Consejos sobre el Amor, Matrimonio, Noviazgo

lunes, 30 de noviembre de 2015

Comunicación con la pareja

La calidad de relación que uno tiene con su pareja debe perdurar y mejorar cada vez más, suele ocurrir que muchas parejas recuerdan cómo era la comunicación entre ambos años atrás, más clara, divertida, sin presiones y con el paso del tiempo tuvo modificaciones que afectan en su vida cotidiana.

Mantener una buena comunicación con la pareja no sólo es beneficioso a nivel personal, sino también contribuye en gran medida para mejorar la calidad de vida, decir las palabras correctas en el momento oportuno es lo que se debe conseguir.

Palabras incorrectas en momentos y lugares inapropiados ocasiona malestar en la pareja, provocando una serie de consecuencias, llevar una buena comunicación implica el respeto mutuo y no la imposición de ideas ni mucho menos esperar que la otra persona piense igual a uno.

Comunicarse significa intercambiar ideas con la otra persona, con el objetivo de conectarse más con la misma, dar o recibir sugerencias e incluso complementar ideas para mejorarlas, para lograr esto es indispensable que ambas partes sepan escuchar.

Una mayoría de los problemas que ocurre en la pareja surgen por una mala comunicación entre ambos, no toman la suficiente atención a la conversación, no se escuchan el uno al otro, e incluso se dejan de hablar, insultan o atacan constantemente.

La relación de comunicación que se mantiene con la pareja algunas veces es confundida, es decir uno piensa que la pareja debe saber con exactitud qué es lo que la otra persona quiere, saber lo que necesita para dar sin que se tenga que pedirlo, esta es una de las fallas ya que no se comunican para externar lo que piensan o desean.

Practicar una buena comunicación en la pareja mejora de sobremanera la relación entre ambos, las decisiones son tomadas con mayor facilidad, no existen malinterpretaciones ni suposiciones e incluso se fortalece la relación con el resto de las personas mejorando la calidad de vida.

Mostrar interés sobre lo que la otra persona está sintiendo, es importante y no sólo esperar a que se presente un problema o discusión para comunicarse, al contrario se puede platicar de las actividades del diario vivir, es significativo no quedarse callado por temor a una respuesta negativa, es importante comunicar lo que uno piensa para que luego no se estalle de manera inapropiada.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Lo que debes saber antes de tu primera cita

Tienes una cita con un hombre que promete y estás tan contenta como nerviosa. ¿Quieres saber qué hacer para que todo salga bien? Respira hondo, sonríe y sigue leyendo.

1. SOLO ES UN JUEGO

Una cita no es un examen ni una entrevista de trabajo, sino la oportunidad de pasar un buen rato conociendo a otra persona. Una experiencia que tiene que resultar agradable y divertida para los dos. Así que no tengas demasiadas expectativas ni te empeñes en que tu cita se convierta en el amor de tu vida o en tu salvador.

¿Y si sale mal? Bueno… en el peor de los casos, se convertirá en una buena anécdota que contar a tus amigas.

2. SÉ TÚ MISMA

Vístete con un conjunto que no puede fallar porque te hace sentir cómoda y atractiva. O cómprate algo nuevo y disfruta de la sensación de estrenar una prenda (¡y quizás una relación!) Pero no te disfraces. Evita ponerte un vestido dos tallas menor o unos tacones con los que no puedes andar. Si te arreglas demasiado o te vistes solo para parecer sexy, él se dará cuenta y en vez de impresionarle crearás el efecto contrario.

3. DEJA A TU EX EN (SU) CASA

Tu cita te quiere conocer a ti. No le interesa saber lo egoísta que es tu exesposo (no te engañes: él pensará que si uno te parece malo, todos los demás también). No le hables de tu último novio y de cómo te abandonó (se preguntará cuáles fueron sus motivos). Aburre y no interesa.

4. HABLA EN POSITIVO

Solo hay una cosa más aburrida que las charlas sobre los ex, y es hablar sobre los problemas con tus colegas de la oficina, la recesión económica o la vida en general.

Las quejas, las críticas y los prejuicios también deberían quedar fuera de tu discurso. Lo mejor que puedes hacer es interesarte sinceramente por su vida, hacerle preguntas y escuchar. Ese es el secreto de las grandes seductoras, y además ¡a ellos les encanta que les escuchen!

5. COMPÓRTATE CON NATURALIDAD

Todos deseamos que nuestra pareja nos acepte tal y como somos, ¿verdad? Entonces, atrévete a ser tú misma. No finjas ser mejor de lo que (crees que) eres. No intentes impresionarle como si él fuera un cliente o un jefe en potencia. Sé espontánea, llévale la contraria si no estás de acuerdo en algo, habla de tus gustos... Un tip que te ayudará: imagínate que estás con una buena amiga a la que llevas tiempo sin ver.

6. CONOCE TUS PUNTOS FUERTES

Tú vales mucho. ¡Créetelo! Cítate contigo misma para tomar un café en un sitio agradable, y dedica un rato a escribir sobre tus virtudes. ¿Qué tienes para ofrecer? ¿Qué te hace especial? ¿Cuáles son tus gustos, tus aficiones, tus puntos fuertes? Tenlos siempre muy presentes y no olvides nunca que eres una persona valiosa a la que muchos hombres querrían conocer.

7. ÁBRETE

Todos tenemos una imagen de nuestra pareja ideal en la cabeza, pero no desperdicies la cita soñando con ese amante perfecto mientras te pierdes a la persona que tienes delante. Déjate sorprender. Tal vez él no se parece a tu príncipe azul soñado porque, en realidad, te está mostrando que necesitas otra cosa o que es hora de romper viejos patrones de pensamiento.

8. SIÉNTETE SEGURA

Aunque sea él quien te llame, elige tú el sitio. Busca un local o una zona que te guste porque te hace sentir segura, te resulta familiar o está bien conectada. Se trata de que no te sientas fuera de lugar, añadiendo estrés a una situación que de por sí ya es algo tensa. Procura no ir al cine o a una discoteca con mucho ruido. Tampoco a un lugar demasiado íntimo, como un restaurante con velas. ¿Qué tal un paseo por el parque, un café a media tarde o una cena informal?

9. NO TE MUESTRES NECESITADA

Sí, es bueno que no te disfraces y seas natural y razonablemente sincera. Pero hay algo que debes controlar. No des la impresión de ser una princesa deseando ser rescatada, ni le cuentes que tu objetivo es casarte y tener muchos hijos. Tu cita saldrá corriendo o nunca volverá a llamar. Sí, todos queremos a alguien con quien poder ser vulnerables y abrir el corazón, pero eso es un proceso que lleva su tiempo. La primera cita es para empezar a conocerse y pasarlo bien sin presiones.

9. TÓMALO CON FILOSOFÍA

Si la cita sale bien, fantástico. Puede que estés comenzando una bonita historia. Pero si no, piensa que no pasa nada. Aunque te sientas algo decepcionada, recuerda que las puertas siguen abiertas y lo mejor está por llegar. ¿No es eso mucho mejor que resignarse a estar con alguien que no te conviene o enredarse en una relación destructiva? Repítetelo todas las veces que haga falta antes de salir de casa: ¡solo es una cita!

10. NO TE OBSESIONES

¿Eres de esas mujeres que después de la primera cita ya está decidiendo si el apellido de él suena bien con el nombre que siempre quisiste poner a tu futuro bebé? Cuidado con las primeras impresiones, porque pueden acabar en una gran decepción. Evita obsesionarte y mirar el celular cada dos por tres para ver si llama. Sigue con tu vida igual que antes de conocerle, disfruta, haz tus planes y procura pensar que todo saldrá bien.

¿Cuánto sexo es necesario para ser feliz?

¿MÁS SEXO ES SINÓNIMO DE MÁS FELICIDAD?

Seguramente muchos responderían a esta pregunta afirmativamente, pero al parecer, aquellos que tienen relaciones más de una vez a la semana no son más felices que aquellos que tienen sexo sólo una vez durante la misma. Así lo revela un estudio realizado por la Universidad de Toronto en Estados Unidos y publicado por “Society for Personality and Social Psychology” que ha estado coordinado por la psicólogo social Amy Muise, y que se ha elaborado a partir de una encuesta realizada a 30.000 americanos “nuestros estudio revela que es importante mantener una relación íntima con la pareja, pero no es necesario tener sexo todos los días”, asegura la investigadora.

Aunque estudios previos e infinidad de artículos y libros asocian más sexo a más felicidad, este estudio elaborado a lo largo de cuatro décadas ha sido el primero en desterrar esta creencia. Aunque eso sí, el estudio no estaba diseñado para identificar el proceso causal, por lo que no ha arrojado resultados acerca del nivel de felicidad en función de si hay sexo o no en la pareja.

El estudio se elaboró específicamente en base a aquellas personas que tenían una relación asentada, de hecho no se han extraído conclusiones en torno a la frecuencia de relaciones sexuales y el nivel de felicidad de las personas solteras. Según Muise, es posible que para estos casos el vínculo entre el sexo y la felicidad dependa de factores como el contexto en el que se produce la relación y de lo cómodo que se esté con la persona con la que se mantiene la relación sexual.

Por otra parte, el estudio no estableció diferencias en torno al género o la edad o la duración de la relación “no hubo diferencia para los hombres y las mujeres, los jóvenes y los mayores y las parejas que habían estado casadas durante un año o décadas” apuntó Muise. Sin embargo, de una de las encuestas realizadas en línea a 335 personas (138 hombres, 197 mujeres) sí que se obtie-nen resultados similares en relaciones de larga duración.

SEGÚN EL ESTUDIO EL SEXO HACE MÁS FELIZ QUE EL DINERO

A los encuestados también se les preguntó sobre sus ingresos anuales, y había una mayor diferencia en el nivel de felicidad entre las personas que tuvieron relaciones sexuales menos de una vez al mes; en comparación con las personas que tuvieron sexo una vez a la semana, que entre las personas que tenían un ingreso hasta 25.000 dólares, en comparación con las personas que tenían un ingreso medio entre 50.000 y 75.000 dólares.

Por otra parte, del trabajo también se des-prende otra conclusión significativa. Tras rea-lizar una tercera encuesta a 2.400 parejas estables no se apreció un fuerte vínculo entre la frecuencia sexual y la satisfacción general, pero los entrevistados manifestaron más feli-cidad si tenían al menos sexo una vez a la semana. “es importante mantener una rela-ción íntima con la pareja sin tener mucha presión en mantener relaciones sexuales con tanta frecuencia como sea posible”, aclaró la investigadora.

ABC - CIENCIA

jueves, 19 de noviembre de 2015

Señales que demuestran que él no sabe lo que quiere

No hay nada como la magia de una relación amorosa que recién comienza. Pero si el tiempo pasa y las cosas no se ponen serias, comienza a preguntarse qué está pasando con su media naranja. Observe las señales para ver si su chico sabe realmente lo que quiere.

Signos. De pronto, ha reducido la comunicación contigo, no dijo que no quiere verte más, pero sí han dejado de hablarse o verse tan seguido. Puede que sea porque no sabe si quiere una relación, pero no quiere que se aleje del todo de él. No quiere poner la relación en Facebook, quiere estar contigo, pero a la vez no quiere declarar que está con alguien para no perder otras oportunidades. Es decir, quiere estar en una relación y a la vez ser libre. Sigue en contacto con sus “amigas”, un día parece que está muerto contigo, al siguiente, te ignora, te cancela las citas, si supiera lo que en verdad quiere, no vacilaría.

¿Te asfixia tu relación con él?

¿Crees que necesitas espacio en tu relación porque te sientes asfixiada? Te urge escuchar esto.

Para que una relación de pareja funcione hay que pensar menos en “yo” y más en “nosotros”. Incluso hay que actuar en consecuencia buscando los beneficios para el sistema; es decir, la propia relación. ¿Pero qué pasa cuando esos límites se rebasan? Demasiado de algo siempre es demasiado y hay relaciones que de pronto pueden volverse asfixiantes. ¿Por qué sucede esto y qué podemos hacer?

¿QUÉ ES SENTIRSE ASFIXIADO EN UNA RELACIÓN DE PAREJA?

• Es la percepción subjetiva de no tener la suficiente privacidad, individualidad y tiempo para sí mismos, porque sienten que su pareja, o la relación en sí misma, les demanda presencia o tiempo, más allá de lo que los hace sentir cómodos.

¿QUÉ TAN COMÚN ES QUE LAS PERSONAS SE SIENTAN ASÍ?

•Terri Orbuch, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Michigan, ha estudiado a 373 parejas durante los últimos 25 años.

• Cuando preguntaba a las personas si sentían que tenían suficiente privacidad y/o tiempo para sí mismas, los resultados arrojaron que: 29% dijo que NO. 31% mujeres y 26% hombres

• El doctor Orbuch dice que esto va en incremento en las mujeres, pues aunque cada vez más hacen actividades fuera de casa, aún así son las cuidadoras primarias de los hijos, de enfermos en casa y de sus padres adultos mayores.

• Adicionalmente afirma que, en general, las mujeres tienden a tener más amigos que los hombres, por lo cual sus compromisos sociales pueden ser mayores y/o más diversos, los que les resta tiempo para sí mismas.

• Pero hay más; cuando preguntó a las personas si se sentían felices o infelices en su relación, de los que reportaban ser infelices el 11.5% dijo que lo era por sentirse asfixiado en su relación. No parece un porcentaje muy alto, pero si lo comparamos con otras respuestas, en realidad es alto (el 6% reportó ser infeliz por la calidad de su vida sexual en pareja).

¿QUÉ PASA EN LAS RELACIONES QUE SE LLEGA A ESTE PUNTO?

• Hay desconocimiento de cómo funcionan las relaciones de pareja exitosas y duraderas:

a) Se cree que presencia física es equivalente a más amor.

b) Se cree que si se hacen reclamos o peticiones en este sentido, la pareja nos dejará de querer y se hace “sensato” aguantar por llevar la fiesta en paz.

c) Hay quien también piensa que una petición de espacio es el aviso del fin de la relación. Si bien esto puede ser cierto, es más probable que lo sea si te rehusas a otorgarlo.

• Existen problemas con los apegos afectivos que no han sido resueltos

a) Muchas personas, por temas de la infancia, desarrollan estilos de apego ansioso, lo que las hace necesitar la presencia constante del ser amado por temor al abandono.

b) Por el contrario, otros que vivieron bajo un esquema de relación parental de rechazo, se vuelven evitativos en su apego y evitan la cercanía física y emocional.

• Muchas personas se definen a sí mismas por su capacidad de tener una pareja

a) Necesitan a alguien que los ame para demostrarse, y demostrar al mundo, que son dignos de ser amados.

b) La ausencia o distancia de parte de la pareja les hace sentir incompletos o diluidos y hacen lo que sea necesario por mantener la cercanía.

• Estrés de la vida cotidiana

• El trabajo y en general el ritmo de vida pueden llevar a una persona al agotamiento y a la búsqueda de tranquilidad

a) Pero esto puede hacer pagar a tu pareja cuentas que no le corresponden.

b) Si quieres relajarte de las rutinas o el estrés de la vida, toma tiempo de esas actividades para tomar aire, no robes tiempo a tu familia o pareja para eso.

NECESITO ESTAR CERCA DE MI PAREJA Y NO ME GUSTA ESO DE “DARLE SU ESPACIO”

• Puede que tengas que buscar algún tipo de ayuda para trabajar tus heridas de la infancia.

• Una persona sana, que tuvo una infancia balanceada o que ha sido capaz de trabajar con su pasado infantil, se siente tan confortable estando cerca de su pareja como estando sola.

• Si insistes en asfixiar a tu pareja con chantajes y demandas de tiempo y cercanía, piensa que le puedes estar negando el espacio físico y, cuando eso sucede, la gente tiende a buscar un espacio emocional.

• Es un tema de necesidades que pueden ser distintas; se trata de conocerlas, negociar y ser flexibles, más que de tomar una cinta métrica para guardar distancia o establecer “tiempos fuera” de la relación.

¿Y si por darle espacio anda con alguien más o acaba por no quererme ya?

• Si eso ocurre, es que de todos modos iba a ocurrir.

• Es más probable que suceda lo que teme en una persona que se está sintiendo asfixiada que en una que se siente escuchada y libre para tener espacios y tiempos propios.

¿ERES DE LOS QUE CONTINUAMENTE NECESITA ESPACIO EN SUS RELACIONES?

• Es respetable, pero si estás en una relación de pareja debes ser capaz de llegar a acuerdos y escuchar y atender las necesidades de tu pareja por la vía de la negociación.

• Ten en cuenta que si tu pareja te da espacios no te conviene abusar de ellos y usarlos para salir con otras personas en plan de pareja o pasarte todos los fines de semana con los amigos.

• Eso ya no es necesitar espacio, eso es querer tenerlo todo como si fueras un niño caprichoso. Tu pareja no es una pieza de ajedrez que puedas mover a tu antojo en el tablero de tus relaciones.

• Pero si es algo recurrente en tu vida, y eso te ha dado problemas con otras relaciones, piensa si eres alguien que teme a la cercanía emocional. Frecuentemente las personas así buscan personas cálidas, pero que por eso requieren más cercanía.

GUÍA PARA NEGOCIAR MÁS ESPACIO EN TU RELACIÓN

Busca un momento tranquilo

a) No es buena idea hacerlo cuando estás alterado/a o justo cuando te estás sintiendo asfixiado/a.

SE ESPECÍFICO/A

a) Evita decir sólo “necesito espacio”.

b) Mejor usa la fórmula: “me gustaría tener esta tarde para mí” o “quisiera ir a correr solo/a cada dos domingos”.

EXPLICA

a) Cómo el tener tu propio espacio te ayuda a ser más feliz.

b) Así tu pareja sabrá que no es él o ella a quien quieres evitar, sino buscar algo bueno para ti.

c) Hazle saber que no puedes ser tan irresponsable como para responsabilizarle de toda tu felicidad y bienestar; que te permita encontrar a ti maneras de estar bien en la relación.

ACUERDA

• Es natural que tu pareja pueda mostrar resistencia o incluso molestia. Evita defenderte o contraatacar con frases como: “Pues tú siempre haces lo que te da la gana y yo no te digo nada”, “Ya ves a empezar con tus malditos celos”, “Por eso no te digo las cosas, porque te pones toda loca, de haber sabido me invento una junta y ya…”

• Tal vez no lleguen a acuerdos concretos en una sola conversación. Abran este tema en repetidas ocasiones buscando siempre la flexibilidad y apertura necesaria para al menos probar soluciones.

DISFRUTA

• Si empiezas a tener el espacio que necesitabas, ¡disfrútalo! ¿Qué caso tiene que lo vivas con culpa o remordimiento y con ello se anule el efecto de libertad que buscas?

• Es posible que tu pareja se muestre de acuerdo y luego trate de chantajearte emocionalmente por tu “ausencia”, pero también es posible que tus culpas te hagan ver lo que no hay

SIN SECRETOS

• Habla con tu pareja acerca de lo que hiciste en esos espacios.

• Si eres quien ha otorgado el espacio, evita hacer interrogatorios policíacos o expresar frases como:

• “¿Queeee… se divirtió el señor en su recreo?”

• “¿ya, contenta? Eso querías, tu libertinaje…”

• “Seguro te la pasas mejor sin mí, vienes muy contentito…”

NO TE ENGOLOSINES

• Un poco de aire está bien en tu relación, pero demasiada distancia puede debilitar la conexión emocional con tu pareja.

• Recuerda la reciprocidad

• Busca también generar espacios para convivencia en pareja y/o familia.

• Recuerda que mucha de tu necesidad puede venir del estrés de la vida cotidiana.

¿QUÉ HACER?

• Expresa tus necesidades y haz las peticiones necesarias. Recuerda que una pareja es una persona en la que deberías confiar, no un padre o una madre a la cual “pedir permiso” o de quien debas escaparte para “irte de paseo”.

• Si sientes que continuamente asfixias (o repetidamente te lo dicen) o eres el “asfixiado”, quizá sea buena idea que busques ayuda para trabajar sobre tus heridas de la infancia o ayuda profesional para tratar tu estilo de apego.

Nutre tu relación de pareja

La relación matrimonial, por su naturaleza íntima y de profundos desafíos ante la vida, es una de las relaciones más expuestas al desgaste y al peligro de su propia destrucción.

La relación de pareja, como cualquier otra, actúa como un cuerpo u organismo que debe ser alimentado a través del corazón y del sistema de venas y arterias que llevan la sangre con nutrientes a todas las células, por lo tanto llegamos a la siguiente conclusión: debemos nutrir la relación con buenas palabras, con pensamientos positivos, con actitudes sinceras y con mensajes claros y específicos.

La comunicación positiva es una función de contacto y de nutrición, por lo que cuando deja de practicarse, sólo se envían toxinas y elementos de desecho y como consecuencia, la relación comienza a morir.

Las quejas, los reproches, las actitudes culpadoras y el hecho de no disfrutar lo que se hace conduce a un estado mental negativo que se expresa, invariablemente, en el rostro y en el tono de voz, en las actitudes corporales y en la emisión de energía negativa hacia el entorno; ¿Qué relación de pareja podría sobrevivir en tales condiciones?

La comunicación positiva debe practicarse, en primer lugar, consigo mismo, hablándose y diciéndose mentalmente pensamientos positivos. El siguiente es un buen ejemplo de lo que uno puede decirse a sí mismo para crear en sí un estado de ánimo positivo: “He decidido estar y mantenerme en un estado mental positivo, alegre y feliz, independientemente de las caras y expresiones que vaya observando en mi mundo relacional”.

La comunicación positiva consigo mismo también se refiere a las imágenes y se practica planteándose a sí mismo preguntas de evocación positiva en la cual se busca un recuerdo que tenga que ver con una persona positiva y sincera que ha tenido mucho que ver con nuestro desarrollo personal, por ejemplo: ¿Quién es la persona que más me agrada recordar? ¿Qué sensación tengo al recordar a esa persona?¿Quién me ha dado el trato más cariñoso, sincero y cordial en mi vida? ahora, en el mismo momento en que estés recordando algo agradable, toca una parte de tu cuerpo para que puedas asociar o anclar dicha experiencia en el punto de su cuerpo que has tocado; puedes tocar tu antebrazo o un punto del pectoral izquierdo y ese punto servirá de punto de anclaje en el futuro.

Ahora repite la evocación, vuelve a recordar y toca en la misma parte de tu cuerpo y notarás que el recuerdo se intensifica.

Las personas que no saben cómo ponerse en estados de ánimo positivos son las más proclives a perder sus matrimonios por lo tanto puedes recordar las palabras de Heráclito de Éfeso: “Carácter igual a destino” y como consecuencia podemos decir nosotros: “Mal carácter igual a mal destino” y podemos concluir también que un buen carácter es como un paraíso en la tierra, es la fuente y el semillero de toda felicidad, de todo triunfo y de toda prosperidad.

Los pensamientos positivos tienen el poder de mejorar a las personas; por lo tanto, puedes probar escribir más de treinta veces la siguiente afirmación:” Mi carácter y ni inteligencia están mejorando día a día; cada día entiendo más y mejor”.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Calendario sexual para lograr un embarazo deseado

¿El mejor día para practicar sexo con vistas a un embarazo? Todos. Unos porque coincide con esos días fértiles del ciclo menstrual. Y fuera de esos días óptimos, el sexo crea las condiciones adecuadas para la concepción.

A la vieja idea de seguir el ciclo de ovulación se suma ahora el resultado de una investigación en el Instituto Kinsey de la Universidad de Indiana (EEUU), que dice que practicar sexo sin que importe si es o no día fértil provoca cambios en el sistema inmune femenino que favorecen la fecundación.

Los científicos hicieron un seguimiento de los ciclos menstruales de 30 mujeres sanas, la mitad sexualmente activas y la otra mitad con abstinencia sexual. Observaron en el primer grupo de mujeres un aumento en los niveles de las células cooperadoras, tanto las que ayudan a defenderse de las amenazas externas como las que hacen que el cuerpo acepte las condiciones de embarazo cuando el cuerpo debería interpretarlas como peligro. Estos cambios, sin embargo, no ocurrieron en las mujeres sexualmente abstinentes.

Además de este motivo, la doctora Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de la Clínica Ginefiv, expone más razones para mantener relaciones sexuales sin que importe la fecha y sin descuidar ni un solo día otras recomendaciones:

Mantener una vida sexual, además de activa, placentera. Siempre es positivo para la pareja y mejora la conexión emocional.
Practicar sexo a diario mejora la calidad del esperma e incrementa las posibilidades de embarazo. Cuanto más tiempo pasa el esperma almacenado en los testículos, más probabilidades existen de que acumule daño en el ADN, atacado por radicales libres.
Esa actividad sexual debe ir acompañada de un estilo de vida saludable. En los últimos años estamos observando sus beneficios para la salud reproductiva de la pareja. Aunque en la mayoría de los casos las dificultades responden a problemas estrictamente médicos, también la obesidad, el tabaco, el alcohol y una alimentación desequilibrada pueden tener efectos adversos en la fertilidad.
Algunas sustancias, como pinturas, tintas de imprenta, adhesivos, metales y otros tóxicos utilizados en el ambiente laboral, perjudican la salud reproductiva. Por otra parte, aquellos hombres que por su profesión se ven expuestos a un aumento de la temperatura escrotal, como los conductores, podrían ver afectada su calidad seminal.
El estrés disminuye la libido y reduce la frecuencia de los coitos. Cuando la pareja desea la llegada de un hijo, es importante aprender a relajarse y evitar las situaciones que generen estrés. Los masajes, el yoga o la meditación ayudan en gran medida a conseguirlo.

En busca del deseo perdido Se elige un deseo, en la vida, en función de factores inconscientes

Cuando hablamos de deseo, estamos hablando de motivación y de la hormona dopamina haciendo de las suyas en nuestro cerebro. Es la que nos impulsa a avanzar y conseguir nuestras metas, en la vida y sexualmente, aunque también a no continuar, deseando parar. Es el movimiento afectivo hacia algo que apetece. Pueden apetecernos muchas cosas como una comida rica, unas risas, dormir, besar, abrazar, mirar, que te miren, ganar una carrera o conquistar a esa persona, aunque también podría apetecernos perder de vista a alguien o que no nos toquen, por ejemplo. Esto último aparece mucho en consulta, por cierto.

Pero, ¿la orientación de nuestro deseo es caprichosa o responde a un proceso más elaborado?

A veces nuestro deseo se presenta como espontáneo, ¡zas! Flechazo. Pero no es así, existen muchos factores, la mayoría inconscientes y automáticos, que lo han desencadenado. Nos sentimos libres deseando y parece que todo fluye de manera sencilla y sin esfuerzo. Sin embargo, hacemos muchas cosas sin darnos cuenta y nuestro cerebro no deja de trabajar para que esto suceda.

Elegimos a nuestros objetos de deseo en función de nuestras creencias, actitudes, valores, cultura, modas, educación, modelos, aprendizajes emocionales y racionales, además de por nuestra configuración genética, por tanto, no somos tan libres como creemos.

Esto, que podría parecer una mala noticia pues puede hacernos perder ese halo de romanticismo o pasión presente en el deseo sexual es, sin duda, la mejor noticia de todas. Cuando el deseo pseudoespontáneo desaparece, algo ha sucedido que podemos remediar. Podemos reconstruirlo pues somos dueños de nuestro deseo.

Efectivamente existe un factor hormonal, la conocida testosterona juega un papel muy importante en todo esto, no siendo determinista. Tanto hombres como mujeres poseemos esta hormona, en diferente medida y objetivo. En las mujeres, el estradiol, un tipo de estrógeno, se obtiene a partir de la testosterona, gracias a la enzima aromatasa, por ejemplo. Los hombres tienen mayor cantidad, por supuesto, por eso se la denomina la hormona masculina y a ellos se les ha asociado a una mayor carga de deseo tradicionalmente. Tendría su lógica y en algunos casos podría ser así, pero no en todos. Recordemos el escaso éxito del parche de testosterona propuesto a las mujeres para recuperar el deseo sexual que, a pesar de aumentar su nivel testosterónico, no obtenían el deseo esperado y, por el contrario, sí alguna conducta más violenta. Existirían por tanto, otros factores para hacer que esto no funcione.

Los estímulos afectivo sexuales y si estamos o no bien con nuestra pareja son elementos significativos en la ecuación del deseo. Este es un aspecto que también se ha observado asociado a la denominada píldora del deseo o viagra femenina, como se la conoce comúnmente, aunque no tenga mucho que ver en su funcionamiento ni objetivo con esta pastilla azul masculina tan conocida.

A medida que se envejece, los niveles de testosterona masculinos van disminuyendo. Sería lógico entonces pensar que el deseo también decrece, pero es bien conocido el alto deseo sexual que muestran algunos ancianos. De hecho, en las residencias, hay bastantes parejitas que hacen manitas según me han confesado, lo cual me parece delicioso. ¿Qué ocurre entonces en esos casos? Pudiera ser que por fin se sientan libres para hacer lo que les da la real gana, permitirse jugar y disfrutar, sin importar lo que digan de ellos. Sucede entre las señoras, que se sienten liberadas sexualmente en muchos sentidos tras la menopausia pues desaparece el miedo al embarazo. La experiencia les ha enseñado a valorar más su placer y se preocupan menos por el qué dirán.

Nuestro cerebro, y cómo lo utilicemos, tiene mucho que ver en la aparición de nuestro deseo. Podemos hacer que el órgano más importante de la sexualidad libere sustancias químicas asociadas a nuestro deseo, engañándolo. Sonríe aunque no tengas ganas, verás cómo al final te vienen y percibes que hay más gente que te sonríe, esto cambiaría tu día, ¿verdad? Pues con el deseo ocurriría algo parecido. Si te mueves y haces algo para que surja, el deseo aparece.

¿Por qué no juega a desear y hacer que la chispa aparezca de nuevo en su vida? Aunque pueda parecer que ya no tiene remedio el estado de apatía y rutina en el que se encuentra, solo o en pareja, tiene remedio. Alguna de las propuestas que hacemos a las parejas que acuden a nosotros, psicólogos y terapeutas sexuales, presentando deseo sexual inhibido o hipoactivo, por ambos o alguna de las partes, consiste precisamente en volver a jugar. Además, trabajamos con ellos otros aspectos, digamos más profundos. Aunque considero que el juego limpio y divertido, sería lo más importante y profundo que debería aprender a poner en práctica cada persona a lo largo de su vida.

Por tanto, ahí van algunas ideas para empezar a jugar en pareja:

1. Pille a su pareja haciendo algo agradable o positivo

Consiste en focalizarse y resaltar lo positivo que observe en su pareja, como fijarse en los pequeños gestos de afecto y cuidado que le ofrece. Es muy recomendable cuando la pareja se fija más en lo que hace su pareja mal o no le gusta. Sirve para volver a valorar a su pareja y darse cuenta de que aún están ahí las pequeñas cosas que le enamoraron en su día.

2. De una sorpresa agradable a su pareja

No hace falta gastar dinero ni planearlo con mucha anterioridad. Un mensaje inesperado al móvil diciendo: "¿Te he dicho que esta mañana estabas especialmente guap@?", podría ser suficiente. Es una pequeña semilla para llevarnos al huerto a nuestra pareja.

3. La caja de los deseos

Otro clásico de la terapia de pareja es este divertido juego. Cada uno tendría una cajita en su mesilla de manera que, una vez al día, se introduzca un deseo escrito, sencillo y realizable a corto plazo, en la caja del otro. Asimismo, se sacará un deseo al día de cada caja, tratando de hacer realidad cada uno de ellos. Se trata de obtener ideas para agradar, conocer a la otra parte y disfrutar en pareja. Un masaje de pies, una cena romántica o una ducha compartida, pueden ser algunas ideas para proponer a su pareja.

Poderosa Afrodita, o no.

Si esta divinidad entra en juego, quizá también nos pueda ayudar. Muchos son los que afirman que hay afrodisíacos, cuyo nombre hace honor a esta diosa del amor, la fecundidad y la energía primaveral, que aumentan nuestro deseo. Algunos con una base científica detrás, pues contienen alguna sustancia vasodilatadora, generadora de calor corporal o activador energético y del estado de ánimo, por ejemplo, como sucedería con la canela, cardamomo, ginseng, maca, ostras o cacao. Otros simplemente por asociarse a la virilidad, asemejarse en forma a los genitales o por el "somos lo que comemos", como son el cuerno de rinoceronte o los penes y testículos de diversos animales, causando daños irreparables a diversas especies animales o poniéndonos bajo riesgo. Muchos funcionan pero, puede que la mayoría, por efecto placebo pues el mejor afrodisíaco es siempre el cerebro.

En ocasiones, afrodisíaco es lo que cada uno desee. Por ejemplo, justo cuando empezaba a escribir este artículo, un amigo y periodista radiofónico maravilloso, me comentó que estaba haciendo unas berenjenas gratinadas y no pude evitar que se activase mi deseo, mi apetito en este caso. Desde ese momento, he convertido las berenjenas gratinadas en afrodisíacas en mi mente, más aún porque no las he probado, pero me despertaron un deseo cuasisexual por ellas de tal manera, que bien podrían merecerse ese adjetivo. Podrá pensar que es una locura comparar alimentación y sexualidad pero la comida puede resultar altamente erótica. Cuando los hilos invisibles del deseo tocan la comida aparece la gastronomía y ya no solo nos alimenta y nutre el cuerpo, también los sentidos y el deseo. Y ahora, desee lo que desee, le deseo buen provecho.

martes, 17 de noviembre de 2015

SEGÚN UN NUEVO ESTUDIO, LOS PROBLEMAS DE PAREJA AFECTAN MÁS A LAS MUJERES.

A pesar de que tener problemas en la relación de pareja afecta por igual a las esposas y a sus maridos, según una nueva investigación de la Universidad de Rutgers (EE.UU.) ellas sufren mucho más que ellos. El estudio ha sido publicado en la revista The Journal of Gerontology: Social Sciences.

Para su investigación, los expertos contaron con la participación de 722 parejas mayores (procedentes del Panel Study of Income Dynamics de 2009) que llevaban casadas una media de 39 años y donde los cónyuges tenían al menos 50 años de edad. El objetivo del estudio era ver de qué forma el funcionamiento de la pareja afecta individualmente a cada uno de ellos midiendo emociones como la tristeza, la preocupación y la frustración.

Las parejas fueron entrevistadas anualmente entre 1968 y 1997 y cada dos años desde 1997. Además, tuvieron que llevar un registro diario de todas las actividades que realizaba la pareja ya fuese en solitario o conjuntamente y completar cuestionarios acerca de su nivel de bienestar conyugal y el apoyo afectivo o falta de este.



Niveles de tristeza

El examen de todo el periodo de seguimiento del estudio reveló que las mujeres mostraban niveles significativamente más altos de tristeza, de frustración y de preocupación. Los hombres, por su parte, calificaron mucho más positivamente sus matrimonios que las mujeres y presentaron datos más altos en cuanto a la sensación de apoyo por parte de su pareja y menores niveles de tensión.

“La tensión está vinculada a niveles significativamente altos de tristeza y preocupación únicamente por las esposas; estas diferencias de género son marginalmente significativas. Podría ser que las mujeres casadas son altamente sensibles y se sienten responsables del clima emocional del matrimonio”, explican los autores.

A pesar de las limitaciones del estudio, que no midió factores como el narcisismo o la amabilidad de los participantes, los investigadores están convencidos de que revela “el complejo papel que tanto la evaluación propia como la del cónyuge juegan un papel importantísimo en las emociones cotidianas de los adultos mayores. Esto es particularmente importante ya que las parejas de edad, cada vez más dependientes y menos saludables, se enfrentan a la posibilidad de sufrir demencia o de convertirse en un cuidador.”, comenta Deborah Carr, líder del estudio.



¿SIMPLE CRISIS O SEPARACIÓN?

En función del modo en que se afronte una crisis, de cómo se comporten los miembros de la pareja ante esa etapa, la unión saldrá reforzada o será la primera fase del fin. Es decir, ante una fase conflictiva de la pareja la pregunta no es “¿es esto el fin?”, sino “¿quiero que sea el fin?, ¿me interesa seguir con el compromiso que supone esta relación?”. En definitiva, una mala racha será sólo una crisis si es superada, pero se convertirá en una separación si la unión acaba. La respuesta a algunas preguntas puede brindarnos pistas que nos ayudarán a tomar una decisión en esa difícil coyuntura: ¿Le amo? ¿Miramos juntos en la misma dirección, tenemos la misma meta? ¿Siento profundo interés por la otra persona? ¿La deseo? ¿Tengo confianza total en el otro?, ¿y en la propia relación? ¿Reflexiono y me comprometo para ver qué puedo aportar a la otra persona y a nuestra relación para mejorarla?

En fase de crisis nuestro estado emocional se altera; por ello, tengamos presente el alcance de las decisiones, sobre todo si se opta por terminar con la relación. No se separan dos personas, sino a veces una familia con hijos, todo un entramado de relaciones y amigos, de dependencias económicas, por lo que si la pareja se encuentra con frenos que impiden que la reflexión prospere, es conveniente acudir a un o una especialista en temas de pareja, que desbloquee la situación y habilite espacios para que la reflexión reúna las garantías deseables. Introducirá equilibrio y establecerá un protocolo para ayudar a la pareja a decidir mejor.



PARA FORTALECER LA PAREJA

Debemos utilizar o desarrollar estas habilidades:



Aceptar que nuestra vida es enteramente responsabilidad nuestra. No esperemos que el otro miembro de la pareja nos haga feliz. Nuestra felicidad depende, sobre todo, de nosotros mismos. No nos engañemos.



Saber que no tenemos que resolver la vida de la otra persona, buscándole soluciones, dándole consejos y marcándole las pautas de cómo debe vivir su vida.



Aprender a escuchar. Para ello debemos dejar lo que estamos haciendo, vaciarnos de otros pensamientos que distraigan nuestra atención e intentar colocarnos en su lugar para entender cómo se siente.



Aprender a dialogar. Nuestra opinión, forma de entender y de aprehender la realidad no son la verdad absoluta, sino sólo la nuestra.



Aprender a consensuar. Lo mío y lo tuyo han de ser tenidos en cuenta y debatidos para poder llegar a definir “lo nuestro”.



Aprender a compartir. Darse el uno al otro: preguntar cómo se encuentra, qué le incomoda, qué quiere y desea.



Aprender a pedir. Mostrar nuestra vulnerabilidad es la mejor muestra de amor, ya que no se la enseñamos a cualquiera.



Dedicar tiempo específico para la pareja.



Compartir hobbies, tiempos lúdicos, fantasías e ilusiones, al igual que acompañar en los momentos tristes, duros y penosos.



Compartir la economía. Forma parte de la relación de pareja.
Aprender a utilizar los conflictos y las crisis, para aprender más de nosotros mismos, ver qué necesitamos y cuál es el dolor que suscitamos en nuestra pareja. Que sean trampolín de desarrollo y no de estancamiento que no lleva a ninguna parte. Hablemos cuanto sea necesario, para que el problema no quede enquistado. No hay mayor desastre que el silencio.



Mimar con orgullo a la pareja. El sexo, las caricias y el “te quiero” han de decirse, hay que explicitarlos. No valen los sobreentendidos.


lunes, 16 de noviembre de 2015

¿Por qué las personas piensan mucho en la pasión?

Siempre se ha escuchado decir que solo los hombres piensan en sexo, sin embargo, también las mujeres lo hacen. Pero qué sucede cuando ambos relacionan todo con la relación sexual. Si quiere conocer los motivos no deje de leer este artículo.

Primitivo. La sexóloga Carolina Rivero indicó que "el sexo es una pulsión, es algo natural que se encuentra en nuestro sistema primitivo, sin embargo, depende cómo lo procesa cada persona en su corteza cerebral", misma que es donde razona.

Sociedad. Rivero mencionó que los amigos, las publicidades en las bebidas e incluso de adornos provocan que las personas estén pensando todo el tiempo en sexo. Así mismo el terapeuta de pareja Luis Nardín añadió que el mercadeo o el marketing generan ese tipo de pensamientos.

Fisiológico. Nardín señaló que es un proceso biológico, "la reproducción es el fin de cualquier especie, cuando no está pensando, su cuerpo lo hace por usted, por ejemplo cuando la mujer ovula le parecen atractivos los varones musculosos, porque está buscando el mejor macho para sus crías". Además agregó que si a ella le parecen atractivos otro tipo de hombres, es porque el lóbulo prefrontal es más fuerte, la cuál también es utilizada por los de marketing cuando intentan vender una loción o un vestido.

¿En quién es más frecuente? Los varones piensan más en el sexo porque tienen mayor cantidad de testosterona, "esto los lleva a pensar constantemente en la reproducción", apuntó.

Otros factores. El terapeuta de pareja comentó que los cambios hormonales pueden provocar el deseo sexual, al igual que ciertos medicamentos que logran que aumente o disminuya el deseo.

Recomendación. La sexóloga aconsejó que tanto el hombre como la mujer debe buscar la parte humana, del razonamiento, así podrá disfrutar de la compañía de su pareja, de conocerla más y de admirarla, "no solo cuando tengan sexo", puntualizó.

Lo que debes saber sobre el orgasmo femenino

A la mayoría de las mujeres no les basta sólo con una relación sexual normal para obtener un orgasmo, sino que también necesitan otro tipo de estimulación adicional.Este y otros datos son claves para entender lo que nos pasa en la intimidad, por estoconversamoscon el sexólogo Rodrigo Jarpa, para que nos contara todo lo que debemos saber sobre el orgasmo femenino.

"Si le quitamos todo el romanticismo, el orgasmo se considera básicamente como contracciones musculares rítmicas cada 0.8 segundos, con descarga de la tensión sexual y que generalmente se asocian a la sensación subjetiva de placer”, define el sexólogo.

Esta sería la etapa más placentera del acto sexual. Pero, ¿qué pasa después? ¿Podríamos llegar a tener más orgasmos? Según explica el sexólogo Rodrigo Jarpa en su libro "Habla de Sexo”, la mujer no es físicamente refractaria al orgasmo, esto quiere decir que no necesita un período de tiempo para recuperarse como el hombre. Por lo tanto, podría volver a ser estimulada casi inmediatamente, pudiendo alcanzar otro orgasmo, hasta que simplemente ya no desee más estimulación.
Más difícil que para el hombre

Que podamos conseguir orgasmos más seguidos, no quiere decir que nos cueste menos obtener el primero. "El conseguir el orgasmo resulta más fácil para el hombre que para la mujer. Según datos del informe Kinsey, el 92% de hombres de 15 años ha experimentado alguna vez un orgasmo, mientras que el 75% de mujeres de la misma edad nunca lo ha sentido”, diceRodrigo Jarpa en su libro.

Por esto, resulta clave saber que para llegar al clímax en la relación sexual, "el 70% de las mujeres aproximadamente, además de la penetración, necesitan ser estimuladas en la zona del clítoris y de los labios menores, y no por esto son anormales o presentan patología”.
Formas de llegar al orgasmo

¿La mujer puede alcanzar el orgasmo sin penetración? La respuesta es sí.Y lo que no todas saben es que hay muchas formas de llegar a él. Pero independientemente de cómo haya sido estimulada, el orgasmo sigue siendo uno solo.

Según el sexólogo, el cuerpo entero puede ser considerado una gran zona erógena, por esto, puede ser posible incluso que algunas mujeres tengan orgasmos mientras su pareja les besa la oreja.

Asimismo, según asegura Jarpa, el orgasmo se puede alcanzar también por penetración, estimulación del clítoris o ambas a la vez: "Actualmente sabemos que ambos son absolutamente normales. El mal llamado orgasmo clitoridiano, que es aquel donde la mujer llega al clímax por estimulación directa y no por la penetración, ha dejado de ser una situación enferma y criticable, porque en definitiva el clítoris y los labios menores configuran una estructura especializada en la recepción de los estímulos placenteros”.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Cómo darse cuenta que está perdiendo el tiempo con él

Aveces puede resultar muy difícil saber está perdiendo su tiempo con ese hombre, pero si su instinto se lo está diciendo a gritos, abra sus ojos y preste atención a estas señales. Quizá sea momento de dar un paso al costado.

Signos. Sigue estando en contacto y saliendo con su ex, estar allí esperando una decisión no será bueno, el verdadero amor se forma a partir de relaciones certeras. Si por diversos motivos, no puede mostrarle tal cual es, será muy difícil que la relación prospere, no han arreglado una cita, no sabe mucho de él, no se siente deseada y no solo sexualmente, sino también espiritualmente.

Conozca las razones para seguir su intuición en el amor

Encontrar a un chico que le guste y que además le corresponda no es tan fácil como piensa. A veces se hace el ocupado, la ignora o no sabe si realmente está en la misma sintonía. Lo ideal es que esté con alguien que le corresponda y para eso el mejor consejo es seguir su intuición en el amor.

Motivos. Lo bueno de realmente seguir su intuición es el hecho de que evitará la decepción, la ansiedad, el preguntarse por qué no responde o si él la pasó tan mal en la primera cita. Tenga la iniciativa de rechazar a quien no se muestra interesado y de buscar a alguien que le corresponda. Cuando está en busca del amor y se siente sola, se puede colocar en un lugar vulnerable. Sin embargo, es necesario que tenga confianza y suba su autoestima. No debe rogarle a nadie por cariño, tiene que aprender a marcar los límites y saber cuándo realmente alguien vale la pena.

Lenguaje corporal en la primera cita

Por fin ha llegado el día! Después de semanas delante de la pantalla del ordenador, intercambios de emails y llamadas plagadas de nervios, Luis está sentado nervioso y emocionado en una cafetería del centro, esperando a que ella llegue. Ya ha visto fotos de la persona con la que se va a encontrar, pero piensa que las visiones que se ha hecho de esa persona quizá se alejen mucho de la realidad. Tal vez las conversaciones anteriores a esta primera cita fueron tan desinhibidas debido al anonimato de internet, veremos qué pasa ahora que por fin se van a encontrar cara a cara.

Luis no sabe cómo contener sus nervios. Ha llegado un poco antes de la hora a la que quedaron. No hace más que mirar hacia la puerta del local y se estremece cada vez que ésta se abre. No puede controlar el movimiento nervioso que hace su pie izquierdo golpeando contra el suelo. Se muerde la uña del pulgar casi inconscientemente. Luis reacciona, ¿es esa la primera visión que quiere que Sofía tenga de él? Respira profundamente para conseguir evitar que el pánico se apodere de él y piensa fríamente cómo actuar en cuanto ella aparezca.

LENGUAJE CORPORAL EN LA PRIMERA CITA

Nuestra postura, gestos y expresión facial determinan cómo nos perciben los demás. Científicamente está demostrado que la confianza en sí mismo es la clave del éxito en muchas áreas de la vida. Las personas seguras de sí mismas, sin llegar a ser engreídas, causan en su alrededor una impresión mucho más atractiva y simpática que aquellas personas que son más vergonzosas. Por eso, te aconsejamos que en tu primera cita intentes no mostrar inseguridades; pero tampoco cometas el error de adoptar un comportamiento engreído.

Recuerda alguna cita que hayas tenido con una persona extremadamente vergonzosa. En los niños resulta gracioso y entrañable, pero en personas adultas puede dar la impresión de poco sociable o incluso mostrar desinterés, es decir, todo lo contrario de lo que uno quiere mostrar en su primera cita.

Tampoco se trata de mostrarse engreído. En muchas personas, detrás de la arrogancia se esconden el miedo y la inseguridad. Presta atención a tu lenguaje corporal. El hecho de mirar por encima del hombro, tener la barbilla levantada o ser muy crítico puede ser una muestra de arrogancia. ¡Evítalo! Y ahora volvamos a la primera cita de nuestra pareja.

CONSEJOS PARA TU PRIMERA CITA

Cuando la puerta del restaurante se abre por centésima vez, entra por fin Sofía. ¿Y Luis? Luis está a punto de entrar en pánico. No sabe cómo actuar. Por un lado no quiere parecer eufórico, pero tampoco quiere parecer indiferente. Sería muy frío hacer como si no la hubiera visto y esperar a que ella se acerque hasta la mesa pero, por otro lado, no quiere parecer histérico llamándola desde la otra punta del restaurante. Por fin Sofía mira en la dirección en la que Luis se encuentra. A Luis le cuesta no pegar un salto de la silla y gritar su nombre para que ella lo vea.

Finalmente, él levanta ligeramente la mano y la saluda de forma simpática para que ella vea dónde está sentado. Ha conseguido llamar su atención sin que el resto de personas del restaurante se den cuenta.

Sofía camina hacia la mesa. Es ahora cuando Luis se pregunta: “¿Qué hago? ¿Me levanto o me quedo sentado? ¿Cómo la saludo? ¿Le doy dos besos o le parecerá muy atrevido?” De alguna manera ya se conocen, pero es la primera vez que están realmente el uno frente al otro. ¿Le resultará a Sofía que Luis es demasiado osado dándole dos besos? Y si finalmente le da simplemente la mano, ¿parecerá muy serio?

En cualquier caso, lo que sí está claro es que él tiene que levantarse para saludarla. Un toque de caballerosidad siempre está bien visto. Pero luego ¿qué?

También aquí, los estudios de la comunicación corporal nos aportan una serie de consejos para dominar la situación y conseguir un saludo que mantenga el equilibrio entre lo correcto y lo cercano. Tú puedes saludar a tu pareja mencionando su nombre y tocándole levemente el hombro o el codo. De esta manera conseguirás crear acercamiento de una manera discreta y a la vez decorosa.

Cuando se sienten en la mesa es mejor situarse en un ángulo de 90 grados, en lugar del uno frente al otro. Esta posición da a la conversación un aspecto informal, abierto, íntimo y cercano, a diferencia de la posición frontal que crea una atmósfera más seria.

Sofía y Luis ya están sentados en la mesa. El hecho de que se hayan estado mandando emails durante un tiempo hace que la conversación sea más fluida ya que tienen muchos temas de los que hablar. Ya se ha roto el hielo y esa es una de las ventajas de la intermediación de parejas en internet.

MUESTRA INTERÉS EN LA CONVERSACIÓN CON TU ACOMPAÑANTE

Tanto Luis como Sofía están involucrados en la conversación, pueden observar claramente debido a su postura, sus gestos y sus expresiones faciales que ambos están interesados en lo que dice el otro.

Existen algunas reglas básicas para mostrar interés en una conversación. Un movimiento afirmativo con la cabeza muestra que escuchas activamente y sigues la conversación de la otra persona. De esta manera se mantiene el diálogo y fomenta a su interlocutor a continuar con la conversación. En cuanto a la postura, tienes que inclinar el cuerpo hacia la persona que está hablando como señal de que le estás escuchando.

También es importante buscar de vez en cuando el contacto visual, mirar hacia el sujeto u objeto del que se está hablando es una muestra de interés. Por ejemplo, si Sofía le dijese a Luis que se ha hecho daño en el pie porque se ha tropezado cuando iba a entrar en el restaurante, Luis deberá mirarle el pie como señal de que le interesa lo que le está contando. También si repites palabras o frases de tu interlocutor, muestra que le sigues atentamente en lo que dice.

Otro factor a tener cuenta es el humor, que puede ser un tema difícil cuando dos personas aún no se conocen demasiado. Es posible que el interlocutor no entienda cuando estás bromeando y cuando no, por lo tanto, si decides bromear, asegúrate de que tu lenguaje corporal muestre que estás bromeando.

Para indicar que estás bromeando, basta con inclinar la cabeza hacia un lado y guiñar levemente un ojo. Si te parece demasiado artificial, puedes sonreír para indicar que se trata de una broma. Sea del modo que fuere, piensa siempre que la otra persona no te conoce y no puede adivinar si estás hablando en serio o no, a no ser que se lo muestres.

Parece que nuestra pareja no está teniendo ningún problema de comunicación. Y no sólo Luis ha quedado prendado de ella, sino que Sofía también quiere hacerle ver a Luis que se siente atraída por él, ¿pero cómo hacerlo?

¿CÓMO MOSTRAR INTERÉS SIN SER EVIDENTE?

Los investigadores en comunicación señalan que para mostrar interés hacia una persona se pueden utilizar las mismas señales que empleamos para mostrarle a nuestro interlocutor nuestro interés por su conversación: una sonrisa, la búsqueda del contacto visual, una postura abierta hacia la otra persona. Por ejemplo, especialmente las mujeres inclinan ligeramente la cabeza con el mentón hacia fuera y miran a las cejas de su interlocutor. También morderse los labios puede ser una muestra de interés, una risa en común tras una broma. Y por último, al finalizar la velada, expresar lo agradable que ha sido y que les gustaría volver a repetirla.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Hay mujeres que no pueden tener orgasmos

Hace ya varios años que cada 8 de agosto se celebra el Día Internacional del Orgasmo Femenino. Sin embargo existen mujeres que no tienen nada que celebrar, pues nunca han podido sentir lo que se conoce como el placer más intenso que un ser humano pueda vivir.

Lamentablementehay muchas mujeres que no se atreven a consultar y viven fingiendo por vergüenza o miedo de herir a su parejas. Esto mismo hace creer a la comunidad médica que la cifra -de entre un 15% y 20%- que se maneja sobre mujeres que no alcanzan el orgasmo, en realidad podría ser mayor.

Pero ¿qué causa la anorgasmia? ¿Tiene cura? Jack Pardo, médico ginecólogo de laUniversidad de Chile, especialista en cirugía uroginecológica, vaginal y cirugía plástica ginecológica, explica a continuación.

"La anorgasmia es una enfermedad en la que una persona no siente ni percibe sus orgasmos. Ello, debido a que su cerebro no recibe respuesta de lo que le está ocurriendo a su cuerpo durante la excitación sexual”, explica el doctor. Y agrega que las causas más comunes de este problema serían:

– Traumas sexuales: sobre todo en mujeres que han sido maltratadas en su infancia o juventud.

– Sentimientos de culpa: muchas mujeres sienten vergüenza y culpa de sus deseos sexuales, provocada la mayoría de las veces por una educación rígida, enfocada en el matiz pecaminoso de la sexualidad.

– Miedo durante las relaciones sexuales: El miedo a perder a su pareja, por mostrar su cuerpo, por temor a un embarazo no deseado o a una enfermedad sexual, es el motivo por el cual muchas mujeres se bloquean.

– Problemas de pareja: Mucha mujeres dejan de sentir placer cuando sus parejas las maltratan, las ignoran o cuando ellas han dejado de sentir amor o admiración por ellos.

Cinco tipos de anorgasmia

Según el Dr. Pardo hay distintos tipos de anorgasmia, los que se encausan de acuerdo a la gravedad de los síntomas y a la situación que la desencadena:

– Anorgasmia primaria: Son las mujeres que nunca han tenido un orgasmo.

– Anorgasmia secundaria: Es cuando se pierde repentinamente la capacidad de sentir un orgasmo, a pesar de que antes no tenía este problema.

– Anorgasmia absoluta: Cuando no se consigue placer bajo ninguna circunstancia.

– Anorgasmia relativa: Cuando sólo se puede tener orgasmos a través de un tipo concreto de estimulación.

– Anorgasmia situacional: Cuando sólo se llega al orgasmo en situaciones concretas.

Tratamientos

La buena noticia es que según el doctor Pardo, este problema tiene solución y el tratamiento de la anorgasmia femenina tendría excelentes resultados. "Lo importante es que la mujer suelte sus miedos, pensamientos y contrariedades sobre el sexo y trate de cambiarlos por pensamientos positivos y de placer”, dice.

El especialista recomienda a todas las mujeres que viven este problema en secreto, que se atrevan a consultar a un sexólogo o se sometan a una terapia de pareja.

"Otra solución que complementa al tratamiento con el especialista, son los ejercicios de Kegel, una serie de contracciones al interior de la vagina, que ayudan a tonificar los músculos que la componen” explica el ginecólogo. Y agrega que, "en el caso de las mujeres a las cuales el orgasmo vaginal se les fue por laxitud vaginal, se les recomienda una cirugía de rejuvenecimiento o tensado de esa zona con láser”.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Cinco consejos para un encuentro inolvidable

Según Alessandra Rampolla, las quejas más comunes que presentan hombres y mujeres en su consultorio están relacionadas con una cierta decepción y consecuente frustración, procedente de los encuentros sexuales que sostienen con sus parejas.

Esta sensación negativa se debe principalmente a que el orgasmo se considera el fin último de toda relación sexual, poniéndolo por encima del resto de sensaciones y experiencias que implica el acto sexual.

Por esta razón, si no se llega al clímax es fácil sentirse decepcionado. La sugerencia principal de Rampolla es percibir el sexo como una experiencia completa, que se debe disfrutar desde su inicio para conseguir con facilidad el anhelado fin.

1. Tu órgano sexual más

importante es tu cerebro

Disponerse para la actividad sexual durante todo el día te ayudará a sentirte más deseosa cuando llegue el momento de la pasión. No hay que subestimar el poder de la mente, recuerda que los hombres pueden obtener una erección utilizando tan solo sus pensamientos, tú puedes lograr el equivalente si desarrollas en tu mente las fantasías adecuadas.

“Comienza a pensar en el sexo con anticipación, y si puedes, comparte tus pensamientos al respecto breve y gráficamente con tu pareja”, sugiere la experta, “una llamadita rápida durante el día no debe interrumpir grandemente su día de trabajo, pero sí puede proveer un poderoso estímulo erótico”, afirmó.

2. Asegura el orgasmo,

manual u oralmente

Aunque el sexo sea la actividad en pareja por excelencia, nunca está de más darse una manito cuando no se está consiguiendo el objetivo primordial. Bien sea que esta movida se realice del uno al otro o que cada quien se toque lo que se tenga que tocar, no hay que dejar pasar de largo la oportunidad de sentir más placer gracias a la masturbación. “Muchas de las chicas que disfrutan de los orgasmos múltiples tienen más probabilidades de tener un segundo o tercer orgasmo durante la penetración si ya han tenido uno o dos anteriormente. Así que no sean tímidas y tóquense”, sugirió.

3. Presta atención

a sus zonas erógenas

Está claro que los hombres disfrutan al máximo que les consientan el área genital; sin embargo, tomar en cuenta otras áreas puede ser un excelente juego preliminar que prepara a la persona para tener mayor placer.

Brindar una experiencia tipo ‘pulpo’ bajo las sábanas siempre será agradecido por la pareja.

“Muchas mujeres cometen el error de dirigirse directamente hacia el pene de su compañero. Sin embargo, la gran mayoría de los hombres son muy sensibles en otras partes de sus cuerpos, como las tetillas, el escroto, y el perineo”, concluye la experta.

4. Experimenta con caricias variadas

Cuando se mantienen relaciones sexuales con la misma pareja durante un tiempo considerable, se comienzan a aprender los caminos que mejor han funcionado para obtener placer.

Se repiten entonces algunas movidas, posiciones y estrategias para hacer que la otra persona pase un buen momento. Sin embargo, variar de vez en cuando puede proporcionar una mejor experiencia y desencadenar diferentes deseos y fantasías en la pareja. Si no te atreves a cambiar de buenas a primeras, “recorre el cuerpo de tu pareja suave y delicadamente con la puntita de tus dedos, de manera que le ocasiones escalofríos.

De igual manera, puedes experimentar con caricias mucho más agresivas, incluso usando tus uñas para raspar su piel y provocar otro tipo de sensaciones”, son las indicaciones de la sexóloga, quien siempre toma en cuenta la reacción de la pareja para tener una mejor vida sexual.

“Tómalo poco a poco y ve midiendo su tolerancia y respuesta a estas caricias más agresivas. Si lo disfruta y te pide más, síguelo por ahí e incluye nalgadas y todo lo que se te ocurra”.

5. Experimenta con distintos ritmos El juego es una actividad para la diversión y el disfrute de los participantes, y es considerado parte de la experiencia humana. ¿Por qué saltarnos esa divertida parte durante el encuentro sexual, si es una actividad que nos pone de buen humor? Aprovecha para sacarle el mejor partido a los encuentros antes de tener sexo, es en ese momento cuando te vas a excitar más.

Alessandra Rampolla recomienda hacer toda clase de juegos para acrecentar el deseo. “Excita a tu pareja y luego

retírate. Tiéntalo. Haciendo esto, aumentas también tu propio nivel de excitación. Él por su parte quedará rendido a tus pies”.


sábado, 7 de noviembre de 2015

Por salud, los hombres deben salir más con sus amigos

Juntarse con los amigos para jugar fútbol, comer, ir a un concierto o lo que sea hace bien y los que tienen la suerte de contar con muchos amigos lo saben. Sin embargo, las ocupaciones cotidianas nos alejan de las amistades y parece que se deja en segundo plano cualquier actividad con ellas.

Los hombres deberían organizarse para poder encontrarse con sus amigos al menos dos veces a la semana. Según un estudio encargado por la cerveza irladensa Guiness a investigadores de la Universidad de Oxford, los hombres necesitan de sus amigos semanalmente para poder encontrar la felicidad, tanto en su vida personal, como familiar y profesional.

El psicólogo Robin Dunbar, declaró que la salud de un hombre y su bienestar, mejoran si se junta con sus mejores amigos, dos veces por semana en reuniones entretenidas que no involucren el consumo de bebidas alcohólicas sino todo lo contrario: hacer deporte, ir al cine o pasar un momento de buena charla y risas.

“Los beneficios en la salud de estos comportamientos estarían, por ejemplo, en que en caso de enfermedad, sus tiempos de recuperación son más rápidos, y que a la vez, incrementen sus niveles de generosidad”, agrega Dunbar.

Sin embargo, la investigación deja en claro que no se puede hacer a la familia a un lado, porque, al igual que con los amigos, pasar tiempo con el núcleo familiar disminuye los niveles de estrés que causan las preocupaciones laborales y económicas.

“Las largas horas de trabajo también pueden tener un impacto dramático en los hombres, y pasar tiempo con la familia y amigos es una alternativa considerada fundamental que sirve para luchar contra la depresión”, aseguró Dunbar.

Ellos y la regla de ellas

Tienes una mezcla de sentimientos, estás eufórica, te sientes feliz, recuerdas algo triste y te pones a llorar... Pero te molesta esta situación y sientes rabia. Estás impaciente. Crees que nadie te entiende, estallas y tu pareja te mira atónita, pues no entiende qué te sucedió en esos cinco minutos. Con ironía te pregunta: ¿estás con la regla? Y efectivamente, está por llegar en un par de días.

Puede que el periodo menstrual sea un misterio para los hombres, pero es bueno que sepan de qué se trata y cómo lidiar con las mujeres en “esos días”. A algunos varones, “la regla femenina los espanta por los cambios de ánimo, a otros les genera desagrado por una fobia a la sangre. También hay quienes la encuentran excitante y hasta es un fetiche; todo depende de la educación sexual que hayan recibido”, indica el psicólogo Juan José Vargas.

Independientemente de las preferencias, los hombres saben que días anteriores a la menstruación o durante este ciclo, su pareja, hermana o amiga presenta cambios de carácter. Esto pareciera ser un mito, pero lo cierto es que ellas están sensibles y hasta deprimidas. “La causa es el alto nivel de estrógeno que poseen las mujeres en edad fértil, es decir, entre los 12 y 45 años, aproximadamente, y que en los días rojos, baja”, se lee en el portal www.isalud.com.

Con este concepto está de acuerdo el ginecólogo y sexólogo boliviano Winston Uzín. “Algunas mujeres están con altibajos emocionales porque los niveles de hormonas presentes (estradiol, progesterona y luteinizante) bajan drásticamente”.

En lo sexual también hay efectos. Muchas féminas se ponen reacias a las relaciones sexuales, sea porque están incómodas con el sangrado o porque sufren un cólico. “En este periodo hay mayor congestión pélvica, lo que causa dolor en abdomen y mamas”, explica Uzín.

Los hombres jamás entenderán esos dolores, pero en su imaginario —según un sondeo de opinión realizado por Mía— lo asemejan a un fuerte dolor de estómago. Sin embargo, el psicólogo Juan José Vargas lo describe como “una patada en los testículos”.

En todo caso, hay chicas que en los “días D” elevan su termómetro sexual. “Unas tienen mayor deseo sexual por la alta irrigación genital. Cada ser humano es único, de ahí la diferencia”, manifiesta el especialista.

En la encuesta, unos hombres ven la regla femenina como algo natural, por lo que no les incomoda. Pero les llama la atención que a algunas mujeres, sí. “Mucho depende de cómo nuestra chica aborde su propio periodo para que nosotros (los varones) podamos entender cómo debería ser abordado”, dice el psicólogo clínico Marcelo Pacheco.

Este profesional corrobora que las alteraciones hormonales durante el ciclo generan un cambio anímico en la mujer, que se pueden explicar también desde el proceso psicológico.

“Las mujeres memorizan información auditiva y visual en mayor cantidad que los hombres. Por lo tanto, son más permeables a influencias del exterior. Lo que genera que ellas respondan con mayor carga emocional ante ciertas situaciones, en especial las que le producen estrés”.

No obstante, esas condiciones físicas y psicológicas de las mujeres no debieran ser una herramienta femenina de manipulación contra los hombres, ni tampoco un arma de burla para los hombres hacia las mujeres. “La tendencia de los varones a atribuir comportamientos o reacciones irracionales a las mujeres en función de su periodo menstrual no hace otra cosa que perpetuar una idea draconiana de ellas, que son incapaces de manejar su propio cuerpo y que necesitan comprensión y validación de otros”, sostiene Pacheco. Entonces, ¿cómo tratarlas durante esos días? Si bien hay que conocer el proceso que atraviesan no es necesario dramatizar ni burlarse de algo tan natural. “Entre los comportamientos que ayudan en una relación entre hombres y mujeres, ellos pueden eliminar las alegorías verbales con las que se refieren al periodo menstrual”, añade el especialista.

Así el trato debe ser “de la misma manera que todos los días: entre iguales”.

Pequeñas formas de hacer el amor los 365 días del año

¿Qué le parecería estar haciendo el amor unas 16 horas al día?Sin necesidad de descansar, en la calle, en el cine, en el supermercado, en cualquier rincón de su casa, incluso delante de los amigos, vecinos o sus propios hijos, a distancia o presencialmente, vestido, sin agotarse necesariamente y conseguir un disfrute incalculable. Y lo mejor de todo, sin ser adicto al sexo ni tener un trastorno por ello ¿Desea conocer cómo hacerlo?

Esta propuesta puede ofrecerle algunas claves para conseguir hacer el amor a esa persona que ama y desea, con quien pretende tener la sexualidad más plena y placentera que pueda existir. Pude que haya visto cómo se ha ido apagando la llama de la pasión, a pesar del amor que se profesaban, aunque que aún se sigan amando, a pesar de todo. Y para conseguir, sobre todo, que esa persona desee lo mismo con usted y no pueda ni quiera resistirse a su habilidad amorosa.

Quizá quiera practicarlo con su pareja actual o con alguien que aún desconoce que acabará siéndolo. En ocasiones asociamos palabras a determinadas conductas que no representan muy bien el término elegido. Veamos el caso de"hacer el amor". Seguro que la mayoría de los lectores han asociado ese término al coito. Puede que un coito lento, no caracterizado por la pasión desbordada ni un "aquí te pillo aquí te mato", sino más sentido y cariñoso, pero al coito en definitiva. Sin embargo, hacer el amor es mucho más que eso. Hacer el amor no supone necesariamente, tener que llegar a la genitalidad, a la penetración, ni obtener un orgasmo.

Uno de mis mentores más querido, Carlos San Martin González, pedagogo y sexólogo, solía decir en sus clases: "Yo celebro el cumpleaños de mi señora todos los días del año". En ese momento pasaban varios pensamientos por mi cabeza. Que sería agotador y tendría mucho tiempo para ello. Por otro lado, suponía que perdería la magia el día oficial de su cumpleaños. A pesar de esto, yo deseaba encontrar alguien que me hiciera el amor así y celebrase mi compañía todos los días de su vida.

Con el tiempo, entendí que esa celebración continua, era una de las múltiples formas que encontró para hacerle el amor todos los días del año, independientemente del agotamiento, el escaso tiempo e incluso la edad o la funcionalidad de sus genitales. Son pequeñas cosas que se pueden hacer siempre y cualquier oportunidad es buena para ello. Carlos seguirá celebrando el cumpleaños de su señora cada día de mil y una formas, a pesar de las circunstancias, lo sé.
Seduciendo mentes

Hacer el amor no es echar un polvo. Para hacer el amor, de verdad, tenemos que echarle un polvo al cerebro y corazón de nuestro sujeto de deseo,y no solo poseer su cuerpo como objeto de deseo, aunque esto último puede que no esté nada mal de vez en cuando. Por supuesto, a la misma persona, podemos decidir si hacerle el amor o echarle un polvo según el día y lo que nos apetezca, siendo deseado siempre por ambas partes, está claro.

Los polvos también se echan a las personas que amamos aunque pueda asociarse a un comportamiento más frío o impersonal, habitualmente. Además, son bastante efectivos para avivar la llama de la pareja y no caer en la rutina. He de apuntar que el enamoramiento y su pasión desmedida, puede durar unos dos años como mucho, según afirman los investigadores. Por tanto, algo hay que hacer para que sigan apareciendo chispitas pasado este tiempo.Mi experiencia como terapeuta de pareja, corrobora que los polvos saben mejor cuando se lleva horas o días haciendo el amor a la pareja fuera de la cama y sin contactar, necesariamente, con los genitales del otro.
'Mindfulness' afectivo-sexual

Puede que se esté preguntando cómo se consigue todo esto. Muy sencillo, de hecho podría ser un ejercicio de 'mindfulness' afectivo-sexual en sí, pues consiste en estar presente y aprovechar cada momento para crear un ambiente de amor y complicidad con la pareja.

Mire a los ojos a su pareja a menudo, aproveche cada cruce de miradas mientras hacen la colada o se preparan para ir al trabajo. Todo momento es bueno para hacer el amor visualmente. Provoque también miradas intensas y mantenidas, donde no haga falta hablar y la contemplación lo diga todo. Con la actitud adecuada, una buena mirada puede rivalizar con el mejor de los poemas. Mire sus labios, su cabello, su cuello y su trasero cuando se gire, por qué no.

Habitualmente recomiendo a mis pacientes que despierten su deseo y se eroticen mirando a su pareja sin que esta les pille haciéndolo. Es un juego divertido, delicioso y funciona. Generalmente son pillados y despierta en la otra parte una activación muy especial por sentirse deseados y, en el mirón o mirona, una sensación de poder sexual y de cortejo, bastante excitante, según comentan.
Haciendo el humor

Generar un espacio de buen humor, confianza y construir momentos sencillos de disfrute real, es fundamental para desear y sentirnos deseados sexualmente. Haga el humor con su pareja o con esa persona a quien pretende seducir. Compartir risas y provocar las mismas, son dos de las experiencias más satisfactorias que existen. Saber que ofrecemos relajación, placer, salud y calidad de vida a la persona que amamos, estimulando su buen humor y carcajada, ¿cómo no nos va a hacer sentir estupendamente? Y, sin duda, cuando nos hacen reír, nos sentimos queridos e importantes para esa persona. Le aseguro que, quien hace reír, enamora. Por muchos es ya conocido, y yo siempre defiendo, que deseo sexual y buen humor van de la mano y se retroalimentan.
Comunicación afectiva

Hablar de lo que se desea, se necesita o se siente que se ha perdido y se quiere recupera en la relación, es hacer el amor con la palabra. Puede que la habilidad sea mayor por escrito, si es así, deje una pequeña nota o envíe un e-mail expresando lo afortunado que es por sentir y poder comunicar eso que siente.

Escuchar también es una buena elección y los silencios acompañados de un gesto cariñoso como sonreír, coger una mano o acariciar una mejilla, pueden comunicar más que mil palabras.

Puede aprovechar para hacer algún cumplido a su pareja delante de amigos o familiares. Por desgracia, con los años y la convivencia, tendemos a mostrar a los demás los reproches, con más probabilidad, que lo positivo que perdura en la pareja.

Cocinar juntos, por ejemplo, o realizar cualquier actividad al alimón, puede ser un entrenamiento estupendo para trabajar la comunicación en la pareja. Para ello, ambas partes han de respetar las habilidades de cada uno y sentir que existe reciprocidad y reparto de tareas. Lo importante no es que ambos hagan o aporten exactamente lo mismo a esa actividad compartida o a la pareja. La sensación de equivalencia por ambas partes, que no de igualdad, es fundamental para que todo funcione y no afecten las expectativas de ambos. Cada uno hace las cosas como mejor puede y conoce y es una buena opción confiar en que es así. Nadie ama como nosotros amamos, no obstante, cómo lo hace la otra parte, puede resultar equivalente.

No permita que la distancia, los años juntos, la falta de energía, de tiempo o cualquier otra circunstancia, le impidan hacer el amor y permita que se lo hagan. No se arrepentirá.

¿Cuándo ir a terapia de pareja?

Todos los matrimonios en algún momento pasan por diferentes crisis, de las cuales pueden solucionarlas trabajando juntos. ¿Pero cuándo es tiempo de acudir a una terapia de pareja? Por ello, existen señales que indican que es momento de acudir a un profesional, tome nota.

No existe comunicación. La psicóloga Lorena Gutierrez mencionó que la pareja debe acudir a una terapia cuando ya no pueden comunicarse de forma adecuada y no llegan a un acuerdo.

Pérdida de confianza. Gutiérrez comentó que si la pareja descubre algunas mentiras, ahí se pierde la confianza y necesitará de un experto para que encamine la relación.

Cree que no lo ama. La especialista señaló que cuando el matrimonio pasa por ciertas etapas, pierde el amor y la atracción hacia su pareja, "apenas detecte esto o lleguen a su cabeza pensamientos de querer engañarlo, busque psicólogos o un consejero", apuntó.

Los hijos sufren. El psicólogo Eduardo Sánchez explicó que "si los hijos manifiestan enfermedades físicas, bajo rendimiento escolar y rebeldía", son señales que la relación de pareja está desequilibrada.

Ambos no dicen lo que sienten. Tal vez en su relación reine el silencio y las caras largas. Ambos saben que las cosas no están bien, pero ninguno de los dos dice nada. Es momento de buscar ayuda.

La pasión se esfumó. Una pareja que no tiene relaciones sexuales debe hacer terapia de pareja, ya que este no es un signo saludable.

Variedad de conflictos. Cuando la familia de ambos se mete en sus vidas y opinan, existe falta de respeto, problemas financieros, estas son algunas de las señales, sostuvo Sánchez. Asimismo agregó que "tras las primeras señales la pareja debe acudir a un consejero, antes de que el problema se haga más grande".

viernes, 6 de noviembre de 2015

¿La estatura y el peso determinan la intimidad?

Según un estudio, la estatura y el peso se relacionan directamente con la cantidad de parejas sexuales que ha tenido a lo largo de su vida. Se basaron en la experiencia de 60.058 mujeres y hombres heterosexuales. El estudio encontró que los hombres y mujeres de estatura baja tuvieron sexo con menos personas que los altos/as.

¿Por qué será? El doctor David Frederik señaló que los hombres de mayor estatura son los preferidos por las mujeres porque su altura es señal de dominio, condición social poderosa, acceso a mayores recursos y aptitud heredable. Aunque parezca que las personas delgadas son más atractivas, son más exigentes, por ello tienen menos parejas sexuales a lo largo de su vida.

Lo que debe saber antes de comenzar algo serio

¿Le gustaría que su amorío se torne más estable? Antes de pensar en un futuro juntos y en una relación más seria, debería prestar atención a estas cosas en su noviazgo, así después no se lamentará. Si no le presenta a su familia y no le integra a su grupo de amigos, ese chico no es de fiar. Comience algo serio con él si no guarda secretos. Le respeta tal cual es, le importa lo que dice, tiene en cuenta sus sentimientos y opiniones, le gusta verse bien para usted y no trata de tomar el control de todo, ni es un vago. Sus mensajes y llamadas son constantes. No tiene miedo al compromiso, no tiene una doble vida, ¿piensa en un futuro juntos?.

¿Cómo detectar a un hombre histérico?

Hay que tomar en cuenta que no todos son iguales, pero existe un grupo de hombres histéricos con características comunes. Aprenda cómo detectar a un hombre histérico a tiempo y ¡no caiga en sus redes! Si dice o hace algunas de estas cosas, ¡empiece a correr! Si le dice que no, no va a parar hasta que le preste atención, pero si le dices que sí, no le vuelve a llamar, le habla por el WhatsApp todo un día entero y cuando lo saluda en la calle no le responde, los mensajes que le envía, los responde con emoticones, pero no dice más nada, le pone me gusta en todo lo que sube a las redes sociales, luego cuando le habla no le responde, en las fiestas le piropea toda la noche, baila solo con usted, pero se va temprano. Si de su boca salió un "no sos vos, soy yo" o su chico es demasiado vueltero para concretar una salida, ¡Corra! Está ante un hombre histérico y todavía está a tiempo de salvarse.

Problemas conyugales afectan más a mujeres

A pesar de que tener problemas en la relación de pareja afecta por igual a las esposas y a sus maridos, según una nueva investigación de la Universidad de Rutgers (EEUU) ellas sufren mucho más que ellos. El estudio ha sido publicado en la revista The Journal of Gerontology: Social Sciences. Para su investigación, los expertos contaron con la participación de 722 parejas mayores (procedentes del Panel Study of Income Dynamics de 2009) que llevaban casadas una media de 39 años y donde los cónyuges tenían al menos 50 años de edad. El objetivo del estudio era ver de qué forma el funcionamiento de la pareja afecta individualmente a cada uno de ellos, midiendo emociones como la tristeza, la preocupación y la frustración.

El examen de todo el periodo de seguimiento del estudio reveló que las mujeres mostraban niveles significativamente más altos de tristeza, de frustración y de preocupación./Agencias

Pros y contras de las parejas multiétnicas

Cada vez hay más personas que deciden unir sus vidas con un hombre o mujer de otra nacionalidad, dejando de lado los prejuicios, sin embargo, en este tipo de pareja también existen pros y contras.

Pros

Se expanden los horizontes. El psicólogo Yohnny Ledezma indicó que "para las personas que tienen la mente abierta tiene una enorme ventaja, porque aprenden de las costumbres y creencias de su pareja, además degustan nuevos alimentos. "Esto lleva a ver la sociedad desde otra óptica que enriquece a la pareja en conocimiento, sabiduría, valores, entre otras cosas", agregó.

Tolerante. La sexóloga Carolina Rivero señaló que la unión de parejas de otra nacionalidad “da una percepción de que él o ella es más tolerante, no tiene perjuicio en cuanto a la raza”, apuntó.

¿Tendrán hijos inteligentes?. "Todos nacemos con las mismas capacidades, la diferencia está en que cada cultura explota de diferentes formas las capacidades y las habilidades de los hijos", comentó Ledezma. Asimismo, apuntó que conocer diferentes culturas "da la posibilidad de mayor conocimiento".

Contra

Discusiones. En los momentos de crisis en la relación afloran las diferencias, debido a que cuando la pareja discute utilizará como mecanismo de defensa algún rasgo de la cultura, coincidieron los expertos.

La familia no acepta La sexóloga mencionó que los prejuicios de una o de ambas familias de la pareja “son una traba muy grande, más aún por la diferencia de religión y cultura”.

Se expanden los horizontes de pasión. "Probablemente sí. Algunos dicen que los alemanes son personas frías, pero esto no es cierto, porque puede conocer alguna persona de ese país que sea muy cariñosa, sucede lo mismo cuando dicen que las latinas son fogosas", sostuvo la experta.


Conozca la razón por la que uno se sonroja

Sonrojarse es un estímulo que no controla y que le ocurre, generalmente, en situaciones en las que no se encuentra cómoda o en las que siente vergüenza por alguna razón. ¿Sabe cuál es el mecanismo físico que se esconde tras este hecho? Al estar en una situación de alerta, su cuerpo suelta al torrente sanguíneo una hormona llamada adrenalina, que tiene la función de incrementar su atención para que reaccione rápidamente. Como consecuencia, aumenta el latido del corazón, la presión sanguínea y la temperatura corporal. Al mismo tiempo, se desacelera la actividad digestiva. A partir de ahí, se da la situación ideal para que se sonroje. La propia adrenalina que produce todo lo anterior, también tiene otros efectos en su cuerpo. Uno de los que provoca que se ponga colorada es el de dilatar los vasos sanguíneos. Cuando esto ocurre, se concentra una mayor cantidad de sangre y, por consiguiente pueden aparecer las mejillas coloradas. Pero no todos se sonrojan, por un lado está el hecho psicológico de lo que a cada cual le hace sentir vergüenza. Y por otro, no todos los cuerpos reaccionan de la misma manera.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Historias de amor y odio

Cuando llegan a mi consultorio, ellos se muestran fríos, dejando ver la distancia que les separa. Peor aún, cuando comienzan a hablar se puede apreciar el resentimiento y el rencor que subyace a sus palabras, se suceden las críticas, los reproches que abren un abismo entre ellos. No se escuchan, se interrumpen con acusaciones.

Este es el último intento, manifiestan al final. Sin embargo su mirada está más enfocada en la separación que en el encuentro. Al oírlos me cuesta creer que alguna vez esa pareja se haya querido. Cada uno aparece ante el otro desdibujado, despojado de las cualidades que un día fueron reconocidas y valoradas.

“Desde el principio había mucha atracción física entre nosotros, era como un imán que nos atraía irremisiblemente. Cada vez que coincidíamos y nos encontrábamos sentíamos alegría de vernos de nuevo, hasta que un día nos dejamos llevar por la pasión y comenzamos nuestra historia de amor. Me gustaba todo de él”, dice Marina con los ojos brillantes.

“Yo la veía como la mujer más especial que había conocido en mi vida”, añade Carlos sin apenas mirarla, como queriendo recrearse en aquellos sentimientos de tiempo atrás.

Esta historia se repite en las conversaciones entre amigos, en las consultas de los psicólogos. El amor puede tornarse en odio cuando no se cuida. En estudios científicos, entre los que destacan las investigaciones de Sterberg, se observó que el odio no podía ser entendido sin el amor ya que ambos se encuentran estrechamente relacionados debido a la similitud de sus componentes.

La teoría triangular del amor sostiene que en el amor subyacen tres componentes:

La intimidad, la pasión y la decisión, y compromiso. Estos componentes no son estáticos, están en constante interacción entre ellos lo que da como resultado los siete tipos de amor: cariño, encaprichamiento, amor vacío, romántico, sociable, fatuo y consumado.

Por otra parte, la teoría triangular del odio es justo lo opuesto de los mismos componentes. Negación de la intimidad, que busca la desvinculación emocional y se alimenta del rechazo; pasión en el odio en forma de furia y compromiso en el odio, que devalúa a la persona para justificar el abandono.

También las neurociencias han obtenido resultados que ayudan a comprender mejor por qué es tan fácil pasar del amor al odio. Desde un punto de vista biológico, el odio activa numerosas áreas cerebrales y muchas regiones que se activan cuando se odia son las mismas que cuando se está enamorado.

El odio se gesta con las pequeñas cosas que dejamos sin resolver adecuadamente, como ocurre en el caso de nuestra pareja, y va creando círculos de fuego en los que muchas veces acabamos quemándonos. Comenzamos a echar leña al fuego cuando no se cumplen nuestras expectativas respecto a lo que esperamos de las personas amadas y comenzamos a acumular quejas.

El desamor llega con la negación de todo lo que habíamos pensado e imaginado del otro, dejamos de valorar y apreciar sus cualidades y desdibujamos en nosotros la imagen de ese ser único y diferente del que nos enamoramos.

En este proceso suelen haber al principio muchos intentos de tapar o justificar el dolor que produce la decepción. Sin embargo, conforme avanza la vivencia de desencuentro, se convierte la relación en un gran punto negro, desde el que solamente se ve lo negativo. Llegados a este punto, ya está instalado el odio en nuestro corazón e instaurado el mecanismo de proyección desde el que culpamos al otro de nuestro sufrimiento y le odiamos, porque deja al desnudo nuestras debilidades, nuestra dependencia y nuestra inseguridad.

Las personas más vulnerables a albergar sentimientos de odio son aquellas que tienen baja autoestima, porque se sienten atacadas más fácilmente que las personas seguras de sí mismas. La inseguridad que domina en las personas con una autoestima devaluada, unida a las comparaciones, los sentimientos de inferioridad, la baja tolerancia a la frustración, el miedo, los complejos y la intolerancia, impiden que canalicen de forma adecuada sus emociones por lo que son fuentes generadoras de odio en sus relaciones personales y sociales.

El odio corroe a quien lo siente; mina el estado anímico y puede llegar incluso a derivar en problemas de salud como el insomnio, el estrés, la ansiedad o la depresión y debilita considerablemente el sistema inmunológico.

El odio igual que el amor supone una “instalación”. Cuando dejamos de estar instalados en el odio, recuperamos nuestra capacidad para ver al otro en toda su dimensión, y podemos proyectarnos desde el sentimiento amoroso que favorece el encuentro.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

‘Porno’ en pareja

Ver porno en pareja es sano. Un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior ha concluido que las parejas que ven porno juntas están más comprometidas y satisfechas sexualmente. Compartir una experiencia sexual en conjunto, en lugar de hacerlo en secreto, contribuye a mejorar la comunicación de la pareja.

Cerca de un cuarto de los hombres y mujeres entrevistados ha declarado que la pornografía los ha empujado a experimentar más en la cama, y más del 20% ha reconocido que les ha influido a la hora de expresar más a menudo y más claramente sus propios deseos y fantasías.

Según otro estudio noruego, cuando una persona recurre habitualmente al porno cuando está solo, las disfunciones sexuales en pareja son más frecuentes. Cuando lo ven con el otro, en cambio, los problemas en la cama son bastante más raros.

¿Soluciones?

Algunos expertos dicen que ver porno puede incluso solucionar ciertos problemas sexuales en la relación, ya que puede ayudar a que regrese el deseo entre ambos.

Tras leer esto, es muy probable que pienses: “sí, es bueno, pero mi novia no ve porno”. Pues seguramente te equivocas.

Aunque es cierto, e incluso obvio, que los hombres miran más pornografía, el aumento de mujeres que la consumen es cada vez más notable.

Un reciente estudio francés revela que el 82% de las entrevistadas ha visto alguna vez una película X, y que el 18% las ve regularmente. Por tanto, empieza a asumir que tu chica también consume o ha consumido porno alguna vez. ¡No es solo cosa de hombres!

Mirar pornografía es algo que gran parte de la población realiza de forma permanente, independiente si estás soltero o no, muchos hombres y mujeres sucumben ante este tipo de escenas un tanto “hot” que podemos encontrar de forma regular en la web.

Sin embargo, si estás en pareja y realizas esta práctica de forma solitaria, nunca te has preguntado ¿por qué no ver pornografía con la persona que amas y así experimentar sensaciones en conjunto con tu enamorado (a)?.

Si existe esa confianza no hay que privarse de ver algo con tu compañero (a), imágenes que pueden ser de porno gay, posporno, porno hétero clásico, porno antiguo. Sea como sea y de la época que sea, lo importante es atreverse a abrir un link en conjunto y disfrutar de este arte amatorio plasmado en un filme erótico.

Lazo sexual

Junto con generar un mayor lazo sexual, un estudio reciente publicado en “The Journal of Sex and Marital Therapy” que fue realizado por Kevin Alderson y Marley Resch, dos sexólogos canadienses, arrojó que las parejas que ven porno unidas, permanecen unidas por mucho más tiempo.

Además la investigación arrojó que las personas que miran películas sexuales en conjunto tienden a tener relaciones más satisfactorias y más duraderas. ¿Por qué? La razón principal de ello es porque hablan más y son honestas. El ocultamiento y la vergüenza nunca fueron buenos socios del amor/deseo, es lo que afirman los expertos a la revista femenina Entre Mujeres.

Asimismo, los expertos sostienen que el sexo necesita de variantes y en una era de estímulos visuales, las películas porno para mirar en pareja son una excelente opción al minuto de encender la pasión y lujuria. Del mismo modo, el doctor Walter Ghedin explica que: “Los sexólogos sabemos que el contacto cuerpo a cuerpo, el complacerse mutuamente, darle importancia al juego erótico y las fantasías siguen siendo las fuentes de placer más importantes, no obstante hay que saber adaptarse a los tiempos que vivimos e incorporar nuevos recursos, y entre ellos está el cine “hot””

Y aunque las películas porno no son una novedad, tiempo atrás eran patrimonio casi exclusivo del público masculino, tanto hétero como gay. Sin embargo, hoy son ellas las que han sucumbido a esta práctica y han incorporado a las relaciones nuevos fetiches que vienen a encender la relación en la intimidad.

Las mujeres gustan de películas que incorporen algo de su propia mirada sobre el sexo: varones y mujeres más cercanos a la realidad, no quedarse en un rol sumiso, sugerir antes que mostrar. A los dos les estimula el juego previo y hasta la misma excitación. Algunas serán más visuales y ya con la misma imagen quedarán excitadas, para otras será la antesala para el disfrute con el compañero o la compañera sexual, es lo que señalan los expertos en su estudio.

Ambos miembros de la pareja pueden enriquecer el sexo con el aporte del porno, la clave para el éxito es elegir aquellas películas que combinen sexo, erotismo, y un rol femenino que no sea la típica mujer que el hombre dispone según su gusto. Hoy es posible encontrar parejas que eligen el material que van a ver, aceptan sugerencias y hasta filman su propia película casera.

Los tiempos cambian para mejor, no hay que asustarse, ver porno en pareja no mata neuronas sino que todo lo contrario, las estimula. Tampoco supone una conducta transgresora ni que se está perdiendo el deseo. El sexo necesita incorporar novedades. Pero no olvidemos que el encuentro entre los cuerpos y la imaginación son esenciales.

ALGUNAS DE LAS VENTAJAS Y REGLAS

Aumento de la compenetración. Compartir esta experiencia nos va a estimular tanto mental como físicamente. Nos va a proporcionar además una complicidad especial, como dos personas que comparten un secreto íntimo. Esto no se trata de ver a gente desnuda en una pantalla, sino de compartir una experiencia.

Evita las comparaciones. Los actores y actrices porno son por regla general auténticos dioses del sexo con cuerpos perfectos. Intentar que tu vida sexual se parezca a una película porno, en la que se suele cuidar cada ángulo de cámara o niveles de iluminación, es un error. Pese a que el sexo en pantalla es real, no deja de ser una ficción.

Aprender juntos. No existe una tendencia sexual, por extraña que nos parezca, que no tenga su representación en las películas para adultos. Investigar entre los distintos géneros con tu pareja puede hacer que descubramos juntos nuestro nuevo fetiche o práctica de la que hasta ahora no teníamos ni idea. Experimentar en la cama, siempre que sea consensuado, nos va a reportar un montón de ventajas y nuevas experiencias.

Elegir también porno dirigido por mujeres. Como ya se sabe, la mayoría de vídeos porno está dirigido por y para hombres, y la tendencia es que la mujer sea tratada como un objeto. Pero, existe una nueva generación de directoras que están dando visibilidad a las apetencias y fantasías de las mujeres. Ver esta clase de porno junto a tu hombre le abrirá los ojos a tus exigencias y realidades.

Erotismo femenino ¿Con qué fantasean las mujeres?

DESEOS OCULTOS

Episodios conscientes

Las mujeres suelen tener un mundo muy amplio de fantasías sexuales, pero han sido educadas con más limitaciones y represiones sexuales que los varones. Hasta hace unos años, el contenido de esas "escenas" era más bien romántico y poco trasgresor. Pero algunas cosas están cambiando. La psicóloga y sexóloga Andrea Gómez analiza el tema para Entremujeres.

Las fantasías, según Sigmund Freud, son, ante todo, sueños diurnos, escenas, episodios, novelas, ficciones que las personas forjan y se narran a sí mismas en estado de vigilia (despiertas).

Son imágenes mentales que pueden contener una escena completa o solo recortes o imágenes aisladas, y en general desarrollan y visualizan deseos no siempre insatisfechos. Y/o recrean situaciones estimulantes y placenteras que la persona no desearía realizar en la realidad: son fantasías y allí concentran todo su "poder".

Las fantasías son, tanto para los varones como para las mujeres, varones- nes del psiquismo, de la mente humana, que nos permiten jugar y explorar dentro de nuestras almas y entregarnos a placeres y deseos que en la realidad nos resultarían prohibidos y hasta bochornosos.

El sujeto que crea dicha fantasía siempre forma parte de la misma: ya sea como participante o como espectador. Las personas se permiten, a través de sus fantasías, imaginar, crear y participar de situaciones que probablemente jamás concretarían en la realidad, en general por culpa o vergüenza.

La actividad sexual propiamente dicha nace y se desarrolla en las fantasías. Las adolescentes tienen fantasías sexuales sobre la primera relación sexual, el primer beso, un encuentro deseado, escenas privadas y excitantes que van trazando el camino para el desarrollo de la identidad y de la actividad sexual futura.

Las mujeres suelen tener un mundo muy amplio de fantasías sexuales. Han sido educadas con más limitaciones y represiones sexuales que los varones. Su actividad sexual se desarrolla en gran parte en la fantasía y su contenido es más romántico que erótico-sexual.

Los varones expresan sus impulsos y deseos sexuales con mayores libertades y permisos. Es más, socialmente se los invita a fantasear y desarrollar sus fantasías sexuales como garantía de machismo y hombría. Las mujeres, en cambio, son educadas para enamorarse y recién allí, en ese estado ideal, tendrán permiso para el sexo y/o para fantasear con el ser amado.

Pero en la fantasía vale todo y las mujeres se están animando a enriquecer su vida sexual. A medida que se despojan de prejuicios y mandatos sociales y culturales, se permiten explorar en su interior creando escenas y situaciones sumamente excitantes que enriquecen y amplían sus posibilidades de dar y recibir placer sexual.

Cuando este camino está permitido, se facilita su desarrollo y se descubren muchas veces zonas desconocidas en la mente humana.

No hay que asustarse: son solo fantasías. Pueden ser privadas o compartidas con la pareja. Y cabe aclarar que en lo que respecta a la sexualidad humana y adulta, todo está permitido, en tanto no exista coerción, ni abuso, ni maltrato a personas, tanto menores de edad como a otros adultos que no deseen compartir dicha práctica sexual o fantasía.

ALGUNAS FANTASÍAS:

- Menage a trois. Relaciones sexuales en las que participan tres personas del mismo o diferente sexo.

- Relaciones sexuales con una mujer. Son muy frecuentes y no determinan que quien fantasea tenga una identidad sexual de tipo homosexual.

- Escenas de seducción en la que ella se siente observada y deseada por otros/as.

- Voyeurismo. Mirar, observar a otros/as manteniendo relaciones sexuales.

- Fantasía de violación sexual. Esta fantasía confirma a la mujer en un rol pasivo tan fomentado por la cultura falocéntrica y no significa de ninguna manera que lo desee en la realidad. La fantasía está bajo su control y no es peligrosa.

En cambio, un hecho real de estas características no tendría nada de placentero ni excitante, por el contario, sería absolutamente traumático, violento y degradante.

- El uso de lencería erótica, el cambio de roles en la pareja, jugar interpretando personajes reales o fantaseados, la estimulación de todos los sentidos a través de sabores, sonidos, olores, imágenes visuales y sensaciones corporales, la estimulación y descubrimiento de zonas erógenas en el cuerpo, desencadenan y enriquecen las fantasías sexuales y por lo tanto la vida sexual de las personas.