jueves, 12 de noviembre de 2015

Lenguaje corporal en la primera cita

Por fin ha llegado el día! Después de semanas delante de la pantalla del ordenador, intercambios de emails y llamadas plagadas de nervios, Luis está sentado nervioso y emocionado en una cafetería del centro, esperando a que ella llegue. Ya ha visto fotos de la persona con la que se va a encontrar, pero piensa que las visiones que se ha hecho de esa persona quizá se alejen mucho de la realidad. Tal vez las conversaciones anteriores a esta primera cita fueron tan desinhibidas debido al anonimato de internet, veremos qué pasa ahora que por fin se van a encontrar cara a cara.

Luis no sabe cómo contener sus nervios. Ha llegado un poco antes de la hora a la que quedaron. No hace más que mirar hacia la puerta del local y se estremece cada vez que ésta se abre. No puede controlar el movimiento nervioso que hace su pie izquierdo golpeando contra el suelo. Se muerde la uña del pulgar casi inconscientemente. Luis reacciona, ¿es esa la primera visión que quiere que Sofía tenga de él? Respira profundamente para conseguir evitar que el pánico se apodere de él y piensa fríamente cómo actuar en cuanto ella aparezca.

LENGUAJE CORPORAL EN LA PRIMERA CITA

Nuestra postura, gestos y expresión facial determinan cómo nos perciben los demás. Científicamente está demostrado que la confianza en sí mismo es la clave del éxito en muchas áreas de la vida. Las personas seguras de sí mismas, sin llegar a ser engreídas, causan en su alrededor una impresión mucho más atractiva y simpática que aquellas personas que son más vergonzosas. Por eso, te aconsejamos que en tu primera cita intentes no mostrar inseguridades; pero tampoco cometas el error de adoptar un comportamiento engreído.

Recuerda alguna cita que hayas tenido con una persona extremadamente vergonzosa. En los niños resulta gracioso y entrañable, pero en personas adultas puede dar la impresión de poco sociable o incluso mostrar desinterés, es decir, todo lo contrario de lo que uno quiere mostrar en su primera cita.

Tampoco se trata de mostrarse engreído. En muchas personas, detrás de la arrogancia se esconden el miedo y la inseguridad. Presta atención a tu lenguaje corporal. El hecho de mirar por encima del hombro, tener la barbilla levantada o ser muy crítico puede ser una muestra de arrogancia. ¡Evítalo! Y ahora volvamos a la primera cita de nuestra pareja.

CONSEJOS PARA TU PRIMERA CITA

Cuando la puerta del restaurante se abre por centésima vez, entra por fin Sofía. ¿Y Luis? Luis está a punto de entrar en pánico. No sabe cómo actuar. Por un lado no quiere parecer eufórico, pero tampoco quiere parecer indiferente. Sería muy frío hacer como si no la hubiera visto y esperar a que ella se acerque hasta la mesa pero, por otro lado, no quiere parecer histérico llamándola desde la otra punta del restaurante. Por fin Sofía mira en la dirección en la que Luis se encuentra. A Luis le cuesta no pegar un salto de la silla y gritar su nombre para que ella lo vea.

Finalmente, él levanta ligeramente la mano y la saluda de forma simpática para que ella vea dónde está sentado. Ha conseguido llamar su atención sin que el resto de personas del restaurante se den cuenta.

Sofía camina hacia la mesa. Es ahora cuando Luis se pregunta: “¿Qué hago? ¿Me levanto o me quedo sentado? ¿Cómo la saludo? ¿Le doy dos besos o le parecerá muy atrevido?” De alguna manera ya se conocen, pero es la primera vez que están realmente el uno frente al otro. ¿Le resultará a Sofía que Luis es demasiado osado dándole dos besos? Y si finalmente le da simplemente la mano, ¿parecerá muy serio?

En cualquier caso, lo que sí está claro es que él tiene que levantarse para saludarla. Un toque de caballerosidad siempre está bien visto. Pero luego ¿qué?

También aquí, los estudios de la comunicación corporal nos aportan una serie de consejos para dominar la situación y conseguir un saludo que mantenga el equilibrio entre lo correcto y lo cercano. Tú puedes saludar a tu pareja mencionando su nombre y tocándole levemente el hombro o el codo. De esta manera conseguirás crear acercamiento de una manera discreta y a la vez decorosa.

Cuando se sienten en la mesa es mejor situarse en un ángulo de 90 grados, en lugar del uno frente al otro. Esta posición da a la conversación un aspecto informal, abierto, íntimo y cercano, a diferencia de la posición frontal que crea una atmósfera más seria.

Sofía y Luis ya están sentados en la mesa. El hecho de que se hayan estado mandando emails durante un tiempo hace que la conversación sea más fluida ya que tienen muchos temas de los que hablar. Ya se ha roto el hielo y esa es una de las ventajas de la intermediación de parejas en internet.

MUESTRA INTERÉS EN LA CONVERSACIÓN CON TU ACOMPAÑANTE

Tanto Luis como Sofía están involucrados en la conversación, pueden observar claramente debido a su postura, sus gestos y sus expresiones faciales que ambos están interesados en lo que dice el otro.

Existen algunas reglas básicas para mostrar interés en una conversación. Un movimiento afirmativo con la cabeza muestra que escuchas activamente y sigues la conversación de la otra persona. De esta manera se mantiene el diálogo y fomenta a su interlocutor a continuar con la conversación. En cuanto a la postura, tienes que inclinar el cuerpo hacia la persona que está hablando como señal de que le estás escuchando.

También es importante buscar de vez en cuando el contacto visual, mirar hacia el sujeto u objeto del que se está hablando es una muestra de interés. Por ejemplo, si Sofía le dijese a Luis que se ha hecho daño en el pie porque se ha tropezado cuando iba a entrar en el restaurante, Luis deberá mirarle el pie como señal de que le interesa lo que le está contando. También si repites palabras o frases de tu interlocutor, muestra que le sigues atentamente en lo que dice.

Otro factor a tener cuenta es el humor, que puede ser un tema difícil cuando dos personas aún no se conocen demasiado. Es posible que el interlocutor no entienda cuando estás bromeando y cuando no, por lo tanto, si decides bromear, asegúrate de que tu lenguaje corporal muestre que estás bromeando.

Para indicar que estás bromeando, basta con inclinar la cabeza hacia un lado y guiñar levemente un ojo. Si te parece demasiado artificial, puedes sonreír para indicar que se trata de una broma. Sea del modo que fuere, piensa siempre que la otra persona no te conoce y no puede adivinar si estás hablando en serio o no, a no ser que se lo muestres.

Parece que nuestra pareja no está teniendo ningún problema de comunicación. Y no sólo Luis ha quedado prendado de ella, sino que Sofía también quiere hacerle ver a Luis que se siente atraída por él, ¿pero cómo hacerlo?

¿CÓMO MOSTRAR INTERÉS SIN SER EVIDENTE?

Los investigadores en comunicación señalan que para mostrar interés hacia una persona se pueden utilizar las mismas señales que empleamos para mostrarle a nuestro interlocutor nuestro interés por su conversación: una sonrisa, la búsqueda del contacto visual, una postura abierta hacia la otra persona. Por ejemplo, especialmente las mujeres inclinan ligeramente la cabeza con el mentón hacia fuera y miran a las cejas de su interlocutor. También morderse los labios puede ser una muestra de interés, una risa en común tras una broma. Y por último, al finalizar la velada, expresar lo agradable que ha sido y que les gustaría volver a repetirla.

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