Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

jueves, 30 de enero de 2014

Lo que no se debe decir en la intimidad

Lo primero que se debe entender es el significado de intimidad, es decir, es un momento cuyo objetivo es el de compartir lo más propio de cada uno. En una relación significa un encuentro de profundo respeto ante la vida de la otra persona, donde la diversión es la premisa. Al respecto, la sexóloga, Carolina Rivero Elder remarcó que las palabras tienen un efecto más intenso de lo que cree, por eso hay que cuidar lo que se dice.

Prohibidas las comparaciones. La especialista destacó que no se debe comparar". Una relación sexual es única de cada pareja, por lo tanto suena mal cuando alguno dice: "no es como con mi ex" o "eres mejor que mi ex", así haya sido mejor o peor, porque eso significa que en este momento en el que compartimos la intimidad, yo no solo estoy conectado a mi compañero, sino que también lo estoy con el fulano que fue mi anterior pareja", puntualizó.

No criticar el físico. Rivero señaló que no se debe hablar de algo que se sabe que avergüenza a la pareja. "No se puede decir cosas como: "estás un poco gordita", o la sugerencia de ¿por qué no te bronceas un poco?, porque ahí el romanticismo se muere", sostuvo.

Hablar de temas comunes. La sexóloga aseveró que no se debe hablar de temas ajenos a ambos, porque sino el otro tendrá la sensación de que sus sentidos no están del todo conectados. Por ello, sugirió temas como expresiones de cariño, mimos, palabras halagadoras, provocativas. "Que cada palabra signifique: ¡que bueno que existis!, ¡que bueno que seas mi pareja!", dijo.

No ofender. Rivero remarcó que no se debe decir algo que ofenda de alguna manera la persona con la que se está. Esto, dentro y fuera de la intimidad puede generar una crisis en la relación de pareja.

10 señales de que debes terminar tu relación

No confías en él. Luego de una infidelidad, indiscreción o mentira, muchas nos empecinamos en reconstruir la confianza en la relación. Y mientras lo intentamos, no tenemos vida y nos pasamos nuestros días y noches obsesionadas con saber qué hace nuestra pareja y con quién y dónde está. Y es una tortura vivir preguntándonos y tejiendo novelas en nuestra cabeza. Si estás comenzando una relación y no estás casada y no tienes hijos, no deberías tratar de “reconstruir” la confianza. Te mereces una relación con alguien que aprecie y valore (no pisotee), la confianza.

Juegas al detective. Lees sus emails, te la pasas chequeando su smartphone cada vez que puedes y si pudieras lo seguirías. Nunca estás satisfecha con lo que encuentras… y aun peor, muchas veces te culpas a ti misma. El punto es: date valor y ten una relación con alguien que no te de la necesidad de husmear y jugar al detective.

Abuso verbal o emocional. Ésta puede ser una área gris ya que no siempre es fácil identificar lo que está sucediendo, pues que no haya moretes ni heridas físicas, no significa que no estás siendo abusada por tu pareja. El abuso también involucra insultos: que te llamen estúpida, inútil o perdedora, o que te haga sentir que no eres lo suficiente para él. Los insultos son una forma de abuso verbal que nos dañan psicológica y emocionalmente. Puede que no hayas reconocido las señales de una relación abusiva, pues muchas veces no es fácil reconocerla. Si te falta el respeto y te sientes humillada, sal de ahí ya!

Tienes que cambiar quién eres cuando estás con él. Todos hacemos compromisos y damos de nuestra parte por nuestra pareja, como ir a sus partidos de futbol, a sus cenas de oficina o ver películas de acción, pero debes asegurarte no cambiar quién eres hasta el punto de no reconocer la persona en la que te estás convirtiendo por él. Tu pareja debe amarte por quién eres, sin fingir nada, siendo tu misma, errores, llantos, manías y todo.

Ocultas tus sentimientos. Todos nos ponemos emocionales en algún momento y tenemos días que simplemente estamos sensibles y susceptibles. Demostrar las emociones, ya sea alegría o tristeza, es parte hermosa de una relación y no debe ser visto como una debilidad. Si él se siente incomodo con esto, y por ello tu ocultas tus emociones, es momento de terminar la relación. Y es que no solo es imposible mantenerte “cool” cada segundo de cada día, pero tampoco deberías. El amor no se trata de encontrar alguien a quien puedas dominar, sino de ser honesta sobre tus necesidades y sentimientos con alguien y saber qué él estará ahí para ti… en todo momento.

Le tienes miedo. Si temes a tu pareja, no dices lo que piensas por miedo al ‘qué dirá’, o eres humillada y abusada físicamente, es momento de salir de esa relación. No tienes porqué soportarlo y vivir bajo la tiranía del temor.

Quieres que cambie. Él es actor/modelo/músico y no tiene estabilidad económica o su trabajo de 100 horas a la semana los mantiene distanciados. Sea lo que fuere, si estás imaginando una vida con él y que incluye que él cambie lo que es y quiere, es momento de dejar la relación. Si eres feliz mientras él persigue su sueño y trabaja de mesero, bien por ti. Pero si tu felicidad depende de que él cambie de trabajo, cambie lo que quiere o quién es (y quiere ser), no te engañes y termina la relación. Acepta que no estás en una relación feliz. No puedes forzarlo a ser una persona diferente. Y si quieres, es porque no lo amas lo suficiente. Si estás diciendo: “todo es perfecto, pero quiero que él sea diferente”, las cosas no van bien. No es el indicado.

No llegas al orgasmo durante el sexo… y él no tiene idea. Tienes sexo. Mucho. De hecho él dice que es el mejor sexo de su vida y tú le dices lo mismo. Solo que es mentira, ya que no llegas al orgasmo, aunque lo finges (casi siempre) y él no lo sabe. ¿Cómo quieres tener una vida sexual satisfactoria si no eres sincera y no lo guías? Piensas que si admites tu mentira (de meses o años) será un golpe duro para él y que su relación nunca recuperará esto. Así que decides no decir nada y te conformas con una rutina sexual que incluye fingir orgasmos cada vez. No está mal fingir un orgasmo una que otra vez, pero si actúas el 90% del tiempo, no solo es que el sexo es malo, pero no confías en él y no tienen una buena comunicación.

Te interesan otros chicos. Ojo que no es malo mirar otros hombres, pues si pasa un chico guapo por tu lado tendrías que ser ciega para no verlo. Sin embargo, si te encuentras siempre mirando o coqueteando con otros hombres, te imaginas con otros chicos y piensas en estar con otras personas y no con tu pareja, esa es una clara señal de que ya no sientes lo mismo hacia él.

No estás interesada. Las relaciones no son fáciles, y si bien hay grandes momentos, también hay etapas complicadas y difíciles. Las discusiones son normales en la pareja al igual que los problemas, pero si descubres que luego de identificar un problema o luego de una discusión no tienes interés en resolverlo esa puede ser una buena señal para darte cuenta de que no sientes lo mismo y no quieres apostar a mejorar la relación. /

¿Temes quedarte sola? No eres la única

Un nuevo estudio publicado en la Journal of Personality and Social Psychology reveló que el temor a quedate soltera puede llevarnos a seguir en relaciones malas o conformarnos con una pareja que no amamos ni deseamos.

El estudio reveló que:

40% dice que tiene miedo no tener una pareja a largo plazo
18% dice que teme la soltería
12% teme perder a su actual pareja
11% teme envejecer solo
7% teme nunca tener hijos y una familia
7% dice que se sentiría inútil solo
4% teme ser juzgado negativamente por otros

La pregunta es, ¿cómo afecta este miedo nuestro comportamiento en las relaciones románticas? El estudio reveló que, debido al miedo de estar solo, las personas tienden a quedarse en relaciones no saludables o conformarse por parejas que no son ideales. Los autores escribieron: “Durante el principio y el mantenimiento de una relación, aquellos que temen ser solteros, priorizan el estatus de estar en una relación, no la calidad, conformándose por parejas menos receptivas y atractivas y quedándose en relaciones no satisfactorias”.



QUICKIE

Los hombres casados son más propensos (por 25%) a ganar peso que los hombres solteros, de acuerdo a un nuevo estudio. La razón: se sienten mas cómodos y se preocupan menos por su figura.

Que profesionales son los más infieles



Aunque la infidelidad no se condiciona por la profesión que la persona desarrolla, una encuesta a 3.600 usuarios del sitio web para infieles más grande del mundo, Ashley Madison, asegura que los médicos y enfermeras son los más adúlteros, seguidos por los profesores universitarios, pilotos, azafatas, psicólogos, abogados, secretarias y trabajadores de medios de comunicación.

No es una norma que las ocupaciones mencionadas sean las de los más infieles, hay muchos otros oficios que hacen a la persona vulnerable a esta condición. Los factores son de todo tipo: pasar mucho tiempo fuera de casa debido al exceso de trabajo, realizar frecuentes viajes, la compatibilidad de conocimientos y hasta el estado de ánimo propician que un individuo viva aventuras fuera de su relación de pareja.

En una publicación en el portal del periódico colombiano El Espectador, se señala que el recuento de Ashley Madison ha concluido que las personas dedicadas a la docencia universitaria y los médicos son los profesionales más infieles en Colombia. “El 97% de 3.600 usuarios, son profesionales, el 25% de ellos son médicos y el 18% de los infieles son profesores universitarios”, se lee en ese sitio web.

¿Y qué pasa en Bolivia? El psicólogo Carlos Velásquez asegura que aunque en el país no se han hecho estudios al respecto, la realidad colombiana es muy similar a la nuestra y a la del resto del mundo porque los profesionales se desenvuelven de la misma manera.

La infidelidad está relacionada, por ejemplo, con el poco tiempo que tienen muchas parejas para convivir, ya que cualquiera de los miembros pasa casi todo el día con terceras personas.

El especialista señala que existen dos elementos recurrentes para que haya infidelidad: por una parte, el que las personas incrementen su nivel de estrés, lo que implica sentir presión, vulnerabilidad y, consecuentemente, los lleva a buscar entendimiento, apoyo y comprensión en otra persona que siempre está ahí.

Lo segundo está vinculado al nexo que tiene una persona con otra en su lugar de trabajo, lo que agiliza la posibilidad de una relación amorosa y, por tanto, de una infidelidad. “En las entidades bancarias, por ejemplo, lo que se hace es rotar al personal por las diferentes agencias. Entre otras razones, para cortar las relaciones estrechas y evitar nexos afectivos entre dos compañeros”.

El psicólogo Óscar Urzagasti coincide con Velásquez al señalar que es el estrés el principal motivo para caer en la infidelidad. “Las personas suelen buscar afinidad, comprensión y compañía en momentos difíciles”.

Pasar mucho tiempo en un espacio laboral con una tercera persona, a veces hace que los sentimientos y deseos se hagan profundos. Por ello, profesionales en distintas ramas suelen incurrir en relaciones prohibidas que muchas veces terminan con aquellas que han sido estables.

En el caso de profesionales en Psicología o docentes universitarios, la infidelidad suele darse debido a que algunos pacientes o alumnos suelen ver a quien está en frente como el salvador, el perfecto, el que entiende o enseña. Esta imagen confunde sus sentimientos y suelen terminar enamorándose.

Los médicos tienen largas jornadas laborales y el estrés hace que estas personas se acerquen más a otras cercanas (colegas). Además, los turnos en la noche propician un panorama ideal para una aventura.

En el caso de los pilotos y azafatas, su trabajo impide que pasen largos periodos de tiempo con su familia o sus parejas. En consecuencia, su vida sexual suele ser irregular y buscan amor y compañía en los compañeros.

Los abogados y secretarias mantienen largas reuniones y no disponen de un horario determinado, la oportunidad de establecer una relación está a la mano.

Escritores, periodistas, fotógrafos, diseñadores, productores, camarógrafos y otras personas relacionadas con los medios de comunicación pueden ser más vulnerables, pues comparten con otras personas diferentes escenarios y viajes durante mucho tiempo. También están en la lista militares, músicos, vendedores, modelos, bartenders y deportistas como posibles adúlteros.

Síntomas

Las personas que están estresadas, presentan síntomas de bajón anímico y si tienen la posibilidad de consuelo cerca, actúan de inmediato.

Afinidad

Los intereses en común son una puerta para que se inicie un amorío, pues el otro “sí entiende” los problemas.Fotos: espaciovip.com, lapatilla.com y diariofemenino.co. Fuente: Óscar Urzagasti, Carlos Velásquez, psicólogos. Con datos de: El Espectador (periódico colombiano) Ashley madison - sitio web para infieles


lunes, 27 de enero de 2014

Intimidad en jaque

El desarrollo de las nuevas tecnologías facilita que empresas y gobiernos, de alguna manera, nos vigilen. Comprar una entrada de cine o buscar un restaurante a través de Internet, acceder a tu cuenta bancaria, ojear el correo electrónico desde la oficina. Hasta algo tan simple como pasear por la calle. Estas actividades rutinarias son captadas por nuestro jefe, por cámaras de videovigilancia, por compañías en busca de clientes o por agencias de inteligencia al servicio del Gobierno. Fue Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, quien dijo que la privacidad había muerto. Una concepción incompatible con la defensa de la dignidad de las personas.

Las infraestructuras electrónicas que mantienen conectado al mundo forman parte, en su mayoría, de empresas privadas. Por eso los servicios de espionaje de los gobiernos establecen con ellas acuerdos secretos: un método efectivo para extraer información de los usuarios. Gracias a las revelaciones de Edward Snowden sobre el espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA), conocemos la cooperación de Microsoft, Yahoo!, Google, Facebook, Skype, YouTube y Apple con servicios estatales. El pretexto del Gobierno fue la seguridad nacional frente a supuestas amenazas terroristas. Pero el fin no justifica los medios. Con un control masivo, todos nos convertimos en sospechosos.

La obsesión por la seguridad también ha llenado nuestras ciudades de cámaras. Al cruzar una esquina, en cada ascensor, cine, centro comercial, plaza o calle céntrica, un teleobjetivo retransmite nuestra vida. Sólo en la capital británica hay un millón de cámaras de videovigilancia. La policía de Londres publicó un informe que cuestiona su efectividad: Por cada mil cámaras, se ha conseguido resolver un delito. El dinero invertido en la instalación: más de 570 millones de libras (945.000 millones de dólares). Tras los atentados de Boston en 2013, funcionarios reconocieron que llenar una ciudad con cámaras puede crear tantos problemas como los que resuelve.

Hay estados represores, como China, Israel, Siria o Libia, que se valen la videovigilancia para controlar a disidentes políticos y religiosos. En China, multinacionales norteamericanas como General Electric o IBM proveen al Gobierno de cámaras de seguridad. Varias organizaciones de derechos humanos han criticado el suministro de este material a países con regímenes autoritarios.

A un nivel más cercano, nos topamos cada día con evidencias que coartan nuestra privacidad. Un escenario tan habitual como la oficina, donde trabajamos mediante el ordenador o el teléfono de empresa. Con la convicción de que a mayor vigilancia, mayor productividad, muchas compañías han recurrido a programas de almacenamiento de datos: pueden grabar las teclas que un trabajador pulsa a lo largo de la jornada o recuperar los mensajes eliminados de sus móviles. Con el slogan "monitorizando a tus empleados", la empresa Stealth Genie ofrece una aplicación capaz de ver llamadas, e-mails, archivos multimedia o localizar al trabajador gracias a un GPS. Anima a los empresarios a contratar su servicio: "¿Te gustaría espiar los teléfonos móviles de tus empleados sin que lo sepan?" "Mantenles vigilados", aconseja en su web.

Un espacio donde compartir información son las redes sociales. Colgamos en Facebook y en Twitter nuestros datos, fotos o destinos de viaje. Leemos publicaciones y las comentamos. Cada acción que realizamos es almacenada y procesada para convertirse en publicidad a la carta, personalizada. ¿Quién no ha buscado un libro, un viaje o un trabajo por Internet, y de forma inmediata aparecen anuncios de best sellers, hoteles o buscadores de empleo? Un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge ha desarrollado un modelo matemático que permite deducir la etnia, la orientación sexual, las tendencias políticas y las creencias religiosas de cualquier persona a partir de sus "me gusta".

Muchos culpan al usuario de no leer los "términos y condiciones legales", confusos y en letra pequeña, que firmamos cuando clicamos sobre "aceptar". Nos advierten de los abusos, pero no por ello están justificados. El origen del problema no es un mal uso de Internet por parte del usuario, como nos hacen creer.

"El derecho a la intimidad es al siglo XXI lo que los derechos civiles fueron al XX", sostiene la doctora en Políticas Públicas Gemma Galdon: "Una batalla en la que nos jugamos elementos fundamentales de nuestra idea de la libertad, de la democracia y del progreso tecnológico."

jueves, 23 de enero de 2014

En la trampa de las mentiras

Sondeo

Gracias a sondeos, artículos y experimentos hicimos una lista de las 10 mentiras más frecuentes que decimos las mujeres respecto al sexo. Y con ayuda de algunos lectores damos respuesta a nuestras propias mentiras. Entérate del efecto tienen las mentiras para ellos y para tu relación. Todas las respuestas son anónimas a pedido de los hombres que nos ayudaron con esta nota.

MENTIRA 1: “NUNCA HE FINGIDO UN ORGASMO”

Según estudios, entre un 80 y un 90% de las mujeres ha fingido llegar al clímax alguna vez. La razón: quieren complacer a sus parejas y mantener su seguridad.

R. Es decepcionante saber que tu pareja finge orgasmos, aumenta la duda cada vez que se tiene relaciones sexuales y no es interesante para ella.

MENTIRA 2: “NO EXISTE EL SEXO SIN AMOR”

La verdad es que el 99,9% de las mujeres ha fantaseado alguna vez en su vida con tener una aventura con un extraño o algún famoso.

R. Si las mujeres no logran separar el sexo del amor por temor al “qué dirán”, seguirán privándose de su plenitud sexual.

MENTIRA 3: “EL TAMAÑO NO IMPORTA”

No entraremos en mayores detalles con respecto al tema, solo podemos decir que los extremos no son agradables.

R. Sabes que el tamaño es importante y también sabemos que el grosor es estimulante, así que nadie se cree esa mentira.

MENTIRA 4: “NO TENGO FANTASÍAS SEXUALES”

No solo ellos tienen fantasías. Si la mujer no lo confiesa es probable que sea porque no tiene demasiada confianza con su pareja.

R. Si no me dice que tiene fantasías… no le puedo ayudar a que las cumpla.

MENTIRA 5: “ERES EL ÚNICO QUE ME HACE SENTIR ASÍ”

Casi todas las mujeres tuvieron un ex al que amaron y con quien disfrutaron tanto como con la actual pareja. Ellas dicen que no hubo “otro” que las hizo sentir igual antes porque así se ahorran las explicaciones y celos injustificados.

R. Los hombres también decimos esa mentira y por las mismas razones.

MENTIRA 6: “AÚN SOY VIRGEN”

Esta mentira la dicen las más jóvenes, sobre todo a sus amigas y más que todo a sus padres.

R. Si se trata de aparentar frente a los padres, puede ser comprensible. Pero para los hombres es una gran responsabilidad estar con una chica virgen, no es muy exitante.

MENTIRA 7: “NO ME GUSTA DAR SEXO ORAL”

A muchas les da vergüenza reconocerlo, pero según un experimento de la revista Men’s Health con un detector de mentiras, a la mayoría le gusta dar placer a su pareja mediante el sexo oral.

R. No debería darles vergüenza admitir que les gusta dar sexo oral, debería darles vergüenza mentir al respecto.

MENTIRA 8: “NO ME GUSTAN LOS JUGUETES SEXUALES”

A la mayoría de las mujeres les causa curiosidad las películas eróticas, los juguetes sexuales y los strippers.

R. Tu vida sexual y la de tu pareja sería más divertida sin la auto represión. Experimentar no tiene nada de malo.

MENTIRA 9: “NO ME GUSTAN LOS MACHOS ALFA”

Según la revista Men’s Health esta afirmación puede ser cierta. Sin embargo, es posible que el poder atraiga al principio (si es guapo) pero si resulta ser un patán, la mayoría de las chicas ya no se sentiría atraída.

R. Las mujeres siempre dicen que no les importa el dinero, pero es mentira, para algunas el dinero es sinónimo de éxito y eso les atrae.

MENTIRA 10: “MI ESPOSO ES EL HOMBRE PERFECTO”

Ese cuento quizás ni ella misma se lo cree. Ese tipo de afirmaciones la hace ante las que dicen que son sus amigas, y ante la mamá.

R. No está bien tratar de cambiar al otro, pero tampoco es bueno fingir ser feliz cuando no es así.



QUICKIE

Recuerda que la honestidad es clave en una relación saludable, si te gustan los hombres directos y con una autoestima saludable, responde de la misma manera, sin mentir.

Comportamientos masculinos que ¡No comprendemos!

Escena: Un restaurante mejicano. Te sientas junto a tu pareja para cenar. Mientras miran el menú le preguntas: “Estás libre el siguiente fin de semana?”

“Los tacos parecen geniales”, dice él. Tu dices: “Mis papás están haciendo una cena, pensé que podríamos…”. Él busca al mesero. “Dónde está? Estoy muerto de sed y nos están ignorando…”.

“Mi mamá se muere por conocerte”… le dices finalmente.

Mmmm, tacos, piensa él. “Crees que deberíamos pedir guacamole?”, te pregunta.

Tu le das “esa mirada” que dice: “si tuviera el guacamole te lo lanzaría”.

Desde tu perspectiva, está claro: De manera deliberada él cambia el tema y evita contacto visual porque no quiere conocer a tus papás. Pero, la ironía es ésta: él si quiere conocer a tus papás, pero no esta listo para tocar el tema de manera directa. Esta noche él sólo quería comer tacos. Con éste ejemplo, Jeff Wilser, autor de The Maxims of Manhood, explica los malentendidos comunes entre hombres y mujeres. Y es que, éste tipo de malentendidos entre ambos sexos suceden… todo el tiempo! Ellos quieren decir algo, pero terminan diciendo, o haciendo, lo contrario. ¿Cómo aprendemos a leerlos, y así, evitar estas peleas frustrantes?

Estos son algunos escenarios comunes y malentendidos masculinos:

ESCENARIO 1: Estás hablando con él, pero él no deja de mirar la TV

Qué significa: Probablemente nada (¿realmente quieres competir contra The Walking Dead?) Aunque éste es un comportamiento común masculino (y muy molestoso) todos necesitamos un tiempo fuera (en blanco) cuando llegamos a casa, explica Carol Kinsey Goman, Ph.D., una autoridad en lenguaje corporal y comunicación. “Algunas mujeres toman tinas, chismean o hacen yoga. Los hombres también necesitan relajarse y muchos lo hacen frente a la TV o incluso dando vueltas en el auto”.

Cómo lidiar: Si lo hace de manera esparadica, entiéndelo! Dale su tiempo e intenta hablarle cuando los “zombies” estén muertos.

ESCENARIO 2: “Quiero ir a jugar futbol” no significa que no quiero estar contigo

“El tema de deportes en nuestro caso (latinos) es el futbol. Para los chicos es como una terapia de desahogo. Así como las mujeres tienen sus tecitos o van a la peluquería o a comprarse ropa, para los hombres el deporte es su tiempo, su espacio personal; ya sea jugando o viendo un partido con amigos, el hombre está en un ambiente donde se relaja y la pasa bien: grita, se enoja contra el otro equipo y se desahoga inconscientemente. Pero muchas veces las mujeres piensan o dicen ‘me cambio por un partido o el futbol’ pero sin pensar que para los hombres es más que un juego”, explica Juan, un entrevistado.

Cómo lidiar: Déjalo tener su tiempo con sus amigos, el fútbol, el golf… lo que fuera! Si no es una cuestión de cuatro horas todos los días, agradece que tiene un espacio propio y puede desahogarse con un hobbie o amigos… será una mejor pareja para ti.

ESCENARIO 3: Durante una gran discusión, él enmudece

Qué significa: Simplemente… que es hombre. Expertos dicen que los hombres están hechos para desviarse de las conversaciones profundas y muy personales. “Hablar de issues emocionales segrega oxitocina, y, en las mujeres, el estrógeno realza los efectos calmantes de esta hormona”, explica Kinsey Goman. La testosterona, sin embargo, insensibiliza las propiedades de la oxitocina; por eso, para los hombres, algunas discusiones pueden incrementar la ansiedad y la angustia. “Bloquearse es una respuesta automática cuando se sienten ahogados emocionalmente”, explica Katie Ramsburgh, terapeuta de matrimonio y familia en el Gottman Relationship Institute. “Él esta huyendo mentalmente de la situación. Es un mecanismo reconfortante”.

Cómo lidiar:“El ritmo cardiaco de un hombre en este estado puede elevarse considerablemente, y partes del cerebro se apagan (literalmente)”, explica Ramsburgh. Y es más probable que se sienta así si siente que le estás culpando o reclamando algo. Consejo: toca un tema personal y sensible sin acusarlo.

ESCENARIO 4: Pone su mano sobre el brazo de otra mujer…

Qué significa: De manera sorprendente expertos dicen que debes preocuparte por esto. “A veces un toque es casual, pero estaría atenta”, aconseja Kinsey Goman. Nuestras manos y piernas apuntan hacia lo que deseamos , incluso si no estamos listos para admitir esos deseos.

Como lidiar: Un toque bajo el codo es zona peligrosa, explica Lillian Glass, Ph.D., autora de The Body Language Advantage. Y Kinsey Goman aconseja que estemos atentas si existe contacto repetitivo: “Si pone su mano en la espalda baja de una mujer, si se inclina hacia ella, toca su pelo… si ves una combinación de estos dos o tres comportamientos, para las orejas.

ESCENARIO 5: Tú cuentas una historia conmovedora… él hace chistes

Qué significa: El está pensando: “no tenía idea qué decir y escupí lo primero que pasó por mi mente”. Es más probable que los hombres esquiven las emociones con humor, y si mostramos lagrimas, peor (los ductos para las lagrimas son más pequeños en ellos que en nosotras, además la testosterona disminuye la producción de lagrimas).

Cómo lidiar: ¿Su chiste fue gracioso? Entonces puedes reírte… pero luego explícale que es importante para ti y que te comprenda. Pero si de verdad fue un chiste cruel dile: “tus comentarios son hirientes. No hablemos ahorita, volvamos a la discusión más cacho”.

ESCENARIO 6: El quiere dormir en vez de tener sexo

Qué significa: Quizá nada. A veces los hombres de verdad se sienten cansados. Pero si es crónico, “necesitas considerar qué es usual para él”, dice Kinsey Goman. “Cuando el comportamiento cambia, especialmente si el cambio es la nueva norma, puede significar muchas cosas: que no está interesado en ti de manera sexual, que tiene un problema físico o que está bajo mucho estrés. Pero nunca adivinarás”.

Cómo lidiar:Puedes preguntarle de manera directa o puedes leer las señales. La manera en la que evita el sexo es importante, dice Glass. No es una bandera roja si hay afecto. Fíjate: te está mirando o dando la espalda? Para determinar si tiene problemas serios, Kinsey Goman sugiere preguntarte algunas preguntas: ¿Tiene que estar borracho para tener sexo? ¿Se aleja cuando te acercas o tocas? ¿Empieza una pelea contigo antes de ir a la cama?

Y para que tomes en cuenta: Una investigación de la Gottman Relationship Institute encontró que los hombres se quejan más sobre no sentirse deseados por su pareja que la falta de sexo. Con esto en mente, pregúntate: “Hice el esfuerzo de apreciarlo? Le dijes que es sexy y me encanta últimamente?”

ESCENARIO 7: Esté constantemente mirando a otras mujeres (mientras me dice que me ama).

Qué significa: Es uno de los motivos de pelea más frecuentes entre parejas. Lamentablemente, no tiene solución. La Dra. Louann Brizendine, profesora de psicología clínica de la Universidad de California y autora del libro The Male Brain (El cerebro masculino), asegura que los varones miran a otras mujeres como “en piloto automático”. “Se fijan en mujeres atractivas del mismo modo en que nosotras admiramos a las mariposas bonitas. Captan la atención del cerebro masculino por un segundo, para después desaparecer de su mente”, resume la experta en CNN.

Cómo lidiar: Acostúmbrate… es hombre. Pero tener respeto es otra cosa. Es una cosa que lo haga de manera discreta y opine contigo, y otra muy distinta que sus ojos se salgan de su cara y te diga: “Que cuera esa ñata… nunca vi un trasero así de bueno!”

ESCENARIO 8: Nunca cuentan lo que les pasa

Qué significa: “Los hombres no hablan de sus problemas hasta que no los tengan resueltos y las mujeres necesitamos hablar para resolverlos”, distingue Pilar Sordo, psicóloga y escritora chilena, autora del libro “Viva la diferencia”. Digamos que ellos no están “diseñados” para expresar sus sentimientos y emociones. Incluso desde la infancia se les enseñan juegos de acción, más que de diálogo.

“Les da vergüenza demostrar su tristeza, miedo o dependencia, todos sentimientos universales. Aprenden que estas reacciones les valdrán la etiqueta de ‘niño de mamá’ ”, explica la Dra. Lynn Margolies, psicóloga, al sitio Psych Central.

Cómo lidiar: Incentívalo a hablar y a confiar en ti creando un ambiente de confianza. Pero si no quiere hacerlo, nunca lo presiones… si lo haces, solo lograrás alejarlo. Él hablará del tema cuando esté listo.





Foto portada/Danilo Balderrama//

Modelos/Fabiana Montaño/

Rafael Roca//

Maquillaje/Lizandra Claros//

Ropa/Zafiro Night//

Peinado/MACC//

Producción/Sandra Cassab//

QUICKIE

Investigadores de la Universidad de Buffalo siguieron a 634 parejas casadas durante 9 años sobre su estado marital y consumo de alcohol: 50% de las parejas en las que uno bebía, se divorciaron.

La importancia de la comunicación en pareja

Muchas veces nos preguntamos: ¿Cómo entender mejor a mi pareja?, ¿Cómo evitar discutir con él o ella?, ¿Cómo saber lo que piensa? o ¿Cómo disculparme por alguna ofensa? Son algunas de muchas interrogantes que nos hacemos en diferentes momentos de la relación de pareja, ya sea de enamorados o de casados.

La relación de pareja es complicada cuando no se sabe cómo expresar los sentimientos sin temor a lastimar o, sobre todo, a no ser comprendidos como deseamos, existen diferentes formas de comunicación que deberíamos tomar en cuenta.

Por ejemplo muchas de las mujeres se quejan de que sus parejas no las escuchan, o que no son sensibles o no se comunican. Y es una guerra entre sexos de nunca acabar. Tal vez es importante el tratar de no discutir con la pareja, ya que una discusión es quizá uno de los momentos más desagradables que enfrentamos de manera cotidiana en una relación. Y es que ambos acaban molestos, sensibles, se dicen cosas que no querían, y al final lo que queda es un enorme malestar entre ambos.

Una de las principales señales que determinan a una persona con inteligencia emocional, es la de aprender a aceptar a su pareja como es, sin la intención de imponer cambios o criterios de manera forzosa. Claro que en las relaciones hay un ciclo de adaptación, pero no por el hecho de que nosotras deseemos que ellos modifiquen una conducta determinada, nuestra pareja deberá hacerlo.

Antes de hacer el ejercicio de intentar entender a nuestra pareja primero debemos comprender que efectivamente ambos sexos conciben el mundo de forma diferente. Si comprendemos las diferencias nos será más sencillo lidiar con ellas.

La realidad es que la comunicación puede existir de forma diferente. A las mujeres les gusta hablar, en ocasiones demasiado, cada detalle debe ser conversado, en cambio ellos disfrutan mucho más analizando el lenguaje corporal y comunicándose a través de gestos y miradas.

Si quieres conversar algo con tu pareja, una situación que te molesta, intenta dar menos vueltas e ir directo al grano. Aunque es difícil, así conseguirás que la comunicación sea mucho más efectiva.

Difícilmente un hombre podría llegar a comprender todos los estados emocionales, por los que puede pasar una mujer en un día, en especial cuando las hormonas juegan en nuestra contra. Ellos dicen muchas veces que exageramos, que somos dramáticas, explosivas o hipersensibles. Y es que en realidad nuestra pareja puede que esté allí para apoyarnos, pero cuando una ola de emociones golpea, quizá le cueste entender qué ocurre verdaderamente.

Nuestras parejas están para escucharnos y también para apoyarnos, lo que no significa que deban aguantar cada ataque emocional que nos dé. Si quieres mejorar la comunicación y hacerla más efectiva, tal vez conviene calmarse un poco ante de exponer cualquier situación o problema, y darle así a él la oportunidad de que pueda empatizar contigo y entenderte mejor.

Es bueno recordar que las relaciones de pareja se conforman como una especie de equipo, pero ninguno de los dos está al servicio del otro. Las mujeres reaccionan de forma más rápida e inmediata con un nivel de adaptación muy elevado, mientras que ellos se adaptan un poco más lento a las situaciones. Esto no es ni bueno, ni malo, simplemente indica que debemos aceptar esta diferencia y trabajar con ella.

En cuanto al tiempo que estés con tu pareja, recuerda que lo que importa es la calidad de tiempo que pasan juntos no la cantidad, no abandonen su vida por estar en una relación.

El éxito de una relación se basa en el respeto mutuo. Y respeto quiere decir comprender que somos diferentes e intentar adaptar esas diferencias a la rutina diaria, para que trabajen en nuestro favor y no en contra y recuerden: somos diferentes, pero eso no es malo sólo debemos aprender a sobrellevar situaciones y lo más importante aprender a comunicarnos.

domingo, 19 de enero de 2014

Relación de pareja El insólito lenguaje del amor

CurioSa guía mundial muestras de cariño

"Chouchou" es como Carla Bruni le dice a su esposo, el expresidente de Francia Nicolas Sarkozy.

A Samantha Cameron, la esposa del premier británico, la escucharon diciéndole "I love you babe" (Te amo bebé). Y Michelle Obama describió la foto más retuiteada (arriba) con las palabras: "That´s my honey, giving me a hug", que se traduciría literalmente como "Ése es mi miel abrazándome".

Algunos términos cariñosos pueden ser usados en muchos lenguajes -bebé, ángel, corazón- pero hay otros que se pierden en la traducción, como es el caso de "miel".

Al menos ese es dulce, así que se infiere que es algo agradable. Pero, ¿le gustaría que le llamen coliflor, pulga o elefante? He aquí una guía rápida al lenguaje del amor en el mundo -dominado por metáforas de comida y el reino animal-, con contribuciones del mentor lingüístico Paul Noble.

1. Pequeño repollo (francés: petit chou)

"Chou" (repollo o col) es el equivalente en francés de "corazón" o "amor" o "cariño". Esto porque da la idea de que es pequeño y redondo, y se usa para describir el hojaldre francés, que a menudo se come con crema.

Se dice que el "chou" también se parece a la cabeza de un bebé o un niño. Durante mucho tiempo a los niños franceses se les ha dicho que los bebés vienen de los repollos y las niñas de las rosas.

Se puede usar también doble: "chouchou" que significaría "querido".

2. Chayote (portugués/brasil: chuchuzinho)

"Chuchu" es la palabra para lo que en español se conoce como cidrayota, chayota, chayotera, tayota, güisquil, guatilla, chuchu, papapobre o guatila (sechium edule).

Curiosamente, suena muy parecido al francés "chouchou"... ¿se habrá colado una palabra francesa como una forma distinta de llamar al amado, a pesar de que en portugués denomina a un vegetal no muy agraciado?

El final "zinho", que significa "pequeño", enfatiza el cariño.

3. Huevo con ojos (japonés: tamago kato no kao)

Tener cara con forma de huevo es apreciado en Japón.

En Japón, a las mujeres, quienes las quieren, frecuentemente les dicen "un huevo con ojos". Es un gran halago pues tener la cara oval, en forma de huevo, es considerado atractivo en esa cultura, como se puede ver en las pinturas japonesas.

4. Fruto de mi corazón (indonesio: buah hatiku)

Aunque el término puede ser usado románticamente, y figura en canciones y poemas de amor, hoy en día se usa más para expresar afecto a los niños.

En publicidad se utiliza para atraer a consumidores en familia, especialmente a jóvenes parejas de clase media: "El mejor regalo/alimento/producto para el fruto de su corazón".

También se encuentra en casi todos los libros y artículos sobre crianza, y a menudo aparece como nombre de organizaciones que se enfocan en niños.

5. Mi pulga (francés: ma puce)

"Ma puce" es casi equivalente a "dulzura". Una teoría es que podría deberse a la histórica relación entre los humanos y las pulgas: se dice que en el pasado, quitarle las pulgas a otra persona podía llegar a ser placentero y a veces hasta íntimo.

6. Gacela (árabe: ghazal)

Se dice que la mirada de la gacela puede matar de amor.

En la poesía clásica árabe abunda la imaginería de bellas gacelas (es decir mujeres, hablando metafóricamente).

Hay numerosas referencias a las "lanzas letales" de la mirada de una mujer bella. Si se le cree a los poetas, los cazadores pueden morir de amor tras una sola mirada de una gacela.

Hoy en día también un hombre le puede decir a una mujer: "tienes ojos de gacela". Eso puede implicar que él ha caído bajo su hechizo antes de que ella sienta lo mismo.

7. Pequeño elefante (tailandés: chang noi)

Los elefantes son los animales más queridos por los tailandeses. Supuestamente traen buena suerte, especialmente si son blancos.

El símbolo del elefante puede ser una derivación del dios hindú Ganesh, lo que refleja la gran influencia que ha tenido la cultura india en la región.

Los elefantes cautivan tanto a esa nación que en algún momento fueron el emblema en la bandera del país.

8. Peces hundiéndose, gansos cayendo (chino: Chen yu luo yan)

Ésta es una historia sobre la mujer más bella de la historia china, llamada Xi Shi. Se dice que era tan hermosa que cuando miraba un lago, los peces quedaban tan deslumbrados que se les olvidaba nadar y gradualmente se hundían hasta el fondo.

Y cuando los gansos volaban sobre el lugar donde se encontraba, quedaban tan impresionados con su belleza que se olvidaban de aletear y caían en picada. Por ello, hasta el día de hoy, cuando un joven chino está enamorado de una joven, puede decir que es tan bella como Xi Shi. Y para decirlo usa esa frase: peces hundiéndose, gansos cayendo.

El mentor lingüístico Paul Noble y asesores del Diccionario Collins contribuyeron en este artículo. Paul Noble es el autor de "Destination language courses", publicado por Collins.

sábado, 18 de enero de 2014

Vejez y salud sexual

Como personas, es necesario buscar un cambio de actitud cuando nos encontramos frente a un anciano, ser conscientes de todo cuánto le rodea y acompaña en la vejez, así como despejar las falsas creencias que se tienen en relación a los adultos mayores. Dentro de la familia se tiene que iniciar el cambio de actitud y luego dentro de la sociedad, despejar criterios que no benefician en la vida del mayor.

Las personas tenemos que aprender a tratar y a comprender las necesidades del adulto mayor; dentro de estas necesidades se impone la sexualidad, no existen muchas investigaciones al respecto, porque para muchos no ha sido objeto de atención. Pero, se debe entender que son seres humanos que pese al trayecto de sus vidas, tienen un caudal de amor que ofrecer pese a sus años.

Se lo considera un ser sensible de mucha experiencia, lo que es necesario apreciar desde cualquier punto de vista.

La aceptación deberá ser incondicional, que merezca una consideración positiva, educarnos e informarnos acerca de los cambios típicos del envejecimiento, tomando en cuenta diferentes disciplinas.

Los estudios recientes muestran importantes estudios dando datos como que no hay ninguna razón para seguir considerando la vejez como una etapa en la que el sexo desaparece, más por el contrario la capacidad de disfrutar de la afectividad y de la sexualidad, dura toda la vida.

Quizá se deba condicionar los aspectos de la vida, las condiciones que sean adecuadas las cuales pueden ser los factores que enriquezcan en forma positiva las relaciones de las personas mayores, estos aspectos proporcionan una mejor calidad en sus vidas.

El trabajo importante que tendrá que ofrecerse, es desde la familia, la sociedad y más que nada desde los centros de salud, ofreciéndoles la información que favorezca la libre manifestación de la sexualidad del mayor, elevando así la autoestima o ayudar

en todos los aspectos que

se atraviesa, siempre pensando en el lugar que les

corresponde.

jueves, 16 de enero de 2014

“Hábitos tec” que dañan tu vida amorosa

Todo en exceso, incluyendo la tecnología, es negativo. No des por sentado estos hábitos tec potencialmente dañinos para tu vida amorosa y salud mental.

1. Acechar a la ex de tu actual pareja nunca fue tan fácil. Unos cuantos clicks en Google y Facebook y puedes enterarte casi todo sobre la persona que estaba antes de ti – lo que a su vez despierta celos locos e inseguridades innecesarias. Compararte con la “ex”, ya sea cómo se veía en un bikini o sus varias maestrías, no es nada bueno.

2. Acosar a tu propio ex es adictivo. Es difícil terminar con alguien cuando las fotos o los updates de status están saltando de manera constante en tu pantalla. “No entres al Facebook o sitios similares si sabes que mantenerte alejada de tu ex ya es difícil para ti”, aconseja la experta en relaciones, la Dr. Judith Tutin, a YourTango.com. “Si quieres sentirte mejor y seguir con tu vida, vigilar a tu ex no es la manera de hacerlo”.

3. Creemos que sabemos mucho sobre alguien… pero no es así. Buscar en Google a alguien antes de salir en una cita es una práctica cada vez mas común. Pero juzgar a alguien basándote en los resultados de tu “investigación” puede estar dañando tus posibilidades de conocer a alguien fabuloso. En una encuesta realizada por Match.com se encontró que el 38% de las mujeres cancelaría una primera cita basándose en algo que encontraron sobre esa persona en la web. “Comenzamos a asumir que la vida digital de alguien es quién es exactamente esa persona”, dice el Dr. Logan Levkoff, un sexólogo y experto en relaciones

4. Es más difícil mantener tu vida privada como tal, y lo que eliges compartir (o no) puede ser una fuente de tensión en la relación. Quizá uno de los dos quiere subir fotos en pareja y compartir sus sentimientos, mientras el otro no esta cómodo compartiendo su vida privada online. De acuerdo a Levkoff, “Nos olvidamos lo que es tener una relación intima con alguien en un mundo donde todo es publicado para que todo el mundo vea. Nuestras relaciones son para nosotros, no para que sean definidas por el resto del mundo”.

5. La pornografía está influyendo las expectativas sexuales. El sexo pornográfico vs. el verdadero sexo es un eterno debate. El hecho es que cualquier porno que la gente consume online afectará cómo pensamos y nos sentimos sobre el sexo con nuestra pareja. En un articulo del New York Magazine, Davy Rothbart, hace la siguiente conclusión sobre lo que muchas parejas enfrentan: Los hombres, sobresaturados con la pornografía, secretamente desean la variedad que la ésta ofrece. Las mujeres, notando el declive en las libidos de sus parejas, tratan de recrear los tipos de escenas que los hombres ven en sus pantallas. Los hombres, como resultado, se “frikean”.

6. Al tener tus ojos pegados a el celu te pierdas importantes interacciones sociales. Estés texteando mientras estas tomando un café, sola en un bar, o chequeando tu email o Whatsapp durante la cena, tener tu celu pegado a tu mano significa que no prestas atención a las personas que te rodean… y te pierdes todo. Ian Kerner, experto en sexo y relaciones y autor del best seller She Comes First, explica: “Los smartphones hacen que sea más difícil enfocarnos en la otra persona y nos evita tener una experiencia genuina”. Además, es descortés. /

6 TIPS PARA MEJORAR EL ORGASMO

Si un orgasmo es como un helado— delicioso, satisfactorio y se termina demasiado rápido—entonces la combinación de uno vaginal y uno clitorial es como un sundae con chocolate derretido, crema batida y un cherry que lo remata todo. Las “sexpertas” Sadie Allison, PhD, fundadora de TickleKitty.com y autora de Ride ‘Em Cowgirl! Y Yvonne Fulbright, PhD, autora de The Better Sex Guide to Extraordinary Lovemaking, explican como combinar ambos orgasmos y alcanzar el placer total.

Ponle chispa a tu juego previo. Involucra a tu punto G y clítoris, así podrás alcanzar un orgasmo combinado. Mientras más texturas, tamaños, velocidades y formas traigas al juego previo, más terminaciones nerviosas despiertas en tu zona V, haciendo que el orgasmo clitorial/vaginal sea más probable.

Mantén el premio en vista. Observar cómo tu pareja “va abajo” te ayuda a enfocarte en las sensaciones que estás experimentando, llevándote más rápido al “climax combinado”.

Nada de Quickies. Un orgasmo vaginal toma más tiempo de alcanzar que el clitoral. Además, mientras más larga sea la relación sexual, mayor cantidad de sangre fluye por tu cuerpo entero... Excitando cada centímetro de tu cuerpo.

El mejor accesorio. Durante el misionero, pon una almohada bajo tu trasero para hacer que el punto G sea más accesible. Además, asegúrate que su cuerpo esté más arriba de lo usual (su cabeza más cerca al cabezal de la cama). Ésto altera la dirección de su pene, haciendo que sea más probable que llegue a la zona G. Toma en cuenta que los movimientos suaves y sutiles aseguran que el clítoris esté bien mimado.

Tijeras. Mientras tengas sexo en la posición “cucharita”, cruza tu pierna de arriba con la de abajo, como tijeras. Esta posición es buena para estimular el punto G, además, la fricción entre tus piernas es un poderoso estimulador para tu clítoris.

Más allá de la zona V. Involucrar otras zonas erógenas también ayuda a alcanzar este clímax combinado. Así que dile a tu pareja que se concentre en todo tu cuerpo: orejas, pechos, espalda.. lo que tu desees.



Datos

1. El orgasmo promedio dura 20 segundos. Durante esos 20 segundos tienes contracciones ritmicas cada 0.08 segundos, y puedes hacer que estas contracciones sean más fuertes si realizas tus ejercicios Kegel una vez al día o más.

2. Aprende contigo misma. La mayoría de los sexólogos lo aprueban, entre ellos la prestigiosa coaching estadounidense Danielle Cavallucci, que asegura que el mejor modo de entrenar el cuerpo para tener orgasmo es masturbarse.

3. Una de las razones por las que el orgasmo se siente tan bien es porque tu cerebro segrega la hormona del placer, oxitocina, cuando llegas al climax. La cxitocina es conocida como la “hormona del amor” por su rol importante en facilitar el vinculo social entre humanos.

4. Comparte riesgos con tu pareja. Investigaciones demuestran que compartir con tu pareja situaciones de riesgo, desde deportes extremos a hacerlo en un lugar público, estimula la dopamina en el cerebro

El abc del orgasmo

Hay ocasiones en que llegamos al clímax y no dudamos en afirmar que ha sido el GRAN O, pero hay días en que definimos nuestro orgasmo con un “estuvo bien”, “he conocido mejores”, “un orgasmito”, o un decepcionante “¿qué pasó?”

“La realidad es que el orgasmo no se siente igual ni llega con la misma facilidad en toda ocasión; pero sus “altas y bajas” no siempre tienen que ver con nuestras parejas, sino con procesos biológicos y con nuestros propios hábitos y costumbres”, explica la famosa sexologa Alessandra Rampolla en su blog. Estos son los factores que nos llevan a ver las estrellas o que nos quedemos viendo al techo.

A favor del orgasmo:

Benditas hormonas: A mitad de ciclo, durante la ovulación, la testosterona aumenta y desata el impulso sexual. Las mujeres tienden a masturbarse más, iniciar el coito, y lograr el orgasmo con mayor frecuencia. El estrógeno y la oxitocina aumentan en los cuatro días posteriores a la ovulación, incrementando así el impulso sexual.

A ejercitarse: Incrementa la testosterona, ensanchan los vasos sanguíneos y aumentan el volumen de la sangre, sensibilizando más el tejido vaginal. Se ha demostrado que 30 minutos de ejercicios, tres o cuatro veces por semana, eleva la capacidad de alcanzar el clímax.

Dieta baja en grasa: Mientras menos grasa corporal tengas, mayor será tu nivel de DHEA (hormona que estimula el deseo sexual). Los bajos niveles de colesterol también reducen la acumulación de placas en las arterias y facilitan la circulación y flujo sanguíneo a los genitales.

Una razón más para meditar: En un estudio realizado sobre la experiencia de 600 mujeres, los ejercicios de respiración y relajación elevaron los niveles de DHEA.

Ver cosas sexys: Las lecturas e imágenes eróticas aumentan los niveles de PEA, sustancia similar a la anfetamina que tu cuerpo también produce cuando siente deseo sexual. Los niveles de PEA alcanzan su punto más algo durante el orgasmo y también están siempre altos cuando estás enamorada.

En contra del orgasmo:

PMS. Cuando la progesterona premenstrual aumenta, la semana anterior al período, casi siempre vemos una disminución de deseo sexual.

Deja el cigarrillo. Estudios indican que las mujeres que abandonan el cigarrillo tienen más orgasmos que cuando fumaban.

Estrés. El estrés puede bajar la testosterona y la DHEA. Si has tenido un día tenso en el trabajo, tu libido puede sufrir las consecuencias. Sin embargo, un orgasmo libera tensiones y ayuda a manejar el estrés.

No dormir. Durante el sueño bajan los niveles de cortisol, una hormona relacionada con el estrés. La falta de sueño provoca una acumulación de esta hormona, lo que puede afectar el bienestar de la mujer y, posiblemente, su apetito sexual.

LOS CINCO TIPOS DE ORGASMO

Para la mujer, alcanzar el clímax durante el acto sexual es una tarea mucho más laboriosa que para el hombre. Pero nosotras, jugamos con una baza a favor muy importante: nuestro cuerpo contiene un mapa infinito para descubrir rutas orgásmicas. A continuación describimos 5 puntos clave, según una publicación de José Manuel Ríos Valiente en Flickr.

Orgasmo clitoriano

Durante mucho tiempo se ha considerado el placer clitoriano como algo superfluo, pensando que el placer vaginal es el único “auténtico”. Esta afirmación es, sin embargo, incorrecta.

El orgasmo clitoriano es el que experimentan la mayoría de las mujeres durante el sexo ya que la función del clítoris es, única y exclusivamente, proporcionar placer. Se encuentra en la zona donde se unen los labios menores y tiene el mismo número de terminaciones nerviosas que el pene.

Pese a que muchos hombres lo desconocen, la penetración vaginal no suele ser suficiente para llegar al orgasmo. Es necesaria también la estimulación del clítoris de forma oral o por medio del tacto. También se puede utilizar algún juguete sexual. Si se hace bien, supone una fuente inagotable de goce y de placer para la mujer.

Orgasmo vaginal

Este tipo de placer es poco común y difícil de alcanzar. Para llegar a él, no basta sólo con la destreza del hombre en la cama o los juegos eróticos que puedan practicarse. Aunque vaya contra el tópico, aquí el tamaño del pene sí es importante, ya que mientras más profunda y enérgica sea la penetración es más fácil estimular el cuello del útero. Además, las sensaciones que se experimentan no son tan intensas como en el clitoriano, ya que las zonas que se estimulan son menos sensibles.

Una buena técnica para llegar al placer es utilizar un juguete erótico de gran tamaño y algo de lubricante para hacerlo más complaciente.

El perseguido «Punto G»

El orgasmo máximo que puede experimentar la mujer es a través de la estimulación del llamado «Punto G», situado dentro de la vagina, encima del hueso púbico. Se llama así gracias a la primera letra del apellido de Ernst Grafenberg, un médico alemán que descubrió este «mágico» rincón del placer en la década de los sesenta. Al estimular esta área rugosa se puede llegar a profundos e intensos orgasmos. Puede hacerse a través de la penetración, utilizando los dedos o con algún juguete erótico.

Algunas hipótesis apuntan a que el «punto G» es en sí una extensión del clítoris y que esto es la causa de los orgasmos vaginales.

Punto U

Se habla poco de este punto, pese a que la intensidad del orgasmo puede llegar a ser similar al del punto G. Se trata nada más y nada menos que... ¡de la uretra! Se encuentra cerca del clítoris y la mejor forma para estimularlo es manualmente, aunque también se puede hacer a través del sexo oral.

De forma individual, la mujer puede estimularlo con caricias circulares de arriba abajo. Ya en una relación sexual, la forma más fácil de acceder al orgasmo con este punto es separando los labios vaginales para que, con la lengua o los labios, sea más fácil acariciar la zona.

Orgasmo anal

Poco a poco deja de ser un tema tabú, pese a que muchas mujeres todavía no se atreven a practicarlo. El sexo anal también puede producir orgasmos, siempre que haya una amplia estimulación previa y se utilice abundante lubricante.
Esta práctica puede proporcionar orgasmos muy intensos, ya que la zona está llena de terminaciones nerviosas. De hecho, algunas mujeres apuntan a que la sensación de placer se extiende a todo el cuerpo durante esta práctica.

Cómo reaccionar si te acosan

Todo comenzó con una invitación al cine que Pamela rechazó por parte de un compañero de trabajo. Sin embargo, él no se dio por vencido y lo que parecía una simple muestra de amabilidad se transformó en un acoso constante con llamadas, mensajes y hasta la transgresión, al querer besarla a la fuerza. “Se volvió un tormento porque no paraba de mirarme de forma lasciva en la oficina y me mandaba mensajes con piropos subidos de tono, hasta que intentó propasarse encerrándome en el baño”, contó Pamela.

Como ella, muchas mujeres en diferentes etapas de su vida se enfrentan a acosadores sin saber cómo reaccionar. Primero hay que entender qué es acoso. La abogada Valeria Vilaseca lo define como “acciones de hostigamiento, presión, persecución a una o varias personas en cualquier tipo de ambiente. La conducta genera siempre una sensación de incomodidad y rechazo”.

Vilaseca indica que los casos más recurrentes tienen sesgos machistas, ya sean de uno u otro género, “por ejemplo, a través de comentarios obscenos, insinuaciones, intimidación y contacto físico”.

La psicóloga Marianela Ramos enfatiza que, cuando el acoso se desarrolla en el recinto laboral, lo importante es saber manejarlo y perder el miedo a la denuncia. “Desde lo más leve hasta lo más grave, es importante comentar esta situación a alguien de confianza en el trabajo; de esa manera, cuando se enfrente el problema, se contará con testigos”.

La psicóloga Katia Oporto recomienda mostrar entereza. “Cuando se presenta un caso así, una se siente insegura, denigrada, pero es importante confiar y tener seguridad en nuestra palabra para enfrentar esta situación y ponerle fin”.

Pero el acoso no solo está en el lugar de trabajo: se encuentra también en el colegio y en las calles. Por ejemplo, una de sus manifestaciones más comunes son los piropos, que usualmente se dan en la vía pública. Ya sea desde el más delicado hasta el más grosero, muchas veces son socialmente aceptados, pero agreden y son otra forma de violencia. Tal es el reconocimiento público de éstos, que existen casos en los que algunas mujeres se sienten mimadas por este accionar machista, explica Ramos. “Hay chicas a las que se les educa pensando que son halagos, cuando en realidad es acoso”.

No obstante, ambas psicólogas recomiendan: si estás sola y recibes una avalancha de piropos ofensivos o incluso te tocan el cuerpo, que lo mejor es mostrar indiferencia y salir de donde estés lo más rápido posible, sin reflejar miedo o enojo.

“Es peligroso reaccionar con violencia contra alguien que nos ha agredido porque la reacción puede ser todavía más violenta. Lo mejor es resguardarnos lo antes posible, porque no sabemos con quién estamos lidiando ni si el agresor está influenciado por alguna droga o alcohol”, aconseja Ramos.

Confianza

Otro espacio donde se desarrolla el acoso puede ser el colegio, tanto durante la niñez como en la adolescencia. “Puede existir un profesor o compañeros que la acorralen, entonces los padres son claves para que frenar esta situación. Hay que cimentar la confianza con las pequeñitas y pedirles que nos cuenten todas sus cosas y nunca reaccionar ni con miedo, susto o enojo hacia ellas”, advierte Oporto.

La especialista agrega que desde temprana edad hay que poner este tipo de temas en la mesa y hablar muy claro para que si los pequeños viven en algún momento una situación así, no los tome por sorpresa y puedan frenarla. “Cuando los hijos comparten información, nosotros tendemos a reaccionar mal y eso hace que ellos ya no compartan sus vivencias. Se debe cuidar mucho el enlace de comunicación para evitar el acoso”.

Oporto hace énfasis en que, para nutrir el plano de confianza, es importante explicarles que existen caricias buenas y malas, y que ellos deben saber diferenciarlas. “Las niñas y niños no deben ser presionados, pero es bueno decirles que nadie debe tocar sus partes sexuales ni hacer algo que les incomode, si esto les sucede y no hay confianza con los progenitores, callan”, precisa Oporto.

Reacciones

Es natural que si vives acoso, reacciones con enojo o miedo. Todas reaccionamos distinto, pero lo más importante es resguardarte del agresor.

Seguridad

Existe sanción penal para el acoso sexual, gracias a la introducción de esta figura legal en la Ley 348.

No permitas la monotonía con tu pareja

Antes incluso de formar la pareja, en esos primeros momentos en los que nuestro cuerpo está completamente alterado solamente con pensar en esa persona tan especial, nos encontramos en un mar de estímulos que nos mueven cuerpo y mente, nos sentimos especialmente vivos.

Por supuesto que estas emociones no pueden durar toda la vida, porque en realidad es como una situación de estrés, en la que tenemos activados demasiados sistemas de nuestro cuerpo y esto no puede perdurar en el tiempo ya que perjudicaría nuestra salud física y mental. Así que sabiendo esto debemos aprender una serie de estrategias para que cuando pase tanta actividad no sea sustituida por la monotonía.

Nuestra vida diaria suele ser ordenada, compuesta por horarios y obligaciones, pero no podemos dejar que nuestra relación de pareja entre en el mismo camino. Si llevamos un tiempo conviviendo juntos se puede llegar a una vida lineal, sin sorpresas, sin asombros y entonces la rutina entrará de lleno. Tendremos la sensación de que todo está dicho ya, que conocemos a nuestra pareja casi más que a nosotros mismos.

Será muy difícil que nos entusiasmemos por algo. El aburrimiento tiene la cualidad de apagar las ilusiones, entonces debemos poner algo de nuestra parte o será complicado salir adelante.

Si las dos partes de la pareja están infectadas por la falta de motivación, entonces el aburrimiento, la apatía y la desilusión convivirán con nosotros.

Los cimientos de nuestra relación se tambalean, sólo tenemos dos opciones, o los apuntalamos, o dejamos que se desmoronen.

CONSEJOS PARA SUPERAR LA MONOTONÍA

Lo más importante es estar los dos de acuerdo en luchar contra esta situación. Una vez llegado al consenso empieza el trabajo.

Situándonos en la línea de salida en esta carrera, tras el pistoletazo que nos indica el comienzo, vamos a saltar el primer obstáculo; cambio de nuestras actitudes interiores, las causantes principales de la monotonía. Debemos concientizarnos de nuestra capacidad para cambiar y de la de nuestra pareja.

Nos ayudará positivamente recordar que queremos cambiar nuestra situación y es por ello por lo que luchamos.

Segundo obstáculo, sorprender a tu pareja. Nos pondremos como meta sorprendernos de forma aleatoria, cada día un miembro de la pareja deberá encontrar algo para sorprender agradablemente al otro miembro. Pueden ser cosas como una cena, una charla, un juego... algo que casi asegure la sorpresa de la pareja.

Tercer obstáculo, volver a hacer cosas juntos. Normalmente cuando surge la apatía y la monotonía solemos buscar sustitutos fuera de casa, no necesariamente tiene que ser una tercera persona que rompa la relación, si no actividades de cualquier tipo.

Nosotros buscaremos la forma de aportar puntos nuevos a nuestra relación y será realizando cosas juntos, esto no implica que estemos las 24 horas del día juntos, sino que se trata de compartir el tiempo libre que tengamos. Podemos ir al cine, dar una vuelta, viajar... todo lo que se nos ocurra para de este modo salir de la monotonía.

Otro punto que no debemos olvidar en cualquier momento de nuestra relación será el expresar sentimientos positivos, se reforzará la confianza y el afecto. Siempre tendremos en mente que somos dos y que ambos daremos importancia a las necesidades que presentemos tanto como pareja o como individuos.

Con todas estas pautas y con un poquito de imaginación y constancia por nuestra parte podremos cambiar ese rumbo apático de nuestra relación y volver a pasar buenos momentos juntos.

Piensa que la vida es como todo, si nos centramos en una sola cosa, con el tiempo se hará monótono y perderá el interés.

miércoles, 15 de enero de 2014

Llamado a las mujeres: ¡es preciso tomar el control de tu sexualidad!

El comentario de la profesional fue ante el hecho de que hay corrientes de varones que demandan que la mujer asuma su sexualidad, pero ¿cómo? Y hay otros que prefieren que se mantenga todo igual, de la fémina sumisa en el orden sexual, que solo sea complaciente.
“Cuando algún medio de comunicación se refiere a la sexualidad de la mujer, lo más común es que se habla de cómo debe seducir, cómo ser una tigresa en la cama, cómo ‘debe’ comportarse para complacer a su compañero sexual.

Lo reducen al placer
Lo normal son los consejos como por ejemplo “volvelo loco en la cama” o “seducción total”. Carolina admite que eso es lo máximo que se habla del sexo femenino. “Y es que lastimosamente, la mujer ve su sexualidad como algo que está en función ‘del otro’, normal. Pero los sexólogos peleamos permanentemente para que las mujeres logren ‘adueñarse’ de su sexualidad”, señala.

Razones
¿Por qué el llamado a tomar control de la sexualidad? “Porque vemos todos los días pacientes que han perdido el deseo y, sin embargo, siguen ‘cumpliendo’ los deberes conyugales, no se excitan y tienen que recurrir a lubricantes artificiales para mitigar las molestias que les pueda ocasionar; pacientes que fingen sus orgasmos para que el hombre se sienta bien”, indica.
Y los varones, bien gracias, disfrutaron y ya está, piensan que es suficiente con preguntarle a ella: ¿estás bien? Y ellas terminan diciendo… “lo hice por amor”, o bien “si él goza, yo me siento bien”, y muchas veces ni siquiera se animan a preguntarse si fue satisfactoria para ellas mismas.

Amor propio
La doctora Carolina pregunta: ¿y el amor propio? ¿Dónde quedó? ¿No tiene la mujer el mismo derecho de disfrutar plenamente de su sexualidad? En ese orden indica que cuando la mujer toma el control de su sexualidad (no la de su pareja) es mejor amante, porque disfruta más, y al disfrutar está dispuesta a un siguiente encuentro sexual con más ganas, y se vuelve creativa, y no se aburre del sexo, y es capaz de decir qué cosas le gustan que le hagan, y al mismo tiempo puede pedir que no le hagan algo que ella no quiere.

Efectos positivos
Cuando llega a este nivel, la sexóloga afirma que la mujer ya no tiene miedo a tomar la iniciativa, porque sabe que eso no significa que es una ‘mujerzuela’.
“En otras palabras, cuando está en una relación sexual, pero absolutamente consciente de lo que hace, conectada con su pareja, y tomando el control de su cuerpo… logra abandonarse al placer, está totalmente confiada, pero no solo en ‘el desempeño’ de su pareja, sino en su propia respuesta, porque sabe lo que tiene y conoce qué es lo que más le gusta, y lo pide sin temor. Y también es consciente de que la sexualidad es para que ambos disfruten, porque no es un instrumento del placer de su pareja, es un objeto de amor”, señala entre otros aspecto.

No es controlar la relación
Es verdad que los tiempos han cambiado, que las mujeres hoy ‘parecen’ más abiertas y extrovertidas en lo relacionado al sexo, pero su objetivo sigue siendo solo satisfacer a su pareja, lo cual no está mal, dice la profesional, pero insiste que no debe ser lo único. “Y con esto no quiero decir que es la mujer la que debe tomar el control de la relación, pero sí debe tomar el de su propia sexualidad”, remarca.

Lo que se necesita
Algo puntual. Para todo esto la mujer necesita educarse, sacarse un montón de prejuicios que solo son impedimentos para desarrollar todo su ‘potencial’ en el sexo.
Se necesita aprender a comunicarse. No nos olvidemos que la sexualidad es también una forma de comunicación. Y necesita educar también a su pareja, que aprenda a ‘leer’ su cuerpo, a estar atento a las necesidades de ella, a amarla y desearla no solo cuando están en la cama. Ese es el verdadero sexo humano, el que deja a la mujer con la sensación de plenitud, no solo de ‘bueno…cumplí’. Es una tarea difícil, pero ¡vale la pena!

lunes, 13 de enero de 2014

El amor: literalmente, una droga poderosa

Si bien las sensaciones del enamoramiento son bien conocidas por muchos seres humanos, quizá valdría la pena mirar más de cerca cómo funcionan estas reacciones a nivel fisiológico.

Cabe aclarar que el amor es una droga. Literalmente. Los centros neuronales que se activan con el

encuentro de la persona amada son exactamente los mismos que aquellos que se activan por el consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias adictivas.

El Dr. Eduardo Calixto, neurofisiólogos del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, en México, explica que lo que provoca la sensación placentera del enamoramiento es la secreción del neurotransmisor dopamina.

La dopamina activa diferentes partes del cerebro para provocar reacciones fisiológicas variadas, como lo serían el aumento de la frecuencia cardiaca o de la presión arterial.

El enamoramiento ocurre cuando el neurotransmisor dopamina actúa sobre la corteza prefrontal, asociada a la cognición.

Pero, ¿por qué empezamos a secretar dopamina? En hombres, el

aspecto físico de una persona es el principal aliciente para comenzar la secreción, siendo éstos principalmente visuales. En mujeres, sin embargo, el proceso es más complejo, ya que involucra otros sentidos

como el tacto o el olfato, factores que son tomados en cuenta antes de elegir una pareja.

Otro gran contraste entre ambos géneros radica en la maduración de la corteza prefrontal. En mujeres, esta zona cerebral termina de interconectarse aproximadamente a los 21 años de edad, mientras que en hombres el proceso es más lento, culminando hasta los 26 años; es por esto que los hombres suelen querer asentarse más tardíamente que las mujeres.

Sin embargo, Calixto explica que con el tiempo, los receptores de la dopamina comienzan a perder su sensibilidad. La única salvación es otro neurotransmisor conocido como oxitocina, cuya secreción está relacionada con la sensación de apego.

Es importante fomentar actitudes de admiración y cooperación e inclusive amistad para salvar la relación.


Tips para dialogar, sin discutir

Un diálogo entre pareja no siempre tiene que derivar en pelea; es más, es necesario el intercambio de opiniones. Lo importante es hacerlo con respeto y de una manera que no resulte perjudicial para alguno de los dos. Por ello que la sicoanalista y sexóloga, Liliana Zabala, señaló que hasta las mejores relaciones estables atraviesan por momentos tensos. Pero existen reglas básicas para ayudar a mantener un límite en cada discusión de pareja conócelas.

No llegar al extremo. No es bueno brincar de un extremo al otro, puesto que palabras como “siempre” o “yo nunca” salen muy fácilmente de la boca cuando se está discutiendo y lastiman al ser querido, este tipo de afirmaciones extremas concluyen fácilmente en insultos y hasta los extremos de llegar a la violencia física y sicológica.

No insultar. Cuando se discute por algún motivo no se debe insultar durante una pelea. "Los insultos solo llevarán a más insultos e incluso a golpes", enfatizó la especialista en terapia de pareja, Carolina Rodríguez.

No provoque reacciones. Si usted sabe de ciertas palabras o actitudes que molestan a su pareja evite hacerlo y no provoque su ira, puestos que terminará en insultos y reproches. Si van a hablar de temas "candentes" deben hacerlo con prudencia, resaltó Zabala.

Utilice voz baja y respire. Los gritos son comunes en una pelea de pareja, pero estos deben evitarse para no recurrir a palabras hirientes. “No grite a su pareja, en lugar de ello, respire profundamente y hable con voz tranquila. Nivelar la voz y la respiración ayudará a controlarse en sus palabras y argumentos”, apuntó la experta.

No en cualquier lugar. Una discusión de pareja es solo de dos, por lo que no es saludable involucrar a otras personas como padres, hermanos e hijos, entre otros. "No se debe llevar el nivel de pelea a cualquier lugar, los demás no tiene por qué ser testigos ni parte de ello", resaltó Rodríguez.

No remueva el pasado. Revisar los recuerdos pasados solo reducirá la posibilidad de resolver el actual, además de sumarse al estrés emocional. "Solo concéntrate en discutir sobre el tema que aqueja a la pareja en ese momento, y no sacar viejos trapitos al sol", puntualizó.

Ojo con lo que escribe. Las palabras se las lleva el viento, pero si están escritas en un mensaje de texto, una nota o e-mail, es difícil que suceda. Relee y revisa tus mensajes antes de enviarlos, luego no habrá vuelta atrás.

jueves, 9 de enero de 2014

Enciende la chispa

N o es que la llama de la pasión se hubiese acabado, pero a veces es necesario variar un poco para que ese momento íntimo no se vuelva rutinario. Si bien existen diferentes formas asegúrate que esta sea la mejor para disfrutar de esa situación tan placentera ¿Pero cómo lograrlo? Para la sexóloga, Carolina Rivero, primero que nada, si tu intención es seducir a tu pareja, tienes que quererte a ti misma tal y como eres, es ahí donde comienza todo, porque esa aceptación se proyecta en tu pareja y es tu presencia la que lo seduce, pero al mismo tiempo interviene la confianza, porque en el trayecto de la relación se van conociendo, aprenden sobre sus propios gustos, qué cosas les hace sentir bien, etc.

Señales claves. Ahora que sabes el principal ingrediente, el siguiente paso es enviar mensajes de seducción, aconsejó Rivero. ¿Pero qué clase de mensaje? Un ejemplo podría ser, decirle muy suavemente al oído ¿amor que te gustaría hacer esta noche? O tal vez están sentados conversando y quizás sea el momento para hacer unas suaves caricias, explicó.

Punto de seducción. Otro aspecto a tomar en cuenta es descubrir qué les excita a ambos y una de las mejores maneras de saber es a través de la práctica. “Lo ideal es que lógicamente se encuentren en un espacio y clima adecuado sin mucho ruido, pero que también tengan el tiempo necesario para sentir esas sensaciones al acariciarse, explorarse y descubrir cuál es ese lugar que me transportó a otra dimensión”, dijo el psicoterapeuta de pareja, Alejandro Velarde.

Hablar y conocer. Rivero también aclaró que si bien existen juguetes y trucos eróticos, disfraces, fantasías, antes que nada hay que descubrir qué le gusta a tu pareja, deben estar en mutuo acuerdo puntualiza la especialista. Y esto puede lograrse, por ejemplo, conversando pues, las posibilidades son infinitas, asegura.

Velarde también coincide e insiste en que se debe conocer qué es lo que despierta el erotismo en su pareja sin estar obligado a poner en práctica algo que no gusta porque esto solo conducirá al fracaso. “Se debe saber qué es lo que le excita a su pareja en lo físico y psicológico y si es posible deben compartir las fantasías”, dijo el especialista. //

Es inevitable espiar el móvil de mi pareja

Puedes estar comunicado con tu pareja las veinticuatro horas del día y a veces eso puede llevar a discusiones innecesarias generadas por la desconfianza.

Todos hemos notado que la relación de pareja convencional se ha visto modificada, a mejor o a peor, con la existencia de los teléfonos móviles. Ahora puedes estar comunicado con tu pareja las veinticuatro horas del día, enviarle mensajes, saber lo que está haciendo en cada momento y, en muchas ocasiones, se crean disputas innecesarias.

El uso de estos teléfonos sería perfecto si todos lo utilizáramos de un modo responsable, no agobiando a nuestra pareja y dejándole la libertad que todo ser humano se merece. El problema es que puede convertirse en nuestro peor enemigo cuando convivimos con una persona que sufre de celos. El hecho de pensar que podemos estar durante todo el día manteniendo una conversación con nuestra pareja, nos puede llevar a la idea de que él puede estar manteniendo conversaciones con otras personas a nuestras espaldas. Este problema, cuando no se fundamenta en nada, es un ataque de celos debido a la falta de confianza en su fidelidad.

Si ambos tienen la suficiente confianza como para estar seguros de que no se está produciendo una infidelidad, todo irá bien. La confianza se trabaja con la comunicación, el respeto y el compartir nuestras inquietudes. Si tu pareja desconfía de ti, deberías intentar averiguar el porqué. Es posible que con el paso del tiempo hayas dejado de prestar la atención que se merece a la comunicación. Al llegar a casa no cuentas nada sobre tu día y esto lleva a tu pareja a sospechar que estás ocultando algo, aunque posiblemente lo que sucede en realidad es que no te gusta hablar del trabajo o que estás demasiado cansado como para hablar de tus problemas.

Ahora puedes estar comunicado con tu pareja las 24 horas del día.

Estas situaciones deben evitarse sea como sea, no es justo que tu pareja tenga que sufrir por tu falta de comunicación.

Por otra parte, si esto ya ha sucedido en tu relación, lo mejor sería hablar sobre fidelidad y celos con tu pareja, cualquier cosa antes de espiar su teléfono móvil.

A pesar de que una pareja es cosa de dos, debes entender que continuarán siendo individuos con sus propios derechos, hay cosas que se comparten por el simple hecho de vivir en pareja, y por lo tanto se utilizan en común, pero no es el caso del teléfono móvil.

El teléfono móvil es una herramienta personal de cada uno, en el cual guardamos fotos de nuestros amigos, mensajes en los que nuestros conocidos nos cuentan sus problemas e información de bancos u otras gestiones. Si hay un lugar en que se encuentre toda nuestra vida almacenada, ese es nuestro teléfono móvil, y por lo tanto no tenemos porqué compartir esta información con extraños.

Respeta la propiedad y la intimidad de tu pareja Obviamente, si tenemos la suficiente complicidad en nuestra relación como para compartir estos datos, no debería existir ningún problema a la hora de compartirla en la intimidad. Pero siempre respetando la propiedad del otro y mirándolo con su propio consentimiento. En ningún caso espiar el teléfono a sus espaldas.

¿POR QUÉ NO COMPARTE SUS MENSAJES CONMIGO? ¿ESCONDERÁ ALGO?

Normalmente los usuarios de telefonía móvil tenemos largas conversaciones de mensajes con amigos, conocidos o familiares. Hay personas que además son muy cautas con su privacidad e intentan leer estos mensajes cuando nadie más puede verlos.

Si es el caso de tu pareja, lo mejor sería hablarlo con él y averiguar por qué se esconde para leer sus mensajes de texto. En este caso no se trata de un simple ataque de celos, sino que la otra parte te está incitando a que sientas una curiosidad natural. No tiene por qué ser algo relacionado con la fidelidad, pero es lógico que nos interesemos por nuestra pareja. Tal vez esté discutiendo con alguien y no quiera preocuparnos, o esté haciendo nuevos amigos y no quiera que leamos lo que hablan entre ellos.

Averigua por qué se esconde para leer sus mensajes Son tantos los casos que podemos encontrar en una conversación telefónica que hacer conjeturas inventadas sería flagelarnos a nosotros mismos una y otra vez. Intenta hablar con tu pareja antes de entrar en una crisis causada por los celos y la sospecha. Si tu pareja no quiere darte ninguna explicación, y en absoluto quiere decirte las personas con las que habla por el móvil, tienes todo el derecho a sospechar y la necesidad de hablar con él.

¿DEBO COMPARTIR LOS MÍOS CON ÉL?

Compartir los mensajes de texto en una relación no es algo realmente necesario, aunque es cierto que si esto se hace, ayudará a crear más confianza en la pareja y, de este modo, evitaremos sospechas por infidelidad.

Si crees que tu pareja se dedica a espiar tu teléfono móvil, deberías hablarlo con él y decirle que ese no es el camino correcto. No importa si guardas algo o no en tu móvil, pero esto es una falta de respeto que no se debe consentir. Es una muestra de que tu pareja no confía en ti.

Tampoco es necesario llevar esto a extremos y blindar nuestro teléfono móvil con claves y contraseñas que nuestra pareja desconozca, pues sería lógico que nuestra pareja empezaría a sospechar que algo está sucediendo tras tanta seguridad.

¿TE ESPÍA CUANDO HABLAS POR TELÉFONO?

Por otra parte, si tienes un amigo en común y ambos se dedican a hablar con él, sería interesante que compartan esa información para no crear sospechas. Para esto es una buena idea la creación de grupos de conversación, de ese modo, todos leeremos los mensajes que se escriben y podremos intervenir en las conversaciones cuando proceda.

Si eres consciente de que tu pareja empieza a sospechar que hablas con personas del sexo opuesto por móvil y no es así, no alargues ese sufrimiento innecesario. Finalmente terminará por explotar y se creará una discusión basada en la nada. Habla con él o ella, utiliza siempre la conversación para llegar a una solución sin problemas y entrar en razón, los celos no deben basarse en hechos inexistentes, la fidelidad se basa en la confianza, y el hecho de espiar el teléfono de nuestra pareja es un claro síntoma de desconfianza. Por lo tanto, si nuestra pareja espía nuestro móvil, debemos empezar a solucionar nuestros problemas de inmediato.

miércoles, 8 de enero de 2014

Conviértete en una experta en los detalles de su ‘mapa del amor’



Para John Gottman, uno de los más influyentes terapeutas familiares de la actualidad, las parejas emocionalmente inteligentes conocen íntimamente y mutuamente su mundo.
A este conocimiento Gottman le ha puesto el nombre ‘mapa del amor’. Se trata de un detallado esquema del mundo íntimo del otro: cómo piensa, cómo siente, cuáles son sus gustos, qué cosas le desagradan, cuáles son sus preocupaciones y sus miedos, cuáles son sus tensiones, qué actividades disfruta, sus sueños y así, una innumerable cantidad de información que tenemos que conocer, “porque en el conocimiento está la fuerza”, asegura el famoso terapeuta estadounidense.

“Podemos decir que el mapa del amor es esa parte de la mente donde almacenamos toda la información importante sobre nuestra pareja”, remarca y explica que estos mapas necesitan ser actualizados constantemente, pues cada ser humano cambia en sus estructuras, sus aprendizajes y sus experiencias.

Según los estudios de Gottman, a las relaciones cotidianas de parejas desde la década de los 70, ocurre que la información del mapa del amor se mantiene actualizada durante el tiempo de noviazgo y los primeros años de casados, pero luego la costumbre, la rutina y otros factores, como la llegada de los hijos, hacen que la información no se actualice y, por tanto, la que tenemos nos sirva para entender a nuestra pareja de manera óptima.

Gottman detalla que estos mapas del amor requieren tres tipos de datos fundamentales: los objetivos del otro, sus preocupaciones y sus esperanzas.
El experto asegura que “sin este mapa de amor, no podemos conocer a nuestra pareja. Y si no la conocemos, ¿cómo podremos amarla de verdad? Del conocimiento surge no solo el amor, sino la fortaleza para capear las tormentas matrimoniales. Las parejas que cuentan con un detallado mapa de amor están mucho mejor preparadas para enfrentarse a las dificultades y los conflictos, asegura Gottman.

La cuenta bancaria emocional
Para Gottman conocerse parte del acercamiento diario y permanente.
“Así se van creando ahorros emocionales que les servirán de ayuda en tiempos difíciles, cuando se enfrenten a grandes conflictos o crisis. Puesto que han almacenado esa cantidad de buena voluntad, pueden ser tolerantes cuando surgen los conflictos. Pueden mantener un punto de vista positivo sobre su pareja y matrimonio, incluso en momentos muy difíciles.

Una actitud de acercamiento cotidiano es también la clave de una pasión duradera. Muchas personas piensan que el secreto para volver a conectar con la pareja es una cena con velas o unas vacaciones en el mar. Pero el auténtico secreto es acercarse el uno al otro en las pequeñas cosas de cada día”, sostiene el experto.

Para Stephen Covey, conferencista estadounidense, autor del best seller Los siete hábitos de las personas altamente efectivas, la cuenta bancaria emocional se aplica a todas las relaciones humanas.

Una cuenta bancaria emocional es un contrato de emociones establecidas entre las personas, y que registran un balance de movimientos de emociones positivas o negativas, llamadas retiros y consignaciones.

Los retiros emocionales son por ejemplo: gritos, insultos, miradas despectivas, incumplimientos, irrespeto, altanería, irreverencia, desprecio, chisme, deshonestidad, subvaloración de los demás, entre otros.

Entre las consignaciones emocionales están las acciones de saludar, dialogar, respetar, responder, ser prudentes, honestos, autocontrolados, cumplimiento, pulcritud, sencillez, nobleza, servir a tiempo y bien, puntualidad, respetar los acuerdos, la amabilidad, entre otros aspectos

Punto de vista

Tenemos al cambio, pero generalmente es positivo
José Luis Álvarez - Terapeuta Familiar
Lo importante es lograr una buena comunicación. Por ejemplo, con mi esposa empezamos a planificar nuestras metas, planes y sueños para el nuevo año y, por supuesto, lo que hemos planificado es distinto a lo que planeamos hace cinco años. Ambos hemos experimentado modificaciones. Antes ella era solo esposa, ahora es también madre. Y entonces han cambiado sus objetivos y sus inquietudes.
Creo que la base es siempre preguntarnos qué piensas, qué sientes, cómo te sientes en tu nuevo trabajo, etc.
Tenemos que preguntarnos con mucha franqueza cuáles son nuestros planes o qué perspectivas perseguimos.
Los cambios son inevitables y, por lo general, son buenos, pero hay algunas parejas a las que los cambios les provocan temor, tanto a él como a ella.
Nos acostumbramos a ciertos roles y si nos salen con un nuevo punto de vista de pronto surgen nuestros temores. Para evitar susceptibilidad y miedo, hay que ser francos en la relación. Y si es de una manera saludable, incluso la confrontación y la discusión son positivas

Las relaciones se construyen cada día
Podemos hablar de rituales diarios de afecto y muestras de cariño. Estos a veces ni siquiera necesitan palabras, pueden ser gestos o actitudes que ayudan a que la pareja se mantenga conectada todo el tiempo.

domingo, 5 de enero de 2014

Dime cómo discuten y te diré cuanto tiempo duran

Comunicación en pareja. ¿Qué pasaría si usted estudiara las peleas conyugales y viera las emociones -negativas y positivas- que afloran después de cada reproche? Hay reacciones que pueden garantizar el éxito o fracaso de una relación. Le contamos cuáles son y cómo hacer para que tenga más ventajas al utilizarlas.



¿De qué tratan las discusiones diarias con su pareja? Son cosas que a menudo no son tan graves.

Qué canal de televisión mirar, quién saca al perro, cuál de los dos va a buscar a los chicos, quién lava los platos... Hay temas de pelea tontos y comunes a todos. Pero, ¿qué sucedería si durante esa discusión ambos se midieran la frecuencia cardíaca, el sudor y las posiciones del cuerpo? ¿Y si se grabaran, se escucharan y estudiaran cómo repercuten esas emociones en cada uno?

La discusión ya no sería una más, como la de todos los días, y los resultados definirían el tiempo que durará la relación.

John Gottman, científico y profesor emérito de la Universidad de

Washington, creó un "laboratorio del amor". Allí, después de estudiar a una pareja mientras sus miembros gritan y se enojan, predice con un 95 por ciento de acierto si seguirán juntos o se separarán en los próximos 15 años. ¿Cómo lo hizo? Lo consiguió después de analizar a más de 3.000 parejas desde 1980. Tiene una fórmula casi infalible: investigar aquellas emociones que no son "tan evidentes" y solo se vislumbran al discutir.

el poder del desprecio

El inventor del "laboratorio del amor" estudió y profundizó las reacciones de cada individuo y clasificó aquellas que son decisivas en provocar las

rupturas entre las parejas. Las dividió en cuatro tipos: la defensiva, la crítica, la obstruccionista (quien trata de

impedir o dificultar el desarrollo normal de un proceso) y la despectiva. Y es esta emoción, el desprecio, responsable del mayor número de

separaciones.

Ser despectivo no es solo criticar, es mucho más. Es responder desde un lugar de superioridad, lo que hace disminuir al otro como persona hasta hacerlo sentir excluido.

Es la reacción que resulta más dolorosa para la otra persona. Incluso, afecta a nuestro sistema inmunológico y nos hace más propensos a enfermarnos, tener resfríos, o dolores en el cuerpo.

El desprecio es una respuesta de "jerarquía" y no siempre es generada en forma agresiva.

Puede esconderse en comentarios sutiles cómo: "Sí, sí… ¿y vos qué sabes?", frase que a todos resulta conocida.

Ante un problema y posterior discusión las mujeres tienden más a reaccionar con la crítica y los hombres al obstruccionismo. Pero en lo que se refiere al desprecio, parece que no hay diferencia de géneros.

La fórmula para discutir

Si queremos que nuestra pareja perdure en el tiempo hay que ser honestos con lo que sentimos y hacemos.

Nuestras emociones muchas veces son sutiles, pero las exteriorizamos (conscientemente o no) y la otra persona las percibe.

Por lo tanto, después de una discusión - y con los nervios más calmados- Gottman recomienda conversar con la pareja no tanto del problema, sino de las emociones que había detrás de ésta. Lo que se hizo sentir al otro con lo que se dijo, y lo que el otro le hizo sentir.

Es importante evitar el desprecio. Luego de la conversación es interesante identificar si en algún momento la otra persona utilizó palabras despectivas e hirientes, o si lo hicimos nosotros.

una buena receta

Si se pretende que la relación de pareja perdure en el tiempo, se debe plantear bien la maniobra. Se basa en cómo hace sentir al otro con lo que se dice o, mejor aún, con lo que se expresa sin que usted necesariamente esté consciente de ello.

Ante esto, Gottman dio un consejo para los momentos de discusión:

“hagamos sentir importante al otro. Aún en los enfrentamientos, debemos saber expresar reconocimiento sincero a la otra persona. En la pelea tiene que haber reproches y pedidos de justificaciones, pero además debe haber halagos hacia la pareja”. Él

sugiere una ecuación entre emociones positivas y negativas que dé

como resultado cinco a una: por cada cinco críticas, se aconseja dar una caricia o mimo.

Cuando el amor es adicción

Una relación intensa pero dolorosa.

Cuando una persona no logra liberarse de una relación sentimental que le produce daño y perjudica su salud física y mental, la relación se convierte en obsesión. La persona no es feliz ni con la pareja ni sin ella, pues ha ingresado a un círculo vicioso similar al que ingresan aquellos individuos adictos al alcohol, las drogas, o el juego. Así como aquellos necesitan y toleran cada vez más cantidad de tóxicos para poder funcionar, la persona "adicta al amor" soporta increíbles cantidades de sufrimiento en la relación que ha establecido.

Estas personas que por una u otra razón tienden a manejar sus problemas a través de la manipulación y el control de otros, se "enganchan" en una relación sentimental con personas inadecuadas que por lo general son incapaces de comprometerse emocionalmente en la relación. El individuo la percibe desvalida, necesitada o que requiere de alguna transformación y se erige como responsable de su "salvación" o de su transformación, creándose así una codependencia o adicción.

En base a esta premisa falsa, tiene la creencia de que con el "poder de su amor" logrará retener a la pareja, satisfacer sus carencias o lograr su transformación y busca cualquier pretexto para mantener la relación, a pesar del maltrato y rechazo que recibe. Temen enfrentar la realidad y las consecuencias que un cambio de actitud o de comportamiento produciría en sus vidas.

Relaciones basadas en la seducción

Estas relaciones se caracterizan por ser dramáticas, caóticas, llenas de excitación, sufrimiento y un alto grado de erotismo y sexualidad.

Por lo general, la seducción, y la sexualidad definen la relación. Hay una supuesta "buena sexualidad en una mala relación sentimental". El esfuerzo por complacer se centra particularmente en esta área, que probablemente es utilizada como "disfraz" para esconder carencias afectivas y la necesidad de ser abrazado, protegido, amado.

Por esta razón, los encuentros sexuales, especialmente al inicio de la relación o después de un distanciamiento o cuando no hay formalidad en la relación (amantes), se suelen distinguir por el encanto, romanticismo, erotismo y sensualidad.

En la dinámica de la "adicción al amor", los intentos por retener y/o cambiar al otro, vinculados con el manejo y el control, se convierte en una lucha continua en la que uno es el que "soporta" ser herido o humillado, mientras el otro desprecia, maltrata, se deprime, llora, suplica o provoca mayor alejamiento emocional.

Muchos siguen juntos pero distantes, sin romper totalmente la relación, causando con esto, mayor dependencia y adicción.

La relación adictiva es progresiva.

El intento de controlar y dirigir la transformación de la pareja, va haciendo que poco a poco quede a merced de ésta.

El controlador pasa a ser controlado, mientras va abandonando sus intereses personales.

En este estado, siente enojo, ira, impotencia, frustración. Sus pensamientos se vuelven obsesivos, con celos irracionales, ideas de venganza, planes imaginarios para someter a la pareja o lograr su atención, inclusive puede realizar actuaciones que provoquen o estén encaminadas a la atención o el acercamiento de la pareja. No logra manejar sus emociones ni resolver sus conflictos y presenta síntomas físicos y psíquicos de estrés. Baja su autoestima, pierde la confianza en sí mismo, reprime sus emociones, no logra poner límites, se muestra poco asertivo, no logran comunicar lo que piensa y siente...

Pierde el control de su vida y funciona alrededor de las decisiones y la voluntad del otro.

El síndrome de abstinencia

Con el distanciamiento de la pareja o al romper la relación, puede presentarse este síndrome.

Similar a cualquier adicto, con un estado físico y mental de profundo dolor, sensación de vacío, insomnio, llanto, angustia, culpa, humillación, creada por el miedo a la soledad, al abandono, a ser rechazado e ignorado. La autoestima se encuentra gravemente lesionada, la salud deteriorada, mientras la dependencia se va haciendo mayor y más perjudicial.

Recuperarse o prevenir esta adicción es posible con voluntad y esfuerzo. A modo general señalamos algunos pasos a seguir:

1. Acepta que tienes un problema y que debes buscar la solución...

2. Enfrenta la realidad de la situación con honestidad, sin fantasías, engaños o mentiras.

3. Procesa y resuelve el dolor que llevas por dentro.

4. Libérate de la carga que tienes por dentro, hablando de tus sentimientos y emociones con alguien de tu confianza.

Busca ayuda profesional si es necesario.

5. Analiza tus patrones de conducta y ten la disposición y el valor de cambiar aquellos comportamientos que te perjudican y perjudican a otros.

6. Ten siempre presente que cada persona es responsable de sí misma y no necesita cambiar o controlar a los demás para sentirse bien, pues para sentirnos bien solo necesitamos controlarnos y cambiarnos a nosotros mismos.

Hay que vivir la vida plenamente y dejar vivir a los demás con libertad, con respeto, cuidándonos y amándonos primero a nosotros mismos para así tener la capacidad de amar a los demás.