viernes, 17 de junio de 2011

AMORES SECRETOS Mi mejor amigo está enamorado de mí

“Cuando me lo dijo, me quedé sin habla, pues jamás pasó por mi mente que estuviera enamorado de mí. Siempre lo vi como un hermano y le confié los más grandes secretos. Ahora no sé cómo mirarlo y temo que nuestra relación nunca más sea la misma”, dice Claudia, a quien le tocó escuchar la confesión de amor del que fue su confidente por más de seis años.

Como ella, muchas chicas o chicos han atravesado esta situación difícil. Lo importante es saber cómo actuar sin herir a la otra persona.

Tienes dos caminos al menos. El primero es analizar bien tus sentimientos y, si crees que puedes corresponder al amor que te ofrecen, será posible una relación mejor que la amistad. Pero si no, debes decírselo sin herirlo. Si realmente te aprecia y no quiere perderte entenderá que no es posible forzar los sentimientos.

El psicólogo Carlos Velásquez dice que muchas veces la amistad es confundida con amor. Por ello es importante delimitar hasta dónde puedes llegar y hasta dónde le permites llegar a tu amigo (o amiga). “Por ejemplo los celos, la preocupación extrema, la necesidad de estar con él o ella, son pautas para poder reconocer que se trata de algo más que una sincera amistad”, expresa.

Así le pasó a María, quien después de más de un año de amistad con Rubén, notó que su comportamiento era más posesivo que al principio. “Ya no quería compartir en grupo, sólo hacía planes para que estuviéramos los dos solos y además actuaba como si yo fuera de su propiedad, hasta que un día me dijo todo lo que yo significaba para él”, cuenta.

Bien, si estamos del otro lado y eres tú quien te enamoraste de tu amigo, también puedes elegir los caminos. O se lo haces saber, ateniéndote a las consecuencias con mucha madurez, o callas por siempre y sufres en silencio. En estos casos, Velásquez aconseja hablar con mucha sinceridad y, pase lo que pase, respetar la decisión de la otra persona. “Es mejor hablar a tiempo que sufrir en silencio. Además, puede ocurrir que el amigo esté esperando esta declaración porque siente que también se ha enamorado”, plantea el psicólogo.

“Creí que nunca me lo diría y me sentía muy mal conmigo misma, porque sin darme cuenta llegué a amarlo en silencio y el momento menos pensado me declaró su amor y yo le confesé el mío. Hoy estamos juntos y muy felices”, relata Rosario.
Este testimonio puede o no repetirse, por eso es mejor estar muy pendientes de la actitud que asume nuestro amigo en cada una de las situaciones que comparten. Eso sí, no confundas su amabilidad y atención para contigo, quizá sea su forma de ser amigo sin ninguna otra intención. Por esta razón, el profesional te aconseja hablar de frente y exponerle tus dudas y sospechas para evitar que esta linda relación se quebrante y sólo quede un mal recuerdo.

Distanciamiento
No te preocupes si luego de que hayas declarado lo que sientes o lo hayan hecho contigo, terminan distanciándose. Esto suele ser lo más común, ya que será difícil que, luego de haber dicho lo que estaba guardado, vuelvan a tratarse como siempre, asegura Velásquez. “Pocas veces pasa que ambos logran aclarar las cosas, quedar como amigos y mantener esa vinculación. Lo que normalmente suele ocurrir es que terminan distanciándose para seguir cada uno con lo suyo”, explica.
Según el psicólogo, cuando suceden estos casos, el enamorado suele sentirse muy desilusionado y la otra persona invadida e incómoda, lo que automáticamente los lleva a desvincularse.

“Lo siento, pero no quiero hacerte daño, no eres la persona que yo quisiera para mí, quizá sólo estás confundido” o “no podría verte con otros ojos que no sean los de una hermana”, son las frases que a menudo se pronuncian como respuesta, luego de haberse hecho la confesión.

Una relación intensa
Pero ¿en qué momento se presenta este sentimiento hacia nuestro amigo (o amiga)? Aunque la respuesta a esta pregunta no es fácil, Velásquez señala que suele darse por el alto nivel de confianza, relacionamiento, comunicación y porque están constantemente juntos, compartiéndolo todo.

Sin embargo, el especialista aconseja analizar bien lo que uno está sintiendo antes de cometer alguna imprudencia que sea la causa para enemistarse. Hay que saber diferenciar entre costumbre, cariño —que es lo que se siente por un amigo— o amor, deseo, pasión y celos que son sentimientos que provoca una pareja.

Si se trata de lo primero, estaríamos hablando de algo filial, de sentir a nuestro amigo o amiga como un hermano de verdad en el que podemos confiar, apoyarnos y disfrutar la relación sin presiones que lastimen a alguno de los miembros. En cambio, si cuando nuestro amigo nos cuenta que sufre por el amor de su novia y esto nos lastima, es mejor aclarar lo que estamos sintiendo para luego hablar con él. Y, aunque quieras mucho a tu amigo, nunca cometas el error de aceptar una relación sólo por no lastimarlo, porque ambos terminarán sufriendo el doble.

Atribuciones
No dejes que tu amigo o amiga se tome atribuciones que no le competen. Lo mejor es que, si notas algún comportamiento extraño, pongas un límite y dejes las cosas claras para que la relación no se deteriore y alguno de los dos termine lastimado. Hay quienes dicen que entre un hombre y una mujer nunca existirá una sincera amistad.

Sacudir al bebé puede matarlo

Tres segundos es lo que tarda el Síndrome del Bebé sacudido en causarle daños irreversibles a su niño. Por ello, nunca permita que sacudan a su pequeño ni lo lancen por los aires como juego. Puede causarle la muerte.

Las sacudidas pueden causar hemorragias en el cerebro (hemorragias subdurales) o hemorragias en las retinas (hemorragias retinales). Ocurren más lesiones cuando se tira al bebé sacudido en una superficie, resultando en el síndrome de impacto sacudido.

Cuando se sacude a un niño, el cerebro rebota de un lado a otro contra los lados del cráneo. Las cabezas de los bebés son muy grandes y pesadas en proporción con el resto de sus cuerpos. Esto causa hinchazón, magulladuras, y hemorragia en el cerebro que es más pequeño que el cráneo.

DAÑOS. Sacudir al bebé puede provocar lesiones en el cerebro, ceguera, pérdida auditiva, trastornos del habla y del aprendizaje, incluyendo retraso mental y ataques epilépticos, hasta parálisis.

SACUDIDAS Los padres o cuidadores pueden pensar que el sacudir al bebé hará que éste pare de llorar, descargan sus frustración con el niño.

Algunos puede que no sepan que los resultados de sacudir a los niños son tan devastadores como lo son en realidad y se ponen a jugar con ellos.

DIAGNÓSTICO Algunos síntomas del niño sacudido se muestran enseguida, pero puede que otros no se hagan visibles hasta más tarde. Algunos niños pueden tener problemas de atención y problemas de comportamiento más adelante en su vida debidos a haber sido sacudidos cuando eran bebés.

Muchos de los síntomas del síndrome (como la irritabilidad, el vomitar, la apatía, o sueño profundo) también son comunes para las enfermedades menos serias como las infecciones virales.

No obstante, cuando los síntomas son más serios, el niño debe ser tratado inmediatamente. Dependiendo de la severidad de los síntomas, los niños pueden requerir tratamiento como soporte respiratorio o una operación quirúrgica para parar una hemorragia.

Se ha sugerido que los médicos deberían de usar pruebas adicionales cuando parece que sea posible que haya una lesión cerebral por supuesta caída (los cuidadores suelen mentir acerca de las causas del malestar)

Los rayos X pueden mostrar una fractura craneal y los médicos pueden recomendar una prueba de resonancia magnética o un escáner por tomografía computarizada. Se le debe de dar especial atención a cualquier evidencia de hemorragia retinal.

3 meses el bebé corre más riesgo

El síndrome del bebé

sacudido pasa más a menudo en bebés de hasta un año de edad, y los bebés de dos a cuatro meses son los que tienen mayor riesgo.

El síndrome del bebé sacudido no suele suceder después

de los dos años de edad, pero si la sacudida es extremadamente violenta incluso puede afectar a los niños de entre cinco y seis años de edad.

Síntomas del síndrome

Un niño o bebé al que le han sacudido y por tanto tiene presión en el cerebro. Presenta irritabilidad extrema, vómitos, poco apetito, dificultades para respirar, letargo, piel pálida, incapacidad para levantar la cabeza, temblores, inconsciencia y otros que se relacionan con el daño cerebral.

Incluso el bebé puede dormir demasiado hasta entrar en un estado de inconsciencia.


jueves, 16 de junio de 2011

El complejo de edipo y de electra sucede cuando el hijo o la hija se 'enamora' de la Mamá o el Papá

Las niñas admiran a papá y los niños a mamá, esta es una fase común que atraviesan los más pequeños, aunque si se torna más persistente a este fenómeno en ellos, se llama complejo de Edipo y en ellas, complejo de Electra; sin embargo, más allá de estos nombres lo importante es conocer las manifestaciones y características que se presentan para sobrellevar el momento de una forma adecuada.
"Es necesario que los padres marquen claramente algunos límites en la etapa de desarrollo sexual y emocional de los niños", señala la psicóloga Griselle Rodríguez.

CAMBIOS QUE SE DAN. La explicación de la experta señala que entorno a la edad de entre 6 y 7 años, el niño empieza a desarrollar sentimientos como el amor, el odio, los celos y la atracción sexual. "En muchas ocasiones, únicamente puede experimentarlos con los seres más cercanos para él: los padres. Este colapso de emociones también se puede dar al inicio de la pubertad, cuando el desarrollo sexual está a flor de piel. De aquí la necesidad de que los padres marquen límites afectivos y sexuales con su hijo, ya que de lo contrario podrían desencadenarse importantes consecuencias patológicas que le acabarán afectando en su etapa adulta", señala. La relación de los padres como pareja es importantísima para que los niños puedan superar con éxito la fase de Edipo o de Electra.

EL MISMO CASO. Sigmund Freud fue el encargado de desarrollar la teoría psicoanalítica del complejo de Edipo. Ello consiste en un conflicto de emociones por parte del infante en relación con sus progenitores. Así, el complejo de Edipo "positivo" aparece cuando el niño ve al padre del mismo sexo como un rival y, a su vez, siente atracción sexual por el del opuesto. En cambio, el complejo de Edipo "negativo" trae consigo una atracción hacia el padre del mismo sexo y odio hacia el progenitor del sexo opuesto. En el caso de las niñas, se define el mismo caso como complejo de Electra.

CARACTERÍSTICAS. Así como los niños varones llamarán la atención de su mamá mostrándole sus habilidades, fuerza física y destreza en el fútbol o en la bicicleta, las niñas suelen usar los recursos que tienen a su alcance y, en un alarde de coquetería, despliegan todos sus encantos delante de papá. Paulatinamente aparecerán los celos hacia la rival, llegando a ser intolerante que mamá duerma con quien ella ama, y sentirá que hay alguien que estorba en la relación triangular.

¿QUÉ HACER? La madre o el padre no debe mostrarse más cariñosa que de costumbre; sí acaso, un poco más comprensiva. El padre ha de evitar autoritarismos que dificultarían el deseo de identificación del chico. Padre y madre deben seguir tan afectivos y unidos como siempre. Si, por seguirle el juego, suprimen las muestras de cariño, el niño podría verse atormentado por la idea de que se han dejado de querer por su culpa. La mejor ayuda es la paciencia, la comprensión y el necesario consuelo cuando sus contradicciones le hagan sufrir.

AMBOS COMPLEJOS

Nacen de personajes de la mitología griega, a quienes les pasó algo parecido.

Aproveche cada segundo

Planificarse, organizarse y comprometerse son palabras que pudieran resultar difíciles de manejar para un adolescente, pero que aunque él no lo crea y eventualmente lo rechace, son pilares fundamentales para edificar exitosamente su vida presente y futura.
Es importante la distribución adecuada del tiempo en los adolescentes que conlleve intereses personales y familiares, para ello la orientación familiar es fundamental para que los adolescentes no malgasten su tiempo a causa de una mala organización, señala la psicóloga, María Angélica Mérida.

Por qué planificarse. Desde su día a día hasta su trimestre escolar completo, incluyendo trivialidades aparentes como descansar y salir con los amigos, hasta asuntos más trascendentales como acudir al colegio, estudiar y compartir con la familia, son fundamentales organizarlos para que todos puedan estar presentes conformando la totalidad del mundo donde se desenvuelve el adolescente, sostiene la especialista.
"La organización y distribución adecuada del tiempo le permitirá al joven concretar todas y cada una de las actividades que quiere y debe realizar, y a mediano plazo le dará la satisfacción del deber cumplido y la alegría de saberse capaz de haber alcanzado todas las actividades pautadas", añade Mérida.

planear metas alcanzables. Desde aprender a pintar y luego a leer y a escribir, pasando por ordenar su cuarto y cumplir con sus tareas en el tiempo dispuesto, hasta descubrir cuál es la carrera que mejor se adapta a sus intereses y necesidades y hacerse profesional de ella, son metas propuestas que cuando una persona las alcanza cumplen con su autorrealización, dice la experta añadiendo que estas incrementan su madurez y su automotivación, independientemente de la edad de cada joven.
La planificación temprana en los adolescentes, orientada por su familia, permite la autorrealización futura de los jóvenes y por ende el descubrimiento del camino a la felicidad.

La administración

Del tiempo es un asunto importante para tus estudios y tu vida social.

1ESCRÍBELO. Prepara día a día una lista de "cosas pendientes". Escríbelas en orden de importancia y ve haciéndolas. Cuando termines algo, táchalo y haz la siguiente.

2 PEQUEÑOS PASOS. Divide los proyectos en pasos más asequibles, como: "Lunes: buscar el libro. Martes: leer un capítulo. Miércoles: leer otro". Da pequeños pasos.

3 CÓMPRATE UNA AGENDA. Marca el día en el que tienes que terminar algo y asegúrate de apuntar la hora, como, por ejemplo, "lunes, 3 de marzo, de 4.00 a 6.00 PM: hacer el trabajo de química".

4 TOMA EL CONTROL. A veces es fácil pensar: "-¿Para qué esforzarme? pero prométete a ti misma que trabajarás dos horas y después descansarás 30 minutos.

miércoles, 15 de junio de 2011

El “amor para toda la vida” es un mito o una gran estafa

Muchas mujeres y hombres pueden hablar larga y francamente del duelo que se vive después de una separación, sobre todo cuando te plantean el divorcio y no es algo deseado.

Algunas personas quedan incluso, por años, atrapadas en un estado de vacío, mezcla de decepción, escepticismo, incredulidad y también por el sufrimiento de toda unión que estuvo anclada en una intensa pasión.

En medio de ese dolor provocado por el mal sabor de la separación, apenas reaccionamos positivamente y valoramos además nuestras propias culpas. Tampoco solemos meditar cómo el matrimonio es un contrato de dos, hasta que dure.

El mito

Abundan investigaciones, cifras y experiencias personales suficientes para afirmar que no hay un solo amor para toda la vida y sí diversos amores a lo largo de la existencia. El precepto del “único amor” o del “amor para toda la vida” es un gran mito o una gran estafa, como más le guste a quien lee estas líneas; sabemos hoy, las nuevas mujeres, que fue impuesto desde la religión, la historia y lo sociocultural también.

Es real, asimismo, que las personas se recuperan de los sinsabores de la separación, renacen y van en busca de otra compañía.

Por lo común, ya esa persona no es la misma, sobre todo porque los fracasos duelen, pero enseñan, hacen madurar y ofrecen experiencias y conocimientos, por tanto, al ver el asunto desde el mejor ángulo posible, nuevos atributos la enriquecen.

Luego, esa segunda o tercera oportunidad tiene otros significados: el juego de la seducción ya no se asume idílica y candorosamente, sino pasa por otras dimensiones matizadas por la experiencia, la madurez, la responsabilidad y objetivos específicos en la vida.

Hace poco recibí un correo electrónico de una lectora colombiana, cuya historia resulta interesante para compartir entre mujeres. Dice que se había divorciado hacía cinco años, después de haber intentado con ahínco salvar su primer matrimonio.

Cuenta que pasó tres años en ese intento de reencuentros y rupturas, hasta que decidió concluir definitivamente; un alivio, un descubrimiento, comenta. “Al fin me di cuenta que sólo estaba haciendo trizas mi existencia, intentando salvar una unión que ya no tenía vida”, agrega.

Falsas ilusiones

Al principio se sintió muy descompensada: “Es difícil adaptarse a la pérdida. Sobre todo cuando te das cuenta que estás afectivamente sola y has pasado mucho tiempo engañándote a ti misma con un montón de ilusiones falsas. Con el tiempo, comprendí que fracasamos porque éramos demasiado jóvenes y de la verdad de la vida no sabíamos ni la primera palabra”, relata.

“Descubrí igualmente que es una fantasía eso de creer que sin él, la existencia iba a detenerse. No se detuvo, al contrario, me dio la posibilidad de reencontrarme conmigo, crecer y aprender que a cualquier edad se puede empezar, aún cuando estamos en plena menopausia. Lástima que haya tenido que sentir tanto dolor para convertirme en una mujer objetiva”, agrega en su sincero relato.

A la distancia, esta mujer que hoy nos cuenta sus experiencias se encuentra convencida que su matrimonio no funcionó porque los dos tenían caracteres, aspiraciones y formas de pensar muy distintas.

“Sabía que en muchas cosas no congeniábamos, pero tenía la esperanza de que en el matrimonio iríamos amoldándonos y aceptándonos con los días, con los años...”.

Fe en el amor

Ella dice ser una mujer, como tantas, que en su juventud creyó ciegamente que el amor lo resuelve todo: “A veces, recuerdo, y me río de mi inocencia, al pensar que mi enamoramiento, grande, inmenso, sería capaz de saltar todas las barreras, que nunca nada ni nadie nos podría separar. No escuchaba oposiciones familiares ni consejos de las amigas íntimas. Cuando me miraba en aquellos ojos, temblaba y no había placer mayor”.

Casada de nuevo, con dos hijos del primer matrimonio y una del segundo, ve la unión con otras lentes: “Ahora no me dejé seducir, simplemente. Analicé si era un hombre que aportaría a mi vida muchas cosas más que una buena relación marital”. “En esta segunda vuelta encontré no al hombre perfecto, que ya sé no existe, sino a uno cumplidor de los requisitos básicos que ahora forman parte de mis necesidades”.

Coincido con esta amiga colombiana en un importante punto para tener en cuenta a la hora de casarse otra vez: cuando se tienen hijos, hijas sobre todo, hay que escoger muy bien al hombre que va a entrar en la casa, a formar parte de la familia.

Probarlo, analizarlo con profundidad y, más tarde, pensar otra vez serenamente, con la cabeza y con el corazón, si es la persona indicada. “Es como ir despacito por las piedras. Porque si te equivocas, no pagas tú sola, sino también otros seres que no tienen culpa de nuestras malas decisiones”, argumenta.

Y finaliza su comentario con una reflexión corta pero contundente: “Hoy me va muy bien, no tengo de qué quejarme. Debe ser eso, sí eso mismo: la experiencia que la vida me enseñó”.

Por esta carta, y tantas otras, me gusta esa canción de Fito Páez que dice: El amor después del amor / Se parece a este rayo de sol / Ahora que busqué / ahora que encontré...

Cómo funciona la química del amor
La gente se ha enamorado desde tiempos inmemoriales, y siempre se habla de algo distinto, sorpresivo, que inunda el cuerpo entero. En el imaginario popular está la creencia del gran amor; de ese único, exclusivo, que no se parece a otros amores. Hoy la ciencia ha descubierto que tal enlace especial tiene que ver, particularmente, con una serie de reacciones y sustancias químicas que se mezclan en el organismo, ante esa persona que nos despierta además un sinnúmero de emociones.

Algunas de las sustancias responsables del amor son la dopamina, la feniletilamina y la oxitocina. Estos productos químicos son relativamente comunes en el cuerpo humano, pero solamente son encontrados juntos en las etapas de la conquista.

Comentan los expertos que, con el tiempo, el organismo se hace resistente a sus efectos, lo que provoca que la intensa fase de la atracción no dure mucho tiempo. Curiosamente, son los hombres los que parecen ser más susceptibles a la acción de las sustancias responsables de las manifestaciones asociadas al amor. Ellos se enamoran más rápida y fácilmente que las mujeres, según tales entendidos.

Diversas indagaciones han concluido que se puede incluso hacer una matriz con las variadas manifestaciones y etapas del amor y sus relaciones con diferentes sustancias químicas en el cuerpo. De esta manera, el deseo ardiente de sexo está unido a la testosterona; mientras que la atracción y el amor en la etapa de euforia, así como el sentirse involucrado emocionalmente están relacionados con altos niveles de dopamina y norepinefrina y bajos niveles de serotonina. El vínculo y la atracción que evolucionan hacia una relación duradera y segura tienen que ver con la oxitocina y la vasopresina.

Estas investigaciones que enmarcan el amor como un proceso bioquímico no han concluido todavía. El descubrimiento que la feniletilamina está vinculada con el amor, se inició con la teoría propuesta por los médicos Donald Klein y Michael Lebowitz, del Instituto Psiquiátrico de Nueva York, quienes sugirieron que el cerebro de una persona enamorada contenía grandes cantidades de esta sustancia y que sería la responsable de las sensaciones y modificaciones fisiológicas que experimentamos cuando nos enamoramos.

Al inundarse el cerebro de feniletilamina, éste responde mediante la secreción de dopamina (neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer), de norepinefrina y de oxitocina (que además de estimular las contracciones uterinas para el parto y hacer brotar la leche, parece ser un mensajero químico del deseo sexual), y el comienzo de la accción de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales, en síntesis: se está enamorado.



Se debe amar con inteligencia
Relación ¿Qué hacer para lograr que la química inicial no se diluya entre los ácidos de la cotidianidad y las amarguras de las peleas?


Inteligencia La respuesta es amar con inteligencia. Amar con inteligencia es no dejarse arrastrar por el sentimiento, por la química, y darle el espacio que se merece al raciocinio.


Maltrato Hay quienes conocen a parejas donde la mujer es dominada, incluso maltratada físicamente por su pareja y aún ella dice que lo ama. ¿Cómo se puede querer a una persona que no nos respeta, que nos daña y avasalla? ¿Qué significación tiene eso? ¿Realmente se puede amar desde la humillación?


Construcción No hay química amorosa que debiera resistirse cuando una persona, sea hombre o mujer, no tiene para con su pareja el reconocimiento y la consideración que debe mediar entre dos que construyen una relación de amor.

Significado de la palabra gracias

Gracias... una maravillosa palabra que utilizamos para expresar nuestra gratitud a alguien en especial. Pero, ¿no es cierto que en determinadas circunstancias esa expresión no puede abarcar el contexto total?
Es que hay instancias que son indefinibles, pero aunque no pueda expresarlo todo, la palabra gracias refleja mucho más que cualquier actitud, sobre todo cuando viene del corazón, de muy adentro, del sentimiento más hermoso y limpio y del pensamiento más sincero.
Gracias significa tanto para el que la da como para quien lo recibe…
Porque gracias significa que siempre tienes tiempo para demostrarme que soy importante para vos. Significa que gracias a tu atención y cariño, el día se convirtió en muy especial. Significa que me haces tan feliz y quisiera que sintieras lo mismo al decirte que te aprecio mucho.
Gracias significa que no tenías que hacer tanto por mí, pero te agradezco mucho que lo hicieras. También que vos has hecho por mi vida algo muy especial que nunca olvidaré.
Y así podríamos continuar eternamente, enumerando las virtudes de esta expresión, porque el contenido encierra un concepto divino.
Como dice la popular canción, Gracias a la vida... Así, de esa manera tenemos el deber de aprender a agradecer por todo lo que nos rodea, por nuestra propia existencia en cada amanecer.
En sus oraciones, Jesús, Dios y hombre, manifestó: Gracias padre...
¿Por qué, pues, no hacerlo nosotros, débiles humanos, tomando el ejemplo del hombre de Nazareth? ¿Por qué no manifestar gratitud cuando corresponde? ¿Por orgullo? ¿Por ignorancia? ¿Por qué?
Cualquiera que sea la situación, con seguridad que a partir de hoy ya no podrás eludir la responsabilidad de decirle a alguien: Gracias por tu amistad.

martes, 14 de junio de 2011

La crisis de los 40 años

Llegar a los cuarenta años, para algunas personas supone cambios de personalidad que van acompañados de crisis; esta etapa suele coincidir con aquella en que el individuo comienza a cuestionarse el curso de la existencia que ha llevado.

De acuerdo a la literatura consultada y la experiencia del médico psiquiatra y sexólogo clínico Armando Flores Cabrera, los síntomas y signos más frecuentes de la crisis de la mediana edad son depresión, trastornos de la identidad personal y social, trastornos hipocondríacos, problemas conyugales y trastornos sexuales.

Según Flores Colombino, las personas que sufren crisis de la mediana edad acostumbran a comportarse de una forma rara, como si hubieran vuelto a la adolescencia o juventud; pueden estar irritables, inquietas y no saben lo que quieren.

“Los varones se sienten más jóvenes y buscan aventuras; las mujeres mienten su edad, recurren a las cirugías plásticas y, en ocasiones, se hacen amigas de sus hijas”, refiere Flores.

Las crisis de los cuarenta, que no todos la sufren, aparece de manera brusca o gradual, se resuelve de formas normales o patológicas, dramáticas, cómicas o trágicas.

SOLUCIÓN. Según el psiquiatra, la solución a la crisis es natural, pero hay quienes necesitan terapias, incluso en pareja o con la familia.

“Cuando la crisis afecta a la pareja o la familia es bueno cambiar de residencia (vacaciones), hábitos y rutina, establecer nuevos roles con la familia y la sociedad, encontrar un incentivo”, explica.

3 de cada diez parejas tienen problemas

Las riñas conyugales suelen tener como tema el aburrimiento, la falta de diálogo, la baja frecuencia sexual, la revelación de aventuras sexuales, los conflictos postergados cuando estaban presentes los hijos que actuaban como catalizadores. Suele ocurrir una búsqueda de parejas más jóvenes, pero en casos severos. La mayoría de las parejas suele solucionar el problema con una segunda luna de miel y planificación de otros roles.
Las crisis de la mediana edad

Entre las conductas extravagantes de los varones en plena crisis se destacan los cambios en la manera de vestir. Los conservadores se compran motos, y todos los artefactos anexos, hasta se hacen motoqueros.

Las crisis en la mujer se manifiestan a través de la belleza y feminismo; creen sentirse liberadas de las responsabilidades del hogar, el esposo y los hijos para hacer lo que desearon siempre.