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domingo, 20 de enero de 2013

Juntos frente a los conflictos

A fines del año pasado, Augusto e Irene celebraron 50 años de matrimonio. Esta pareja, con cuatro hijos y 10 nietos, disfruta ahora satisfecha de haber mantenido firme la unidad de su hogar.

A pesar de los problemas, lo importante para ellos ha sido seguir luchando siempre juntos por la unidad y el compromiso familiar, según comenta Henry, uno de sus hijos, que ahora busca inculcar esa misma actitud en su hogar.

Si bien algunos estudios observan una tendencia creciente de los divorcios, hay muchas parejas que están logrando vencer los obstáculos y preservar su matrimonio, en ciertos casos “hasta que la muerte los separe”.

Diálogo permanente, respeto mutuo y mucha tolerancia y comprensión son factores esenciales para lograr ese objetivo, coinciden en afirmar cuatro profesionales, entre sicólogos y sexólogos.

En opinión del sicólogo Javier Villa, un matrimonio requiere una dedicación mutua permanente. En ese sentido, cree que desde el primer día de casados, la pareja debe preocuparse por sacar adelante su nuevo hogar y esforzarse por comprender, apoyar y enamorar a su cónyuge.

“Si todos los días nos preocupamos de regar la plantita del amor, además de ver que tenga suficiente luz, aire, buena tierra, protección contra peligros externos, es muy probable que se convierta en un árbol fuerte que dure toda la vida”, ejemplifica.

Villa cree que los problemas de la vida cotidiana, las ocupaciones y la rutina pueden ‘enfriar’ la relación de la pareja, por ello enfatiza en cuidar los detalles.
“El novio y la novia no dejan de tener detalles románticos el uno con el otro: en el matrimonio esto no tiene por qué cambiar. La vida nos lleva a olvidarnos de enamorar a nuestra pareja con gestos y palabras de cariño. El creer que tengo a mi pareja ‘comprada’ para siempre es un error”, enfatiza.


Unidas
María y Héctor ya cumplieron 40 años de matrimonio y el optimismo que aún mantienen cada vez que organizan alguna actividad, contagia a todos los que comparten un tiempo con ellos.
Según explican, la paciencia y la buena voluntad e inteligencia para hallar soluciones en familia son fundamentales para sobrellevar los conflictos que se cruzan en el camino de una pareja. Agregan que una adecuada planificación y ahorro ayudan también a evitar cualquier roce por temas de manejo del dinero del hogar.

En Bolivia, son muchas las parejas que se mantienen unidas para toda la vida, según coincidieron en afirmar los analistas sin precisar cifras. No obstante, observan que el porcentaje de divorcios sigue siendo alto, lo que preocupa por el daño que causa.

“Un divorcio daña sobre todo a los hijos, pues las heridas que quedan son muy difíciles de curar. Los niños luego tienen que lidiar no solo con sus padres separados, sino con las nuevas parejas de estos”, puntualiza Villa.

La sicóloga Arminda Carrasco considera que las parejas que duran menos tiempo de casados tienden a tener una visión más individualista. Por el contrario, los matrimonios más duraderos involucran a personas muy comprometidas con su relación, pues “dejan pasar” los problemas priorizando la unidad de su hogar.

Las múltiples ocupaciones que ahora tienen tanto el hombre como la mujer los obliga a estar más tiempo fuera de casa y eso también puede afectar la relación, añade. Asimismo, indica que las responsabilidades en el hogar hoy son cada vez mayores.

No obstante, Carrasco afirma que si bien suena idílico pensar en una pareja unida para siempre, hoy es una realidad. “Solo se necesita amor, una mezcla de compromiso y de honestidad”, dice.

Considera que los aspectos a cuidar en una relación de pareja son sencillos. Entre ellos mantener una comunicación frecuente y respetuosa, mostrar preocupación por todo lo que le pasa a su pareja, compartir responsabilidades en casa, admitir los errores y no volver a cometerlos.

Asimismo cree que es importante mantener el buen humor para ahuyentar los problemas.


Juntos pero sin amor
En otro contexto, existen muchas parejas que siguen casadas por varios motivos menos por amor, lo que acarrea efectos negativos.
“A veces los une solo una dependencia económica o afectiva. O bien siguen juntos solo por costumbre, por el qué dirán, por valores religiosos, por los hijos o por cobardía”, lamenta Javier Villa.

Para el sicólogo Alejandro Velarde, que una pareja se mantenga unida hasta el final de sus días es resultado de varios factores. Entre ellos, los fundamentos afectivos y el manejo de situaciones clave como la sexualidad, el dinero y la crianza de los hijos, si los hubiera.
Velarde destaca dos aspectos clave para lograr un matrimonio duradero. Por un lado, la permanencia de un sentimiento no impulsivo ni basado solo en la reciprocidad o en el placer (aunque esto tampoco se excluye), sino en una decisión racional que implique la aceptación de las limitaciones de ambos.

Por otro lado, resalta la importancia de que la pareja desarrolle la capacidad de encontrar soluciones para cada uno de los problemas, que inevitablemente se les presentarán. Para ello, cree que en lo posible se debe evitar la incumbencia de terceros.

En criterio de este experto, entre los errores frecuentes que comentan algunas parejas están el de interpretar la conducta del compañero y atribuirle razones originadas de los propios sentimientos de celos o insatisfacción.

Algunas personas interpretan el olvido de una fecha especial como falta de amor o como la presumible existencia de otra persona. “Se debe tener una visión realista, no ingenua de la relación. Preguntarme si lo que pienso está basado en hechos reales o es solo mi imaginación”, dice

Otro error común en las parejas, según el análisis de Velarde, es descuidar la atención de la pareja
Por ejemplo, dar más tiempo al trabajo o a los amigos. Algunas mujeres también concentran más atención en su rol materno que en su rol de esposa. “En ambos casos, los dos olvidan satisfacer su satisfacción sexual y afectiva”, señala.

El paso del tiempo
Con el paso de los años, hay otros lazos que unen más a las parejas.

La sicóloga y sexóloga Liliana Zabala observa que en el caso de las personas de la tercera edad, donde no prima el sexo como tal, lo que los une son más las expresiones de cariño y compañerismo. “En esa etapa la pareja reafirma sus relaciones filiales, emocionales, de compañía o de costumbre. No en todos los casos el amor sobrevive”, alerta.

Arminda Carrasco añade que a medida que transcurren los años la pareja crea más vínculos de amistad, admiración y ternura.



Diez consejos para mantener una pareja unida
Para el y para ella

Apoyo. Sean cómplices y bríndense compañía. Además de amantes, sean amigos y cuéntense lo bueno y lo malo que les pasa.
Detalles. Sorprenda a su pareja con pequeños detalles. No olvide un saludo cariñoso, un beso de despedida y celebre fechas importantes.
Respeto. Una pareja sabe exactamente lo que más le puede doler a uno u otro. Nunca use esa parte vulnerable para lastimar pues una vez que se cruza la línea del respeto será difícil volver atrás.
Comprensión. Escuche los problemas y quejas de su pareja. Trate de entenderlos y aprenda a ceder.
Errores. Discúlpese cuando sea necesario. Admita sus errores cuando esté equivocado.
Pasión. El sexo ayuda a mantener la pasión. Hable sobre lo que más le gusta y pregúntele a su pareja qué es lo que más disfruta.
Dinero. Un tema complicado es definir el manejo mutuo del dinero. Lo ideal es ser responsables con las cuentas del hogar. Divida gastos según los ingresos de ambos.
Rencor. Nada de recordar o echar en cara lo que él o ella hizo antes. Si ya perdonó es tema superado.
Imagen. Hay parejas que piensan que al estar en confianza y en casa ya no tienen motivos para arreglarse. No descuide la apariencia.
Juntos. Tomen decisiones en pareja. Aunque es importante la privacidad, no deje de lado a amigos.
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Por el mismo camino

Edad
Cambios en los vínculos.
Con el paso de los años, hay otros lazos afectivos, más allá del sexo, que mantienen unidas a las parejas, por ejemplo el compañerismo.

Reto
Mantener la armonía.
Recomiendan no descuidar nunca los detalles románticos entre la pareja. Gestos y palabras cariñosas pueden ser de mucha ayuda para mantener la armonía en el hogar.




Vida para dos
Permítanse momentos de romance como salir de paseo. La privacidad es importante pero tampoco descuiden a los amigos

Comprensión ante todo
Escuche las quejas de su pareja, trate de entenderlas y aprenda a ceder. La otra persona debe hacer lo mismo.







Acciones que pueden desencadenar conflictos
Desinterés. No atender a tiempo los conflictos de la pareja o pasarlos por alto. Estos pueden llegar a complicarse.
Criticar. Criticar a la pareja en vez de ayudar a corregir conductas que a uno le disgusta.
Infidelidad. Ser infiel constantemente es una traición al amor que uno prometió.
Falta de respeto. Los gritos, humillaciones, insultos y, en fin, todo lo que denigra a una persona, dañan la relación.
No perdonar. El perdón es el ‘pegamento’ que une las relaciones cuando hay una ofensa. Pero hay que ser capaz de no incurrir en la misma falta.
Impulsivos. Reaccionar a la defensiva en vez de analizar las fallas de la pareja en conjunto.
Cambios. Creer que el cambio de pareja es la solución. Mientras haya la voluntad de cambiar, es mejor trabajar en la relación que uno tiene que comenzar con una nueva que también tendrá sus debilidades.
Posesivos. No respetar el espacio de cada uno.
Falta de fe. La creencia en Dios y en sus principios motiva a la pareja a dar lo mejor de sí.
Resistencia. Negarse a pedir ayuda de expertos en terapias de pareja. La ayuda profesional puede contribuir a identificar causas y soluciones.



Hay que ‘cultivar’ el amor
Por Liliana Zabala | Sicóloga y sexóloga

La relación de pareja debe verse como una plantita que necesita agua para vivir. Hay que regarla y cuidarla todos los días. Homólogamente, es el amor en la pareja. No hay que descuidar detalles como el romanticismo, el coqueteo y las citas amorosas y sexuales al igual que cuando eran novios.

Por otro lado, hay muchas parejas que se casan o viven juntas sin conocer bien a la persona que será su cónyuge. Los jóvenes no saben enamorar, se dejan llevar por los impulsos más que por el intelecto y no toman en cuenta las responsabilidades de sus acciones. A la primera experiencia, creen haber encontrado el verdadero amor y no se dan un poco más de tiempo. Por inmadurez hay un alto índice de divorcios.



Cuidar los vínculos sexual y afectivo
Por Alejandro Velarde Arteaga | Sicólogo, especialista en terapia sistémica

Hay dos tipos de vínculos que unen a las parejas: el sexual y el afectivo. Ambos son importantes. Sin embargo, las etapas evolutivas van dictando el orden de prioridades. Durante la juventud es usual enfatizar lo sexual, pero gradualmente la manifestación de ese vínculo va cambiando pero hay que aclarar que nunca desaparece. Es decir, el vínculo sexual ya no está basado en el coito o en la relación sexual en sí, sino que puede derivar en la intimidad física del contacto piel a piel. Ya no es una pasión física desbordantemente coitalizada, sino una suave y permanente placidez corporal basada, principalmente, en el contacto corporal y afectivo.

Ninguno de los dos vínculos puede prescindir del otro.

Las relaciones basadas solo en lo sexual tienden a ser temporales y a mantenerse mientras las brasas sexuales ardan. Las relaciones basadas solo en lo afectivo tienden a la insatisfacción sexual, lo que puede crear una situación desestabilizadora.

Lo adecuado es que ambos vínculos se consoliden en una relación y que la pareja los mantenga respetando los ritmos evolutivos de la vida en común.



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