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jueves, 30 de agosto de 2012

Cómo vencer las tentaciones amorosas



La Biblia en el libro de Génesis narra cómo José huye de la esposa de Potifar, quien lo tentó diciendo “duerme conmigo”. En respuesta José decidió salir corriendo y la dejó sola con un pedazo de su ropa que ella le arrancó en el forcejeo. ¿Pero cómo José logró vencer la tentación, siendo incluso un hombre soltero y sin compromiso?

Origen de la tentación. Psicólogos cristianos sostienen, que la tentación puede aparecer por el descuido espiritual, la soledad, ocio,

presión grupal, Internet, Tv, música, impaciencia, y por supuesto la sexualidad. José (en el libro de Génesis), estaba concentrado en su trabajo, y dentro de su vida de fe, no había lugar ni siquiera para alguna fantasía en su pensamiento. Es decir, él no alimentaba el deseo y cerraba las puertas a la tentación.

No arriesgue la relación de pareja. Por su parte, la psicóloga terapeuta, Cindy Cáceres del Centro Integral Etapas, indica que muchas veces se trata simplemente de una atracción física o un enamoramiento superficial propiciado por una situación de malestar en la pareja o propia. “A veces ocurre que existe la necesidad de volver a enamorarse. Ante estas situaciones, es necesario aprender a vencer la tentación y evitar arriesgar la relación de pareja por un capricho pasajero", aconsejó.

Resolver situaciones personales. También es necesario resolver las situaciones personales pendientes, pues no permiten que la pareja y el propio individuo evolucionen. Por ejemplo, relaciones pasadas, ciertos aspectos personales que interfieren en la pareja y que deben ser solucionados por ese miembro para lograr la salud de ambos.

La débil autoestima de algún miembro de la pareja también perjudica, por tanto es necesario que ese miembro de la pareja recupere su confianza para que pueda seguir hacia adelante, apuntó la psicóloga.

El mal propósito. Según la web diosesfiel.com, la tentación tiene el propósito de pecar, destruir, probar, chequear y engañar, para que el hombre se rebele contra Dios. El enemigo siempre está buscando la forma de seducir a pecar, incluso, por medio de la concupiscencia.

El ciclo. Asimismo, explica que el ciclo de la tentación inicia con un pensamiento en forma de dardo. El segundo nivel es el deseo, diciendo voy a ver esta revista, o este video, voy a tomarme una cerveza, voy a mentir, robar, vengarme de alguien. Luego de esta etapa viene la concepción, que es cuando la mente dice: “es posible hacerlo”, y se vuelve una obsesión; entonces, es tiempo de correr y huir de la tentación. Por último viene la consumación. Es cuando se deja llevar por la tentación cayendo en pecado. Como resultado vienen las consecuencias y problemas.

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