jueves, 16 de mayo de 2013

Infertilidad, cosa de dos

Desesperanza, ansiedad, tristeza, incertidumbre. Aunque cada persona puede reaccionar de forma diferente, estos son algunos de los sentimientos habituales de las parejas que desean tener un hijo y tienen serias dificultades para concebirlo.

Mantener una buena comunicación con la pareja, prepararse para los momentos difíciles, evitar las actitudes de evasión, centrarse en el problema y sus posibles soluciones, adoptar una actitud positiva y buscar apoyo psicológico, son algunas de las recomendaciones de los especialistas para afrontar la infertilidad.

“La dificultad de tener hijos, cuando existe un deseo claro de tenerlos, resulta ser una de las situaciones más difíciles que debe abordar tanto la persona como la pareja afectada”, según explica el doctor Buenaventura Coroleu Lletget, ex presidente de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) en la Guía de intervención psicológica en Reproducción asistida, de la SEF.

Según este médico ginecólogo, experto en medicina de la reproducción, los individuos en esta situación se ven enfrentados, en muchas ocasiones, a una crisis que genera angustia y sentimientos de pérdida y frustración importantes.

Todo puede empezar en las etapas de diagnóstico, fase de inicio del proceso, siguiendo por las diferentes etapas del tratamiento. Las personas en esta situación deben enfrentarse a una sensación de incertidumbre y de falta de control que, a menudo, dan lugar a respuestas psicológicas que dependerán de los recursos psicológicos personales, la relación de pareja, la comunicación entre sus miembros y el estado de ánimo general, señala Coroleu Lletget.

Para el ex titular de la SEF, la asistencia integral de la pareja con problemas de esterilidad “debe incluir el soporte psicológico desde el primer momento, y los pacientes deben saber que, si se sienten agobiados, fuera de control, angustiados y deprimidos, no están solos, ya que a su lado está su pareja y todos los profesionales que siempre les ayudarán”.

La información calma los nervios

En vez de culparse de una y mil cosas, y verse atrapadas en un círculo de pensamientos negativos que sólo sirven para empeorar las cosas, las parejas con problemas de infertilidad han de mirar hacia delante y pensar en cómo van a hacer frente a esta situación, aconseja el psicólogo Yakov M. Epstein, de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey (EE.UU.) en el portal online de referencia ‘BabyCenter’.

“Mantenerse informado es clave para afrontar la fertilidad porque las tecnologías de los tratamientos de reproducción asistida son complejas y cambian, y si no se entiende lo que está sucediendo desde el punto de vista médico, no se estará en condiciones de tomar decisiones bien fundamentadas”, según el coautor del libro “Quedar embarazada cuando pensabas que no podías”, junto a su esposa, la doctora Helane S. Rosenberg.

El equipo de expertos de la clínica de reproducción asistida Ginefiv advierten de que los aspectos psicológicos pueden repercutir negativamente en lograr el embarazo, e incluso provocan que entre el 15 y el 45 por ciento de las parejas abandone el tratamiento.
Los psicólogos de este centro indican que las mujeres que presentan altos niveles de ansiedad tienen un 30 por ciento menos de posibilidades de que sus óvulos sean fecundados y tienen más riesgo de sufrir un aborto.

Para ayudar a controlar los factores emocionales que surgen ante la infertilidad y afrontar con mayor éxito una fertilización in vitro, inseminación artificial u otro proceso de reproducción asistida destinado a concebir un hijo, la psicóloga Beatriz Dibra, de Ginefiv, ha coordinado la elaboración de una serie de consejos para las parejas que atraviesan estas situaciones.

“Asumir que existe una dificultad para concebir un hijo es el primer paso para poder enfrentarse a ello. No debemos asustarnos ante emociones normales que surgen ante estas situaciones extraordinarias, como sentirse triste, frustrado o abrumado”, explica Dibra.

Esta psicóloga aconseja “enfocar el problema hacia la búsqueda de soluciones posibles y dejar a un lado los pensamientos sobre qué lo ha originado, ya que los factores que influyen en la infertilidad son múltiples”.

Controlando la carga emocional

Para Dibra “es importante centrarse en los aspectos positivos de la vida cotidiana sobre los que tenemos control porque aportarán fuerzas para continuar con el objetivo y reducirá la ansiedad”, aunque “debemos ajustar las expectativas a la situación real, sin que éstas excedan las posibilidades evidentes, ya que cualquier situación inesperada puede generar un intenso malestar”.

La psicóloga de Ginefiv aconseja ser objetivos y adoptar las decisiones importantes en momentos en los que no estén aflorando emociones intensas, intentando controlarlas, además de tomarse el tiempo que sea necesario, sin precipitarse.

Mantenerse informado contribuye a reducir el nivel de ansiedad y, además de informarse sobre los tratamientos y sus posibilidades de éxito en guías o foros, Dibra aconseja consultar todas las dudas al médico o especialista, ya que es la fuente más fiable y que mejor conoce al paciente.

Además, según esta psicóloga es recomendable consultar a un especialista para identificar si el nivel de estrés es alto o perdura. Para mantenerlo a raya y para controlar la tensión nerviosa también se puede recurrir a terapias complementarias, como la acupuntura, que pueden favorecer la relajación.

“Aunque se esté sometido a un tratamiento de reproducción asistida, es importante continuar, en lo posible, con la actividad cotidiana, buscar nuevos intereses y realizar actividades de ocio o al aire libre, lo cual mantiene ocupada la mente, disminuye la ansiedad y evita que la vida en pareja se centre únicamente en conseguir la gestación”, explica Dibra.

Además de animar a las parejas en los momentos más difíciles, el equipo de psicólogos puede enseñar técnicas de autocontrol para combatir mejor las situaciones de ansiedad, disminuir la carga emocional y contribuir a que haya una mayor cohesión entre la pareja y que no abandone el tratamiento.

“Vincularse con otras parejas que estén pasando por el mismo trance ayuda a relativizar la situación y evita el aislamiento, ya que se comparten experiencias similares y se percibe la infertilidad como un problema que afecta también a otras personas”, aunque “conviene ser críticos ante las emociones extremas de otras personas” señala la experta de Ginefiv.


LO DIJO: "Asumir que existe una dificultad para concebir un hijo es el primer paso para poder enfrentarse a ello”
Beatriz Dibra
Psicóloga

CÓMO AFECTA LA VIDA SEXUAL

Los tratamientos para la infertilidad tienen un impacto negativo en la vida sexual de la pareja que lo afronta. De acuerdo a un estudio, entre mujeres que atraviesan por la fertilización in vitro, los problemas sexuales son muy comunes.

“Las mujeres que pasan por Fertilización In Vitro reportan una disminución en el interés sexual, el deseo, el orgasmo, la actividad y función sexual en general”, dice la autora del estudio, Jody Lyneé Madeira. Y es que “el sexo se convierte mecánico y forzado, ya que se convierte en un objetivo, no una fuente de placer sexual”, asegura la experta.

Casi 70 por ciento de los encuestados, hombres y mujeres, dijeron que la FIV dañó su relación sexual, y más de la mitad de las mujeres sintió que su deseo sexual redujo significativamente. “Nunca se habla de ello. Nunca”, afirma Pamela Fawcett Pressman, una experta en el tema de la National Infertility Association. Un factor que contribuye a esto, dice Pressman, son las hormonas, pues las mujeres que pasan por FIV reciben altas dosis de hormonas. Sin embargo las causas son mucho más complejas.

“Estas mujeres experimentan un sentimiento de impotencia, depresión, vergüenza y culpa”, dice Pressman. “Con eso viene muchos sentimientos negativos sobre su cuerpo. Es traumático para la sexualidad de la mujer”.

Por otro lado, los procedimientos en sí disminuyen el deseo sexual. Uno de los participantes del estudio dijo a los investigadores: “Mi esposo siempre dice que se siente como un proyecto científico, no nos sentimos sexuales. Podemos abrazarnos toda la noche, pero el sexo se siente extraño y es difícil disfrutarlo”.

Sin embargo, la terapia psicológica es positiva. La meta es lograr que la mujer y la pareja re asocien el sexo con el placer.


QUICKIE

22% de las parejas que viven el proceso de reproducción asistida abandona el tratamiento. ¿Razones? El desgaste psicológico, estrés, preocupaciones o extraños dentro de la pareja.

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