domingo, 13 de noviembre de 2016

La felicidad con sexo una vez por semana

¿Cuánto sexo es suficiente? Solo una vez a la semana es suficiente para lograr un nivel óptimo de felicidad entre los matrimonios heterosexuales o las relaciones de pareja de largo plazo, según un estudio publicado en el diario especializado Social Psychological and Personality Science.

Los científicos se basaron en encuestas a más de 30 mil estadounidenses durante cuatro décadas.

"Aunque un sexo más frecuente se asocia con más felicidad, esta relación ya no es significante a una frecuencia mayor a una vez a la semana", dijo la investigadora Amy Muise, psicóloga social de la Universidad de Toronto, Mississauga.

Los hallazgos sugieren que es importante mantener una conexión íntima con la pareja, pero no es necesario tener sexo todos los días mientras mantengas esa conexión.

Los investigadores observaron que el estudio no estaba diseñado para mostrar la causa-efecto, por lo que aún queda por determinar es si la felicidad conduce a tener una relación sexual por semana u ocurre en sentido contrario.

El estudio también fue limitado a personas con pareja.

"De hecho, no hay asociación entre la frecuencia del sexo y el bienestar en las personas solteras", dijo Muise.

Los resultados del estudio también fueron consistentes entre grupos de edades, género y la duración de la relación, ya sean meses o décadas.

La psicóloga indicó que las parejas deberían discutir si sus necesidades sexuales son satisfechas, en lugar de simplemente presionar para tener más sexo.

"Es importante mantener una conexión íntima con tu compañero sin poner demasiada presión en tener relaciones sexuales con tanta frecuencia como sea posible", añadió.

CONDICIÓN

No querer tener sexo no es un síntoma de padecer un problema patológico, ni mucho menos es sinónimo de insatisfacción en la relación. En muchas ocasiones, el estrés y la falta de un ambiente adecuado son determinantes al momento de decir que no.

La inapetencia sexual no es única en las mujeres. Los hombres también tienen desequilibrios, causados por el cansancio o alguna enfermedad, y no por ello debe considerarse que la relación en pareja no funciona, que existe una tercera persona o que el amor se acabó.

Para la médica sexóloga Nereyda Lacera existen cuatro causas fundamentales para que haya indisposición al momento de tener sexo. La primera, es el cansancio físico o mental "por eso se incluye el estrés, el agotamiento y la depresión que podemos definirlas como las principales causas psicológicas de la negativa en la relación sexual".

La segunda, es la falta de un ambiente adecuado. Especialmente en las mujeres los factores externos como, la televisión encendida y los niños despiertos, entre otras influencian su apetito sexual.

Mientras que el tercero, está relacionado con el sueño "sobre todo cuando las personas tiene largas jornadas de trabajo y llegan a su casa con la única intención de ver su almohada", dice Lacera. La última causa son los conflictos en pareja. Los resentimientos, las peleas e incluso la ira influyen al momento de tener una relación sexual, de acuerdo con la sexóloga "si bien muchas parejas intentan resolver las diferencias en la cama, hay otras que les quita el deseo, es lo más común que uno espera".

"Negociar es fundamental. Uno puede conversar y entender, pero yo soy una de las que hablo mucho del poder de masturbación de las parejas", dice la sexóloga Flavia Dos Santos, quien además especifica que a la hora "de satisfacerse, el que necesita de sexo puede acudir a un vibrador o a la masturbación y el otro no se siente presionado a dar más de lo que puede o quiere".

Lacera asegura que al momento de no querer tener una relación sexual es decirlo "en un tono cálido y amable", con el fin de que la otra persona no se sienta rechazada ni lastimada. Así mismo, dice Lacera, es importante que el otro no magnifique el hecho y entienda que no es una situación de la cual preocuparse, a menos que se vuelva repetitiva.

La mejor solución contra el no, es el diálogo, dice Lacera, sobre todo en el caso de las mujeres que prefieren no decir nada hasta el momento que se encuentran en la cama. Las excusas son válidas, pero "hay que buscar nuevas alternativas, cambiar el ambiente, las posiciones y sobre todo cuando el no es muy evidente, porque en muchas ocasiones se calla cuando existen frustraciones o depresiones", acotó la sexóloga.


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