Algunas mujeres se acomplejan debido a algún defecto. Sin embargo, no son conscientes de que una parte de sus encantos son esos “fallos” o peculiaridades que las caracterizan. Algunos de estos son:
1. Las pecas
La mayoría de las chicas trata de cubrir su pecas con maquillaje o demás pinturas porque no piensan que es un añadido a su belleza. Un reciente estudio de la Universidad de Essex, en Inglaterra demostró que las pecas son un complemento a la atracción de una mujer media.
2. Lunares
No, no deberías pensar en quitártelos con cirugía láser. Muchas chicas se incomodan con los lunares y sobre todo el lugar en donde los tienen. ¿Recuerdas a Marilyn Monroe? Es considerada una de las más preciosas de la historia, un ícono e ideal. Ella tenía lunares en varias partes de su cuerpo, y además no estaba totalmente delgada, pero ningún chico se resistía a sus encantos.
3.Timidez
Esta condición que afecta a una gran parte de la sociedad es temida por muchas, ya que se imaginan de ancianas, solas y con gatos. Pero no saben que los chicos no se pueden resistir a una misteriosa mujer como ellas. Por otro lado, les hace sentir ternura, y casi un instinto protector que no sabían que tenían.
Consejos para las parejas, como actuar en infidelidad, noviazgo y mucho amor
miércoles, 15 de febrero de 2017
Algunos tips para atraer a un hombre
El juego de seducción dejó de ser exclusivo de los hombres. Hoy en día las mujeres pueden dar el primer paso para enamorar a esa persona ideal. El portal mujer.guru ofrece algunos tips para ayudar a conseguirlo:
1. Aprende a escuchar
Es bueno hablar de tus intereses y tu manera de ser, pero con cautela. Contarle tu vida y tus gustos no debe ser un monólogo. Dale su espacio para expresarse y muéstrate interesada. Hazle notar que puedes tener diversos tipos de conversaciones, pero sobre todo que sabes escuchar.
2. Sorpréndele
Los detalles siempre hacen sentir especial a alguien. Puedes preparar una cena romántica o simplemente llevarlo a algún lugar divertido para que la pasen bien.
3. Sé divertida
El buen humor es una gran arma de seducción. La risa es una de las mejores formas de conseguir complicidad con otra persona. Él querrá estar contigo solo por pasar un momento divertido.
4. Respeta los espacios
Es importante respetar los espacios. No debe exagerarse con los mensajes, llamadas y detalles. Esto solo hará que pierda de golpe el interés por ti. También respeta tu espacio propio
o acabarás queriendo huir rápidamente.
1. Aprende a escuchar
Es bueno hablar de tus intereses y tu manera de ser, pero con cautela. Contarle tu vida y tus gustos no debe ser un monólogo. Dale su espacio para expresarse y muéstrate interesada. Hazle notar que puedes tener diversos tipos de conversaciones, pero sobre todo que sabes escuchar.
2. Sorpréndele
Los detalles siempre hacen sentir especial a alguien. Puedes preparar una cena romántica o simplemente llevarlo a algún lugar divertido para que la pasen bien.
3. Sé divertida
El buen humor es una gran arma de seducción. La risa es una de las mejores formas de conseguir complicidad con otra persona. Él querrá estar contigo solo por pasar un momento divertido.
4. Respeta los espacios
Es importante respetar los espacios. No debe exagerarse con los mensajes, llamadas y detalles. Esto solo hará que pierda de golpe el interés por ti. También respeta tu espacio propio
o acabarás queriendo huir rápidamente.
Miedos sexuales: ¿Cuándo son normales?
Relaciones de pareja desinhibirse
Desde niños la construcción de la sexualidad se ve atravesada por condicionantes externos.
Los padres, la escuela, el medio en general, son influjos potentes que rivalizan con las fuerzas internas del instinto tratando de llegar a un acuerdo que sea viable para la expresión adulta de los deseos sexuales.
En tiempos de liberación y exposición de cuerpos desinhibidos, donde el sexo se muestra con audacia en los medios y en las redes sociales, parece difícil pensar que en la intimidad no ocurra lo mismo. Y sin embargo, los miedos hacen presa a muchas personas que no se atreven a mostrar la desnudez por excesivo pudor, rechazan algunos contactos, o bien evitan tener relaciones sexuales en forma persistente y recurrente.
El sexo público, aquel que nos ofrece los medios y la virtualidad, se aleja cada vez más del comportamiento erótico de la intimidad. En “la cama” siguen apareciendo los mismos miedos, anclados en la historia personal, en cuestiones vinculares y en la exigencia del rendimiento de la performance según la medida del sexo público.
Encontrar estilo sexual
Sentir ansiedad o miedo a la experiencia erótica, sobre todo en los comienzos de la relación, es algo frecuente. Las personas necesitan conocerse, crear códigos de unión que sean satisfactorios para los dos. Se puede contar con un saber previo, tener experiencias de relaciones pasadas, pero cada pareja debe buscar su propio estilo de funcionamiento; es más, una vez que se lo encuentra debe ser flexible para incluir modificaciones y no caer en la rutina.
Es frecuente escuchar cómo la predisposición cambia cuando la relación “pinta” de ocasional a diferencia de aquella que comporta algún tipo de compromiso.
La desinhibición aparece cuando no hay nada que explicar después, solo es disfrute. En cambio, cuando se piensa en la continuidad de la relación, los cuerpos se aprestan a mostrar cierta corrección que puede condicionar en forma negativa la libre dinámica erótica. Todavía hay mujeres que piensan que si muestran lo que sienten, piden lo que les gusta, o se mueven al son del placer, serán tildadas de “liberales”, demasiado sexuales”.
Los hombres no se quedan atrás con sus condicionantes: ellos como machos deben complacerlas.
Tanto en uno como en otro caso las representaciones de cómo tiene que ser la relación se impone a la libertad que debería mover el sentir y el accionar de cada uno de los cuerpos.
Desde niños la construcción de la sexualidad se ve atravesada por condicionantes externos.
Los padres, la escuela, el medio en general, son influjos potentes que rivalizan con las fuerzas internas del instinto tratando de llegar a un acuerdo que sea viable para la expresión adulta de los deseos sexuales.
En tiempos de liberación y exposición de cuerpos desinhibidos, donde el sexo se muestra con audacia en los medios y en las redes sociales, parece difícil pensar que en la intimidad no ocurra lo mismo. Y sin embargo, los miedos hacen presa a muchas personas que no se atreven a mostrar la desnudez por excesivo pudor, rechazan algunos contactos, o bien evitan tener relaciones sexuales en forma persistente y recurrente.
El sexo público, aquel que nos ofrece los medios y la virtualidad, se aleja cada vez más del comportamiento erótico de la intimidad. En “la cama” siguen apareciendo los mismos miedos, anclados en la historia personal, en cuestiones vinculares y en la exigencia del rendimiento de la performance según la medida del sexo público.
Encontrar estilo sexual
Sentir ansiedad o miedo a la experiencia erótica, sobre todo en los comienzos de la relación, es algo frecuente. Las personas necesitan conocerse, crear códigos de unión que sean satisfactorios para los dos. Se puede contar con un saber previo, tener experiencias de relaciones pasadas, pero cada pareja debe buscar su propio estilo de funcionamiento; es más, una vez que se lo encuentra debe ser flexible para incluir modificaciones y no caer en la rutina.
Es frecuente escuchar cómo la predisposición cambia cuando la relación “pinta” de ocasional a diferencia de aquella que comporta algún tipo de compromiso.
La desinhibición aparece cuando no hay nada que explicar después, solo es disfrute. En cambio, cuando se piensa en la continuidad de la relación, los cuerpos se aprestan a mostrar cierta corrección que puede condicionar en forma negativa la libre dinámica erótica. Todavía hay mujeres que piensan que si muestran lo que sienten, piden lo que les gusta, o se mueven al son del placer, serán tildadas de “liberales”, demasiado sexuales”.
Los hombres no se quedan atrás con sus condicionantes: ellos como machos deben complacerlas.
Tanto en uno como en otro caso las representaciones de cómo tiene que ser la relación se impone a la libertad que debería mover el sentir y el accionar de cada uno de los cuerpos.
El amor, un “trending topic” lleno de trampas
AMOR VS REALIDAD
ENAMORAMIENTO
El amor “es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”, esta es la definición de la Real Academia de la Lengua.
Dicen que este sentimiento es el motor del mundo. Las discusiones, expectativas, teorías y sentimientos se desatan automáticamente con solo pronunciar la palabra. Es, en definitiva, el “trending topic” de todos los días, las horas y los minutos, pero está lleno de trampas.
Esto es porque los mitos sobre el amor nos condenan a sufrir innecesariamente y a preguntarnos invariablemente qué falló.
Creer en las flechas de Cúpido o en la existencia de tu media naranja “puede ser un error garrafal que fácilmente te llevará a quedarte fuera de juego. El desacierto reside también en pensar que el amor es un ente independiente y externo, con cualidades propias, que de alguna manera llega y te toca para instalarse y vivir dentro de uno”.
Así lo defiende el psicólogo clínico David Pulido, para quien, esta externalización de los sentimientos provoca importantes errores, y el primero de ellos es que si se quiere alcanzar el amor te veas obligado a encontrar a tu media naranja: “Algo que indudablemente aumenta la sensación de bienestar cuando crees haberlo hecho, pero que te embarga en la más frustrante de las búsquedas cuando no lo has encontrado y en el más terrible de los infiernos si lo pierdes”. Guionista del filme “Tarde para la ira”, premio Forqué a la mejor película y nominada a los Goya de este año, Pulido sostiene que también cuando se interiorizan procesos se empiezan a cometer fallos disparatados.
“Si no siento lo que se supone que debe sentir alguien que está enamorado, puedo llegar a interrumpir incluso el proceso de conocer a mi pareja, pensando que no podré ser feliz con esa persona. Algo absolutamente falso, porque esas sensaciones pueden corresponder a muchas cosas y ninguna de ellas es la idónea”, menciona Pulido.
Pero, afortunadamente con la edad nos damos cuenta de que ese enamoramiento, como sinónimo de arrebato súbito e intenso, no se da en todas las relaciones, ni garantiza que vaya a ser lo que más feliz te haga.
¿Sigo enamorado?
En su libro “¿Nos estamos volviendo locos?” (Paidós), Pulido desmonta estas y otras creencias sobre los sentimientos y comportamientos más cotidianos del ser humano, y describe esa tendencia, durante la relación, a autoevaluar constantemente si se tienen o no síntomas para ver si el amor está dentro de uno, “como si fuera un virus”, ironiza.
“Decimos estoy enamorado o no, de igual manera que si decimos tengo alto el azúcar o lo tengo bajo, como si fuera algo medible y estamos constantemente preocupados o evaluándonos por si seguimos en ese estado o lo dejamos de estar” y es, reitera, un error.
Como se trata de la emoción más apreciada por los seres humanos, “es ´trending topic´ y como tal está omnipresente en nuestra sociedad, y va ligado a la belleza, al éxito, la felicidad, y son múltiples los estímulos ajenos a la persona deseada que pueden provocar las mismas sensaciones: una canción, un poema una película”, afirma.
Enamorarse, concluye, no está ni fuera ni dentro de la persona, sino que es el resultado de asociaciones “y la cercanía de nuevas respuestas donde influyen tanto las variables de la otra persona, así como los estímulos del entorno”.
Por lo tanto, defiende, se puede ser sujeto activo en un sentimiento que se creía totalmente ajeno a nosotros: “en nuestra mano está el mejorar la aventura de enamorarse, modificando lo que hacemos. Intentar explicar el comportamiento humano en base a cosas internas o externas nos lleva a ideas equivocadas, porque el comportamiento “es una interacción entre el organismo y el entorno”.
Sostiene este psicólogo que cuando decimos “yo en el fondo soy de esta manera o soy de esta otra o no lo sabía, pero estaba enamorado de esa otra persona. Creemos erróneamente en la idea de que dentro de no-
sotros existen cosas como si fuera
un órgano más”.
Empezamos a hablar como si fuéramos un armario de etiquetas que no se corresponde en nada a la realidad, las personas tenemos que fijarnos en lo que hacemos y no tanto en lo que supuestamente somos, y lo que hacemos tiene que ver con la interacción entre nosotros y el entorno.
ENAMORAMIENTO
El amor “es un sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser”, esta es la definición de la Real Academia de la Lengua.
Dicen que este sentimiento es el motor del mundo. Las discusiones, expectativas, teorías y sentimientos se desatan automáticamente con solo pronunciar la palabra. Es, en definitiva, el “trending topic” de todos los días, las horas y los minutos, pero está lleno de trampas.
Esto es porque los mitos sobre el amor nos condenan a sufrir innecesariamente y a preguntarnos invariablemente qué falló.
Creer en las flechas de Cúpido o en la existencia de tu media naranja “puede ser un error garrafal que fácilmente te llevará a quedarte fuera de juego. El desacierto reside también en pensar que el amor es un ente independiente y externo, con cualidades propias, que de alguna manera llega y te toca para instalarse y vivir dentro de uno”.
Así lo defiende el psicólogo clínico David Pulido, para quien, esta externalización de los sentimientos provoca importantes errores, y el primero de ellos es que si se quiere alcanzar el amor te veas obligado a encontrar a tu media naranja: “Algo que indudablemente aumenta la sensación de bienestar cuando crees haberlo hecho, pero que te embarga en la más frustrante de las búsquedas cuando no lo has encontrado y en el más terrible de los infiernos si lo pierdes”. Guionista del filme “Tarde para la ira”, premio Forqué a la mejor película y nominada a los Goya de este año, Pulido sostiene que también cuando se interiorizan procesos se empiezan a cometer fallos disparatados.
“Si no siento lo que se supone que debe sentir alguien que está enamorado, puedo llegar a interrumpir incluso el proceso de conocer a mi pareja, pensando que no podré ser feliz con esa persona. Algo absolutamente falso, porque esas sensaciones pueden corresponder a muchas cosas y ninguna de ellas es la idónea”, menciona Pulido.
Pero, afortunadamente con la edad nos damos cuenta de que ese enamoramiento, como sinónimo de arrebato súbito e intenso, no se da en todas las relaciones, ni garantiza que vaya a ser lo que más feliz te haga.
¿Sigo enamorado?
En su libro “¿Nos estamos volviendo locos?” (Paidós), Pulido desmonta estas y otras creencias sobre los sentimientos y comportamientos más cotidianos del ser humano, y describe esa tendencia, durante la relación, a autoevaluar constantemente si se tienen o no síntomas para ver si el amor está dentro de uno, “como si fuera un virus”, ironiza.
“Decimos estoy enamorado o no, de igual manera que si decimos tengo alto el azúcar o lo tengo bajo, como si fuera algo medible y estamos constantemente preocupados o evaluándonos por si seguimos en ese estado o lo dejamos de estar” y es, reitera, un error.
Como se trata de la emoción más apreciada por los seres humanos, “es ´trending topic´ y como tal está omnipresente en nuestra sociedad, y va ligado a la belleza, al éxito, la felicidad, y son múltiples los estímulos ajenos a la persona deseada que pueden provocar las mismas sensaciones: una canción, un poema una película”, afirma.
Enamorarse, concluye, no está ni fuera ni dentro de la persona, sino que es el resultado de asociaciones “y la cercanía de nuevas respuestas donde influyen tanto las variables de la otra persona, así como los estímulos del entorno”.
Por lo tanto, defiende, se puede ser sujeto activo en un sentimiento que se creía totalmente ajeno a nosotros: “en nuestra mano está el mejorar la aventura de enamorarse, modificando lo que hacemos. Intentar explicar el comportamiento humano en base a cosas internas o externas nos lleva a ideas equivocadas, porque el comportamiento “es una interacción entre el organismo y el entorno”.
Sostiene este psicólogo que cuando decimos “yo en el fondo soy de esta manera o soy de esta otra o no lo sabía, pero estaba enamorado de esa otra persona. Creemos erróneamente en la idea de que dentro de no-
sotros existen cosas como si fuera
un órgano más”.
Empezamos a hablar como si fuéramos un armario de etiquetas que no se corresponde en nada a la realidad, las personas tenemos que fijarnos en lo que hacemos y no tanto en lo que supuestamente somos, y lo que hacemos tiene que ver con la interacción entre nosotros y el entorno.
San Valentín Pasos para una cita perfecta
El 14 de febrero es una fecha especial para todos los enamorados, y es que el día de San Valentín es un momento clave para fortalecer las relaciones amorosas.
La preparación de la cita perfecta es siempre uno de los dolores de cabeza más comunes, tanto en hombres como en mujeres, ya que también se plantea la posibilidad de no celebrar este día, que es una de las opciones que muchas parejas se plantean. Pero como a todos nos gusta sorprender, qué menos que hacerlo en un día tan importante para el amor como es el 14 de febrero.
No hay más que tener buena imaginación para organizar la velada perfecta y, sobre todo, tener muchas ganas de pasar una noche perfecta. Por eso te explicamos los cinco pasos que debes hacer para dejar con la boca abierta a tu pareja y avivar más aún la llama del amor y de la pasión.
Piensa en sus gustos Es la hora de ponerse en el lugar de la otra persona, este es uno de los detalles más importantes de la relación. A veces no es sencillo, ya que si la relación acaba de comenzar es un poco difícil, pero cualquier mínimo detalle que te haya dado sobre sus gustos servirá para que la cita salga a la perfección. Piensa que la premisa principal es sorprender, por lo que cualquier detalle será perfecto.
También se debe pensar en otros detalles, como por ejemplo, si se va a un restaurante, su preferido sería el ideal. También es buena idea que sea en el que se tuvo la primera cita, en el caso de que un restaurante fuera el lugar en el que quedaron por primera vez. Si no es así, no te preocupes hay muchas opciones y, cualquier sorpresa con buena imaginación y ganas no puede salir mal.
No te agobies. A veces prepararlo todo, y más en San Valentín, nos agobia pensando lo que puede o no gustar a nuestra pareja. Es importante que no te hagas eso a ti mismo, ya que los agobios y las prisas nunca llegan a buen puerto. El proceso de preparación de una cita tiene que ser para disfrutar no para frustrarse. Recuerda que hagas lo que hagas a él o a ella le encantará porque está loco o loca por ti.
Piensa que la preparación de esta cita no es una cuestión que se pueda tomar a la ligera porque todo lo que hagas en un día como el de San Valentín quedará clavado en el cerebro de tu pareja de por vida, por eso tomártelo con tranquilidad es lo principal para que todo pueda salir bien.
Masaje Si después del restaurante o el plan que hayas decido con el que sorprender a tu pareja quieres llevar a tu chico o chica a tu casa, o si en su defecto no puedes y quieres alquilar una habitación de hotel, haz que la noche sea de lo más romántica, y que sea una noche inolvidable en todos los sentidos porque no es una noche cualquiera, es la noche del 14 de febrero.
Empezar con un buen masaje es la clave y es que nadie puede resistirse a un buen masaje y más si te lo da la persona a la que más quieres. Para ambientar la habitación puedes utilizar velas aromáticas o pétalos de rosa e incluso poner música para que se relajen y disfruten al máximo de una noche llena de pasión.
Lencería. Este paso es de suma importancia para las chicas y que deben de tener muy en cuenta a la hora de la preparación de la cita, y es que si deciden sorprender a su pareja, qué mejor plan que con lencería sexy, él seguro que de esta forma no se podrá resistir.
La preparación de la cita perfecta es siempre uno de los dolores de cabeza más comunes, tanto en hombres como en mujeres, ya que también se plantea la posibilidad de no celebrar este día, que es una de las opciones que muchas parejas se plantean. Pero como a todos nos gusta sorprender, qué menos que hacerlo en un día tan importante para el amor como es el 14 de febrero.
No hay más que tener buena imaginación para organizar la velada perfecta y, sobre todo, tener muchas ganas de pasar una noche perfecta. Por eso te explicamos los cinco pasos que debes hacer para dejar con la boca abierta a tu pareja y avivar más aún la llama del amor y de la pasión.
Piensa en sus gustos Es la hora de ponerse en el lugar de la otra persona, este es uno de los detalles más importantes de la relación. A veces no es sencillo, ya que si la relación acaba de comenzar es un poco difícil, pero cualquier mínimo detalle que te haya dado sobre sus gustos servirá para que la cita salga a la perfección. Piensa que la premisa principal es sorprender, por lo que cualquier detalle será perfecto.
También se debe pensar en otros detalles, como por ejemplo, si se va a un restaurante, su preferido sería el ideal. También es buena idea que sea en el que se tuvo la primera cita, en el caso de que un restaurante fuera el lugar en el que quedaron por primera vez. Si no es así, no te preocupes hay muchas opciones y, cualquier sorpresa con buena imaginación y ganas no puede salir mal.
No te agobies. A veces prepararlo todo, y más en San Valentín, nos agobia pensando lo que puede o no gustar a nuestra pareja. Es importante que no te hagas eso a ti mismo, ya que los agobios y las prisas nunca llegan a buen puerto. El proceso de preparación de una cita tiene que ser para disfrutar no para frustrarse. Recuerda que hagas lo que hagas a él o a ella le encantará porque está loco o loca por ti.
Piensa que la preparación de esta cita no es una cuestión que se pueda tomar a la ligera porque todo lo que hagas en un día como el de San Valentín quedará clavado en el cerebro de tu pareja de por vida, por eso tomártelo con tranquilidad es lo principal para que todo pueda salir bien.
Masaje Si después del restaurante o el plan que hayas decido con el que sorprender a tu pareja quieres llevar a tu chico o chica a tu casa, o si en su defecto no puedes y quieres alquilar una habitación de hotel, haz que la noche sea de lo más romántica, y que sea una noche inolvidable en todos los sentidos porque no es una noche cualquiera, es la noche del 14 de febrero.
Empezar con un buen masaje es la clave y es que nadie puede resistirse a un buen masaje y más si te lo da la persona a la que más quieres. Para ambientar la habitación puedes utilizar velas aromáticas o pétalos de rosa e incluso poner música para que se relajen y disfruten al máximo de una noche llena de pasión.
Lencería. Este paso es de suma importancia para las chicas y que deben de tener muy en cuenta a la hora de la preparación de la cita, y es que si deciden sorprender a su pareja, qué mejor plan que con lencería sexy, él seguro que de esta forma no se podrá resistir.
martes, 14 de febrero de 2017
Pierde la memoria y su novio la vuelve a enamorar
Cuando recuperó la consciencia, la joven británica no podía recordar nada. “Mi madre comenzó frenéticamente la excavación de fotos de nosotros en su teléfono para tratar de refrescarme la memoria, pero no podía reconocer a mis parientes.
Y accedí a casa a volver con ellos”, ha reconocido Jessica Sharman al diario británico The Sun.
“Mi madre me puso una mano en la rodilla y yo me sentí rara al ser tocada por una extraña. (...) Cuando llegamos a mi casa no la reconocía. Mi madre me acompañó a recorrerla, pero no recordaba”, continúa la joven en su testimonio.
Alterados por el estado de salud de su hija, sus padres acudieron a un centro neurológico en Londres.
Los médicos le diagnosticaron una amnesia provocada por el ataque epiléptico, enfermedad que, la joven, padecía desde los 14 años, pero que nunca le había producido pérdidas de memoria.
Sharman se enfrentó entonces a uno de sus mayores retos: reconocer a su novio Rich, de 25 años. “No sabía porque se comportaba como si estuviera enamorado de mí”, confiesa la joven.
Incómoda con la presencia de su olvidada pareja, Jessica intentó romper la relación, pero Rich le aseguró que le ayudaría a recordar que un día estuvieron enamorados.
Rich comenzó a llevarla a los sitios donde antes paseaban juntos, a cenar a los mismos restaurantes, a reírse de las mismas bromas. Decidió conquistarla de nuevo.
Con el paso de los días y ante la dulzura del joven, Jessica cayó, de nuevo, rendida en sus brazos. Una historia de amor que, seguramente, Sharman no olvidará jamás.
lunes, 13 de febrero de 2017
El duelo tras una ruptura
¿Quién no le teme a una ruptura sentimental? Quizá todos, o al menos una gran mayoría. Y es que a la sola idea de pensar en poner fin a una relación, sobre todo cuando se trata del “amor de tu vida” o de un enamoramiento largo y peor aún cuando se trata de terminar con el matrimonio, genera muchos miedos. Por ello, la ruptura de una relación sentimental es, en definitiva, una de las situaciones a las que más temen las mujeres. Sin embargo, inevitablemente, la mayoría de las personas pasa por esto en algún momento de su vida.
Si bien la forma en que se encara tiene mucho que ver con la personalidad de cada uno, para todos es duro ya que supone una pérdida personal que viene acompañada de cambios emocionales fuertes, se da una cierta inestabilidad anímica y surgen algunos sentimientos como tristeza, sensación de vacío, culpa, rabia y hasta miedo.
Sin embargo, superar una ruptura amorosa es sólo cuestión de tiempo, al menos así lo afirma un estudio llevado a cabo en la Universidad de Binghamton en Nueva York y la University College de Londres que ha sido publicado en la revista Evolutionary Behavioural Sciences.
Esta investigación ha revelado que se requiere de un tiempo comprendido entre seis meses y dos años para cerrar la herida de una relación. Dependiendo de ciertos aspectos particulares como cuánto tiempo duró la relación y el nivel de implicación, el proceso de superación será más corto o más largo, pero dos años -en los casos más extremos- debería ser más que suficiente para conseguir pasar página y comenzar de nuevo. En estos tiempos, ello implica dejar de seguir la vida de la ex pareja en las redes sociales.
Cabe mencionar que en el proceso habrán días mejores y peores, y a veces, lo que ya se creía superado, no parece estarlo. Lo importante es que si estás ante esta situación, comprendas que no te sentirás así por siempre y que si quieres recuperarte pronto, debes poner de tu parte; tu recuperación dependerá, en gran medida, de tu actitud y acciones.
¿Un duelo?
Al tiempo que toma superar una ruptura, se lo entiende como un duelo, por supuesto no el peor de todos pero sí lo es y así se lo vive.
“En Psicoanálisis llamamos duelo a la etapa posterior a la pérdida del ser querido, no necesariamente porque esa persona ha muerto, sino porque existe la “muerte” de la relación, la pérdida del ser amado o la pérdida de la relación amorosa, por lo tanto existe un tiempo donde se lleva el recuerdo latente del ser querido”, explica Cristina Rubín de Celis E., psicóloga de Psicoconsultin y docente de la UMSS.
“En esta etapa es importante saber que las amistades, el círculo social y la familia juegan un papel importante ya que de alguna manera contienen a la persona que atraviesa por la ruptura”, dice Rubín de Celis.
En cuanto a las consecuencias, se podría decir que en términos generales son las mismas, pero hay quienes las viven de manera más trágica y se van a extremos que por supuesto no son nada buenos.
Rubín de Celis asegura que depende de la fortaleza de cada uno pero que en general hay un stress post ruptura (ansiedad, depresión y llanto), y en casos extremos la persona puede llegar a padecer anorexia, ingesta compulsiva de alimentos, falta de sueño, mal humor o abulia, que es la falta de voluntad o de energía para hacer algo.
“Cuando hay un exceso de culpa por la ruptura, hay una transición del duelo a la melancolía y se tiende a idealizar a la ex pareja, colocándola en nuestra psiquis como un ser perfecto, incomparable, menospreciándonos al grado de la culpabilización. Ésta etapa es muy peligrosa sobre todo para la mujer porque se vuelve muy vulnerable”, asegura la psicóloga.
Diferencias entre hombres y mujeres
La investigación ha revelado también que, tal y como se sospecha, hay diferencia entre la reacción de hombres y mujeres a la hora de superar una ruptura sentimental.
Según el estudio, para las mujeres la ruptura con su pareja provoca una serie de cambios emocionales y físicos, pero ellas superan más rápido, mientras que para ellos no resulta tan duro, pero tardan mucho más en recuperarse.
“Ambos géneros sufren, cada uno a su manera. El grado de demostración difiere porque socialmente somos estigmatizados, por lo tanto existen “reglas de conducta” ante una ruptura. También es cierto que las mujeres tenemos la capacidad genética de tolerar el dolor y recuperarnos de manera más rápida; contamos con la oxitocina, hormona relacionada con la conducta sexual, con la felicidad y con el sentimiento maternal y paternal, que contribuye a modular el estado de ánimo como a fraguar las relaciones sociales entre las personas en mayor cantidad y está en nuestra naturaleza el superar momentos dolorosos”, asegura la psicóloga.
LO QUE DEBES EVITAR
La psicóloga aconseja evitar ciertas situaciones o acciones ya que lo único que consiguen es retrasar el proceso de sanación.
1. No revises las páginas sociales de la ex pareja (Facebook, Instagram, Twitter, etc.)
2. No preguntes a amigos en común sobre tu ex pareja. No indagues sobre su vida, lo que dice o no de la ruptura, lo que hace y lo que no.
3. Evita ver fotos, regalos, y frecuentar lugares en los que compartieron momentos juntos.
4. Evita una relación de amistad, ya que el hecho de mantener contacto constante no es saludable para ninguno de los dos, por lo tanto se aconseja evitar la comunicación por un tiempo prudente hasta que el dolor se disipe, “hasta que cada uno se auto-valorice”, enfatiza Rubín de Celis.
5. Evita tener comunicación frecuente con familiares de la ex pareja, de alguna manera serán el lazo conector a los recuerdos.
6. No hables de la ex pareja, ya que genera sensaciones negativas como depresión, frustración, sentimiento de fracaso, baja autoestima, etc.
7. No entres en una relación nueva por darle celos a tu ex pareja o para tratar de olvidar. El dicho “un clavo saca a otro clavo” no necesariamente funciona. En primer lugar te forzarás a estar con alguien cuando tu mente y tu corazón están con otra persona; en segundo lugar, estarás utilizando a un ser humano, y por último, es muy importante que te sanes, que reflexiones y te valores para poder iniciar una nueva y sana relación.
8. Evita la sed de venganza, más aun cuando hay hijos de por medio. La venganza es un sentimiento negativo que te atrasará en tu objetivo y del que saldrán ambos más lastimados.
9. No hables mal de la persona. Esa persona para ti murió y de los difuntos no se habla.
10. No hagas el papel de víctima. Terminó porque no funcionaba, aquí no hay víctimas y sí las hay, ya no sirve de nada.
11. Nada de vida loca. No te refugies en la bebida ni en ningún otro vicio. Recuerda que tu norte debe ir dirigido a ser un mejor ser humano.
LAS FASES
El estudio revela que este proceso tiene hasta cuatro fases
1. Desorientación
En primer lugar el fin de una relación provoca un estado de desorientación que girará en torno al miedo y al desconcierto, pudiendo provocar problemas para conciliar el sueño y falta de apetito.
2. Dolor
La segunda fase es la del dolor. Es el momento en el que llega el sentimiento de tristeza profunda porque recién asumes realmente que no volverás a estar junto a esa persona.
3. Reflexión
A la fase del dolor le sigue la etapa de reflexión. Se trata de una época en la que la pones en una balanza las cosas mal hechas por cada uno con el objetivo de entender por qué ha fallado la relación y que servirá para que en el futuro no cometas los mismos errores.
4. Asimilación
Posteriormente viene la fase de asimilación, tal vez la más importante, en la que empezarás a comprender que hay vida más allá de tu ex pareja. Esto deriva en ganas de conocer a gente nueva y, finalmente, sentir que puedes continuar y rehacer tu vida. No obstante, como ya se explicó, cada persona es diferente, por lo que la forma de encarar una ruptura depende de cada uno.
¡AYÚDATE!: PASOS PARA SUPERAR SANAMENTE
Recuerda que adoptar una posición positiva, ayuda bastante.
“Se debe adoptar una posición asertiva donde se priorice la autoestima, donde estés consciente y racionalices que si la relación sufrió una ruptura es porque ambos dejaron de admirarse, de valorarse, de respetarse y hasta de quererse. Lo que queda es recuperar la autovaloración y para ello puedes acudir a frases de auto-consuelo como: “así estoy mejor y de hecho me siento mejor”, son parte de una postura optimista. Asimismo, se debe olvidar el “sin él”, ya que al mencionarlo lo incorporamos a nuestras vidas en una postura co-dependiente negativa”, explica la psicóloga que brinda las siguientes pautas para sanarte.
1. Analiza racionalmente, ya que la decisión de “romper una relación” no sucedió por un pequeño desperfecto si no por situaciones continuas de insatisfacción en la relación.
2. Para ayudarte, los expertos recomiendan hacer un análisis y ello se puede lograr escribiendo en una hoja los pros y contras de la relación, los defectos y virtudes de la ex pareja; ahí podrás saber si romper fue la mejor y única opción que pudiste haber tomado.
3. Canaliza la costumbre de la relación en actividades de distracción, esparcimiento, actividades que no tengan semejanzas a las actividades con tu ex pareja. Cambia y amplía tu círculo social para evitar encuentros que generen situaciones incómodas y dolorosas para ambos.
La vida después de la ruptura
Una vez que hayas superado una ruptura, podrás entender que el final de una relación es también un nuevo comienzo. Sin la influencia de tu pareja, podrás concentrarte en tus propias necesidades y habrás aprendido mucho ya que, como se dice, de los errores se aprende. Es el momento para ser capaz de construir una mejor vida para ti misma, independientemente de quien esté a tu lado. Recuerda que detrás de un gran sufrimiento reside el mayor bien ó que de las grandes crisis nacen las grandes oportunidades, y así es. El sufrimiento te hace crecer, te transforma y te lleva a la mayor y más honesta de las reflexiones, ya dependerá de cuánta valentía tengas para hacer frente y no repetir muchas cosas y fortalecer tus debilidades.
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