jueves, 6 de octubre de 2011

Maneja los celos de tu hijo con tu pareja

“Mi hijo de tres años se acerca a mí siempre que su papá pretende abrazarme o darme un beso. Viene y dice: ‘Yo también’, y rodea mi rostro con sus bracitos, impidiendo que mi esposo se me acerque”, cuenta Rosario.

Ésta es una de las reacciones de los niños que quieren acaparar toda la atención, el cariño y cuidados de alguno de los papás, porque también puede ocurrir que la hija tenga celos de su padre, según explica el psicólogo Alexis Olivera.

“La psicología señala que los varones siempre son más apegados a la madre y las mujeres al padre, pero en realidad los niños, sin importar de qué sexo sean, tratan de acercarse más a la persona con la que se sienten protegidos y que además funge como el centro de la familia”, comenta. El experto aclara que esto no necesariamente tiene que ver con lo económico, sino con quién tiene más poder en el interior de la familia, por ejemplo, para tomar decisiones.

La intención de los hijos en ningún momento es la de separar a los padres, sino la de captar la atención de ambos, sentirse importante y recibir el afecto que requiere. Por eso es importante explicarles muy bien que el amor que uno tiene es muy grande y que alcanza para todos.
“Se le debe enseñar a respetar espacios. Por ejemplo, decirle: ‘Jugaré contigo toda la tarde porque por la noche debo conversar con papá’, o cosas así”, expone Olivera. Si el niño comprende que en ningún momento se lo deja de amar, será fácil que se integre a una reunión entre los progenitores, así como que se separe de ellos cuando sea necesario.
Cuando son bebés, por lo general son las madres las que dedican todo su tiempo para alimentarlos, dormirlos, bañarlos y atenderlos, entre otras cosas. Esto hace que el pequeño se apegue más a ellas. Por eso, cuando ve a otra persona cerca, la ve como una intrusa y teme que le quiten a “su mamá”. Por esto reacciona empujando, dando algún grito o hasta llorando, así la otra persona sea el papá.

“No es que el niño no deje que el padre se acerque a la mamá, sino que es ella la que retroalimenta la actitud haciendo el papel de protectora y el niño empieza a, metafóricamente, tomar propiedad de ella”, explica.
Este comportamiento puede ocurrir también con el padre, pues puede que el niño sienta que su progenitor es sólo suyo.

Comunicación

La comunicación con tu niño es primordial. Enséñale que la relación entre los papás es tan importante como lo es con los hijos. Dile que gracias al amor que se tienen con tu esposo o pareja, vino él al mundo y que las cosas no tienen por qué cambiar.

Unión de pareja

Aunque ames mucho a tu hijo, no dejes que intervenga en tu relación conyugal o de pareja, porque podría quebrarse a causa de este distanciamiento. Es importante que tu niño, por muy pequeño que sea, vaya dándose cuenta de la existencia de diferentes interacciones entre padres, hermanos, etc.
Competencia

Como padre, no cometas el error de darte por vencido y retirarte con el pretexto de que madre e hijo necesitan estar solos. Deben más bien ponerse de acuerdo y compartir responsabilidades y momentos de diversión por igual, así el niño los amará igual.

lunes, 3 de octubre de 2011

Infertilidad masculina, un problema de dos

Los médicos en general definen la infertilidad como la incapacidad de concebir, después de por lo menos un año de intentarlo sin obtener resultados. Aunque éste “es un problema de dos”, nos referiremos fundamentalmente a la infertilidad masculina.

Numerosos estudios realizados indican que uno de cada tres casos de infertilidad se debe a algún problema en el hombre, generalmente asociado a la calidad y a la cantidad de los espermatozoides.

Para el abordaje del tema contamos con la doctora Gilda Monteagudo Peña, especialista de segundo grado en Endocrinología, Máster en Salud Reproductiva, profesora e investigadora. Es miembro del Grupo de Investigación sobre Salud Reproductiva del Instituto Nacional de Endocrinología de La Habana.

Quisiera pedirle, inicialmente, una somera mirada al comportamiento de la infertilidad en ambos sexos.

Se estima que la infertilidad afecta del diez al 15% de las parejas. Alrededor del 20% se debe a factor masculino solo, 35% a factor femenino solo, 35% a ambos factores y en el 10% restante no es posible identificar la causa: todos los análisis son normales.

¿A qué edades los hombres presentan el período de mayor fertilidad?

Los hombres no tienen un período de mayor fertilidad, aunque la capacidad reproductiva sí declina progresivamente con la edad. Se acepta que disminuye a partir de los 40 años, pero algunos la conservan hasta edades avanzadas, mientras que otros la pierden tempranamente.

¿Cómo se determina la posible causa de infertilidad masculina?

El interrogatorio y el examen físico pueden aportar elementos. El análisis estándar del semen (espermograma) es el estudio inicial y más importante. Algunos casos requieren análisis especiales del semen, hormonales, genéticos, ultrasonido o biopsia del testículo u otros. Hay causas identificables, pero en una proporción alta de los sujetos con mala calidad seminal el origen permanece desconocido.

¿El origen puede ser hereditario y, asimismo, como consecuencia de haber padecido alguna enfermedad?

Sí. Existen alteraciones genéticas hereditarias que producen infertilidad. También es frecuente la infertilidad secundaria a lesiones destructivas del testículo (por inflamación, operaciones, agentes físicos o químicos) u obstrucciones de conductos eyaculadores por infecciones (ejemplo: la gonorrea), por sólo mencionar algunas.

¿Cuáles son las características que debe tener el semen para una fecundación “normal”?

Es muy controversial. En la evaluación se considera: cantidad, aspecto, Ph y consistencia del semen. En cuanto a los espermatozoides: número, porcentaje de los que están vivos, si tienen movilidad progresiva o no, y la proporción de los que tienen apariencia normal.

¿Es posible obtener evidencias concluyentes de la existencia de esterilidad de “factor masculino”?

Sólo en los casos en que no existe testículo o hay ausencia de conductos eyaculadores. El análisis seminal no permite determinar con certeza absoluta si un individuo es fértil o no. Ayuda a definir la severidad del factor masculino, pero no es concluyente.

¿Tanto la oligozoospermia (pocos espermatozoides) como la azoospermia (ausencia total) tienen en la actualidad tratamiento médico simple con algún éxito?

No creo que pueda generalizarse. La oligozoospermia ligera o moderada y la azoospermia tienen enfoques terapéuticos diferentes. En general no es simple, los tratamientos son largos y muchas veces desalentadores. El éxito depende de la causa. Existen causas reversibles, potencialmente reversibles y otras irreversibles. En más de la mitad de los casos no se demuestra causa específica y se emplean tratamientos empíricos, cuya eficacia es impredecible.

¿Podrían existir también problemas relacionados con el coito?

Sí, las alteraciones en el depósito del semen en la vagina: por trastornos de la eyaculación, disfunción eréctil que dificulta la penetración o deformaciones peneanas, así como la disminución de la frecuencia de relaciones sexuales, son causas de infertilidad.

La infertilidad es motivo de sufrimiento y desesperación para muchas parejas, y aunque el tratamiento de la infertilidad ofrece una amplia gama, le pregunto: ¿por su alto costo y duración es posible generalizar estos procederes?

Ciertamente los avances alcanzados en reproducción asistida de alta tecnología brindan oportunidades antes inexistentes para el factor masculino severo. Pero son técnicas extremadamente costosas, algunas de ellas disponibles en muy pocos centros en el mundo.

¿Alguna consideración final que valore esencial?

Es común que los hombres erróneamente asocien fertilidad con masculinidad. La infertilidad masculina, más que la femenina, entraña conflictos de género que pueden llevar a pérdida de autoestima, problemas de relación y hasta divorcio. Esto no puede dejar de tenerse en cuenta en la atención de parejas infértiles.

La infertilidad se relaciona con el corazón
Los hombres infértiles podrían presentar un mayor riesgo de muerte por problemas cardiacos en comparación con aquellos que tienen hijos, según publicó la revista Human Reproduction.

Investigadores de la Universidad de Stanford, a cargo del estudio, indican que la falta de hijos entre los hombres no significa propiamente que vayan a enfermar del corazón, sino que al parecer sería una señal de trastornos cardiacos en el futuro.

Los resultados de la pesquisa de diez años se apoyan en un análisis de 135 mil varones casados o divorciados, cuya edad al inicio del estudio en 1996 era de 50 años o más. La gran mayoría de los participantes, el 92%, tenía descendencia.

Durante el estudio se evaluó las tasas de decesos entre los que fallecieron, y se realizaron además cuestionarios a sus familiares. De los decesos ocurridos, uno de cada cinco fue por enfermedad cardiaca.

A partir de los resultados, los investigadores concluyeron que los hombres sin hijos tenían 17% más riesgos de morir en comparación con aquellos que procrearon. El autor principal del trabajo, Michael Eisenberg, cree que existe una razón biológica entre la infertilidad masculina y un posible mayor riesgo de muerte por enfermedad cardiaca.

Estudio revela que los gorditos son mejores que los flacos en la cama

En la cama, el desempeño de los hombres con algunos kilitos de más es mejor que el de los flacos. Así lo aseguró un estudio de la Universidad de Erciyes de Turquía.

Los científicos no sólo detectaron que el rendimiento sexual de los hombres gordos es superior sino que determinaron que los delgados tienen más probabilidades de sufrir eyaculación precoz.

Aunque algunos –posiblemente- no quisieron seguir leyendo, la explicación es mucho más compleja que los resultados que arrojaron los experimentos.

Según explicaron, los hombres con altos niveles de grasa tienen mayores niveles de estradiol, una hormona femenina que les crea un desequilibrio químico en el cuerpo que les hace durar más durante el sexo. Por eso, aseguran que los hombres son sobrepeso duran una media de 7.3 minutos mientras que los más flacos un promedio de 1.8 minutos.

Por ahora, el panzón gana la batalla. ¿Será el target ganador del verano?

domingo, 2 de octubre de 2011

Violencia cuando el hombre ‘Recibe’

El que los varones también sufran violencia aunque parezca absurdo para algunos, es innegable | El maltrato psicológico es el principal factor, aunque no el único.

Cuando inicié la investigación para este reportaje, la mayoría de amigos a los que pregunté sobre instituciones que trabajasen respecto a la violencia contra los hombres, me contestaron en tono de mofa derivándome a la página web de “Gorrioncillo pecho amarillo”, la publicidad cibernética del infame Pocholo y su ‘marida’.


Esta pareja de actores nacionales ha convertido la violencia doméstica en un tema de broma sólo al invertir los papeles: es la mujer la que le pega al marido. Sin embargo, el asunto en cuestión no es para nada gracioso: sólo tomemos en cuenta que Bolivia es uno de los países de la región donde la violencia doméstica o intrafamiliar está más arraigada, y que aunque las mujeres, los niños y niñas, los adolescentes y las personas de la tercera edad siguen siendo las principales víctimas, no son las únicas.


La violencia contra los hombres está invisibilizada en nuestra sociedad de una manera preocupante y la relación de información acerca de estos hechos es casi inexistente; sólo se sabe que de cada 10 denuncias de violencia doméstica que se reciben en las brigadas de protección a la familia, una es de un hombre.

NI OBVIO NI SENCILLO

Es demasiado simplista pensar en un esquema típico familiar donde el padre y/o el marido es el abusador. En nuestro país la violencia está identificada sobre todo con el abuso físico, pero no es necesario ponerle un dedo encima a alguien para destrozarle la vida, y eso lo saben bien algunas mujeres que utilizan a sus hijos para chantajear a los padres, por ejemplo. Al respecto y paradójicamente, mientras más alto es el estatus económico y social de los padres, menos casos de este tipo de abuso se conocen.


Son pocos los hombres que se animan a denunciar malos tratos por parte de sus parejas, y otra vez se tiene la constante de que son denuncias, casi siempre, por violencia física.


El Código Penal Boliviano, en justo resguardo a los derechos de las principales víctimas, tiende a inclinarse cuando las denuncias son de unas hacia otros. Los divorcios son los escenarios de las peleas más feroces en los juzgados; y en general corre mucho dinero de por medio.


En el país son contadas las instituciones que trabajan con el objetivo de ayudar a los hombres víctimas. Dentro de las organizaciones, casi todas priorizan el bienestar de la mujer, y tanto es así, que en el país no existe ningún estudio certero en cuanto a los casos de violencia contra los hombres, y por el contrario, existen muchos casos de feminismo extremo, que persigue y manipula a los hombres, pasando por alto sus derechos.

PROBLEMA DE SALUD

En Bolivia se ha promulgado la Ley 1674 contra la violencia en la familia o doméstica, para brindar protección legal a los más vulnerables en el contexto de la violencia física, psicológica y sexual.


De acuerdo a una investigación realizada por www.measuredhs.com, el asunto llega a ser tan complejo que puede ser considerado desde el punto de vista de la Salud Pública, donde se concibe la violencia contra miembros del entorno más íntimo, la familia y contra la propia persona, como expresión de patologías en la esfera de la Salud Mental; en tal sentido identifica los aspectos etiológicos y epidemiológicos del mal: un enfermo, que es al mismo tiempo el portador y agente transmisor (el agresor) y por otro lado el resto de los miembros del medio familiar, como potenciales víctimas de violencia y como potenciales enfermos de violencia, puesto que está probado que una gran mayoría de los agresores, en el pasado fueron víctimas.


Debe quedar claro que la Salud Pública no busca un culpable sino un enfermo; no aplica una sanción, prescribe un tratamiento o un sistema de cura; identifica las posibles causas y los mecanismos de transmisión y reproducción del mal y en función de estos elementos diseña un sistema de prevención.


La víctima se convierte en un potencial agresor, porque identifica en la violencia un mecanismo para la solución de problemas y es muy probable que la reproduzca.


Como con cualquier enfermedad, la violencia intrafamiliar debe abordarse desde dos perspectivas: la prevención y el tratamiento. Si se dirigen las estrategias de prevención hacia la victima, sólo se le puede sugerir que huya en cuanto advierta en el agresor los primeros síntomas de reacción violenta. En materia de prevención por parte de la victima es posible, como única alternativa, incentivar y facilitar la denuncia ante las autoridades o instituciones jurídicas y de salud. Y esto incluye a los hombres-víctimas.


La Ley 1674 tipifica como violencia psicológica lo que en otros contextos se denomina como situaciones de control, explica el estudio. Tal es la razón por la que estas situaciones están incluidas bajo el concepto de violencia psicológica, que está presente en todas las otras formas de violencia.


En la categoría de violencia psicológica se incluyeron varias expresiones, que en conjunto describen un exceso de control de uno de los cónyuges sobre el otro. Entre estas expresiones está la acusación de infidelidad, la limitación de contactos familiares (restringiendo la visita de los hijos por ejemplo), la descalificación de la víctima con el uso de adjetivos peyorativos e insultos y las amenazas de abandono. Este tipo de violencia es ejercida generalmente por parte de las mujeres contra los hombres. (Con datos de ONU, www.measuredhs.com, EDSA).

"De acuerdo a los datos de Conexión Fondo de Emancipación, el 87 % de las víctimas de violencia doméstica son mujeres frente al 13 % que corresponde a hombres"

Algunos datos

39% de los hombres reportaron haber sido víctimas alguna vez de cualquier tipo de violencia psicológica por parte de su cónyuge.

31% de los hombres que reportaron en menor porcentaje se encuentran en el área rural, y entre los hombres sin educación 22%.

Entre las formas de violencia psicológica investigadas, los hombres identificaron en primer lugar la acusación de infidelidad en un 31 %, y en segundo lugar, la descalificación verbal (17 %), concentrándose principalmente entre los divorciados o separados
(28 %).

13% es el porcentaje de hombres que reportaron haber sido víctimas de cualquier forma de violencia física; casi la mitad con relación a las mujeres (27 %).



Dejar atrás el machismo

Dr. Marco A. Cossio Viorel

“Para dar inicio a este artículo, es necesario señalar que el principio universal del derecho, es la igualdad de condiciones y oportunidades que tienen todas las personas ante la Ley y la aplicación de ésta dentro de un proceso, sea penal, civil, familiar, laboral, administrativo u otro, sin importar distinción de sexo, color, edad, raza. Asimismo está el derecho que tienen todos los ciudadanos de acceder a un Juez imparcial durante la tramitación o sustanciación del litigio.


Ahora bien, ingresando al análisis profundo del Código Penal, resulta evidente que éste tiene un tratamiento discriminador respecto al genero masculino como tal, ya que dedica artículos especiales de protección a las mujeres como ser: abandono de mujer embarazada; trabajo de mujeres, menores de edad y enfermos; establecimientos especiales para mujeres; e incluso detención domiciliara para las mujeres.


De los mismos se puede colegir, que el pensamiento del legislador desde hace mucho tiempo atrás, es que el hombre como persona natural, es la de un depredador de la humanidad, de la naturaleza y de sus propios compañeros, por su misma contextura física, agilidad y fuerza, cuya existencia en la tierra es simplemente para causar destrucción y caos, y que por esos extremos debe ser sancionado con las penas más duras.


Del otro lado del espejo, el panorama resulta desalentador pues el Código Penal establece delitos que solamente pueden ser cometidos por los hombres; es decir, son propios de la conducta masculina, como ser: Estupro, rapto impropio y violación en todas sus formas. Sobre el particular, desde que el Código Penal entró en vigencia, enmarcado en un criterio garantista de la mujer principalmente, propio de la época en que fue promulgado, el género masculino ha venido siendo menoscabado por el ordenamiento jurídico penal, simplemente por el hecho de que los protagonistas son varones.


En este marco, ¿por qué no pensar en un cambio revolucionario de la norma?, ¿por qué siempre pensar y creer que será el hombre el que cometa estos delitos y no que también pueda hacerlo una mujer? ¿por qué creer que el hombre será el que con sus actos delincuenciales, por llamarlos así, destruirá a la humanidad y que, por lo tanto, debe ser sancionado duramente para controlar esa naturaleza destructiva? Es mas, cuando un hombre es acusado de la comisión de delitos sexuales, la propia sociedad manifiesta, con cierta convicción, que es culpable sin siquiera juzgarlo. Estos extremos deben ir cambiando hasta dejar atrás esa mentalidad machista, que desde siglos atrás domina en nuestro país, donde se presume, equivocadamente, que un sexo es superior a otro, y que por tal motivo tenderá a dominar al subordinado.


Es tiempo de entender que con este pensamiento anticuado para la época de cambio, de liberación, de transformación en la que vivimos, en la que la estructura tradicional de roles: masculino vs. y femenino, ha mutado; debemos impedir que la norma penal punitiva se siga estancando en el tiempo, y que por el contrario evolucione en la misma medida que la sociedad avanza, que esté acorde a la par de la Constitución Política del Estado, que ingeniosamente, por imperio y pedido de la sociedad, ha dejado de lado la discriminación racial, sexual, ideológica y otros, y ha incluido la distinción de género en la mayoría de sus artículos, asumiendo efectivamente su rol de norma generadora de derechos y garantías para cada uno de los estantes y habitantes del Nuevo Estado Plurinacional.


Este breve artículo, lejos de cuestionar y criticar las garantías que amparan a la mujer; por el contrarío, pretende ayudar al cambio de la justicia, al avance de la misma en cuanto a las penas propias de los hombres, hasta llegar a un tratamiento equitativo de ambos sexos y a la efectiva e inmediata protección de éstos por nuestra legislación.”

Sedentarismo infantil Niños que no salen al patio

Toda una generación de niños crece marcada por el sedentarismo y sin contacto con los espacios abiertos al aire libre. Esa vida trae sus consecuencias: obesidad infantil y estrés son los problemas más habituales, pero también se registra un aumento en la depresión y los desordenes anímicos. El periodista Richard Louv estudió estas problemáticas, forjó el concepto de “déficit de naturaleza” y estableció propuestas para superarlo.

Es posible que quienes lean este artículo hayan tenido una infancia de la que ya no existen, de las que son poco menos que imposibles, hoy por hoy, en los grandes centros urbanos. En un cerrar de ojos podemos trasladarnos a esos tiempos en la segunda mitad del siglo XX y enumerar las actividades que los niños realizaban por aquel entonces. Aunque cambien los escenarios, todos realizamos las mismas cosas: casi todos disfrutamos de largas horas jugando en las calles o recorriendo el barrio en bicicleta. Es posible que algunos hayan dado largas caminatas hasta la escuela o a la heladería; que hayan tenido relaciones cordiales con sus vecinos y cosechado muchas amistades. Que otros hayan trepado a los árboles, construido chozas en el bosque, chapoteado en zanjas o cazado insectos. Muchas de esas actividades se realizan sólo en los primeros años de vida. Así era el mundo infantil en los 60, 70 y 80. Pero algo está cambiando…

En la actualidad, esa niñez vinculada a un entorno social y natural está en vías de extinción tanto en Estados Unidos como en los países hispanoamericanos. Los niños de la primera década del siglo XXI pasan muchas horas por día encerrados; van de la casa a la escuela en automóvil, se reúnen con sus amigos en locales de comida rápida, pasan las tardes jugando en la PC o frente a la TV. Las causas de estas pautas de comportamiento son variadas: sus padres tienen poco tiempo para cuidarlos y los dejan ir adonde haya mayores garantías de seguridad; ellos mismos eligen los puntos de reunión y, además, requieren de mucho más tiempo para estudiar y prepararse para el futuro.

DURA REALIDAD

A los niños de hoy les toca vivir esa realidad. Eso es inevitable. Pero lejos de quedarse en comparaciones y planteos melancólicos, lo verdaderamente importante es conocer las derivaciones de tal situación y descubrir estrategias para evitar las consecuencias negativas de la “niñez posmoderna”. Todos reconocen en ella cualidades positivas: la velocidad con la que aprenden a manejar la tecnología y la madurez aparente para encarar ciertos temas. Pero en la lista de problemas infantiles figuran obesidad, estrés, depresión y desordenes anímicos que generan el síndrome de déficit de atención (trastorno que dificulta el correcto rendimiento escolar). Asimismo, es habitual que los niños actuales resulten más delicados que los de otras generaciones porque, al estar mayoritariamente en ambientes cerrados, no se inmunizan contra las bacterias que circulan por el medio-ambiente, pero están sobreexpuestos al polvillo que produce alergias.

Para sostener estas afirmaciones, basta con citar la encuesta de la Kaiser Family Foundation que da cuenta de que los niños de 8 a 18 años, integrantes de la llamada generación M, pasan conectados a un aparato electrónico un promedio de cinco horas y media al día, más tiempo del que ocupan haciendo otra actividad que no sea dormir. O un estudio del Center on Everyday Lives of Families, de la UCLA, que informa que tanto padres e hijos ocupan una gran parte de la semana en movimiento de un sitio a otro y sólo unos pocos minutos en su propio jardín.

El déficit de naturaleza es un concepto elaborado por Richard Louv. El periodista se dedicó a analizar estas problemáticas después de realizar tres mil entrevistas a padres de todo Estados Unidos. En su libro Last Child in the Woods –existe versión en español, El último chico en el bosque– plantea que la falta de contacto con ambientes silvestres tiene efectos físicos y psicológicos en las personas y que los más jóvenes son los más sensibles. Durante años, los pediatras alertaron a la comunidad sobre las dificultades de “vivir en un ambiente obesogénico, que nos incita a comer más y a movernos menos”. Siguiendo esos lineamientos, Louv avanza hasta llegar a la raíz del problema: “No son las ciudades y la tecnología los únicos responsables del déficit de naturaleza; los padres forman parte de las causas”.

A la hora de describir la forma en la cual los padres proyectan la vida de sus hijos, Louv señala: “La inseguridad social creciente los obliga a remarcar más que nunca que no hablen con extraños y limitan el esparcimiento de sus hijos a un área marcada y conocida, a moverse en automóvil y no salir mucho de casa”.

Lejos de coincidir con muchas de las posturas actuales, el ensayista sugiere un retorno a los clásicos: “Cuando un niño se golpea o se corta, los padres se alborotan; de inmediato van al médico y lo llenan de medicamentos, vendas y cuidados. No es que esté mal cuidar a nuestros hijos, pero estamos ejerciendo una sobreprotección que ignora nuestras propias experiencias. En las “infancias viejas” (allá por los 70 u 80) sufríamos raspaduras regularmente, muchos nos hemos fracturado cayendo de árboles o rodando



por pendientes, cortado con botellas rotas o clavos oxidados. Sin embargo, aquí estamos: sanos y salvos, llenos de experiencias y saludables recuerdos”.

Más allá de las anécdotas provocadoras, Louv describe una situación reconocida por muchos: “Los niños pasan demasiado tiempo encerrados. Van de la casa a la escuela, a centros de actividades y a casa otra vez”. Y al mismo tiempo alega: “Somos varios los que nos preguntamos con frecuencia si no es insalubre que la generación más joven no estimule su imaginación en espacios abiertos.

Los niños que no conocen el campo pierden la oportunidad de desarrollar habilidades cognitivas”. Frente a las madres interesadas en evitar toda situación de riesgo para sus hijos, Louv agrega: “Es que en los ambientes controlados no hay verdadera experimentación. Aunque precisamente el riesgo es lo que los padres desean evitar, es lo que más nos enseña y estimula la creatividad cuando se trata de encontrar soluciones”.

En su libro, el periodista es tajante al sostener que los niños expuestos a la naturaleza muestran mejoras intelectuales, espirituales y físicas en comparación a los que se mantienen encerrados. El resultado: pueden controlar el estrés, aguzar la concentración y promover resoluciones creativas ante los problemas. En este sentido, cita estudios de Estados Unidos, Suecia, Australia y Canadá. Estos indican que los chicos que juegan en escenarios naturales (ríos, campos y árboles) son más propensos a crear sus propios juegos y mostrar mayor cooperación que quienes lo hacen en escenarios artificiales.

Basado en los estudios de otros investigadores, Louv afirma que una terapia efectiva para el síndrome de déficit de atención es promover la diversión y el esparcimiento al aire libre.

La cultura del miedo

Según las encuestas, el 80 por ciento de los padres con hijos de tres a doce años tienen miedo a los secuestros, la violencia y los accidentes, y por todo ello no les permiten jugar solos en espacios abiertos. Incluso el miedo a los rayos solares y a las picaduras de insectos sirven como argumento para mantener a los niños en sitios cerrados.

Como consecuencia, en lugar de tiempo y lugares para explorar, los niños poseen una agenda cada vez más repleta de actividades organizadas por los adultos.

sábado, 1 de octubre de 2011

Tips para complacer a las mujeres

Reflotar el deseo, desarrollar el erotismo, descubrir nuestro costado sensual. Mucho de lo que se escribe sobre sexualidad, en general, va dirigido a las mujeres. Pero lo cierto es que los varones necesitan, tal vez más que nosotras, ideas y sugerencias para estimular el placer y el erotismo a fin de aliviar el peso de creer que sólo con su miembro viril nos complacen.

Antes que nada, atento a las señales que ella te viene dando. Seguramente ya te ha dicho lo que le gustaría, lo que desea, sueña y espera. Actúa antes de que estos pedidos se transformen en reclamos. ¡Escuchalos y ponlos en práctica ya!

1- Animate a utilizar ropa íntima diferente a la habitual. Boxers con dibujos delicados y diseños sensuales que marquen y resalten tus atributos. Puedes ayudarte viendo fotos de publicidades de ropa interior y deportiva masculina.

2- Sorprendela preparando una comida y un ambiente que a ella le guste. Perfumes, velas, música que active la sensualidad de ambos.

3- Pasala a buscar para una salida “secreta”. No le avises todo lo que planeaste. LLevala a los lugares que sabes que le van a gustar y sorprendela a cada paso.

4- Organizá un viajecito, una salida de fin de semana. Seguramente podrás encontrar una cabaña cálida, confortable y tranquila. Cambiar de lugar puede ser muy estimulante.

5- Jueguen al Spa. Esta vez ella será la que reciba todos los mimos, las caricias y las palabras sensuales y eróticas. Una bata para ella y un lugar preparado para masajes, aceites, caricias insinuantes que anticipen lo que vendrá.

6- Escribí una carta breve que exprese tus fantasías y deseos junto con la promesa de cumplirlos muy pronto con ella.

7- Sorprendela con un regalo cuando no coincida con ninguna fecha especial. No tiene que ser algo muy costoso. Le encantará la sorpresa y que hayas pensado en ella.

8- En la relación sexual no te apresures a penetrarla. Las caricias, los besos y las palabras, van preparando su cuerpo para recibirte. Cuando sea su momento, ella sola te lo pedirá.

9- Ella te mostrará con su cuerpo y sus movimientos, las caricias y las zonas que más la complacen. Te recuerdo que el clítoris al ser estimulado con el ritmo y la presión que cada mujer necesita, es la puerta directa para desencadenar el orgasmo. Aprendan juntos a estimularlo.

10- Leé la nota que escribí en Entremujeres: “Con qué fantasean las mujeres”

11- Desarrollá tu propia imaginación y animate a poner en práctica todas las fantasías que compartan.

Tercera edad. El sentimiento de inutilidad puede influir en la salud mental y física de los adultos mayores del hogar.

Salud y Belleza
Viernes, 30 de Septiembre, 2011
El riesgo de la desatención
Tercera edad. El sentimiento de inutilidad puede influir en la salud mental y física de los adultos mayores del hogar.
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Roxana-Jiménez-León
El-riesgo-de-la--desatencion

L legar a la tercera edad significa la decadencia física y, a veces, ante la falta de actividad o de desempeño de funciones, puede llegar también el sentimiento de inutilidad, además de la exclusión social. Por eso, un factor más importante a esta edad es el amor y la solidaridad que pueda darle la familia al anciano, ya que este aspecto será fundamental para su salud.

EL PAPEL DEL ANCIANO EN EL HOGAR. Cuando las personas llegan a la tercera edad, sus responsabilidades disminuyen, dejan el trabajo, ven menos a los amigos. De esta manera pasan la mayor parte del tiempo en sus casas.
Para el psicólogo Óscar Urzagasti Saldías, las personas de la tercera edad en sus casas aún desempeñan un papel importante. Sin embargo, cuando esto no sucede para un anciano, afecta en su salud mental e inclusive física, ya que sufre un cambio de rol en su vida. "Si la persona llega a vivir con la hija o el hijo, le costará adaptarse, para ello es bueno designarle un rol. De lo contrario, el anciano se siente una carga para la familia", señala el psicólogo.

CONFLICTOS DE LA TERCERA EDAD. En esta etapa, los conflictos internos y familiares son constantes en ellos. El especialista indica que los problemas empiezan cuando los ancianos tienen enfermedades que les impiden tener independencia, afectándole en su autoestima y su imagen. "El anciano pierde la posición jerárquica en las tomas de decisiones en la casa", causa que puede terminar en la depresión, dijo.

CONSECUENCIAS. Los ancianos se vuelven integrantes pasivos en el hogar y muchas veces no tomados en cuenta, "situación que les contraviene ciertas enfermedades como la depresión, el deterioro del sistema cognitivo, la memoria y cambios de personalidad", asevera el psicólogo. Sin embargo, es bueno darle un cierto grado de independencia, que emplee su tiempo en terapias ocupacionales. "La familia debe ayudarle a realizarse", concluyó.

CONSEJOS. La geriatra Tesoro Chávez de los Ríos indica que la vejez no es una enfermedad, sino que "la vejez es la suma de las edades anteriores". "Sin embargo, el anciano necesita afecto y solidaridad de parte sus familiares", puntualizó. "El abuelo necesita toda la atención y amor de la familia y no así la relegación", aconseja la profesional.

ESTADÍSTICAS

El 63% de las personas mayores vive en pobreza y solo un 22% cuenta con jubilación.