los demás.



5 Mejorar los preliminares y juegos amorosos.

La relación que se establece en lo erótico y lo sexual se hace desde la parte más infantil que existe en cada uno de nosotros. Y cuando somos niños la relación con los demás se establece desde el juego. Por lo tanto: “Juguemos mucho en pareja!”.



6 Buscar los momentos y ambientes ideales.

Vivir nuestra sexualidad de forma sana implica madurez. Un signo de esta madurez es poder establecer la diferencia entre el ámbito privado y el público. La sabiduría está en elegir a la persona adecuada, del modo óptimo y vivir los sentimientos en el contexto más favorable. En el ámbito público, mostrando respeto hacia nuestra pareja, y en el privado, creando las situaciones más deseadas.



7 Fomentar la ternura y la cercanía emocional.

La “completitud”, es decir la cualidad de estar completo del ser humano, se consigue cuando tenemos una pareja que es cómplice de nuestros sentimientos. La ternura nos acerca y nos hace sentir seguros.



8 Relaciones más divertidas.

Recordemos que nuestra parte más divertida está en nuestro niño, saquémoslo más! Además, la risa fortalece nuestra psique.



9 Encontrar la frecuencia ideal para ambos.

No existe una asiduidad ideal, ya que cada uno de nosotros somos seres únicos e irrepetibles. Nunca nadie ha sido como nosotros y nunca habrá otro ser igual que yo. La frecuencia se sincroniza con el conocimiento del otro y siempre la estimularemos más si nosotros mismos estamos bien.



10 Atentos a la autoestima sexual.

La autoestima no se puede mejorar, se tiene o no se tiene. Si nuestra estima se nutre del otro, de lo que otros nos hagan sentir, el día que éste “otro” se marche nos quedaremos sin estima. Y si lo que hacemos es “desestimarnos” es conveniente visitar a un profesional. /



Lo dijo“Si echas de menos que tu pareja se lance sobre ti apasionadamente, prueba a acariciarla con cualquier excusa: si te abre la puerta, agradéceselo con un pellizco en la cintura o algo más abajo”

Roser Amills | autora de “Me gusta el sexo!”

Ventajas de ser amigos antes de ser pareja

La amistad entre el hombre y la mujer es muy difícil de sobrellevar, sobre todo si ambos están solteros y buscan formar una pareja. Pero aunque te parezca increíble, ser amigos antes de formar una pareja puede resultar mucho más beneficioso de lo que piensas. Cuando tienes una cita con un desconocido no sabrás hasta que pase un tiempo si eres compatible con él o no. Esto no ocurre si comienzas una relación con tu mejor amigo, pues las presiones no serán las mismas ya que hay un conocimiento previo y sabrás perfectamente si es el indicado para ti. Desarrollar un vínculo de amistad es algo que se hace progresivamente. Si tienes amigas que no se han sentido completamente en confianza el primer día, sino que se fue afianzando con el tiempo. Esto es realmente beneficioso en el caso de relaciones de pareja, ya que ambos conocerán sus gustos y debilidades y podrán fortalecerse afianzándose en una relación por mucho más tiempo./

Busca el lado kinky' del amor

Has escuchado hablar sobre el ¿amante kinky? Aunque suene gracioso, se trata de un personaje interesante y particular, descubre por qué.

¿Qué es? La psicóloga y sexóloga Liliana Zabala Lobo indicó que "ser un amante kinky no es solo sexo, sino que es una forma de expresar sexualidad de distintas maneras. Muchas veces está llena de sorpresas e imaginación, nos remite a dar riendas sueltas a lo instintivo, lo salvaje y rayando lo pervertido".

Los límites. Zabala expresó que los límites para ser un amante kinky va a depender de lo que ambos estén de acuerdo. Aquello que es aceptable y permisible para ambos, "no hacer cosas que ambos no están de acuerdo como tríos, sadomasoquismo, drogas, cibersexo con desconocidos u otro tipo de matiz que no les llene de placer y uno de los dos salga lastimado", detalló Zabala.

¿Quién puede ocupar ese rol? En la pareja cualquiera de los dos, hombre o mujer, puede convertirse en un amante kinky. "Lo destacable es que ambos estén dispuestos a ponerle un poco de interés y picardía para no caer en la rutina, cualquiera de los dos puede iniciar las fantasías", sostuvo Zabala. Asimismo mencionó que "un amante kinky no debe limitarse al tiempo y tener deseos de explorar lo inimaginable, alcanzar la dimensión de los confines del sexo, compartir ambos sus deseos y fogosidad, dejar de lado los prejuicios y tabú", apuntó Zabala.

Si falla la imaginación. La pareja puede recurrir no solo a la pornografía, sino también a otros elementos, "todo lo relacionado con el erotismo y la lujuria como ser lencería, masajes eróticos, literatura, videos, revistas, juguetes o links que les resulte estimulantes de la libido", acotó Zabala.

Monotonía. La sexóloga Carolina Rivero recomendó que las parejas salgan de la monotonía sexual. Por ello ambos tienen que hablar sobre lo que quieren hacer en la intimidad, además remarcó que la persona nunca debe hacer algo que la otra persona no quiera, porque todo depende de la cultura, religión de cada persona.

Cuándo debes decirle adiós al amor

No es fácil, pero hay ocasiones en las que no hay más opción que finalizar la relación con esa persona con la que habías planificado compartir tu vida por muchos años. Situaciones como discrepancia en creencias religiosas, problemas económicos o tensión con otros miembros de la familia pueden causar serios problemas que provocan tensión en una relación. Y, aunque pueden ser suficiente para destruirla, esto no necesariamente ocurre.

Sin embargo, hay otros momentos en los que irremediablemente hay que decir adiós.

1. CUANDO SE ACABA EL AMOR

Muchas veces habrás escuchado palabras como “el amor hay que cultivarlo” o “es necesario mantener viva la llama del amor”.

Aunque puedan parecer un cliché, la realidad es que son frases muy ciertas porque amor que no se cuida, se termina, se desgasta o se transforma, como quieras llamarlo.

Si ésta es tu razón para terminar con tu relación de pareja, procura hacerlo cuando estés completamente seguro de que eso es lo que deseas. Los expertos recomiendan buscar ayuda profesional para superar la crisis, pero si aun así no funciona y han descubierto que el amor ha cambiado, es momento de seguir adelante.

2. SI LA RELACIÓN SE TORNA VIOLENTA

Cuando esto ocurre, son muy pocas las posibilidades de que el problema puede superarse. La doctora en consejería profesional Monsita Nazario Lugo, del Centro Calidad de Vida, señala que en las relaciones de pareja, lo primero y lo más importante, es que hay que estar alerta de las señales de violencia y crear mucha conciencia.

“El primer indicio es un grito, una tirada de puerta y eso aunque todo lo haga no es normal ni correcto. Eso denota a simple vista que no hay respeto y que no hay autocontrol y en cualquier momento eso sigue escalando al momento que el empujón se convierte en un golpe. La conducta que no se corrige se va a repetir cada vez más severa”, asegura Nazario Lugo.

La experta añade que los problemas lo que hacen es acrecentar esos estilos violentos y mucho más en personas que no han desarrollado destrezas para controlar. Por eso, si luego de terapia, la actitud violenta continúa, sal de esa relación antes de que te cueste la vida.

3. SIN ESPACIO PARA TERCERAS PERSONAS

Cada pareja establece sus reglas y sus límites, pero si ni apostaste a una relación abierta, la realidad es que no tienes porqué soportar que tu pareja tenga un amante.

No importa si eres hombre o mujer, hay conductas inaceptables cuando estás dentro de una pareja y la infidelidad es una de ellas.

Si decides perdonar la falta, busca ayuda profesional para ambos de manera que te comprometas a perdonar y olvidar y la otra persona ponga de su parte para no repetir el engaño. Si te resulta imposible compartir el mismo techo sin sacar de tu mente la infidelidad, esto se convierte en razón suficiente para terminar la relación y buscar la manera de ser feliz sin engaños.

Si has tomado la decisión, deja a un lado la tristeza. El final de una relación, no importa las razones que te lleven a ello, es un momento triste. Para evitar caer en una depresión, procura pasar la página pronto y buscar actividades que te ayudan a despejarte. También debes buscar a esas viejas amistades con las que siempre pasaste buenos momentos.

miércoles, 7 de enero de 2015

El arte de la seducción conocé los aciertos y errores de los hombres

Muchos hablan sobre seducción, pero son muy pocos los hombres que en realidad saben usarla y sobre todo obtener un buen resultado de ella. Si bien no existen técnicas o métodos específicos para conquistar a una mujer o a un hombre, la sexóloga Carolina Rivero Elder, señala que la clave está en hacer las cosas con calma, siempre ir dando pequeños pasos, desde la manera de hablar, hay que hacerlo sin prisas, se debe mirar a los ojos a quien se pretende conquistar, los ademanes que se realicen tienen que ser suaves. “Estas son las características de una persona que se siente segura de sí misma, que tiene claro lo que quiere”, indica Rivero.

Al respecto, la escuela de seducción LevantArt de Buenos Aires, maneja la premisa de que los hombres tímidos, en el juego de la seducción, aprenden más rápido porque no poseen ningún conocimiento sobre cómo seducir, mientras que a los hombres que tienen experiencia se les dificulta más porque ya tienen un conocimiento propio posicionado en su cabeza.

Etapas, según la relación
Rivero explica que la seducción varía según la relación que se tenga. Seducir a un desconocido es más o menos como lanzarse al vacío, porque no se sabe muy bien con qué seducir. En este caso se usan trucos generales, al no saber la clase de persona que se tiene en frente no se puede predecir los resultados, esta situación se determina más por la suerte, según la sexóloga.

En el caso de los novios es donde más se nota el arte de la seducción, porque tienen más atenciones uno con el otro, y como se están conociendo, a diferencia del anterior caso, ambos saben con qué conquistar. Con respecto a los esposos, la experta señala que muchas veces la seducción se pasa por alto, como si ya no fuera necesaria, y es más bien en esta etapa donde puede darle ‘sabor’ a la relación.

Errores de ellos
Rivero señala que uno de los errores que cometen los hombres es creerse el mejor al saberse un seductor innato que solo le interesa seducir a como dé lugar y que sabe que no lo van a rechazar. Las mujeres son para él un trofeo, pero el sexo femenino es inteligente y se da cuenta de eso y los rechazan. Por otro lado, están los cargosos, que creen que aparentar ser un fiel perrito faldero, lo va a convertir en un Don juan. Si bien a las mujeres les gusta que las halaguen y las atiendan, necesitan una pareja y no un esclavo porque eso a la larga las agobia.

martes, 6 de enero de 2015

Los siete pecados capitales que debe evitar una pareja

A nadie le gusta las peleas, pese a que no siempre tienen que ser algo negativo. Lo importante es no herir al otro de forma innecesaria. Hay siete errores básicos que ninguna parejas debería cometer.

Pecado mortal número uno: no querer pelearse

No discutir no implica que el problema se solucione. Es más, esconderlo bajo la alfombra suele ser un problema mayor. Por eso, pelearse no es algo malo en sí, comenta el terapeuta de pareja David Wilchfort. Lo malo es quedarse solamente con quién tiene razón o quién tiene la culpa. Las parejas tienen que desarrollar una cultura constructiva del conflicto, recomienda el terapeuta Ferdinand Krieg. La premisa fundamental es que se pueda hablar de todo. "Muchos no lo aprenden nunca”.

Pecado mortal número dos: querer ganar siempre

El objetivo de una pelea no puede ser "yo quiero ganar”, sino "nosotros queremos ganar”. Wilchfort pone un ejemplo: La pareja está unida por una cuerda. Si uno tira, el otro siente que la cuerda se pone tensa, y de manera refleja, tira de ella. Así que cada uno tira para su lado. ¿Y entonces? ¿Alguno tiene que ceder? No, dice Wilchfort. "Ambos tienen que decir: ‘rectificar es de sabios’ al mismo tiempo”. Solamente cuando los dos aflojan, la cuerda deja de estar tensa.

Pecado mortal número tres: hacer una montaña de un grano de arena

Las peleas porque alguno deja la pasta de dientes sin tapar o los calcetines tirados son un clásico. ¿Por qué un grano de arena crece tan rápido hasta hacerse una montaña? Wilchfort señala que es porque uno piensa enseguida que el otro no está respetando sus deseos. A lo que se suma el miedo a tener que aguantar siempre lo mismo. "No es el calcetín que deja el otro, sino que uno se ve delante de los mil calcetines que el otro va a dejar tirados en los próximos años”. En este tipo de casos puede ayudar hacer inventario y registrar durante una semana todas las veces que el otro no los dejó tirados.

Pecado mortal número cuatro: generalizar
"Siempre dejas tus cosas tiradas” o "nunca vas a comprar al supermercado”. Este tipo de frases son "mortales”, subraya Krieg, porque el otro no se puede defender. Es mucho mejor dar un ejemplo positivo, como "antes siempre bajabas la basura”.

Pecado mortal número cinco: Acusaciones del tipo "Tú eres...”

Que una frase sea hiriente depende mucho de cómo se diga. Algo como "eres un dejado” suena bastante agresivo, porque el problema se convierte en una acusación personal al otro, señala Krieg. Es mucho mejor enviar mensajes en primera persona, como: "No me siento bien cuando hay tanto desorden”.

Pecado mortal número seis: montar una escena delante de otros

¿Los padres están de visita? ¿Vinieron unos amigos? Es el mejor momento para que una pelea se transforme en algo penoso. Cuando uno de los miembros de la pareja ataca al otro delante de los demás, lo deja muy mal parado, señala Krieg. Hay dos formas de salvar la situación: O bien se dice abiertamente: "Tenemos que resolver una cosa, así que nos vamos un momento y enseguida volvemos” o bien se aparta a la pareja y se le dice en reserva: "Tenemos una pelea pendiente, pero mejor la seguimos mañana”.

Pecado mortal número siete: gritar

Krieg explica que es muy fácil entrar en una espiral de acusaciones que termina en gritos que no llevan a nada. Cada uno saca sus armas y la pelea va en escalada, hasta que ninguno sabe cómo salir del atolladero. La psicóloga Felicitas Heyne cree que en ese caso lo mejor es una pausa. "Se puede decir: ‘mira, no estamos pudiendo hablar con calma. Dejémoslo y dentro de un rato nos sentamos, cuando podamos hablarnos bien’”. También ayuda cambiar de escenario. Krieg recomienda ir a dar un paseo juntos.