Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

jueves, 30 de marzo de 2017

PAREJAS Yo te amo más

Vamos a comenzar diciendo que la manera de amar que tiene cada persona es única, y lograr que el amor sea equitativo en una relación es algo imposible de estandarizar. Más allá de esto, muchas veces, la percepción de sentir que uno ama más de lo que es amado, repercute tan fuerte en la pareja que puede marcar su quiebre. Principalmente porque se transforma en un reproche presente en todas las discusiones, y además porque la relación pasa a ser una comparación constante de ver quién ama más.

¿SE PUEDEN COMPARAR LOS SENTIMIENTOS?

A nadie le gusta sentir que da todo por la relación y que la respuesta de nuestra pareja no esté a la altura de esa entrega, y tampoco que no recibimos el amor como suponemos que nos merecemos. En esta situación, no nos podemos detener en ver si es uno el que exige demasiado o si la demanda de nuestro amor efectivamente no es correspondida, sino que nos estamos refiriendo a la compleja situación de considerar que somos quienes siempre terminamos demostrando más amor por el otro.

No se trata de “cuánto” nos amen, sino de “cómo” lo percibimos. Somos las personas las que ponemos la vara, y no importa si realmente es mucho o poco, sino que lo fundamental es ver si esa manera de ser amados nos hace felices. Cuando nuestras expectativas, dentro de una relación no son cubiertas, se genera una carencia que, de a poco, irá desgastando el vínculo.

Otro aspecto a considerar es si esto nos sucedió ya con nuestras parejas anteriores. Este punto es importante porque cuando convertimos esta sensación en un patrón presente en todas las relaciones que establecemos, es muy probable que sea un indicador que se refiera más a nuestra persona, que a la forma en la que el otro nos expresa su afecto.

El amor no se puede exigir, es imposible pedir que nos amen como nosotros desearíamos, pero es importante comunicarle a nuestra pareja la percepción de lo que sentimos. Cada uno trae consigo su lectura de lo que es amar y de lo que espera del otro. A veces no es la falta de amor, sino que el otro no reacciona como nosotros lo haríamos. Cada pareja siempre establece implícitamente sus propios parámetros y ambos deberán elaborar juntos una dinámica en la cual se puedan sentir a gusto. Pero cuando percibimos que nuestro amor no es recíproco, es importante revisar con qué vara estamos midiendo los sentimientos.

QUÉ TENER EN CUENTA

1. No sobreadaptarse. Intentar acomodarse al amor que nos da el otro, aunque no nos sintamos conformes, nunca aporta soluciones. Simplemente es ocultar nuestros sentimientos hasta que encuentren cualquier crisis para poder manifestarse.

2. Poner el foco en lo que queremos. No debemos solamente centrarnos en observar la manera de amar de nuestra pareja, a veces somos nosotros los que no sabemos qué es lo que necesitamos para sentirnos amados. Hasta que no tengamos en claro esto, nada nos va a resultar suficiente.

3. Facilitar la comunicación. Siempre es fundamental compartir con nuestra pareja lo que sentimos. Aprender a amar al otro es descubrir qué es lo que lo hace sentir querido, sólo a partir de esto se puede construir un vínculo sólido.

4. No hay culpables. Ni uno exige mucho, ni el otro no nos ama lo necesario, sino que cuando, por más que lo intentemos, no nos sentimos del todo correspondidos, es importante hacerse cargo de ese sentimiento y actuar en función, en vez de demorarnos en ver quien está equivocado.

¿SE PUEDE COMPARAR LOS SENTIMIENTOS?

Lo esencial de una pareja es que ambos sean felices con el amor que cada uno recibe y puede brindar. El amor no se mide, ni se compara, pero debe alcanzar para que los dos se sientan lo suficientemente amados. Cuando percibimos que esto no es parejo, debemos hacer hincapié en cuál es la manera que necesitamos que nos amen para estar plenos. No nos podemos conformar con sentirnos solamente “un poco amados”, todos merecemos una relación que nos llene, no importa ver quién quiere más al otro, porque ambos sabremos que nuestro amor está por encima de eso, como diría Frida Kahlo: necesitamos amar a quien nos mire como si fuéramos magia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario