sábado, 22 de septiembre de 2012

Infidelidad ajena ¿Contarlo o no?

Resulta un verdadero dilema saber cómo actuar cuando se descubre que un familiar o amigo está siendo objeto de infidelidad por parte de su pareja. No es fácil tomar una decisión, si se calla es convertirse en cómplice del infiel, pero hablar implica entrometerse en la vida de una pareja, una situación verdaderamente complicada. ¿Qué hacer? ¿decirlo? ¿callar? el dilema y la conciencia pueden ser abrumadores.

El asunto es muy delicado y tiene muchos matices, dice la psicóloga Eva Oberlander. "Si se trata de una buena amiga o amigo seguramente tendrás la confianza de decírselo y podrás hacerlo con tacto, pero cuando no conoces mucho a esta persona puede entenderlo como una intromisión e incluso como un acto de mala fe", agrega.

Las caras de la moneda. La infidelidad es una señal de que algo malo está pasando en esa pareja, sostiene el psicólogo Johnny Ledezma; sin embargo, convertirse en espectador de este problema y optar por contarlo puede tener sus consecuencias positivas o negativas. "Sucede que con la advertencia a tiempo puede que la pareja logre salvar su relación o en otros casos se vaya por la separación".

Cabe resaltar que es importante estar seguros de que se trata de una infidelidad en sí y no de un malentendido. "El primer paso sería hablar con la persona involucrada (por ejemplo, el marido infiel). Puede preguntar al engañador de qué se trató lo que vio. Según la respuesta que reciba, hay que decidir si avanzar o no", dice Oberlander.

Ir con cautela. Otro aspecto a tomar en cuenta, según Ledezma, es la prudencia. " Hay que saber cuándo es el momento adecuado para hablar con la persona que está siendo engañada", dice. Puede comentarle el hecho como si le estuviera pasando a una compañera de trabajo o vecina, pregúntele con la mayor sutileza, si a ella o a él le gustaría saber si su pareja le es infiel y qué haría.

Traición y saber ayudar. Esta situación es un arma de doble filo, por un lado suceden casos en los cuales las personas traicionadas no aceptan la situación y hasta quedan mal con los amigos, aquí hay que saber respetar su decisión. Ahora también puede darse que por callar y no contar nada tomen esta actitud como un acto de traición a la persona y hasta se termine deteriorando esa relación de amistad, dicen los expertos.

No es contar por contar. Ahora es importante resaltar que no solo se trata de tirar la piedra y esconder la mano, señala Oberlander. A su vez, Ledezma enfatiza que se debe tener siempre en cuenta de apoyar al amigo en lo que desee hacer, respetar sus decisiones (aunque no las compartas) y dejar de lado sus opiniones sobre la otra persona, de lo contrario, si ellos dos se llegan a amigar, usted quedará en el medio como la persona que ha intentado llenarle la cabeza o separarlos y correrá el riesgo de perder una amistad.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Mi hijo es infiel y siente orgullo

“Mi hijo de 16 años me ha presentado a dos enamoradas en la misma semana. Le pregunté si terminó su relación con la primera y me dijo muy orgulloso que no”, cuenta Rosario (40), ama de casa y madre de tres niños.

Muchas veces los padres son sorprendidos por ciertas actitudes de los hijos que no tienen explicación. Para la psicóloga Sonia Gottret, el que los hijos tengan principios y valores depende en primer lugar de los padres, pues son ellos los que deben educarlos desde niños, pero además de eso es muy importante el darles el ejemplo.

Por lo general, son los adolescentes varones quienes presumen de tener más de una novia aunque no sea verdad. Es sólo por sentirse superiores a sus pares, pero esto suele durar un par de años y después se pierde (entre los 13 y 17 años).

Sin embargo, los padres deben seguir muy de cerca las acciones de su hijo, sin necesidad de estar persiguiéndolo, si comprueban que anda con dos chicas a la vez. En vez de festejar esta acción o satanizarla, deben explicarles el riesgo que corren por las enfermedades de transmisión sexual y por el daño que pueden causar a la otra persona, dañando además su prestigio. “Deben hablar sobre lo malo que es mentir y ser infiel, además de las consecuencias que esto puede traer”, dice Gottret.

La comunicación es muy importante para educar sobre sexualidad y para transmitir valores. Enseñarles todo esto antes de entrar en la adolescencia es primordial.

La mejor manera de educar es dando ejemplos y qué mejor que los hijos vean en sus padres la fidelidad, el respeto, la sinceridad y, sobre todo, el amor del uno con el otro. “Se han visto casos en los que los padres le son infieles a sus esposas o al revés, y los hijos lo saben pero no lo mencionan. Cuando este padre quiera corregir una actitud similar en su hijo, no tendrá moral para hacerlo”, agrega la especialista.

También se han visto casos en que son los propios padres quienes incitan a sus hijos para que mantengan relaciones paralelas a fin de no terminar enamorados.

Esto es nefasto para la madurez emotiva de la persona.

Puede ocurrir también que pese a que los padres educaron bien a su niño y le dieron un buen ejemplo, el chico tenga un comportamiento distinto. Quizá se deba a sus amistades. “El paso de la niñez a la adolescencia es el más difícil y es el momento en que los padres deben estar más cerca para poder guiarlos”, sugiere la psicóloga.

Por ello es bueno saber con quiénes se relacionan, sobre qué temas conversa, qué tipo de preferencias tiene y quiénes son los que le dan consejos para evaluar si su entorno es el adecuado o está fallando. Ello permitirá intervenir a tiempo. “En caso de que no existan problemas que puedan afectarle y el chico por simple gusto es infiel, quizá sea aconsejable buscar un especialista para que se trabaje en terapia y el comportamiento no se agrave”, dice Gottret.

1. Ser su guía

Las relaciones paralelas pueden tener consecuencias: embarazos, transmisión de enfermedades, riñas y problemas psicológicos. Debes ser claro con tu hijo o hija y guiarlo correctamente.

2. Igualdad

Según el psicólogo Carlos Mora, es importante que tu hijo se dé cuenta de que la pareja engañada es una persona igual a él, con los mismos sentimientos, derechos y emociones. ¿Y si le pasara a él?

3. Experiencia

A veces los chicos toman esta actitud cuando han sido lastimados. Si es así, explícale que nadie se merece ese trato y que la revancha contra el mundo no es la solución.

Deja de procrastinar… ¡ahora mismo!

¿Cuántas veces te dijiste “mañana voy”, “comienzo el lunes” o “de la próxima vez no pasa”? Quizás sientes que fueron muchas las veces que te propusiste algo y demasiadas las que te sentiste frustrada por no hacerlo, por priorizar otras actividades como mandar mails, navegar en la Web o hacer cualquier cosa menos empezar lo que te propusiste. Este hábito tiene un nombre, procrastinación, –del latín procrastinare: “dejar un asunto para el día siguiente, aplazar”– y es la costumbre de posponer de forma sistemática aquellos asuntos pendientes que debemos llevar a cabo. Este hábito de dejar para mañana lo que podrías hacer hoy, es una costumbre humana y natural, que según expertos posee bases evolutivas y afecta en promedio al 95 por ciento de la población mundial. De acuerdo al psicólogo Neil Fiore, especialista en rendimiento y productividad, la procrastinación surge como “un mecanismo para enfrentarse a la ansiedad asociada con iniciar o cumplir cualquier tarea o decisión”. De este modo, a la hora de decidir si ocuparnos o no de un asunto desagradable, preferimos sustituirlo por actividades secundarias más placenteras, lo que es habitual. Sin embargo, debemos ser conscientes que procrastinar tiene un coste elevado, ya que los retrasos evitables generan pérdidas de productividad, además de causar estragos emocionales, como disminución en la autoestima. “Las personas que procrastinan tienden a ser menos saludables, menos ricas y menos felices”, dijo el psicólogo canadiense Piers Steel de la Universidad de Calgary y autor de “Procrastinación: por qué dejamos para mañana lo que podemos hacer hoy”. No es pereza Científicos de la Universidad de Constanza estudiaron la procrastinación y concluyeron que las personas se comportan así porque creen que mañana será más adecuado para poner en práctica lo planeado. Con el objetivo de explicar este comportamiento, Piers Steel sintetizó los aportes de más de 800 estudios sobre el tema en una fórmula que denominó la “ecuación de la procrastinación”, que consiste en una combinación de tres factores que intervienen cada vez que aplazamos algo: la predisposición a valorar las necesidades inmediatas por encima de los planes a largo plazo (impulsividad), el grado de confianza en alcanzar el objetivo (expectativas) y el placer que nos proporciona realizar la tarea (valor). De ello, el experto deduce que las tareas que menos posponemos son aquellas que disfrutamos y que nos sentimos capaces de hacer de manera correcta. Y es que, en su investigación Steel no sólo encontró que postergamos porque encontramos la tarea tediosa, pero porque tememos fracasar, no cumplir nuestras expectativas, porque sentimos inseguridad o amenazada nuestra identidad. Así que, en contra de la concepción popular, los estudiosos de este comportamiento niegan que la pereza sea el motivo de las postergaciones. Tampoco se trata de falta de organización o de un defecto en el carácter. Expertos afirman que la procrastinación es el síntoma de otros problemas como el propio perfeccionismo, la vulnerabilidad a las críticas negativas y el miedo al fracaso. Neil Fiore, en su libro “Hazlo ahora: supera la procrastinación y saca provecho de tu tiempo”, afirma que mediante el aplazamiento de un proyecto desafiante, conseguimos temporalmente la tensión provocada por el miedo a cometer errores y ser juzgadas. Por su parte, Adriana Waisman, psicóloga especialista en conductas adictivas y trastornos de ansiedad, explicó que las causas que llevan a este hábito son muchas. “Para alguno tendrá que ver que su necesidad de hacer las cosas perfectas porque creen que solo así serán valoradas; otras lo hacen porque están deprimidos, otras se desmotivan pensando en que si el resultado no es el esperado se van a frustrar y, aunque sientan dentro suyo una doble frustración, prefrieren renunciar antes de empezar”, explica Waisman. ¿Eres tu propia enemiga? A pesar que todas sufrimos los inconvenientes habituales que resultan de hacer las cosas a última hora, el hábito de postergar puede convertirse en un hábito o necesidad que afecta negativamente el desempeño laboral, doméstico e interpersonal. Asimismo, la evasión de un deber no sólo aumenta la preocupación, sino que produce sentimientos de culpa. Aunque no nos gusta admitirlo, sabemos que dejamos muchas cosas para mañana (o el invierno o el 2015) y sabemos que eso nos perjudica y afecta nuestras carreras, negocios, relaciones, finanzas y bienestar físico, emocional y mental. Admitámoslo! El precio de la procrastinación y la indecisión, nos pesan mucho más de lo que quisiéramos admitir. Sin embargo, reconocer que la postergación de una acción tiene un precio en nuestro éxito y felicidad, nos da la motivación para hacer las cosas ya. Y es que la mejor manera de liberarse de una amenaza es poner en práctica la decisión de enfrentarla. Toma las riendas de tus metas y dirige tus esfuerzos en una sola dirección, transformando un “tengo que” a un “decido hacerlo”. Rompe el hábit. 13 Tips Dulce recompensa. Partiendo de la base de que los seres humanos nos sentimos más motivados por el placer que por el dolor, la mayoría de las técnicas para superar la procrastinación incluyen frecuentes recompensas entre breves períodos de trabajo de calidad y sin distracciones. Así que cada vez que termines un proyecto (sin importar su tamaño) felicítate y siéntete orgullosa de la tarea que has realizado. Poco a poco programarás tu subconsciente para asociar el completar la tarea con un gran sentimiento de satisfacción. Intenta alternar treinta minutos de trabajo provechoso con actividades que te gusten o pausas refrescantes… aumenta la productividad personal. Manos a la obra. Por solo cinco minutos, no hagas otra cosa que trabajar en la tarea que te propusiste, luego dejala. Comienza preguntándote: ¿cuál es el paso más simple que puedes tomar para comenzar? Y es que muchos procrastinadores no saben cómo tomar ese primer paso. Asi que haz algo pequeño, al menos comenzarás tu proyecto, lo que es mejor que pensar en cómo comenzar. Te sorprenderás con lo que puedes lograr en sólo cinco minutos. En 15 minutos. Cuando encares un proyecto, piensa que sólo tienes que trabajar en él durante quince minutos, luego detente. Aquí es donde sucede la magia: te sumergirás en el proyecto durante quince minutos, te sentirás bien contigo misma y querrás seguir adelante. Antes de que te des cuenta, habrás avanzado mucho... más de lo que pensaste. Cuestión de tiempo. La queja (y excusa) más común de muchas mujeres es: “no tengo tiempo”. Pero, la verdad es que sí tenemos tiempo. No necesitas tener seis horas seguidas en tu día; usa esos minutos o media hora libre que tengas cuando esté allí. Dilo en voz alta. Ten una amiga, familiar o compañero de trabajo que te llame y fastidie con las cosas que debes hacer. Dile que te mande correos, deje mensajes y te haga recuerdo de lo que debes hacer y por qué lo quieres hacer. Define cantidades. Las metas indefinidas llevan a resultados indefinidos. Por ello, es esencial definir tus metas (grandes y pequeñas) claramente. Estudios demostraron que la tendencia a procrastinar es menor si se plantea la tarea en términos muy concretos y específicos. Menos es más. No te sobrecargues; no tengas más de tres prioridades por semana. Si estás tratando de hacer demasiado te sentirás abrumada. Es mejor completar una cosa, en lugar de hacer un de todo un poco. El sentimiento es muy diferente. Despide a la perfeccionista. No tienes que hacerlo perfecto, hacerlo bien ya es fabuloso (y además está hecho). Imagina por un segundo qué sucedería si silenciarías a la perfeccionista dentro de ti. Mientras estás esperando a hacer todo “perfecto”, estás dejando pasar grandes oportunidades. Intenta ser buena y hacer un excelente trabajo… no uno perfecto. Comienza a ser realista y notarás que es más fácil hacer las cosas. Además, te dareas un respiro. Desglósalo. Cuando visualizamos todo el proyecto como una larga sucesión de tareas tediosas, sin un final a la vista, naturalmente nos sentimos abrumadas. Pero cuando separamos cada elemento que compone un proyecto, en una serie de tareas individuales con un principio definido, un medio y un final, el proyecto, que parecía tan abrumador, se vuelve más manejable. Para asegurarte que tus tareas y metas se realicen, intenta dividir en pequeñas piezas una gran meta, escribiendo las tareas que puedes cumplir en 24 horas. Si lográs cumplir pequeños sub objetivos que te llevan a tu gran meta, aprenderás a ser paciente, bajarás tu ansiedad, y te animarás a seguir avanzando. Para desandar este hábito, es importante que te propongas únicamente metas que puedas cumplir. Adios distracciones. “Tenemos tantas distracciones disponibles que son tóxicas para la motivación. Nunca ha sido más fácil procrastinar”, dice Steel. “. Si tienes que realizar algo, cierra la ventana de tu Facebook o desconecta la conexión al Internet; ten una hora al día en la que te dediques de lleno a lo que debes hacer, sin celular, mensajes, e-mails… Elimina tus distracciones! Primero viene la diversión. “Una de las consecuencias más devastadoras de la procrastinación es que puedes dejar de disfrutar de la vida”, dice Fiore. En su investigación realizada en estudiantes de la Universidad de California, el experto encontró que las personas que jugaban deportes, salían con amigos y se divertían, eran quienes alcanzaron sus logros más rápido. “Los procrastinadores se preocupan constantemente, como si sufrir sería una ofrenda supersticiosa a los dioses”, notó Fiore. La clave es no estresarte y nunca dejar tus horas de ocio y diversión. Supera tus miedos. Muchas procrastinaciones tienen sus raíces en miedos sobre nosotras mismas y nuestras habilidades. Por ello, confrontar esas preocupaciones nos ayudará a eliminar esos bloqueos mentales. Cuando procastinas sobre una tarea que te da miedo, pregúntate: “¿qué es lo peor que puede suceder?”, y luego pregúntate, ¿cómo afrontarías el peor escenario posible? Te darás cuenta que sin importar qué suceda, tu vida no se acabará, asi que no seas tan dura contigo misma. Al enfrentar tu miedo, te dejarás de preocupar y comenzarás a trabajar”, sugiere Fiore. Proyéctate. Escribe cómo te sentirás el dia que finalices tu proyecto. ¿Dónde estarás? ¿Qué harás y quién estará a tu lado? ¿Cómo te sentirás? ¿Qué beneficios le traerá a tu vida? Imagina todas las emociones que sentirás una vez que alcances tu meta. Asimismo, escribe cómo te sentirás contigo misma, tu vida, tu carrera… en un año de ahora si sigues procrastinando. Piensa en el verdadero costo de la continua inaccion. Recuerda: si no cambias nada, nada cambia. Comienza hoy! Si estas cansanda de procrastinar, prueba una de estas estrategias. Luego toma una decision e implementa al menos una de ellas en las proximas 24 horas. QUICKIE App Freedom. Si eres adicta al internet, visitas tu Facebook, Twitter y Pinterest cada minuto… esta app te permitirá liberarte poniendo limites de tiempo para mantenerte alejada de estos sitios adictivos, aliados de la procrastinación.

Después del matrimonio, ¿qué?

Oscar Wilde dijo: “Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos”. Aunque éste dicho del famoso escritor inglés nos quita toda esperanza en el matrimonio, la realidad es otra. Es cierto que la fase de “luna de miel” desaparece, pero la verdad (científicamente probada) es que la química cerebral juega un rol fundamental en el amor y enamoramiento, y es que durante esta etapa se segregan ciertas hormonas que nos llevan a sentirnos totalmente encantados con el otro; y cuando dejan de segregarse al cabo de unos años, se termina “el encanto”. “Hay tres sistemas cerebrales involucrados con el enamoramiento–impulso sexual (deseo), amor romántico y un sentimiento y vínculo profundo. Es natural que las parejas se muevan de una fase a otra, y de vuelta”, dice la antropóloga biológica Helen Fisher, PhD. Pero, ¿podemos atribuir el desamor sólo a causas químicas? Estamos seguras de que hay más que eso… Porque el amor no está irremediablemente condenado al fracaso, porque en realidad depende de nosotros. El desenamoramiento no es algo que simplemente sucede y sobre lo cual no podemos hacer nada. Para entender cómo podemos evitar que el matrimonio o un largo noviazgo se conviertan en la tumba del amor, tratemos de pensar qué nos lleva a desenamorarnos de aquélla persona que una vez nos hacía temblar. Te damos las claves para mantener tu matrimonio sexy de mano de la famosa antropóloga, autora de varios libros y gurú en la materia, Helen Fisher. Hable sobre ello. Solo tú sabes lo que te hace sentir sexy—ya sea usar ropa interior de encaje o una larga sesión de cardio en el gym—pero si hay un secreto universal para sentirse sexy, éste es hablar sobre ello. “Las mujeres que hablan sobre sexo con sus esposos por diez minutos al día reportaron tener el mismo deseo sexual que las mujeres que toman medicación que eleva la libido”, afirma Fisher. Mantente ocupada. Dos tercios de las mujeres no se excitan hasta que ya están en pleno acto sexual o “juego previo”, dice otra experta y terapeuta matrimonial y familiar, Pat Love. Así que no esperes a “tener ganas” para el sexo. “Mientras más sexo tengas, más sexy te sientes y más lo querrás hacer”, agrega Fisher. Además, la dopamina y oxitocina segregadas después del sexo te hacen sentir más cercana a tu pareja. Sé egoísta. Los matrimonios más felices son aquellos en los que ambos miembros tienen sus propios intereses, hobbies y pasatiempos, de acuerdo a un estudio de la Universidad de Monmouth. Y es que queremos una pareja que le dé “color a nuestra vida”. Después de todo, por eso te enamoraste de él y él de ti. Mantener tus propios intereses mantiene la relación fresca y te mantiene irresistible para tu pareja. Sorpréndete. Al principio las cosas que hacía y decía nuestra pareja nos llenaban de admiración. ¿Te acuerdas? Luego lo convertimos en “nuestro esposo” y en ese momento lo despojamos de todos sus encantos. Juramos que ya sabemos todo sobre él… lo que es falso. Osho, el famosísimo místico indio, gurú y maestro espiritual que obtuvo seguimiento internacional, dice que para que el matrimonio funcione, hay que olvidar que uno está casado. “Tú no estás con esa persona porque estás casada, estás con esa persona porque lo amas. Cada persona es un misterio infinito. Cuanto más conoces a una persona, más humilde eres, sabes que hay un mar profundo que no has descubierto”, dijo Osho. Por ello es importante seguir descubriendo a tu pareja y recordar que nosotras también somos dignas de ser descubiertas. Sigue con tus proyectos, entusiasmándote con el mundo, abriendo tus horizontes… Volvámonos interesantes, pero primero seamos interesantes para nosotras mismas. Siéntete incómoda. Si la mesera de su restaurante favorito ya sabe de memoria qué pedirán, algo anda mal. Una de las mejores maneras de mantener las cosas calientes en la relación es hacer cosas nuevas juntos: “La novedad eleva la dopamina en el cerebro, y eso está vinculado a sentimientos intensos de amor romántico”, dice Fisher. En el sitio Web, ReinventingRelationships.com, la fundadora Karen Holland, explica que “realizar actividades nuevas juntos hace que nos sintamos más vivos y vinculamos ese “high” con nuestra pareja”. Ten un affaire… con tu pareja. Esto puede traer de vuelta esos sentimientos de excitación y cercanía—sin mencionar el sexo caliente—que tenían cuando recién se conocieron, comenta Love. Así que mándense mensajes de texto sexys cuando menos lo esperan, o tengan una escapada sexual a un hotel. “Entren a los juegos y la pasión, y comenzarás a ver a tu pareja con una luz diferente, nueva y sexy”, dice. Se su mejor entusiasta. Las parejas que celebran los momentos felices juntos comparten relaciones con mayor confianza, felicidad y compromiso, de acuerdo a un estudio de la Universidad de California. “Cuando compartes la felicidad y emoción de tu pareja—ya sea porque corrió la maratón o tiene un nuevo trabajo—proyectas esa alegría a tu pareja. Y nada es más atractivo que una persona que ama la vida”, dice la experta. Asimismo, recuerda que uno de los mayores motores del amor es la admiración. Cuando nos sentimos cómodos, perdemos el interés en seguir “impresionando” al otro, lo que es una bola de nieve, porque nuestra falta de admiración desmotiva al otro. Conclusión: ambos nos aburrimos del otro. ¿La mejor forma de motivar la admiración? Admirarnos a nosotras mismas; para ellos sal de la comodidad y enfócate en nuevos retos para que sigas entusiasmándote con la vida y nutrir tu espíritu. Ese entusiasmo es bueno para nosotras y contagioso para ellos. Se competitiva. Competir con tu pareja puede aumentar la atracción y la química… lo que lleva a una vida sexual más caliente. Un estudio de la Universidad de Pennsylvania encontró que la competencia aumenta la testosterona (que aumenta la libido) en los hombres y mujeres. “Las personas interpretan esa sensación como una conexión con su pareja”, dice Love. Así que reta a tu pareja a un match de tenis, cacho o billar. Mucha comodidad. Nos casamos y nos ponemos demasiado cómodas. Incluso nos dejamos de arreglar… ¡el peor error! “Creemos que el matrimonio es suficiente; nos esforzamos en mantener la institución. Pero ¿qué hay de esforzarnos en mantener el amor? Los amantes crecen porque tienen que enfrentar desafíos a cada momento y no hay seguridad. Tienen que recrear continuamente el amor. Con seguridad no tenemos la necesidad de crear nada…”, dijo Osho. Y cuando no creamos hada, caemos en la rutina, el otro se vuelve aburrido y nosotras también. Y el aburrimiento es el peor enemigo del enamoramiento. /

miércoles, 19 de septiembre de 2012

En tema de sexo hay que romper el tabú , ellas toman la iniciativa

Es tiempo de que las mujeres dejen de lado la vergüenza y den el primer paso en la intimidad

Las mujeres están acostumbradas a esperar que sea el hombre quien tome la iniciativa en el sexo. Muchas veces se quedan con las ganas de hacer el amor porque no se atreven a decirle a su pareja que quieren sexo, dice la sexóloga Liliana Zabala.

Muchos de los fracasos matrimoniales son por eso. Las féminas se niegan a tener relaciones sexuales o simplemente quieren el clásico misionero y con la luz apagada. “Hay que borrar el mito de la abuela de que las mujeres no tomar la iniciativa en el sexo, porque su esposo va a creer que es una tal o cual. Eso ya es pasado”, explica.

Deben entender, agrega, que a los hombres les gusta el sexo salvaje, primitivo e instintivo, en cambio las mujeres buscan lo emocional y pasional.

Recomendaciones
Para que las mujeres puedan dejar de lado la vergüenza y disfrutar de su sexualidad, como profesional, sugiere algunos pasos a seguir:
- Deben buscar literatura sobre sexualidad femenina para conocer su propia fisiología y respuesta sexual. Las mujeres son multiorgásmicas por naturaleza y no lo saben, por ello tienen que buscar asesoramiento.
- Deben despojarse de prejuicios y tabúes que han impuesto las abuelas.
- Hay que vencer los miedos y fobias con lo relacionado a la sexualidad.
- Dejar que salga su sexualidad muy pausadamente y dejarse guiar por su sexto sentido.
- Es necesario que hablen y se comuniquen entre ambos. Si es que siente vergüenza y le cuesta hablar en el momento para decirle que desea hacer el amor, la esposa, previamente, debe indicarle a su pareja cuáles son sus señales y hacerse entender con su pareja.
- La mujer tiene que ser morbosa con su pareja, debe mirarle a los ojos en forma insinuante, darle algunas señales de que quiere algo.
- Las acciones y los gestos hablan más que las palabras. Las insinuaciones sexuales son la mejor forma que tienen las féminas de expresar su sexualidad.
Por ejemplo, dice Liliana, la mujer puede servirle una tasa de café o comida al esposo por detrás de su espalda y apoyar sus senos en el hombro. Eso es una señal que hablará más que 1.000 palabras.
“Las mujeres deben estar alegres, siempre de buen humor, que baile, cante y rían, que sean agradables. Eso le gusta a los maridos”, remarca.


CÓMO HABLAR DE LAS DROGAS CON NUESTROS HIJOS

e Comunicación Social Felcn Oruro

(2da. Parte)

PREVENCIÓN EN ADOLECENTES

Cuando se trata del consumo de drogas es mucho mejor prevenir desde el principio que luego tratar una adicción. Pero ¿cómo pueden los padres prevenir o impedir que sus hijos adolescentes consuman drogas?

Es complicado y la última decisión sobre si consumir drogas o no sólo puede ser tomada por nuestros hijos, pero sí podemos ayudar a que sean responsables y sepan las consecuencias del posible consumo, a la vez que fortalecemos valores tales como, la responsabilidad, confianza, empatía, etc., y también darles armas para rechazarlas. Aquí ofrecemos algunos consejos.

– Mantener los canales de comunicación abiertos: durante la adolescencia se producen cambios en la comunicación y hemos de procurar que no se pierda la posibilidad de hablar de lo cotidiano, creando espacios "especiales" para comunicarse todos los días. Si eso sucede, y nos perciben abiertos a la comunicación, aumentará la probabilidad de que cuando surja la oportunidad, cuenten con ustedes.

– No forzar los temas de comunicación, no obligarles a extenderse si no lo desean. Una característica básica de la adolescencia es precisamente que se cierran más a la comunicación con la familia, y forzarles suele conllevar el que hablen aún menos.

– Promover la expresión de emociones: permitirles que comuniquen las malas sensaciones, que sientan que hay un lugar donde se puede hablar de lo negativo, así como ser modelos de expresión de emociones positivas. Si somos capaces de mantener una ratio de 5:1 (5 expresiones positivas por cada expresión negativa), toda la familia se sentirá a gusto. Sin embargo, si hay tantas críticas como expresiones positivas, el adolescente tenderá a cerrarse en sí mismo y no expresará lo que siente.

– Potenciar su autoestima y autoconfianza: reforzar sus logros, mostrar que confiamos en ellos otorgándoles responsabilidades adecuadas a su edad, realizar críticas constructivas cuando cometen un error, permitiéndoles que se equivoquen y aprendan del error, son algunas formas sencillas para que confíen más en sus recursos.

– Participar en actividades conjuntas: antes de la adolescencia suele ser más sencillo, pero si se ha creado una pauta previamente, resulta más fácil poder hacer cosas juntos durante la adolescencia, especialmente si atendemos a los intereses nuevos que ellos tienen.

– Revisión de normas y límites: por ejemplo, hablar claramente de lo que sucederá si se transgrede la norma que regula el consumo de alcohol por ejemplo. Revisar también la norma de llegada a casa, de salidas nocturnas,

– Dar a conocer nuestra opinión sobre las drogas: aprovechar un momento en que, estando juntos, salga el tema de las drogas (tal vez en las noticias de televisión, o en un programa que ellos vean) para hablar de la adicción a las mismas.

"TU FAMILIA ESPERA LO MEJOR DE TI, NO CONSUMAS DROGAS"



DENUNCIAS E INFORMACIONES:

72473688 y en Facebook: Felcn Oruro

www.policiaoruro.com/felcn

Qué hacer cuando su hijo lo rechaza

El hijo adolescente por lo general cree "aparentemente" que tiene su vida hecha. La independencia, el "déjenme ser", es su mayor eslogan. Los consejos, regaños e indicaciones le hacen sentir como niño y, por eso, puede que hasta lleguen al rechazo de los padres como jarabe amargo. ¿Qué hacer?

Si bien el rechazo se puede dar, seguramente como respuesta a algo, lo primordial que se tiene que señalar es que los hijos desean ser queridos y amados por sus padres. Por lo que más allá de manifestaciones de conductas que parezcan ser de rechazo, en realidad no es tal, sino que es una respuesta a algo que no le ha gustado, según se indica en la página web innatiacom.

Guardar silencio. Lo primero que los padres piensan por la irritación que sienten debido a la actitud de sus hijos es en hablar con ellos sobre lo mal que se lo están haciendo pasar. En un artículo de la revista mujeres.hoy Mary Vaillant, psicóloga francesa, opina que, si lo hace, habrá que encontrar las palabras adecuadas. Pero conviene más guardar silencio. Al igual que los hijos tienen derecho a sentir ráfagas de rabia contra sus padres, estos deberían aprender a callarse y esperar a que el tiempo los acerque".

Alimentos plásticos. Para prevenir o solucionar el rechazo manifiesto de un hijo hay que tomar en cuenta ciertas características tales como: Debe haber amor hacia su hijo y manifestarlo con acciones y palabras.

Los expertos también aconsejan respetar su espacio e independencia. No ser autoritario ni demasiado permisivo, hay que buscar el punto medio. Es importante ser sincero y comunicativo.

Evite ser invasivo y atormentarlo con sus propios conflictos, pero más que todo, promueva los valores de equidad y solidaridad.

El apoyo de padres. Cabe recalcar que las actitudes de los padres juegan un rol importante en esta etapa, intentar ser modelo real de los valores que le exija, es decir, evite la hipocresía.

Por otro lado, reconozca los errores propios y reconozca las virtudes de sus adolescente y aliéntelo en sus proyectos más allá que no sean los que hubiera querido.

No intentar vivir a través de sus hijos sus propios deseos.