lunes, 8 de junio de 2015

¿Qué pasa después de tener sexo?

Hábitos post-coitales. Darle enseguida la espalda a la pareja y echarse a dormir; tomar el celular para ver quién lo llamó o ponerse a chatear, son hábitos que pueden arruinan el momento de pasión.

Comunicación corporal cambio de rutinas

Uno de los momentos más íntimos y de mayor valor sexual y emocional que puede vivir una pareja es el coito; y es después del sexo cuando las mujeres buscan entablar mayor acercamiento a través de caricias, abrazos y besos.

Además, se pueden hacer muchas cosas más después de un momento tan íntimo, que podrían ayudar a la pareja.

1. DULCES SUEÑOS

No hay una actitud más común y que moleste tanto, que una vez concluya el coito, la pareja –especialmente el hombre—se apresure a dar la espalda y se entregue a los brazos, no de su amada, sino de Morfeo.

De acuerdo con los especialistas hay que darse unos minutos para que

cada cuerpo, después de semejante faena, vuelva a su condición natural

y en función de eso pueda surgir el deseo de comer, hablar, dormir, de estar en silencio o bañarse juntos.

Lo ideal es continuar abrazado a la pareja, decirles palabras románticas, porque la mujer es un ser muy auditivo y en ese momento quiere escuchar palabras cariñosas, que le lleguen al alma, que la hagan valer como persona, como mujer y como amante.

2. ¡A LA DUCHA!

Que la pareja corra despavorida a la ducha a asearse una vez tiene el clímax es una conducta que irrita, porque a algunos les hace pensar que su cónyuge les tiene “asco”, que “quisiera escapar” o que “padeciera algún trauma sicológico”.

La higiene íntima es importante pero no hay que obsesionarse con ella al extremo de ducharse enseguida o tomar el spray de fragancia rosa y rociar el cuarto para evitar un olor delator.

3. SIN AFANES

La relación íntima más maravillosa puede quedar proscrita al libro del olvido y sin asomo alguno de un próximo encuentro, cuando la pareja vuela a vestirse, a pedir la cuenta o se atreve a decirle: ¿te pido ya el taxi?

En general, esas conductas son usuales en relaciones donde uno de los dos ha puesto el corazón, a éste le queda una sensación de vacío, pero al otro realmente le importa poco, la considera un “affaire”, algo meramente sexual e informal.

4. EXIJO REPETICIÓN

Insistirle a la pareja para que tengan un nuevo encuentro sexual cuando ésta ya se siente saciada o cansada es una conducta que debe evitar.

Lo mejor, mientras descansan es masajearse, acariciarse, hablar de algo que les interese y si se da un nuevo encuentro, pues mucho mejor.

5. VETAR FRASES

Expresiones que buscan aprobación como “¿te gustó?” o “¿de verdad me quieres?” denotan inseguridad de la pareja, necesidad de aprobación y eso molesta. Son frases que no tienen mucha credibilidad porque con el tiempo se han convertido en un cliché.

6. HACER OTRAS COSAS

Prender la televisión, ver el celular, ponerse a trabajar, leer un libro, hojear una revista o fumar un cigarrillo son “pecados” en la intimidad. Tampoco se queje de situaciones vividas hace poco.

7. ADULACIÓN

No hay nada más molesto que frases aduladoras luego de intimar como “esto es lo mejor que me ha pasado en toda mi vida”, “eres todo un volcán”, “nadie te supera”.

8. DEMUESTRE AFECTO

De la forma como termine una relación sexual depende una próxima.

Al terminar, por tanto, no se quede mirando para el techo. Es apropiado hacerle una manifestación de gratitud o afecto a la otra persona.

Basta con acariciarle el cabello, masajear su espalda, mirarla fijamente

a los ojos o darle un abrazo largo y sostenido.

Que la pareja sienta su presencia, su atención por unos minutos después de la relación sexual. Esa es una forma de gratitud, de manifestarle al otro el placer, la gratitud de haber compartido a través de su cuerpo ese nivel de goce.

domingo, 7 de junio de 2015

Señales para poder detectar a un hombre misógino

¿Misógino?, ¿y eso qué es...? Seguramente has escuchado la palabra, pero no te imaginas el significado. Según la Real Academia Española, un hombre misógino es uno que odia a las mujeres, manifiesta aversión hacia ellas o rehúye su trato. Según la revista Psychology Today, típicamente la misoginia es un odio inconsciente que los hombres forman temprano en la vida. Usualmente es el resultado de un trauma con una figura femenina en la cual confiaron. Una madre, novia, profesora abusiva pueden ser la razón por la que muchos hombres forman el odio hacia las mujeres.

Claves para detectarlo. En ocasiones, puede concentrarse en una mujer para hacer bromas o simplemente que sea su objetivo como ejemplo. Su defensa para su comportamiento puede ser que está coqueteando, que es divertido o carismático, no dejes que te confunda, comienza a actuar de manera irregular, puede pasar rápidamente de encantador a grosero o viceversa, hará promesas que no intenta cumplir; sin embargo, para los hombres, por el contrario, casi siempre cumple su palabra, su comportamiento hacia las mujeres en general suele ser engreído, controlador y egocéntrico.

Claves de pareja

Los emoticones han ayudado a muchos a expresar sus sentimientos y emociones. Ahora se han puesto de moda los "flirtmoji", un conjunto de emojis de contenido erótico, con el que las parejas intercambian mensajes "hot" a través de celulares. ¿Será bueno o no? los expertos lo explican.

No existe contacto. La sexóloga Carolina Rivero mencionó que se trata de un sexo de tipo voyerista, en el que se utiliza parte de los sentidos. "El del tacto no se utiliza y es importante el contacto con la piel de su pareja", apuntó.

Relación. Rivero señaló que si el cortejo, novio o marido se encuentra en otra ciudad o país, este tipo de comunicación es válido, siempre y cuando exista confianza. "Si esto es una emergencia y les va a ayudar a mantener la llama de la pasión encendida, está bien pero deben tener precaución". La terapeuta de pareja Liliana Zabala indicó que si la pareja es estable está permitido que se demuestren por medio de emoticones su lado amoroso y erótico.

Cuidado. La sexóloga puntualizó que si recién está conociendo a esa persona, es mejor evitar este tipo de conversación, ya que él o ella puede utilizarlo para el chantaje, es lo que les ha ocurrido a varias celebridades.

Intimidad. Zabala mencionó que para que no se acabe la intimidad, tanto él como ella si están en una relación estable pueden enviarse fotos, dedicarse canciones, "a los varones les encantan los mensajes hot", apuntó.

jueves, 4 de junio de 2015

Hombres mantenidos suelen ser más infieles

Un estudio publicado en la revista 'American Sociological Review' concluye que los hombres que dependen económicamente al 100% de sus esposas están en mayor riesgo de ser infieles, tres veces más que las mujeres en la misma situación.

La investigación, que fue traducida por la cadena CNN, revela que entre el 20 y el 25% de los hombres casados y entre el 10 y el 15% de las mujeres casadas se han involucrado en una relación extramarital.

"Las mujeres que dependen económicamente de sus esposos tienen alrededor de un 5% de probabilidades de desviarse, mientras que hay alrededor de un 15% de probabilidades de que un hombre que depende económicamente de su esposa sea infiel", se lee en la nota.

El estudio se basó en datos de más de 2.750 personas casadas de entre 18 y 32 años que participaron en el Estudio Longitudinal Nacional de la Juventud de Estados Unidos entre 2001 y 2011.

Otra encuesta de 'Working Mother Media' indica que las esposas proveedoras , particularmente las que no tenían en mente ganar la mayoría de los ingresos de su familia, se sienten menos satisfechas con su vida. ¿Qué opinas de estas investigaciones? Haznos conocer tu opinión en el muro del Facebook de El Deber.

Cómo ganar la batalla a la rutina sexual

El sexo es salud, y hay que saber disfrutarlo en todas las etapas de nuestra vida.

La rutina sexual, el aburrimiento y la pérdida de la pasión hacia el otro son algunos de los problemas a los que se enfrentan las parejas y que a veces pone en la cuerda floja una relación.

Vicente Briet, psicólogo clínico, especialista en sexología y miembro de la junta directiva de la Federación Española de Sociedades de Sexología, apunta que además de las disfunciones sexuales como la eyaculación precoz o la impotencia, el tema del deseo es uno de los más frecuentes.

Pese a que puedan influir aspectos como el carácter biológico, factores psicológicos, fármacos, etc. que a veces se disfrazan como rutina, “hay elementos en la pérdida del deseo que simplemente tienen que ver con el desgaste o con el tiempo que llevamos en pareja”, señala.

Pero, ¿cuándo aparece la rutina sexual? El experto apunta que no hay estudios definitivos, pero “parece que biológicamente la pasión tiene fecha de caducidad”; al investigar sobre parejas es al “tercer o cuarto año cuando suelen aparecer los primeros síntomas”.

Las 7 claves para combatir la rutina sexual

Comunicación. Hablar, hablar y hablar las cosas. Briet explica que lo más importante es “tomar conciencia” y ser capaces de “comunicar con claridad pero sin adoptar actitudes sincericidas” para poder empezar a emprender acciones. A veces somos demasiado sinceros y podemos expresarnos con vehemencia o acritud, causando daño a la otra persona. Para evitarlo, el doctor insiste en que la clave es no hablar acusando y recriminando, sino de cómo las cosas del otro nos hacen sentir. Es decir, “hablar desde el punto de vista de los sentimientos y acabar formulando propuestas de cambio”.

Espacios de individualidad. Lo que muchas veces llamamos burbuja personal resulta fundamental para la salud de la pareja.

El sexólogo señala que “hay parejas que se convierten en parejas fusión”, un caldo de cultivo ideal para la rutina.

Para evitar el desgaste “hay que quedarse siempre con un poco de apetito”, subraya.

La receta para recuperar la pasión y la ilusión “es que tengamos un espacio personal donde podamos cultivar nuestra individualidad y permita la posibilidad de echarnos de menos”. Y es que, como dicen, se necesita ausencia para valorar la presencia.

No hacer comparaciones con estudios o el entorno. Tendemos a intentar seguir la línea de lo que entendemos o lo que socialmente se nos establece como normal. El especialista destaca que esto es un error que además puede provocar “una presión bárbara”. Lo que hay que hacer es “marcar nuestros propios estándares porque es el criterio de pareja el que tiene que triunfar, y la calidad es lo que ha de primar” dentro de la frecuencia que nos marquemos nosotros mismos. Si no el sexo se convierte en una obligación “y es cuando pierde el interés”, apunta.

Cultivar el interés y la pasión por el otro. La clave está en entender a la pareja “como si fuera una especie en peligro de extinción, una persona que podemos perder porque sigue siendo digna de admiración”. Para hacerlo, es importante “que hablemos con cierta regularidad de sexo, que hagamos planes eróticos aunque no se lleven luego a la práctica, que nos toquemos, nos acariciemos de manera insinuante, y al margen de la propia relación sexual”. Tenemos que aprender a “descoitar la relación y no estar siempre a la búsqueda del orgasmo”.

“Hay que actuar continuamente como si estuviéramos excitados sexualmente”, señala Vicente. “El deseo, si no tiene un soporte y un alimento para la acción, es como la llama de una leña que no acaba de arrancar”.

Sorprender y usar la imaginación. Tenemos que huir de la rutina para fomentar un clima que favorezca el reencuentro. El psicólogo señala que “hay que romper con la inercia que nos lleva a buscarnos o a hacerlo en el mismo sitio”. Algo interesante puede ser “recuperar actividades que nos han podido resultar excitantes en el pasado”. Si queremos que el deseo aparezca “debemos concederle el valor y protagonismo que merece”.

Experimentar. Es algo fundamental. Juguetes sexuales, posturas, juegos, cambios de rol, fantasías… debemos saber pedir a nuestra pareja las cosas que nos gustaría hacer sin tener miedo a expresarnos y a partir de ahí “generar espacios de encuentro”.

Cultivar el propio atractivo personal. Muchas veces pensamos que cuando tenemos pareja ya está todo conseguido y conquistado. El psicólogo señala que es fundamental “cuidar la higiene, atuendo, alimentación, lenguaje, el mimo al otro, es algo continuo” porque no podemos abandonarnos ni tomar el camino de la dejadez. Es importante “tener interés, cuidado y atracción por el otro y tomarlo como una responsabilidad”. El amor y el deseo son una conquista continua.

Vicente Briet subraya que para que se de una buena relación tiene que haber cuatro ejes que la sustenten: compatibilidad de valores, compatibilidad de caracteres, la parte de la pasión y el tema del compromiso “que se define cuando los tres anteriores están claros”.

4 EXPERIENCIAS SEXUALES TODA PAREJA DEBE TENER

Estas misiones harán maravillas con tu vida sexual (y tu relación). Saca tu lápiz y empieza a tacharlas de tu lista.

Inventen su propia posición

“Mejorar nuevas posturas sexuales demuestra que tienen la confianza suficiente para experimentar”, asegura Susan Crain Bakos, autora de The Orgasm Bible. Ambos se sentirán como pioneros sexuales, lo que creará intimidad (y confianza) que liberará sus libidos. TIP: Mejora las posturas que más disfrutan, aumentando pequeños cambios hasta que encuentren lo que funciona para ambos.

Designen un día para el amor

Elegir un día para la actividad erótica es esencial en una relación. “Aunque muchas personas se quejan y no les gusta ‘planear’ la actividad sexual, reservar un día cada mes creará anticipación”, dice la terapeuta Michele Weiner-Davis.

Así que elijan un día para llenarse de atenciones y hacer cosas diferentes: tomen un baño juntos, vayan a un hotel, dense masajes, jueguen strip poker, cocínense sin ropa…

Dense un ‘break’ sexual

El sexo puede convertirse en algo rutinario y aburrido. “Es necesario reconstruir la tensión sexual”, asegura Weiner-Davis. Planea una semana ‘libre de sexo’ (nada de acción oral y tampoco toqueteos). Luego de 7 días de agonía, ambos libidos estarán que arden. Cuando (finalmente) comiences la actividad sexual, extiende el tiempo de ‘juego previo’.

Un ‘quickie’ en una fiesta

Escabullirte en una fiesta o reunión social para tener 20 minutos a solas le da un golpe de excitación a una vida sexual rutinaria, asegura Gloria Brame, Ph.D., autora de Different Loving. Y tiene repercusiones a largo plazo: recordar estos momentos activa el deseo años después.

Descubre por qué algunos hombres sienten fobia a estar a solas con su pareja.

Si pensabas que solo algunas mujeres tienen fobia a un encuentro íntimo, estás equivocada, pues ellos también lo padecen pese a que aman a su media naranja. Descubre por qué.

Mala experiencia. El urólogo David Rubin De Celis señaló que en algunos casos se da por un problema previo que ha marcado su vida, por ejemplo la disfunción eréctil. "Es cuando el miembro no llega a la rigidez total, una de las causas es el estrés, si esto le pasó una vez, él piensa que le puede volver a pasar”, acotó.

Fobia. La terapeuta de pareja Liliana Zabala explicó que algunos hombres tienen miedo a perder la erección, a no complacer a la mujer e incluso tienen complejos con el tamaño de su pene, porque se consideran menos.

Trauma. El psicólogo Jhonny Ledezma indicó que si el varón a temprana edad vio pornografía, sin tener información adecuada, esto más adelante puede afectarle, ya que a su corta edad no tenía la capacidad para entenderlo. "Este es uno de los motivos por los que ellos tratan de evitar momentos de privacidad con su pareja", agregó el profesional. Mientras que Zabala puntualizó que el temor a la intimidad puede ser porque cuando era pequeño fue víctima de abuso sexual o porque los padres lo encontraron masturbándose y fue castigado.

Cultura. Ledezma mencionó que en la actualidad continúa existiendo la cultura machista, el varón tiene que rendir al 100% en la intimidad y esto (lógicamente) repercute en él. Cuando está con su pareja piensa que no va a tener un buen rendimiento. Zabala sostuvo que "las creencias culturales y religiosas son factores que inciden de manera significativa a la hora de la intimidad".

Recomendación. El hombre tiene que contarle a su pareja por lo que está pasando, ella tiene que saber escuchar y comprender, pero si aún así continúa (por ejemplo con la eyaculación precoz), deben buscar a un profesional, aconsejó Ledezma. la experta apuntó que la terapia va a depender de la causa y la mujer como pareja es "clave" para ayudar a superar el problema, "todo problema se desprende de experiencias fuertemente traumáticas que han marcado el psiquismo del hombre, en su infancia o primeras experiencias sexuales".

miércoles, 3 de junio de 2015

Hombres mantenidos suelen ser más infieles

Un estudio publicado en la revista 'American Sociological Review' concluye que los hombres que dependen económicamente al 100% de sus esposas están en mayor riesgo de ser infieles, tres veces más que las mujeres en la misma situación.

La investigación, que fue traducida por la cadena CNN, revela que entre el 20 y el 25% de los hombres casados y entre el 10 y el 15% de las mujeres casadas se han involucrado en una relación extramarital.

"Las mujeres que dependen económicamente de sus esposos tienen alrededor de un 5% de probabilidades de desviarse, mientras que hay alrededor de un 15% de probabilidades de que un hombre que depende económicamente de su esposa sea infiel", se lee en la nota.

El estudio se basó en datos de más de 2.750 personas casadas de entre 18 y 32 años que participaron en el Estudio Longitudinal Nacional de la Juventud de Estados Unidos entre 2001 y 2011.

Otra encuesta de 'Working Mother Media' indica que las esposas proveedoras , particularmente las que no tenían en mente ganar la mayoría de los ingresos de su familia, se sienten menos satisfechas con su vida.