Uno de los dilemas con los que las parejas se encuentran cuando contraen nupcias es la división de tareas. No colaborar u olvidarse de los quehaceres de la casa desencadena una serie de malentendidos y pasa factura a la relación. En un mundo en el que los roles tanto del hombre como de la mujer están severamente marcados, hay que encontrar el equilibrio y evitar este tipo de “problemitas”.
Ambos deben equilibrar. La pareja debe participar por igual en los quehaceres del hogar de acuerdo al tiempo que ambos disponen, afirma el psicólogo Yohonny Ledezma. Esto fomentará la unidad como pareja y como matrimonio. El psicólogo enfatiza en que uno de los factores que debe cambiar es el punto de vista de cada uno, es decir, que cada cual debe saber ponerse en el lugar del otro.
Responsabilidad compartida. Que la esposa tenga habilidades para realizar tareas en el hogar, no debe impedir que el hombre pueda aprender a hacerlas. La base de todo ello es y debe ser la comunicación clara y precisa. "Entender que con el matrimonio la responsabilidad no es por separado sino juntas, lo que uno haga repercutirá en el otro miembro del matrimonio", resalta.
¿Qué tipo de matrimonio es? Aunque los roles del hombre y la mujer estaban marcados, la psicóloga y terapeuta, Alejandra Covarrubias, aclara que estos recién se “están” educando ya que ahora tanto el hombre como la mujer comparten los quehaceres, pero también influye mucho el ambiente cultural. Lo mejor es ponerse de acuerdo y comprometerse. Asimismo, hay que ver dos cosas muy importantes: ¿la pareja tiene o no tiene hijos? ¿Son jóvenes? ¿ambos trabajan? Y recién ahí determinar cómo pueden dividir las tareas del hogar.
Compromiso. Llegar a un acuerdo puede ser un poco complicado, pero no se deben poner reglas sino determinar las acciones y cumplirlas porque si bien la pareja la conforman ambos, cuando llegan los niños la pareja automáticamente se vuelve familia y existe más responsabilidad para hacer estas cosas. “El hecho de vivir en pareja ya es una decisión que toman dos personas y desde ese momento uno ya tiene responsabilidades”, remarca Covarrubias.
No perder la calma. Si alguna tarea no se llega a realizar no hay que perder la calma, apunta Covarrubias. Por ello que hay que aprender a mejorar porque somos un poco complejos y también se tiene que aprender a no pelear. Muchas veces esos pequeños disgustos no vienen de la pareja, sino de temas transversales como la presión del trabajo o el estrés.
Consejos para las parejas, como actuar en infidelidad, noviazgo y mucho amor
jueves, 11 de agosto de 2016
¿Por qué las solteras eligen el fruto prohibido?
De acuerdo con el resultado de una encuesta efectuada por un equipo de investigadores de la Universidad Cristiana de Texas (Estados Unidos), la doctora en psicología Sarah Hill ha hecho conocer que a las solteras les interesa más los varones que mantienen una relación, porque les parecen más atractivos, cariñosos e, incluso, hasta más ricos.
En el experimento, varios psicólogos ofrecían a dos grupos de mujeres que estimaran el atractivo de diversos hombres que aparecían en diferentes imágenes, tanto solos como en compañía de sus esposas. Los resultados demostraron la hipótesis de que los hombres con novia o esposa suscitan más interés en otras mujeres que los solteros.
Para responder a esta interrogante, Rocío Chacón intrevistó a la psicóloga María Esther Flores.
¿LAS MUJERES QUE SE INTERESAN POR HOMBRES CASADOS TIENEN ALGÚN PERFIL?
No hay un perfil definido ni exacto. Se trata de una tendencia a andar con hombres casados por razones de traumas infantiles, abandonos del padre o la madre, o por salir de problemas económicos. Lo más común es por inseguridad, además de un desarrollo de autoestima muy pobre.
Robin Norwood en su libro “Las mujeres que aman demasiado” explica con mucha claridad y de manera simple, cómo algunas niñas que tuvieron padres infieles y que abandonaron a su esposa dejando a la niña sin contacto alguno, sufren una herida emocional muy fuerte. Conforme van creciendo tratan de buscar al padre en todos los hombres desde la adolescencia, con las mismas características del papá abandónico, insensible y desconsiderado.
Trata de arreglar la historia del padre en esos hombres. Es lo que en psicología llamamos un fantasma. Al principio sienten que podrán dominar a ese nuevo hombre, y obligarlo a quedarse en su vida, ya que con el papá no pudieron. Lo que hacen entonces es darlo todo sin medida alguna. Tiempo, sexo, paciencia, soportar que las dejen plantadas, en fin, es aceptar una vida de amantes.
Es normal para ellas estar a escondidas, recibir migajas, ser la segunda, no tener beneficios familiares, ni estar en público con su pareja. Es dar más de la cuenta o “amar demasiado”, con la esperanza de que un día todo va a cambiar. Y así se pueden ir largos años esperando los cambios o conformarse, igual que lo hizo la niña en aquel momento cuando perdió a su padre.
Son mujeres adultas que actúan con los sentimientos de una niña herida, resentida con la vida, autodestruyéndose y volviendo a maltratarse tal y como lo hizo la vida con ella cuando era niña.
Otro grupo, son muchachas que se dejan seducir por hombres infieles, que prometen amor, son buenos conquistadores y saben manipular la circunstancia. Se enamoran legítimamente de este hombre y llegan a ver a la esposa como una mala persona, ya que el amante se ha encargado de hablar de los defectos de esa malévola esposa que lo tiene atrapado.
Otras lo asumen como un reto en la vida. Les gusta competir con otras mujeres y sentirse superiores, se meten en los matrimonios y harán lo que sea por ganar al hombre que se propusieron llevarse como trofeo. (Esta posición es peligrosa para cualquier matrimonio).
Todos estos grupos de mujeres en el fondo padecen de miedos, inseguridad y no están equilibradas ni gozan de armonía ni paz interior. Requieren de ayuda para dejar relaciones que lejos de ayudarlas a salir adelante al final las consumen en fuertes depresiones y dolor.
¿HAY OTRAS RAZONES DEL POR QUÉ A ALGUNAS MUJERES LES GUSTAN LOS HOMBRES CASADOS?
En general, los hombres casados despiertan emociones que provocan mucha adrenalina al ser clandestinas, llenas de secretos y mucha fantasía sexual, por eso es fácil que muchas caigan. Porque de esa manera rompen la rutina. Pero por lo general estas historias tienen un mal final y muchos sufren en el camino.
¿CUÁLES SON LAS RAZONES PSICOLÓGICAS POR LAS CUALES UNA MUJER DECIDE SALIR CON UN HOMBRE CASADO?
1. Baja autoestima: Las mujeres que han sido maltratadas en la infancia, especialmente por su madre, y las han criticado severamente por su físico, o las vieron como tontas y poco merecedoras de las cosas buenas aprenden a seguir siendo poco cosa. Buscan malas relaciones de amigos, laborales y otros aspectos de su vida, pero muy especialmente optan por hombres casados para seguirse castigando como lo hicieron los adultos durante su infancia. Por eso deben aprender a encontrar el dolor verdadero, perdonar el pasado y así darse un lugar de afecto real.
2. Abuso sexual infantil: Esta es una de las tantas secuelas que deja el abuso sexual infantil. Especialmente si es por incesto del padre. Al tener un hombre casado, es una manera de mantener el abuso como autocastigo. La vergüenza y la culpa del abuso le impiden estar con un hombre libre. Sólo con ayuda psicológica puede salir de este trauma.
3. Complejo de inferioridad: Algunas mujeres lo hacen porque presentan un fuerte complejo de inferioridad, por traumas infantiles. Creen que al tener una relación clandestina y mantener las mentiras pueden obtener beneficios del amante casado, como mimarlas más y darles regalos especiales con tal de mantener el secreto y no delatar la relación con la esposa y los hijos. De esta manera se sienten fuertes aparentemente y le ganan a la esposa una batalla emocional.
4. Pérdida del padre: Han perdido a su padre por divorcio, muerte, abandono, por violentos o adictos, tratan de compensar su dolor con un hombre que ya tiene familia e hijos, y convierten la relación del hombre casado como si ella misma fuera una hija más. Hacen un intercambio de sexo por afecto paternal.
5. Dificultad para socializar y hacer nuevas relaciones: Han sido muy mimadas y lo han tenido todo, y especialmente las que se han criado sin límites, no aprendieron a resolver conflictos; por lo tanto no saben tener buenas relaciones interpersonales. Entonces cuando aparece algún conquistador casado, ellas caen en la relación con tal de no tener que hacer mucho. Se adaptan y se dejan amar, sin importar lo social ni lo moral.
6. Deslumbramiento: Se sienten deslumbradas al ver a sus amigas u otras mujeres cercanas que cuentan lo maravilloso que la pasan con amantes, viajan, van a comer a lugares lindos, tienen regalos caros, en algunos casos hasta carro y apartamento y muchos otros beneficios. Intentan hacer lo mismo para disfrutar de esa mágica vida que les relatan.
7. Comodidad en la relación de pareja: Algunas mujeres traen mucho cansancio de relaciones anteriores malas de pareja, donde tuvieron que trabajar mucho físicamente para el hombre como servirles, planchar, cocinar, atenderlos desmedidamente y no fueron valoradas. Se separan de dicha relación y luego prefieren hacer una nueva con poco compromiso. Que sea solo para disfrutar del sexo y el buen tiempo, y no repetir la triste historia de servir. Entonces un hombre casado calza muy bien con sus nuevas aspiraciones.
¿CUÁLES SON LOS PROBLEMAS A LOS QUE SE ENFRENTAN LAS MUJERES QUE SALEN CON HOMBRES CASADOS?
Lo más común son los sentimientos de culpa por hacerles daño a otra mujer y a los hijos del hombre casado.
– El miedo a que los pillen en la calle.
– Mantener las mentiras y no acordarse de qué fue lo que hizo o dijo. Temor a las críticas sociales y familiares.
– Temor al rechazo de su propia familia y la familia del hombre casado.
– Temor a demandas por parte de la familia del hombre casado.
– Temor moralmente al castigo divino.
También sufren cuando como amantes hacen planes y luego las dejan plantadas por darles prioridad a sus hijos y esposa. Y como amante debe callar y soportar. Eso le deja una secuela de dolor emocional recordándole lo mal que anda su autoestima al tener que soportar callada las humillaciones.
Si una mujer que sale con un hombre casado quiere dejarlo, pero no sabe cómo, ¿cuáles son los mejores 5 consejos para que lo logre?
-Aprender a valorarse y retomar su autoestima.
-Aprender a enfrentar conflictos de las relaciones de hombres libres y las relaciones libres.
-Asumir el reto de estar solas y conocerse mejor en lugar de llenarse con malas relaciones donde se reciben solo migajas.
-Aprender a sentirse merecedora de una vida de casada con su propio hogar y disfrutar de construir ese nuevo hogar.
-Tener el valor de dejar la clandestinidad, la adrenalina y el sexo furtivo de amantes y aprender a tener una sexualidad sana, con ternura y mantenerla aun más después de hacer el amor. Disfrutar del amor de verdad, recíproco y bello.
¿CUÁL ES EL MEJOR CONSEJO PARA QUE UNA RELACIÓN COMO ESTAS NO NOS DAÑE COMO MUJERES?
Lo mejor es no tener una relación con un hombre casado.
Casi nunca tienen un final feliz. Las mujeres deben saber que un hombre casado que lleva mucho tiempo de amante es muy difícil que deje su hogar. Por los hijos, luego los nietos y sobre todo por no dejar a una esposa que le resuelva su vida de hogar.
Es triste ver cómo una muchacha soltera pierde años de su vida esperando ser valorada por el hombre casado. Eso no es real mientras sea amante. Desde el principio se marca la cancha y con los años queda así.
Lo mejor es ser siempre libre por dentro y por fuera. Vivir con paz interior y sentirse amada por un hombre íntegro y solo para ella que la valore y dé la vida por ella. El amor verdadero gana cualquier batalla, siendo amante la batalla está ya perdida.
En el experimento, varios psicólogos ofrecían a dos grupos de mujeres que estimaran el atractivo de diversos hombres que aparecían en diferentes imágenes, tanto solos como en compañía de sus esposas. Los resultados demostraron la hipótesis de que los hombres con novia o esposa suscitan más interés en otras mujeres que los solteros.
Para responder a esta interrogante, Rocío Chacón intrevistó a la psicóloga María Esther Flores.
¿LAS MUJERES QUE SE INTERESAN POR HOMBRES CASADOS TIENEN ALGÚN PERFIL?
No hay un perfil definido ni exacto. Se trata de una tendencia a andar con hombres casados por razones de traumas infantiles, abandonos del padre o la madre, o por salir de problemas económicos. Lo más común es por inseguridad, además de un desarrollo de autoestima muy pobre.
Robin Norwood en su libro “Las mujeres que aman demasiado” explica con mucha claridad y de manera simple, cómo algunas niñas que tuvieron padres infieles y que abandonaron a su esposa dejando a la niña sin contacto alguno, sufren una herida emocional muy fuerte. Conforme van creciendo tratan de buscar al padre en todos los hombres desde la adolescencia, con las mismas características del papá abandónico, insensible y desconsiderado.
Trata de arreglar la historia del padre en esos hombres. Es lo que en psicología llamamos un fantasma. Al principio sienten que podrán dominar a ese nuevo hombre, y obligarlo a quedarse en su vida, ya que con el papá no pudieron. Lo que hacen entonces es darlo todo sin medida alguna. Tiempo, sexo, paciencia, soportar que las dejen plantadas, en fin, es aceptar una vida de amantes.
Es normal para ellas estar a escondidas, recibir migajas, ser la segunda, no tener beneficios familiares, ni estar en público con su pareja. Es dar más de la cuenta o “amar demasiado”, con la esperanza de que un día todo va a cambiar. Y así se pueden ir largos años esperando los cambios o conformarse, igual que lo hizo la niña en aquel momento cuando perdió a su padre.
Son mujeres adultas que actúan con los sentimientos de una niña herida, resentida con la vida, autodestruyéndose y volviendo a maltratarse tal y como lo hizo la vida con ella cuando era niña.
Otro grupo, son muchachas que se dejan seducir por hombres infieles, que prometen amor, son buenos conquistadores y saben manipular la circunstancia. Se enamoran legítimamente de este hombre y llegan a ver a la esposa como una mala persona, ya que el amante se ha encargado de hablar de los defectos de esa malévola esposa que lo tiene atrapado.
Otras lo asumen como un reto en la vida. Les gusta competir con otras mujeres y sentirse superiores, se meten en los matrimonios y harán lo que sea por ganar al hombre que se propusieron llevarse como trofeo. (Esta posición es peligrosa para cualquier matrimonio).
Todos estos grupos de mujeres en el fondo padecen de miedos, inseguridad y no están equilibradas ni gozan de armonía ni paz interior. Requieren de ayuda para dejar relaciones que lejos de ayudarlas a salir adelante al final las consumen en fuertes depresiones y dolor.
¿HAY OTRAS RAZONES DEL POR QUÉ A ALGUNAS MUJERES LES GUSTAN LOS HOMBRES CASADOS?
En general, los hombres casados despiertan emociones que provocan mucha adrenalina al ser clandestinas, llenas de secretos y mucha fantasía sexual, por eso es fácil que muchas caigan. Porque de esa manera rompen la rutina. Pero por lo general estas historias tienen un mal final y muchos sufren en el camino.
¿CUÁLES SON LAS RAZONES PSICOLÓGICAS POR LAS CUALES UNA MUJER DECIDE SALIR CON UN HOMBRE CASADO?
1. Baja autoestima: Las mujeres que han sido maltratadas en la infancia, especialmente por su madre, y las han criticado severamente por su físico, o las vieron como tontas y poco merecedoras de las cosas buenas aprenden a seguir siendo poco cosa. Buscan malas relaciones de amigos, laborales y otros aspectos de su vida, pero muy especialmente optan por hombres casados para seguirse castigando como lo hicieron los adultos durante su infancia. Por eso deben aprender a encontrar el dolor verdadero, perdonar el pasado y así darse un lugar de afecto real.
2. Abuso sexual infantil: Esta es una de las tantas secuelas que deja el abuso sexual infantil. Especialmente si es por incesto del padre. Al tener un hombre casado, es una manera de mantener el abuso como autocastigo. La vergüenza y la culpa del abuso le impiden estar con un hombre libre. Sólo con ayuda psicológica puede salir de este trauma.
3. Complejo de inferioridad: Algunas mujeres lo hacen porque presentan un fuerte complejo de inferioridad, por traumas infantiles. Creen que al tener una relación clandestina y mantener las mentiras pueden obtener beneficios del amante casado, como mimarlas más y darles regalos especiales con tal de mantener el secreto y no delatar la relación con la esposa y los hijos. De esta manera se sienten fuertes aparentemente y le ganan a la esposa una batalla emocional.
4. Pérdida del padre: Han perdido a su padre por divorcio, muerte, abandono, por violentos o adictos, tratan de compensar su dolor con un hombre que ya tiene familia e hijos, y convierten la relación del hombre casado como si ella misma fuera una hija más. Hacen un intercambio de sexo por afecto paternal.
5. Dificultad para socializar y hacer nuevas relaciones: Han sido muy mimadas y lo han tenido todo, y especialmente las que se han criado sin límites, no aprendieron a resolver conflictos; por lo tanto no saben tener buenas relaciones interpersonales. Entonces cuando aparece algún conquistador casado, ellas caen en la relación con tal de no tener que hacer mucho. Se adaptan y se dejan amar, sin importar lo social ni lo moral.
6. Deslumbramiento: Se sienten deslumbradas al ver a sus amigas u otras mujeres cercanas que cuentan lo maravilloso que la pasan con amantes, viajan, van a comer a lugares lindos, tienen regalos caros, en algunos casos hasta carro y apartamento y muchos otros beneficios. Intentan hacer lo mismo para disfrutar de esa mágica vida que les relatan.
7. Comodidad en la relación de pareja: Algunas mujeres traen mucho cansancio de relaciones anteriores malas de pareja, donde tuvieron que trabajar mucho físicamente para el hombre como servirles, planchar, cocinar, atenderlos desmedidamente y no fueron valoradas. Se separan de dicha relación y luego prefieren hacer una nueva con poco compromiso. Que sea solo para disfrutar del sexo y el buen tiempo, y no repetir la triste historia de servir. Entonces un hombre casado calza muy bien con sus nuevas aspiraciones.
¿CUÁLES SON LOS PROBLEMAS A LOS QUE SE ENFRENTAN LAS MUJERES QUE SALEN CON HOMBRES CASADOS?
Lo más común son los sentimientos de culpa por hacerles daño a otra mujer y a los hijos del hombre casado.
– El miedo a que los pillen en la calle.
– Mantener las mentiras y no acordarse de qué fue lo que hizo o dijo. Temor a las críticas sociales y familiares.
– Temor al rechazo de su propia familia y la familia del hombre casado.
– Temor a demandas por parte de la familia del hombre casado.
– Temor moralmente al castigo divino.
También sufren cuando como amantes hacen planes y luego las dejan plantadas por darles prioridad a sus hijos y esposa. Y como amante debe callar y soportar. Eso le deja una secuela de dolor emocional recordándole lo mal que anda su autoestima al tener que soportar callada las humillaciones.
Si una mujer que sale con un hombre casado quiere dejarlo, pero no sabe cómo, ¿cuáles son los mejores 5 consejos para que lo logre?
-Aprender a valorarse y retomar su autoestima.
-Aprender a enfrentar conflictos de las relaciones de hombres libres y las relaciones libres.
-Asumir el reto de estar solas y conocerse mejor en lugar de llenarse con malas relaciones donde se reciben solo migajas.
-Aprender a sentirse merecedora de una vida de casada con su propio hogar y disfrutar de construir ese nuevo hogar.
-Tener el valor de dejar la clandestinidad, la adrenalina y el sexo furtivo de amantes y aprender a tener una sexualidad sana, con ternura y mantenerla aun más después de hacer el amor. Disfrutar del amor de verdad, recíproco y bello.
¿CUÁL ES EL MEJOR CONSEJO PARA QUE UNA RELACIÓN COMO ESTAS NO NOS DAÑE COMO MUJERES?
Lo mejor es no tener una relación con un hombre casado.
Casi nunca tienen un final feliz. Las mujeres deben saber que un hombre casado que lleva mucho tiempo de amante es muy difícil que deje su hogar. Por los hijos, luego los nietos y sobre todo por no dejar a una esposa que le resuelva su vida de hogar.
Es triste ver cómo una muchacha soltera pierde años de su vida esperando ser valorada por el hombre casado. Eso no es real mientras sea amante. Desde el principio se marca la cancha y con los años queda así.
Lo mejor es ser siempre libre por dentro y por fuera. Vivir con paz interior y sentirse amada por un hombre íntegro y solo para ella que la valore y dé la vida por ella. El amor verdadero gana cualquier batalla, siendo amante la batalla está ya perdida.
miércoles, 10 de agosto de 2016
Siete razones por las que las mujeres quieren sexo
MUNDO POR DESCUBRIR
Lo aceptan, las mujeres no todos los días sienten ganas de tener sexo. Sin embargo, existen situaciones que les llama la atención y que invita
a meterse debajo de las sábanas o aventurarse en sitios como la ducha, un baño público o en la cocina de la
casa. Descubre esas razones que
hacen a cualquier chica sentir deseo.
Un hombre divertido y atento
De acuerdo con el portal Menshealth, un chico con buen humor, empático y buen conversador resulta más estimulante para una mujer. De igual modo, aquellos seguros de sí mismos y agradables. ¡Cierto!
Placer físico
Si el sexo es rico, ¿por qué te vas a negar? El sitio Sex Place indica en uno de sus artículos que experimentar placer físico hace a cualquier mujer seducir a su pareja para terminar en la cama, ducha, terraza... Si les gusta la manera en que él las hace llegar al orgasmo, es motivo suficiente.
Atracción física
El atractivo de tu pareja es una de las principales razones por las que se despierta tu libido sexual. No es para menos, es imposible no sentirse atraída hacia un hombre que huele rico, come saludable y hace ejercicio.
Investigaciones de la experta en el olfato, la Dra. Rachel Herz, indican que las mujeres califican el perfume de un hombre como el rasgo más importante para determinar si les interesa sexualmente o no.
Cuando estás ovulando
Ya habrás notado que en los días más fértiles de tu periodo tienes más fantasías sexuales y sueños eróticos.
La clave está en hacerlos realidad con tu pareja y protegerse si aun no quieren tener hijos.
Demostrar amor
Las mujeres como tú son detallistas
y cariñosas. Además de demostrarlo con actos concretos, lo haces en la intimidad. Si él sabe dirigirte a una lubricación adecuada, te preparará para seducirlo por completo.
Por excitación
¡Por supuesto! Si tu pareja te remueve todas las hormonas, imposible resistirte. Y vale la pena, al final el sexo funciona como antidepresivo, te quita el estrés, bajas de peso y te sientes bien.
Después de una fiesta
La Universidad de Florencia, Italia, reveló que beber una o dos copas de vino al día hace que aumenten las ganas de tener sexo, debido a que sus antioxidantes contribuyen al flujo sanguíneo en zonas claves del cuerpo.
Igualmente, si no tomas ni una gota
de alcohol, seguir la diversión en tu
casa es una buena opción.
Lo aceptan, las mujeres no todos los días sienten ganas de tener sexo. Sin embargo, existen situaciones que les llama la atención y que invita
a meterse debajo de las sábanas o aventurarse en sitios como la ducha, un baño público o en la cocina de la
casa. Descubre esas razones que
hacen a cualquier chica sentir deseo.
Un hombre divertido y atento
De acuerdo con el portal Menshealth, un chico con buen humor, empático y buen conversador resulta más estimulante para una mujer. De igual modo, aquellos seguros de sí mismos y agradables. ¡Cierto!
Placer físico
Si el sexo es rico, ¿por qué te vas a negar? El sitio Sex Place indica en uno de sus artículos que experimentar placer físico hace a cualquier mujer seducir a su pareja para terminar en la cama, ducha, terraza... Si les gusta la manera en que él las hace llegar al orgasmo, es motivo suficiente.
Atracción física
El atractivo de tu pareja es una de las principales razones por las que se despierta tu libido sexual. No es para menos, es imposible no sentirse atraída hacia un hombre que huele rico, come saludable y hace ejercicio.
Investigaciones de la experta en el olfato, la Dra. Rachel Herz, indican que las mujeres califican el perfume de un hombre como el rasgo más importante para determinar si les interesa sexualmente o no.
Cuando estás ovulando
Ya habrás notado que en los días más fértiles de tu periodo tienes más fantasías sexuales y sueños eróticos.
La clave está en hacerlos realidad con tu pareja y protegerse si aun no quieren tener hijos.
Demostrar amor
Las mujeres como tú son detallistas
y cariñosas. Además de demostrarlo con actos concretos, lo haces en la intimidad. Si él sabe dirigirte a una lubricación adecuada, te preparará para seducirlo por completo.
Por excitación
¡Por supuesto! Si tu pareja te remueve todas las hormonas, imposible resistirte. Y vale la pena, al final el sexo funciona como antidepresivo, te quita el estrés, bajas de peso y te sientes bien.
Después de una fiesta
La Universidad de Florencia, Italia, reveló que beber una o dos copas de vino al día hace que aumenten las ganas de tener sexo, debido a que sus antioxidantes contribuyen al flujo sanguíneo en zonas claves del cuerpo.
Igualmente, si no tomas ni una gota
de alcohol, seguir la diversión en tu
casa es una buena opción.
jueves, 4 de agosto de 2016
Cómo superar el síndrome del “nido vacío”
Cuando el último de los hijos se independiza y se va de casa, todo vuelve al punto cero. La pareja queda sola, frente a frente. En ese momento hay tiempo suficiente para hablarse, amarse y disfrutar. Es la etapa de consolidación final de la pareja. Volver a elegirse, o no, definitivamente.
LA SOLEDAD EN PAREJA
La soledad y la incomunicación se pueden sufrir estando en pareja. Hay miles de personas que viven bajo el mismo techo con otras durante décadas y no se comunican de forma efectiva ni afectiva. Es decir, están en la misma casa, pero se van distanciando en el amor, en los gustos.
Se mantienen unidos porque las circunstancias lo hacen tolerable, se mantienen ocupados criando hijos, trabajando, realizando proyectos que mantienen la ilusión de una unión que, en realidad, se está desgastando.
El problema es que es muy frecuente que la pareja no quiera reconocer la crisis y la disimule, hasta para ellos mismos, en la rutina y las ocupaciones.
De ese modo, los conflictos, los desencuentros se van pasando hacia adelante sin enfrentarse.
Cuando los hijos se van, cuando llega la jubilación, cuando vuelve la calma y solo queda verse frente a frente, muchas relaciones se quiebran en mil pedazos porque ya no hay nada que las sostenga. Cada uno de los miembros de la pareja se desconoce. Ni siquiera se toleran en muchos casos. Es muy frecuente escuchar lo "molestos" que son los hombres en casa cuando terminan con su etapa laboral activa. Sin embargo, esta debiera ser una de las etapas más felices e íntimas de la relación. Es el momento de descansar juntos y disfrutar.
COMBATIR EL DESENCUENTRO
Antes de llegar a este momento, hay años de camino en el matrimonio en el que tomar recaudos. Intentar salvar desesperadamente una relación que lleva mucho tiempo muerta es una tarea muy dolorosa y estéril.
Por eso, es en el camino donde la pareja debe combatir cualquier sensación de rechazo, angustia, de abandono moral del otro y de sentimiento de falta de valoración.
Al principio de la vida en común es fácil mantener la atención y la sensación de bienestar y de adrenalina al lado del otro. Queremos en todo momento atraer y retener el amor de la pareja. Todo nuestro esfuerzo está puesto en ello. Con los años, la rutina y la confianza se apoderan de la relación, esto es bueno en muchos aspectos puesto que afirma los lazos que unen a dos personas, sería muy estresante vivir toda la vida como las primeras semanas de enamoramiento. No podríamos hacer otra cosa que amar. Pero cuando esta rutina llega al tope máximo de expansión, el efecto de la comodidad pasa a aburrimiento, y de ahí, a distancia.
Cuando hay niños pequeños, proyectos y obligaciones, un simple ritual de acercamiento, un cariño al pasar, una relación sexual semanal y mecánica , pueden acallar la realidad, que es que la pareja se está distanciando y no se da cuenta. Para cuando lo hagán, quizá sea demasiado tarde.
CONSEJOS PARA NO PERDER LA COMUNICACIÓN CON LA PAREJA
Los años de crianza de hijos y de mayor capacidad laboral son muy estresantes para la relación, pero hay algunos tips que pueden servir para mantenerse comunicados realmente como pareja:
1) Mantener siempre un espacio físico para la intimidad de la pareja. Sin hijos, sin trabajo, sin "mundo exterior". Puede ser el dormitorio, un lugar donde los dos puedan estar solos.
2) Aprovechar este espacio físico con un espacio temporal diario para reencontrarse, charlar, compartir.
3) Conservar la vida sexual, el apetito por el otro. Seducir y ser seducidos es importante . No importa cuántos cientos de veces el otro ha visto nuestro cuerpo, es la actitud de deseo lo que no puede perderse.
4) Respetar las metas y proyectos del otro, estar al tanto y hacerlos propios sin invadirlos. Acompañar a la pareja en su crecimiento es fundamental para encontrarse al final del camino con las aspiraciones satisfechas.
5) Conservar una o dos tradiciones de la pareja como un código entre ambos donde no entrarán terceros. Unas vacaciones solos al año, un paseo semanal por el campo, una actividad lúdica compartida.
6) Sentido del humor y del amor. Durante una relación de años siempre habrá momentos amargos. Eso es inevitable. Aprender a reírse juntos establece una unión mucho más fuerte de lo que parece. El humor de la pareja es uno de los condimentos principales del amor de esa pareja.
Al principio de una relación la pareja comienza sola. Después vienen los hijos, las costumbres, las obligaciones que constituyen una vida familiar. Pero no hay que confundir la pareja con la familia. Al final del camino serán los ojos del otro los que estén ahí y todo lo demás es transitorio. Entonces, en vez de preguntarte en ese momento "¿Qué hago aquí con esta persona?" es preferible ser consciente de lo que sentimos en cada paso de la vida conyugal. Si en determinado momento es necesaria una terapia de pareja o un replanteo, es preferible hacerlo cuando aún hay tiempo, por muy doloroso que sea "abrir los ojos" a la realidad de una crisis.
LA SOLEDAD EN PAREJA
La soledad y la incomunicación se pueden sufrir estando en pareja. Hay miles de personas que viven bajo el mismo techo con otras durante décadas y no se comunican de forma efectiva ni afectiva. Es decir, están en la misma casa, pero se van distanciando en el amor, en los gustos.
Se mantienen unidos porque las circunstancias lo hacen tolerable, se mantienen ocupados criando hijos, trabajando, realizando proyectos que mantienen la ilusión de una unión que, en realidad, se está desgastando.
El problema es que es muy frecuente que la pareja no quiera reconocer la crisis y la disimule, hasta para ellos mismos, en la rutina y las ocupaciones.
De ese modo, los conflictos, los desencuentros se van pasando hacia adelante sin enfrentarse.
Cuando los hijos se van, cuando llega la jubilación, cuando vuelve la calma y solo queda verse frente a frente, muchas relaciones se quiebran en mil pedazos porque ya no hay nada que las sostenga. Cada uno de los miembros de la pareja se desconoce. Ni siquiera se toleran en muchos casos. Es muy frecuente escuchar lo "molestos" que son los hombres en casa cuando terminan con su etapa laboral activa. Sin embargo, esta debiera ser una de las etapas más felices e íntimas de la relación. Es el momento de descansar juntos y disfrutar.
COMBATIR EL DESENCUENTRO
Antes de llegar a este momento, hay años de camino en el matrimonio en el que tomar recaudos. Intentar salvar desesperadamente una relación que lleva mucho tiempo muerta es una tarea muy dolorosa y estéril.
Por eso, es en el camino donde la pareja debe combatir cualquier sensación de rechazo, angustia, de abandono moral del otro y de sentimiento de falta de valoración.
Al principio de la vida en común es fácil mantener la atención y la sensación de bienestar y de adrenalina al lado del otro. Queremos en todo momento atraer y retener el amor de la pareja. Todo nuestro esfuerzo está puesto en ello. Con los años, la rutina y la confianza se apoderan de la relación, esto es bueno en muchos aspectos puesto que afirma los lazos que unen a dos personas, sería muy estresante vivir toda la vida como las primeras semanas de enamoramiento. No podríamos hacer otra cosa que amar. Pero cuando esta rutina llega al tope máximo de expansión, el efecto de la comodidad pasa a aburrimiento, y de ahí, a distancia.
Cuando hay niños pequeños, proyectos y obligaciones, un simple ritual de acercamiento, un cariño al pasar, una relación sexual semanal y mecánica , pueden acallar la realidad, que es que la pareja se está distanciando y no se da cuenta. Para cuando lo hagán, quizá sea demasiado tarde.
CONSEJOS PARA NO PERDER LA COMUNICACIÓN CON LA PAREJA
Los años de crianza de hijos y de mayor capacidad laboral son muy estresantes para la relación, pero hay algunos tips que pueden servir para mantenerse comunicados realmente como pareja:
1) Mantener siempre un espacio físico para la intimidad de la pareja. Sin hijos, sin trabajo, sin "mundo exterior". Puede ser el dormitorio, un lugar donde los dos puedan estar solos.
2) Aprovechar este espacio físico con un espacio temporal diario para reencontrarse, charlar, compartir.
3) Conservar la vida sexual, el apetito por el otro. Seducir y ser seducidos es importante . No importa cuántos cientos de veces el otro ha visto nuestro cuerpo, es la actitud de deseo lo que no puede perderse.
4) Respetar las metas y proyectos del otro, estar al tanto y hacerlos propios sin invadirlos. Acompañar a la pareja en su crecimiento es fundamental para encontrarse al final del camino con las aspiraciones satisfechas.
5) Conservar una o dos tradiciones de la pareja como un código entre ambos donde no entrarán terceros. Unas vacaciones solos al año, un paseo semanal por el campo, una actividad lúdica compartida.
6) Sentido del humor y del amor. Durante una relación de años siempre habrá momentos amargos. Eso es inevitable. Aprender a reírse juntos establece una unión mucho más fuerte de lo que parece. El humor de la pareja es uno de los condimentos principales del amor de esa pareja.
Al principio de una relación la pareja comienza sola. Después vienen los hijos, las costumbres, las obligaciones que constituyen una vida familiar. Pero no hay que confundir la pareja con la familia. Al final del camino serán los ojos del otro los que estén ahí y todo lo demás es transitorio. Entonces, en vez de preguntarte en ese momento "¿Qué hago aquí con esta persona?" es preferible ser consciente de lo que sentimos en cada paso de la vida conyugal. Si en determinado momento es necesaria una terapia de pareja o un replanteo, es preferible hacerlo cuando aún hay tiempo, por muy doloroso que sea "abrir los ojos" a la realidad de una crisis.
martes, 2 de agosto de 2016
La vida sexual de los suecos, un “problema político”
El sexo se ha convertido en un asunto de Estado en Suecia. El ministro de Salud del país, Gabriel Wikström ha tomado cartas en el asunto y encargado a la Agencia de Salud Pública un amplio informe sobre los hábitos sexuales de los suecos, que culminará en 2019, y que es el primero que se realiza a nivel nacional desde hace 20 años, informan varios medios nacionales e internacionales.
Todo ello se debe a la publicación en los últimos años, en varios medios locales, de estudios sobre una menor actividad sexual entre los habitantes de este país nordico. El propio Wikström escribió una columna en el diario«Dagens Nyheter» en la que consideraba «importante investigar si este es el caso y, si es así, cuál es la razón», afirmaba el ministro quien añadía que «si el estrés y otros problemas de salud están afectando a las vidas sexualesde los suecos «eso también es un problema político».
En declaraciones para «The Guardian», uno de los asesores de Wikström, Morgan Eklund, ha aclarado que en su columna el ministro se refería concretamente al estudio publicado en 2013, realizado a 3.000 personas, en el tabloide «Aftonbladet» en el que se constataba una disminución del apetito sexual entre los suecos.
En este sentido, este alto funcionario ha añadido que el citado estudio no era lo suficientemente científico como para cogerlo de referencia para las políticas del ejecutivo, «aunque sí apunta la dirección que podrían adoptar futuras medidas».
La decisión de encargar un amplio informe sobre los hábitos sexuales en el país, no ha sido bien recibida por la oposición. En concreto, Cecilia Widengren, portavoz de políticas sociales del conservador Partido Moderado, ha afirmado que «el sexo y la política no se mezclan» y sugerido que hay otras áreas que podrían ser del interés del ejecutivo liderado por los socialdemócratas como la reducción de las listas de espera o la escasez de personal.
En el sitio web oficial del gobierno sueco, Wikström ha respondido que se necesita mejor información en este ámbito: «La sexualidad es un área que influye fuertemente sobre la salud de las personas, de tal forma que no sólo podemos hablar sobre temas como las enfermedades venéreas sino también acerca del propio deseo», ha constatado el ministro.
Todo ello se debe a la publicación en los últimos años, en varios medios locales, de estudios sobre una menor actividad sexual entre los habitantes de este país nordico. El propio Wikström escribió una columna en el diario«Dagens Nyheter» en la que consideraba «importante investigar si este es el caso y, si es así, cuál es la razón», afirmaba el ministro quien añadía que «si el estrés y otros problemas de salud están afectando a las vidas sexualesde los suecos «eso también es un problema político».
En declaraciones para «The Guardian», uno de los asesores de Wikström, Morgan Eklund, ha aclarado que en su columna el ministro se refería concretamente al estudio publicado en 2013, realizado a 3.000 personas, en el tabloide «Aftonbladet» en el que se constataba una disminución del apetito sexual entre los suecos.
En este sentido, este alto funcionario ha añadido que el citado estudio no era lo suficientemente científico como para cogerlo de referencia para las políticas del ejecutivo, «aunque sí apunta la dirección que podrían adoptar futuras medidas».
La decisión de encargar un amplio informe sobre los hábitos sexuales en el país, no ha sido bien recibida por la oposición. En concreto, Cecilia Widengren, portavoz de políticas sociales del conservador Partido Moderado, ha afirmado que «el sexo y la política no se mezclan» y sugerido que hay otras áreas que podrían ser del interés del ejecutivo liderado por los socialdemócratas como la reducción de las listas de espera o la escasez de personal.
En el sitio web oficial del gobierno sueco, Wikström ha respondido que se necesita mejor información en este ámbito: «La sexualidad es un área que influye fuertemente sobre la salud de las personas, de tal forma que no sólo podemos hablar sobre temas como las enfermedades venéreas sino también acerca del propio deseo», ha constatado el ministro.
Holandés esperó 10 días su cita en un aeropuerto
Encontrar el amor a través de Internet tiene sus ventajas pero también sus inconvenientes. Alexander Pieter Cirk, un holandés de 41 años, ha sufrido los problemas de comunicación típicos que se pueden derivar de este tipo de aventurar románticas en la red.
Cirk conoció a una mujer china a través de portal para encontrar pareja hace dos meses. Ambos tenían contacto diario y convencido de que todo iba hacia delante, optó por coger un avión desde Ámsterdam y plantarse en Changsha, la ciudad donde residía su”amada”. Sin embargo, ella no apareció. No, no es que llegara tarde.
Cirk conoció a una mujer china a través de portal para encontrar pareja hace dos meses. Ambos tenían contacto diario y convencido de que todo iba hacia delante, optó por coger un avión desde Ámsterdam y plantarse en Changsha, la ciudad donde residía su”amada”. Sin embargo, ella no apareció. No, no es que llegara tarde.
lunes, 1 de agosto de 2016
¿Por qué la sexualidad femenina sigue siendo un enigma?
¿Qué es lo que les excita a las mujeres?
Desde Sigmund Freud a Mel Gibson, esa pregunta ha estado en el centro de numerosos libros, películas y blogs, provocando innumerables reflexiones. Y a pesar de décadas tratando de descifrar ese acertijo, nadie ha logrado establecer una definición del deseo femenino. Ni siquiera se entiende completamente cómo funciona.
¿Cómo descifrar el deseo de las mujeres? ¿Ninfómanas o asexuales?
En cualquier caso, ya hemos dejado atrás las nociones del pasado que veían a las mujeres como ninfómanas insaciables o seres sin ningún tipo de deseo. Ahora los científicos comienzan a entender que el deseo femenino no puede clasificarse en una sola categoría, sino que varía entre las mujeres, alcanzando un amplio espectro de manifestaciones.
Tal como dice Beverly Whipple, profesora de la Universidad Rutgers, en EE.UU, "cada mujer desea algo diferente". También se ha comenzado a comprender que el deseo de la mujer no es tan distinto al que sienten los hombres; depende de cómo lo definas y lo midas.
En estudios iniciales se les preguntaba a los participantes lo siguiente: "En el último mes, ¿cuánto deseo sexual has experimentado?". Frente a esa pregunta, generalmente, los hombres registraban una puntuación más alta que las mujeres.
Pero, cuando se hacía la misma pregunta en el momento de la interacción sexual,los científicos no encontraban diferencia entre ambos sexos. "Esto cuestiona los estereotipos que muestran a la mujer como un ser pasivo y no sexual", comenta Lori Brotto, profesora de ginecología en la Universidad de British Columbia, en Canadá.
La excitación y el ciclo menstrual
En otras investigaciones se evidencia que el deseo crece o mengua con el ciclo menstrual. "Cuando las mujeres alcanzan el período máximo de excitación, lo cual sucede durante la ovulación, su motivación sexual es tan fuerte como la de los hombres", indica Lisa Diamond, profesora de psicología en la Universidad de Utah, EE.UU.
"Las mujeres no tienen una sexualidad más baja que los hombres. Lo que tienen son patrones más variados".
De hecho, anteriormente los doctores habían asumido que la testosterona podía tener un vínculo con el deseo femenino, pero recientes estudios evidencian que no produce ninguna diferencia en el comportamiento de las mujeres que tienen un alto nivel de deseo, o en aquellas que sufren desordenes en su apetito sexual.
Pero, a pesar de ello, las mujeres siguen pidiendo testosterona para tratarse el bajo nivel de deseo.
No llegamos igual "A menudo, los genitales de las mujeres están excitados antes de que psicológicamente experimenten deseo, mientras que en los hombres el deseo precede la erección", comenta Diamond.
El rango de posibilidades para excitar a una mujer es extremadamente variado. Algunas prefieren estimulación en el punto G o que su pareja les chupe los dedos de los pies.
Otras prefieren dominar o ser dominadas.
"Necesitamos educar a las mujeres, darles permiso para que experimenten con lo que les dé placer, y hacerles entender que no necesitan adaptarse a un modelo único de deseo y sexo", dice Whipple. De esta forma, el ciclo para llegar al orgasmo y su resolución no necesariamente es igual en ambos géneros.
Es más, el deseo no implica necesariamente querer una relación sexual. "Cuando la gente dice que siente mucho deseo por su pareja, puede que quieran decir que desean estar cerca de esa persona, o que quieren divertirse con ella o experimentar algo con alguien que no conocen", indica Sari van Anders, psicóloga y profesores de estudios sobre la mujer en la Universidad de Michigan. EE.UU.
Cultivar el deseo
Las razones para explicar la ausencia o pérdida del deseo son fáciles de identificar. Todo el que haya estado en una relación sentimental por mucho tiempo coincidirá con que el deseo no es algo estático. Estudios confirman que tiende a disminuir en el contexto de una relación de largo plazo.
Sin embargo, para las mujeres la pérdida es mucho más severa, probablemente porque la testosterona provee un efecto estimulante para los hombres que les permite enfrentar cosas como no estar de ánimo para el sexo, estrés o fatiga.
En cambio, las mujeres sienten a menudo que sus relaciones han perdido la emoción por lo desconocido, el sentido de misterio o de riesgo que experimentaban al principio. Por ello, muchas afirman que la vida doméstica —incluyendo cansancio, ansiedad, estrés o el estar ocupadas— produce un efecto latente.
"La pérdida de deseo sexual espontáneo no es algo patológico, sólo es el reflejo de que muchas mujeres están sobrecargadas", explica Nan Wise, terapista sexual en la Universidad Rutgers.
Cómo recuperar el deseo
Afortunadamente, la pérdida del deseo en relaciones de larga duración no es algo permanente. De hecho, puede cultivarse. Para Wise, esto se logra con algo tan sencillo como introducir novedad en la relación o en la vida en general, lo cual puede traducirse en viajar juntos o aprender una nueva habilidad.
Extensas investigaciones en Estados Unidos y Reino Unido demuestran que cerca de 50% de las mujeres experimentan niveles muy bajos de deseo durante un año, pero muchas se recuperan luego de solucionar el problema que las afecta en sus vidas fuera del dormitorio.
No obstante, hay un 15% de las mujeres que reportan una ausencia de deseo crónica, lo cual les perturba notablemente. Muchas optan por continuar con su vida sexual asumiéndola como otra tarea doméstica (por la que, además, sienten temor).
A la hora del sexo, estas mujeres suelen tener pensamientos diversos que no se relacionan con lo sexual: piensan en el trabajo, están preocupadas por su apariencia, por su poca respuesta sexual, sufren ansiedad porque temen que sus parejas las dejen.
Para estas situaciones hay distintas soluciones, aunque ninguna funciona 100% siempre. La mayoría de los expertos recomiendan tratamientos farmacéuticos, como el Addyi, mal llamado "Viagra femenino".
Brotto advierte que el Addyi ataca una causa muy específica del deseo, como el desequilibrio hormonal entre la serotonina y la dopamina.
Eso se traduce en que incrementa el número de encuentros sexuales placenteros en 0,5 a 1 al mes, comparado con un placebo. Además de su poca eficiencia, esta droga tiene efectos secundarios —mareos, fatiga, nausea, insomnio, presión arterial— y quienes la consumen no pueden tomar alcohol.
Diamond sugiere que abordar el problema con un enfoque más psicológico puede generar mejores resultados.
¿Es un problema?
A pesar de todo este debate, no todas las mujeres se sienten afectadas por ausencia de deseo. Cerca de 1% de la población se identifica como asexual, es decir, que no experimentan deseo por otra persona. "En general, las mujeres que tienen un bajo nivel de deseo no lo ven como un problema hasta que están en una relación con una pareja cuyo deseo es más alto", opina Anita Clayton, jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia.
Pero un novio o esposo que le exige a su pareja que busque ayuda o que cambie su actitud frente al sexo, también asume que su nivel de deseo es el normal. "El problema no es una baja del deseo, sino una discrepancia. Más que acusar a la pareja, la mejor opción es abordar el problema juntos y negociar cual el la cantidad que los hace sentir bien a ambos".
Como puedes ver, si algo saben los científicos sobre el deseo es que la variedad es la norma.
No hay un nivel correcto o incorrecto en el deseo de la persona o entre las parejas. "A todos nos haría bien aceptar que existe un amplio rango en la manifestación del deseo sexual. Tenemos que ser más tolerantes con la diversidad", concluye Diamond.
Desde Sigmund Freud a Mel Gibson, esa pregunta ha estado en el centro de numerosos libros, películas y blogs, provocando innumerables reflexiones. Y a pesar de décadas tratando de descifrar ese acertijo, nadie ha logrado establecer una definición del deseo femenino. Ni siquiera se entiende completamente cómo funciona.
¿Cómo descifrar el deseo de las mujeres? ¿Ninfómanas o asexuales?
En cualquier caso, ya hemos dejado atrás las nociones del pasado que veían a las mujeres como ninfómanas insaciables o seres sin ningún tipo de deseo. Ahora los científicos comienzan a entender que el deseo femenino no puede clasificarse en una sola categoría, sino que varía entre las mujeres, alcanzando un amplio espectro de manifestaciones.
Tal como dice Beverly Whipple, profesora de la Universidad Rutgers, en EE.UU, "cada mujer desea algo diferente". También se ha comenzado a comprender que el deseo de la mujer no es tan distinto al que sienten los hombres; depende de cómo lo definas y lo midas.
En estudios iniciales se les preguntaba a los participantes lo siguiente: "En el último mes, ¿cuánto deseo sexual has experimentado?". Frente a esa pregunta, generalmente, los hombres registraban una puntuación más alta que las mujeres.
Pero, cuando se hacía la misma pregunta en el momento de la interacción sexual,los científicos no encontraban diferencia entre ambos sexos. "Esto cuestiona los estereotipos que muestran a la mujer como un ser pasivo y no sexual", comenta Lori Brotto, profesora de ginecología en la Universidad de British Columbia, en Canadá.
La excitación y el ciclo menstrual
En otras investigaciones se evidencia que el deseo crece o mengua con el ciclo menstrual. "Cuando las mujeres alcanzan el período máximo de excitación, lo cual sucede durante la ovulación, su motivación sexual es tan fuerte como la de los hombres", indica Lisa Diamond, profesora de psicología en la Universidad de Utah, EE.UU.
"Las mujeres no tienen una sexualidad más baja que los hombres. Lo que tienen son patrones más variados".
De hecho, anteriormente los doctores habían asumido que la testosterona podía tener un vínculo con el deseo femenino, pero recientes estudios evidencian que no produce ninguna diferencia en el comportamiento de las mujeres que tienen un alto nivel de deseo, o en aquellas que sufren desordenes en su apetito sexual.
Pero, a pesar de ello, las mujeres siguen pidiendo testosterona para tratarse el bajo nivel de deseo.
No llegamos igual "A menudo, los genitales de las mujeres están excitados antes de que psicológicamente experimenten deseo, mientras que en los hombres el deseo precede la erección", comenta Diamond.
El rango de posibilidades para excitar a una mujer es extremadamente variado. Algunas prefieren estimulación en el punto G o que su pareja les chupe los dedos de los pies.
Otras prefieren dominar o ser dominadas.
"Necesitamos educar a las mujeres, darles permiso para que experimenten con lo que les dé placer, y hacerles entender que no necesitan adaptarse a un modelo único de deseo y sexo", dice Whipple. De esta forma, el ciclo para llegar al orgasmo y su resolución no necesariamente es igual en ambos géneros.
Es más, el deseo no implica necesariamente querer una relación sexual. "Cuando la gente dice que siente mucho deseo por su pareja, puede que quieran decir que desean estar cerca de esa persona, o que quieren divertirse con ella o experimentar algo con alguien que no conocen", indica Sari van Anders, psicóloga y profesores de estudios sobre la mujer en la Universidad de Michigan. EE.UU.
Cultivar el deseo
Las razones para explicar la ausencia o pérdida del deseo son fáciles de identificar. Todo el que haya estado en una relación sentimental por mucho tiempo coincidirá con que el deseo no es algo estático. Estudios confirman que tiende a disminuir en el contexto de una relación de largo plazo.
Sin embargo, para las mujeres la pérdida es mucho más severa, probablemente porque la testosterona provee un efecto estimulante para los hombres que les permite enfrentar cosas como no estar de ánimo para el sexo, estrés o fatiga.
En cambio, las mujeres sienten a menudo que sus relaciones han perdido la emoción por lo desconocido, el sentido de misterio o de riesgo que experimentaban al principio. Por ello, muchas afirman que la vida doméstica —incluyendo cansancio, ansiedad, estrés o el estar ocupadas— produce un efecto latente.
"La pérdida de deseo sexual espontáneo no es algo patológico, sólo es el reflejo de que muchas mujeres están sobrecargadas", explica Nan Wise, terapista sexual en la Universidad Rutgers.
Cómo recuperar el deseo
Afortunadamente, la pérdida del deseo en relaciones de larga duración no es algo permanente. De hecho, puede cultivarse. Para Wise, esto se logra con algo tan sencillo como introducir novedad en la relación o en la vida en general, lo cual puede traducirse en viajar juntos o aprender una nueva habilidad.
Extensas investigaciones en Estados Unidos y Reino Unido demuestran que cerca de 50% de las mujeres experimentan niveles muy bajos de deseo durante un año, pero muchas se recuperan luego de solucionar el problema que las afecta en sus vidas fuera del dormitorio.
No obstante, hay un 15% de las mujeres que reportan una ausencia de deseo crónica, lo cual les perturba notablemente. Muchas optan por continuar con su vida sexual asumiéndola como otra tarea doméstica (por la que, además, sienten temor).
A la hora del sexo, estas mujeres suelen tener pensamientos diversos que no se relacionan con lo sexual: piensan en el trabajo, están preocupadas por su apariencia, por su poca respuesta sexual, sufren ansiedad porque temen que sus parejas las dejen.
Para estas situaciones hay distintas soluciones, aunque ninguna funciona 100% siempre. La mayoría de los expertos recomiendan tratamientos farmacéuticos, como el Addyi, mal llamado "Viagra femenino".
Brotto advierte que el Addyi ataca una causa muy específica del deseo, como el desequilibrio hormonal entre la serotonina y la dopamina.
Eso se traduce en que incrementa el número de encuentros sexuales placenteros en 0,5 a 1 al mes, comparado con un placebo. Además de su poca eficiencia, esta droga tiene efectos secundarios —mareos, fatiga, nausea, insomnio, presión arterial— y quienes la consumen no pueden tomar alcohol.
Diamond sugiere que abordar el problema con un enfoque más psicológico puede generar mejores resultados.
¿Es un problema?
A pesar de todo este debate, no todas las mujeres se sienten afectadas por ausencia de deseo. Cerca de 1% de la población se identifica como asexual, es decir, que no experimentan deseo por otra persona. "En general, las mujeres que tienen un bajo nivel de deseo no lo ven como un problema hasta que están en una relación con una pareja cuyo deseo es más alto", opina Anita Clayton, jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia.
Pero un novio o esposo que le exige a su pareja que busque ayuda o que cambie su actitud frente al sexo, también asume que su nivel de deseo es el normal. "El problema no es una baja del deseo, sino una discrepancia. Más que acusar a la pareja, la mejor opción es abordar el problema juntos y negociar cual el la cantidad que los hace sentir bien a ambos".
Como puedes ver, si algo saben los científicos sobre el deseo es que la variedad es la norma.
No hay un nivel correcto o incorrecto en el deseo de la persona o entre las parejas. "A todos nos haría bien aceptar que existe un amplio rango en la manifestación del deseo sexual. Tenemos que ser más tolerantes con la diversidad", concluye Diamond.
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